3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 11: "Lucius conoce a Petunia"
El abogado de Lucius sonrió un poco sombríamente. Trabajar para Lucius Malfoy podia resultar toda una aventura. Pese a ello, desde los juicios de los mortífagos hacia ocho años atrás, no había hecho mucho que pudiera llamarse potencialmente fatal. Sospechaba que este pequeño asunto podría fácilmente convertirse en eso. ¡El-Niño-Que-Vivió, abusado y en fuga de un tío homicida! Y, lo más interesante: Lucius Malfoy y Severus Snape viniendo al rescate suyo y de su primo muggle.
—Los papeles de custodia son bastantes claros y concisos, señor Snape, usted ha sido nombrado custodio legal de Harry Potter sin restricciones. Esto, acompañado por la carta de la señora Dursley rogando por su ayuda y el claro testimonio del Sanador y la Medi-bruja de la condición del señor Potter deberían hacer de este un caso claro.
El abogado hizo una pausa, un poco dramáticamente—. No obstante, dado que se trata de Harry Potter, estoy seguro de que existen aquellos que impugnarán esto lo mejor que puedan —el abogado revolvió un par de papeles—. Sugiero asegurar que ellos no puedan protestar en primer lugar. El primo muggle podría también ser su pupilo, si su madre muere, y si su padre es enviado a prisión. Tengo entendido que hay protecciones sanguíneas que protegen al señor Potter que involucran ¿"su sangre materna"?
Severus levantó una ceja, esa era una buena idea—. Sí, Albus arguye la "necesidad de mantener a Harry donde habita la sangre de su madre". Ha dicho eso en ocasiones numerosas al Ministro de Magia y a otros cuantos más, cuando se le ha consultado si el estar con muggles era del mejor interés de Harry. Si la "sangre de su madre" reside en la Reserva de Dragones, Albus no podrá objetar fácilmente a que Harry este también allí.
—Necesitamos evidencia de la señora Dursley para el pensadero para corroborar las memorias de los niños. En particular las de Albus Dumbledore, ninguno de los niños estuvo presente cuando él se encargó de la gente de Servicios Infantiles, y eran demasiado pequeños para recordar el incidente de cuando Harry fue abandonado en la puerta de la casa. Dumbledore no querrá que esas memorias salgan a la luz, quizás él pueda ser contenido con ellas —los ojos de Lucius brillaron en anticipación de poder boicotear al Director.
Harry había estado escuchando atentamente la conversación, sabiendo que su futuro estaba en entredicho. Deseaba mucho permanecer con el viejo amigo de su madre, Severus, quien parecía bastante complacido con su custodia, y protector de él—. ¿Ellos escucharían lo que yo quiero? —preguntó, atrayendo la atención de los adultos—. Sé que realmente no tengo voz ni voto legalmente, pero ¿me escucharían ellos a mí de algún modo, si dijera que quiero quedarme con el señor Snape?
Lucius y Severus le sonrieron a Harry, felices de que él estuviese exhibiendo algo de astucia tan pronto.
—De ser necesario, podemos ir a la prensa, un lloroso Harry Potter, rogando permanecer con su amado tutor . . . Albus Dumbledore tendría dificultades superando eso, y le daría a otros la excusa de apoyarles —coincidió el abogado con sagacidad.
—Ayudaría tener la corroboración de Petunia Dursley del deseo de Harry de quedarse conmigo también —Severus frunció el ceño—. Sin embargo, eso debemos hacerlo pronto. No estoy seguro de que ella viva mucho tiempo, o corto tiempo más dado el caso —Severus hizo una mueca, odiaba las escenas de lechos de muerte.
—Deberíamos hacer que un Sanador de San Mungo nos acompañara, para tomar sus memorias, y registrar su condición —reflexionó el abogado—. El otro sanador era en realidad un especialista pediátrico, necesitaremos a alguien familiarizado con adultos, y con heridas muggles.
El abogado tuvo pronto a un Sanador Jefe presente a quien se le aseguró que el señor Malfoy donaría pronto otra suma grande al hospital. La situación fue explicada en detalle. El Sanador era un antiguo Slytherin, con no mucho amor por el Director Dumbledore, y había quedado pasmado ante el relato del abuso que Severus describía, asimismo con la evidencia corroborativa de los otros sanadores.
Tinker fue emplazado a observar a un Dudley dormido, y a Harry le fue dado una gran cantidad de libros concernientes a dragones, y una admonición de "hacer caso a Tinker". Harry asintió con una sonrisa feliz, y Severus le revolvió el cabello con una sonrisa torcida, complacido ante la disposición del niño a obedecer. Tinker estaba extasiado teniendo dos bocas más que alimentar de que hacerse cargo.
3MS
Los cuatro adultos, con ayuda de unos cuantos encantamientos de desilusión estuvieron pronto al lado de la cama de Petunia. Había pasado tan sólo un día, pero Severus estaba un poco sorprendido de que ella aun estuviese con vida. El Sanador se puso inmediatamente a trabajar, haciendo mmm y tsk ante los tubos muggles y las intravenosas. Severus terminó de ejercer encantamientos de Evadimiento y más Desilusionadores. El abogado estaba ocupado con botellas para extraer las memorias para el pensadero.
Esto dejó a Lucius mirando a su alrededor con horror maravillado. La vista de muggles a todo su alrededor en la Unidad de Cuidados Intensivos era suficiente para dejarle sin palabras. Los beeps ruidosos y las alarmas disparándose, junto con los ruidos normales de gente en sufrimiento eran abrumadores para él. Había visto, por supuesto, plenitud de muertes horribles en el mundo mágico. Esto era de algún modo peor, con su indiferente esterilidad. Lucius miró a la muggle yaciendo en la cama con el Sanador inclinado sobre ella. Ella estaba murmurándole algo a éste y al abogado, con Severus al otro lado de la cama.
Petunia había estado sorprendida de ver a Severus de nuevo, especialmente con más magos a la siga. Severus le explicó la necesidad de minimizar sus riesgos legalmente, y ella rápidamente había accedido. Petunia contó feliz las noticias de que Vernon había conseguido matarse, irónicamente después de todos esos años de decirle a Harry que sus padres habían muerto en un choque de automóviles conduciendo borrachos ; él habia logrado esto por sí mismo.
Lucius y Severus escucharon las novedades con una mezcla de alivio y agravio, ellos habían tenido esperanza de realizar cierta cantidad de maleficios y maldiciones. Severus inclusive había modificado algunos maldiciones especialmente para usarlas en el muggle.
El Sanador miró la ficha de Petunia con gravedad. Él tenía alguna experiencia con la medicina muggle, su abuelo paterno era hijo de muggles, y tenia primos en el mundo muggle. San Mungo mantenía un ojo en los avances muggles, esperando trasladarlos a la medicina mágica, y él trabajaba a veces en tal rama. Se había sentido descorazonado de que el maestro de pociones no estuviera equivocado en su evaluación de la situación de Petunia.
El Sanador extrajo las memorias pertinentes de Petunia y las colocó en las botellitas. El abogado se presentó y obtuvo unas firmas, para que le concediera el poder representarla. Él le aseguró a Petunia que, si bien, era principalmente el abogado del señor Malfoy, no tendría dificultad para actuar en el interés de ella y Dudley concerniente a cualquier aspecto legal.
Ante la mención de Lucius Malfoy, Petunia miró confusamente al imponente rubio aristócrata que observaba todo altivamente desde el pie de su cama. Con toda la medicación en su sistema, y el trauma por todo lo ocurrido, tener alli a Lucius Malfoy al lado de su cama le pareció el colmo de lo absurdo. Petunia se rió entre dientes, sonrió, y después se echó a reír tan fuerte como le permitía su cuerpo agotado.
Severus se mordió el labio, y sus dos cejas migraron hasta encontrarse con su cabello. Las mujeres hacían un montón de cosas en presencia de Lucius: sonreían como bobas, se ruborizaban, flirteaban, se desmayaban... pero nunca ninguna de ellas se había reído. Severus sonrió un poco ante la respuesta totalmente confusa de Lucius a la hilaridad de Petunia. Afortunadamente, Petunia se había desmayado inmediatamente después, y Lucius pudo recobrarse.
—No me habías mencionado que el ataque había confundido sus sentidos, Severus —dijo Lucius finalmente bufando.
El Sanador trabajó con dedicación en el área del hígado de Petunia que aun estaba rezumando sangre. Podía ver donde Severus había efectuado un encantamiento para animar al tejido a sanar. Estaba funcionando sorprendentemente bien. Su niveles sanguíneos aun estaban bajos, pero la mayoría de los muggles eran reluctantes a "gastar más sangre en una causa perdida". Él efectuó más encantamientos, directamente demandando que el tejido volviera a cerrarse y a detener la hemorragia. Lo hizo una y otra vez hasta que el tejido respondió un poquito cada vez. Después de lo que le pareció una eternidad, la hemorragia se detuvo casi por completo, y el Sanador quedó exhausto. Ondeó su varita sobre la ficha, haciendo aparecer una orden para más sangre con la letra de uno de los médicos, y la hizo aparecer sobre el escritorio de las secretarias.
Quizás ahora habría una oportunidad, o cuando menos ella duraría más tiempo. Él sabía que los magos ayudando a los dos niños necesitarían cada segundo que pudiera comprarles el que ella permaneciera con vida.
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Harry Potter y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, sólo con fines de entretención
Editado 29OCTUBRE2020
