¡Muchas gracias por los review, favs y follow! Espero que disfrutéis de este capitulo.
Victorius y sus personajes no me pertenecen. Son de la propiedad de Nickelodeon y Dan Schneider.
13 – I'm in love with you
TORI POV
Abro mis ojos lentamente, parpadeando repetidas veces hasta que mi pupila se acostumbra a la oscuridad de la habitación. Noto una respiración chocar contra mi cuello de manera pausada, es Jade quien tiene su rostro en el hueco de mi cuello. Cuidadosamente llevo una de mis manos a su mejilla herida, rozando suavemente la yema de mis dedos contra los cortes ocasionados horas antes. No conozco a Madison pero ahora mismo la odio con todo mi corazón. Deposito un suave beso en la frente de Jade con cuidado de no despertarla y salgo lentamente de la cama. Son las 4:43 según marca el despertador, no quiero dejar mi confortable sitio en la cama ni a Jade pero cuando la llamada de la naturaleza hace presencia, hay que obedecerla.
Despacio abro la puerta y la dejo entornada tras de mí. En mi camino al cuarto de baño me fijo que se encuentra la habitación de Jasón. ¿Estará despierto? Me asomo con cuidado por la puerta que esta entreabierta y escucho unos pequeños sollozos; si, está despierto, no hay duda.
– ¿Jasón? ¿Estas llorando?.- pregunto en voz baja mirando la cama de Jasón. El gira lentamente su cabeza y se seca con el dorso de su mano unas lágrimas que recorrían sus mejillas.
– ¿Tori? No, yo soy un niño grande, no lloro.- contesta rápidamente sentándose con las piernas cruzadas en su cama.
Sinceramente no puedo decir un "lo siento" porque yo no he vivido lo que ha pasado el hace unas horas – o por cuánto tiempo lleva pasándolo –. Pero se me parte el alma ver a Jasón así, tan roto, solo tiene nueve años.
Me acerco a su cama, y me siento a su lado, abrazándole y acariciando su pelo azabache.– Llorar no te hace menos hombre o alguien más débil, llorar te hace humano, Jasón.
– Nunca me había gritado así…- susurra Jasón con la voz rota abrazándome con fuerza, dejándose llevar por mis caricias.
– Hablaba el alcohol, no ella, estoy segura.
– Mi madre nunca había sido muy fan de la bebida, comenzó cuando murió papa.- dice Jasón tapando con sus parpados sus ojos azules.
Jasón podría pasar perfectamente por el hermano de Jade, es decir, de forma sanguínea. Tanto Jade como Jasón son morenos, tienen la piel pálida y ojos azules – aunque los ojos de Jade son una mezcla entre el azul y el gris –.
– Oye, Jay, ¿quieres que juguemos a tu consola? Tranquilo, yo te daré guerra a diferencia de Jade.- le pregunto separándome un poco, secándole las ultimas lagrimas que tenía con mis dedos. Quiero animarle, quiero que esboce la sonrisa que debe de tener siempre un niño de su edad.
– ¿De verdad?.- dice Jasón más animado bajando de su cama y encendiendo su consola.– Espera, ¿me has llamado Jay?.- pregunta divertido Jasón.
– Sí, me parece muy mono, ¿no te gusta?.
– ¡Me encanta!.- exclama Jasón dándome un abrazo.– Pero quiero que sea entre nosotros.
– Por supuesto, ahora pásame el mando para que te patee el trasero.- digo sonriendo y cogiendo el mando que me entrega Jasón. Hora de humillar a otro West.
La partida acabo tras media hora de dura lucha; yo gane cuatro rondas y Jasón solo tres, por lo que la victoria es mía. Nadie puede parar a Tori Vega, JA. Finalmente, después de cantarle a Jasón una canción, se durmió. Yo deposite en su frente un beso y deje su habitación para volver a la de Jade.
Aunque nos tengamos que levantar dentro de una hora y cinco minutos, quiero disfrutar lo máximo de esta parte de Jade; dulce y cariñosa. Inmediatamente después de recuperar mi lugar en la cama, Jade me abraza por detrás, colocando su rostro en mi nuca, haciéndome cosquillas con su respiración. Entrelazo mis dedos con los suyos y me rindo otra vez a Morfeo.
– Vega.- dice una voz lejana.– VEGA.- vuelve a decir la voz pero esta vez más fuerte y puedo notar una leve sacudida. Sé que es Jade, pero no voy a levantarme hasta que me llame por mi nombre.– ¡Venga ya, Vega!.- vuelve a sacudirme esta vez con más energía, pero yo simplemente escondo mi cara en la mullida almohada.– DE ACUERDO. Tori, despierta.- susurra contra mi oído, yo sonrío siendo la almohada único testigo de mi sonrisa y me siento para mirar a Jade.
– Buenos días, Jade.- digo estirándome y frotándome los ojos.
– Eres una manipuladora, Vega.- contesta Jade cruzándose de brazos con actitud molesta.
– No sé de qué me hablas, West.
– Oh, sí lo sabes, pero tranquila, pienso devolvértelas todas.- sonríe socarrona Jade.
– Lo dudo, Jade West se ha vuelto una blanda.- digo acercándome a ella para molestarla.
– ¡No me he vuelto una blanda, Vega!.- grita enfadada. Uh oh Tori, creo que te estás pasando.
– Demuéstralo.- la reto, y sé que aceptara porque Jade West – blanda o no – siempre acepta un desafío.
Jade me regala una sonrisa que no puedo entender y eso no me gusta nada. Me recuesta sin cuidado, dejándome claro desde el principio que se acabó la Jade buena, acerca peligrosamente su boca a la mía pero no llega a juntarlas, sonríe y se muerde el labio inferior. Comienza besándome las mejillas, primero la mejilla derecha y luego la izquierda, le sigue la frente y mi nariz, pero no mis labios, y lo hace a propósito, solo para molestarme, para provocarme. Después de su recorrido por toda mi cara – excepto mis labios – baja por mi cuello, primero pasando su lengua y luego mordiéndome con sus dientes, succionando a la vez, dándome placer y dolor.
– Jade…- digo respirando con dificultad, no puedo evitarlo, todavía soy una adolescente con hormonas. Intento besar a Jade pero ella me lo impide.
– No, no, no Victoria.- susurra para después volver a su trabajo con mi cuello.
– ¡Déjame besarte de una jodida vez, Jade!.- digo con frustración por no poder estar saboreando sus labios y encima he dicho la palabra J.
Jade se separa de mi cuello y sonríe con burla, pasándose la lengua por sus labios. – Vaya, vaya, vaya ¿Victoria Vega diciendo ese tipo de palabras?.
– ¿Esto es por haberte dicho blanda no?
– No sé de qué me hablas, Vega.- dice imitando mi voz, o ella dice que es mi voz.
– ¡Yo no hablo así!.
Aprovechando que Jade se ríe arremeto contra ella intercambiando nuestras posiciones; yo encima de ella y ella debajo de mí y atrapo sus labios con los míos al fin. Noto un sabor metálico, un sabor a… sangre. ¡Jade me ha mordido!.
– ¡Jade!.- digo llevándome mis dedos a los labios. – ¡Me has mordido!.
– ¿Ah, si? No me he dado cuenta.- contesta con fingida inocencia, pasa su pulgar por mis labios, quitando cualquier rastro de sangre y me besa.
Su lengua acaricia con delicadeza mi labio herido, y he de admitir que es bastante placentero a la vez que doloroso. Comienzo a creer que soy masoquista. Teniendo en cuenta tu situación con Jade…
Pero para mí desgracia – ya que quería seguir saboreando el momento – , la puerta de la habitación de Jade se abre dejando ver a un ya preparado Jasón para desayunar. Ambas nos separamos rápidamente.
– Jadey, tengo hambre.- dice Jasón frotándose su ojo derecho con una mano y bostezando. – ¡Buenos días Tori!.- saluda acercándose a mí y dándome un beso en la mejilla. Aaaaawwwww.
– Buenos días, Jay.- le respondo imitando su gesto anterior. Jade nos mira confundida.
– ¿Jay?.- pregunta levantándose de la cama.
Jasón y yo nos miramos, sonriendo con complicidad.
– Nada, vamos a desayunar o llegaremos tarde.- digo levantándome.
Los tres nos dirigimos al piso de abajo; no había ningún cristal roto ni pista de Madison. Jade de forma involuntaria se lleva sus dedos a su mejilla herida, pasándose las yemas por cada corte, yo me doy cuenta del gesto y le doy un beso en la mejilla recibiendo una mirada agradecida por parte de Jade.
Tras un cuarto de hora los tres hemos desayunado y ya estamos en el coche de Jade camino al colegio de Jasón. Me encanta la relación que tienen Jade y Jasón a pesar de ser hermanastros; se molestan, se apoyan, y en el fondo sé que se quieren – los dos –. Jade no ha mencionado nada sobre Madison, supongo que no quiere que la imagen que Jasón tiene de su madre empeore.
– Ya hemos llegado, abajo, enano.- ordena Jade saliendo del coche con Jasón, y yo hago lo mismo.
– Adiós Jay, pásatelo bien.- me despido de el con un abrazo y revolviéndole el pelo después.
– Gracias Tori, pero quiero la revancha.- dice Jasón imitando a un luchador, lanzando puñetazos al aire.
– Cuando quieras, no me vas a ganar.
– Lo veremos. Adiós Jadey.- se despide Jasón de Jade, quien sorprendentemente se agacha a su altura, y pasa su mano donde debió de haber estado la marca de la bofetada de Madison tratando de confortar a Jasón.
– Nada de abrazos y si pasa algo, me llamas. Y toma. - advierte Jade despidiéndose de él entregándole algo en las manos – unas tijeras – y volviendo al coche.
– Hablare con él, pronto.- dice de pronto Jade retornando nuestro camino hacia Hollywood Arts.
– No he dicho nada…
– Me estabas mirando durante todo el viaje con esa mirada tuya tan irritante, no necesito que digas nada para saber lo que piensas Vega, eres un maldito libro abierto.- responde Jade bajando la ventanilla para poder disfrutar del aire veraniego.
– ¿En serio soy como un libro abierto?.- pregunto curiosa y algo preocupada, soy actriz también, se supone que debo controlar todo aspecto de mi cuerpo para obtener una perfecta actuación.
Jade me mira con una mueca, disfrutando. – Si Vega, un libro que no acaba.- me mira de reojo y añade.– Pero un libro que me gusta leer.- finaliza con una sonrisa coqueta, oh por dios.
Me sonrojo y no sé qué decir, Jade me ha dicho algo muy bonito – y algo me dice que si le pido que lo repita acabare siendo expulsada del coche –.
– Gracias.- respondo sonriéndole.
En el camino hacia Hollywood Arts ambas nos sumimos en nuestros pensamientos, pero mi principal preocupación es si Jade volverá a tratarme como antes aquí, cuando estemos en Hollywood Arts. La gótica aparca el coche en el parking y ambas salimos del auto y entramos en el edificio.
– ¡Tori, Jadey!.- escucho la inconfundible voz de Cat y me preparo para el abrazo que me va a dar y no me equivoco. Tan pronto como Cat se percata de mi presencia, la alejo un poco para poder respirar.
– Buenos días Cat.
– Cat, que te he– Me rindo.- suspira Jade abriendo su casillero y sacando los libros que necesita para su primera hora. No nos toca juntas hasta Sikowitz.
JADE POV
No soy blanda, Jade West no es blanda. Es posible que haya "suavizado" mi comportamiento estos últimos días por culpa de Vega y Jasón, pero yo sigo siendo La Malvada Bruja del Oeste, por favor. Por eso me he divertido con Vega esta mañana, sacándola de quicio, el chupetón de su cuello – del cual creo que aún no tiene constancia – y la mordida de su labio son prueba de ello. No puedo describir la satisfacción que he obtenido por escuchar a Tori Vega decir "esas" palabras, delirante. Que quede claro que Jade West no es BLANDA.
Cuando bajamos a desayunar no había ni rastro de Madison ni de nuestra pequeña charla; todo había sido limpiado. Y he podido comprobar la complicidad que existe entre Jasón y Vega, y sé que esconden algo pero ya me enterare, no hay prisa. Ahora, el asunto número uno: tengo que hablar con Jasón, no puedo dejar que le vuelva a ocurrir algo parecido. Quizás si hablara con mi padre… Aunque no sé qué es más difícil.
– ¿Jadey? ¡Jadey!
– ¿¡Que!?.- grito con sorpresa.
– Vamos a llegar tarde, te he estado llamando varias veces.- dice Cat agarrándome de la mano y arrastrándome a clase.– ¡Adiós Tori, nos vemos en el almuerzo!.
– Adiós chicas, allí estaré.- se despide Vega, y logro ver como McDonald está a su espalda, llamándole la atención y saludándole de una manera que no me gusta NADA. McDonald se junta con Ryder lo que no es buena señal, y si recordamos la relación de Vega con Ryder, peor aún.
– Psss, Jadey.- me llama Cat a mi lado.
– Atiende, Cat, no pienso explicártelo luego.- digo ignorándola y continúo mirando al frente.
– ¿Qué tal con Tori?.- pregunta Cat. ¿A qué se refiere…?
– Que quieres Cat, ya sabes que odio a Vega.
– ¿Seguro? Habéis venido las dos juntas.
– Se quedó a dormir en mi casa.
Cat ahoga un grito tapándose la boca con ambas manos.
– ¿En serio? ¿Y eso?.- pregunta curiosa.
– Se olvidó las llaves en su casa y Trina estaba con su novio y antes de que saques cualquier conclusión precipitada, Jasón me "obligó" a dejarle que se quedara.- respondo cruzándome de brazos. Tengo la ligera impresión de que Cat intenta conseguir algo con este interrogatorio inesperado.– Cat, si dejas de hacer tantas preguntas te compro un helado de lo que quieras.
– ¿En serio?.- pregunta emocionada.
– No, pero déjame en paz ya.
Cat agacha la cabeza como si de un perrito se tratase y vuelve a concentrarse en su cuaderno lleno de dibujos de… no sé qué demonios hay dibujado ahí. Por más que intento prestar atención en clase no puedo, los acontecimientos de ayer, mis sentimientos por Vega. ¿Sentimientos? Oh, Jade. Mis "COSAS" por Vega, Beck y el estúpido de McDonald tienen ocupados al 100% mis pensamientos.
Afortunadamente las dos siguientes clases son de escribir guiones, mis clases favoritas junto a las de Sikowtiz, por lo que se me hacen bastante amenas. No he visto a Vega en el descanso entre clases ni por los pasillos, pero a quien si he visto para mi desgracia es a Beck. Cuando llego al Café Asfalto siento unos dedos rodeándome mi muñeca y sé muy bien a quien pertenecen.
– Jade.- dice Beck, obligándome a girarme para confrontarle.
– Suéltame, Oliver.- ordeno enfadada, solo ver su cara me pone de mal humor.
– Jade, por favor, hablemos, lo que te dije en el mensaje lo dije de verdad.- suplica Beck sin soltar aun mi agarre, por estúpido que parezca he echado de menos su tacto; el que me trasmitía seguridad, amabilidad y amor.
– No quiero, así que suéltame antes de que me lleve tu mano una vez cortada con mis tijeras.- amenazo elevando mi tono, todos los que están a nuestro alrededor se giran en nuestra dirección, escuchando nuestra disputa.
De reojo veo como Andre, Cat y Robbie se acercan rápidamente para ver qué ocurre, puedo ver la preocupación en sus ojos.
– Te soltare si me prometes que hablaremos más de cinco minutos sin amenazas, sin insultos, sin odio, por favor.- dice Beck esta vez confiado, aflojando ligeramente su agarre pero sin apartar todavía sus dedos de mi muñeca.
Con mi mano libre le agarro de la camisa acercando nuestros rostros, dándole mi mirada más asesina; esa mirada que hace que absolutamente todo Hollywood Arts tema mi nombre.
– Beckett, te lo diré por última vez, suéltame o te cortare en trocitos esa bonita cara que tienes.- siseo llena de rabia.
– Si así consigo que podamos tener una conversación civilizada, adelante, no me moveré.- responde sin apartar su mirada de la mía. ¿De dónde saca esa confianza, esa fuerza?.
Justo cuando suelto su camisa para propinarle una bofetada, alguien me coge de la muñeca – otra vez –.
– ¡Jade, para!.- grita Vega con su habitual tono de voz, provocando que cese en mi afán por romperle la cara a Beck.
– ¡Déjame en paz, Vega!.- grito intentando zafarme de su agarre pero todos mis esfuerzos son en vano, ¿Dónde demonios guarda esa fuerza en ese cuerpo tan flacucho?
Vega no se achanta por mis palabras y se acerca un poco más a mí.– Por favor, Jade.- pide con tranquilidad, sus ojos me muestran tantas cosas: decepción, temor, suplica. Lentamente bajo mi brazo y Vega suelta mi muñeca.
– Tienes suerte de que haya visitado la oficina de Lane las suficientes veces como para que me puedan expulsar si vuelvo.- escupo con odio a Beck mientras con fuerza me libero de su agarre, salgo del Café asfalto camino al único lugar en el que me siento segura en esta escuela: el armario del conserje.
Muevo uno de los cubos de basura del conserje y saco de detrás de el una caja de tabaco, siempre hay que estar preparada. Me enciendo un cigarro e inhalo con necesidad. Minutos después alguien abre la puerta del conserje y no necesito alzar la vista para saber quién es.
– ¿Otra vez, Jade? Creí que ya habíamos hablado de esto.- gruñe Vega frustrada mientras cierra la puerta.
– No estoy de humor para tus ladridos, Vega.- digo cerrando los ojos apoyándome en la fría pared tras de mí.
– ¿Oh? ¿Y yo si estoy de humor para tus ganas de pelea en Café Asfalto?.- responde Vega con ambas manos en su cintura, reprochándome. No es mi madre.– Beck solo quería hablar contigo.
– ¡Pues yo con el no, tan difícil es de entender o que cojones ocurre!.- grito tras darle otra calada al cigarro. Expulsar el humo por mi nariz y boca me calma, como si de esa manera pudiera expulsar mis problemas y preocupaciones.
– Si es por qué te engañó, eres una hipócrita Jade.- dice Vega cruzándose de brazos.
– ¿Qué has dicho?.- mi enfado no ayuda y Vega tampoco. Me acerco a ella.– QUE. ME. HAS. LLAMADO.
– H.I.P.O.C.R.I.T.A.- deletrea Vega lentamente cada palabra, asegurándose de que escucho a la perfección cada jodida letra.– Tú le acusas de haberte engañado, y tienes razón, él te lo confeso y lo hizo, pero tu también le engañaste, ¡conmigo!.- grita Vega empujándome un poco para poner tierra entre nosotras.
No es lo mismo, es totalmente distinto, JODER. Él estuvo engañándome DOS MESES, DOS. Con Vega solo fueron besos, maldición.
– Aunque lo suyo haya sido por más tiempo, tienes que comprender Jade que si Beck se enamoró de esa chica no pudo hacer nada por evitarlo, ¿es que no lo entiendes? No puedes evitar enamorarte.- dice Vega mirándome directamente a los ojos.
– ¿Enamorarte? ¿Y tú entiendes de eso, Vega? ¡Tú, que te "enamoraste" de Daniel el cual te puso los cuernos, que te "enamoraste" de Ryder el cual solo te quería utilizar para su propio beneficio, que te "enamoraste" de Steve el cual te engaño también! A la mínima que alguien te da bola te "enamoras" Vega, eres patética.- escupo con todo el veneno que puedo y no debería pero no soy yo quien habla, es la frustración, odio y rabia. Pero no tendrías que haberlo pagado con Tori, Jade, ella es la única que ha estado siempre para ti.– Así que no me vengas con esas tonterías, Vega.- finalizo dando otra calada a mi cigarro y expulsando el humo.
Discúlpate Jade antes de que sea demasiado tarde, los dos días pasados han sido los mejores que has tenido en semanas gracias a Tori.
Vega parece herida, MUY herida, lo veo en su rostro, en sus ojos, en ella.
– ¿Quién te crees que eres tú para juzgarme, Jade?.- responde Vega haciendo acopio de fuerzas.– ¡Si miramos tu historial encontramos que has roto con Beck tantas veces que has perdido la cuenta, si no fuera por tus celos aun estaríais juntos, si le hubieras dejado de presionar aun estaríais juntos, si no fuera porque eres tan orgullosa para pedirle disculpas aun estaríais juntos!.- grita Vega señalándome con su dedo índice, muy enfadada.– ¡Si Beck te ha engañado, es totalmente tu culpa!.- dicho esto último se lleva las manos rápidamente a la boca, arrepintiéndose inmediatamente de haberme dicho lo que me ha dicho.– Jade, yo…
Jade, no, para, vas a decir algo que va a empeorar las cosas.
– ¡Si tanto me lo tengo merecido, porque demonios estas aquí! ¡Vete con el gilipollas de McDonald que besa tu culo por donde vas, tíratelo y háblale del amor y toda esa basura!.- se dónde darle, donde hacerle daño.– Sois tal para cual; patética con patético.- sonrío con frialdad.
LO SIENTO, DI LO SIENTO. ¡NO!
La he herido con mis palabras, y era lo que quería ¿no? Herirle como ella me acaba de herir a mí, no es la primera vez que hiero a la gente; Beck, Cat, alumnos de Hollywood Arts… pero con Vega es distinto, me duele a mí también.
– ¿Quieres saber porque estoy aquí, ahora mismo?.- dice Vega con la voz rota, aguantándose el llanto.– ¿Quieres saberlo…?
¿Quiero saberlo?
Trago saliva aun con el cigarro encendido entre mi índice y mi dedo corazón, mirándola fijamente.
– ¿Quieres saber por qué comprendo a Beck y su enamoramiento con esa chica?.- continua aun con la voz rota pero esta vez con lágrimas cayendo por sus ojos.
Yo sigo sin decir nada, porque no sé si quiero saber esas cosas o no, porque no sé qué me puede decir. Lo sabes, si lo sabes Jade pero te da miedo.
– ¿Quieres…?
Finalmente asiento lentamente, y sé que me voy a arrepentir porque lo que salga de su boca va a marcar un antes y un después.
– Porque estoy enamorada de ti, Jade West.- dice finalmente ocultando su cara entre sus manos, sollozando.
Y yo ahora mismo me siento morir, me siento la peor persona del mundo. ¿Por qué demonios lo he pagado con ella? Ella ha evitado de cierta forma el que me expulsen, ha evitado que Beck saliera camino al hospital, ella me conforto esta noche, permanece a mi lado aun cuando sabe que le voy a hacer daño. Y escucharle llorar, que su sonrisa desaparezca, ver como cada lágrima que derrama tiene mi nombre…
Veo la cara de Jasón decepcionado, reprochándome mi actitud, la cara de Cat triste, la cara de Andre ordenándome que pida perdón, la cara de Beck mirándome de la misma manera que cuando lo dejamos…
Tiro el cigarro al suelo y lo piso, me acerco a Vega y con mis dedos aparto sus manos de su rostro; a pesar de haber llorado, Vega sigue siendo absolutamente preciosa. Una vez he quitado la barrera, la abrazo atrayéndola con mi mano en su cabello y la otra en su cintura.
– Tori…- susurro permitiéndome el lujo de oler su cabello.– Lo siento, lo siento, no quería decir- quiero decir, si quería, pero era por la rabia, los celos, mi enfado, no lo sentía de verdad.
Vega asiente dándome a entender que me ha escuchado pero aún sigue sollozando un poco, empapándome la ropa. Antes no hubiera dudado en apartarla y humillarla pero ahora me es completamente imposible.
– Yo…Yo no sabía…Yo no…- suspiro apoyando mi cabeza en su hombro.– Voy a seguir hiriéndote Tori, lo sabes.
– Lo sé, pero no he podido evitarlo.- susurra Vega apartándose un poco mientras se limpia con el dorso de su mano las lágrimas.
– Hablare con Beck, tú tienes razón, no soy mejor que el.- digo terminando de limpiarle con mi pulgar.– Mira lo que me haces Vega, tienes la desfachatez de parar mi mano cuando iba a impactar contra su bonita cara por no decir que por tu culpa utilizo menos mis tijeras.- sonrío contagiándosela.– Lo siento.
– Cuando me enamoré de ti Jade, te acepte a ti, con tus defectos, tus cosas buenas, tu extraña e inquietante afición por las tijeras…- sonríe sacando la lengua.
– Oh, ¿desde cuándo te mueres por mis huesos, Vega?.- pregunto curiosa, ya que ha lanzado la bomba…
Vega se sonroja y desvía su cara.- Si crees que te lo voy a decir West, estas muy equivocada.
– Ya veo…¿ni haciendo esto?.- pregunto besándole tiernamente la mejilla, ella vuelve a negar.– ¿Y esto?.- beso su sien dos veces, obteniendo la misma respuesta que antes.– Mmm…- esta vez beso su frente tres veces sin conseguir aun lo que quiero.– Difícil de persuadir ¿eh? Me gusta.- cuatro veces son las que beso la punta de la nariz sacándole una pequeña risa pero aun sin mi premio estrella.– Solo queda…- dirijo mi mirada a sus labios, en los que puedo observar el trabajo que he hecho esta mañana en ellos. Acerco los míos y los beso cinco veces, una detrás de otra y en la sexta es Vega quien busca el contacto.
Mi pequeño juego ha acabado y Vega me besa con paciencia y dulzura, yo paso mi lengua por su labio mordido haciendo que Vega emita un pequeño gruñido abriendo su boca, lo que aprovecho para introducir mi lengua. Nuestras lenguas danzan juntas como nuestras respiraciones, decimos lo que tenemos que decir sin palabras, sin hablar. Ella me pide compresión y cariño y yo le pido perdón y paciencia. Nos separamos pero no pasan ni dos segundos hasta que volvemos a unir nuestras bocas, saciando nuestra necesidad. Ella ha admitido que está enamorada de mí, que me quiere tal como soy y yo no puedo evitar que mis latidos se aceleren recordando sus palabras, no puedo evitar que esos bichos molestos llamados mariposas estén luchando con mi estómago por salir, y para mi pesar, no puedo evitar enamorarme de ella poco a poco.
– ¿Aún no me lo dices?- pregunto rompiendo el beso juntando nuestras frentes; frío contra caliente.
– Te lo diré cuando hables con Beck. Prométeme que lo harás.- susurra Vega dándome otro beso.
– Me lo pensare.
La campana suena y nos indica que es hora de nuestra siguiente clase. Hablare con Beck ahora, aunque tenga que saltarme la clase, quiero mi respuesta ya, soy una impaciente y lo acepto con gusto.
– Nos veremos en Sikowitz.- digo separándome de ella y abriendo la puerta de la habitación.
– ¿No tienes clase ahora?.- pregunta Vega saliendo antes que yo.
– Voy a hablar con Beck.
– No me gusta que te saltes las clases Jade…- me reprocha Vega, y yo le respondo con una sonrisa de burla.
– Lo siento, mama.
Antes de dirigirme al Café Asfalto donde hemos dejado a Beck, Vega me da un beso en la mejilla cerciorándose de que nadie nos ve. Esta cursi… Como imaginaba Beck está sentado en una de las mesas, listo para marcharse.
– Hey, Jade, me he enterado que tú y Beck… Es decir, podemos…- dice Sinjin apareciendo de la nada. Me da escalofríos.
– ¡LARGO!.- grito, Sinjin sale corriendo aterrorizado a saber dónde.
Me dirijo donde Beck y le agarro de la muñeca, alejándonos lo suficiente del café para tener intimidad.
– ¿No querías hablar? Habla.- ordeno cruzándome de brazos.
Beck me mira confuso pero se repone rápidamente.
– Lo siento muchísimo Jade, de verdad. No quiero que pienses que nunca te he querido, porque te he querido con locura. Lo que pasó con Sara…
– El nombre de tu nueva novia, asumo.- digo cortante, nunca dije que lo haría de la manera fácil.
– Sí, lo que pasó con ella no estaba planeado. Cuando volvimos las cosas no eran igual y tú lo sabes, sabes que era distinto. Estábamos juntos sí, pero no como antes; éramos más distantes el uno con el otro.- suspira y se coloca el pelo.– Sara trabajaba donde yo tenía que ir a recoger a la hija de mi vecina, mi trabajo de canguro, ya sabes. Poco a poco nos íbamos viendo más en sitios inesperados hasta la fiesta y ya sabes lo que ocurrió. No pude evitar enamorarme de ella.
Tiene razón, no era igual que cuando empezamos a salir o como las veces anteriores, había algo que no se explicar, algo que impedía que estuviéramos juntos al 100%. No puedo culparle por algo que yo misma note.
– No quería estar a tus espaldas, de verdad, no quería hacerte daño pero al final es lo que he conseguido. Tú has sido mi primera novia, mi primer amor, mi mejor amiga y no quiero acabar de perderte del todo.- se sincera Beck mirándome directamente a los ojos, con esa cara de canadiense suya.– Voy a hacer lo que me pidas, todo lo que pueda y más para volver a ganar tu confianza, te lo prometo.
– Yo también… yo también te he engañado.
Beck me mira sorprendido, dolido y bastante confuso, pero con su mirada no me reprocha nada, no me exige saber la verdad, no me obliga a nada.
– ¿Qué…?
– Solo han sido besos, pero veo justo sincerarme contigo en este aspecto como tu hiciste conmigo hace días.- digo suspirando.
– ¿Conozco a…?
– Si. Es Vega.- la verdad es que no sé porque narices se lo digo, pero yo también echo de menos a mi mejor amigo, mi confidente y sé que en estos momentos puedo confiar en él, aunque ambos estemos dolidos.
– ¿Tori? ¿Tori Vega?.- pregunta con la mandíbula desencajada y yo asiento.– Vaya… No esperaba… bueno ya sabes, ¿fueron solo besos…?
Y yo sonrío ante esa estúpida insinuación de adolescente con hormonas.
– Si, solo besos así que tira a la basura cualquier imagen calenturrienta que puedas estar teniendo en este momento, Oliver.- respondo y ambos estallamos en carcajadas viendo como hemos acabado.
– ¿Me perdonas entonces, Jade?.- pregunta Beck acercándose.
– Me lo pensare si me compras el almuerzo y café las próximas tres semanas.
Beck sonríe, sonríe de verdad con felicidad y me abraza, como hacía antes de que empezáramos a salir, como mi mejor amigo. Y yo correspondo, porque es increíble lo que he echado de menos ese pelo sedoso suyo con olor a frutas del bosque, o esos brazos anchos y ligeramente musculoso – Beck no es de gimnasio – porque hemos pasado por mucho juntos, y aunque no le pueda volver a querer de la misma forma que antes, sigo queriéndole.
TORI POV
Jade es bipolar, seguro, no puedo creer que en apenas veinte minutos esté furiosa a punto de pegar a Beck, me grite y descargue su rabia en mí y que al final me trate de una forma dulce y sincera. Jade es TAAAAAN complicada. Y por no hablar de que le he dicho que estoy enamorada de ella… Espera, OH DIOS MIO, me he confesado a Jade casi sin pretenderlo, quiero decir, no es como si no hubiera dado a entender que me gusta Jade pero esto es hacerlo oficial y ella… ella no ha reaccionado tan mal como esperaba… Creí que se iba a burlar de mí y en cambio su reacción ha sido bastante buena. Espero de todo corazón que arregle las cosas con Beck, no quiero que se odien, no pueden odiarse. Yo también soy una hipócrita, Beck es mi amigo y sin embargo tampoco le dije nada de lo que pasó entre Jade y yo cuando aún salían… Necesito hablar con el también.
Ryan me saluda y me indica que me siente a su lado, nos toca clase de canto. Ryan es otro asunto… ¿qué voy a hacer con él?.
– ¡Hey, Tor! ¿Viste mi mensaje?.- pregunta sonriente Ryan, apoyando su codo en el respaldo de su asiento girándose hacia donde me siento.
– Hola Ryan, si, lo vi, pero estaba con Cat y Jade en una pijamada y mi PearPhone se quedó sin batería, hasta hoy no pude cargarlo.- miento, porque es una mentira enorme.
– Ah, no hay problema entonces, pero me gustaría saber qué piensas, ¿salimos otra vez?.
– Eh… claro, porque no.- digo no pudiendo decirle que no, ¿Por qué me es tan difícil decir no a la gente? Pues cuando se entere Jade… Oh Jesús, le dije que le diría que no.
– ¡Genial! Esta vez te llevare a un sitio donde seguro que disfrutamos los dos.- responde guiñándome su ojo ámbar y dándome una de las sonrisas más coquetas que le he visto.
El profesor entra en la clase y comienza a dar explicaciones de nuestro próximo ejercicio, nos informa que en la próxima semana vamos a tener que interpretar una canción – da igual de que tipo mientras sea original – y representarla en el Black Box Theathe delante de todo Hollywood Arts.
Me despido de Ryan después de hablar un poco sobre qué tipo de canciones elegiríamos cada uno; Ryan me dijo que seguramente elegiría alguna movida, con marcha y yo que todavía no lo tengo muy claro pero seguramente de genero pop. Tras estirarme un poco los musculos y agarrar con firmeza mi mochila, es hora de Sikowitz. Me encuentro con Cat.
– ¡Hi, Tori!.- saluda efusivamente dándome un abrazo asesino.
– Aire…
– Oh, perdona. Un momento… ¿vistes la ropa de Jade?.- pregunta curiosa con un dedo en su barbilla, interrogándome con la mirada.
– ¿Si? Se me olvidaron mis llaves dentro de casa y Trina no estaba así que… Jasón me pidió que me quedara a dormir con ellos.- respondo incomoda, últimamente tengo la sensación de que Cat quiere saberlo todo…
– Ya veo…- sonríe misteriosamente.– OH, mira Tori, son Jade y Beck y siguen vivos.- señala Cat sin discreción a donde están sentados Beck y Jade, codo con codo. ¿Vale…?
– Si… veo que Beck no ha acabado en el hospital ni Jade en la cárcel..
Nos acercamos a ellos, sentándome al lado de Jade sin miedo a una respuesta cortante – al fin y al cabo tenemos que hacer un trabajo juntas así que…– con Cat a mi otro lado, poco después se nos suman Andre y Robbie tan sorprendidos como nosotras al ver el panorama y se sientan delante de Jade y de mi.
– Siento mucho el espectáculo en el almuerzo, chicos.- se disculpa Beck juntando ambas manos en señal de disculpa.
– Lo que sea.- responde Jade cruzándose de brazos y de piernas, moviendo esta repetidas veces con claro nerviosismo. Visto que no me va a hablar delante de todos…. Saco mi PearPhone.
Tori Vega: ¿Qué tal ha ido con Beck?
Escribo a Jade enviándolo segundos después, a la espera de su respuesta que no se hace de rogar mucho.
Jade: Todo solucionado, seguimos siendo… "amigos"
Sonrío como respuesta y Jade me mira de reojo sonriendo ella también pero de una forma malévola. Peligro.
Jade: No deberías sonreír tanto Vega, Beck lo sabe
Tori Vega: ¿Beck sabe qué?
Jade: Que gritas como una niña de cinco años cuando ves El Tijeretazo
Jade: Piensa un poco Vega!
Tori Vega: Beck sabe que…. Que nos…
Jade: BESAMOS, no es tan difícil Vega y hasta para tu media neurona en funcionamiento debería ser sencillo llegar a la conclusión
Tori Vega: OH
Tori vega: Oh
Tori Vega: Dios mío, me siento muy culpable, tengo que hablar con el
Gruño con culpabilidad cruzándome de piernas sin darme cuenta de que la silla de Andre está muy cerca de mí, lo cual origina que yo le dé a su silla con mi pie moviéndola un poco y Andre, que estaba de pie por que Sikowitz le había preguntado algo, al ir a sentarse se caiga de bruces contra el suelo haciendo que la clase estalle en carcajadas.
– Lo siento Andre.- susurro acercándome a el obteniendo una mirada de "Ya hablaremos tu y yo, chica".
Jade: Primero habla con Harris, no creo que este muy contento contigo ahora mismo, puedo jurar que no siente su culo
Tori Vega: ¿Y de quien es la culpa?
Jade: Yo no he movido tu pierna, Vega
Tori Vega: Pero sabes cómo reacciono cuando me pongo nerviosa
Jade: Oh, ¿Tori Vega está nerviosa? Solo fueron unos besos
Tori Vega: ya sabes a lo que me refiero Jade y no solo fueron unos besos… fueron BESOS.
Jade: ¿Tanto te gustaron, Vega? Admítelo, soy una gran besadora
Tori Vega: Si… Digo, ¡No! No voy a ser yo quien aumente más tu ego, West.
Jade: Tu sonrojo no dice lo mismo
Tori Vega: Dame un respiro
Jade: Lo cual me recuerda que me debes una explicación Vega, ya sabes, por haber hablado con Beck
Tori Vega: Urgh…
Me resigno, Jade tiene todas las de ganar esta vez. Algo se desliza por mi pierna hasta… Doy un pequeño salto sin querer, soltando de golpe mi PerPhone que acaba en la cabeza de Andre.
– ¡Tori! ¿Es que hoy quieres acabar conmigo?.- se queja Andre devolviéndome mi PearPhone y llevándose la mano a su dolorida cabeza.
– Lo siento Andre, de verdad.
– Toro, hoy estas muy activa por lo que veo, así que ven aquí junto con Jade y Beck, es hora de ¡interpretar una escena!.- exclama Sikowitz sorbiendo de su coco con el pato de goma al lado con un coco tamaño miniatura. ¿En serio?.
Los nombrados nos levantamos y nos subimos al pequeño escenario, yo le doy a Jade una mirada reprochadora pero ella solo sonríe como si no tuviera la culpa.
– Veamos, una situación, Andre, ya que has sido el perjudicado por Toro, ¿quieres decirla tú?.
Andre sonríe cruzándose de brazos. Ten piedad…
– Con mucho gusto Sikowitz, Tori y Beck son una pareja que tienen que reconciliarse y Jade les ayuda ya que es la mejor amiga de ambos.
Pero…que… demonios… ANDRE. No es suficientemente incomoda esta situación sabiendo lo que sabemos los tres que encima el suelta eso. Lo matare y esta vez sí que será intencionado. Jade me mira con molestia y Beck divertido, lo que me faltaba.
– Me gusta, ¡acción!.- grita Sikowitz a la vez que acaricia al pato.
– Os he traído aquí para que habléis y solucionéis vuestras diferencias.- dice Jade metiéndose en su papel.
– No hay nada que arreglar.- responde Beck cruzándose de brazos, frunciendo el ceño.
– Yo no puedo arreglar nada si él no quiere.- contesto llevando ambas manos a mis caderas.
– Oh venga ya, ambos sois importantes para mí. Los dos estáis hechos el uno para el otro, no permitáis que algo os separe.- Jade lleva a cabo su papel con una realidad aterradora.– Es decir Beckett, mira a Vega, ¿en serio que no quieres volver con ella?.
Beck gira su rostro y haciendo caso a Jade, posa sus ojos en los míos.
– ¿A qué te refieres Jade?
– Vega es cariñosa, simpática, buena persona, una cantante excepcional.- dice Jade señalándome.– Es decir, Vega es preciosa.
Yo me he ido sonrojando con cada palabra que Jade ha dicho, porque yo creo que va más allá de la interpretación.
– Y tu Vega, mira a Beck; es atento, guapo, un gran actor, siempre puedes contar con él, él te puede mantener a salvo, darte seguridad…- señala con su otra mano a Beck.– Ambos sois personas maravillosas que se quieren y por una tontería no tenéis que separaros.
Beck asiente y me sonríe.- Jade tiene razón, perdona por haber sido un tonto y haberme enfadado por haber derramado mi champú.
Sonrío también riéndome por su ocurrencia.– Perdóname a mí, debí tener más cuidado.
– Entonces, ¿sellamos nuestra reconciliación con un beso?.- comenta acercándose poco a poco.
Yo me he quedado helada, es decir, ¿Qué pretende Beck? Por dios, Jade está a menos de dos metros de nosotros y puedo ver la rigidez de su rostro, el cómo aprieta su mandíbula. Pero ante todo soy un actriz y tengo que hacerlo, ¿verdad?.
– Claro…- respondo asintiendo. Es lo que debe hacer mi personaje, soy una actriz.
Lentamente Beck y yo nos acercamos, juntamos nuestros labios primero dubitativos, pero después nos dejamos llevar por la escena. Cuando nos separamos – ya que el beso no dura más que unos segundos – Beck mira de reojo a Jade, sonriendo para sí mismo, y luego la miro yo disculpándome con mis labios.
– Excelente trabajo chicos, la escena ha sido perfecta; la insistencia de Jade para que ambos os reconciliéis y el perdón entre Beck y Tori.- nos felicita Sikowitz aplaudiendo y dando por finalizada la clase.
Lo primero que hago es buscar a Andre con la mirada y lo encuentro saliendo por la puerta.
– ¡Andre! Te voy a matar.- le digo situándome enfrente de él.
– Calma chica, yo has hecho que me cayera al suelo y luego me has tirado tu PearPhone, quería venganza. Ademas, ¿has visto la cara de Jade cuando te has besado con Beck? Ha sido genial.- bromea Andre con una sonrisa.
– ¿Qué tiene que ver Jade aquí?.- pregunto nerviosa, no recuerdo haberle dicho nada de Jade.
- Vamos Tori, te recuerdo que a mi también me gustó Jade y te puedo asegurar que he visto como la miras; de la misma manera que la miraba yo.
– Yo…Yo
– No te preocupes Tori, no tengo ningún problema con que te guste Jade o nada parecido. Aunque hubiera preferido que me lo hubieras dicho, pero bueno.- me abraza Andre en modo de disculpa por haberme obligado a hacer la escena en clase.
– Gracias Andre, la charla que tuvimos fue muy reveladora para mi.- correspondo a su abrazo con alegría.
– Por cierto, yo que tu hablaría con Jade, ya sabes, esos celos…
Tiene razón, me despido de Andre y busco a Jade en los pasillos; la localizo con Cat y Beck.
– ¡Has estado genial Jade!.- exclama Cat balanceándose.
– ¿Y cuando no lo estoy?.- responde Jade con arrogancia.
– Hey, Tori.- me saluda Beck.– Gran escena.
– Eh… si, gracias, lo mismo digo.- respondo buscando los ojos de Jade.
– Tengo que irme chicos, mi hermano viene a recogerme para llevarme a un lugar especial.- se despide Cat abrazándonos a Beck y mi.
– Me despido también, mi novia me espera en la salida.- se despide Beck con una cálida sonrisa, susurrándome algo en el oído antes de irse:– Buena suerte, Tori.
Estoy totalmente segura de que se refiere a Jade y la mirada asesina que le ha dedicado especialmente.
– Jade.
– Lo se Vega, lo sé, era lo que pedía la escena y sé que Beck lo ha hecho para fastidiarme.- comenta Jade guardando sus libros en su casillero.- Lo entiendo.
– ¿Lo… lo entiendes?.- pregunto con cautela. Vaya, esto ha sido muy… fácil.
– No.- me dedica una mueca.– Pero tengo formas de castigarte…- dice seductoramente y yo solo puedo tragar saliva.
– Soy yo la que debería castigarte por esa mano "juguetona" que tienes. ¿En medio de clase, Jade?.- le reprocho.
– Tu reacción fue exquisita, Vega.- sonríe maliciosamente.– Tu hermana te espera en la salida Vega.- dice señalándome con la cabeza la puerta de entrada, Trina está apoyada en ella mirando su PearPhone.– En mi casa a las cinco, tenemos que ensayar para el trabajo, apenas quedan dos días para exponerlo. Y no es que dude de mis habilidades interpretativas, pero sí de las tuyas.- contesta despidiéndose de mi con la mano.
