3 MERODEADORES SLYTHERIN

Autor: severusphoenix


CAPÍTULO 63: "Hedwig al rescate"

Albus Dumbledore examinaba unos libros de la biblioteca de Dragonsrest, mientras Severus y Tom miraban en las memorias concernientes al orfanato y Tom M. Riddle averiguando que era un mago. El joven Tom era realmente muy perceptivo. Severus por supuesto estaba intentando decidir como podrían investigar al orfanato en el presente, aun cuando estuviera abandonado, y si no lo estaba... entonces ¿qué?

El par de magos pronto se retiró del Pensadero. Severus tenía su máscara neutral colocada. Sin embargo Tom tenía una mirada de irritación y de ... ¿arrepentimiento?... en su rostro. Tal vez el ver a su padre en esa memoria fuera un poco traumático. Albus esperaba que el muchacho no fuera a sentirse culpable por las acciones de su padre.

—Creo que tienes razón en que deberíamos examinar ese lugar. Estoy seguro que él debe considerar ese sitio importante en cierto modo... aunque no estoy convencido de que hallemos allí un Horrocrux, tengo esperanzas de que encontremos alguna pista —dijo Severus llanamente.

—¿Cómo es eso, Severus? —Albus sabía que si alguien podía predecir los planes de Voldemort ese alguien era Severus. Albus podría superar a Voldemort en el tablero de ajedrez del campo de batalla con incursiones y cosas así. ¿Pero averiguar cómo encontrar algo que Voldemort había escondido? Albus había encontrado una, pero Severus y Lucius habían rastreado dos. Él no podía hacer a un lado sus observaciones, después de todo, estaba adelantado en robar a Voldemort de su inmortalidad.

—El Señor Oscuro puso Horrocruxes en lugares con una seguridad relativa: en las manos de Abraxas Malfoy, la Bóveda Black... y el anillo estaba en la casa de los Gaunt con hechizos repele-muggles sobre ella, y los magos no tenían razones para ir allí —razonó Severus—. El orfanato, aun cuando lo considerara importante, seria muy inseguro. Incluso protegido ... si fuera derribado, el Horrocrux podría perderse para él. Sin embargo ... podríamos investigarlo en busca de información.

—Así es, te reuniré información acerca de ello y de cualquiera de ese tiempo que este aun con vida, o si tenía algún amigo en que pudo confiar... —Albus se detuvo ante el resoplido de Tom, y arqueó una ceja.

Tom vaciló, necesitaba tener cuidado de no dejar escapar información que posiblemente no podría saber sobre la infancia de Voldemort—. Es sólo que pienso que tras ver su memoria de él de niño, no parece ser del tipo que confiara en nadie, y ¿amigos?... lo más probable es que no los tuviera, y si esta señora Cole le temía y le llamaba 'raro', si ella se parecía a la matrona de mi orfanato lo más probable es que ella le llamara cosas peores cuando usted no estaba presente. Los niños 'raros' no son bien tolerados... yo dudo que tuviera amigos —Tom terminó sonando un poco más amargado de lo que pretendía, y para su desmayo Dumbledore le dio una palmadita en la mano de simpatía.

—Bueno, les dejaré saber si aparece algo, antes de que vayan ustedes a ver el orfanato... —Albus fue interrumpido por el sonido del flú, seguido de gritos histéricos de Draco y los sonoros sollozos de Dudley.

Severus llegó al pasillo al mismo tiempo que Petunia.

Draco divisó a su padrino y se lanzó a sus brazos—. Lo siento... lo siento... traté de sostenerlo, pero mi brazo se dislocó. Papá esta tratando de encontrarlo...

Los brazos de Severus rodearon a Draco reconfortándolo, pero de repente estuvo conciente que Harry faltaba en el grupo y sintió que el piso le fallaba debajo de los pies.

El guía de la excursión le dio una explicación menos confusa de lo sucedido, terminando con—:... Los muchachos dicen que se transformó en un pájaro mientras caía y se fue volando...

Severus inhaló profundamente y forzó a sus miembros congelados a moverse. Cuando menos Harry estaba vivo. Pero una transformación repentina como esa... Harry no estaba preparado para separarse a si mismo del ave, y le quedaría solamente el instinto del ave de cómo volar. Y estaba en una área desconocida... La lista de cosas que podrían salir mal era infinita. Pese a ello, cuando menos Harry no había hallado la muerte al caer.

—Tom, por favor, haz arreglos para que los sanadores de San Mungo vean a los muchachos, y contacta a Rosmerta... y a Andrómeda y Dora, puede que necesitemos ayuda para una búsqueda. Te nos puedes unir después de que revisen a Dudley y a Draco —dijo Severus con voz apretada mientras Dumbledore seguía al guía de regreso por el flú.

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Harry escuchó el ruido enfermante de un crujido en el brazo de Draco cuando se salió de su concavidad y sintió como el agarre del chico fallaba. Quedó entonces en caída libre con el río debajo suyo acercándose a cada segundo. Pudo oírse gritando de terror y deseó con desesperación poder volar. De pronto... lo hacia.

Estaba planeando con las alas abiertas, los ojos agudos observando el río y el bosque de abajo. Podía sentir el viento bajo sus alas, elevándolo sobre el suelo. Voló en círculos amplios, sin estar seguro de donde se suponía que debía ir. Sabía que en realidad era humano... y no un pájaro, pero sus memorias se confundían y estaban fragmentadas y no podía pensar en ello y en estar en el aire al mismo tiempo. Y para rematarla, no tenía idea de como aterrizar.

Al pájaro le gustaba el agua, y no quería alejarse del río. Harry se acercó al río, buscando desde arriba un pez que estuviera debajo de su superficie. Estaba sintiendo hambre, pero el ave no sabía tampoco como atrapar peces. Decidió buscar un árbol en que pudiera aterrizar, con algo de suerte. Y fue entonces cuando lo vieron los cuervos.

Los cuervos lo habían visto acercarse... un Águila Pescadora que pertenecía al océano y no aquí en su territorio. Una joven águila, pero aun así mucho más grande que ellos. Sin embargo ellos contaban con la cantidad de su lado. Atacaron con rapidez, forzando a la joven águila marina a descender, ocasionando que colisionara con los árboles cerca del río y después desapareció de su vista. Ellos volaron en círculo un tiempo, y después se fueron satisfechos con su victoria.

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Tom consiguió con presteza unos Sanadores. El Sanador de Harry de Callejón Diagon acudió con rapidez al ser convocado y después llamó con discreción a un amigo suyo de San Mungo. Él llamó por fuego al director Yuan, al igual que a Tonks y Rosmerta. Yuan prometió 'hacerse cargo del fuerte' y vigilar a los niños y a Petunia.

Petunia estaba casi fuera de sí, Dudley nunca había sufrido de una herida seria antes y a pesar de que los Sanadores movieron sus varitas y administraron una poción, ella encontraba difícil de creer que el niño dormido se encontraba bien. Se sentó entre los dos y trató de dividir su preocupación por partes iguales. Draco parecía disfrutar de su atención, en cambio Dudley se había dado vuelta en la cama después de tomar la poción insistiendo que le había dado sueño.

Draco lloró repetidamente por no haber podido salvar a Harry a pesar de que los dos Sanadores, Yuan y Petunia le dijeron que no hubiera podido sostener nada con un brazo dislocado.

Andrómeda, Ted y Dora habían ido por el flú a la mina de inmediato, y Tom se sentía ansioso por unírseles.

Rosmerta, sin embargo, tuvo una idea—. Lleva a Hedwig, ella podrá encontrar a Harry donde sea... en cualquier forma.

Tom se iluminó ante eso, era una idea brillante.

Hedwig se sintió descontenta por la forma abrupta en que la maniobraron debido a su nerviosismo, y se sintió aun más descontenta de que la metieran en el Flú. Ella toleró que la llevaran al trote por el sendero malhumorada, pero trató de no hacer escándalo, entendiendo que existía alguna emergencia.

Al llegar a lo alto del barranco, Tom se estremeció al ver la altura donde se encontraban. Lanzó varios hechizos localizadores sobre Hedwig mientras Rosmerta la acariciaba y le explicaba—. Harry esta en muchos problemas. Se ha convertido en un ave y no sabemos en donde se encuentra... Tu debes encontrarlo y mantenerlo a salvo. Y nosotros te encontraremos a ti.

Hedwig ululó y picoteó con suavidad los dedos de Rosmerta en asentimiento, para después lanzarse al vuelo en busca de su Harry.

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Los Tonks habían traído escobas y se unieron a los otros revisando el área. Albus y Severus se Aparecieron en la orilla del río, y empezaron a lanzar hechizos reveladores y de rastreo.

Severus maldijo y masculló para sí con frustrada ansiedad—. El bueno-para-nada hechizo Indícame no funciona con los animagos . . . el condenado muchacho no va a volver a dejar Dragonsrest de nuevo hasta que después que cumpla los treinta después de esto . . . Debí colocar hechizos de localización sobre él para encontrarlo todas las veces antes de esto...

Albus trató de calmarlo—. Colocar un hechizo de localización o de dirección sobre él le hubiera hecho fácil de encontrar también para los demás. Encontraremos a Harry y estará bien, estoy seguro de ello —Albus esperaba tener la razón, Severus estaba casi echando espuma y viéndose semi-enloquecido por la preocupación.

Rosmerta y Tom los divisaron por el río y Aparecieron a su lado. Rosmerta contuvo una exclamación al ver lo preocupado que estaba Severus y se apresuró a tranquilizarlo—. Trajimos a Hedwig con nosotros. Tom le puso un hechizo localizador y la enviamos a buscar a Harry.

Severus casi colapsó con alivio y la abrazó con gratitud.

Albus se animó de inmediato—. Por supuesto, un familiar como el búho de Harry podrá encontrarlo, forma animaga o no.

—Debemos comenzar a seguirla ahora, puede que tengamos un largo camino por delante —dijo Tom de forma pragmática, y lanzó un conjuro para seguir a Hedwig.

Todos avanzaron por el río por varias millas con dificultad, y fueron yendo más lento al empezar a oscurecer. Severus envió un Patronus a Lucius para contarle su plan, y Lucius envió los mineros a casa y siguió el Patronus de Severus hasta ellos.

—Hedwig, una idea brillante —dijo Lucius con alivio. El búho de Harry era bastante lista y podía confiarse en que mantuviera a Harry a salvo todo lo posible.

Dumbledore llamó a los Tonks con un Patronus y ellos también estuvieron de acuerdo que Hedwig era su mejor oportunidad. Albus mandó a Dora a Dragonsrest para mantenerlos al tanto, y les dijo a Andrómeda y Ted que se fueran a su casa—. No llevará mucho tiempo el rastrear a Hedwig. Podemos necesitarlos más tarde, más descansados, si esto no llegara a funcionar.

Severus mantuvo un paso rápido, considerando el terreno. Estaba desesperado por llegar al final del sendero y alcanzar a Hedwig, y a Harry. Resultaría más fácil seguirlos en la escoba, pero Hedwig podía volar entre los árboles, donde no la verían o el rastro del hechizo.

Rosmerta tropezó en la oscuridad y se torció un tobillo y tuvo que Desaparecerse de regreso a Dragonsrest. Severus le dio un abrazo y le dijo que pronto llevaría a Harry de regreso.

El Sanador de Harry y de Tom, Randall, aun se encontraba allí para alivio de Rosmerta. El Sanador de San Mungo se había ido, pero había dicho que regresaría de inmediato si lo necesitaban, pero Randall había quedado preocupado tras oír lo de la inesperada transformación animaga. Dichas ocurrencias siempre parecían terminar en desastre cuando los jóvenes magos no sabían como transformarse de regreso. Era un asunto delicado. Estaba determinado a estar allí por si traían a Harry en mal estado.

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Mientras tanto, junto al río se volvió demasiado oscuro para que hasta un Lumos sirviera de algo, y el rastro dejado por el hechizo aun continuaba.

—Necesitamos detenernos hasta que haya luz de día, Severus —dijo Albus finalmente, para alivio de Lucius y Tom.

Severus se detuvo, mirando a su alrededor con desespero. Tom hizo una fogata y Lucius conjuró almohadones y mantas. Lucius consiguió hacer que Severus se sentara a su lado, donde estaba seguro que el hombre estaría caliente, a pesar de que no estaba seguro que Severus le prestara atención.

Albus se acomodó sin decir palabra, sumido en sus pensamientos, esperando recordar un hechizo que pudiera ayudarlos. Había estado observando la desesperación de Severus por horas y se dio cuenta que Remus había estado en lo correcto, ellos dos se consideraban padre e hijo. Remus, por supuesto, estaba profundamente descontento con esto. Ese pensamiento también llenaba a Albus con un terrible presentimiento. Cuando Harry muriera, como era probable que sucediera en el conflicto que se avecinaba, sabía que era poco probable que Severus sobreviviera a ello. Severus podría amar a Rosmerta, pero por la mirada en el rostro del pocionista ante el prospecto de la muerte de Harry, ni aun ella podría mantenerlo en este mundo por mucho tiempo una vez que Harry desapareciera. Harry representaba para Severus su oportunidad de redimirse y si sintiera que le había fallado al muchacho... Albus suspiró, esta era una de las razones por las que no le gustaba la idea de que Severus cuidara al chico.

Tom también estaba sentado, resignado a acampar y demasiado preocupado acerca de Harry para quejarse. La idea de perder a Harry era horrorosa. Tom había llegado a importarle los niños, pero Harry era por quien sentía verdadera afinidad.

Él quedó huérfano siendo un infante y no fue tratado bien, y ahora depende de Severus... ustedes dos tienen mucho en común —dijo Yvane—. Puede que no sea tu hermano sanguíneo, pero es tu hermano en tu corazón.

Lucius alzó su varita y profirió—. ¡Ritzy! —convocar a un elfo doméstico desde tan lejos era complicado, pero Ritzy estuvo allí en un instante. El elfo doméstico miró a su alrededor con horror ante las circunstancias en que se encontraba su amo. Lucius consiguió calmarle—. Sólo quiero comida para todos nosotros.

Ritzy asintió y trajo un pequeño festín, junto con una bolsa de pociones que Lucius le había pedido. Si Severus mantenía el paso de hoy, ellos definitivamente iban a necesitar una poción pimentónica vigorizante.

Lucius trató de acomodarse un poco y sacó algo de su bolsillo que lo estaba molestando, recordando tardíamente lo que era. Sintió una punzada en su normalmente helado corazón y suspiró mirando la bola de obsidiana copo de nieve.

—¿Qué es eso? —preguntó Tom con inocencia, haciendo que Albus y Severus también miraran.

Lucius se removió un poco ante la súbita atención de Severus sobre él, y mostró la piedra—. Harry escogió esto para ti, Severus. Pensó que te gustaría ya que representa balance.

Severus tomó la esfera con cuidado, como si la piedra estuviera hecha de frágil cristal, su cara una máscara de dolor.

Lucius puso vacilante una mano sobre su hombro—. Te juro que lo encontraremos, Severus.

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Harry estaba encogido sobre el tronco de un árbol sintiéndose miserable, esperando que los cuervos no volvieran. Sabia que su ala izquierda estaba rota por chocar contra los árboles. El dolor era terrible, pero una vez que consiguió asentarse en la rama de un árbol y doblar su ala contra su costado se sintió un poco mejor.

Le había llevado horas separar sus pensamientos humanos de los del Águila Pescadora, recordando su identidad y su pasado. Había sido una lucha, pero había recordado algo del libro que estaba leyendo, que un animago debe estar preparado para separarse él mismo de la mente del animal o eso los consumiría.

Ahora, sin embargo, estaba atorado. No tenía idea como volver de nuevo a ser humano. Estaba mal herido, cansado, y muy, muy, hambriento. El Águila Pescadora chilló infeliz de hambre antes de que Harry lo detuviera, pero después de eso evitó hacer más ruidos. Estaba seguro que había cosas en esos bosques que pensarían que el Águila Pescadora era una comida suculenta.

Harry sabía que tenía que mantenerse a salvo. Su papá lo encontraría, estaba seguro de ello, sólo tenía que tener paciencia.

Después que cayó la oscuridad, algo aterrizó en una rama sobre él. Harry dejó escapar un chillido de sobresalto, que para su vergüenza sonó como el piar de un pollito. Miró hacia arriba aprensivo y para su alivio vio a Hedwig. Ella ululó suavemente y se dejó caer a su lado en la rama. Harry se acurrucó contra ella con alivio. Esto debía ser parte del plan de rescate... esperaba.

Harry dormitó con cansancio, pero con Hedwig allí sentía que podía descansar un poco. Pronto se había quedado dormido debajo de un ala de Hedwig. Hedwig hizo ruiditos hacia él. Había actuado como un familiar debía; había hallado a Harry y estaba manteniéndolo a salvo. El papá de Harry pronto vendría por él, esperaba, y se haría cargo del resto.

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Tres miembros de la partida de rescate consiguieron dormitar a ratos unas horas. Sin embargo, Severus se removió impaciente por la demora, esperando con impaciencia el amanecer. Había comido para mantener su fuerza y pasar el tiempo. Aferró apretadamente la piedra que Harry le había comprado, su miedo apuñalando su corazón. Él no perdería a su hijo.

Estuvo levantado a la primera luz del día, desapareciendo cojines y mantas y apagando el fuego. Todos habían tragado desayuno y café -y pociones pimentónicas- con rapidez. Severus lanzó el hechizo y pronto estaban siguiendo el rastro paralelo al río una vez más.

Para su sorpresa, solamente una hora o dos pasaron cuando el rastro se detuvo. Severus dio un paso adelante con nerviosismo, temeroso de lo que iba a encontrar. Se relajó al escuchar un ruido insistente arriba de él, seguido por un chillido descontento. Los cuatro magos miraron hacia arriba para ver una Búho Nival junto a una joven Águila Pescadora, quien debía ser Harry, ya que en vez de los ojos dorados esta águila tenía ojos verdes.

El ave trató de abrir sus alas, pero falló, volviendo a doblarlas junto a su cuerpo, miserable.

—Ala rota, fácil de arreglar creo yo —dijo Lucius con alivio, tras reconocer también a Harry.

Severus asintió y demostrando sus dotes de vuelo, se elevó hasta la rama del árbol junto a las dos aves y con cuidado levantó a Harry en sus brazos sosteniéndolo con alivio junto a su pecho—. Gracias por encontrarlo para nosotros, Hedwig —le dijo al búho, y la envió a casa.

Después bajó volando con cuidado al suelo y los cuatro magos con alivio Desaparecieron de regreso a Dragonsrest.

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Minerva McGonagall estaba leyendo una carta de Enid Higgs. Entre Enid, Minerva y Molly era raro el día que una de las tres no pusiera sus ojos sobre Neville. Una vez más Enid estaba visitandolo con sus nietos con frecuencia; ahora ellos eran mayores y después de escuchar lo de "colgado por la ventana del cuarto piso" se encontraban firmemente del lado de Neville. Molly, por supuesto, aun lo veía muchas mañanas para sus lecciones.

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Augusta sabía que había muchos ojos observando a Neville y ella poco podía hacer al respecto, y Neville se iría a Hogwarts en menos de un año de todos modos. Así que le dijo a Algie que debía cesar de vilipendiar a Neville.

—Probablemente tengas razón de que tiene poca magia, pero es todo lo que tenemos. Es bueno que hayas conseguido activar su magia, pero tendrás que dejar de señalar lo débil que es. Cuando sea el tiempo correcto, encontraré una bruja fuerte para él, y sus hijos serán más poderosos parloteó Augusta, sin percatarse de la furia en los ojos de Algie. Todo su trabajo para nada, y ahora ella estaba planeando más pequeños monstruos que lo dejarían sin su legítima fortuna.

Pero tuvo que sonreír y decir—. Por supuesto, madre —planear el deceso de Neville antes de que engendrara más mocosos seria su imperativo.

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Minerva era ajena a los pensamientos homicidas de Algie, y estaba sentada tomando su té disfrutando del receso de primavera. La primera semana ella se quedaría en Hogwarts, y la segunda, se quedaría Albus. Los otros profesores iban y venían, pero con sólo tres niños allí no había necesidad de mantener muchos profesores en el castillo. Todos los estudiantes eran de séptimo año, nerviosos y esperando estudiar más para los EXTASIS que se avenían.

La profesora Sprout todavía estaba aquí también, tenía planes para algunos viajes de un día, pero en realidad no se iría a ningún otro lado. Minerva fue hacia su oficina, no había leído aun las últimas dos revistas de "Transfiguraciones Hoy", y planeaba ponerse al día.

Su flú sonó abruptamente y se sobresaltó. Su flú solamente se activaba cuando Albus no estaba, y ella nunca se había acostumbrado a esto.

La cabeza de Albus apareció en el fuego, viéndose estresado y descontento—. Minerva, tenemos un pequeño problema, ¿podrías venir ahora a Dragonsrest? —inquirió Albus con cansancio.

Minerva pasó por el flú de inmediato, esperando que no fuera nada demasiado serio. Fue confrontada con la visión de un joven halcón marino instalado en el brazo de un sillón ocupado por Severus. Dudley y un jovencito que guardaba mucho semejanza con el cercano Lucius Malfoy estaban sentados en sillas cerca de el ave, hablándole suavemente, mientras esta asentía o sacudía la cabeza como respuesta. Dos Sanadores se encontraban cerca, conferenciando entre ellos.

Albus le contó lo ocurrido, brevemente, haciendo que ella meneara la cabeza con desmayo. Minerva era experta en Transfiguraciones, así como Albus, pero las formas animagas eran una especie de especialidad de ella, y se sentía orgullosa de decir que había muy pocos en el mundo mágico que supieran más que ella en ese tema. El cambio inesperado de Harry, aun cuando había salvado su vida, podría causar serios problemas.

Los Sanadores reconocieron a la profesora y se vieron aliviados—. No podemos curarlo hasta que se transforme, las heridas ocurridas baja la forma de animago no siempre reflejan como se ha dañado el mago. Si lo sanamos así como está, podríamos hacerle más daño.

Minerva notó los rostros molestos de Severus y Lucius, debían haberse descargado contra los Sanadores por ser incapaces de ayudar a Harry hasta que regresara a su forma humana—. Ustedes tienen razón, cualquier magia efectuada en este momento es riesgosa.

Los Sanadores se apaciguaron, y Severus y Lucius suspiraron molestos.

Minerva se sentó en una silla que había dejado Dudley y miró al ave, sonriendo ante los ojos verdes. Era extraño como características de los magos y brujas eran transportadas a las formas animales—. ¿Me puedes entender, Harry? —El ave movió la cabeza de forma afirmativa.

Minerva se relajó un poco, cuando menos Harry tenía control de su mente, y eso era tener la mitad de la batalla ganada. Si hubiera tenido que extraerlo de la mente del ave, hubiera podido tardarse semanas—. Necesitamos moverlo a un lugar donde pueda transformarse cómodamente —dijo ella.

Harry fue movido a su dormitorio, y el águila colocada sobre la cama. Los Sanadores se ubicaron a un lado y Severus y Rosmerta del otro. El resto de los ocupantes se mantuvieron ansiosamente en la puerta.

Minerva se transformó a su forma de gata y saltó sobre la cama. Esto captó la atención del águila y pronto se encontraron conferenciando nariz con nariz.

Bien, señor Potter... se ha metido en un buen problema —ronroneó Minerva a la joven águila.

¿Podemos hablar? —chirrió Harry con sorpresa—. No quise hacerlo... me estaba cayendo y gritaba y deseé poder volar...—Harry se encogió sintiéndose miserable, su ala le dolía y también el pecho.

Minerva lo silenció—. Sabemos que fue un accidente, y me alegra que haya sobrevivido. Si bien su magia al rescatarlo nos presenta un problema —ella abruptamente adoptó su tono de maestra—. Necesito que usted busque profundamente dentro de su mente, encuentre su centro y sienta su cuerpo humano y desee con mucha fuerza volver a ser así.

Normalmente no estaría dando instrucciones tan simples, pero la transformación de Harry había sido instintiva y basada en una voluntad fuerte, así que presentía que la forma de volver a cambiar seria igual.

Harry se concentró con fuerza en su propio ser: El niño, Harry Potter. Imaginándose como se había sentido hace unos pocos días atrás, el primer día del receso de primavera cuando Severus y él estaban caminando por los riscos una vez más, hablando de lo que iban a hacer cuando llegara el verano. Sintió que ocurría un cambio y un repentino dolor agudo en aumento junto con una súbita dificultad para respirar. Jadeó con sorpresa y dio un gritito de sorpresa por el dolor y se dio cuenta que una vez más era humano.

Los Sanadores avanzaron con rapidez, haciendo diagnósticos y conjuros sanadores. Severus fue hacia adelante y se sentó en el borde de la cama, sosteniendo la mano sana de Harry. Harry abrió los ojos y lo miró con una súplica silenciosa que lo confundió por un momento. Después se dio cuenta que Harry debía estar preocupado pensando que Severus estaba enojado o quizás una vez más estaba preocupado pensando en su rechazo.

—No te preocupes, hijo, los Sanadores no tardarán en curarte —dijo con rapidez, y fue recompensado por el alivio y la sorpresa complacida en los ojos de Harry.

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Autora: ¡Y Harry una vez más fue rescatado!

N/T: *En el original "Ostray": Halieto o Águila Pescadora.

Gracias a todos por su continuo apoyo a la traducción. Aun no es el final de esta aventura.

Harry Potter, personajes y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, sólo con fines de entretención.

Editado 4NOV2020