Capítulo 19 - Horny

TORI POV

Los primeros rayos del sol que pasan por la ventana de la caravana impactan en mi rostro, despertándome de mi sueño. Me remuevo algo molesta porque yo quiero seguir durmiendo y escondo mi rostro en lo que yo creo que es mi almohada. Espera, esto está demasiado caliente para ser una almohada y encima puedo escuchar una respiración. Con cuidado abro uno de mis ojos y me encuentro con la visión de una Jade West durmiendo plácidamente conmigo encima - bueno, medio cuerpo mío encima del suyo -. La luz del sol parece no importarle porque sigue durmiendo con tranquilidad según me deja saber su lenta respiración. ¿Por qué estoy durmiendo con Jade…?. Recuerdo haber estado con los chicos en una discoteca, bailar con Jade…

"- Me gustaría quedarme así para siempre

- Pues yo no, has engordado últimamente, Vega

- Idiota

- ADORO a Ke$ha, ¡vamos!. "

… no sé qué paso después pero el próximo recuerdo que me viene es el de Jade y yo discutiendo por la noche…

"- ¡No quiero!. Porque no quiero volver a estar alejada de ti por algo como esto. No quiero tener que estar mirándote desde lejos en las taquillas, ni quiero sentarme lo más alejada de ti en clase, ni quiero tampoco que no me dirijas más miradas.

- Vega n-

- Lo siento, siento haber exagerado con la chica esa. Es solo que la idea de que alguien más pueda llamar tu atención y alejarte de mí me… aterra."

…y luego… OH DIOS MIO.

"- Lo siento, no me he dado cuenta. Podemos par-

- No quiero que paremos, Jade… Pero es mi… ya sabes y no quiero hacer nada-

- Estamos en la misma línea, Tori. Solo… dejémonos llevar."

…no me puedo creer que…

"-¿Jade?.

- ¿Hmmm?.

- Te quiero.

- Yo también te quiero."

Jade me dijo que me quería. No me lo puedo creer.

- Vega… me estás dando calor.- murmura Jade aun con los ojos cerrados pero yo ignoro su comentario y me aprieto más a ella, ocultando mi rostro en su cuello. Estas en los brazos de Jade me proporciona una sensación de seguridad y calidez… no quiero dejar de sentirla.- Se suponía que te apartarías no que te juntarías aún más…

- No quiero apartarme.- digo contra su cuello, chocando mi aliento con él.

- ¿Qué hora es…?- pregunta Jade con una voz algo ronca, frotándose los ojos con una mano - la otra estaba alrededor de mi cintura y más vale que siguiera ahí -.

Yo logro ver el despertador de Beck que está al lado de la cama.- Las seis y media de la mañana.

Jade gruñe y se gira hasta colocar su rostro enfrente del mío, aun con los ojos cerrados.- Duerme, se supone que hasta dentro de dos horas no nos iremos.

Una cosa muy graciosa de Jade, de la que me acabo de dar cuenta, es que cuando intenta volver a dormir frunce un poco el ceño dándole una cara enfadada. No puedo evitar reírme un poco.

- ¿De qué te ríes, Vega?.- pregunta Jade.

- No, de nada.

- Dímelo.

- Nop.- digo haciendo sonar la "p".

- Tan irritante ya a estas horas, Vega.

- Te quiero.- las palabras salen de mi boca, no es que no lo sienta, pero ha sido un pensamiento inconsciente y en voz alta.

Jade abre los ojos y mira fijamente a los míos. Ahora los tiene de un color azul claro, es increíble como el cambian el color con la luz. Jade no dice nada pero en cambio se acerca y junta nuestros labios, cayendo en un ritmo dulce y lento. Pasa con delicadeza su lengua por m8i labio inferior, dejándome saber cuáles son sus intenciones y yo no tengo problema alguno de dejarle entrar. Nuestras lenguas se dan los buenos días sin la superioridad de ninguna, esta vez Jade no quiere imponerse y deja que las cosas sigan su curso. Cuando el aire escasea vemos necesario separarnos.

- Ahora, duérmete Vega.- susurra apretándome más a ella con su brazo y coloca su mentón en mi cabeza.

- Bonita forma de callarme.- respondo ya con los ojos adormilados de nuevo. No me importaría dormir para siempre así.

Tras unas dos horas vuelvo a despertarme esta vez sola en la cama, sin la calidez que el cuerpo de Jade me había estado proporcionando toda la noche.

- Buenos días Tori, ya estamos de camino a casa.- me saluda e informa Andre, quien se encontraba desayunando.

- Buenos días…- saludo estirándome para despertar a mi cuerpo. Aunque algo llama mi atención y es Cat riéndose continuamente mientras mira su Pearphone.- ¿De qué te ríes tanto, Cat?.- le pregunto levantándome de la cama y yendo a su lado.

- De que Jadey y tú sois monísimas… pero no le digas a Jadey que he dicho que es mona o me pegara.- responde diciendo lo último con algo de miedo. Al fijarme más en la pantalla puedo ver unas fotos de Jade y yo acurrucadas en la cama.

- ¡Oh dios mío, Cat! ¡Nos has hecho fotos!.

- Lo siento, Tori.- dice arrepentida.

- No lo sientas, ahora mismo me las estas pasando.- le digo con una sonrisa. - Pero no le digas nada a Jade, que sea nuestro secreto. Por cierto, ¿Dónde está?.

Antes de que Cat pudiera responderme lo hace Beck.- Si buscas a Jade estaba en el baño hace nada y buenos días Tori.- contesta Beck quien está conduciendo la caravana de regreso a nuestras casas.

Me levanto de donde estaba Cat y le devuelvo el saludo encaminándome al baño. La puerta esa cerrada pero capto un olor… desagradable. No me lo puedo creer. Sin avisar abro la puerta lentamente y me cuelo dentro para corroborar lo que había pensado; Jade está fumando apoyada en la encimera, dándole una calada a su cigarro mientras el humo se pierde por la pequeña ventana cuadrada que hay en el baño.

- Jade… ¿Qué dijimos de fumar?.- le reprocho cruzándome de brazos.

- Oh vamos, llevaba mucho sin hacerlo, tampoco es que sea una fumadora compulsiva, Vega.- contesta y se rasca una ceja.

- Sabes que no me gusta Jade.

- Lo que sea, Vega.- ignora mi reproche y cuando se va a llevar el cigarro a la boca de nuevo lo cojo y lo tiro por el retrete.- ¡Vega!.

- Cerca de mí no vas a fumar.- le contesto seria y firme.

- Oh, mira como tiemblo.- se burla.

- No te burles de mí, Jade.

- ¿Y si no que, Vega?.- me reta con una de sus típicas sonrisas de ególatra. Dios…tiene el pelo revuelto y sus ojos son más claros que hace unas horas, sus labios están húmedos y esa pose arrogante…- ¿Te comió la lengua el-

No la dejo acabar y junto con brusquedad y fuerza nuestras bocas, haciendo que se apoye completamente en la encimera del baño. Jade no espera para nada el beso y le cuesta unos segundos empezar a corresponderlo, pero esta incomoda y se impulsa con ambos brazos sentándose encima de la encimera, abriendo las piernas dejándome espacio para colocarme yo entre ellas. Seguimos sin romper el beso que cada vez se está volviendo más y más apasionado t excitante. Jade me muerde ligeramente mi labio inferior para pasar su lengua después haciéndome gemir ligeramente. Sonríe ante la respuesta que ha provocado y pasa sus manos por mi cuello, enredándolas en mi cabello.

Lo único que se escucha en el baño es el sonido que dejan nuestros labios al separarse y volverse a unir. Quizás es porque hace poco perdí mi virginidad, quizás es porque es por la mañana, quizás es porque jade recién levantada es preciosa o quizás es porque soy una adolescente con hormonas pero no puedo dejar de pensar en mi primera vez con Jade; el cómo sus labios tocaban mi piel provocando un calor intenso en ella, en la delicadeza de Jade con cada toque, en su miedo a hacerme daño preguntándome si quería seguir. Después de anoche me siento mucho más segura y confiada en nuestra relación así que no dudo en pasar mis manos por debajo de su camisa haciendo que se sorprenda un poco pero sin intención de que pare. Hace unos segundos que he dejado sus carnosos labios para pasar los míos por su cuello.

- ¿Qué pasa Vega?.- pregunta Jade entre respiraciones aceleradas. Moviendo el cuello para darme un mayor acceso.

- Nunca me tomas en serio.- respondo trazando una camino de besos húmedos desde su mentón hasta su clavícula.

- Es más divertido meterme contigo.

Vuelvo a sus labios y se los muerdo en modo de contestación a su respuesta, sacándole un gemido de placer y dolor. Tiene las pupilas dilatadas, igual que anoche y seguramente igual que las mías en este momento. No sé dónde está la Tori asustadiza, vergonzosa y tímida, parece haberse quedado en la cama durmiendo. Pero le debo algo a Jade y yo cumplo siempre. Con mis manos aun debajo de su camiseta, cojo el final y la voy levantando hasta sacársela por encima de la cabeza con su ayuda, esto le da una oportunidad a Jade de besar mi cuello y no la desaprovecha dejándome un MUY marcado chupetón. LA temperatura ha subido unos cuantos grados porque noto todo mi cuerpo arder a cada toque de los labios de Jade - quien se está tomando su tiempo en mi cuello-. Bajo a Jade de la encimera, haciendo que se agarre como un koala a mi cuerpo y la apoyo contra la pared. Esto lo he visto en muchas películas y sinceramente nunca pensé que lo haría. Deja escapar un pequeño grito al notar la fría pared contra su piel pero lo acallo pronto con mis labios.

- Tori…- no puedo describir la sensación que me produce escuchar mi nombre salir de sus labios de una forma tan sensual.- Si esto es por anoche ya te dije que no tenías que hacer nada.

- Pero yo quiero Jade, de verdad que quiero.- contesto perdiéndome en su mirada, ella solo sonríe y me besa respondiéndome con eso.

Lentamente bajo mi mano por su abdomen, rozando sus abdominales hasta llegar a la tela de su pantalón. Meto mi mano entre su piel uy su ropa interior la cual está algo mojada y no puedo evitar sonreír ya que he sido capaz de hacer que la terrorífica Jade West se… excite. Primero inserto uno de mis dedos sin apartar la vista de los orbes azules de Jade, preguntándole con la mirada si esto está bien, si quiere que continúe y ella asiente mordiéndose el labio. Imito los movimiento que hizo ella anoche sintiendo como empieza a respirar más rápido.

- Puedo pa-

- Vega como pares ahora mismo te juro que voy a clavarte todas las tijeras que haya en este maldito mundo.- dice abrazándome un poco con fuerza.- Mas.

Me rio ante su tonta amenaza, eso significa que lo estoy haciendo bien. Con cuidado sumo otro dedo más y noto como ahora es Jade quien sigue el ritmo de mi mano, moviendo sus caderas. El ritmo aumenta de velocidad y Jade gime poco a poco y yo voy callándola con mis labios sin dejar de besarla. Cuando siento que las caderas de Jade se paran y aprietan mis dedos entiendo que ya ha "llegado" ya que también ha escondido su rostro en mi cuello y su respiración es más calmada.

- Pues si cada vez que fume vas a hacer esto, creo que voy a fumarme cinco paquetes diarios.- dice contra mi oído haciéndome reír sin parar, riéndose ella también.

- Ahora sal de aquí, Vega. Necesito ducharme.- dice una vez he sacado mis dedos de su interior, separándose.

- No sé porque será…- digo inocente mientras me lavo las manos en el lavabo.

- Disfruta mientras pueda de esta superioridad Vega, pero yo que tú me taparía ese chupetón… no quisiera tener que responder preguntas al llegar a casa.- contesta con una sonrisa, me da un beso en la mejilla y me expulsa fuera del baño. Yo solo puedo sonreír tontamente.