III

Harley Quinn

Propiedad de Arkham: sesiones con el paciente #4479 - doctora Harleen Quinzel

Nombre del paciente: desconocido

Pseudónimo: El Joker

Trastornos: delirios de grandeza, trastorno de conducta antisocial, psicopatía

Cinta #5 era lo que la etiqueta decía, la misma introducción de siempre pero una diferente Harleen.

La doctora Quinzel entró a la celda del Joker, la grabación era pobre pues ella había montado una especie de cámara improvisada

—Veo que hoy vienes de visita cariño—dijo él con una sonrisa fría, usual

—El espantapájaros ha hecho un desastre en el área de terapias y he tenido que visitar a mis pacientes a sus celdas—dijo serena

—Eso me gusta cariño, me gustan tus visitas—dijo acercándose peligrosamente

Leland recordaba bien ese día, ella tuvo que darle terapia a Poison Ivy en su celda también, y Harleen se había tomado "Tiempo extra" con el Joker

—¿No piensa decirme nada doc? Que descortés por ignorar mi cumplido

El sabía cómo jugar con la mente de Harleen, esa no era ninguna novedad, al principio la dejaba mantener el profesionalismo, las riendas de la extraña relación que estaban construyendo

Harleen lo miro fijamente para volver en sí luego de unos segundos y adoptar una posición nueva

—¿Enserio puddin?¿Cuánto te gustan? — Harleen se desató el cabello y se sentó en la cama acortando la distancia entre los dos

La pequeña cama de la celda no dejaba opción a separarse demasiado o uno de los dos se caería

El Joker atrapó los labios de su doctora para darle un beso desenfrenado, después de todo los besos dulces nunca fueron de su preferencia y para él, ella no era más que un naipe en su juego de cartas

La grabación se tornó un poco desenfocada pero se podía observar perfectamente como los cuerpos acalorados se separaban después de unos minutos

Harleen acomodó su cabello hacia un lado, la mirada le cambiaba cuando estaba con el Joker, era como si fuese otra.

De Harleen a Harley, estos momentos a solas con su amado paciente eran los únicos ratos donde podía dejar suelta a Harley Quinn y encerrar a la doctora Quinzel, al menos por un rato

"Ahora sé de dónde salió Puddin" pensó Joan "¿Sería su primer beso?" se preguntó, pues las cintas anteriores estaban perdidas

—Así me gusta—dijo el payaso sonriente

Harley sentía algo de culpa, era como si dos partes de ella se pusieran a pelear entre lo correcto e incorrecto, se levantó de la cama para mirar hacia el vidrio y poner su frente contra él

¿Qué estoy haciendo? Se preguntaba

Pero la idea de seguir "seduciendo" al Joker para que soltase más de sus íntimos secretos brillaba como una luz en su mente, no se había enamorado antes y ya había utilizado la misma técnica con otros hombres para obtener un par de cosas en el pasado

—¿Qué pasa cariño? Oh, ya lo sé, Harleen Quinzel, una muchacha de clase media-baja que consiguió sus títulos con alguna beca y no quiere decepcionar a nadie, prestigiosa y sobresaliente en la universidad, en la vida y ahora ¡Te besas con tu paciente! —El Joker aplaudió como si se tratase del mejor chiste de la historia y soltó su clásica risa

Harley se quedó paralizada ante tal comentario

—Necesito un favor tuyo—dijo sacándola de sus pensamientos

—Lo que sea — dijo Harley

—Esta noche quiero salir a pasear un rato, ya sabes necesito despejar mi mente, mí estrés ha crecido mucho en esta celda— dijo caminando en círculos en la celda mirando al suelo, pero con una sonrisa asomándose por sus labios

Harley se sentó en la cama

—La sesión se supone que debió finalizar hace ya unos minutos

Intentó distraerlo de sus planes, cualquiera que tomara por tonto al Joker estaba condenado a muerte, pero tratándose de la rubia la dejaría jugar un rato más a la doctora

Le dio una mirada

—No sé puddin, no creo que pueda hacer eso ¿Ayudarte a escapar?

—¡MALDICION DÉJAME ESCAPAR! —dijo saliéndose de los papeles y tomando las muñecas de Harley tan fuerte que podía cortarle la circulación

Vio la mirada perdida de la psiquiatra y contuvo sus impulsos

—Lo siento querida, sabes que me enojo cuando no obtengo lo que quiero

Y sí, Harleen es una mujer fuerte pero Harley ella es vulnerable

—Y así quizá me sienta mejor como para…contar algunos de mis secretos…

La cara de Harley se iluminó, pasaría a la historia, ya se imaginaba los titulares "Harleen Quinzel, la psiquiatra que curó al Joker"

—Puddin te sacaré de aquí como sea, veré como pero ¿solo por esta vez está bien?

—Cariño eres la mejor—dijo antes de atraparla en otro beso, este más urgente que el anterior, sintió las manos del payaso acariciarla por debajo de la falda subiendo hacia sus caderas y luego bajándolas hacia sus rodillas

Harley se separó por falta de aire para reincorporarse, mientras el Joker escondía en el bolsillo trasero de su pantalón, la credencial de la doctora Quinzel, quien sabe quizá la necesitaría en algún momento.

Joan paró la cinta.

Recordaba ese día como si hubiera sido la semana pasada

*Flashback*

—¿Harleen? No es muy tarde para almorzar recién— preguntó Leland

La rubia tenía mal aspecto, su cabello atado en un desordenado moño, sus ojos con las pupilas dilatadas y una sonrisa que la hacían parecer una drogadicta o algo parecido

¿Pero quién salía bien luego de una terapia con el Joker?

—Tomé algo de tiempo extra con el Joker—dijo pasando de largo

—¿Por voluntad propia? —dijo para sí misma

—Te sorprendería saber que mi increíble eficiencia ha hecho que me cuente de sus más intimos secretos, creo que pensar que puede curarse no es una locura después de todo… sólo necesitaba, a la indicada—dijo Harleen tomando una taza de café del comedor

—¿la indicada? —dijo Leland

—La "doctora" indicada—haciendo énfasis en la palabra doctora de manera hilarante como si se tratara de una broma, Harley comenzaba a aparecer en el entorno de Harleen

En ese momento Leland no lo había entendido pero Harleen comenzaba a adquirir un poco de su paciente, comenzaba a transformarse poco a poco e internamente en Harley Quinn, Harleen iba desapareciendo con el correr de los días

12:00AM

Medianoche, el Joker había escapado

Harley dibujaba sobre hojas de papel blanco en su escritorio J+H envuelto en un corazón se estaba enamorando, había sido atrapada en su propio juego.


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