3 MERODEADORES SLYTHERIN

Autor: severusphoenix


CAPÍTULO 89: "Ojo Loco y el Zorro"

Después que los Aurores se fueron, Severus se sentó de nuevo en la silla entre las dos camas. Harry estaba un poco pálido, pero aparte de eso parecía estar dormido. Tom estaba acostado en la otra cama, y también miraba a Harry con preocupación.

Poppy movió su varita sobre Harry con una mirada pensativa―. Parece estar ileso físicamente, excepto por unos pocos moretones en el cuello. Sin embargo, su magia ha sido drásticamente drenada por los sucesos, su magia debe haberse esforzado para contrarrestar los efectos del espíritu atacándolo de esa manera ―Poppy se estremeció―. Especialmente si ese era Tu Ya Sabes Quien.

El diagnóstico de la salud de Harry fue interrumpido por el sonido de Tom haciendo arcadas. Se había tornado de un interesante tono verde y ellos conjuraron un recipiente justo a tiempo para que vaciara su estómago de la poción verde fluorescente.

Poppy diagnosticó con su varita y meneó la cabeza mirando a Severus, quien asintió comprendiendo y le pasó a Tom otro bezoar―. Aun queda algo de la poción dentro de ti. Esto debería absorberla y sacarla de ti de una forma o de otra.

Tom de manera sombría se tragó el bezoar y volvió a recostarse, simplemente demasiado exhausto mental y físicamente para rebatir. Quizás si pretendía quedar inconsciente ellos le dejarían en paz.

Remus había aprovechado la oportunidad presentada por su distracción para acercarse a Harry. Draco y Dudley estaban sentados en una cama que había empujado cerca de Harry, y Remus se sentó junto a ellos. Draco se envaró, pero aparte de eso lo ignoró. Dudley lo miró desde el otro lado de Draco. Harry siempre enseñaba las cartas de Remus a Dudley y Draco.

Dudley examinó la figura desaliñada. Era difícil reconciliar al hombre de aspecto gentil con la persona que constantemente le contaba a Harry acerca de las bromas que hacían los Merodeadores originales y como sus víctimas, Slytherins (y comúnmente Severus), siempre se lo merecían. Los Nuevos Merodeadores: Harry, Dudley y Draco, habían tratado de pensar en a quién harían bromas así. Aparte de Rita Skeeter, el Señor Oscuro, o quizás Quirrell cuando aun estaba vivo, no podían pensar en nadie que mereciera tal humillación.

Dudley desearía tener el valor de decirle al hombre-lobo que Harry había comenzado a detestar esas cartas. ¿Por qué el señor Lupin no podía enviar anécdotas de los padres de Harry después de salir del colegio. Historias de la familia en su hogar, con ninguna broma a la vista? Dudley meneó la cabeza, dejaría que Severus lidiara con aquello.

Dumbledore escuchaba a medias a Minerva murmurar acerca de todo lo sucedido, observando al grupo con atención. Severus parecía no haberse dado cuenta de que Remus estaba sentado cerca de la cama de Harry. Albus hizo una mueca, por supuesto que no era así... Severus se daba cuenta de todo: simplemente no le importaba que Remus estuviera allí.

A Albus le hubiese gustado pensar que Severus estaba superando su animosidad contra Remus, pero no era probable. El Director sabia que Remus continuaba con su bombardeo de cartas a Harry, a pesar de que sabia que estas pasaban primero por Severus. Últimamente Severus las leía con una mueca que pasaba por sonrisa y se las pasaba directamente a Harry en el desayuno con una reconfortante palmadita en el hombro. Harry ya no parecía especialmente ansioso de recibir las cartas y las empujaba dentro de su bolso. Quizás, pensaba Albus, Remus no le estaba contando las cosas correctas a Harry. Se volvía cada vez más obvio que Harry era de un material muy diferente a James, y hasta ahora había embromado escasamente a alguien.

Las pocas bromas que podrían atribuirse a Harry y Draco fueron en Halloween. Harry Potter, Draco Malfoy y Theo Nott sostuvieron una pequeña guerra de bromas contra Dudley Dursley, Sean Finnegan y Dean Thomas. Había durado la semana de Halloween y concluido amistosamente.

Dumbledore suspiró. Esperaba que Remus pudiera haber inspirado a Harry con al menos un poco del sentido de la aventura Gryffindor. Miró la figura aun inmóvil de Harry y los hombros hundidos de Severus con preocupación. Harry había realizado una suerte de rescate, había usado la capa de James y recuperado la Piedra Filosofal.

Los eventos que habían conducido a que Harry confrontara a Quirrell y Voldemort no fueron como habría esperado. Solamente había ido detrás de Longbottom, Weasley y Granger y rescatado la Piedra porque pensó que no habría tiempo a que llegara un adulto. Incluso Draco y Dudley habían sido enviados en busca de Minerva y de Lucius. Harry estaba apoyándose mucho más en los adultos de lo que Albus quería de él, ya que era probable que tuviera que enfrentarse solo a Voldemort. Estaba seguro que el Voldemort intentaría deshacerse de toda la gente que estuviese a su alrededor. Perder a Snape o a Malfoy, o que cualquiera de los otros muriera seria horrible para Harry, pensó con un suspiro mental.

Después se alzó de hombros en su mente. Sabia que ya no existía forma de separar a Severus de Harry. Necesitaría hablar con Remus acerca de sus cartas, suponía. Severus sólo intervendría cuando Remus ya hubiera alienado irrevocablemente a Harry, y Albus necesitaba tener a un Gryffindor en que confiar para dejarle saber como iba todo con Harry. Remus podría hacerlo si conseguía acercarse a Harry... y ahora era obvio que necesitaba que alguien le dirigiera para poder hacerlo. Las cartas actuales no estaban funcionando.

Mientras Dumbledore reflexionaba en como ayudar a que Remus se convirtiera en el mejor amigo de Harry durante el verano, Hugo Savage regresó a la enfermería ostentando una enorme sonrisa. Alegremente les informó que Lucius Malfoy había desaparecido antes de que le enviaran al Ministerio con un traslador. Severus y Draco sonrieron sin sorprenderse, mientras que Dudley suspiraba con alivio. Tom sonrió levemente mientras pretendía seguir durmiendo.

Ron Weasley tragó la noticia con descontento mientras escuchaba al viejo Auror. Hermione estaba sentada a un lado de su cama, murmurando sin parar. Ella repasaba una y otra vez las pistas que aparentemente habían pasado por alto ahora que les habían dicho que el culpable era Quirrell, y no Snape. Neville se encontraba a su otro lado, agitado y mascullando como todo esto era culpa de Potter. Neville parecía pensar que él podría haber ido a salvar la Piedra y hacer un mucho mejor trabajo.

Ron, por una vez, sabia que debería quedarse callado. La cama de Potter estaba justo frente a la suya. Snape no se había molestado en lanzar ni una mirada en su dirección, lo que significaba que Potter debía encontrarse seriamente herido. Ron no quería recordarles siquiera ni al Director ni a Snape de su existencia, y deseaba con todas sus fuerzas que sus dos amigos se quedaran callados antes de que atrajeran atención sobre ellos.

El profesor Flitwick llegó y se llevó a una Hermione que aun protestaba para sancionarla. Poppy movió su varita sobre Ron un par de veces y lo dejó en manos de la aun ceñuda profesora McGonagall. Neville permaneció sentado de manera incierta hasta la llegada de la profesora Sinistra.

Sinistra inmediatamente fue hacia Severus, mirando a Harry con preocupación.

Severus suspiró―: Me han asegurado que se pondrá bien. Que despertará cuando sus niveles mágicos se recuperen cuando menos a la mitad de su fuerza. Mis propios sondeos coinciden con los de Poppy. Necesito que tu veas como disciplinar al señor Longbottom ―Severus sonrió torcidamente―. Será buena práctica para ti, para después. Y yo me encuentro un poco parcializado a que castigo realizar... he considerado llamar a Filch para que saque las cadenas que tiene escondidas por ahí.

Aurora dio una risita, y le dio una palmadita en el brazo a Severus, algo que ni habría soñado hacer hace sólo un par de años atrás. Después fue por Longbottom, y comenzó a regañarlo mientras lo conducía de regreso al dormitorio Slytherin.

Dumbledore le hizo señas a Draco y Dudley, diciéndoles que debían ir a sus dormitorios, y que podrían regresar por la mañana. Después también hizo salir a Remus, con idea de tener una larga charla acerca de estrategia con él.

Hugo Savage miró a Harry y a Tom pensativamente. Harry había sobrevivido un encuentro con Quien No Debe Ser Nombrado, lo que ya era asombroso. Hugo sabia que Albus había estado liderando una misión para recuperar otro Horrocrux, y era obvio que Tom no había salido ileso de eso.

Hugo se inclinó para hablar calladamente con Severus―. Sin duda Lucius se pondrá en contacto contigo, aunque sea sólo concerniente a su hijo . . . dile que yo espero que se de cuenta que mientras más pronto se resuelva esto es menos probable que esto se convierta en un dragón de un estornudo de un kneazle. Después de que Lucius escapó, envié a Rufus de vuelta a sus deberes en la Academia diciéndole que no tenia nada que ver con esto. También usé uno de los flú de la escuela para alertar a Amelia de lo ocurrido, así que ella estará esperando saber del abogado de Lucius. Es inevitable que los Aurores vayan a salir en su busca, pese a ello, y algunos lo harán con mayor... entusiasmo... que otros, y necesita actuar con precaución.

Severus asintió en silencio, y Hugo se fue de igual forma. Severus no estaba muy preocupado por Lucius; una vez que había visto que tenia un traslador, supo que el astuto Slytherin saldría victorioso de ese encuentro.

3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS

Hugo Savage fue por flú a su oficina, notando que el escritorio de Moody, al igual que el de Dawlish y Robards estaban vacíos. Sospechaba que antes de regresar a la Academia de Aurores, Rufus había soltado a los sabuesos detrás de su presa. Moody estaba ansioso por tener una razón para encerrar a Malfoy, y los otros dos estarían igual de impacientes por la cacería.

Hugo meneó la cabeza. Malfoy tenia demasiados escondrijos seguros y todo un equipo de abogados ansiosos. Los Aurores debían darse cuenta que no podrían ganar este juego.

3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS

Lucius Malfoy estaba sentado frente al escritorio taraceado de su estudio combatiendo la urgencia de removerse inquieto como un vulgar colegial. La Mansión ahora estaba tan vacía que se escuchaban ecos sin Draco allí haciendo ruido. Con todos los abogados encargados de manejar los cargos en su contra, Lucius no tenia nada más que hacer que ocultarse. Sin embargo, se le estaba haciendo cada vez más claro que no estaría feliz escondiéndose en la Mansión.

Lucius miró con intensidad una cajita sobre su escritorio. Había comprado un anillo meses atrás y nunca había encontrado 'el momento adecuado' para hacerle la 'gran pregunta a Petunia'. Y ahora... esencialmente se había convertido en un fugitivo... y ella podría sentir que ahora era de poco utilidad para ella. Lucius pensó con rapidez. Por supuesto que esto podría responder su propia pregunta de si Petunia albergaba verdaderos sentimientos por él... o si tan sólo pensaba en él como un protector millonario.

Lucius recogió la cajita con el anillo y se la echó al bolsillo, sumido en sus pensamientos.

Fue por flú a la casa de Petunia en Spinner's End y se encaminó hacia el área del jardín. Se dio cuenta, tardíamente, que era uno de los días de la reunión del "Club de Jardines". Por suerte se trataba de un grupo pequeño, y Rosmerta y Molly Weasley eran las únicas que quedaban allí charlando acerca de hierbas y especias que querían tratar de plantar en el invernadero con espacio mágico que Lucius había puesto para Petunia.

Lucius tosió delicadamente para atraer su atención. Petunia lo saludó con una sonrisa radiante que provocó una sonrisa en las otras dos damas. Lucius le devolvió el saludo.

―Damas, me temo que se encuentran en la presencia de un fugitivo de la justicia... espero que no se encuentren demasiado alarmadas ―dijo con expresión arrepentida, provocando que las tres lo miraran con la boca abierta.

Lucius explicó los eventos del día, menos la parte de la búsqueda del Horrocrux, causándoles aun un mayor asombro.

―¡Que ridiculez! Tu nunca dañarías a Harry ¿en qué están pensando? ―objetó Rosmerta―. ¿Y acusarte de asesinar a un fantasma...? ―Rosmerta hizo aspavientos con la mano, incapaz de expresar un adjetivo para describir tanta tontería.

―Bueno, hasta que Harry se despierte... y eso podría tardar unos pocos días... yo no podré probar que no quise lastimarlo, y que no tuve la intención de enviar al profesor Binns al otro lado ―contestó Lucius―. Necesitamos de su testimonio en un pensadero.

―¿Por qué no puede darle el suyo, Lucius? ―inquirió Molly, confundida.

―Todavía existen leyes concernientes a aquellos que portamos la Marca Oscura. Si tan sólo se tratara de esperar en una celda de detención, lo haría, pero ellos me arrojarían directo a Azkaban para 'esperar' mi interrogatorio... a discreción de los aurores ―contestó el rubio con una mueca.

―Pero eso era justo al término de la guerra, cuando se encontraban sobrepasados ―dijo Molly, espantada.

Lucius meneó su cabeza ante su ingenuidad―. La ley se encuentra vigente, y los aurores no vacilan en recordarnosla cuando 'interrogan' a alguien que tiene la marca.

Petunia se encontraba confundida por lo que decía Lucius. ¿Estar acusado de matar un fantasma? Que cosa tan rara.

Hubo un repentino repiqueteo en la chimenea, en el flú justo al lado de la puerta. La voz inconfundible de Moody rugió―: ¡Abran en el nombre del Ministerio! ―Dobby estaba junto al flú, retorciéndose las manos.

Petunia hizo señas a Lucius de que se moviera―. ¡Escóndete, rápido!

Lucius elevó una ceja, y después encogiéndose de hombros le obedeció.

Hubo un 'pop' y en el lugar de Lucius quedó un zorro blanco que rápidamente se metió debajo de una tumbona cercana en el patio que tenia unos vuelos que llegaban hasta el suelo. Petunia y Rosmerta ya lo habían visto cambiar antes de forma y no dijeron nada, pero Molly se quedó con la boca abierta.

Molly aun estaba sonriendo cuando Moody avanzó hacia ella. «Tendría uno que figurarse ―pensaba―, que aun como animago, Lucius Malfoy tendría que usar un traje oneroso». Se preguntó cuando costaría su piel.

Dobby se escurrió detrás de su ama después de dejar pasar a los Aurores. Moody, flanqueado por Dawlish y Robards fue hacia Petunia con un rictus de desdén―. ¿Entonces, dónde se encuentra él? ¿Dónde se escurrió ese baboso de Malfoy?

Moody se detuvo un poco más cerca de Petunia de lo que era educado, pero ella no era ajena a juegos de poder, y rehusó a dar pie atrás. Lucius gruñó bajo en la garganta, sin gustarle que el Auror amenazara de esa forma a Petunia. Molly cubrió el ruido con una tos, yendo a sentarse en esa tumbona y extendiendo su falda para cubrir el pequeño hocico blanco que se asomaba. Una vez que lo cubrió, Molly le dio un golpecito haciendo que Lucius gimoteara levemente y retirara su hocico debajo del mueble.

―¿Quién es usted exactamente y de qué esta hablando? ―demandó Petunia con tono enojado.

Los tres Aurores resoplaron, sin creer que Petunia no supiera como se veía el uniforme de un Auror―. Somos Aurores ministeriales, ¡su 'novio' Lucius Malfoy es buscado por el asesinato de un profesor de Hogwarts y por atacar a su sobrino: Harry Potter!

Petunia no tuvo que fingir sorpresa ante esto, realmente estaba llevando los 'cargos' a su límite.

―¿Entonces hay una orden de arresto para Lucius Malfoy? Necesitaré contactar a mi esposo con respecto a esto ―dijo Molly Weasley con sarcasmo.

Moody miró a Molly con enojo. No se había esperado ser desafiado por otra miembro de la Orden―. Bueno, no, pero se le busca para interrogarlo por esos cargos. Ahora, ¿dónde esta él?

―¿Parece como si estuviera aquí, Moody? ―le cortó Rosmerta―. Recién estábamos terminando con nuestra reunión del club de jardines y viendo que hierbas plantar, cuando llegaste.

Moody miró con fijeza a las tres, mientras los otros dos arrastraban los pies detrás suyo. El par le había seguido hasta aquí porque estaban seguros de poder obtener información intimidando a la mujer Dursley. Ni Dawlish ni Robards querían enfrentarse con la ira de Molly Weasley, y ambos frecuentaban Las Tres Escobas y no querían encontrarse del lado malo de Rosmerta.

Moody sintió que perdía control de la situación y su rabia aumentó―. No puedo creer que una muggle, o squib, o lo que sea que es usted encubra a un bastardo asesino como Lucius Malfoy. ¿No se da cuenta que él sólo la esta usando para verse bien?

Lucius comenzó a arrastrarse de debajo de la tumbona, enseñando los colmillos, pretendiendo remover a Moody de lo que quedaba de su pierna buena. Molly lo agarró del pellejo del cogote y lo sostuvo con firmeza... Para luego quedar ambos congelados en su sitio, junto con el resto de los ocupantes del patio, por el sonoro bofetón que Petunia le propinó a Moody en la mejilla sin cicatrices, dejando tras de sí la huella de su mano, que no parecía que fuera a desvanecerse muy rápido.

La pequeña mandíbula de zorro de Lucius casi cayó al suelo y sus ojos se desorbitaron un tanto. Molly aprovechó de empujar su forma que no se resistía debajo de la butaca mientras la atención de todos estaba sobre Petunia y Moody.

Petunia hizo retroceder a Moody con su furia.

―¿Cómo se atreve? ¿Cómo se atreve? ―el siseo helado de Petunia habría hecho sentir orgulloso a Severus―. ¿Quién se cree que es para venir aquí a insultarme de esta manera... si usted es un ejemplo de los magos luminosos, con mucho gusto me quedo con uno oscuro ―Petunia los miró encandecida―. Fuera. De. Aquí.

Con su ama impartiendo una orden directa, Dobby se puso delante de ella, con la obvia intención de desalojarlos de ser necesario. Los Aurores podrían bloquear a un elfo doméstico, pero eso crearía un incidente que no deseaban en realidad.

Dawlish y Robards pronto murmuraron disculpas mientras arrastraban a un Moody aun aturdido hacia el flú. Justo cuando lo jalaban de regreso al Ministerio, Moody se recobró lo bastante para mirar con rabia a las tres damas y decir―: ¡Esto no se termina aquí!

Dobby cerró el flú sellándolo con un floreo de enojo y se fue con rapidez a la cocina, mascullando para sí con rabia.

―Bien, que lástima que me haya llevado tanto para recobrarme para decirles lo que pensaba... pero esa bofetada me dejó pasmada tanto como a Ojo Loco ―Rosmerta se volteó hacia Petunia con una sonrisa―. No creo que alguien haya tenido el valor de hacerlo en décadas.

Una Molly totalmente impresionada y arrebolada se puso de pie y dejó que un zorro blanco aun asombrado saliera de debajo de la tumbona. El zorro caminó con lentitud hacia Petunia y se sentó mirándola de forma extraña.

Petunia le dirigió una sonrisa.

―Te ves muy tierno con esa forma, ¿tal vez podrías esconderte fingiendo ser una mascota? ―preguntó Petunia. Rosmerta y Molly se rieron entre dientes como respuesta.

Lucius volvió a ser humano y miró a Petunia con regaño.

―No lo creo ―su rostro volvió a quedar en blanco―. Aunque tu idea de esconderse aquí es buena. Los Aurores ya pasaron por aquí, y es poco probable que regresen. Mientras tu estabas confrontando a Ojo Loco, Dawlish realizó un rápido sondeo mágico buscándome, pero falló en buscar un animago ―Lucius se volteó para mirar a Molly con una ceja alzada mientras casualmente se frotaba la nariz, lo que le causó una risita.

Petunia sonrió―. Excelente. He estado deseando contratar a un empleado de mantenimiento, tu podrías pretender serlo como un disfraz.

Molly y Rosmerta se entusiasmaron con la idea, mientras Lucius se quedaba mudo ante la idea de pretender ser un... un... sirviente.

ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ

Pobre Lucius... XD Muchas gracias a todos por sus alentadores comentarios. ¡Y ya pasamos los 161 favoritos! Saludos a todos quienes siguen y favorecen esta traducción.

Harry Potter, personajes y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretención.

Editado 7NOV2020