3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 48: "Encuentros en la Enfermería"
Cornelius Fudge se molestó un poco ante la aparición de un elfo doméstico de Hogwarts, después de todo ya era tarde y esperaba poder acostarse temprano. A pesar de ello, había tomado la nota cuando el elfo había dicho que era concerniente a Harry Potter. Su popularidad estaba subiendo desde su fotografía tomando té con Harry Potter y los otros dos chicos, y esperaba que esta fuera otra oportunidad de subir su apoyo.
Al leer la carta aumentó su interés y su aprobación. El profesor Snape estaba cumpliendo ciertamente con su promesa de mantenerle informado. Con este Tom siendo tratado en Hogwarts, seria imposible mantenerlo en secreto así que, como el profesor Snape había sugerido, lo mejor sería que el Ministro hiciera una declaración para la prensa. Miró el reloj y le gritó a su asistente para que reuniera a los periodistas para una reunión con él en el Atrio del Ministerio, y comenzó a preparar mentalmente su declaración.
Los periodistas se encontraban allí refunfuñando para cuando él llegó al Atrio, obviamente deseando estar en esos momentos en sus camas. Cornelius los saludó alegremente y les agradeció su cooperación.
—Quiero asegurarme que el público reciba los hechos en vez de rumores desenfrenados por la mañana, cuando será que la mayoría de ustedes llegue a escuchar estas noticias. Algunos de ustedes deben ya saber que Harry Potter esta recibiendo lecciones en su casa para prepararlo para su primer año en Hogwarts, y quienes están a cargo de su educación son el joven Tom Riddle y una joven dama llamada Nymphadora Tonks quien comenzará su entrenamiento como auror el año que viene.
Cornelius Fudge estaba orgulloso de ser capaz de poder insertar ese trocito de información, ya que hacia parecer como que el Ministerio tenía algo que ver con la educación y la seguridad de Harry.
—Hoy, más temprano, ellos se encontraban estudiando pociones y ocurrió una terrible explosión. Afortunadamente, el señor Riddle esta parado junto al señor Potter y se lanzó frente a su joven estudiante, por lo que el señor Potter resultó ileso.
Cornelius hizo una pausa de forma dramática, mientras los periodistas jadeaban y escribían furiosamente.
—El señor Riddle resultó gravemente herido por trozos voladores de vidrio y peltre, y un pedazo incluso le perforó el pulmón. La señorita Tonks llamó pidiendo ayuda por el flú y el señor Riddle fue conducido con presteza por Albus Dumbledore y la medi-bruja de Hogwarts a su Enfermería. Un equipo de emergencia de San Mungo acudió, y es con alegría que les digo que el joven se recuperará completamente.
Hubo frenéticos alzamientos de manos y una oleada de preguntas. El Ministerio respondió unas cuantas bastante contento, y finalmente ya no pudo evitar más a Rita Skeeter, volteándose hacia ella con cautela.
—Ministro, ¿a quién debemos culpar por esta tragedia? Una tragedia que pudo resultar en un desastre, ¿qué tal si El-Niño-Que-Vivió hubiese resultado herido, o muerto? —sonrió con afectación. ¿Acaso el Ministro no se daba cuenta que ellos necesitaban un villano, o cuando menos un chivo expiatorio?
Cornelius pensó de nuevo en la carta, y ahora comprendía por qué el profesor Snape había añadido las frases finales y expresadas de tal manera. Sabía que esa pregunta se iba a presentar. Le dio su mejor voz de 'estoy hablando con un idiota'.
—Mi querida Rita, los accidentes de pociones simplemente suceden, suceden aun cuando se rodeen de protecciones y bajo el ojo observante de los profesores en la escuela. Si inclusive el guardián legal de Harry Potter, un Maestro de Pociones con altos estándares de exactitud, no halla un responsable puntual, puedes estar segura que no hay nadie a quien culpar —terminó el Ministro con una sonrisa.
Hubo risas en la multitud, cualquiera que tuviera hijos asistiendo a Hogwarts era familiar con las quejas de los estándares de exactitud de Snape. Rita frunció el ceño y garrapateó algo. Debía existir alguna forma de agitar esto para exacerbar a sus lectores.
El Ministro por fin los despidió para que fueran a escribir sus artículos para los diarios matutinos.
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Petunia Dursley observó como los Malfoy se iban por el flú. Qué terrible que Tom hubiese resultado gravemente herido al proteger a Harry; y Dora debía estarse sintiéndose tan culpable. Dora le había contado como el ser una Metamorfomaga la volvía torpe, ya que su cuerpo no podía acostumbrarse a los cambios incontrolables que a veces ocurrían en su cuerpo y no lo haría hasta unos años más. Probablemente no había tenido control sobre sus manos cuando dejó caer la botella.
«El día que pasamos Dudley y yo cuando menos no involucró una experiencia casi mortal, a pesar de que por la mirada de Marge, de ser por ella hubiese sido así». Marge y Dudley habían pasado su visita bajo el supervisor de la corte, el abogado de Marge y la constante observación de Roger Eastlake.
La visita resultó tensa, a pesar de que Marge se había esforzado de forma obvia por ser agradable, no había conseguido refrenarse de hacer un comentario insidioso ocasional a Petunia. Petunia había llevado con ella su bordado y había pretendido no escuchar ninguna cosa.
Dudley se balanceaba entre recuerdos queridos de los frecuentes regalos de la tía Marge y los viajes a sitios que él quería ver, y recuerdos de su desdén por Harry y sus palabras cortantes a veces hacia su madre. El alivio ante la muerte de su padre, el hermano de Marge, también se mezclaba. La tía Marge estaba sola en el mundo ahora, excepto por él y el peso de eso se sentía.
Dudley y compañía habían ido a un restaurante tranquilo cercano para un almuerzo tardío, y después al parque para 'continuar la visita'. Por la tarde el supervisor de la corte había llamado a un alto.
—Esta visita parece ir bien... bueno, bastante bien. ¿Aceptaría una visita o dos para las vacaciones? —le preguntó el supervisor a Petunia.
—Si es supervisada, y no necesariamente por mí. Entonces sí, aunque las fechas deben ser consultadas con respecto a alguna actividad que vayan a planear hacer en la familia o sus amigos —dijo Petunia con calma.
—¿Qué amistades? Todos sus amigos están en Little Whining. Piers, Dennis y Malcom lo echan mucho de menos. Y el único pariente aparte de mí es ese ingrato sobrino tuyo que comenzó todo esto . . . —interrumpió Marge mientras el supervisor de la corte se aclaraba la garganta como advertencia.
Roger Eastlake acotó con voz calmada—: La casa de Privet Drive ha sido vendida, y Dudley ahora tiene otros amigos, aunque si deseara escribirle a sus viejos amigos sabe que podría hacerlo a través de nosotros. Ahora Dudley y Harry se llevan bastante bien.
—¡No es decente que ella comenzara a vivir con otro hombre antes de que Vernon se enfriara en su tumba! —gritó Marge.
El supervisor miró interrogativo a Petunia mientras ella se ruborizaba de rabia por la inferencia.
—Yo estuve en el hospital hasta tan sólo una o dos semanas antes de que Severus Snape se fuera a trabajar como profesor en una colegio internado. Yo estuve muy enferma por mucho tiempo, y solamente ahora puedo caminar algunas distancias. Necesitaba de ayuda y la recibía en el hogar en que nos estamos quedando. Sin embargo, recientemente adquirí otra residencia donde pronto comenzaré a trabajar. Nos habremos mudado allí completamente antes de que el profesor Snape regrese el próximo verano —Petunia inhaló profundamente y miró directamente al supervisor y a Marge—. Fue muy amable de Severus permitir que nos quedáramos en su casa; él es un viejo amigo de cuando mi hermana y yo estábamos en la escuela.
El supervisor asintió aceptando sus explicaciones, y los labios de Marge se apretaron con disgusto. Ella había esperado que las calumnias contaran en su favor. Su abogado y Eastlake hicieron disposiciones para arreglar los días de Navidad para que Dudley viniera de visita.
Cuando ellos llegaron a Dragonsrest se encontraron a Lucius y Draco esperándolos. Cuando menos Lucius había podido asegurarles que ninguno sufrió daño permanente. Una cena temprana y un chocolate caliente en la cama para acostarse más temprano que de costumbre fue necesario. Dudley había parecido exhausto también mientras la abrazaba estrechamente antes de dormir.
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Yvane observó a los tres magos dormir mientras suspiraba con cansancio. Mantener a Tom con vida, pero inconsciente, y después libre de dolor había requerido buena parte de su magia. La mayor parte de ella ahora esta mezclada con la magia de Tom; él tenía acceso a esa magia mas le disgustaba usarla sin el consentimiento de Tom, o por lo menos sin que estuviese conciente de ello.
Yvane se preguntó brevemente cuánto tiempo más podría permanecer con Tom. El voto y hechizo que hiciera para mantener la mayor parte de su conciencia con Tom había dejado poca magia que fuera solamente suya. Él no podría ser sustraído de Tom antes de que éste estuviera listo para ello, pero esperaba poder quedarse por un tiempo, aun después de que Tom ya funcionara bien por sí solo.
El resto de su conciencia se encontraba en algún lugar esperando a que cruzara... al otro sitio. Esa parte de él no tenía prisa, el tiempo había dejado de importarle, y los dragones siempre eran pacientes. Pero el voto estaba comenzando a veces a presionarlo. Tom era más feliz y estaba establecido. Las veces que se había vuelto irracionalmente iracundo eran cada vez menos. Yvane estaba feliz que Tom estuviera sanado, pero lamentaría tener que dejarlo atrás.
El rescate improvisado que había hecho Tom al salvar la vida de Harry, casi al costo de la suya, le demostraba a Yvane lo mucho que había avanzado Tom . . . el trabajo de Yvane estaba a punto de terminar.
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Rosmerta había recibido el Patronus de Severus con la forma de cierva con el mensaje acerca de Tom después de que el Ministro recibiera su carta. Le pedía que esperara hasta la mañana para acudir, ya que para entonces Tom y Harry ya estarían asentados y todos necesitaban descansar. Rosmerta había conseguido dormir muy poco, ella sentía cariño por el muchacho callado e introvertido, y sabía que Harry se sentiría devastado si algo le sucedía a Tom.
Ella llegó a Hogwarts después del amanecer y se dirigió hacia la Enfermería. Las puertas estaban cerradas, pero tras golpear una Poppy de aspecto cansado apareció. Ella sonrió y la dejó pasar.
—No creerías el grado a que llegan los estudiantes para intentar ver a Tom y Harry —murmuró la medi-bruja.
Rosmerta sonrió con tristeza y sostuvo una edición matutina de El Profeta Diario con los encabezados proclamando las nuevas de que Harry Potter había sido arrebatado de las garras de la muerte por un heroico Tom Riddle. Aparentemente ellos habían rebuscado entre las numerosas fotos que habían conseguido sacarle a los muchachos en Callejón Diagon durante sus viajes de compras, y habían encontrado una de Tom cerca de los niños con aspecto protector mientras miraba con fiereza a los reporteros. Una fotografía perfecta para las necesidades del diario, por supuesto.
Rosmerta no había leído todos los artículos; tan sólo recogió el diario y lo trajo consigo después de leer el encabezado. Ahora ella y Poppy extendieron el diario y lo leyeron juntas. La mayoría de los artículos reiteraba la información del Ministro y simplemente añadía un montón de adjetivos y derramaba poesía sobre el acto altruista de Tom.
Habían vuelto a contar la historia de El-Niño-Que-Vivió sobreviviendo el ataque de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado por sepetecienta vez, y la aparente destrucción del Señor Oscuro. La custodia del profesor Snape después de la 'herida' de la tía de Harry fue mencionada, y cualquier cosa que habían conseguido acerca de Reservas de Dragón en que Harry podría estar viviendo fue discutida.
El artículo de Rita Skeeter, sin embargo hizo que le hirviera la sangre a Rosmerta. Entre sus empalagamientos esperando que Tom se recuperara totalmente hacia insinuaciones de que los tutores habían sido de alguna manera negligentes, a pesar de como era eso, Rita no sabía. El artículo apuntaba a que el profesor Snape había contratado 'tutores demasiado jóvenes' y que quizás por ser tacaño no quería gastar dinero en tutores mayores y más competentes.
—Bueno, ella pudo haber escrito algo peor, y cualquiera con una pizca de sentido debe saber que contratar a alguien del programa de Aurores no debe ser barato —dijo Poppy—. Tan sólo es que no pudo encontrar a alguien más que arrojar debajo de las patas de los hipogrifos.
Ellas leyeron el periódico de forma amistosa hasta que escucharon que alguien se movía en una de las tres camas. Rosmerta vio que Severus estaba moviendo y fue a sentarse junto a él en la cama.
—¿Parece que hubo algo de excitación en Dragonsrest, ah? —ella le dio un beso en la frente.
—Demasiada, dejame asegurarte —contestó Severus devolviéndole el beso suavemente en los labios.
Hubo un ahogado—. Busquen un cuarto —de la dirección de la cama de Tom, lo que causó una risita del montón de mantas que aparentemente era Harry.
Severus se puso de pie y Rosmerta fue hasta la cama de Tom. Harry se sentó y miró contento a Tom.
—¡Vas a estar bien! —dijo Harry feliz—. Ellos me dijeron que tu... pero yo no estaba seguro. Ahora luces como que vas a ponerte bien.
Un descontento Lucius Malfoy jalado por un ansioso Draco llegó poco después. Él había tenido la previsión de traer consigo a Petunia y Dudley; y Petunia había tenía la previsión de traerle ropas limpias a Tom, las que él aceptó con alivio.
Lucius bostezando pidió café fuerte para Severus y él. Petunia se unió a Rosmerta. Y Dudley y Draco se sentaron a cada lado de Harry para conversar con Tom. Pronto llegó el desayuno y Tom comió lentamente, prefiriendo esta vez avena ya que le dolían los músculos de la cara para mascar.
Dora llegó después del desayuno con ambos padres a la saga, con aspecto nervioso. Ella se había quedado levantada hasta tarde, preocupándose. Tanto Ted como Andy le habían ofrecido calladamente su consuelo, y gran cantidad de chocolate caliente hasta que ella se calmó lo suficiente para irse a dormir. Lucius y Severus fueron presentados a un cauteloso Ted Tonks. Ted había estado uno o dos años adelante de Lucius y varios años adelante de Severus, pero los recordaba un poco. Sin mencionar que permanecer escondido de Voldemort y los Mortífagos lo habían hecho sentirse precavido ante cualquiera que llevara la marca oscura.
Dora fue lentamente hacia la cama de Tom, con lágrimas amenazando de nuevo caer—. Lo siento mucho, Tom... es tan estúpido que yo haya sido tan torpe... pude haberte matado.
Tom se removió incómodo. No estaba acostumbrado a disculpas sinceras de ningún tipo. En el orfanato cualquier signo de heridas eran parte de la sobrevivencia y nadie decía que se lamentaba por ello, especialmente con el raro de Tom Riddle. En el colegio cualquier disculpa por una herida era obtenida a punta de varita, ya que no eran ofrecidas libremente.
—No me dañaste a propósito, Dora. No tienes que... disculparte por algo que no pudiste evitar —Tom consiguió aceptar confusamente su disculpa.
Dora le sonrió entre lágrimas. Ella sabía que Tom estaba incómodo con sus lágrimas, pero no podía evitarlo, así que sólo trató que no fueran demasiadas y sonrió—: Gracias, Tom.
Tom se relajó marginalmente, agradecido que Dora no fuera a convertir esto en una escena—. De nada —contestó formalmente, esperando que fuera lo último que fuera a mencionarse.
El Ministro llegó con dos edecanes. Lucius y Severus suspiraron. Sabían que esto era inevitable. El lado bueno era que el grupo era dirigido por el Auror Hugo Savage.
Tom sonrió a la vista del auror. Hubo saludos entre todos y el Ministro agradeció formalmente a Tom por "salvar la vida de El-Niño-Que-Vivió". Se extendió un tanto en su agradecimiento, pero Tom consiguió mantener la sonrisa en la cara, especialmente porque Hugo Savage hacia caras graciosas a espaldas de Fudge.
Llegó el Director Dumbledore y Cornelius se sentó a tomar té, y aprovechó para sacarse unas cuantas fotos con Tom y Harry, incluyendo de nuevo a Dudley y Draco en ellas. Cornelius sentía que mientras más 'hogareña' se viera la foto, mejor.
Después del té, Cornelius y sus asistentes se retiraron, con Hugo diciéndole a Dora que pronto fuera a "visitarlo para tomar té en su oficina", ya que deseaba hablar con ella. Dora quedó encantada de ser invitada a tomar té con su mayor héroe, y al mismo tiempo con trepidación después del tremendo error de su parte. Se preguntaba si acaso iría a decirle que los del programa de Aurores habían cambiado de opinión acerca de reclutarla.
Dora y sus padres se fueron después de eso, con la joven satisfecha de que no haber matado a uno de sus estudiantes.
Andy y Rosmerta prometieron a Petunia ir pronto de visita a escuchar acerca de su 'trabajo nuevo'.
Los Sanadores de San Mungo arribaron para revisar a su paciente. Lo declararon en buen estado, y camino a una recuperación total y prometieron enviar sus recomendaciones a su propio Sanador en Callejón Diagon, para que hiciera el seguimiento de Tom.
El grupo quedó aliviado y feliz tras el pronunciamiento de los Sanadores. Lucius y Rosmerta se llevaron a Petunia y a los tres niños de regreso a Dragonsrest antes de volver a sus propios hogares. Severus prometió que Tom estaría muy pronto en casa.
Tom se cambió detrás de las cortinas mientras Severus escuchaba a Albus hablar acerca de algo cuando llegó el último visitante de Tom.
Severus enderezó su espalda, sus músculos tensándose y maldijo provocando que Albus se volteara a ver al hombre de aspecto furioso que caminaba hacia ellos llevando en la mano un periódico. Severus no había visto a su primo distante, y ahora Jefe de la familia Prince, Samuel Prince desde . . . bueno, pensó con pesar que no había pasado bastante tiempo si Samuel planeaba causar problemas.
Albus examinó a Samuel Prince. Samuel había recibido su enseñanza en casa, pero aun así había conseguido hacer un aprendizaje en Pociones para llegar a ser Maestro de Pociones, llegando a conseguirla. Aunque, ciertamente, no era competencia para Severus. Samuel era más bajo que Severus, y su cabello era color castaño oscuro, similar al de Tom pensó Albus. Pero sus ojos eran del mismo negro centelleante que le indicaba a Albus que eso le venia a Severus por el lado de los Prince.
Samuel marchó directamente hacia Severus, ignorando a Albus empujando el periódico hacia su primo—. ¿Qué son estas sandeces, Snape? Serena no tuvo hijos... esto es un disparate.
Severus le sonrió irónico—. Séneca lo encontró en un orfanato y lo llevó a su casa. Pasó los siguientes cinco años con Séneca. Como recordarás, Séneca les prohibió a ti y a tus hermanos el acceso a la Mansión durante esa época. Supongo que no echó de menos su presencia, con Tom allí.
Samuel farfulló un poco antes de recobrarse—. No me lo creo. Serena huyó en medio del pánico cuando Quien-No-Debe-Ser-Nombrado fue detrás de un grimoire u otra cosa que poseíamos, pero ella le hubiera informado a la familia que tenía un hijo —dijo Samuel dudoso.
Tom salió del área cerrada por cortinas y miró con calma a Samuel. No había forma de pretender que no había escuchado todo. Esperó mientras Samuel lo miraba atentamente, intentando encontrar algo de su prima Serena en el adolescente parado frente a él. Tom sintió algo de desazón por estar engañando al hombre, a pesar de que él ahora tras la poción adoptiva era un Prince. Pero no quien Samuel pensaba.
—Su ladrido es peor que su mordida; no esta complacido, pero no hará nada para dañarte —resumió Yvane lo que había captado del hombre tras escanear brevemente sus emociones.
Tom agradeció silenciosamente a Yvane y se dirigió serenamente a Samuel—. Mi madre murió justo después de tenerme, no tuvo oportunidad de contactar el mundo mágico mientras estaba huyendo.
Samuel pareció encogerse un poco, derrotado—. Bien, es bueno que hayas encontrado un guardián legal, y pareces estar dando crédito a la familia —dijo con renuencia—. Bienvenido a la familia —dijo para sorpresa de Severus y estrechó la mano de Tom. Quizás el malcriado arrogante había crecido un poco.
Dumbledore, por supuesto, estaba encantado, siempre fue un tonto por las reconciliaciones familiares.
Samuel se fue con una amonestación a Severus y Tom de que iba a 'enviarles una lechuza'; y una advertencia—: Les dejo saber que Edwin tendrá algo que decir.
Severus sonrió con burla. Edwin era el hermano mucho más joven, y mucho más malcriado, de Samuel. Severus no podía esperar para volver a lanzarle un maleficio.
Tom y Severus se fueron a Dragonsrest donde sabían que el joven recibiría la mejor clase de cuidados. Tom suspiró, cuando acababa de sacarselos de encima por lo de su 'agotamiento'.
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Neville Longbottom leyó El Profeta Diario con los celos bullendo en sus entrañas. Estaba situado apretadamente en un pequeño espacio en lo alto de las escaleras del cuarto piso que había descubierto años atrás. Sólo tenía que asomarse detrás de un tapiz para ver hasta la entrada del primer piso. Nadie podría sorprenderlo en las escaleras.
Había colocado algunas plantas en la ventana y estaban almacenados allí también libros de la biblioteca que estaba leyendo. Nadie nunca le molestaba allí en su 'cueva'. El tío Algie nunca lo encontraba aquí; no es que lo buscara por allí tampoco. Neville raramente era extrañado por su familia, siempre que se presentara para el desayuno y la cena.
El tío Algie solamente lo buscaba cuando pensaba en alguna tortura nueva para 'asustar su magia para que surgiera'. Ahora que lo había hecho, parecía sin saber que hacer. Algie había empezado a mirarlo fijamente a las horas de comida desde ese día fatídico que lo había arrojado por la ventana. Hasta que por último, con el corazón hundiéndose, Neville había vuelto a ver una mirada calculadora, familiar, en los ojos del tío Algie.
El tío Algie había comenzado a conversar con la Abuela Augusta un nuevo tema en la magia de Neville. Para disgusto de Neville, Algie había conseguido sonar preocupado mientras especulaba que la magia de Neville debía ser "bastante poca, ya que tomó tanto tiempo en manifestarse". Después había revelado su respuesta al posible problema.
—Neville debería usar la varita de su padre, así es seguro que le de un empujón a su magia —dijo Algie con triunfo, mientras miraba a Neville con malicia.
Augusta pareció encantada ante el pensamiento y declaró que buscaría de inmediato la varita.
Neville sintió sospechas, seguro que habría una trampa en ello, pero no podía ver que era. Al día siguiente registró la biblioteca en busca de todos los libros de varitas, e historias de varitas, y pasó gran parte de la semana leyéndolos con furia creciente. De acuerdo a los libros, la posibilidad de que la varita de su padre funcionara para él era escasa, a pesar de que existía la leve posibilidad de que así fuera esto no era algo en que debieras apostar tu vida. Los libros decían que muchas familias tenían 'cajas y cofres llenos de varitas' y se consideraba afortunado hallar una varita que te funcionara, pero la regla sobreentendida era que si no encontrabas una así, debías ir con un hacedor de varitas para ser medido.
Como el libro de Ollivander decía: «La varita elige al mago». Era obvio que el tío Algie esperaba que la varita de Frank Longbottom le funcionara mal y que Neville nunca aprendiera nada útil, y quizás que eso le matara.
Neville se echó para atrás y miró con rabia el periódico que mostraba un alto y protector Tom vigilando a Harry Potter y sus amigos. Estaría dispuesto a apostar que Potter tenía una varita acorde a él, y que no necesitaba esconderse de su familia.
De verdad que odiaba a Harry Potter.
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Autora: Muchas gracias a todos quienes han comentado los últimos capítulos.
N/T: Gracias por todos los comentarios, favoritos y seguidores. Cualquier corrección o duda la recibo de buenas ganas.
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Edit 2NOV2020
