Incitación sexual

Entraba en ella una y otra vez se sentía bien, era bastante estrecha, cuando de repente sentí frio, abrí mis ojos con pesadez, seguro que ese maldito sueño me haría tener que arreglármelas yo mismo, me enderece un poco para notar que me había quedado dormido en el sofá y que el aliento de Hinata era lo que hacia que me diera frio, tenía mis pantalones abiertos y sobre mi erección las manos de mi prima subían y bajaban, besando mi punta cada tanto. La sujete de los hombros y la empuje, quedando ella de acostada en el sofá y yo sobre ella.

-¡¿Qué sucede contigo?!- puede que gritarle no sea buena idea, pero estaba demasiado cansado de esto, cansado de aparentar que mi prima no me excitaba, que no quería devorarla completa en ese instante, cansado de que sea mi prima y no una chica sin parentesco familiar.

-¡Te quiero!- su grito tenía rabia pero sus ojos mostraban dolor, me relaje un poco.

-También te quiero Hinata, pero no por eso meto las manos bajo tu ropa mientras duermes.

-Pero las metías bajo la ropa de Ten-ten.

-Ella no era mi prima.

-¡Yo no quiero ser tu prima!- escucharla me dejo sorprendido –yo quiero que me toques- una lagrima vino a continuación pero no de ella, si no de mío.

-Pero no podemos- entendía como se sentía, pero incitarnos así solo lo complicaba, una de sus mano se coló para masturbarme –deja de hacerlo.

-Solo esta vez, por favor- suplico y no me negué.

Recargue mi cabeza en el respaldo del sofá, Hinata lamia con ganas mi pene llevándoselo por tiempos a la boca, era un placer sin igual, yo solo no habría podido hacerme sentir así, intente aguantar lo más que podía, esto sería solo por esta vez así que intentaría postergarlo para gozarlo por más tiempo. Baje la mirada para ver la boca de mi prima aprisionar mi hombría y chuparla con ánimo, esto estaba mal pero se sentía tan bien.

-¿Lo hago bien Neji-nisan?- eso me descoloco.

-De maravilla- el placer hablo por mi y volvió a adentrar mi pene en su boca no aguante más y me derrame en su interior, Hinata lo trago y relamiendo sus labios.

-Me gusta el sabor de Neji-nisan- y la cara inocente que tenía antes de su comportamiento lascivo regreso, supongo que aquí termina todo esto, me sentía algo decepcionado pero era lo correcto.

Hinata volvía a vestir como antes, como la dama recatada y femenina que era desde pequeña, parecía haberlo superado, como si eso solo fuera una etapa más en su vida. Pero yo, había probado sus labios, había tocado su generoso busto y había disfrutado de cogerle por la boca, me sentía ansioso estando con ella, buscaba cualquier pretexto para rosarla, pasar a su lado para tomar algo en la cocina y accidentalmente rosar su busto restándole importancia, chocar mi mano con su trasero por caminar cerca, dejar mi puerta entreabierta esperando a que saliera de la ducha con solo una toalla tapando su esbelto cuerpo, me tocaba con insistencia recreando en mi mente nuestro encuentro en el sofá cuando me daba una mamada, tan patético me había vuelto.

-Neji ¿te encuentras bien?- ¿dónde quedo ese meloso "Neji-nisan" de sonido inocente que ocultaba lujuria en el?

-Si, me iré a dormir temprano.

Ya eran cerca de las 11 pm y aún no podía encontrar el sueño, quería demostrar que soy más fuerte que la tentación de tocarme pensando en Hinata pero mantenerme tranquilo me tomaba mucho tiempo y hasta cierto punto era estresante. Tocaron mi puerta.

-¿Neji estas despierto?- la voz de mi pequeña prima se escucho del otro lado. No conteste.

La puerta se abrió y cerré los ojos aparentando estar dormido.

-Neji-nisan- hablo cerrando la puerta –lo siento pero no puedo- decía bajo –sigo sin querer ser tu prima- entro bajo las cobijas –por favor déjame ser una chica más- se recostó sobre mi –haz como si no me conocieras, como si no fuéramos familia- sentí su peso en mi –por favor- beso mis labios.

-Hinata ya habíamos hablado de eso- dije al fin, estrechándola por la cintura y me sorprendí, no llevaba ropa.

-Por favor, tú también quieres ignorar que somos familia- volvió a besarme pero esta vez friccionaba nuestras intimidades –será en secreto, nadie se enterará, por favor.

Se escucho ruido afuera, mi miembro ya estaba reaccionando al movimiento de Hinata, oí pasos y sentí las manos de mi prima entrar al pantalón de mi pijama, gire dando la espalda a la puerta de mi habitación y cubriendo a Hinata, estaba seguro que mi tío había llegado, la mano insistente de mi prima en mi pene me distraía así que la saque y le hice una seña para que guardara silencio.

La puerta se abrió por segunda vez para cerrarse casi de inmediato. Los pasos se alejaban para dejar oír el sonido de una puerta cerrarse.

-¿Ya podemos?- dijo Hinata en un susurro animoso.

La mire unos minutos esperando cualquier ruido que me advirtiera que mi tío Hiashi no estaba en su cuarto, pero todo parecía indicar que ya se encontraba descansando, suspire para liberar la presión de hace un momento.

-Bien, pero si no eres mi prima ¿quien eres?- dije en susurros mientras me quitaba el pijama y lo dejaba fuera de la cama.

-¿Quién quieres que sea Neji-nisan?

-Solo se mía, ahora vuelve a subir- se puso sobre mi nuevamente, la tome de la nuca y la bese hambriento metiendo mi lengua de inmediato, tomo sus muslos y los abrí para sentir más de cerca su intimidad con la mía, Hinata se movía mucho y me excitaba, el rose de nuestros sexos, el rose de sus tetas en mi pecho, subí las manos a sus nalgas y la presione más a mi pene.

-Ah- suspiro, rodé para dejarla debajo de mi y baje con besos y lamidas a sus pechos, los atendí con besos y mordidas, apretaba sus pezones con fuerza y los chupaba como un bebe desesperado por comer, ella se acallaba sus ruidos manteniendo su boca ocupada con tres dedos en ella. Baje un poco más hasta su intimidad y comencé a saborearla con lujuria, sabia que lo disfrutaba porque su cuerpo no podía mantenerlo quieto, levantaba su cadera para que pudiera adentrar más mi lengua, mis manos subieron a pellizcar sus pezones y ese fue el detonante de su orgasmo.

-También me gusta el sabor que esta entre tus piernas- le susurre al oído, ella rio con dulzura.

-En ese caso te daré más Neji-nisan.

-No Hinata, yo te daré mucho más- ataque su boca para acallar el grito por penetrarla sin aviso, era virgen –a partir de ahora y por siempre eres mía.

-Si Neji-nisan, complácete con mi cuerpo.

-Eso haré y te gustará- enrede sus piernas a mi cintura para entrar más profundo, lleve una de sus manos a su intimidad –no dejes de tocarte- ella sintió, me recargue con un brazo en la cama y con el otro sujete con fuerza su ceno, comencé a envestirla, besándola para no dejar que ningún ruido saliera de la habitación. Su lengua, su vagina, su boca todas húmedas a mi merced, mi prima no era familia en ese momento, ella me pidió que lo ignorara todo y la viera como una chica más y eso hice, la vi como la chica que me gusta, la que amo, la que me enciende y se lo mostré en cada movimiento, al entrar y salir de ella, al apretar su pezón, al morder su labio, al hacer su primera vez excitante en todo sentido, al hacerla sentir tan bien que vendrá por más y yo se lo daré al complacerla con sexo que cuando yo lo pida ella este dispuesta, sus paredes se estrechaban cada vez más ya estaba cerca y yo no me quedaba atrás, Hinata apretaba deliciosamente, echo su cabeza hacia atrás al sentir esa exquisita corriente al llegar y yo eyacule dentro de ella.

-¿Lo hice bien Neji-nisan?

-Excelente mi Hinata- caí sobre sus pechos, había sido mucha emoción poder adentrarme en Hinata cuando a unas puertas mi tío dormía mientras yo me follaba su hija, las manos de Hinata acariciaban mi cabello – ¿te gusto tu primera vez?

Pero Hinata no contesto, estaba agotada y termino durmiéndose, no la culpaba también estaba por caer dormido y mejor había que reponer fuerzas para las rondas de mañana.