A/N: Este era para otro día, pero pues si ya estaba listo, que mas daba :3 ...
Creo que con este fic no nos volvemos a leer sino hasta la semana que viene, mucho por hacer. En fin, Gracias por leer!
Después de lo que fue una larga tarde de compras con su madre, Emma se dio un baño y se encontró en el dilema de elegir una vestimenta adecuada.
"¿Por qué estoy tan nerviosa?", estaba hablando sola, "solo es Henry, no es como si él fuese a decir que no"
Seguía buscando entre su ropa, "no es como si no nos quisiera ver juntas, quiero decir, el chico me ha apoyado desde el inicio"
"Okay Swan, cálmate, todo saldrá bien", encontró una hermosa camisa, "si, todo saldrá excelente"
Regina por otra parte, estaba sentada en su sala, tomando una copa de vino, no podía estar más relajada que en ese momento, hacía mucho que no era así de feliz y todo estaba saliéndole de maravilla.
"Mamá", Henry apareció en la entrada, "¿A qué hora llega Emma?"
Regina sonrió, "debe estar por llegar"
En ese instante alguien tocó a la puerta y Regina se puso de pie de inmediato.
"Yo voy", dijo Henry rápidamente.
"Está bien, iré a la cocina a terminar todo"
Cuando Henry abrió la puerta, se encontró con una Emma muy bien vestida. Así que se burló un poco de ella.
"Ma", dijo riéndose, "tranquila, solo es una cena"
"Lo sé, pero estoy muy emocionada"
Henry salió de la casa antes de que Emma entrara y cerró la puerta, haciendo que la rubia lo mirara extrañada.
"¿Qué haces?", susurró Emma.
"Ma, ¿es por mamá?, porque la verdad, nunca la había visto tan feliz"
"¿Si?, ¿te ha dicho algo?" Preguntó Emma entusiasmada.
Henry sonrió y abrazó a su madre, "ya, imagino que luego me dirán, está bien"
Una vez adentro Henry fue a poner los platos en la mesa, dándoles espacio a sus madres para que se saludaran como era debido.
"Hey", Emma entró a la cocina. Regina llevaba un vestido de un tono cálido, que resaltaba el tono de su piel, "Regina, estas hermosa... No es que antes no lo fueras... Quiero decir, te ves-"
Regina silencio a la rubia con un beso, "tú también te ves muy bien Emma"
Henry entró a la cocina y ellas se separaron de golpe, cosa que causó mucha gracia en el chico, "ya está lista la mesa"
La pequeña familia se sentó a compartir la cena, una deliciosa lasaña que Regina estuvo preparando en la tarde, sumado a un pastel de chocolate que hizo de postre.
Al terminar, Emma y Henry ayudaron con los platos, mientras Regina los observaba desde la isla de la cocina. Esa imagen, de las dos personas que más amaba, jugando con agua en vez de limpiar, era la imagen que quería tener en su memoria el resto de su vida. No imaginaba una vida sin ellos.
"¿Quieren ver una película?", preguntó Regina llamando la atención.
"Yo... Seguro, si", dijo Emma dudando.
"Vamos mamá!", Henry se limpió las manos y salió de la cocina, "miraré que películas hay"
"Emma... Está bien si no quieres"
La rubia se acercó, "si quiero, me encantaría, pero pensé que hablaríamos primero con Henry"
"Está bien", Regina extendió su mano hacia Emma.
"¿Qué?"
"Vamos, hablemos con Henry ya"
Henry estaba mirando entre las películas, pero ninguna le llamaba la atención.
"Henry, cariño", él volteó de inmediato hacia Regina, "Emma y yo queríamos hablarte sobre algo"
"Está bien", el chico se sentó en el sofá.
"Henry, ¿recuerdas lo que te dije hace poco, sobre tu madre?", Regina se sorprendió y miró a Emma, la rubia rio, "¿qué!? A alguien le tenía que decir"
"Sigue", sugirió Regina.
"Pues... Este..."
Regina estaba comenzando a desesperarse, pero quería darle tiempo a Emma.
"Henry, amo a tu mamá, quiero pasar el resto de mi vida con ella, quiero que formemos una familia y que los tres podamos ser felices", dijo Emma con determinación.
"Cariño", Regina intervino al ver a Henry en silencio, "sé que te preocupa que nos hagamos daño, pero enserio queremos hacer que funcione, queremos saber tu opinión... ¿Henry?"
"¿Enserio?", preguntó el chico luego de un rato.
"¿Qué?", preguntaron al mismo tiempo.
"¿Si se aman?", ambas asintieron en respuesta. El chico se puso de pie y abrazó a sus madres. "Es genial!"
"¿Si?", Emma aún estaba algo nerviosa.
"¿Bromeas ma?, es asombroso" Henry volteó hacia Regina, "es perfecto, la reina malvada y su salvadora... No te ofendas mamá"
"No te preocupes", Regina le sonrió a su hijo y luego volteó y besó a Emma.
"Bueno, a eso sí tendré que acostumbrarme", bromeó Henry, haciendo que todos tres estallaran en risa.
Los tres se sentaron a ver televisión, ya que no se decidieron por una película, pero luego de un tiempo, el sueño venció a Henry.
"Iré a dormir", Henry se despidió de sus madres y comenzó a subir las escalas pero se devolvió, "¿Ma, estarás aquí en la mañana?"
Emma miró a Regina en busca una respuesta para esa pregunta.
"Si", interrumpió Regina, mirando a Emma, "¿cierto?"
"Por supuesto", Emma tenía una sonrisa gigante en el rostro.
"Genial. Quiero enseñarte un nuevo juego que tengo", dicho esto, el chico subió a su habitación.
"Así que..."
"Vamos" Regina se puso de pie, "a menos de que quieras pasar la noche en el sofá, ¿Emma?"
"No serías capaz de dejarme aquí sola, ¿o sí?"
"Probablemente...", Regina le extendió la mano, "vamos a dormir"
Emma miró de manera provocadora a Regina, pero antes de que hablara la morena la interrumpió.
"Si Swan, a dormir"
"Ya... Pero yo no he dicho nada", Emma se puso de pie y subió con Regina a la habitación.
A la mañana siguiente Regina se despertó y encontró el otro lado de su cama vacío, quiso entrar en pánico, pero escuchó desde allí como Henry y Emma jugaban abajo y se tranquilizó.
Cuando bajó a la sala, Emma estaba jugando contra Henry, aunque para Regina era más bien Henry jugando solo, ya que Emma no jugaba muy bien.
Regina entró en silencio y se sentó al lado de Emma.
"Hey", Emma la saludo de beso.
"Hola", Regina puso su cabeza en regazo de Emma, "¿ya desayunaron?
"Si, Emma fue por pancakes y chocolate caliente a Granny's", dijo Henry mientras seguía destruyendo a Emma en su juego.
Regina alzo una ceja y miró a Emma.
"¿Enserio Swan?"
"¿Qué?", Emma le dio otro beso, "no se me da muy bien cocinar"
"Bien", Regina se puso de pie, notando como Emma ya la extrañaba, "iré a tomar un baño mientras juegan"
"Okay", respondió Henry concentrado.
Regina se volvió a acercar a Emma y le susurró al oído, "que mal que no puedas acompañarme", causando que la rubia perdiera el poco control que había ganado en el juego.
Cuando Regina bajó de nuevo, pudo escuchar a Emma hablando por teléfono en la cocina, así que se dirigió allá luego de mandar a Henry a tomar un baño.
"Está bien, voy para allá", dijo Emma antes de terminar la llamada.
"¿Qué sucede?"
"Es Hook, las hadas encontraron una manera de enviarlo de vuelta a Neverland, pero necesitan un poco de magia"
"Oh..."
"¿Quieres ayudar?"
"No lo sé", dudó Regina, "mi magia no funciona muy bien con la magia de las hadas, ya sabes, magia oscura"
"Pero funciona a la perfección con la mía", Emma se acercó a ella, "¿vamos?"
"Está bien" besó a Emma y fue a organizarse.
Al llegar al puerto, Hook y las hadas ya estaban ahí, preparando el barco del pirata para que al menos sobreviviera al viaje.
"Emma!, por aquí!", llamó Azul, "Que bueno que hayas podido venir", el hada vio a Regina, "Alcaldesa, su magia nos vendrá de gran ayuda"
Emma se quedó hablando con Azul sobre últimos ajustes, así que Regina se apartó y se quedó mirando hacia el puerto y toda el agua alrededor. Estaba concentrada en el paisaje.
"Hey", una mano en su hombro hizo que se sobresaltara.
"Tink, hola"
"Veo que ahora le has ganado al destino", dijo el hada mirando a Emma.
"¿Qué?"
"Vamos Regina", el hada reía, "soy algo así como tu hada madrina, puedo sentir lo que está pasando entre la sheriff y tu"
"Parece que ahora tengo el control sobre lo que pasa en mi vida", bromeó.
"No lo vayas a perder", Tink abrazó a Regina y luego vio a Emma acercándose hacia ellas, "Claro que tienes a alguien que siempre va a encontrarte"
"Hola Tink", dijo Emma con una sonrisa, "Regina, ¿lista?, parece simple"
"¿Se te olvida quien soy, Swan?", Regina tomó a Emma de la mano, "Nos vemos luego Tink"
Emma y Regina se pararon al borde del puerto y juntas, siguiendo las indicaciones de Azul, abrieron un portal que se llevó el barco, con Hook adentro hacia Neverland.
Todos comenzaron a marcharse, pero Emma detuvo a la morena.
"Regina", emma se quedó mirandola, "¿Quieres ir a cenar conmigo?"
"Nuestra cita, ¿no?"
"Nuestra cita", la rubia sonreía.
