Advertencias: Shonen ai.
Número de caracteres: 402.
¡Disfruten la lectura!
Simple.
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eight.-
Esa ocurrente tarde, tampoco fue la primera vez en la que el nombre Kise Ryota aparecía en la mente del peli-celeste tutor. Para nada.
Dicho muchacho poseía brillante cabello rubio, de alegría infinita e imán de chicas por naturaleza. Cautivante, una persona agradable de observar, y quien parecía ser el único amigo cercano, varón, de Aomine Daiki. Además de ser un popular modelo, y parte del comité estudiantil de su preparatoria.
Entre todo, Kise no era alguien de quien el tutor podía ignorar la existencia en su diario vivir, involucrado en ella de una forma u otra.
Sin embargo, aunque no lo pareciese, el pelirrubio era un buen muchacho. Talentoso baloncestista, atractivo en creces, pero sin ninguna pizca de arrogancia o superioridad recorriéndole el sistema. Agradable y sociable, incluso con el mismo Kuroko, considerando los amenos que sus limitados encuentro en vivo y en directo eran. El problema no recaía allí, en lo absoluto.
Kuroko Tetsuya era el conflicto. Él y sus sospechas que, además, no lograban más que deteriorar su firme salud mental.
Aunque no era su culpa, porque todo era muy coincidente. Casi estratégico.
No ocurría siempre, pero había jueves en los que Aomine ponía especial interés en las lecciones, compromiso que el peli-celeste tutor traducía a una necesidad de terminar lo más pronto posible, como si alguien le estuviese esperando. En primeras instancias solo ignoró el detalle, tachándolo de mera paranoia suya, y no fue hasta cierto acontecimiento que todo el mal entendido se esclareció.
Llevaban tres meses ya con esta relación "tutor-estudiante" cuando, inesperadamente, el teléfono móvil del peli-azul vibró insistente dentro de su mochila durante un cuarto de hora. Era la primera vez que ocurría durante una de sus lecciones. Al principio el baloncestista lo ignoró, una mueca molesta adornándole el rostro, y Kuroko le imitó, siguiendo con su clase de ciencias.
Aunque no tardó mucho en maldecir por lo bajo, y buscar el artefacto de una buena vez.
Aomine no necesitó identificar al emisor de la llamada, simplemente contestó y se dirigió rápidamente hacia la salida de la biblioteca, modulando una disculpa en dirección al joven tutor. Algunas groserías y frases coloquiales Kuroko fue capaz de percibir antes de quedarse estupefacto allí, sin poder entender la prominencia de aquella reacción en el peli-azul.
Fue cuando el baloncestista volvió, no obstante, que Kuroko se enteró de la presencia de Kise Ryota en la vida de su alumno.
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Todos los derechos reservados a Tadatoshi Fujimaki, auspiciadores y Staff. Personajes de su propiedad. Relato hecho sin fines de lucro, solo por mi propio deleite y diversión.
¡Yo!
He aquí la introducción de Kise.
Es importante señalar que Aomine y Kise son compañeros de clase, junto con Momoi. Es más un dato de referencia para futuros capítulos.
Como siempre, agradezco de antemano todo review y favorito que deseen dejar. Son la gasolina del escritos. Y lamento alguna falta ortográfica o de coherencia que se me haya pasado, no soy la mejor beta de por aquí.
Sin más que agregar, nos vemos mañana.
By-e.
