II
La terapia comienza
Leland sirvió una taza de café, eran las 2:30 de la mañana y no podía dormir, había sido un día duro en el trabajo, Poison Ivy había envenenado a un guardia y escapado de Arkham, Quinn había tenido la oportunidad de escapar pero no lo hizo, en cambio se sentó tranquilamente en su celda viendo como su compañera abría el vidrio dejándola libre
De manera instintiva como lo había hecho en las semanas anteriores, sacó al azar una de las cintas que traía apiladas en el escritorio, al parecer una de las primeras sesiones aunque no poseía numeración podía inferirlo por la manera de comportarse de Harley, quien aún lucía normal
Propiedad de Arkham: sesiones con el paciente #4479 - doctora Harleen Quinzel
Nombre del paciente: desconocido
Pseudónimo: El Joker
Trastornos: delirios de grandeza, trastorno de conducta antisocial, psicopatía
—¿puedes no mirar a la cámara mientras se ejecuta la sesión? —dijo mirando a su paciente
La rubia estaba diferente, no traía su despeinado moño en el cabello, en vez de eso lo había sujetado en una media coleta dejando el cabello rubio caer por los hombros por encima de su bata blanca
—Me gusta ese nuevo peinado ¿Te lo hiciste para mí pastelito?— la voz del Joker se distingía muy bien en la cinta
—¿Pastelito?—dijo extrañada
—Oh lo siento doctora Quinzel, es que desde que está aqui me siento mucho mejor HAHAHAHAH —dijo sarcástico
Harley ignoró aquello, sabía muy bien de sus trucos y era muy impredecible, así que prefirió no batallar
—Bien señor J, cuénteme de su infancia ¿Qué es lo primero que recuerda de sus primeros años de vida?
Harley había elegido olvidar todo lo que había pasado en la primera sesión, muchas dudas se adueñaban de sus pensamientos, si la pillaban coqueteándole al Joker iba a ser automáticamente despedida, por otro lado, quizá si lo seducía podía obtener esa información tan secreta que nadie lograba tener y eso no significaba más que tener la editorial tan jugosa con la que había soñado desde que salió de la universidad
El joker no era nada idiota, había olido las intenciones de Harley desde su primer día en Arkham, y ella al igual que él había sido observada y estudiada minuciosamente con el pasar de los meses, hasta que había llegado el día en que la tenía frente a él creyendo que estaba un peldaño más arriba del escalón
—Cariño ¿en realidad quieres esas historias? Tengo muchas más interesantes de la semana pasada que de mi infancia
Ya no estaba atado a una camisa de fuerza a petición de Harley, lo suficientemente libre para poner los codos sobre la mesa acercándose a la figura femenina a quien llevaba coqueteándole subliminalmente desde que iniciaron sus terapias, se reflejaba en los ojos azules de Harley, podía jurar que leía sus pensamientos
Estaba nuevamente nerviosa e intentaba no darlo a notar por fuera, pero las gotas de sudor en su frente la delataban
—¿Qué pasa Harley? ¿Le tienes miedo a tu pastelito? — El joker se hizo para atrás adoptando una posición cómoda, reincorporándose a su asiento
Harley ordenó sus papeles fingiendo no haber escuchado las últimas preguntas, el Joker comenzaría a jugar sus mejores cartas
—A veces creo que olvidas que la doctora aquí soy yo—dijo tajante
—¿No tienes sentido del humor? Vamos pastelito sé que sabes sonreir— dejó salir una risa fuerte que hizo estremecer a Harley
—Claro que tengo sentido del humor —dijo retándolo— pero en tu lugar yo sería un buen paciente, y colaboraría con mis doctores
—Como decirlo doctora Quinzel, la primera vez que asistí a una de tus terapias estaba amarrado así que no tuve más remedio que colaborar contigo HAHAHAH oh y lo de ser buen paciente, nah no creo que pase
Harley rodó los ojos resignándose
—¿No sería mejor que respondas mi pregunta?
—refréscame la memoria pastelito
—¿Recuerdas algo sobre tu infancia? —reiteró
El Joker arqueó una ceja, viendo la oportunidad perfecta para divertirse con la mente de su afanada doctora
—mi padre solía golpearme mucho—bajó la mirada
La expresión seria de la rubia cambió para tornarse sorprendida
Cuando J notó su mirada de compasión y sorpresa supo que funcionaría, tornó la mirada a una perdida mirando hacia la pared color blanco detrás de Harley fingiendo nostalgia, como si se tratase de un vago recuerdo verdadero
—Cada vez que hacía algo malo ¡BAM! O de repente estaba sentado ahí y ¡POW! — Haciendo señas de golpes— mi viejo tomaba mucho el pobre
—Lamento eso—fue la primera palabra que salió de la boca de la rubia
Estaba perpleja ante la confesión de su paciente, recordó en ese instante a su propio padre ausente y se compadeció de él, bajó la mirada para anotar algunos de los datos que J daba sobre su infancia
"Padre alcohólico"
"Entorno familiar abusivo"
"Castigos físicos"
"Niño con falta de atención"
Entre otros
—Sólo una vez vi a mi padre realmente feliz, me llevó al circo cuando tenía 7 años, aún recuerdo como corrían los payasos dejando caer sus pantalones, mi viejo se reía tanto que pensé que le daría un ataque
La expresión de J cambió a fingir un recuerdo feliz, mientras se reía y contaba la anécdota del circo
Harley dejó su cuaderno de notas para contagiarse de su entera sonrisa, aquella sonrisa de dientes malgastados y apariencia terrorífica, para oír el sonido de sus puños blancos azotándolos de la risa contra la mesa
—Así que a la siguiente noche tomé sus mejores pantalones y corrí con ellos dejándolos caer por toda la casa ¡Hey papá! Mírame y ¡Zum! Me caí y le desgarre toda la parte trasera
Harley comenzó a llorar de la risa, casi viviendo los recuerdos del Joker, el mismo en un descuido de la rubia hizo una mueca macabra que pudo ser captada por la cámara y cambió su expresión a entera desesperación y tristeza, casi como lo haría el mejor actor de alguna telenovela
—Y entonces….me rompió la nariz
Silencio
—Pero Hey, así es la vida del comediante, siempre tienes que lidiar con sujetos que no entienden la broma, como papá o batman
Por supuesto que la rubia sabía de Batman y de su eterna enemistad con el Joker, como si fuese el peor de sus enemigos ¿Por qué odiaba tanto a Batman? No es como si su caso fuese distinto al de otros criminales, como Two-face, el sombrerero o Poison Ivy, quienes mostraban rechazo hacia Batman por ser el que frustraba todos sus planes
Pero con el Joker había algo más, había un odio profundo que seguro tenía lugar a un tema más profundo que quizá ni el mismo murciélago imaginaba y ella debía averiguarlo
Y ahí hizo otra anotación
"mayor odio a Batman que cualquier otro criminal en Arkham"
El Joker agachó la cabeza, una mano apareció detrás de él dándole suaves palmaditas en la espalda, por supuesto que eso no estaba permitido entre paciente-doctor y menos en las condiciones del Joker, pero los impulsos de la rubia pudieron más y durante el tiempo que llevaban en terapia ninguno de los dos se había molestado en inhibirse.
El Joker la tenía en la palma de la mano y aquello sólo sería el comienzo
—Muchas gracias doctora Quinzel, me siento mucho mejor
Dijo sonriendo falsamente mientras el guardia lo llevaba de regreso a su celda, la cinta acabó cuando Harley salió limpiándose las lágrimas restantes con la manga de la bata al salir tras el que se había convertido en su paciente especial
