Advertencias: Ninguna.

Número de caracteres: 402.

¡Disfruten la lectura!


Simple.

.

.

six.-

No volvió a ver a Aomine Daiki por tres semanas y tres días.

Kuroko llevaba la cuenta.

La ausencia del moreno en la vida del peli-celeste le había ayudado a resolver sus conflictos internos. Este tiempo le permitió adquirir más determinación y optimismo. Era su último año de preparatoria, había concluido; nada de lo que ocurriese le tormentaria la consciencia una vez entrase a la educación superior, en especial ser rechazado por el baloncestista de piel chocolate, ojos furiosos y un año menor que él.

Aunque eso no le restaba mérito al nerviosismo que se le acumulaba en su estómago por cada paso que daba en dirección a la escuela, una vez terminado en receso de invierno. Sentimientos alterantes que ocultó bajo su inexpresivo rostro, y leyendo un libro en el trayecto.

Tal vez fue el destino, una vez más, el que le demandó levantar la mirada, y notar quien era el individuo que caminaba frente a él.

Aomine Daiki estaba allí, su amplia espalda impidiéndole ver más adelante en el camino, y con una muchacha contra su costado. Largo y bello cabello color rosa cayéndole por la espalda, su falda institucional bordeando el límite de corte, exhibiendo sus largas y blanquecinas piernas, y hablando animadamente con el jugador de baloncesto, riendo armoniosamente por el humorístico desinterés del muchacho.

Kuroko no estaba celoso, en lo absoluto; su determinación intacta a la que poseía hace un minuto. Porque rememora al peli-azul hablar de aquella muchacha, hace meses, durante sus lecciones.

Él le había preguntado si tenía algún mejor amigo, a alguien particularmente especial e imprescindible en su diario vivir, de quien podría escribir el ensayo para su tarea de filosofía. Y allí salió a luz la existencia de Momoi Satsuki en la vida del baloncestista.

"Le conozco desde que tengo memoria, realmente. Todo lo hemos vivido juntos. Además, es una de las pocas personas que me aguanta y quiere pasar el rato conmigo. Aunque es mejor así, lo de socializar no es mucho mi estilo." Divagó por horas, o al menos así Kuroko lo sintió; sus orbes azul marino brillaban del mero afecto, aunque sus palabras no fueran las más amables o sentimentales.

Ese era el encanto del moreno muchacho; palabras rudas e insensibles repletas de significados ocultos que el peli-celeste había comenzado a codificar no hace mucho.

Coincidentemente, ese fue el trabajo en el que Aomine obtuvo su primer cien por ciento.

.

.


Todos los derechos reservados a Tadatoshi Fujimaki, auspiciadores y Staff. Personajes de su propiedad. Relato hecho sin fines de lucro, solo por mi propio deleite y diversión.


¡Yo!

No mucho que decir. ¡Espero que esten disfrutando de la historia!

Momoi ha hecho su debut. Aparece en un par de episodios, ya que no hay Aomine sin Momoi. Una pequeña aclaracion es que Kuroko es un año mayor que todo el resto de los personajes, en caso de que no haya quedado completamente claro.

Sin más, agradezco todo favorito y review que quieran dejarme. Las opiniones son la vitamina del escritor. Y lamento de antemano alguna falta de ortografía que se me haya ido, recuerden que soy mi propia beta.

Eso es todo por hoy.

By-e.