3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 37: "El Primer Día de Escuela"
Harry revisó contento el buzón de las lechuzas el día siguiente del inicio de Hogwarts. Había una carta del señor Higgs, su instructor de vuelo, quien fue a la escuela en los tiempos de James Potter. Le leyó la carta en voz alta a Dudley, Tom y Petunia. Las anécdotas eran divertidas, tal como el señor Higgs se lo había prometido a Snape para no perturbar a Harry.
Y además había una breve nota de la profesora de transfiguraciones de Hogwarts, una tal profesora McGonagall.
~.~
Estimado Señor Harry Potter:
Me sentí muy feliz de escuchar del profesor Snape que le esta yendo bien.
Fue mi privilegio ser la Jefe de Casa de sus padres cuando ellos asistieron a Hogwarts. Los extraño mucho a ambos, y estoy ansiosa de conocerlos a usted y su primo cuando vengan el próximo año. El profesor Snape me ha dicho que a usted le gustaría saber historias de sus padres, ya que su familia no conoció bien a James, ni de sus hazañas en el colegio. Intentaré enviarle cartas con dichas anécdotas de sus padres cuando me sea posible, ya que me temo que el colegio nos mantiene muy ocupados, pero prometo enviarle pronto una.
Sinceramente,
Profesora Minerva McGonagall
Sub-Directora
Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
~.
—Ella suena agradable —dijo Harry titubeante.
—Recuerdo a Lily comentar que a ella le gustaba su Jefe de Casa, pero no recordaba su nombre —comentó Petunia.
—Yo fui a la escuela con Minnie —recordó Tom con una risita, para sorpresa de todos. Se habían olvidado que Tom había brincado cincuenta años—. Ella era una sabelotodo en el primer año, y cuando después se despabiló un poco fue muy popular. Ella fue Premio Anual en mi sexto año, el último que recuerdo —Tom se vio un poco pensativo con los recuerdos.
La última carta era de Severus. Aunque no fue de mucha sorpresa para Harry, ya que conocía las intenciones de los gemelos.
~.~
Querido Harry:
Los gemelos ocasionaron que docenas de ancestros Weasley y Prewett rodaran en sus tumbas. Ellos hicieron lo que te habían dicho y consiguieron infiltrarse en la anteriormente honorable Casa de Hufflepuff. La expresión estupefacta de la profesora Sprout (su horrorizada nueva Jefa de Casa), era sólo opacada por la expresión de intenso alivio de la profesora McGonagall (La Jefa de Casa de Gryffindor). Charlie Weasley tuvo que recibir un rapapolvo de la mencionada Jefa de Gryffindor ya que no dejaba de quejarse por el sorteo de Fred y George. Aparentemente no se han percatado de que ellos lo hicieron a propósito. Sin embargo, Percy me sonrió de forma bastante Slytherin, así que evidentemente no estaba sorprendido.
Dale mis saludos a tu tía Petunia, y dile a Dudley que los gemelos van a estar escribiéndoles a ustedes durante la primera detención que tengan conmigo. Estoy seguro que pronto serán meritorios de una.
Déjale saber a Tom que veré si le sirve alguno de los libros de la biblioteca de aquí en alguno de sus numerosos proyectos.
Mis mejores deseos,
Tu tutor,
Severus Snape
~.
Además había una carta de Mafalda, pero esa Harry la guardó en su bolsillo. No quería que Dudley empezara a molestarlo con que era 'su novia'. Él sabía que era una broma, pero eso lo ponía a veces incómodo.
Así que con las noticias que había leído, todos se rieron.
Tom sonrió con sentimientos mezclados. Se imaginaba la expresión de Charlie al ser golpeado por Minnie. Recordaba el fuerte temperamento de Minnie. Con un sobresalto, se dio cuenta que ella ahora debia estar por los sesenta años. Cosas como esa le hacían darse cuenta cuantos años había pasado atrapado en un Diario.
Tom se apresuró a ir hacia la biblioteca para proseguir su investigación acerca de Horrocruxes y las maldiciones en el anillo de los Gaunt. Iba a tener que esperar con lo de la daga hasta recibir más noticias de Percy o de Severus con más libros. Esperaba descubrir una forma de liberar a Harry muy pronto de la Horrocrux, o cuando menos dejar el anillo libre de maldiciones antes del receso de Navidad.
Cuando Draco llegó con un paso alegre, los tres niños y Tom fueron hacia el solárium que había sido convertido en una sala de clases.
—De acuerdo, Severus, Lucius y yo conversamos sobre las materias que íbamos a cubrir, pero hay espacios para algunas cosas que deseen agregar, y otras que vayan surgiendo —Tom sonrió ante las caras animadas. Esperaba que conservaran el entusiasmo por aprender hasta después de entrar a Hogwarts.
—Bien, vamos a estudiar de algunos libros antes del almuerzo, y después vamos a buscar algunas plantas en el valle y el bosque que sean buenos para pociones. Los elfos domésticos han estado arreglando el área del jardín para que iniciemos una pequeña plantación. Es demasiado tarde para sembrar semillas, pero podemos trasplantar plantas adultas que encontremos. Snape y yo planeamos un jardín, y vamos a buscar las especies que necesitamos, pero también otras cosas que encontremos si así lo deseamos —Tom se sintió aliviado de que aun parecían estar contentos.
—¿Podemos buscar unicornios mientras estemos afuera? —preguntó Dudley con entusiasmo.
Draco se animó excitado—. ¿Hay unicornios?
—Sí, hay varias manadas pequeñas. Pero debemos ser cuidadosos para no enojarlos. Ellos se aproximarán si así lo deseen, pero si hay potrillos se vuelven muy protectores. Ahora, saquen el libro de Encantamientos Primarios, comenzaremos estudiando los encantamientos más sencillos y los movimientos de varita más comunes. Mientras más fácil les sea moverla, será mejor —Tom se sentó en su escritorio al frente y se los demostró.
Los movimientos en realidad no eran tan fáciles de hacer de manera correcta, y probablemente les iba a llevar varios días de repetición para hacerlo correctamente. Les demostró todos los movimientos básicos, y algunos hechizos que los usaban. Los niños trataron de hacer los giros y golpes de muñeca y Tom se paró detrás de ellos, a veces guiándolos en los movimientos correctos. No les llevó más de una hora el cansarse de ello, así que después pasaron a estudiar los unicornios y a encontrar referencias cruzadas en sus usos de sus partes en pociones, varitas y armas. Ellos tuvieron su primera experiencia al escribir un ensayo con plumas inagotables.
Draco estaba feliz que su varita tuviera crin de unicornio, y su ensayo consistió en su mayor parte de historia de las varitas con partes de unicornios. Dudley había concentrado sus usos en armas, y Harry había detallado sus usos en pociones.
Los tres tomaron turnos leyendo sus ensayos enfrente del resto antes de almorzar, y criticaron algunas partes, sugiriendo un mayor balance, ya que todos ellos se habían extendido en lo que les interesaba.
Tom estaba un poco irritado por su visión estrecha.
—Recuerda que ellos no han hecho esto antes, y que los elogios funcionan mejor con los principiantes —lo reconvino Yvane.
Tom pensó sobre eso con rapidez y les dijo a los niños que eran buenos ensayos, mejores que algunos de primer año, y que les iría bien siempre que recordaran revisar los hechos y mantener los ensayos balanceados.
El almuerzo fue jovial, y le entregaron los ensayos a Petunia para que los leyera. Tom estaba seguro que ninguno de los niños supo que estaba ingiriendo, ya que estaban demasiado ocupados mirando las listas de las plantas que querían encontrar ya sea para trasplantar o para reunir para ocuparlas en pociones. Tom había propuesto un competencia. Cada día iban a ir a buscar plantas, y él que reuniera más podría pedir su postre favorito para cenar. Al final de la semana, el ganador de la semana podría elegir un lugar a donde ir a pasear, eso sí, dentro de lo razonable.
Los cuatro muchachos partieron en su misión recolectiva, y Petunia fue a hablar con Tinker y Dobby. Nymphadora y su madre iban a venir mañana al mediodía y ella deseaba organizar algo especial para el almuerzo. Tinker estaba fascinado con su interés, mientras que Dobby la observaba cuidadosamente y se retorcía las manos.
3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS
Tom y su grupo atravesaron lentamente el valle, deteniéndose para mostrarle los niños las plantas que normalmente pasaban caminando sin tomarlas en cuenta. Tenía un texto de Herbología con ilustraciones muy coloridas con él como referencia. De cierto modo era diferente verlas en el texto que verlas en terreno rodeadas de hierbas. Pronto identificaron hierba del escorbuto, poleo falso, hierba nudo y apio de monte. Las ortigas fueron fáciles de identificar. Ellos extrajeron cuidadosamente el poleo falso y el apio de monte, y después llamaron a Tinker para que se llevara las plantas a su jardín.
Además recolectaron algo de hierba de escorbuto y hierba nudo. Tom en cambio rechazó la ortiga, diciendo que la que crecía en el Pantano de Queerditch era muy superior, así que deberían obtenerla de allí, y de ninguna otra parte. Mientras ellos iban llenando sus bolsas, Tom las enviaba al laboratorio de pociones.
Después se acercaron al bosque y encontraron algo de flor voladora, díctamo, y malva dulce, pero sólo encontraron muy pocas dignas de trasplantarse para alivio de los muchachos. El cavar cuidadosamente era mucho más cansador de lo que habían pensado, y de los tres sólo Harry tenía experiencia en ensuciarse mucho las manos.
Cuando Tinker se fue con esas plantas, ellos entraron a los bosques. Draco y Dudley estaban esperando no encontrar más plantas por un buen rato. Tom caminó lentamente, dándose cuenta que sus estudiantes ya estaban cansándose. Ellos encontraron un arroyuelo, y allí se lavaron la tierra, se sacaron los calcetines y zapatos para refrescarse los pies en el agua.
Tom miró a su alrededor y decidió terminar la lección sólo señalando los árboles que los rodeaban. Afortunadamente había algunos interesantes, pronto vieron un roble, y comentaron sus cualidades como árbol de varitas y las partes que se usaban en pociones. Dudley estaba feliz, su varita estaba hecha de esa madera. También había un árbol de acebo cerca, y Harry escuchó embelesado como Tom enlistaba sus cualidades y usos. Luego decidió que era hora de regresar, y Draco hizo un poco de pucheros porque no vieron un árbol con madera de su varita, y Tom le prometió que después encontrarían un árbol de espino.
Los chicos habían disfrutado del receso y se colocaron los zapatos. Volvieron por una ruta diferente a la casa y Tom continuó señalándoles los árboles, y justo por casualidad halló un espino para alegría de Draco. La caminata fue relajada, ya que Tom no quería agotarlos el primer día.
Para nadie fue sorpresa que Tom resultó ser quien había reunido y extraído la mayoría de las plantas, así que esa noche fue servido su postre favorito: bananas foster. No es que nadie se quejara.
Draco se fue feliz a su casa, aferrando su ensayo. Dudley y Harry se fueron a la cama exhaustos. Tom esperaba que todos los días fueran así de fáciles.
3MS3MS3MS3M3MS3MS3MS
Fred y George fueron liberados por Cedric Diggory la mañana siguiente, después que los otros se fueron a las duchas en medio de risitas.
—He oído decir que ¿ustedes planean hacer bromas? —dijo Cedric con una sonrisa, notando como los gemelos asentían con sospecha—. Bueno, no nos importa que las hagan, siempre y cuando las bromas sean para las otras casas —Cedric perdió su sonrisa. Él había hablado con la profesora Sprout muy temprano en la mañana, y habían decidido que los gemelos tomarían mejor las reglas viniendo de él—. Y . . . ustedes no van a hacerle nada a los alumnos solamente porque sean diferentes o no sean populares. Hay muchos que son sólo tímidos o pobres o tienen algún problema que ustedes desconocen o posiblemente no entenderían. Incluso podemos ayudarlos, si existe alguna buena razón para hacerle alguna broma a alguien.
—¿Quizás podríamos tener un comité de bromas? —bromeó Fred con una sonrisa maliciosa.
Cedric sonrió—. Quizás deberíamos tener uno. Estoy seguro de que hay muchos Hufflepuff que quieren vengarse de otros. Además, nadie sospecha de los Hufflepuff, pero ellos van a sospechar de ustedes. Así que tener ayuda puede ser para su conveniencia. Pero... ninguno de nosotros va a ayudarlos si nos empiezan a hacer sentir miserables.
Los hermanos parecieron sorprendidos con la respuesta y se miraron uno al otro.
—Bueno, nosotros podríamos ...—empezó Fred.
—... usar la ayuda. Tu nunca sabes...—continuó George.
—... cuando vas a necesitar una coartada o a alguien...—siguió Fred.
—... para vigilar tu espalda —finalizó George.
—Basta, basta... me están mareando. Vayan a las duchas y después a desayunar —se rió Cedric al dejarlos. Sonrió para sí, satisfecho de que los gemelos habían sido enfocados lejos de sus compañeros tejones.
Los otros estudiantes de primer año estaban esperándolo en la Tejonera y él les aseguró que Fred y George no iban a convertirlos en sus blancos—. Denles otra oportunidad, pero háganme saber si necesitan otro recordatorio de la lealtad hacia la Casa. No obstante, a ellos les gustaría empezar un club de bromas, así que si alguien de otra Casa necesita que le den su merecido, déjenselo saber a los gemelos.
El resto de la sala común alzó la mirada ante eso y muchos exhibieron expresiones pensativas.
3MS3MS3MS3M3MS3MS3MS
Molly troceó las hierbas que tenían desecando para poder almacenarlas. Finalmente había perfeccionado su técnica para hechizos preservadores en sus jarras para hierbas. Más esenciales había sido aprender los encantamientos necesarios para frutas, verduras y carne. Ella podía guardar las hierbas por meses sin usar encantamientos, pero dejaban de ser frescas mucho antes de la próxima cosecha. Aun podían ser usados, pero dejaban de ser... frescas.
El truco de su mantención y preservación le había eludido hasta este verano. Para su sorpresa, Percy -de todos las personas- había buscado los encantamientos en Hogwarts y consultado con el profesor Flitwick al respecto, y perfeccionado su técnica mientras estaba en la escuela. Después se los había enseñado sin descanso hasta que ella pudo hacerlos durante el verano. Al pobrecillo lo habían molestado sin cesar sus hermanos por eso, por supuesto.
Arthur había sido curiosamente protector de Percy este verano, después de la visita de Harry Potter, y después los gemelos se habían vuelto amistosos con él. Molly se había preocupado un poco; ella amaba a Percy, pero no podía comprender como funcionaba su mente.
Bill estaba crecido y casi se había separado de ellos, pero él había sido un bullicioso Gryffindor fácil de comprender. Charlie se marcharía después de su último año de escuela, y también era un Gryffindor flagrante. Los gemelos eran iguales a los difuntos hermanos de ella, bromistas y un poco desenfrenados, pero en su propio modo fáciles de entender. Ron era un libro abierto, un Gryffindor desde la cuna.
Pero Percy... ella a veces se preguntaba si los feéricos no dejarían a veces bebes cambiados con familias magas así como con las muggles. Ella había pensado que él terminaría en Ravenclaw, siendo tan callado y estudioso como era. Se preguntaba si acaso no habría querido pertenecer a la misma Casa que sus hermanos, deseando encajar; y Molly sabía que gran parte de ello era culpa de ella. Todas esas veces que le había dicho que debería ser más como sus hermanos se agolparon en su mente haciéndola suspirar.
Molly miró a Ginny, quien estaba retirando los tallos y hojas de las frutillas y echándose algunas a la boca. Iba a tener que vigilarla, o terminarían con un Slytherin en la familia.
—Mamá, Ron dice que el chico Malfoy le dijo que era fácil obtener un permiso para que los niños magos hicieran magia cuando no había muggles cerca, ¿eso es verdad? —Ginny intentó preguntar de forma casual.
—Eso es cierto, querida. Si uno vive lejos de donde los muggles puedan verte, y los padres o tutores son cuidadosos en monitorearlos, es sencillo obtener una dispensa —dijo Molly, sintiendo curiosidad.
—¿Puedes entonces conseguir una para mi? —dijo Ginny con ilusión—. Quiero hacerlo genial para cuando vaya a Hogwarts, y él... er... ellos van a estar muy impresionados con mis notas —ella sintió que el rubor le subía por el cuello y trató de evitarlo. Por suerte su estúpido hermano distrajo a su mamá.
—¿QUÉ? ¿Quieres comenzar a hacer tareas de la escuela DOS años antes? ¿Estas loca? —dijo Ron horrorizado.
Molly golpeó una jarra llena con romero contra la mesa con fuerza—. Ron, no le hables a tu hermana de esa manera. Si ella desea adelantar sus estudios, no hay nada malo con eso. Tu también necesitas repasar algunas cosas —Molly decidió empezar a enseñarles en la casa inmediatamente, iba a tener que hablar con Arthur acerca de los permisos.
Una lechuza llegó de Hogwarts viéndose un poco apurada, y se fue apenas le removieron la carta de la carta—. Aah, una carta de Charlie. Espero que los gemelos no hayan volado algo tan pronto —Molly sonrió al abrir la carta. Era corta e iba al punto, y ella tuvo que sentarse con presteza y leerla de nuevo.
—¡HUFFLEPUFF! ¿Fred y George están en Hufflepuff? —chilló Molly. Ella corrió a la chimenea para llamar a Arthur a su oficina, algo que ella nunca hacia.
Ron se había quedado callado de asombro, y Ginny se rió por lo bajo, esos dos... tenían que ser ellos.
3MS3MS3MS3M3MS3MS3MS
Severus llegó temprano a desayunar a la mesa de profesores, esperando no perderse ningún fuego artificial, y mantener un ojo extra en sus pequeñas serpientes. Se había esforzado bastante con el círculo de bienvenida a los primeros año, llegando hasta a tenerles preparadas tazas con chocolate. Ellos sabían que podían ir a verlo si tenían problemas con la escuela o problemas personales. Sus prefectos se habían ganado sus insignias, o si no, no iban a conservarlas.
Había hablado de forma extensa con los prefectos, asegurándose que ellos supieran que iba a estarlos vigilando. El discurso general de bienvenida les había aclarado que los 'rumores' de su adopción de Harry Potter eran verdaderos, y que Lucius Malfoy estaba respaldándolo.
—Si tienen alguna pregunta con respecto a esto, mi oficina esta abierta para ustedes —Severus sabía cuál Slytherin iría a verlo, y si no siempre podría asignarles alguna detención o hablarles en privado.
Severus alzó la mirada para ver el Gran Comedor lleno a medias. Fred y George ya estaban allí, con un círculo de Hufflepuff rodeándolos, conversando con seriedad. Sus labios formaron una sonrisa, y ellos lo saludaron con la mano causando que los Hufflepuff quedaran mudos por varios minutos. Minerva se sentó junto a Severus en ese momento y le sonrió de medio lado alzando una ceja.
—¿Imitándome, Minerva? Es la forma más sincera de halago —dijo Severus con socarronería.
Minerva bufó con fastidio—. Yo sé que tu conseguiste de algún modo que los gemelos Weasley entraran a Hufflepuff, así que supongo que te debo una.
Severus la miró especulativamente, era tentador hacer que Minerva creyera que le debía algo. Pero por otro lado, admitir que había urgido a los gemelos a considerar otras Casas, podría acarrearle complicaciones si llegaba a saberse. Así que sólo le sonrió con su patentada sonrisa torcida y comenzó a comer sus huevos fritos con tocino.
Ella suspiró y rodó los ojos, justo a tiempo para ver a Charlie Weasley entrar pisoteando al Gran Comedor y dirigirse a la mesa de los Hufflepuff deteniéndose frente a Fred y George.
—Le envié una lechuza a nuestros padres. ¿Saben lo desilusionados que van a estar? Nuestra familia ha estado en Gryffindor por generaciones. Yo estoy pensando que lo hicieron a propósito —Charlie estaba que echaba chispas.
Minerva jadeó ante las declaraciones ultrajantes de Charlie. ¿Acaso no se daba cuenta lo insultantes que eran para los Hufflepuff? Severus sólo resopló con desdén, ¿le había llevado todo este rato al idiota para darse cuenta que fue algo planeado?
Percy llegó al Gran Comedor justo a tiempo para escuchar a Charlie, y fue hacia allí—. Charlie, ¿te has vuelto loco? Esa no es manera de hablar, los Hufflepuff son leales y trabajadores, y tu podrías aprender algo de ellos ¿un poco de lealtad quizás?
Fred y George y varios Hufflepuff aplaudieron, provocando que Charlie enrojeciera. Charlie empujó fuerte a Percy hacia atrás—. Quedate fuera de esto, empollón —Pronto se produjo una refriega involucrando a Weasleys, y varios de primer y segundo año de Hufflepuff.
Minerva y Severus intervinieron de inmediato, y Severus con alegría quitó puntos y asignó detenciones. Este era uno de los mejores 'primer día' en mucho tiempo.
Fred y George se fueron a su dormitorio en busca de sus libros, y el profesor Snape los emboscó afuera del Comedor.
—Señor y señor Weasley —Ellos lo miraron desganadamente, habían sido los únicos que se habían ganado una detención con él—. Puedo ver que ya han desarrollado un movimiento en su casa. Yo sugeriría una pequeña broma para su hermano Charlie, y puedo ayudarlos con eso. Los espero esta noche para su 'detención'. Sin embargo, esto será nuestro secreto o de lo contrario será la última vez que lo haga —Severus alzó una ceja y se dio vuelta con un golpe de túnicas.
Fred y George se le quedaron mirando con la boca abierta y después se miraron uno al otro.
—Genial, nosotros... —Fred dijo mientras chocaba-cinco con su hermano.
—... le haremos la broma perfecta, lo sabía —terminó George, y fueron a contarles a sus compañeros de casa que iban a desarrollar una broma maravillosa, aunque fueron cuidadosos en no contarles de dónde provenía la idea.
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ ZZZZZZZZZZZZZZZZ
Muchas gracias a todos los que se toman el tiempo para dejar un comentario.
Harry Potter, personajes y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, sólo con fines de entretención.
Editado 1NOV2020
