3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 9: "Fugados"
Harry y Dudley recordaron apenas recoger sus bolsas de lona y la bolsa goblin mientras huían por la puerta. Harry recordó mantenerse en guardia por si veían a Vernon mientras corrían calle abajo. Aun si arrestaban a Vernon, si quedaban atascados con la policía lo más probable es que llamaran a Servicios Infantiles y ellos terminarían al 'tierno cuidado' de la tía Marge sin perder tiempo. Harry tenía la idea enfebrecida de llegar a Londres para tomar el autobús a Birmigham. Descartó la idea de pedirle ayuda a un adulto, y luego una idea desesperada se le presentó.
Turk era el único chico en toda Magnolia Crest y calles aledañas con peor reputación que Dudley y su pandilla. Sin embargo, tenía la bastante edad para manejar y tenía un auto propio si bien todo abollado. Harry además recordaba que el padre de Turk era abusivo antes de que lo enviaran a la cárcel. Con suerte, seria receptivo, y sobornable.
Harry arrastró al silencioso Dudley por unos pocos callejones, con la esperanza de pasar desapercibidos por sus vecinos. Se deslizaron a la vuelta de una esquina y vieron con alivio que Turk estaba afuera, encerando su auto.
Harry se detuvo en la esquina de la casa y dijo—. Ey, Turk —haciéndole señas para que se acercara.
Turk se acercó sin prisas, el pelo en punta y el aro en la nariz viéndose especialmente intimidante ese día—. ¿Qué pasa, Potter? —elevó una ceja ante la cara hinchada y la bolsa de lona. Estaba a punto de hacer una observación acerca de que Potter era demasiado joven para escaparse, cuando notó a Dudley con el rostro también amoratado y una bolsa de lona a juego. Conque el viejo Dursley también se había vuelto en contra de los suyos.
—El tío Vernon se volvió loco, y tía Petunia quiere que nos vayamos a la casa de un amigo. Necesitamos que nos lleven a la estación de buses de Londres. Podemos pagarte —Harry indagó en la cara de Turk; era obvio que se sentía receptivo, pero cauto ante los problemas—. Nadie sospechará que nos fuimos contigo. Nos quedaremos escondidos hasta estar lejos de aquí.
Turk lo pensó por un momento y asintió. Los niños se metieron en el asiento de atrás con las bolsas y se agacharon.
Turk echó a andar el auto lentamente por las calles, evitando darse a notar y quedó sorprendido al ver a varios autos de policía y a una ambulancia junto a una multitud de vecinos alrededor de la residencia de los Dursley. Echó un vistazo hacia el asiento trasero, interrogante.
—Vernon lastimó a tía Petunia. Se supone que escaparíamos juntos, pero ahora tendremos que irnos solos, hasta la casa de un amigo —Harry decidió saltarse la parte de los disparos, en caso de que Turk se arrepintiera. Turk asintió y siguió conduciendo.
El viaje fue en la mayor parte silencioso, con una ocasional pregunta de Dudley—. ¿Crees que ella se encuentre bien, Harry? —Harry siempre decía que sí, tan positivamente como podía.
Ellos consiguieron llegar hasta la estación de buses sin dificultad, y entonces Harry pensó que seria mejor que no se viera a dos niños comprando los pasajes. El vendedor de pasajes podría recordarse después de sus rostros golpeados. Por un poco extra más un dispuesto Turk compró los pasajes y les dijo que se cuidaran. Turk se alejó de allí en el auto deseando que lo lograran.
Harry jaló a Dudley a través de la estación enorme, y en eso se acordó—: Dudley, saca la tarjeta bancaria, hay cajeros automáticos por todos lados. Tu mamá dijo que no debíamos usarla después de dejar Londres, así que esta es nuestra oportunidad.
Los ojos de Dudley se iluminaron pensando en una revancha, y recorrieron todo el largo camino usando cada cajero automático disponible, metiendo el dinero en la bolsa goblin. Llegaron al autobús justo a tiempo, abordando con las caras bajas, esperando que no notaran los moretones.
Harry miró el reloj de Dudley, vio que eran más de las 3 p.m., se echó para atrás suspirando. Esperaba que el señor Snape supiera que ellos iban camino a su casa, y que habían sido incapaces de esperarlo en Privet Drive.
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Severus miró con horror incrédulo al otro lado de la calle los autos de policía y la cinta amarilla de 'escena del crimen'. ¿Qué podría haber sucedido? Volvió a comprobar su ropa muggle, y se acercó a una mujer anciana que observaba todo ávidamente, se le notaba cara de chismosa.
—¿Qué es lo que pasó, lo sabe usted? —preguntó con genuino interés.
—Ooooh, ese horrible señor Dursley le ha disparado a su esposa y secuestró a su hijo y a su sobrino —la mujer contestó regodeándose, ocasionando que el corazón de Severus cayera hasta sus pies—. Ellos se llevaron a la señora Dursley al hospital. Ella estaba muriéndose.
—¿Lo vieron llevarse a los niños? —preguntó Severus.
—Bueno, no, pero ellos no están en la casa, ni en ninguna parte del vecindario. Él debe habérselos llevado —contestó con lógica.
Severus casi se desmayó de alivio; él sabía que Petunia tenía un plan de escape, y, con suerte, los niños estarían camino a la casa de Severus. Se encogió ante la idea de dos niños cruzando Inglaterra por sus propios medios, pero al menos no estarían en las garras de Vernon Dursley. Por supuesto que él necesitaba asegurarse de que ellos habían escapado.
—¿Adónde se llevaron a la señora Dursley? —preguntó Severus tan casualmente como consiguió.
—Surrey General es el más próximo —contestó ella, perdiendo interés en él.
Severus lentamente envió sus sentidos alrededor del área. Tenía el don necesario y el nivel de poder para sentir a otros magos, y si se preocupaba en hacer el esfuerzo, también podía identificarlos. Albus pensaba que su habilidad como Legilimens le ayudaba en esto, y pese a que no conseguía leer sus pensamientos, Severus podía sentir sus mentes aunque fuera débilmente, y esto le decía que eran magos, y si los conocía lograba identificarlos.
Severus finalmente quedó satisfecho de que no había magos presentes, así que Dumbledore aun no había sido alertado. Las protecciones estaban en pie, así que Petunia aun debía encontrarse con vida. Con suerte, este episodio no probaría ser fatal, pero mientras más tiempo ella permaneciera con vida y Albus ignorante, mejor.
Cuidadosamente, se alejó de allí tranquilamente después de extraer una imagen del hospital de la mente de la anciana para coordinar su 'aparición'. La mujer había pasado gran cantidad de tiempo allí el año pasado con su fallecido esposo; así que él llegó directamente a un espacio vacio entre columnas en la capilla, que afortunadamente estaba desocupada, así que no fue necesario usar un obliviate en alguien.
Severus deambuló por el pasillo siguiendo los letreros de los Servicios de Urgencia. Una consulta a una enfermera que pasaba le reveló que la señora Dursley estaba justo saliendo de cirugía, y le fue dicho a donde dirigirse. Severus fue por los corredores, encogiéndose ante el nivel de ruido que parecía requerir el permanecer con vida en el mundo muggle. Encontró la sala de espera de cirugía y un vistazo rápido en la mente de la recepcionista mientras le preguntaba por horarios le mostró donde estaba la sala de recuperación de cirugía. Se metió en un baño e hizo un encantamiento sobre su vestimenta, y pronto vestía un uniforme de pabellón que se equiparaba a los que había visto.
Severus caminó con determinación a la sala de recuperación, derecho hacia la camilla que ocupaba Petunia. Recogió la ficha y la leyó mientras veía a Petunia. Corrió la cortina lo bastante para ocultarse, y discretamente hizo un encantamiento para que los doctores y enfermeras los evitaran por un rato. Petunia tenía varias intravenosas y una bolsa con sangre, pero aun se veía tan pálida como muerta. La ficha médica decían que la bala le había lacerado el hígado; eso no era bueno. Ellos habían detenido el sangramiento, pero habían sido incapaces de detenerlo. Aparentemente tendrían que esperar para ver si su cuerpo podría hacerse cargo del resto del daño. Maldición.
Aun en el mundo mágico una herida semejante era malas noticias, uno tenía que tener suerte de conseguir un sanador antes de desangrarse. Las pociones podían ayudar, pero estas requerían de un núcleo mágico para funcionar. Una maestría en pociones requería tener algo de conocimiento en sanación, y Severus además por necesidades personales había aprendido más de lo requerido; muchas veces había tenido que ocuparse de heridas infligidas por el Señor Oscuro en él o en Lucius.
Severus realizó un escaneo rápido, sus niveles sanguíneos estaban alarmantemente bajos, y el sangrado aunque lento continuaba. Cuidadosamente realizó un hechizo para estimular el tejido dañado a que se cerrara, pero parecía no causar mucho efecto. Otro encantamiento urgió a su médula osea a fabricar más sangre, pero era muy poco antes la pérdida que ella estaba experimentando. Realizó un ligero enervate en ella, y sus ojos se abrieron.
—Severus —susurró—. ¿Están bien Dudley y Harry? Los envié hacia ti.
—¿Entonces se le escaparon a Vernon? Solamente han pasado unas horas, ellos todavía no han llegado a Spinner's End —contestó.
Ella asintió con lentitud—. Vernon escapó manejando después de dispararme, y le dije a los niños que fueran hacia ti.
—Los encontraré y los mantendré a salvo. Tu descansa ahora —Severus miró sus ojos cerrarse y retiró el encantamiento de evadimiento, y siguiendo su rol como doctor, le dijo a la enfermera que "le dieran a la paciente más sangre, ¿no veía acaso que sus niveles aun estaban por debajo?"
Severus se apareció de regreso en Spinner's End y se paseó con irritación. Llamó por el fuego a Lucius y le contó al horrorizado mago lo ocurrido, así que no tendría que ser el único preocupándose. Lucius pasó por el flú inmediatamente y se le unió en el paseo.
—¿Cuánto tiempo les llevará llegar hasta aquí? ¿No deberíamos buscarlos? —se preocupaba Lucius.
—No sé cómo van a venir hasta aquí. Bus, tren, aeroplano, no sé dónde buscar. Petunia dijo que Harry era ingenioso y listo —Severus hizo una mueca—. Si yo alertara a las autoridades en cualquier mundo, arriesgaríamos perderlos completamente.
—Tengo gente que puede ver discretamente —dijo Lucius.
—Les daré hasta mañana —dijo Severus pausadamente—. No quiero que su pista se enfríe demasiado, pero Petunia había planeado su escape, si ellos se ciñen al plan todo podría resultar bien.
Lucius asintió y usó el flú de regreso a la Mansión Malfoy, dejando a Severus que se preocupara a solas.
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Vernon condujo salvajemente rápido hasta una tienda de licores, jadeando con ansiedad. Corrió y agarró una botella grande de escocés y regresó a su auto, con la mente embrollada. ¿Qué pasó? ¿No podía ser cierto que le había disparado a Petunia? Bebió de la botella y siguió indignándose. Todo era de nuevo culpa de esos anormales. Se sentó en el auto y bebió la mayor parte de la botella. Decidió por fin conducir a casa, donde quiera que fuese. Era su casa, maldición, él podía ir allí si quería. Pareció tener problemas recordando en donde estaba su casa, y de algún modo terminó en medio de una concurrida autopista, conduciendo un poco más rápido de lo que debiera. La curva apareció y él juzgó mal la distancia y el automóvil se estrelló contra la valla de contención, y se dio varias vueltas. Que lástima que Vernon había olvidado ponerse el cinturón de seguridad.
Vernon no logró llegar con vida al hospital.
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Harry Potter y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, sólo con fines de entretención.
Editado 29OCT2020
