LenyRehim: Si, el capitulo 16 fue el mas largo que hice. Me alegro de que estés disfrutando de la historia y bueno, Jasón va a ser un aliado muy importante de Tori :P.
Kuroneko: Vivita y coleando, aunque no te extrañe que las clases acaben matándome algún día. La calma esta bien de forma eventual, a mi me gusta y dios, yo entiendo tan bien a Jade, soy muy blanca así que con nada me quemo :(. Y bueno, en este cap ya veras lo de las bases... :P.
Queenwest: Me alegro mucho de verdad que esta historia sea amena de leer y fácil de disfrutar. Gracias por la review y nos seguimos leyendo :).
Vanes Izumi: dicho y hecho, aquí tienes nuevo cap :P. A mi toda imitación con voz en español me encanta, es que son tan sakdhasdkjhd. ¡Gracias por el review!
Mr. Deizilla: Guau, no me esperaba que la historia fuesen de esas que te lees enseguida, en serio, muchas gracias.
marlenydiaz221: Pues he conseguido un logro con esta historia entonces, para que comentes, me alegro mucho. ¡Gracias por el review! Y espero que sigas leyéndola y disfrutándola.
Renata Pozo: Aquí tienes nuevo cap :)
Malroch: Aaaaw, muchas gracias :").
Odio las clases, la cantidad de tiempo que me quitan, dios mio. Bueno aquí tenéis nuevo cap algo subidito de tono (no mucho, aun :P).
Victorius y sus personajes no me pertenecen. Son de la propiedad de Nickelodeon y Dan Schneider.
18 - Beach Parte 2
Aviso: Rated T
TORI POV
No pensé ver jamás a Jade West comportarse de esta manera en toda mi vida.
"Porque la playa te gusta a ti"
Porque aunque parezca una tontería esa frase paso directamente a mi corazón. No son las palabras en si sino más bien el sentimiento que oculta; a Jade le importan mis sentimientos. Sigue tratándome con burla y a veces de forma brusca, pero es Jade West al fin y al cabo y la quiero con cada una de sus múltiples facetas. Desde que me "dejó" claro donde se encontraba nuestra relación – o lo que sea que tengamos en este momento – hemos estado… muy bien, discutimos como siempre pero hay un punto de pasión con el que no contaba. Antes en su cama… estaba MUY nerviosa, me sentía como la primera vez que pise Hollywood Arts y Sikowitz me saco a hacer un alfabeto improvisado. ME gustan los besos de Jade, el cómo acaricia mi lengua con la suya, lo retadores que son sus dientes cuando muerden mis labios, las cosquillas que me producen sus dedos cuando pasan por mi cintura… Dios, mis hormonas han tomado el control de mi mente. Pero me dio miedo sobrepasar esa barrera de… la primera vez.
– Tori.- me llaman pero ignoro esa cantarina voz tan conocida para mí.
Es decir, ¿Quién no siente nervios cuando está en "esa" situación? Pero Jade parecía tan decidida…
– Parece que no se encuentra en tierra.- comenta otra voz, más grave.
… pero Jade paro cuando se lo dije – bueno, grité – y no parecía enfadada. ¿Con Beck ha llegado lejos? Me da mucha vergüenza preguntarle…
– Hey Chica, ¿sigues ahí?.
…¿Y si Jade quiere ir hasta la siguiente base pero yo no estoy preparada aun?...
– ¡Vega!.- reacciono con el último grito.
– ¿Eh? ¿Qué pasa?.- pregunto perdida, ¿me estaban hablando de algo?.
Jade sonríe y se acerca a mi oído para susurrarme algo. – Ya sé que soy irresistible, pero podrías dejar de mirarme las tetas, Tori.- finaliza dándome un beso detrás del oído. Ni me había dado cuenta de que tenía los ojos fijos en… en los grandes atributos de Jade. Claro, Tori, claro.
– ¡Tori parece una nariz de payaso!.- se ríe Cat agarrándose el estómago por la risa.
– Y-yo…Estaba en mi mundo, ¿Qué decíais?.- respondo manteniendo la poca compostura que me ha dejado Jade y le dirijo a ella una mirada cargada de reproche. Jade se cruza de brazos y me dedica una sonrisa burlona. Primer punto que me gusta de Jade: le gusta provocarme.
– Vamos a jugar un partido de Vóley, ¿te apuntas?.- pregunta Beck, echándose crema solar por sus hombros, con una sonrisa.
– Podríamos hacer chicos contra chicas.- sugiere mi mejor amigo sacudiéndose la arena del bañador blanco – el cual contrasta enormemente con su morena piel –.
– ¡Yay! ¡Con Jadey no podemos perder!.- exclama una emocionada Cat abrazando a Jade consiguiendo un gruñidos molesto por la susodicha. Parecen hermanas.
– Cuando he dicho que YO vaya a jugar.-dice Jade una vez que se ha liberado del arrollador agarre de la pequeña.
– Venga, yo me apunto, tu también Jade.- le digo con ambos brazos en jarra, sin apartar mi mirada de esos ojos infinitos. – Hemos venido a pasarlo bien, luego puedes ahogar a niños en la arena.
Jade me mira molesta, reprochándome con la mirada, pero yo pongo la cara a la cual no puede resistirse y se queja sonoramente antes de levantar un poco de fina arena con su pie derecho con molestia.
– ESTA BIEN.- me responde y mira rápidamente a Andre y a Beck levantando el dedo índice de una de sus manos en señal de aviso. Ambos chicos se aguantan su risa como pueden para no recibir un castigo por parte de Jade. ¿Me he perdido algo? ¿De qué va eso?.
– Antes pongámonos crema solar…- sugiere Robbie untando a Rex con esa crema. ¿En serio…?.
Yo miro a Jade con el botecito en mis manos y una sonrisa. – ¿Me echas?.
– ¿Y tus modales, Vega? ¿Qué se dice?.- pregunta altanera, haciéndose de rogar.
– Por favor, ¿puedes echarme crema solar en la espalda, Jadelyn?.- pronuncio su nombre completo con lentitud aposta, porque sé que le molesta enormemente. Mi sonrisa triunfal es deslumbrante ahora mismo.
Jade primero me mira molesta pero luego en su rostro parece una sonrisa maliciosa. No me gusta esto, tiene que estar tramando algo y un pajarito me dice que yo seré la víctima.
– Túmbate.- ordena. La miro algo sorprendida, la Jade autoritaria me asusta a veces. – Ahora.- vuelve a ordenar esta vez señalando mi toalla con un pentagrama plasmado en ella. Yo obedezco sin rechistar.
Me tumbo bocabajo en mi toalla, apoyándome mi cabeza en mis brazos. Y entonces comienzo a hacerme una idea del "por qué" de la sonrisa malévola de Jade; se ha sentado a horcajas encima de mi trasero.
– ¿Jade…?.
– Silencio, Vega.
Y cuando ha pronunciado sus últimas palabras noto como algo frio cae en la parte inferior de mi espalda y Jade comienza a masajearme la zona con la crema. Y se demora más de lo necesario en esa zona y puedo jurar que Jade lo está disfrutando internamente. Poco a poco comienza a subir por mi espalda realizando pequeños círculos para que la crema penetre por mi piel y finalmente llega hasta la tira del bikini. La desabrocha MUY lentamente y me va a dar algo en cualquier momento.
– Jade, deja de jugar.- digo con un hilo de voz, ocultando mi sonrojado rostro entre mis brazos, impidiendo que Jade lo vea.
Y se ríe, ella solamente se ríe y podría pegarme horas escuchando esa risa tan natural y seductora que tiene y nunca me cansaría. Pero ella sigue, pasa sus frías manos por la zona que antes cubría la tira del bikini y sube hasta mis hombros. Y la odio, la odio mucho porque está presionando mi culo a la vez que me da placer por la espalda y no puedo evitar el gemido que sale de mi boca. Quiero jugar ya al Vóley, quiero que Rex me diga algo fuera de tono para distraerme, quiero pegarle a la puñetera pelota YA.
– Listo, Victoria.- dice Jade imitando mi tono de hace unos minutos mientras me abrocha el bikini y se levanta de encima de mí.
Suspiro con alivio y termino de echarme crema por la parte frontal de mi cuerpo.
– ¿Y tú no?.- le pregunto.
Ella sonríe. – Ya me ha echado Cat cuando estabas perdiendo los ojos por mi cuerpo antes, Vega.- y se dirige a donde están todos dejándome con… bueno "con un calentón".
Maldigo a Cat.
30 minutos después
– ¡Yay!.- grita Cat muy emocionada chocando nuestras manos en un claro signo de victoria. La paliza que les estamos pegando a los chicos es de récord.
– Tío, que está pasando aquí.- se queja Andre negando con la cabeza y ambos brazos en su cintura.
Beck se quita parte del sudor que corre por su frente con el dorso de la mano. – ¿Cómo demonios estamos perdiendo?.
– ¿Quién iba a pensar que la reina del mal iba a ser tan buena en esto?.- dice Rex con un MUY cansado Robbie al lado.
Y es verdad, no pensé que Jade fuera tan buena jugando al Vóley.
– Yo siempre gano trozo de madera inútil, pensaba que lo sabias.- contesta con arrogancia Jade pasándose una mano por su cabello – libre de mechas esta vez – .
– Tori, quizás podrías… ya sabes, distraer un poco a Jade…-me pregunta en voz baja Andre, tapándose la boca con una mano. Jade inmediatamente le tira el balón de Vóley que estaba a sus pies, directamente a su cabeza haciendo que el moreno se queje lastimosamente. – ¡Ay!.
- Te he oído Harris, mueve el culo a tu sitio para que os humille mas.- ordena Jade - con brazos cruzados y una mirada no muy… segura -.
Tras la breve pausa se reanudó el partido el cual ganamos claramente. Ahora nos encontramos sentados en un pequeño chiringuito cercano para poder comer algo ya que son las tres de la tarde y mi estómago ruega por un poco de atención. Con unas hamburguesas para mí, Andre y Beck y unas ensaladas para Cat, Jade y Robbie estábamos servidos.
Escuchamos un silbido muy cerca de nuestra mesa e interrumpimos nuestra conversación. – Guau, mira a estos bombones, Harry.- comenta el propietario del silbido que acabamos de escuchar. Son dos chicos; un chico rubio, de cuerpo atlético y bronceado y otro chico moreno, también bronceado como su compañero y con bastantes tatuajes.
– Y que lo digas Max. ¿No preferís estar con nosotros antes que con esas "cosas"?.- dice el chico que responde por el nombre de Harry, señalando con una mano a nosotras y con otra a Beck, Andre y Robbie.
– ¡Hey!.- gritan los tres a la vez claramente molestos.
– ¿Cómo te llamas?.- dice el rubio pasando un brazo por mis hombros, moviendo ligeramente a Jade quien no está nada contenta con ese gesto.
– Yo…eh
– Jadey, tengo miedo.- dice Cat acercándose más a Jade en busca de protección ya que el otro chico ha hecho exactamente con ella el mismo gesto.
– Dejad- Beck no puede acabar la frase ya que Jade le indica que se quede quieto con la mano.
– Os doy 5 segundos para que os vayáis antes que vuestros cuerpos aparezcan en las noticias.- avisa.
– ¿Oh? Mira como tiemblo.- se burla el rubio carcajeándose con su amigo. – ¿Alguna vez has besado a alguien de Miami, ricura?.- me pregunta elevando mi barbilla con su dedo índice. Inmediatamente Ryan se ha venido a mi cabeza y puedo jurar que he palidecido.
– Se acabó ser buena.-dice enfada Jade empujando al chico. Se acerca a él agarrándole el "paquete" con fuerza. Debe de doler bastante por la cara que pone. – Escúchame capullo, tengo unas tijeras en mi mano derecha y se usarlas, MUY BIEN. Vuelve a acercarte a nosotros y te juro que Freddy Krueger a mi lado no habrá roto un plato en su vida.- dice apretando más fuerte las partes del joven.
El chico asiente muchas veces seguidas e indica a su amigo con la mirada que salgan corriendo de aquí.
– Creo que le has dejado sin circulación ahí abajo, Jade.- se ríe Beck mientras ve como se alejan ambos chicos, uno de ellos andando con dificultad.
– Lástima no ver su cara cuando se dé cuenta de que le he cortado el bañador.- responde con una sonrisa burlesca volviendo a tomar el sitio que tenía antes y bebiendo un trago de su café.
– ¡Gracias Jadey!.- Cat le abraza con efusividad recibiendo gruñidos por parte de Jade.
Yo simplemente puedo sonreír no pudiendo contener una pequeña risa que luchaba con salir al exterior llamando la atención de Jade.
– ¿De qué te ríes Vega?.- pregunta elevando una ceja y yo simplemente la abrazo con fuerza.
– Te quiero.- susurro en su oído relajándome con el suave olor que desprende su cabello. Jade esconde con vergüenza su rostro en mi pelo pero sé que ha sonreído. Después de unos segundos más nos separamos; yo con una sonrisa tonta en mis labios y Jade intentando mantener su máscara de frialdad y crueldad.
– Seguro que se han dicho algo picante…- susurra Rex entre Beck y Andre.
– Opino igual, que pena no haberlo escuchado.- asiente Andre con los brazos cruzados.
Con el estómago rebosante de felicidad por haber ingerido comida, todos decidimos que ya era hora de volver a la caravana para descansar un poco ya que por la noche queríamos ir a una de las discotecas cerca de la playa. Nuestra posición actual es: Cat y Robbie se han quedado dormidos, Beck y Andre estaban comentando vídeos en sus PearPhone, Jade está apoyada en sofá mirando por la ventana y yo me encuentro observando cada milímetro de su rostro siéndome imposible desviar la mirada.
¿Y por qué querría desviarla? Jade es preciosa desde cualquier ángulo. Su piel blanca parece hecha expresamente de porcelana. Sus músculos están tonificados (sobre todo en la parte abdominal) y son sexys. Su pelo azabache encaja a la perfección con su piel. Sus labios son suaves y tentadores. Sus ojos… dios mío sus ojos; grises, verdes, azules… no puedes decir de qué color son, solo puedes dejarte engullir por ellos. Despacio me acerco a Jade y le abrazo por detrás, sorprendiéndola porque no se esperaba mi presencia.
– ¡Jesús Vega, casi me matas de un susto!.- dice Jade volviendo a recuperar su respiración pausada.
– Oh, no por favor, no sé quién me salvaría de chicos bronceados.- bromeo abrazándola más fuerte. Jade se da la vuelta para quedar cara a cara conmigo y me muerdo el labio por instinto.
– No me gusta que toquen lo que es MIO.- dice recalcando la última palabra.
– ¿Oh? Pues tengo que decirte que tenían muy buen cuerp-
Lo de no dejarme finalizar las frases se ha convertido en algo habitual por los labios de Jade. Esta vez deja que yo lleve el ritmo de nuestras lenguas, diciéndome sin palabras que "esa" batalla es toda mía y yo no pienso ser desconsiderada. Poso mis manos en su cuello y la atraigo aún más, separo nuestros labios para coger algo de aire pero inmediatamente después vuelvo a unirlos. Jade es una droga y yo soy una "buena chica" que nunca hace nada fuera de la ley pero si me hubieran dicho antes que la "droga" podría ser esto, hubiera caído mucho antes sin pensármelo dos veces. Atrapo con mis dientes su lengua y la empujo de vuelta a su boca con mi lengua consiguiendo un pequeño gemido placentero por su parte – quien no se esperaba en absoluto mi pequeña "diablura" – .
– Eres toda una caja de sorpresas Vega.- dice levantando una ceja. – Y tú eres mía, a este paso voy a tener que tatuártelo para que… Oh, acabo de tener una idea.- dice sonriendo con malicia.
– ¿Qué vas a hacer…?-pregunto con cautela alejándome un poco de ella.
Jade aprovecha que me estoy alejando para empujarme con sus manos y quedar encima de mí en el sofá, sus labios se posan en mi cuello buscando mi pulso y comenzar a succionarlo después. Y mi boca necesita dejar salir esos pequeños gemidos que me está provocando su lengua en dicho lugar.
– Jade…- digo suspirando con pesadez e intento colocar mis manos en sus mejillas pera ella decide que no y con las suyas me agarra por las muñecas dejando mis propias manos por encima de mi cabeza.
Ella sigue con su trabajo trazando una pequeña carretera de chupetones desde mi clavícula hasta el comienzo de mi hombro derecho; está marcándome, dejándole claro a cualquiera que me vea que yo no estoy en el mercado, que estoy en el carro de Jade West y que de ahí no voy a salir. Y no me voy a quejar en absoluto – quizás cuando mis padres o Trina vean los chupetones, entonces sí que voy a entrar en pánico – porque estoy disfrutándolo muchísimo. Una vez ha finalizo su trabajo se aleja, apoyando ambas manos a los lados de mi cabeza para sostener su peso y me sonríe triunfadora, muy contenta con la "remodelación" que le ha hecho a mi cuello. Y me doy cuenta de que estoy enamorada de ella. Locamente enamorada mejor. Eso es, estoy locamente enamorada de Jadelyn August West.
– Podrías haberme escrito "Jade" en mi zapato como hace Andy con Buddy en vez de haberme dejado… tantos moratones.- digo sin poder apartar la mirada de sus ojos.
– Esta es una forma más efectiva y el mensaje es muy claro.
– Te quiero.- vuelvo a repetir por tercera vez esas dos palabras claves. Jade tan solo me mira llevando una de sus manos a mi mejilla para acariciarla con tranquilidad.
¿Por qué no me lo dice también? No quiero presionarla pero… Quizás no siente lo mismo. O quizás sí, es Jade West, no enseña sus sentimientos.
– Tori… yo…- comienza a decir Jade y mi corazón ha pasado de 0 a 100 en un segundo. – Yo… Me gustas mucho.- traga saliva y niega ligeramente con la cabeza, enfadada consigo misma.
Yo sonrío con tristeza porque no puedo obligarle a que me diga algo que no siente, no es justo para ninguna de las dos. Me levanto y beso con dulzura sus labios.
– No tienes que decírmelo de vuelta Jade, no me importa. Es hora de ir a pasarlo bien en la discoteca.- me levanto del sofá y entro al cuarto de baño escuchando un gruñido que procede de Jade.
JADE POV
"Me gustas muchísimo"
JODER JADE, te lo ha dicho tres veces ya y tú no eres capaz ni de decírselo una. Ella ha dicho que no tenías que decirlo de vuelta. Es Tori Vega, ella siempre va a pensar en los demás antes que en sí misma, por supuesto que no me va a decir que quiere que se lo diga de vuelta. Y la decepción con la que se ha ido al baño escondida tras una sonrisa… JODER.
– Ya casi es la hora de la apertura chicos, vamos preparándonos.- avisa Beck señalando la pantalla de su PearPhone – el cual marca que son las 19:37 – .
Todos nos preparamos y nos dirigimos a la discoteca, "Beach&Sea", donde ya había un número de gente considerable esperando su abertura. Pasamos sin muchos problemas ya que no es la primera vez que vamos a una y tenemos controlado el tema de los carnets de identidad falsos aunque Vega se "siente" mal por engañar con ellos.
Nos sentamos todos a excepción de Beck y Andre en unos sofás negros de corte moderno.
– Vamos a por bebidas, ahora volvemos.- avisan ambos y les decimos que queremos.
Vega está nerviosa porque no deja de mirar a su alrededor, seguramente recordando su noche con McAuto. Dios si lo vuelvo a pillar… Paso una mano por la cintura de Vega, atrayéndola.
– El payaso no está aquí y esta vez estoy yo para protegerte, Tori.- susurro en su oído, haciéndole cosquillas. Vega se ríe y me da un tierno beso en la mejilla, y si esta es mi recompensa por ser cursi, romanticona y todas esas cosas pues no me importa.
– Cuidado, que Jade West ha llegado a la ciudad…- dice bromeando y yo le contesto lamiéndole la mejilla porque sé que le molesta. – No hagas eso, sabes que no me gusta.
– Por eso mismo lo hago Vega.
Ella finge enfado hasta que los chicos llegan con nuestras bebidas.
– Cat no vayas a donde no te veamos.- advierto antes de que la pequeña hiperactiva pelirroja que tengo de mejor amiga se levante y también aviso a Robbie de que no le quite el ojo en ningún momento.
– Pero yo quiero ver todo el lugar…- dice poniendo pucheros con sus manos a su espalda imitando a una niña pequeña. Bueno, "imitando".
– Yo te acompaño, Little Kitty, vamos.- dice Andre cogiendo de la mano a Cat y se adentran entre el barullo de gente que hay.
– Aquí tenéis,.- se dirige Beck a nosotras, dándonos una copa a cada una.
– Gracias, camarero.- digo con burla.
– Pues espero ver propina más tarde.- responde Beck con una sonrisa. Vega mira toda la escena divertida.
– ¿Qué ocurre?.- le pregunto sorbiendo de la bebida; tiene un sabor muy dulce.
– Nada, me alegro mucho de que este todo solucionado. Habéis pasado de estar juntos, a casi pegaros y de ahí a bromear como mejores amigos.
Gracias a ti pero eso no se lo voy a decir, que seguro que me lo recordaría luego.
– Tiene miedo a mis tijeras, que le vamos a hacer.- me encojo de hombros con naturalidad.
Después de un rato regresan Cat y Andre y todos conversamos mientras nuestras bebidas se van acabando paulatinamente. Vamos por la cuarta copa y Vega parece que se ha "soltado" de cierta manera. Beck está hablando por PearPhone con su novia – seguramente – y Andre flirteando con alguna pobre chica desesperada. Cat y Robbie están en la pista de baile dándolo todo, me sorprende lo que ha mejorado Saphiro en el baile.
– Jade.- me llama Vega y centro mi mirada en ella tras dejar mi vaso en la pequeña mesa circular caoba. – Vamos.- extiende su manos para que la coja.
– Has bebido demasiado Vega, no te puedes mantener recta.- le digo riéndome de ella ya que se balancea un poco.
– Estoy bien y quiero bailar.- dice poniendo morritos y se intenta agachar para coger mi mano pero por poco se come el suelo.
– Ya lo veo, ya.- me levanto y la sostengo, dejándome guiar hasta la zona de baile de la discoteca. Vega se pasa ambos brazos por mi cuello ya que la canción que está sonando es de las lentas.
– Tori yo… lo de la caravana...- antes de poder acabar, Vega posa dos de sus dedos en mis labios.
– Shhh, calla y baila.- susurra contra mi oído.
Apenas su respiración ha rozado mi cuello y un escalofrió recorre toda mi espada. Es estúpida la forma en la que mi cuerpo reacciona con cualquier interacción que tiene Vega con él, como si se rindiera ante ella. Mi cuerpo está muy relajado en los brazos de Vega y eso en cierta forma me irrita, porque me indica que haga lo que haga Vega voy a sucumbir ante ella. Lentamente nos movemos por la pista de baile, Vega con su cabeza apoyada en mi cuello y sus suaves dedos acariciando mi cuello, la canción lenta casi ha acabado ya.
– Me gustaría quedarme así para siempre.- murmura Vega lo suficientemente alto para que pueda entenderla.
– Pues yo no, has engordado últimamente, Vega.- le respondo para picarle. Yo también quiero estar así…. Aw, Jade. Cállate.
– Idiota.- dice entre risas Vega. La canción lenta ha llegado a su fin y en su lugar suena Tik Tok de Ke$ha. – ADORO a Ke$ha, ¡vamos!.- grita entusiasmada arrastrándome de nuevo a la pista de baile - gracias a mi nos habíamos alejado lo suficiente para no tener que estar bailando en ella -.
– Señor llévame pronto…- digo con resignación suspirando y dejándome llevar por Vega.
Es bastante divertido e interesante ver a la buenaza de Vega bailar de una manera tan… poco inocente. Porque puedo asegurar que si vuelve a acercarse moviendo las caderas como lo hace en este mismo instante, yo no respondo de lo que pueda pasar a ojos de todos los que se encuentran en la pista ahora mismo. Siempre me ha gustado dejarme llevar por la música; que sea el ritmo quien lleve mis movimientos por lo que gustosamente puedo responder a Vega.
Nuestras caderas se mueven al unísono y nuestros brazos no paran quietos. Es una sensación genial, para que voy a negarlo, pero yo quiero descansar ya y algo me dice que Vega también.
– Vega, vamos a sentarnos ya, los chicos ya han regresado.- ordeno señalando el lugar donde estábamos antes, con los chicos que ya habían regresado.
Vega solo asiente y la agarro de la mano para no perderla mientras salimos de todo el gentío. Una vez llegamos a nuestro sitio, Vega se sienta encima de mi regazo claramente prefiriéndolo que a la silla.
– Estoy cansada, Jadeeeeeey.- dice Vega agarrándose a mi cuello.
– No empieces tú también con el Jadey. Mira lo que has conseguido, Cat.- suspiro.
– Pero si Jadey es monísimo.- responde Cat dando palmaditas.
– Parece que a Tori se le ha subido un poquito el alcohol.- comenta Beck riéndose.
– No me había dado cuenta,- digo con sarcasmo, pasando mi brazo por la espalda de Vega para que no se caiga porque si no me lleva con ella al suelo.
– ¡Que hay chicos!.- saluda Andre, el cual se está acercando a nosotros, con una bebida casi vacía en su mano. – ¿Os lo habéis pasado bien?.
– No tan bien como tú, Andre. He visto cómo has dejado casi sin labios a esa chica.- dice Beck acomodándose unos mechones sueltos de su cabello.
– Bueno que puedo decir, otra chica que cae ante mis encantos.- bromea Andre sentándose con Beck.
– Ha sido muy divertido bailar en la pista. Sikowitz se lo hubiera pasado bien.- dice Cat riéndose con su característica risa.
– Sería bastante interesante ver eso…- comenta Robbie que había estado recobrando el aliento después de todo el ejercicio que ha hecho bailando con Cat.
Hacía mucho que no estábamos todos tan relajados… y me gusta. Jamás admitiré que los había echado de menos delante de ellos, por supuesto. Noto como Vega se remueve un poco encima de mí y comienza a besarme el cuello, los demás no se han dado cuenta todavía.
– ¿No estabas cansada, Vega?.- pregunto alzando una ceja.
– Mmm…- Vega ignora mi comentario y sigue con su camino de besos por mi cuello. No es que no me guste pero esta borracha y bueno, estamos en un sitio lleno de gente.
– Vega, para.- digo elevando mi voz un poco para asegurarme de que me escucha. Por si acaso la aparto un poco también.
Vega gruñe y me mira algo enfadada. – Jade…
– No ''Jade" a mí, mira a tu alrededor Vega, no vamos a dar un espectáculo.
– A nosotros no nos importaría…- comentan a la vez Beck y Andre. Idiotas.
– Robb, tengo sueño.- dice Cat dejando escapar un bostezo.
– Mañana tendremos que conducir bastante, así que será mejor que nos vayamos ya, chicos.- sugiere Beck, levantando junto a los demás.
Vega se levanta de encima de mi regazo y se agarra a Andre para no perder el equilibrio, dirigiéndose con él a la salida, sin ni siquiera mirarme. JODER, ¿y ahora qué demonios he hecho?. Suspiro y me levanto muy molesta y…
Mis pensamientos se ven interrumpidos porque me choco con alguien.
– Perdona, no miraba por donde iba.- escucho la voz de una chica.
– No es nada…No puede ser.- digo sorprendida levantando mi vista y distinguiendo perfectamente a quien tengo delante de mí.
– Oh dios mío, ¿Jade West?.- pregunta emocionada la chica y que sin darme tiempo a responder a su pregunta me abraza. – Me sorprende que estés aquí, pensaba que los vampiros no salían.- bromea.
– Y yo pensaba que los gnomos se quedaban siempre en el jardín.- respondo con una sonrisa abrazándola de vuelta. – No sabía que estabas aquí, Alexa.
Alexa se ríe y me pega un suave puñetazo en el hombro. – Vacaciones, ¿y tu? ¿Es que venden cuerpos humanos para hacer rituales y no me he enterado?
– Casi, podríamos decir vacaciones también,
– No te veía desde aquel festival de cine que fuiste con Emily, ¿Cómo va?.-pregunta con una mano en su mentón.
– Pues con su café e irritándome como siempre.- contesto agitando mi mano. De reojo veo a Beck haciéndome una señal de que me vaya ya. – Tengo que irme Alexa.
– Oh, perdona, te he entretenido, Aprovecho para decirte que he vuelto a la ciudad y dame tu número, siempre he querido tener contactos con el mundo del mal.
– Tienes suerte de que no tenga tijeras ahora encima o esa bonita rubia cabellera tuya estaría muy CORTA en este momento.- sonrío y espero que apunte mi número.
– Uuuuh, mira como tiemblo. Nos vemos, Jade.- se despide con un abrazo y se aparta de mi camino. Cuando me dirijo a la salida compruebo que Vega lo ha visto todo y su cara es peor que antes. En fin.
– Buena suerte esta noche.- susurra Beck quien se ha colocado a mi vera en nuestro camino de vuelta a la caravana.
– ¿Suerte?.
– Tori.- finaliza nuestra conversación sacando las llaves de su bolsillo y abriéndonos la puerta.
Una vez dentro cada uno se dirige al lugar que va a dormir; Beck saca de debajo de su cama un colchón bastante grande para que lo ocupen tres personas. Robbie, Cat y Andre son lo elegidos para dormir en él, Beck ha preferido el sofá cama – su mejor adquisición para mí – y Vega y yo dormiremos en la cama de Beck.
No hace falta decir que desde la discoteca Vega no me ha dirigido la palabra pero si a los demás con los que ha intercambiado un cansado "Buenas noches" y se ha ido a la cama. Yo hago lo mismo, a esto pueden jugar dos personas y por UNA VEZ no he hecho nada malo.
– Vega.- la llamo en voz baja, no quiero despertar a los demás. No recibo respuesta y vuelvo a insistir.- Vega.
– Duérmete, Jade.- responde aun sin girarse, siguiendo tan cabezota como siempre.
– ¿Me vas a decir porque demonios estas enfadada conmigo?.- pregunto.
– Déjalo, Jade, quiero dormir.
– No. Sal de la cama, ahora.- ordeno levantándome con cuidado de no pisar a Andre que está durmiendo justo debajo.
– ¿Qué? ¡No!.- susurra en voz baja.
Ignoro su queja y le agarro de la muñeca dándole una mirada de advertencia de que si no viene por las buenas lo hará por las malas. Me niego a pasarlo mal de nuevo por no hablar las puñeteras cosas en su momento. A regañadientes – por parte de Vega – salimos fuera de la caravana sin despertar a nadie. Vega se suelta de mi agarre.
– ¿¡Pero que estás haciendo, Jade!?.- me dice muy enfadada. Eso sí que no.
– ¿Qué que estoy haciendo yo? ¡Que estás haciendo tú!. Desde la discoteca me has estado dando la espalda, ignorándome.- le respondo colocando mis manos en mi cintura. – ¿Qué cojones he hecho para merecer ese trato?
– ¡Lo sabes muy bien!.- grita elevando ambos brazos.
– ¿Qué yo lo se?.
– ¡Si! Primero me apartas bruscamente de ti cuando estábamos sentadas y luego te pones a hablar con una chica dándote abrazos y riendo con ella.
Celos. Ahora lo entiendo. Por el amor de dios.
– Primero, estabas borracha y no creo que fueras consciente de tus acciones, no quería montar una escena. Segundo, era una vieja amiga a la que no veía en mucho tiempo, no siquiera sabía quién era hasta que la he visto. ¿No eres tú la que me dice que tengo que ser menos matona con los demás?.
– ¡No iba a hacer nada fuera de tono!.- dice apuntándome con su dedo índice, empujándome un poco con él. – Mi novia me aparta y luego la veo de risitas y abrazos con una completa desconocida, si hubiera sido al revés, ahora mismo tendría unas tijeras clavadas en mi espalda.
Vale que yo soy celosa, pero nunca llegaría a ese punto, creo. Pero no me puedo creer que Vega no confíe en mí.
– Ya veo lo que confías en mi Vega, ya lo veo.- digo cortante acabando la conversación.
Escucho un gruñido detrás de mí. – Si confío en ti Jade…
– Mira, vuelve a la cama a ver si se te pasa la borrachera.- digo dirigiéndome a la playa que gracias a dios está cerca.
– ¿A dónde vas?.- pregunta intentando seguir mis pasos, y lo consigue pero a duras penas, aun va mareada. – ¡Jade, no me ignores!.- dice cogiéndome de la muñeca, yo me intento zafarme y acabamos las dos cayendo en la suave arena.
– ¡Vega, estate quieta y déjame en paz!.
– ¡No quiero!.- ahora tiene ambas manos agarrando mis muñecas, sentada encima de mi abdomen. – Porque no quiero volver a estar alejada de ti por algo como esto. No quiero tener que estar mirándote desde lejos en las taquillas, ni quiero sentarme lo más alejada de ti en clase, ni quiero tampoco que no me dirijas más miradas.- poco a poco va bajando su nivel de voz y junta nuestras frentes, mirándome directamente a los ojos.
– Vega n-
– Lo siento, siento haber exagerado con la chica esa. Es solo que la idea de que alguien más pueda llamar tu atención y alejarte de mí me… aterra.- confiesa Vega aun con su frente pegada a la mía. Vale, no tengo ni idea de que responder a algo como esto.
– Jade… di algo…No te enfades conmigo, por favor…
Es muy fácil decirlo, no soy buena con los sentimientos y es la primera vez que alguien me dice que tiene miedo de perderme, ni siquiera Beck fue capaz. Los orbes café de Vega están dilatados a causa del alcohol, su cuerpo desprende calor y el alcohol que he tomado antes parece que ha decidido hacer su jodido efecto ahora.
Me impulso y consigo cambiar las tornas; ahora es Vega la que se encuentra debajo de mí.
– ¿Jade…?.- pregunta mordiéndose el labio.
– Si supieras lo jodidamente sexy que estas cuando te pones celosa…- y sin alargar más la espera ataco su boca con ferocidad. Vega no me corresponde al inicio por confusión pero rápidamente se recupera siguiéndome el ritmo, pasando sus brazos por mi cuello para pegarme a ella. Durante un rato nos perdemos en besos húmedos y respiraciones agitadas. Pronto Vega comienza a sentirse más valiente y siento sus suaves dedos dejar leves caricias en mi abdomen, debajo de mi camiseta. Por mi parte no tengo problema con ello ya que estoy bastante entretenida en su cuello y en los adorables gemidos que escapan de su boca cada vez que dejo un beso húmedo en su cuello. Cuando vuelvo a subir mi rostro para encontrarme con los labios de Vega no me doy cuenta de donde estaba situada mi pierna – entre las suyas – y presiono mi muslo contra su centro, haciendo que suelte un gemido.
– Lo siento, no me he dado cuenta.- me disculpo besándole la mejilla. Vega tiene toda la cara roja y las pupilas muy dilatadas. – Podemos par-
No logro acabar la frase ya que Vega me ha callado con un apasionado beso que casi me deja sin respiración.
– No quiero que paremos, Jade… Pero es mi… ya sabes y no quiero hacer nada-
Esta vez soy yo la que la calla. – Estamos en la misma línea, Tori. Solo… dejémonos llevar.- Vega se relaja ante mis palabras y comienza a subir mi camiseta, yo me separo un poco de ella y le ayudo a quitármela. Inmediatamente los ojos de Vega se posan en mi parte superior y no puedo evitar sonreír con burla. – ¿Te gusta lo que ves, Vega?.
– Demasiado.- responde sacándome una leve carcajada y me besa de nuevo. No me voy a cansar nunca de los labios de Vega, no necesito un cigarro con ellos, son incluso más adictivos. Lentamente Vega toma la iniciativa y es ella la que esta vez va bajando su lengua por mi cuello, dejándome pequeños chupetones en su camino hacia mis pechos. No es justo que yo sea la única sin camiseta así que despojo la de Vega con el permiso total de la susodicha y vuelvo a presionar mi muslo con su centro, provocando exactamente la misma reacción de antes.
– Jade…
Y acabo de decidir que escuchar mi nombre casi en un suspiro salir de su boca es uno de mis sonidos preferidos. Y dios, Vega tiene un cuerpo precioso y tan deseable… el cual recorro totalmente con mis manos perdiéndome completamente en él. Mi mano derecha baja hasta la línea de sus pantalones, desabrochándolos provocando que Vega aguante la respiración y yo no dejo de mirarla.
– ¿Seguro que…?.- pregunto queriendo tener su permiso primero, no voy a hacer nada que ella no quiera, no soy el Hamburguesaman. Vega asiente y me dedica una dulce sonrisa antes de besarme tiernamente. Yo no necesito ninguna señal más; me abro paso hasta entrar con mi mano derecha en sus bragas. – Guau… sí que estas… mojada, quien me lo iba a decir de la buena de Vega.- sonrío mordiéndome el labio.
– Cállate.- dice avergonzada, escondiendo su cabeza en mi cuello.
Despacio inserto uno de mis dedos en su centro, y Vega se tensa un poco agarrándose con fuerza a mí. Lo muevo con lentitud, cuidado y cariño.
– Vega… lo repetiré por última vez, si quieres que paremos dilo ahora…- suspiro pesadamente, intentando controlar mi excitación. – … o no podre parar.
– Jade… más rápido… por favor. No quiero que pares.
Sigo moviéndolo esta vez aumentando la velocidad poco a poco hasta que Vega se arquea un poco, jadeando cada vez más rápido y alto. Yo la beso porque me está volviendo loca con esos jadeos. Mueve sus caderas al son de mi mano y yo inserto un segundo dedo, haciendo que Vega grite algo más fuerte calvándome las uñas en la espalda pero no me importa, merece la pena. Jamás pensé que podría estar en una playa con Victoria Vega en esta situación.
– Ah… Jade…y-yo…- Vega falla en su intento de articular palabras. La velocidad con la que muevo mis dedos en su interior no ha disminuido y tras unos minutos más Vega se agarra a mí, tensando su cuerpo y dejando escapar un sonoro gemido que callo con mis labios. Saco mis dedos de ella con cuidado y tras dejarle una serie de besos en sus marcados abdominales, me coloco a su lado.
– Ha sido…
– Increi…
– Ble.- finaliza Vega con una sonrisa mientras se acurruca a mi lado.
– Odio tener arena en el pelo.- es mi primer pensamiento cuando dejo la cabeza en la arena.
– Oye Jade... ¿Quieres que… bueno… que yo….- no la dejo continuar ya que la silencio con uno de mis dedos en sus labios.
– Hoy eras tú lo importante y ya está. Creo que será mejor que volvamos a la caravana, de veras que odio la arena.- comento levantando y a la vez me sacudo la arena que ha quedado pegada a mi cuerpo para poder colocarme mi camiseta. Vega imita mis movimientos. Y antes de que pueda reaccionar Vega salta encima de mí agarrándose como un koala.
– ¿Qué haces, Vega?.- pregunto agarrándola para que no se caiga.- La caravana está ahí mismo, no me digas que aun estas borracha.
– No, ya no pero quiero que me lleves tu.- dice sonriendo y dejando un beso en mi nariz. – Por favor…- la cara de perrito nooooooooo.
Gruño resignada pero acabo aceptando así que con cuidado – y gran habilidad, porque tengo un peso humano encima – abro la puerta y sin pisar a nadie ni despertarles, coloco a Vega en la cama, uniéndome yo después. Ambas nos encontramos cara a cara.
– ¿Jade?.- dice Vega, acurrucándose a mí, pasando un brazo por mi cintura y recostándose en mi hombro.
– ¿Hmmm?.- respondo adormilada, quiero dormir durante días.
– Te quiero.
Mi corazón ha pasado de 0 a 100 en segundos y estoy segurísima de que Vega puede escucharlo. Abro los ojos y me giro para encararla; ella también me mira, esperando alguna reacción por mi parte.
Y vuelvo a perderme en sus ojos, mi cuerpo automáticamente se relaja y con mi mano libre le aparto un mecho de la cara. – Yo también te quiero.
– ¿En serio?.- pregunta en un susurro con ojos brillantes.
– O vamos Tori, ¿me vas a hacer volver a decirlo?.
Vega se ríe y me besa con ternura y cariño. – No, buenas noches, Jadey.- y vuelve a su posición anterior.
– Que cursi eres…- recibo otra risita por su parte.- Buenas noches, Vega.
