3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 87: "La Cueva"
Severus emergió de la escalera de caracol a tiempo de escuchar a Hagrid terminar su 'reporte' de la detención. Severus aspiró hondo y controló la oleada de irritación hacia Hagrid. Hagrid sentía tal devoción y admiración por Dumbledore que esperar que viera algo menos que escrupuloso en el Director era un disparate.
Severus sabia que Dumbledore había ayudado a Hagrid en algunos problemas en el pasado. La lealtad Gryffindor de Hagrid rivalizaba a veces la de un Hufflepuff, pero Severus no estaba en posición de señalar con el dedo. Severus había continuado en un trabajo que no le gustaba para estar junto a Dumbledore en espera de que el Señor Oscuro regresara, porque Dumbledore lo había sacado de Azkaban como le había prometido.
Severus inhaló profundo de nuevo. Después de todo, la confianza total de Hagrid en Dumbledore hacia más fácil que Tom fuera a la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas. Hagrid ayudaba estos días al profesor Kettleburn con los animales 'más difíciles'. Especialmente cuando ellos querían mostrar a Norbert a las clases.
Hagrid, por supuesto, había notado la enorme semejanza que tenia Tom con el chico con quien Hagrid había asistido a la escuela, y que ambos tenían el mismo nombre. Dumbledore le había 'explicado' las cosas, y el corazón de mantequilla de Hagrid había sido jurado voluntariamente en el silencio, completo con un hechizo para asegurarse de ello (a insistencia de Severus).
Tom había permanecido curiosamente silencioso y más bien alicaído durante esto, y solamente había murmurado un callado "gracias" al semi-gigante después de que este accediera a la orden de silencio de Dumbledore. Hagrid simplemente le había dado un palmotazo en la espalda a Tom con un "no hay necesidad de preocuparse". Tom, junto con Percy, se habían convertido en los favoritos de Hagrid cuando se dio cuenta lo mucho que sabían sobre dragones. Yvane, a través de Tom, le había dado mucha información a Hagrid, mayormente para que desistiera de querer quedarse con Norbert. Había hecho poco progreso en ese sentido.
Severus lentamente entró a la oficina del Director, repitiéndose que la ingenuidad de Hagrid era útil. Dumbledore le sonrió al verlo, ganándose una mirada rencorosa. Hagrid le sonrió titubeante e inclinó la cabeza como saludo mientras se retiraba.
Severus se sentó y miró fijamente a Dumbledore
―Tuve que darle a Harry una poción para el dolor muy fuerte por el masivo dolor de cabeza. Me sentí muy perturbado de escuchar el relato de la detención que los dos habían soportado.
Albus permaneció tan impasible como pudo, golpeteando su escritorio con un dedo―. Sí. Yo no pretendía que el joven Harry y Draco fueran separados de los otros. Hagrid estaba muy ansioso por hallar al unicornio herido... sin embargo es interesante descubrir que la cicatriz de Harry ha reaccionado de tal manera al … ser... que encontró.
Severus resopló con desdén―. Es obvio que era el Señor Oscuro. Y sí, yo comprendo que creas que la cicatriz... como un horrocrux... reaccione a su proximidad. Eso no significa nada. Yo encontraré una manera de liberar a Harry de ello sin asesinarlo.
Dumbledore miró a Severus con un poco de tristeza―. Espero que seas capaz de hacerlo. Debes comprender que con Voldemort ahora intentando regresar... nuestro tiempo se ha acortado.
Severus se congeló, mirando atentamente a Dumbledore. No estaba seguro si esto era una amenaza o no―. Tenemos suficiente tiempo, y no necesitamos arrojar a Harry y sus amigos en esta situación peligrosa.
Albus asintió de manera ausente, pero no muy convincentemente.
Severus se puso de pie, descontento con la situación―. Necesitamos mantener la Piedra lejos de las manos del Señor Oscuro... y de Quirrell ―Albus lo miró con ojos intensos mientras le relataba la confrontación con el profesor de DCAO y el viaje subsecuente del hombre hacia el bosque.
Dumbledore asintió de acuerdo―. Parece seguro que esta trabajando con Voldemort. Necesitamos vigilarlo estrechamente.
Severus asintió brevemente y se marchó. Estaba seguro que Dumbledore tenia más cosas guardadas para Harry. Recordaba las ideas de "entrenar a Harry" del Director cuando este había huido hacia la casa de Severus. Severus siempre había asumido que el Director quería decir que esto seria después de que Harry se hubiera graduado de Hogwarts. Ahora estaba consciente de que tendría que proteger a Harry desde ahora.
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Los meses pasaron mientras los habitantes del castillo danzaban uno alrededor de otro en una extraña coreografía. Severus seguía a Quirrell incansablemente mientras Neville, Ron y Hermione lo seguían con ojos sospechosos. Dudley, y a veces Tom, seguían a su vez al trío.
Harry y Draco observaban todo el enredo con irritación. Ellos estaban seguros de que Quirrell estaba ayudando a Voldemort y sentían que deberían ya haberlo despedido. Ambos esperaban que el profesor de DCAO hiciera un movimiento en falso y Severus pudiera convertirlo en un sapo permanentemente. Pero estaban aun más molestos con el trío de estudiantes de primer año. Ron era tan sólo un Gryffindor idiota, pero ¿de seguro que Granger debía ser más lista? ¡Y Longbottom!... un traidor a Slytherin ciertamente... rompiendo la regla cardinal de la Casa. Si uno sospechaba algo de un compañero de Casa, o en este caso del Jefe de Casa, tu mantienes tus sospechas dentro de la Casa. Ir con Weasley y Granger era una traición flagrante a Slytherin.
Draco y Harry habían desarrollado gran placer en sonreír burlonamente a Ron durante el partido de Slytherin versus Gryffindor. Slytherin había aplastado a Gryffindor. También fue satisfactorio gritar por Hufflepuff en su victoria sobre Gryffindor, y reírse de la cara morada de Ron.
Draco y Harry en principio habían vacilado en regodearse debido a Dudley, pero Dudley era más bien indiferente a los partidos de quidditch de la escuela, y también se había alegrado por el triunfo de los gemelos Weasley en el equipo de Hufflepuff. Dudley había visto bastante juegos profesionales de quidditch para que los juegos escolares le parecieran sin importancia.
Ron estaba furioso de que los gemelos hubieran conseguido entrar al equipo de su Casa inmediatamente en su segundo año. Sus habilidades como Golpeadores, junto con Cedric Diggory convirtiéndose en el Buscador, habían hecho del equipo de Hufflepuff un adversario formidable por primera vez en una década.
En cuanto a Dudley y Tom... Draco y Harry les tenían lástima por tener que perder el tiempo tratando de salvar a Ron, Neville y Hermione de su propia estupidez. Dudley por lo menos no podía perder demasiado tiempo de sus estudios en estos, creían ellos. Y Tom, cada vez que se acercaba al profesor de DCAO terminaba con urticaria, lo que ponía ansioso a Harry seguro de que eso significaba algo.
Tom solamente había tomado unos días de descanso de seguir al trío. Los que pasó consolando a Hagrid de la partida de Norbert a la Reserva de Galés. Finalmente había calmado al hombre prometiéndole que arreglaría una visita durante el verano, y esperaba que Yuan Chang estuviera de acuerdo en ello.
Dumbledore estaba igual de frustrado. No solamente la búsqueda de la cueva iba mucho más lento de lo esperado, sino que parecía haber un punto muerto con la Piedra. Quirrell no podía seguir con Severus bloqueándolo, y el trío Gryffindor tampoco estaba buscando la Piedra, sino que sólo siguiendo a los profesores. Y lo peor de todo, Harry no demostraba ningún interés en no hacer nada más que burlarse del trío junto con Draco mientras ellos hacían todo el trabajo.
Que exasperante.
El receso de primavera llegó y pasó antes de que pasara algo que alegrara de nuevo a Albus.
Un par de esbirros de Lucius con apariencia de roedor reportaron nerviosamente que estaban seguros de haber encontrado la cueva que Malfoy deseaba. Lucius les había dado con alegría unas bolsas de galeones y después les lanzó un Obliviate para que olvidaran la información.
Lucius reportó el hallazgo a Severus, y los dos le contaron a Dumbledore. Dumbledore pasó las semanas siguientes haciendo planes y juntando un equipo para explorar la cueva. Nadie de la Orden del Fénix sabia de los Horrocruxes y él quería que siguiese siendo así. Sin embargo, decidió decírselo a Remus y reclutarlo para que fuera con él y Severus. Albus deseaba mantener el número de personas al mínimo.
Para su sorpresa, Severus insistió en que Tom fuera con ellos. Ambos habían insistido que Tom "podría ser útil" si Voldemort usaba algún tipo de magia familiar, como en sus bóvedas. Albus concedió que ellos podían tener razón y estuvo de acuerdo en aumentar el número a cuatro.
Lucius había resentido su exclusión, hasta que Dumbledore insistió en que necesitaba que Lucius se quedara en Hogwarts 'para mantener un ojo' ya que a Minerva no le había gustado estar a cargo de la Piedra Filosofal la última vez. Los ojos de Lucius habían tomado el mismo brillo maníaco que los de Severus ante la idea de tener la Piedra Filosofal a su alcance... y después se había sacudido de eso con una mueca. Quedó aplacado por el pedido de "hacerse cargo de Hogwarts por un día". Podría obtener algo de satisfacción sentándose al escritorio de Dumbledore mientras ellos estaban fuera, y se aseguraría de que McGonagall lo viera allí cuando menos una vez.
Tom quedó aliviado de que el día de la expedición fuera después de los EXTASIS. Los examinadores habían quedado muy impresionados con sus habilidades durante los exámenes prácticos y se había sentido muy confiado en los exámenes escritos, sólo había vacilado en un par de preguntas.
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Los cuatro magos se Aparecieron en la coordinadas entregadas por Lucius, y se encontraron en el borde de un risco. El viento que venia del mar era helado aun en esta época del año. A pesar de ello Severus sonrió. Estaba seguro de que Harry hubiese disfrutado del paisaje.
Severus miró a Lupin. Había sido cortés con el hombre... hasta ahora. Lupin estaba destruyendo la poca relación que tenia con Harry tan minuciosamente que Severus no veía razón para molestarse insultando al hombre-lobo. Lupin se venia contrariado por la presencia de Severus y eso le era suficiente.
Lupin miró hacia abajo desde el risco y calladamente conjuró cuerdas para descender escalando la pared del risco.
―Lo más probable es que quedemos todos mojados ―dijo Tom suspirando, recordando su excursión de niño.
Aun con las cuerdas el descenso fue difícil, y hubo algunos jadeos cuando entraron al agua gélida para nadar hacia una fisura que podían ver. La fisura se abría a un túnel oscuro donde tuvieron que vadear hasta llegar a unos escalones que subían hasta una caverna. Ellos lanzaron encantamientos para secarse y calentarse tan pronto llegaron allí y encendieron sus varitas con un Lumos.
Dumbledore les guió adentrándose en la caverna con los otros siguiéndole de cerca. Albus se detuvo en mitad de la cueva examinando las paredes y el techo―. Sí, este lugar ha conocido la magia. Nos encontramos en el lugar correcto.
Tom miró a su alrededor, habían pasado años, pero lo reconocía. Miró a donde sabia que se abría la apertura antes y deambuló hacia allí pretendiendo examinar la pared de roca. Se encontró con un hechizo y frunció el ceño. No lo reconocía―. Encontré un hechizo, Director. No estoy seguro de que es...
Los otros se acercaron y Dumbledore asintió―. Sí, esta debe ser la entrada ―hizo un ruido en el fondo de su garganta mientras movía su varita sobre el área.
―Esta hechizado para que requiera sangre como pago ―dijo Yvane con desprecio―. Simple, pero no muchos en estos días son familiares con la magia de sacrificio.
Tom pensó en cómo comunicar esto―. Al Señor Oscuro parecen gustarle los hechizos que causan dolor... quizás es algo que requiera un sacrificio de algún tipo. Creo que eso seria algo de su gusto.
Snape alzó una ceja y Lupin arrugó el ceño. Sin embargo, Dumbledore asintió―. Quizás... ―canturreó por lo bajo un poco más y murmuró algunos hechizos para después suspirar―. Ah, tenias razón... muy crudo, pero efectivo. No muchos pensarían en buscar algo así. Y requiere tener sangre mágica, ningún muggle podría abrirla ni siquiera por equivocación ―aun así, Dumbledore se escuchó decepcionado, como si un estudiante hubiera fallado un examen.
Tom se removió descontento. Se alegraba de que Voldemort estuviera cayendo en falta en la estimación del Director, y mentalmente renovó un voto personal de nunca quedar corto de nuevo, a pesar de que la estimación de Severus y de Harry eran las que le importaban.
Yvane le calmó calladamente―. Las acciones de Voldemort no significan nada ahora... tu lograrás mucho más de lo que siquiera soñó Voldemort, te lo prometo.
Dumbledore se hizo un pequeño corte en la palma de la mano usando su magia y dejo que la sangre manchara la roca. Una entrada apareció y ellos pasaron por esta a una enorme caverna, lo bastante grande como para contener un enorme lago en ella. Ellos se acercaron hasta poder ver una pequeña isla en el centro con un resplandor verde que provenía de allí.
Tom miró a su alrededor con curiosidad, siendo niño no había explorado en realidad el lugar, sólo lo había pensado como un lugar para asustar a los otros huérfanos para que devolvieran lo robado.
Ellos siguieron a Dumbledore mientras que Severus mascullaba con enojo acerca de las barreras anti-aparición que acababa de encontrar. Severus odiaba no tener un plan de escape, y estaba seguro que estas evitarían el uso de los trasladores que Lucius había empujado en su bolsillo.
Lupin miró el agua―. Él debe haber puesto algo aquí para poder cruzar, Director. Si no podemos Aparecernos … debe haber algo ―se animó de repente―. ¿Quizás no se supone que debamos cruzar? ¿Tal vez debamos convocarlo?
Dumbledore se paró a mirarlo―. ¿Por qué no? Adelante, Remus.
Remus apuntó con su varita al resplandor verde y gritó―: ¡Accio Horrocrux! ―Hubo un flash y después algo salio disparado del agua como una explosión. Todos retrocedieron un paso.
―Inferi ―espetó Severus.
―Así es, deben haber sido puestos para interferir con cualquiera que tratase de llevarse el Horrocrux ―dijo Dumbledore con una calma artificial.
Dumbledore caminó a lo largo de la orilla del agua de nuevo con los tres siguiéndolo mucho más serios. Finalmente, Albus se detuvo con un murmurado―. Ajá.
Dumbledore ondeo su mano sobre el agua y tomó algo, para después golpear su mano con su varita haciendo aparecer una cadena. Todos jalaron de ella, y rápidamente apareció un bote pequeño en la superficie.
Severus resopló al ver su pequeño tamaño.
―Es demasiado pequeño para todos nosotros, aun si fuéramos de pie, pero dos podrían apretarse ahí ―dijo Remus suspirando.
Albus sacudió su cabeza, después de haber terminado de examinar el bote―. No, solamente llevará a un mago adulto a la vez.
Severus frunció el ceño ante esto, reconociendo la luz en los ojos de Tom. Dumbledore miró con cuidado a Tom―. ¿Estas preparado para cualquier cosa que podamos hallar?
Tom asintió firmemente y apretó el hombro de Severus. El mago lo estaba mirando con temor anticipado.
―No vayas a hacer algo estúpidamente Gryffindor solamente porque te sortearon allí por un año ―le susurró Severus con ansiedad. Se estaba sintiendo algo paternal hacia Tom en estos momentos, y le aterraba que Tom sintiera que necesitaba obtener esta Horrocrux aun cuando el costo fuera alto... o incluso demasiado alto.
Tom apretó el brazo de Severus con fuerza―. Te prometo que pretenderé ser un Slytherin durante el viaje en el bote, Severus.
Severus suspiró esperando que Tom lo dijera de verdad.
Dumbledore sonrió con amabilidad, comprendiendo los temores de Severus. Atacar uno de los bastiones de Voldemort podía convertirse fácilmente en algo fatal. Le hizo señas a Tom para que se pusiera en el frente del bote y se paró detrás suyo.
El bote atravesó el lago mientras Tom intentaba no darse cuenta del vistazo ocasional de un rostro pálido o de un miembro humano que pudiera aparecer en el agua.
Yvane entonó―. No fuiste tu quien hizo esto―. Tom se aferró a ello mentalmente y repitió: 'Yo no lo hice, yo no lo hice...', todo el camino a la isla.
Tom saltó del bote con alivio cuando tocaron el islote. Dumbledore lo siguió más lentamente, y se acercaron a un recipiente de piedra y su contenido resplandeciente juntos. Dumbledore movió su varita, murmurando hechizos reveladores mientras Tom simplemente miró el liquido brillante intentando pensar que cosa podría haber puesto allí Voldemort para esconder un trozo de su alma. Algo terrible, seguro.
Dumbledore extendió su mano hacia el liquido mientras Tom empezaba a decir―: No...
Dumbledore solamente sonrió y dijo―: No te preocupes, no dejaré que me toque ―demostró que su mano no tocaría el fluido―. El líquido no puede tocarse, hechizarse, transfigurarse ni cambiarse de algún modo... pienso que debe beberse para alcanzar lo que hay en el fondo.
Tom palideció ante esto―. Debe tratarse de un veneno... nos matará...
Dumbledore negó con la cabeza con seguridad―. No, Lord Voldemort no quiere que la persona que llegó hasta aquí muera... él cree que sus Horrocruxes son un secreto, y esperaría que solamente un mago muy poderoso pudiese llegar hasta aquí. Él querría poder conocerlo... e interrogarlo.
Tom asintió, eso tenia mucho sentido―. Entonces yo lo beberé ―Dumbledore empezó a menear la cabeza―. Director, para poder pasar esos Inferi necesitamos que usted esté en su mejor estado. No me gustaría tener que pasarlos solo... usted tendrá que hacerlo. Usted dijo que el líquido no mataría, me puede llevar de regreso con Severus... él arreglará lo que me pueda suceder.
Dumbledore sonrió con afecto a Tom... de verdad que Tom era un Gryffindor, con algo de astucia también en la mezcla, lo que no era algo malo―. Severus te reprenderá por meses. Harry y Draco harán chistes e insultos de Gryffindors por tanto tiempo como puedan salirse con la suya.
Tom le devolvió la sonrisa lo mejor que pudo―. Sí, Severus y los muchachos son un destino casi peor que los Inferi, pero haré lo mejor que pueda por soportarlos.
Dumbledore conjuró una taza de cristal y reunió el primer trago del líquido esmeralda. Se volteó hacia Tom―. ¿Estas listo, Tom?
Tom inhaló profundamente y tomó la taza como respuesta. Antes de beber miró al otro mago―. Necesita hacer que lo beba todo ―Albus asintió lentamente―. Lo que sea que me haga, usted sabe que yo debo beberlo todo.
Dumbledore asintió de nuevo con suspiro―. Sí, Tom. Lo sé.
Tom tomó el primer trago largo hasta dejar la taza vacía, y con rapidez sacó más. Consiguió beber cuatro tazas rápidamente antes de jadear y recargarse contra la vasija. El dolor lo recorrió mientras llenaba la quinta. Dumbledore le ayudó a levantarla y beberla. Tom colapsó sobre sus rodillas mientras la vaciaba.
―No, no más... ―susurró Tom mientras el dolor aumentaba, haciéndole dudar de donde se encontraba y porque estaba bebiendo este líquido horrible. Dumbledore alzó la sexta taza a sus labios y Tom la manoteó sin resultado y la bebió con renuencia.
Visiones horribles del orfanato surgieron en su mente. Billy Stubbs estaba amenazando hacerle cosas horribles―. ¡No, NO, no lo hagas...! ―le gritó Tom. Podía escuchar una voz suave calmándolo diciéndole que tan sólo debía beber la séptima taza y nada le sucedería. Él tragó el brebaje rogando que Billy lo dejara ir.
Repentinamente estaba en la escuela, encarando a un grupo de estudiantes de otras Casas que se mofaban de él en su primer año―. Oye, petiso. Tu no eres nada más que un estudiante de caridad... estar en Slytherin no te convierte en un Lord, ¿sabes? ―ellos empezaron a empujarlo entre ellos golpeándolo en la cara, haciendo que se golpeara contra las paredes. Él comenzaba a preguntarse a cuánto podría empeorar... ¿qué más podrían hacerle? ¿Se detendrían alguna vez?
―Por favor, alto... no... por favor...―Tom suplicó a los rostros burlescos, odiándose por rogar... odiándolos por obligarle a hacerlo. La voz estaba de regreso, diciéndole que tan sólo debía beber y todo estaría bien.
Fue transportado a la Cámara de los Secretos, dándose cuenta con terror que había dejado un basilisco suelto. Corrió por las estancias gritando―: ¡Alto, ALTO! ―al monstruo. Tomó otro trago de algo y estaba parado sobre el cuerpo de una chica, sintiendo que algo dentro de él se rompía―. ¡NO! ―gritó de nuevo―. ¡No quise hacerlo! ¡Por favor! ―alguien apuró más líquido en él y se encontró mirando en los ojos de Dumbledore.
―Sólo máteme ―le rogó lloroso.
―Bebe esto, Tom, y te prometo que todo terminará ―Tom bebió esperando que fuera un veneno mortal. Dumbledore después se estiró para sacar un guardapelo de oro de la vasija de piedra―. Hiciste muy bien, Tom. Lamento que haya sido tan doloroso ―dijo suavemente, ayudándolo a levantarse.
―Tengo mucha sed, Director ―gimoteó Tom, y se avergonzó ante el ruego patético en su propia voz.
Albus intentó lanzar un Aguamenti sin resultado, y comenzó a ir hacia el lago para obtener agua, pero después se detuvo―. Creo que conseguirte un trago alertará a los Inferi, esa debe ser la razón de que no se pueda realizar aquí el Aguamenti. Yo estoy seguro de que Severus tendrá algo para ti.
Tom se quejó mientras subía de nuevo en el bote, sus visiones recientes aun apareciendo en su mente, aunque por lo menos ya no sentía que estuviera reviviéndolas. Dumbledore se sentó detrás de él en la embarcación, sosteniéndolo por los hombros mientras comenzaban una vez más a atravesar el lago. El agua pronto estuvo llena de Inferis que trataban de alcanzarlos mientras iban en el bote. Dumbledore conjuró una rueda de fuego alrededor de ellos, convirtiendo a algunos en ceniza y alejando al resto.
Tom mantuvo sus ojos centrados en la figura en túnica negra que se paseaba del otro lado del agua, deseando que el bote lo llevara con mayor rapidez hacia Severus. Lupin y Snape jalaron del bote para subirlo a la orilla tan pronto como la tocaron, y Tom cayó en brazos de Snape inmediatamente, balbuceando acerca de visiones horribles.
Dumbledore y Lupin los urgieron hacia la entrada de la caverna, lanzando fuego detrás de ellos para mantener alejados a los Inferi. Albus reabrió la entrada rápidamente y ellos pasaron a la cueva más pequeña, y después hacia el túnel. Pronto vadeaban hasta llegar al aire libre. Severus pasó los trasladores y ellos fueron transportados hasta las puertas de Hogwarts.
―¿Infiero que Tom entonces tuvo que beber algo para obtener la Horrocrux? ―Severus le espetó a Dumbledore, quien asintió en respuesta.
―Eso le provocó mucho dolor y después, aparentemente, le hizo revivir sus peores memorias ―dijo Dumbledore.
Severus frunció al ceño y registró sus bolsillos. Había traído consigo muchas pociones diferentes y cosas, tanto como permitía el espacio mágico en sus bolsillos. Pasó unas cuantas cosas a Tom y después sostuvo el detestado bezoar. Tom hizo una mueca, cuadró los hombros y se lo tragó con dificultad.
Suspiró al empezar a sentirse mejor inmediatamente, y después fueron hacia el castillo hasta la entrada principal, solamente para encontrarse con un frenético Dudley.
―Director … Profesor … vengan rápido... Harry y Voldemort …. ¡y ellos van a arrestar a Lucius! ―jadeó Dudley.
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Autora: re-escribí esto más veces de lo que quisiera admitir, pero al fin quedó así.
Gracias a todos por su apoyo y comentarios.
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Editado 7NOV2020
