Esta historia ya sigue normal, pues, ahora es invención mía, sin olvidar que la comencé gracias al shot ya publicado por SwanQueenUK...
Cuando Emma estacionó fuera de Granny's, todos estaban adentro festejando mientras la esperaban. Se quedó un momento afuera, pensando, recordando la voz de la morena decirle "Cuando sepas lo que quieres, ven y encuéntrame". Queria creer que tenía claro lo que quería, pero no era así, tenía mucho para pensar. Estaba saliendo con Hook ahora, y a pesar de todo, él la hacía feliz, aunque no tanto como Regina.
"Swan!", gritó Killian desde la puerta de Granny's, haciendo que Emma saliera de sus pensamientos, "¿está todo bien?, estábamos esperando que regresaras con la reina malvada"
Emma trato de esconder la ira que crecía en ella cada vez que alguien llamaba a Regina así.
"No le digas así!", dijo Emma en un tono fuerte, "Está tratando de redimirse y tú no tienes ningún derecho de llamarla así!"
Hook se quedó en silencio, no creía en la reacción de Emma, sabía que la reina le importaba, pero no era para tanto. Todos los que estaban en Granny's habían escuchado también la discusión y estaban mirando desde las ventanas.
Antes de que Hook pudiera decir algo, Emma usó su magia y se trasportó a su casa, ya no tenía ánimos para ninguna fiesta.
Una vez en su habitación, Emma se tiró a la cama, sabía que no había reaccionado de buena manera y que estuvo mal haber abandonado la fiesta que era en honor a ella, pero no sentía ganas ya hablar con nadie.
En situaciones así, era Regina la persona a la que ella corría a llamar, o bien, a visitar, pero esta vez era diferente y no sabía cómo enfrentaría a la morena sin tomar antes una decisión.
El sueño reclamó pronto a la rubia, mientras que al otro lado de la ciudad ocurría lo contrario.
Regina estaba en su estudio, tomando una copa de vino, ya llevaba 3, seguía pensando en lo que había ocurrido con Emma. No había sido del todo malo, al menos la rubia no la había rechazado de inmediato, pero eso no significaba que no iba a hacerlo.
"¿Mamá?", dijo Henry, sorprendiendo a la morena.
"Aquí en el estudio!", gritó Regina para hacerle saber a Henry donde estaba.
"¿Estas bien?, me preocupé cuando no apareciste en la fiesta"
"Lo siento querido, no me sentía bien así que vine directo hacia acá", se disculpó Regina tratando de esconder la botella de vino a la vista de Henry, no quería que él notara que algo sucedía, "¿Cómo fue todo?, ¿te divertiste?"
"La verdad, si, fue algo interesante", respondió Henry haciendo que la curiosidad se despertara en Regina.
"Mmmm… ¿Qué ocurrió?", preguntó al fin.
"Cuando mamá apareció por fin, Hook salió a buscarla y-"
"¿Hook?, ¿Qué hacia él ahí?", dijo Regina creyendo que solo lo había pensado.
"Emm… pues es el novio de mamá, ¿no?", Henry alzó una ceja mirando a su madre de modo sospechoso.
"Si, lo siento, fue estúpido preguntar, entonces, ¿Qué decías?"
"Ah! Y justo cuando él saludó a mamá, ella comenzó a gritarle. Y todo gracias a ti", Regina frunció el ceño, no entendía por qué era culpa de ella.
"¿A mí?"
"Prácticamente si, Hook le preguntó a mamá sobre cómo le había ido con la Reina Malvada y eso la enojó demasiado", Henry se quedó examinando la mirada en la morena, "Comenzó a gritarle sobre como estabas tratando de cambiar y sobre como él no tenía derecho de llamarte así"
Regina trató de mantener la calma, aunque quería gritar de alegría, Emma estaba defendiéndola. Claro que ella siempre lo hacía, pero que se enfrentara a su novio, por ella, lo hacía especial.
"Ya veo…", dijo Regina luego de un silencio, "¿Y la Sheriff Swan se encuentra bien?"
Henry soltó la carcajada, no podía creer como su madre seguía insistiendo en llamarla así, cuando él sabía que los sentimientos de la morena hacia su otra madre eran más que cordialidad.
"Si mamá", Henry ignoró la mirada seria de Regina, no quería meterse en problemas por haberse reído de ella, "luego de eso, mamá desapareció en una nube de humo sin decir nada más"
Regina aún no se lo creía, Emma, peleando con su novio, por defenderla. Aunque no podía hacerse esperanzas, sabía que debía esperar que Emma tomara una decisión.
Al otro día, todo el pueblo estaba reunido en la alcaldía, sabían cuál era el plan de la reina de las nieves, así que todos tenían miedo.
"Está aquí!, está aquí!" Leroy apareció corriendo mientras gritaba. "La maldición, está aquí"
Emma no sabía qué hacer, ella y Elsa eran inmunes, así que podía derrotar a la reina, pero se preocupaba por lo que fuera a ocurrir.
La rubia se dirigió a la comisaria y allí puso a sus padres en celdas separadas, se despidió de ellos y dejó al pequeño Neal al cuidado de Anna, que se quedaría para vigilarlos a ellos y a Kristoff.
Regina se hallaba ahora en la alcaldía, asegurándose de que Henry estuviera a salvo. Estaba lista para crear un hechizo que protegiera toda la habitación cuando alguien la interrumpió.
"Regina", Emma apareció tras ella. "¿Qué vamos a hacer?"
"Emma!", dijo la morena algo sorprendida, no esperaba verla, pero le alegró, hasta que recordó lo peligroso que era. "Emma, debes irte, haré que Henry este seguro y me iré al mausoleo, allí no podré hacerle daño a nadie"
"Hey…", dijo la rubia tomándola de las manos, "sabes que no vas a herir a nadie, ya no eres esa persona"
Regina quería llorar, quería creerle a esa rubia de ojos verdes, pero no podía, "Emma, sé que quieres que crea eso, pero lo que la maldición hace, es imparable", afirmó tomando con más fuerza las manos de Emma, no quería soltarla, no ahora, que la necesitaba tanto.
"Regina, yo…", Emma no pudo terminar de hablar ya que Henry apareció donde estaban, haciendo que del susto se soltaran de las manos.
"Mamá, ya tengo todo listo", Henry abrazó a sus madres, sabía que todo pasaría pronto, pero le dolía que algo tratara de separar nuevamente a su familia.
"Está bien, chico" Emma disolvió el abrazo, sabía que quedaba poco tiempo, "entra ahí, y yo llevaré a tu madre a un lugar seguro"
Regina no dijo ni una palabra, no quería romper a llorar.
"Lo sé", dijo Henry mirando a la rubia y luego a la morena, "sé que harías todo para protegerla"
Mientras Regina lanzaba el hechizo de protección, Emma no podía quitarle los ojos de encima, tenía que hacer algo, no podía permitir que la gente de Storybrooke al ser afectada por la maldición quisiera herir a la morena.
Una vez puesto el hechizo, Emma se puso de pie para marcharse con Regina, pero esta de marchó sin decir una palabra dejando la habitación llena de humo purpura.
"Enserio!?", Emma rodó sus ojos, y se trasportó al mausoleo, tenía que asegurarse de que Regina estaría bien.
"Emma, sé que quieres ayudar pero necesito que me dejes sola, podría ser muy peligrosa y-", Regina se quedó en silencio ya que la rubia se había acercado rápidamente y la estaba abrazando.
"Regina yo… no sé qué hacer, ¿Y si no logro romper la maldición?", Emma seguía aferrada a Regina, no quería soltarla.
"Podrás hacerlo. Porque aunque no te guste, eres la salvadora, sé que podrás hacerlo", Regina se separó de Emma y tomó el rostro de la rubia en sus manos, "Confió en ti"
Emma estaba en silencio, no era necesario decir algo, pues cuando se miraban eran capaces de saberlo todo.
El teléfono de Emma sonó, haciendo que ambas salieran de ese trance.
"Swan, ¿está todo bien?", Emma miró a Regina, como disculpándose por la interrupción, y más que todo, porque era Hook al otro lado de la línea, cosa que sabía, le molestaba a la morena, "Elsa estará en tu casa esperándote, yo iré al barco y me ataré"
"Oh… está bien, voy para allá en un momento"
"Ok… Emma, te amo", Hook lo dijo tan fuerte que fue posible para Regina escucharlo. Quería desaparecer, no quería estar ahí para escuchar la respuesta de la rubia.
"Está bien, nos veremos luego", fue lo único que Emma fue capaz de responder antes de colgar, no solo porque no lo sentía, si no que eran palabras difíciles para ella.
"Señorita Swan, creo que ya todo está seguro aquí y que debería irse pronto", algo en Regina cambió, sabía que no podía hacerse ilusiones, pero pensaba que el hecho de que Emma la hubiera seguido hasta allí significaba algo.
La rubia no dijo nada, miró fijamente a Regina como buscando una respuesta al cambio drástico en su actitud, quería hablar sobre el tema, pero ahora no era el momento. Además, aun no estaba lista para darle a Regina la respuesta que esperaba.
Emma comenzó a salir, pero antes de llegar a la puerta, se devolvió y dijo "A la mierda".
"¿Qué?", fue lo único que Regina alcanzó a decir, ya que la rubia se le había lanzado a besarla. No reaccionaba, no esperaba que Emma fuera a hacer eso.
"Lo siento Re-", Emma también fue callada, esta vez, Regina había atrapado sus labios, Emma le correspondió de inmediato. Eran besos suaves y lentos. Sabían que no tenían tiempo y que aún tenían que hablar, pero no estaban seguras si saldrían victoriosas de este problema, así que no había nada para perder.
A los minutos, Regina se separó, miró a Emma a los ojos y le dijo, "Vete ahora, por favor"
La rubia la miró a los ojos, esos ojos cafés que le suplicaban. Luego de un último beso, Emma la tomó de las manos, "Todo saldrá bien, estaremos bien", dijo saliendo de ahí en una nube de magia.
