3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 46: "Explosión"
Mafalda Prewett escribió con rabia en su diario. Ella quería escribirle a Harry, pero temía que su carta no contuviera nada más que amargura y rabia, y además en realidad no lo conocía lo suficiente para ventilar todos sus problemas familiares. Después de terminar de escribir en su diario cosas que su padre hubiera tenido que darle zurra por decir, ella sacó una hoja de pergamino y una pluma inagotable.
Sonrió con vacilación. Harry había sugerido que empezara lo antes posible a usar una pluma, le había enviado una pluma inagotable y había hecho que su amigo Tom le copiara un libro de caligrafía. Le había dicho que "era una lata, pero que era mejor irse acostumbrando desde ya."
Ella le había escrito después de unos días horribles tratando de conquistar la pluma, preguntándole por qué no podían usar otros lápices. Harry le había escrito algo confuso, decía que no comprendía la terminología, pero que la magia siempre descomponía las máquinas muggles e incluso las cosas hechas por muggles. Él había recibido una explicación de por qué la magia actuaba así, que no comprendió del todo. La magia reaccionaba mal con la electricidad y de verdad odiaba las cosas artificiales, y el plástico estaba en lo alto de la lista de cosas artificiales. Incluso los bolígrafos que no estaban hechos de plástico dejaban de funcionar y se hacían pedazos. Los lápices funcionaban bien, los hechos de madera y grafito, pero no podían usarse para entregar el trabajo escolar.
Mafalda había terminado por pedirle ayuda a su padre, para sorpresa de este, pues rara vez le pedía ayuda su hija auto-suficiente. Con paciencia le había enseñado como sostener la pluma y las complejidades de escribir usándola.
Luego, su padre había recibido una carta. La carta formal le informaba a Lawrence que el Cabeza de la Familia Prewett le estaba denegando la bóveda que debía haber sido suya, aduciendo que por su "abandono del mundo mágico", se la habían decomisado y no podía reclamarla para sus hijos. De persistir, seria formalmente repudiado por la familia Prewett.
Con la carta venía dentro una nota garrapateada del hermano de Lawrence: Ernest. Escribía para decir que deseaba devolverle la bóveda, pero que Muriel aun controlaba legalmente las finanzas de la familia. Ella rara vez interfería con como Ernest manejaba los negocios familiares, pero que en este caso fue adamante en que Lawrence no obtuviera nada. Ernest decía que a espaldas de Muriel había pagado la colegiatura del segundo año de Martin y del primer año de Mafalda.
Lawrence estaba furioso con su madre, pero no sabía que pensar de Ernest. Su hermano mayor siempre había sido bueno con él y lo había alentado a aprender contabilidad si eso era lo que le gustaba. Pensaba que él le hubiera permitido dejarle trabajar en el negocio familiar, antes de que su madre aplastara tal idea. Deseaba no tener necesidad de ayuda para pagar las colegiaturas; podría conseguir el dinero, pero tendría que tomar préstamos a largo plazo con largas penalidades y no quería llegar a eso. El que Ernest hiciera eso liberaba una carga de su mente.
Lawrence sentía un poco de preocupación por la rabia de Mafalda, ella estaba tomando esto como una ofensa personal, aun más que Martin o hasta él mismo. Pero él y su hijo eran más analíticos en sus emociones, y Mafalda sentía las ofensas con mayor facilidad, y las tomaba a pecho. Deseaba que ella no hubiera visto la carta de hoy, pero lo hubiera descubierto finalmente. Pocas cosas permanecían en secreto de Mafalda.
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Mafalda estaba sentada mirando el pergamino frente a ella. Decidió decir que les habían denegado la bóveda, pero que un miembro de la familia había ayudado con las colegiaturas. Admitir que les importaban tan poco a la familia de su padre hería hondamente en su orgullo.
Después le agradeció por los libros que Tom había copiado para que Harry le enviara. Unos eran acerca de las lechuzas y unos pocos era información dirigida a los nacidos de muggles. A su padre no le gustaba ahondar en su familia, y les había dado muy poca información del mundo mágico hasta estar seguro de que ellos irían a Hogwarts, y después sólo hechos básicos, pero ninguna información tan interesante como la de esos libros.
Mafalda ahora estaba interesada en las Casas de Hogwarts. Había una breve mención de ellas en otros libros, y ella quería saber más, así que había preguntado en su carta si podía prestarle libros de eso.
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Harry expuso el pedido de libros de las Casas a Tom—. ¿Cuáles debo enviarle a ella? ¿Qué opinas, Tom?
Tom pensó en los Prewett que recordaba, tres hermanos, todos en Gryffindor. Un Ignatius, y curiosamente dos otros más llamados Fred y George. Quizás habían nombrado a los gemelos por ellos, y Percy había mencionado que su segundo nombre era Ignatius. No habían sido demasiado desagradables, sólo los típicos Gryffindor asumiendo que todos los Slytherins andaban en malos pasos. Aunque suponía que en su caso ellos estaban en lo correcto.
Pero a pesar de eso, no había apreciado sus comentarios en su estatus como huérfano usando el dinero del fondo del consejo escolar. Los Prewett no eran fabulosamente acaudalados, pero dudaba que alguno de esos hermanos se preguntara si tendrían algo para llevarse a la boca en su próxima comida.
Bueno, el hermano de la niña había ido a Ravenclaw, pero por las cartas que Harry había recibido, ella parecía ser material para Slytherin, y él sabía que le agradaba a Harry. Sonrió lentamente. Había disfrutado escuchar hablar a Severus acerca de apartar a los gemelos de Gryffindor, ellos habrían sido allí unos auténticos terrores.
—Envíale la información general de los libros de las Casas, y después incluye libros en verdad interesantes acerca de Slytherin . . . e incluye alguno de Rowena Ravenclaw para no ser demasiado obvios —dijo Tom con una sonrisa torcida.
Harry le devolvió la sonrisa, entendiendo de inmediato. Le gustaría tener a Mafalda en Slytherin: él planeaba ser de Slytherin donde podría ver a diario a su padre. Draco por supuesto insistía que el Sombrero Seleccionador gritaría 'Slytherin' apenas tocara su cabeza, como había sido con su padre. Dudley gravemente había dicho que pretendía argumentar con el Sombrero hasta ir a donde quería, con suerte con sus amigos.
Algunos de los libros podrían ser copiados, otros tenían hechizos para evitarlo, como muchos de los nuevos lo eran. Hedwig se fue con unos pocos libros, y dos otras lechuzas más fueron enviadas con libros. Harry les observó irse con una sonrisa. Lo agradable de tener una amiga por correspondencia era que uno podía contarle cosas que le intrigaban y ella a veces podía ver donde estaba el problema ya que no estaba en medio de las cosas.
A Mafalda le había contado de sus celos de Tom. Deseaba poder decirle de la poción de Adopción, pero Severus tenía razón de que debían mantenerlo en secreto. Severus había dicho que podía llamarle papá si quería, pero si la gente le preguntaba al respecto dijera que era un acuerdo entre ellos dos; y eso era verdad, además que no era asunto de ellos lo de la adopción.
A Harry como que le gustaba lo del secreto que pondría a ese 'Director' loco si lo supiera. Harry aun sentía rabia por el desastre que le habia encajado con los Dursley, aun cuando finalmente todo se había arreglado con Severus.
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Lucius Malfoy trajo un mapa grande y muy detallado de Hale y sus áreas circundantes. Las áreas que había comprado estaban resaltadas en un color verde claro y las áreas que estaba negociando en un color verde oscuro. Había otras zonas que creía que podría obtener de ser necesario, y esas estaban marcadas en azul.
Petunia sonrió un poco al ver los mapas de su viejo pueblo, del río Mersey y las orillas del Dungeon. También vio que el área con la vieja fábrica era una por la que Lucius aun estaba negociando.
—¿Esta teniendo dificultades para comprar la fábrica? Ha estado cerrada desde que yo era pequeña, ¿en qué están pensando?
Lucius se rió—. Están intentando entender para qué la quiero. No quiero darles a conocer que he comprado otros terrenos en los alrededores. De ser necesario, les diré que planeo echarla abajo, aunque preferiría no hacerlo.
Petunia miró el mapa con dudas—. Pienso que ya tiene toda la tierra que necesita, aun si no obtiene las que esta negociando. Pero puedo comprender que quiera quitar de ese lugar ese adefesio que es la fábrica abandonada.
—Si consigo algunas de las propiedades circundantes planeo plantar algunos árboles o hacer huertas frutales. Eso proveerá de una barrera sutil para mantener a los muggles alejados y podrá añadirse a la seguridad, como a su vez al ambiente —Lucius no le había presentado la idea hasta saber que contaba con la cantidad mínima de propiedades para marchar adelante con su plan.
Ellos discutieron algunas ideas de cuanta tierra colocar alrededor de cada casa de los magos. Lucius insistía que debían ser por lo menos cinco acres cada una. Petunia pensaba que esa era una cantidad escandalosa, pero Lucius insistió que la mayoría querría tener un jardín y un patio, así que una pequeña cantidad de terreno no serviría. Eso significaría el fin de su proyecto antes de comenzar.
—Bien, quizás entonces será mejor que siga trabajando en obtener esos terrenos —se rió Petunia.
Lucius lució ufano. Sus abogados y contadores estaban trabajando duro en ello, pero siempre eran cautelosos de no actuar demasiado ansiosos por adquirir una propiedad. Lucius odiaba pagar sobreprecios cuando estaba invirtiendo.
Lucius volvió su atención a una lista larga de información que necesitaba acerca del área que solamente un antiguo residente podría conocer y las sugerencias de ella fueron puestas en consideración y le pidió que añadiera sus propios consejos de que atraería a la gente allí. Petunia asintió y decidió pedirle consejos a Andy y Rosmerta acerca de lo que una bruja querría para querer mudarse a un condominio. Si las brujas eran como cualquier mujer muggle, ellas serían quienes dirían la palabra final cuando fuera hora de decidir donde vivir.
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Tom trajo un libro de quidditch a la sala de estar donde Harry y Dudley estaban jugando a las cartas después de desayunar, mientras esperaba que llegara el contador. Tom había mandado a pedir un libro acerca de estrategia de Golpeadores que pensó que le interesaría a Dudley. Cho se lo había recomendado a Dudley, diciendo que mirar en las estrategias de otros países podia ser útil. Se lo pasó a Dudley con una sonrisa.
Dudley tomó el libro y al revisarlo miró a Tom con ultraje y frustración—. ¡Esta escrito en chino!
Tom resopló—. ¿Acaso no hay manera de complacerte? —le dio un golpe al libro con su varita y los caracteres desaparecieron revelando palabras en español—. Tiene un hechizo de traducción que puede activarse.
Los chicos se rieron—. Esa estuvo buena, Tom —se rió Dudley entre dientes.
Tom les sonrió, era cuidadoso con sus trucos y bromas con ellos. Sabía que Harry aun se sentía nervioso con las bromas pesadas debido a su pasado, por el bullying, y aunque Dudley en general era más relajado con las bromas, se daría cuenta si era el único a quien le hacían bromas.
—¿Estas listo para oír todo acerca de las responsabilidades sin fin de tener un poco de dinero, Harry? —le preguntó con vivacidad. Ante el gruñido de Harry y la risita de Dudley, Tom añadió—: Oí que vas a sentarte un rato para escuchar de tus cuentas tu también, Dudley.
Dudley abruptamente se vio desmayado. Su madre había dicho que quería que su contador empezara a revisar cosas con él para que supiera como manejar su cuenta en Gringotts.
Tom se marchó al escuchar el flú anunciar la llegada del contador, Roth Stebbins. Todos se movieron hacia la mesa del comedor para tener sitio donde trabajar.
Tom miró la larga lista que seguía creciendo de personas cuyo dinero había ido a parar a la bóveda de Voldemort. Lucius y Severus siempre revisaban las adiciones en la lista y le dejaban saber si era seguro devolverles dinero u objetos. Tom le pasó a Stebbins un pergamino enlistando el dinero que iba a devolverle a ciertas personas y un objeto, un escudo cubierto con diseños heráldicos y runas que pertenecía a la familia Davies y que había sido limpiado de magia oscura por los goblins para que su retorno fuera seguro.
Tom se sonrió un poco, ellos estaban haciendo pequeños agujeros en los contenidos de la bóveda.
Un buen pedazo había sido entregado la semana pasada. Un miembro de la antigua Orden del Fénix, cierto Benjy Fenwick había sido un mago bastante rico que había ayudado a financiar la Orden. Lord Voldemort había escuchado de esto y se había ofendido. Secuestró la esposa de Benjy y sus tres hijos y demandó que Benjy entregara toda su fortuna. El cadáver de la hija más pequeña había sido entregado con esa demanda. Benjy había cumplido, entregando un cofre con espacio mágico con todo su dinero, 600.000 galeones, dentro. De todos modos lo habían matado, y solamente sus pedazos fueron dejados a la Orden. La esposa y los dos hijos habían sido dejados en las afueras de Hogsmeade vivos y sanos, pero paupérrimos.
Los Goblins les habían devuelto a cada uno 200.000 galeones, diciendo que habían encontrado un resquicio legal en un contrato u otra cosa, y por fin habían podido devolverles el dinero. La familia había estado asombrada y agradecida hasta las lágrimas. Los periódicos se habían enterado y la reputación de los Goblins de Gringotts había aumentado por primera vez en años. Afortunadamente nadie había preguntado '¿cuál resquicio?'.
El Ministerio había alabado a los Goblins, ante una sugerencia de Lucius, diciendo que eso los incentivaría a devolverle oro a otros magos y eso ayudaría a levantar la economía. Lucius muy complacido sabía que los Goblins sabrían quien había susurrado en el oído de Fudge.
Esto había dado coraje a unas cuantas almas valientes para acercarse a los Goblins con historias parecidas de chantaje de parte de Voldemort. Había muchos depósitos de dineros que no eran simplemente transacciones de bóvedas y que no había forma de saber de donde provenían. Ellos solamente habían sabido del chantaje de Benjy Fenwick por ser un miembro de la Orden.
Tom le había pedido a los Goblins que los cuestionaran, usando los hechizos de verdad en ciertos cuartos para verificar la veracidad de sus reclamos y anotar nombres y montos para sus contadores. Ahora tenía esa lista en frente suyo. Por supuesto, Lucius tendría que revisarla. Era descorazonador ver lista tras lista de vidas que Lord Voldemort había afectado, y nunca de buena manera.
—Tu no eres como él, Tom. Recuerda eso, y estas tratando de corregirlo —dijo Yvane.
Tom alzó la vista del pergamino, el contador estaba terminando de explicar el libro de cuentas de la bóveda de Gringotts a Dudley.
Harry estaba mirando los libros de cuentas de sus bóvedas y pergaminos con notas que le ponian al dia de sus dos negocios e inversiones. Harry se veía un poco aburrido y de repente se animó.
—Hey. Hay algunos libros de la historia de la familia Potter y algunos diarios familiares. ¿Cómo es que no los había visto? ¿Puedo mandar a pedirlos? —Harry había estado leyendo un montón de anécdotas de su familia contadas por Minerva y tenía ganas de escuchar más.
Stebbins sonrió y le dijo que escribiera una nota y él se la llevaría a los Goblins.
Harry entonces sacó varias hojas de pergamino un poco nervioso—. Obtuve un catálogo con listas de lo que puedes comprar de mi compañía que hace contenedores mágicos. Sé que su producto principal son frascos de pociones, pero también hacen cosas mayores. Esperaba que me fabricaran estos para regalárselos a alguien.
Ante el asentimiento de Roth, le mostró algunos dibujos. Cuando Harry estaba intentando definir el contenedor de ingredientes de pociones que quería hacer, Nymphadora había demostrado un talento inesperado para dibujar. Había dibujos de varios contenedores con la forma de un dragón, con las alas hacia atrás para formar el contenedor redondo.
Había un recipiente rojo rubí con la forma de un Bola de Fuego Chino. Un Galés Verde color verde pasto. El Negro de las Hébridas, por supuesto era negro. Un Diente de Víbora Peruano color cobre, y uno azul muy bonito que era el Hocicorto Sueco; y, finalmente, un Ojo de Ópalo de las Antípodas color madre perla que cambiaba de color.
Stebbins miró los dibujos con asombro, eran bastante notables—. Estoy seguro de que estarán encantados de hacerte estos, por supuesto les gustaría también venderlos en el mercado.
—¿En serio? Bueno, en tanto mi padre consiga tenerlos primero, y los mejores. ¿Quizás cinco de cada uno, en varios tamaños? —dijo Harry vacilante. Los otros sonrieron. Harry aprovechaba cualquier oportunidad para usar las palabras 'papá' y 'padre'.
—Iré a verlos mañana entonces. Les daré entonces los dibujos. ¿Se trata entonces de regalos de Navidad? —preguntó Roth.
Harry asintió entusiasmado. Había sido divertido dar con los diseños y los dibujos, y estaba seguro que a Severus le gustaría.
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El resto de Octubre pasó bastante tranquilo. Ellos ayudaron a preparar el jardín para el invierno, aprendiendo los hechizos para proteger las plantas y aplicar mantillo donde se necesitaba.
Dos días antes de Halloween encontraron a Dudley y Petunia Dursley en territorio muggle para una visita de la tía Marge, acompañados por Roger Eastlake, el asistente del abogado de los Malfoy. Siendo hijo de muggles no sobresalía tanto.
Lucius y Draco también tuvieron que realizar una labor poco placentera ese día, según descripción de Draco.
—La madre de Pansy Parkinson siempre hace una gran fiesta de Halloween para los niños un par de días antes, para evitar competencia con otras fiestas. Habrá también muchos adultos allí. Los Crabbe, Goyle, Nott, Zabini... muchas familias que son, o fueron, seguidores del Señor Oscuro. Papá quiere enterarse de quien aun es leal y quien quiere salirse de eso. No tenemos muchas esperanzas con ese lote, pero él dice que siente que debe intentarlo. Yo hablaré con los chicos, puede que alguno de ellos no quiera seguir los pasos de sus padres. Quizás todo esté condenado a fallar, pero... bueno... algunos de ellos han sido buenos amigos y odiaría verlos atados al Señor Oscuro como lo estaríamos nosotros de no habernos dicho Severus la verdad —Draco se veía sombrío, pero determinado a intentarlo.
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Tom y Harry se quedaron solos el sábado, pero Nymphadora vino a revisar algunas ecuaciones de Aritmancia y teorías nuevas para Tom. Harry se sentó en la biblioteca con ellos mirando algunos libros de pociones de primer y segundo año que habían sido de Severus. Por las anotaciones dentro de las solapas también habían pertenecido a su madre, Eileen Prince.
Harry tenía la intención de ser mejor estudiante de pociones que nunca hubiera existido en primer año. Y dado que le gustaba hacer pociones con Severus, encontraba fácil estudiar adelantándose. Las complejidades de ello eran fascinantes y las numerosas notas al margen le decían que había cosas nuevas en ese arte esperando ser hechas, si un estudiante como Severus fuera en primer año había podido encontrar formas de mejorarlas.
Y, por supuesto, ya que había bebido la poción de Adopción el pasado fin de semana, estaba sintiéndose mucho más dispuesto hacia ese arte. Ellos habían hecho una celebración y Harry se sentía parte real de la familia por primera vez. Había bebido la poción de una copa de cristal, haciendo un brindis hacia Severus y diciendo—. Gracias, papá —ocasionando que todos se rieran.
Tom y Dora por fin terminaron sus ecuaciones o lo que fuera que hacían y se pararon, estirándose y gruñendo.
Harry los miró—. ¿Podemos hacer una poción antes de que se vaya Dora?
Dora se rió—. ¿Alguna poción en especial, diablillo?
Harry le sonrió de lado—. Diría que Felix Felicis, pero es probable que digan que no. En realidad estaba pensando en una poción anti-fuego.
Tom y Dora pensaron con rapidez, eso les llevaría una hora, era una poción rápida y Harry se había portado muy bien toda la mañana quedándose quieto en la biblioteca con ellos.
—Seguro, la haremos y después almorzaremos —contestó Tom y los guió hacia el laboratorio.
Con Harry preparando los ingredientes y Dora organizando el caldero y los instrumentos y pesando los ingredientes, pronto estuvieron adelantados. Tom explicó las interacciones de los ingredientes y el porqué parecían bloquear el fuego. Todo marchaba bien y después el desastre ocurrió.
Dora estaba pasando un botella grande de vidrio de Hellesbreath a Tom, solamente se necesitaban algunas gotas, pero la botella se deslizó de sus dedos y cayó dentro del caldero quebrándose, derramando su contenido completo en la poción. Dora gritó y se arrojó al suelo.
Al otro lado de la mesa, Tom tuvo un segundo para pensar en la palabra 'explosión' y se lanzó frente a Harry, empujándolo detrás de él. El caldero explotó violentamente. Trozos de vidrio de la botella y fragmentos del peltre del caldero laceraron a Tom, enterrándose en su cara y su pecho.
Dora y Harry chillaron de horror. Harry acunó la cabeza de Tom en su regazo llorando. Dora corrió frenéticamente hacia el flú y llamó a la única persona médica mágica que conocía bien: a Poppy Pomfrey.
Albus Dumbledore contestó su llamado histérico. Poppy estaba examinando la rodilla de Martin Prewett por última vez para pronunciarlo sanado con una horda de Weasleys mirándolos con preocupación. Todos escucharon los gritos de Dora de que una explosión de pociones había herido a Tom y 'que podía estar muerto'.
Poppy recogió su equipo de emergencia y tanto ella como el Director corrieron hacia el flú.
Percy miró a sus hermanos quienes trataron de reconfortarlo.
—Estoy seguro que él estará bien...—dijo Fred vacilante.
—...Poppy es la mejor —aseveró George.
Pero Charlie tuvo la mejor sugerencia—. Necesitamos contárselo a Snape.
Percy corrió como si tuviera dragones echando llamas en sus talones todo el camino hasta las mazmorras. Sabía que el profesor Snape estaría trabajando en alguna poción u otra el día de hoy. Acababa de devolverle un libro para que se lo regresara a Tom hacia una hora atrás. Llegó al laboratorio de pociones en tiempo récord.
Severus miró con sobresalto a Percy cuando abrió de golpe la puerta. Percy nunca rompía protocolo de esa forma.
—Es Tom... Dora llamó... un accidente de pociones y esta mal herido... el Director y la señora Pomfrey fueron por flú... —jadeó Percy.
Severus palideció con horror y corrió hacia su oficina, arrojando polvo de flú y pasando a Dragonsrest.
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Autora: Me encanta un buen cliff-hanger.
N.d.T.: Er... no maten al mensajero XD. Y muchas gracias de nuevo a todos quienes siguen, comentan, y ponen de favorita esta historia.
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Edit 2NOV2020
