Actualización 15 de diciembre del 2016
Capítulo 7
Varia, puesta en escena...
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Los hijos de Varia finamente tenían sus uniformes listos, sin embargo aún nadie los llevaba, lo harían en la ceremonia final...
Por cortesía de Lussuria, ahora ellos tendrían nuevos uniformes.
Mientras que todos los miembros estaban caminando por los pasillos, ellos habían roto el sello de su puerta rápidamente y sin ruido alguno. Naxs quien iba al centro, quería arreglar algunos cabos sueltos con una conocida. En una misión pasada, el pelirrojo apenas si había sobrevivido a un brutal ataque en Francia. Una emboscada perfecta por poco y mata al hijo de Xanxus. No obstante no ajeno a ser ayudado, por la única persona que vio su pelea... Artemiss Delacour. Según Naxs el haber sido ayudado por esa rubia era un gran golpe a su orgullo... Claro que para él su orgullo no le permitía estar tranquilo sino devolvía antes el favor.
Pero lo primero que Naxs haría sería devolverle su bufanda azul a esa niña.
Mientras que Frani, una chica de cabellera azul y ojos de igual color notaba en su jefe algo diferente... Una ligera chispa de interés por alguien que no era Varia. Ella estaba consciente que hacía tres meses el pelirrojo estuvo a punto de morir por una orden que él mismo dio... Nadie debía ayudarlo. Eso causo que conocieran a la familgia Delacour y para el pesar de ella también conocieron a Atemiss Delacour. Un árbol más en su camino a "casa".
Ajenos a lo que pasaba con Frani y Naxs. Azure y Seth entablaban lo que podría llamarse una charla unidireccional. Mientras cierto hijo del príncipe, Bel, empezaba a hostigar a cierta peliverde hija de Viper.
―Azure, esto sería más divertido si Goldy-kun estuviera aquí... ¿No lo crees? ―una sonrisa socarrona aprecio en su rostro.
― No me interesa lo que pueda pasar con él o lo que haga, me tiene sin cuidado...―sin apartar la vista del pasillo respondió sin dudar.
― Oye, no seas tan fría son tu futuro medio demonio. ― hizo una mueca exagerada mientras tomaba la mano de Azure y miraba fascinado el brillante anillo hecho de un diamante rojo. Era un aro hecho para ser admirado por todos.
― Yo diría futuro medio muerto... ese idiota debe estar jugando por allí con alguna chica. ― con un cierto y desconocido sabor en su boca empujo al hijo del ahora ex rey Belpegor.
― Goldy-kun es muy ameno hablando con las chicas... es el príncipe azul de todas. ―eso último lo dijo con sorna y lujuria al oído de la peliverde.
― ¡No jodas Seth! , no quiero tener que usar mis ilusiones en ti... un idiota. ― agrego eso ultimo con una muy notable sinceridad.
― Eso me ha dolido... linda Azure eso fue cruel... casi me lastimaste... casi. ― con una última carcajada burlona saco sus cuchillos encendidos con llamas rojas.
― Jefe... ¿Puedo despellejar a Seth de manera cruel y violenta? ―materializo una guadaña plateada y la empuño frente al mencionado, envuelta con llamas de la niebla.
Naxs miro como ella ya había materializado su guadaña y estaba más que dispuesta a cumplir sus amenazas. Con un aire de molestia se acercó lentamente a ambos. Y en una décima de segundo les asestó un fuerte golpe en la cabeza, dejándolos inconscientes al instante.
― ¡Squalo!, llévalos lejos de mi vista... de preferencia un lugar donde no llegue la luz del día...
― Si, Jefe. ― respondió cierto peliblanco hijo del tiburón Varia.
Ian Superbi, diecisiete años, de cabellera blanca y ojos oliva estaba ciertamente somnoliento. Con unas grandes ojeras en su rostro nadie podría tomarle enserio, por lo que ahora además de un gorro negro llevaba unos lentes de sol.
Un con su cansancio rápidamente tomo los cuerpos de sus dos compañeros y desapareció en un rápido paso flash. Quedaron solo Frani Y Naxs en el pasillo. El pelirrojo se detuvo frente a una puerta, en ella había una placa con un nombre... Cavallone Kiran.
― Frani, ve a buscar ese par de idiotas faltantes voy a atender unos asuntos...
―No hay problema.
Frani se fue por el pasillo, mientras Naxs espero hasta que ella despareció de su vista antes de tocar la puerta. Naxs sabía que de esa habitación podrían salir dos personas... Angelo o Kiran. Pero para su sorpresa al llamar a la puerta una tercera persona apareció. Rubio con ojos verduscos... Una sensación de ya haberlo visto antes le llamo notablemente la atención. Naxs observo como la persona que tenía frente a él estaba nerviosa, desconocía al individuo, nunca lo había visto entre los miembros más jóvenes de los Cavallone ¿Sería alguien nuevo?
― Esto... ¿Quién es usted? ― no obstante la duda en sus ojos se esfumo en un instante.
― Debería hacerte una pregunta similar ¿Dónde está Kiran? ― inmediatamente hizo saber a quién buscaba.
― Ella está tomando un baño...― no aparto la mirada, eso hizo saber a Naxs que decía la verdad.
― Entonces la esperare... ― Naxs ingreso a la habitación empujando a Toshiro.
Toshiro simplemente pudo mirar como él se sentaba en el sofá, tomaba un libro de su bolsillo y se ponía unos lentes de montura negra...
Toshiro cerró la puerta y se sentó en una silla que estaba junto a la puerta del baño. Pasaron quince minutos antes de que Kiran terminara su ducha. Pero lo que encontró a su salida fue... Un ambiente tenso gracias a Toshiro quien no dejaba de mirar a Naxs quien le era indiferente a su vez...
―E-Esto... Hola Naxs...― apenas expreso la pelirroja ante la llegada el hijo de Xanxus.
― Si hubiera querido matarte hubiera sido muy sencillo... ― pasaba tranquilamente las hojas de su libro.
― V-Venga... ¿Enserio matarías a esta linda pelirroja de ojos rojos?
―Podría hacerlo... no me alientes. ― Una sonrisa apareció en el rostro del pelirrojo.
Kiran tomo un vestido de su maleta y se lo coloco rápidamente tras una pantalla de madera. Inmediatamente después también se colocó sus lentes. Y se fue a sentar junto a él en el sofá para dos.
Toshiro los miro fijamente a ambos, ellos tenían el cabello rojo... ambos tenían ojos rojos... no será... No será que ellos... eran... ¿Hermanos?
Ninguno de ellos dijo alguna palabra más... sin embargo Toshiro percibió que estaba de más en la habitación. Y aunque parte de él le rogaba que no abandonara la habitación, su cabeza le mando a retirarse.
Kiran solo lo siguió con la mirada y no dijo más... cuando Toshiro salió soltó una ligera carcajada. Naxs solo la observo unos segundos y después devolvió la vista a su libro.
― ¿Qué te parece? ― como una niña que tenía un juguete nuevo esperaba que Naxs opinara de su nuevo acompañante.
―Es débil, y aparentemente no tan estúpido. ― hizo referencia a que sabía de la mafia.
― No seas malo Naxs. Además es un guardaespaldas que mi padre contrato. ―mintió sonriente.
―Podría aplastarlo como a una simple mosca si quisiera. ― sin necesidad de verla Naxs supo que estaba mintiendo.
― Okey, okey, tu ganas... él es mi chaperón oficial. ― ya consciente de que su mentira no estaba funcionando opto por dar una respuesta ridícula para así apagar la curiosidad del pelirrojo.
―¿Enserió Kiran? ― Kiran había logrado una mueca de incredulidad en Naxs.
―Papá no se fiaba de que viniera sola...―haciendo un pequeño berrinche se hizo un bollito.
―En mi opinión es algo inútil, después de todo es muy probable que creyera que éramos hermanos. Y mira que podría ser un asesino que vino a matarte. ― ironizo aquellas palabras.
―¿Y no lo eres? ― recalco lo obvio mientras tomaba el libro que había estado leyendo Naxs.
―No, hoy no eres mi objetivo...― se levantó del sillón para recuperar el libro.
― No sé si sentirme alagada o molesta. ― ella se alejó de Naxs mientras ojeaba el libro.
― Prueba con la indiferencia. Con Varia me ha servido mucho...― rápidamente la acorralo a un extremo de la habitación.
― ¿Debes estar divirtiéndote con ellos o no? ―escondió el libro tras de ella.
―Creo que mate a dos de ellos antes de venir...― con una mueca de alegría tomo el libro de las manos de Kiran.
― ¿Entonces crees que haya cupo para mí? ― aún se negaba a soltar el pequeño libro.
― Lo dudo pelirroja. ― de un ligero tirón se lo quito de las manos.
― ¿Viniste por tu encargo cierto? ―Naxs se apartó de ella mientras guardaba el pequeño libro en su largo abrigo.
― Veo que me conoces bien...―
― Supongo que así es...― tomo de su maleta una caja mediana, la metió en una bolsa de papel y se la tendió a Naxs , quien la tomo unos segundos después... durante ese tiempo miro de pies a cabeza a Kiran quien solo esbozo una corta sonrisa.
―Es el vestido que me mandaste de Francia. ― tomo con sus dedos el extremo del vestido.
― La vendedora tuvo suerte de que no la matara...― Naxs abrió ligeramente la caja para comprobar su contenido.
― Oh, que dulce eras en ese entones Naxs-kun, eras todo un caballerito...― trato de colgarse de Naxs quien la empujó.
― Supongo que fue porque en ese entonces creía que tú y yo estábamos relacionados de alguna manera.― se voltio ligeramente para evitar mirar a Kiran a la cara.
― Me alagan esas palabras Sang- kun, ese nombre me gusta más que Naxs...― molesta por el empujón del pelirrojo se cruzó de brazos y lo miro molesta.
― No opino lo mismo Kiran Mitsuki, ese nombre solo llama a la debilidad. ― recupero la compostura.
―Jo, de nuevo esa faceta mala tuya Naxs, es por eso que apenas si pueden bromear los tuyos contigo. Varia debe ser difícil si no te dejas llevar, digo si tu nombre es un tabú entre ellos. ― rio entre dientes ya que pocos sabían el verdadero nombre del pelirrojo, entre ellos Varia.
― Sin embargo me bautizaron como Naxs... ciertamente que cada letra de ese nombre significa algo es realmente jodido― se apoyó en el sofá mientras una expresión claramente de estrés empezó a dibujarse en su rostro.
― Y eso es algo bueno, por eso eres su cielo, tú tienes ese algo que nadie además de ellos y yo podemos ver...―Kiran tomo las manos de Naxs entre las suyas para empezar a zarandear sus brazos.
― ¿Y eso sería? ―inmediatamente este se libró de su agarre para cruzare de brazos.
― Yo diría que pronto lo sabrás por ti mismo...― sin importarle el gesto de Naxs, ella poso sus manos en los hombros del pelirrojo.
―Entonces despídete de los favores que te debo. ―esta vez no se movió ya que ella lo hizo por si misma.
― ¡No!, todo menos eso... no podría vivir si tus favores...―sinceramente se rindió.
― Entonces habla. ― Naxs seguía quieto esperando por una respuesta.
―Bien, que mal genio para empezar... eso no está en ese algo especial que tienes. Tienes pinta de ser duro y cruel sin embargo, puedo ver que en lo más profundo de ti un deseo de poder estar en tranquilidad. Naxs... ¿No te gusta matar, verdad? ―ella lo atrapo con la guardia baja.
― No estoy de humor para tus charlas si sentido Kiran, si vas a decirme lo mismo que el décimo...―tratando de ocultar su incomodidad mostró un rostro amargado.
Kiran abrazo a un Naxs muy desprevenido, este sin embargo trato de aportarse de ella quien no se movía ni un centímetro. Ella lo termino empujando a su cama mientras seguía abrazándolo. Naxs seguía tratado de zafarse de ella sin lastimarla, no obstante ella solo se enroscaba más a él.
― Kiran, no estoy de humor. ― Naxs empezó a considerar usar su fuerza real.
― Nunca lo estas, ese es el problema... Naxs, si no quieres hacerlo solo díselo y él lo entenderá...―las palabras brotaron casi solas de la pelirroja.
―No te equivoques... él es alguien que no aceptaría esa respuesta... ¿Acaso ya olvidaste la cicatriz de mi rostro? ― con un sabor amargo en su garganta su expresión empezó a disiparse.
―No... ― un triste recuerdo llego a Kiran ante la mención de la marca que atravesaba el rostro del pelirrojo.
― Por mi culpa todos ellos fueron marcados... ― Naxs dejo de luchar y se quedó quieto.
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