3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 13: "Reunión en El Caldero Chorreante"
La tarde había pasado apaciblemente, con Lucius y Severus conspirando amigablemente. Fueron hecho planes para que Draco viniera muy pronto. Ellos esperaban que los niños estudiaran juntos con un tutor, cuando la escuela reiniciara. Tenían algunos planes con respecto a un preceptor especifico que pretendian mantener alejado de Dumbledore a toda costa. Ambos se rieron entre dientes un poco misteriosos al pensar en eso.
Tinker pronto trajo todo lo de valor de Spinner's End. Fueron instalados más libreros en la pequeña biblioteca/estudio. Severus pensó que por suerte esta daba a una muralla exterior, así que podría expandirse.
Lucius y él miraron a su alrededor. Lucius se rió—. ¡No llevas aquí un día y ya necesitas más espacio para libros!
Severus hizo una mueca acariciando los lomos de algunos de sus amados tesoros. Los libros habían sido sus mejores amigos por muchos años. Ellos no te juzgaban y siempre había alguna nueva información para entregarte. Cuando el mundo era cruel e injusto, él podía contar con ellos para aliviar cualquier dolor del corazón, con promesas de sabiduría y aceptación.
Ellos dejaron la biblioteca para resolver una disputa menor entre los elfos domésticos, informándoles a los dos que Tinker estaba a cargo, y que Dobby recibiría sus ordenes de él.
—Los dos están aquí para proteger a Harry Potter y Dudley Dursley, Tinker sabe como me gusta que se hagan las cosas, así que tu lo escucharas a él —Severus miró a Dobby con severidad, y el elfo pareció más tranquilo una vez que supo que aun estaría ayudando "al gran Harry Potter".
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Severus ordenó una cena temprana, y Lucius se fue por flú a su casa para ver como estaba Draco y darle las buenas noticias de que los niños habían llegado a salvo a la Reserva de Dragones. Draco quedó fascinado y pronto empezó a hacer una lista de las cosas por ver y hacer con sus, así esperaba, nuevos mejores amigos. Estaba cansado de Crabbe y Goyle. Ellos no tenían imaginación y hacían siempre lo que él decía, lo cual estaba bien algunas veces, pero que los volvía una compañía aburrida.
Lucius pasó un rato en su estudio revisando los últimos gastos de su esposa. Hmm, ella planeaba donar grandes sumas de dinero a varias 'caridades' que él sabía financiaban algunas viejas brigadas de mortífagos. Estaba seguro que ellos aun seguían aterrorizando algunos muggles y nacidos de muggles. Él canceló los donativos y envió palabra a Gringotts de que a Narcissa ya no se le permitiría sacar más dinero de ninguna de las bóvedas "para sus donativos". Lucius además rebajó la cantidad que podía sacar de Gringotts a unos cuantos sickles por día. Y comenzaría desde mañana a cancelar o disminuir su crédito en varias tiendas. Eso iba a enfurecerla, y forzar una confrontación. Sonrió, estaba esperando con ansia esta particular batalla de divorcio.
Durante el reinado de terror de Voldemort, y mientras Abraxas todavía estaba vivo, Narcissa se había mostrado altanera con él nunca permitiéndole olvidar que ella era "una hija de la Noble Casa de los Black", y que él debería inclinarse y mostrarse humilde ante ella. Después de los juicios a los Mortífagos, con muchos de los Black en desgracia y en Azkaban, ella se había mostrado un poco más subyugada, pero aun dejaba saber a su esposo e hijo que "ella era la sangre-pura de verdad" en esta familia.
Lucius sonrió con malicia y se rió entre dientes, bien, ella estaba a punto de convertirse en una sangre-pura muy pobre a menos que cooperara. Él estaba a punto de soltar a todo su plantel de abogados e implementar los planes que ellos habían estaba haciendo desde hacia meses.
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Severus, Harry y Dudley se sentaron a comer la comida que habían preparado los elfos domésticos. La medi-bruja le había dado a Severus un plan alimenticio para Dudley y una lista de pociones nutritivas para Harry.
Harry tenía un frasco conteniendo algo púrpura al lado de su plato y que el tragó haciendo una mueca. El plato de Dudley parecía un poco mezquino comparado con los otros, pero él sólo sonrió.
—Me alegra que Tinker sea quien planee esto, yo no estaba seguro cuanto comer de alguna cosa las otras semanas para bajar de peso —Dudley comenzó a comer feliz.
Severus se lo quedó mirando «¿Dudley había estado intentando bajar de peso?»
Harry notó su confusión—. Dudley se dio cuenta que necesitaba ponerse en forma, su papá no estaba feliz acerca de ello y seguía saboteándolo. Aun así, él logró bajar un poco de peso. Tía Petunia nos consiguió un gimnasio casero, y nos llevaba a la piscina —Harry suspiró—. Que pena que hayamos tenido que dejarlo allá.
Severus pensó en ello—. Quizás podamos recobrar tu "gimnasio". Podríamos colocarlo en el patio de atrás. Los elfos pueden colocarle un techo para cuando haya mal tiempo —Los chicos se alegraron con ello.
Severus esperó pacientemente a que la comida terminara. No estaba seguro de como el chico Dursley tomaría lo que tenía que decirle. Ellos se retiraron a la sala de estar, y Harry y Dudley habían comenzado a sacar sus libros de dragones cuando Severus se aclaró la garganta para conseguir su atención.
—Dudley, tu madre habló con la policía acerca del tiroteo. Ellos le informaron que tu padre chocó en su auto poco después de dispararle. Lamento decirte que él no sobrevivió —Severus lo lamentaba en serio; Lucius y él habían hecho planes para el hombre que no incluían una muerte rápida—. Averiguaré acerca de los servicios fúnebres, pero dado que puede que debamos permanecer escondidos, no sé si será fácil arreglar que tu asistas,
Dudley asintió resignado—. Supongo que es mejor que estar viéndolo ser arrastrado a una cárcel. Ellos probablemente me hubieran hecho testificar contra él. Él le disparó a mamá, así que lo hubiera hecho para verlo castigado por eso. Aun así, hubiera sido horrible —Dudley se puso de pie un poco tembloroso—. Necesito pensar un poco —murmuró.
Severus asintió, y sondeó la cara confundida de Harry. «Obviamente, Harry se esta sintiendo culpable por sentirse aliviado por la muerte de su tío», pensó Severus con un suspiro,. Bueno, él no iba a permitir que su pupilo sintiese algún remordimiento por la muerte de esa rata abusiva.
—Harry, sé que te sientes... en conflicto por esto —Severus se agachó al lado del niño. Los ojos de Harry fueron a los suyos y él suprimió la urgencia de mirar en sus pensamientos—. Vernon Dursley te trató abominablemente, y ahora ya no podrá hacerlo más. Tienes todo el derecho de sentirte aliviado. Nunca fue un verdadero tutor para ti por decirlo así, él fue tu carcelero, y su hogar tu prisión. Tu no lo mataste, él ocasionó su propia muerte. Nunca te sientas culpable por su muerte —Severus observó que por la cara de Harry corría una gama de sentimientos, tristeza, culpa y finalmente aceptación.
Para sorpresa de Severus, Harry murmuró—: Gracias, señor —y luego abrazó brevemente a Severus por la cintura. Severus le devolvió el abrazo, igual de breve, y después se paró.
—Tengo que ir a reunirme con el Director Dumbledore en unos cuantos minutos —ante la mirada alarmada de Harry, sonrió y continuó—: Te aseguro que él no será una amenaza. Puede pensar en combatirnos, pero va a perder —Severus estaba determinado en que Harry permaneciera a su cuidado.
Harry asintió y regresó a sus libros, Severus sospechaba que en realidad usaba más ese tiempo para pensar que para leer. Eso estaba bien, Harry necesitaba tiempo para aceptar todo lo que había sucedido.
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Pronto fue hora de irse y le dijo a Tinker que estuviera alerta ante cualquier problema y finalmente partió hacia El Caldero Chorreante. Lucius y él habían decidido llegar más temprano.
Severus pronto se encontró ocupando una esquina de un apartado, con un Lucius disfrazado ubicado en el apartado del lado. Severus sabía que Albus querría poner una hechizo de privacidad, así que Severus tenía la intención de ser él quien lo conjurara para dejar una pequeña área en donde Lucius podría conjurar un encantamiento para escucharles. Esto era algo que había hecho muchas veces en el pasado, por supuesto, con propósitos menos honorables.
Un pálido Dumbledore de aspecto algo agotado llegó. Severus endureció su corazón ante esto. Dumbledore era poderoso y usualmente un mago muy competente; Harry había estado a su cargo y había sido él quien había sufrido por ello, no Albus. Severus rápidamente conjuró un hechizo de privacidad antes de que Dumbledore pudiera pensar en ello. Excelente, Lucius podría saber si requeriría que lo rescataran de un airado Jefe del Wizengamot.
—¿Has hallado a Harry Potter, Severus? ¿Cómo supiste que estaba perdido? —el rostro de Dumbledore era una mezcla perfecta de alivio y sospecha, pensó Severus con entretenimiento.
—Tengo una carta muy interesante de Petunia Dursley, Director. Aparentemente detalla la vida de Harry Potter desde el momento en que le abandonaron como a una camada de gatitos indeseados, hasta ahora—. Severus habló con un tono plano, sin comprometerse, y rehusó sentir simpatía por el aumento de la palidez de Dumbledore—. Ella rogó por mi ayuda para abandonar a su esposo abusador —inhaló profundamente, y se inclinó adelante con una mirada dura—. Ella me otorgó la custodia de Harry Potter y de su hijo. Yo pretendo quedarme con ellos.
Albus pensó rápidamente, él hubiera preferido que Harry Potter se quedara en otra parte, pero esta no podría ser tan mala idea. Severus era leal a la Luz, y a Albus. No comprendía porque Severus estaba tan molesto, ¿seguramente Petunia no habría detallado ningún abuso? . . . eso seria acusarse ella misma—. Esas son noticias excelentes, Severus. Me resuelve un montón de problemas, especialmente si Petunia muere. ¿Sabes que el joven Harry va a necesitar las protecciones sanguíneas de su primo si eso sucediera?
—Su nombre es Dudley —espetó con irritación. En serio, Dumbledore podía ser más sutil que esto, y parecía no darse cuenta que Severus estaba al tanto de todo.
Severus empujó una copia de la carta de Petunia en las manos del Director, y observó como el horror aparecía en el rostro de Dumbledore al leer los detalles que lo incluían a él, así como su falta de acción.
—Severus . . . —Albus habló vacilante, pero el Maestro de Pociones justo entonces le pasó una copia del reporte de los Sanadores de las lesiones de Harry a través de los años. Albus se fue hundiendo en el asiento, bajo el peso de la culpa.
—No puedo comprenderlo, Albus. Yo sé como sientes que Harry debe estar preparado para encarar al Señor Oscuro cuando regrese, pero esto fue ... insensato. Ese idiota de Vernon estuvo a punto de matarlo, él le estaba apuntando con el arma a Harry y su primo cuando Petunia se puso en el camino —Severus nunca había creído que Dumbledore fuera infalible, pero lo creía más listo que esto.
—Harry no podía ir a una familia de magos, él necesitaba de verdad las protecciones sanguíneas, ellas harán una diferencia cuando Voldemort quiera hacerle daño —Albus suspiró profundamente—. Él tiene que estar dispuesto a enfrentar la muerte, su propia muerte, si es necesario, y un niño mimado y malcriado es poco probable que se convierta en alguien auto-sacrificable. . . —Albus dejó de hablar, incómodo.
Severus siseó con rabia—. Pero un niño abusado quien, según tu misma definición, se siente indigno de ser rescatado es más probable que salte en frente de un bus por la primera persona que le muestre bondad, y tu pretendías que fuera ¿Quién? ¿Tu? —se echó para atrás indignado ante la manipulación de Dumbledore de un niño.
Albus cerró sus ojos brevemente, la migraña había regresado con venganza—. Desafortunadamente, las circunstancias dictan que Harry Potter es un único capaz de derrotar a Voldemort, tu conoces la profecía. Voldemort ira tras él, ya sea nos guste o no. Te he contado acerca de los Horrocruxes, Severus, la cicatriz de Harry es parcialmente una, y la única manera de removerla es con la muerte.
—NO, no . . . tu NO vas a hacer esto, Albus. Harry no va ir en una misión suicida a matar al Señor Oscuro y a morir también —Severus pensó que su cerebro iba a explotar con la presión—. Tu dijiste que él no es una Horrocrux verdadera, encontraremos una forma de deshacerla —Severus se centró un poco, se alegraba de que Lucius no hubiera explotado de agitación al escuchar todo desde su privado, aunque le había visto una mirada salvaje—. Tenemos tiempo, Albus, no tenemos que empezar a lanzar niños a los monstruos para mantener nuestro mundo a salvo.
Dumbledore no pareció convencido, pero sí resignado—. Yo sabía que esto podría suceder, tu te sentirás cercano al muchacho y no serás capaz de dejar que el futuro se desarrolle como debe ser. Ese es el porqué yo no me lo llevé cuando pude haberlo hecho. Sabía que no seria capaz de dejarlo ir hacia su destino.
—Una vez alguien me dijo que nosotros no estamos definidos por nuestras decisiones y lloriquear acerca del destino no es excusa para la falta de acción —replicó Severus. Miró al hechicero anciano enfrente de él en leve simpatía. Cuando menos había tenido una excusa, por más débil que fuera. No había estado dispuesto a encadenar su corazón a un niño aparentemente condenado—. He estado investigando para ti acerca de las Horrocruxes en las bibliotecas disponibles. Ahora necesitaré buscar el modo de deshacerlas. Sé que descubriré algo.
—Espero que lo hagas, por tu propio bien así como el del niño, Severus —Dumbledore sonaba más derrotado que nunca—. No voy a combatir tu custodia, Severus, sólo mantenme informado —Un poco de su espíritu brilló de nuevo en los ojos de Dumbledore.
—Por supuesto, Director, pero no quiero interferencias en mi forma de criarlo —los ojos de Severus se clavaron en los de Albus. Albus era un Legilimancista decente, pero era casi por la fuerza de su magia que lograba funcionar, así que no era nada sutil. Severus permitió que entrara en su mente, y le enseñó solamente su disposición a entrenar a Harry en las batallas que vendrían con el Señor Oscuro. Albus no necesitaba saber los métodos que Lucius y él intentaban emplear.
Dumbledore pareció satisfecho y se retrajo—. Déjame saber si necesitas algo para Harry o para tu investigación, Severus —Albus y Severus se despidieron con una inclinación de cabeza, y Albus se fue vía flú a Hogwarts, y a otra botella de poción para el dolor de cabeza.
Lucius salió disparado de su privado y se sentó en el asiento que Albus había dejado. Aun tenía una mirada medio desorbitada.
—¡¿Harry tiene una Horrocrux en su cabeza?! —siseó.
Severus volvió a chequear el hechizo de privacidad—. Encontraremos una forma de deshacerla, o nuestro otro proyecto lo hará.
Lucius se echó para atrás en su asiento—. Sí . . .—contestó lentamente—, él muy bien podría hacerlo.
Asintieron y se sonrieron débilmente uno al otro. Ordenaron un licor fuerte y se lo sirvieron de golpe antes de viajar por flú a sus hogares respectivos.
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Traductora: O.K. Capitulos cortos irán seguidos. Si hay algunao más largo habrá una pausa. Gracias por sus comentarios. Y si tienen alguna corrección, la recibo de buenas ganas =)
Harry Potter y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, sólo con fines de entretención
