Actualización 19 de diciembre del 2016
Capítulo 13-
Misión "Escape de..."
-_+DAN+_-
~~~~~~~(Mientras tanto frente a la biblioteca)~~~~~~
Estrecho, muy estrecho e incómodo. Kohei y Henrieta estaban atrapados en un viejo armario frente a la biblioteca. El espacio era exacto y ahora mismo los mantenía quietos en una posición incómoda para ambos, quienes trataban de abrirlo sin éxito alguno. Tras muchos años de hacer un sin fin de remodelaciones en la mansión, el noveno Vongola decidió fabricar muebles extremadamente resistentes para así evitar remplazarlos constantemente.
El que el armario fuera hermético no ayudaba a estos chicos. Siendo que las ropas de Kohei tenían impregnado un cierto olor que Henrieta reconoció inmediatamente. Como parte de la mafia era imposible vivir sin conocer el olor de la sangre.
Tras comprobar que no podrían salir tan fácilmente, ambos se calmaron y dejaron de luchar. Kohei lentamente trato de examinar cada centímetro del armario que los mantenía cautivos. Por su parte la pelinegra pensaba y dudaba ente si llamar o no a su primo pidiendo ayuda. Cuestionar al peliblanco no siempre había traído buenos resultados para ella en el pasado. No obstante...
―Ni se te ocurra usar tu caja arma en este lugar. ― la voz de la menor de los Shadows fue cortante y amenazante.
―Pero... No estaba pensando en ello, Rieta-chan. ― con un puchero y voz de niño regañado le contesto.
― ¡¿Entonces por qué tienes tu anillo junto a esa caja negra?! ― perdió los estribos y le arrebato el anillo al peliblanco, en un corto forcejeo que los acerco un poco más de lo que ya estaban.
―S-suéltame ¡Rieta-chan!... ¡Ah! No toque ahí... ―
―¿Q-Qué fue eso? ― ella estaba en estado de shok ante el comentario del menor de los Sasagawa.
―Soy aún una persona pura y casta Rieta-chan... N-No deberías hacer eso si no estamos comprometidos o algo así...
― ¡No me jodas! ― olvidándose por completo del olor a sangre, empezó a descargar su enojo con el peliblanco. Quien estaba más que complacido y dispuesto a entablar una conversación. Y por una posible post-pelea con la pelinegra.
(Luego de que Reborn y Ayaka encontraran a cierto par de personas en el jardín...)
Ayaka llevo a cuestas a la pelinegra y a quien tenía entendido era un miembro de los Cavallone, a una habitación libre.
La única habitación libre en toda la mansión era... La habitación que iba a ser ocupada por nada más y nada menos que por el hijo del Neo Primo Vongola. Para fortuna o desgracia del actualmente rubio, se encontraba en su habitación sin saberlo.
Reborn había descubierto su identidad y no pasaría por alto una oportunidad de torturar al hijo de su ex alumno. Y además de entretener a la menor de toda esa generación, Nicole. Ella y Toshiro iban a divertirse al estilo Vongola.
Por su lado, Ayaka, aún yacía sentada junto a la pelinegra. Conspirando junto a su tutor, había depositado a los dos tortolos en la cama tamaño rey. Estaba muy feliz de poder darle a su pequeña hermanita un buen rato de diversión.
La peli rosada tomo uno de sus mechones y lo acomodo detrás de su oreja, mientras tocaba gentilmente el rostro de la hija de Lambo.
Al notar como la aguda mirada del hitman se posó en ella, esta se levantó y salió de la habitación, dejando tras de sí al nuevamente encogido Reborn.
(Frente al cuarto de Stioroh Mitsui/Toshiro Sawada)
Ayaka se sentó en un pequeño sillón que se hallaba frente a la habitación. Junto sus manos y formo un puño, el cual apretó ligeramente. Algunos mechones de su cabello cayeron frente a su rostro, enmarcando su expresión de irritabilidad y conflicto, cuando ella se encorvó para mirar el suelo de mármol blanco.
― Algún día encontrare a esos monstruos y los matare con mis propias manos... Y así... podrás volver a dormir tranquila― Un largo susurro sostuvo estas palabras.
Ayaka había renunciado al camino que había escogido. El sueño de ir a la universidad en Estados Unidos. Como la primera en acabar sus estudios, también tuvo que escoger su camino en la nueva generación. La familia o la libertad. Ella no lo dudo por un segundo... escogió a su familia.
Quizás si ese "incidente" no hubiera ocurrido... Quizás si hubiese llegado a tener alguna duda, cuando tuvo que elegir. Ese incidente fue un duro golpe para muchos... En especial para los padres de la Bobino. Ya habían pasado cuatro años.
Cuatro años... muy largos.
Si de por sí ya había tención en la mansión por la memoria de Mukuro Rokudo, el incidente de la Bobino acabo por colapsar al décimo Vongola.
Desde aquel día... Nada había vuelto a ser como antes. Cuando Ayaka cumplió dieciocho años, escogió a la familia. Ya había sido cuatro meses de ello.
Estando perdida en sus memorias, no noto cuando una chica de cabello azul se detuvo frente suyo y se agacho hasta estar al nivel de sus ojos.
Ella toco con un dedo la frente de la peli rosa, sacándola de sus pensamientos inmediatamente, se levantó de golpe y le brindo una mirada de sorpresa a la recién llegada.
―F-Frani... ¿Qué haces aquí?...
―Debería decirte lo mismo Sasagawa. Pero por ahora necesito saber si viste o no a tu hermano.
―No, lo encerré en el cuarto de descanso con el resto. Pero para este momento supongo que ya no quedara nadie en esa habitación. Debe estar con Manigoldo o molestando a alguien de las familias invitadas.
― Bien...― la peli azul se levantó y continúo caminando por el pasillo.
Mirando cómo se iba, Ayaka frunció levemente le seño y la detuvo con una corta pregunta.
― ¿Qué pretende Varia con mi hermano y Dokuro?
― Pronto se sabrá, por lo que no veo necesario decírtelo.
Ayaka y Frani nunca habían tenido una relación cercana, incluso alguien llegó a decir que casi podía tocar la tensión que se producía cuando ambas hablaban. Una delgada línea entre ambas, evitaba una desastrosa pelea entre la nube Varia y un sol de los Vongola.
~~~~(Mientras en Japón)~~~
Kyoko Sawada estaba hecha un mar de nervios gracias a su hijo, no por el hecho de que había escapado de casa. Sino más bien por lo que había encontrado en el escritorio de su hijo. Una vieja carta que el Noveno había mandado a Tsuna en el pasado. Kyoko había mantenido ciertos documentos que Tsuna no quería llevarse consigo a Italia.
El contenido de la carta se encontraba en italiano pero, se apreciaba claramente como su hijo había traducido la carta, por los kanjis escritos junto a cada oración.
"Estoy muy feliz de que hayas aceptado ser el siguiente jefe, Tsunayoshi. Sé que lo harás muy bien y cuidaras de la familia.
Fue bueno enviar a Renacido a darte una mano cuando no querías ser parte de mafia."
La palabra mafia había sido traducida con letras rojas. Y por el estado de la carta, sabía que su hijo la había tenido en su poder por bastante tiempo.
Con una incómoda sonrisa en sus labios, mando un mensaje a su esposo. Ella no quería que su hijo...
"Tsu-kun, Shiro-kun fue a buscarte. Espéralo, sé que llegara pronto."
...terminara llevándose una mala impresión de su familia.
