3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 109: "Maldiciendo a Hermione"
Hermione Granger caminó detrás de los dos magos que caminaban con la espalda rígida hasta la oficina del Director. Ella alternaba entre una furia fundada en su superioridad moral al verse desbaratado su intento de liberar a Dobby y pavor... el elfo parecía haber sufrido tanto.
Todo le había parecido tan simple, todo lo que había estudiado en Historia muggle, todo lo que sus profesores le habían enseñado en el mundo muggle, y sus padres, todo era muy claro. La esclavitud estaba mal, mal, mal.
Inclusive lo poco mencionado en los libros de Historia de la Magia decía que los magos aborrecían la esclavitud, demasiados de su género habían sido esclavizados por reyes en tiempos antiguos y a veces habían sido sujetos a esclavitud entre ellos. Una de las pocas buenas razones por lo que eran suspicaces de los muggles. Así que ¿por qué no parecía importarles la grave situación de los elfos domésticos? No tenía sentido.
Al llegar a la oficina, el Director se sentó detrás de su escritorio, y Hermione se quedó parada frente a este con la barbilla para atrás en un gesto sin arrepentimiento, mientras que Malfoy se quedó parado de forma tensa a un lado del escritorio.
Lucius se maldijo a sí mismo por pensar siempre en mantener su varita en su bastón. Ahora no había forma de que la sacara para maldecir a la mocosa odiosa sin que el Director se diera cuenta. Lucius hacía mucho tiempo había perfeccionado hacer muchos hechizos sin pronunciarlos, la mayoría de los necesarios en un duelo, pero necesitaba su varita. En forma malhumorada recorrió mentalmente la corta lista de hechizos que podía hacer sin necesidad de una varita, y en su mayoría eran los más básicos: Accio, Lumos y Alohomora. Y para hacer algo realmente desagradable en frente de Dumbledore tenía que ser con una varita y en silencio, y no podía sacar su varita.
Maldita sea.
―Señorita Granger... aparentemente hemos subestimado su preocupación por los elfos domésticos. Yo pensé, o quizás tuve la esperanza, de que sus compañeros de clases ya se lo habrían explicado para ahora. ¿Usted simplemente creyó que ellos estaban equivocados o pensó que ellos le estaban mintiendo? ―la voz de Dumbledore había comenzado de forma gentil, pero había terminado con una definitiva crispación en la voz.
―Yo he escuchado sus "explicaciones", pero me temo que para mí siguen sonando como esclavitud ―contestó Hermione con afectación, esperando no terminar en un problema peor―. Yo pensé que ellos solamente no querían renunciar a sus... sirvientes... si tenían que admitir que era esclavitud.
Dumbledore juntó los dedos de las manos y pensó, mientras tanto Lucius intentaba pensar en una forma de conjurar con la varita aun dentro del bastón, pero entonces no podría apuntar adecuadamente...
Finalmente Dumbledore se inclinó hacia adelante y miró de cerca a Hermione―. ¿Usted aprueba las prisiones entonces, señorita Granger? La única alternativa a la mayoría de los crímenes serios en tanto el mundo muggle como el mundo mágico es la muerte o el encarcelamiento. Creo que un "vínculo de liberación laboral" como el que tienen los elfos domésticos es bastante ligero en comparación.
Hermione se echó para atrás alarmada, ella unicamente había pensado en liberar a los elfos domésticos, no que la prisión o la ejecución pudiera ser la alternativa―. Pero sus crímenes no pueden ser tan graves... ¿qué pueden hacerle a un mago que sea tan malo...?
Lucius había estado explorando la idea de lanzarle un maleficio a través del bastón con la varita. Tendría que atravesarlo y después en esencia ir de lado para golpear a la idiota de pelo enmarañado, pero con el suficiente poder detrás podría hacerse... esperen... ¿qué fue lo que dijo?
―¿Acaso piensa que decretamos un hechizo de justicia por trivialidades? ―vociferó Lucius con enojo.
―Bueno, usted ayudó a Madame Rosmerta a 'capturar' al elfo doméstico que ella tiene ahora por estropear la taberna ―le gritó Hermione de regreso.
Lucius se quedó mudo por un momento por semejante osadía. Albus estaba impresionado por lo poco impresionada que Hermione parecía de Malfoy padre... aunque lo más probable esto fuera porque ella ignoraba de lo que era capaz Lucius, por supuesto.
―El elfo de Rosmerta no fue ligado por sus daños a la taberna, aunque eso también fue significante, por supuesto. Fue por las heridas numerosas que causó a los parroquianos de la taberna que provocaron que tuvieran que cerrar por su seguridad... y en su mayor parte debido a que su Chef, Rene, fue atacado repetidamente y herido. Que tu colección completa de cuchillos para la carne vuelen contra ti al mismo tiempo se considera intento de homicidio... y la justicia mágica lo trató como tal.
Lucius estaba siseando un poco al final, y había conseguido reunir la suficiente rabia para forzar el hechizo que había escogido a través de las capas de madera que rodeaban su varita e incluso doblarlo para apuntar hacia la grosera hija de muggles. Por suerte el maleficio no dejaba trazas y no dejaba evidencia detrás. Lucius inclusive consiguió calmarse un poco después de su éxito.
―Los Gremlins... una vez que elijen como blanco un lugar no lo dejan hasta destruirlo. A veces los magos han evacuado un lugar hasta que el gremlin se va, pero si ocurre un lesionado o una muerte la única cosa que se puede hacer es llamar a la justicia mágica. Es el único hechizo que hemos hallado para detenerlos ―dijo Dumbledore calmadamente.
―Oh ―Hermione vaciló. En realidad no había pensado que los elfos domésticos hubieran matado a alguien para terminar en la servidumbre que padecían―. ¿Qué hizo Dobby para merecer esa 'justicia'?
Dumbledore cerró los ojos y gruñó un poco. Lucius inmediatamente reaccionó con ira renovada... deseando ahora haber usado una maldición más sanguinaria.
―Se considera extremadamente grosero preguntar de qué es culpable un elfo doméstico ―contestó Lucius con voz gélida. Ante la expresión confundida de Hermione, añadió―: Esencialmente es como preguntar: «¿Quién murió en su familia?» , ya que muchos de los elfos domésticos están en servicio a causa de una muerte.
―Oh ―dijo Hermione una vez más. Esto era mucho más complicado de lo que ella había pensado. No estaba segura ahora de qué cosa preguntar―. Quizás debería leer el libro que el señor Malfoy me prestó y preguntarle al profesor Flitwick mis dudas ―dijo en voz baja, esperando escapar.
Dumbledore suspiró―. Lucius, me gustaría unos momentos a solas con la señorita Granger... creo que ya hemos terminado.
Lucius entendió la despedida y asintió―. De todos modos debería estar hablando con el profesor Pucey ―dijo, dirigiéndose hacia la puerta. Esperaba que el maleficio no empezaré a manifestarse hasta que saliera de la oficina.
Albus miró con seriedad a Hermione una vez que Lucius se retiró.
―Señorita Granger... necesito que me escuche cuidadosamente ―Dumbledore se inclinó hacia adelante, esperando que la niña comprendiera. Ella era era inteligente, brillante en realidad, pero tenia puestas unas anteojeras que veían todo el mundo en blanco y negro―. Usted ha sido favorecida con un gran don: la magia. Este don viene con un precio: El mal uso de la magia viene con la promesa de un severo castigo. La mayoría de los seres mágicos están conscientes de ello... incluyendo a los Gremlins. El hecho de que la justicia mágica funcione en los Gremlins quiere decir que ellos comprenden el concepto de lo correcto e incorrecto. La magia puede ser extremadamente gratificante... e igualmente extrema en su castigo.
Hermione tragó saliva y asintió lentamente. El Director Dumbledore era considerado sabio y justo, y además era el Jefe del Wizengamot. Si él decía que la servidumbre de los elfos domésticos se justificaba... ella tendría que aceptarlo, por más que no le gustara. Ella desearía que él se lo hubiese aclarado meses atrás... y no dejar que ella tratara de llegar a una decisión basada en información dada por Slytherins, sangre puras, y amigos de ellos a quienes probablemente les habían lavado el cerebro, como Dean y Seamus.
Dumbledore la miró atentamente, sin estar seguro de si esta actitud repentina era verdadera o no.
―Además quiero asegurarme que usted comprenda que hay algunos insultos que no tolerarán aquellos que han sido criados en el mundo mágico. La palabra "esclavista" es uno de ellos ―dijo Albus con gravedad, mientras que Hermione pareció confundida―. Yo sé que los duelos casi han desaparecido en el mundo muggle, y aquí ya no son tan comunes como solían serlo. Ciertas lesiones, perjuicios e insultos pueden permitir a un mago pedir justicia por medio de un duelo.
―El señor Malfoy no puede retarme en un duelo... sólo soy una estudiante ―chilló Hermione con horror.
―No, pero de acuerdo a las leyes de duelo si un mago menor de edad provoca un grave perjuicio o insulto, uno de sus padres debe prestarse como su campeón en el duelo... normalmente su padre o un hermano ―Albus esperaba no estarla asustando para que saliera huyendo de regreso al mundo muggle―. Para ser honesto, tiene poco sentido que Lucius demande que su padre lo encare por el insulto que usted le hizo... ya que no tiene magia. Aunque hay magos a quienes no le importaría que él se encontrase indefenso ―Albus observó con atención su rostro ahora pálido.
―P-pero él sólo podría rehusarse a participar... ―balbuceó Hermione―... ¿no es así? ―añadió vacilante.
―Por supuesto... pero usted debe entender que gran parte de nuestro mundo esta controlado por una rígida adherencia a los valores tradicionales y lealtad a la familia. Una negativa así dañaría la imagen de la familia de usted, y a usted. Esa negativa sin duda la seguiría por años ―Dumbledore levantó una mano para acallar sus tartamudeadas protestas de "tamaño retraso".
―Nuestro mundo esta compuesto de personas que han realizado hazañas asombrosas, y también horrendas... se pueden cubrir rastros, o borrar memorias de los eventos... o aparecerse a medio mundo de distancia, esencialmente sin dejar huella de sus acciones. Los Señores Oscuros como Grindewald... y Voldemort, así como muchos otros aparecen lamentablemente a intervalos regulares. Nosotros somos mucho menos numerosos que los muggles, pero entre nosotros hay algunos mucho más difíciles de controlar. Los gobiernos y ministerios no son suficientes, señorita Granger, después de todo, los gobiernos y hasta los países vienen y van. Las tradiciones, aun aquellas que usted aun no comprende, están ahí por una buena razón: para evitar que los magos ocasionen un caos total. Los duelos le podrán parecer barbáricos, pero esas batallas "uno a uno" con frecuencia han prevenido reyertas familiares sangrientas o hasta guerras en el pasado.
―¿Pero ellos esperarían que un hombre sin magia se enfrente a un mago? ―preguntó Hermione con miedo.
―No, él podría ofrecer una disculpa, la tradición demandaría que el señor Malfoy acepte una disculpa ―contestó Dumbledore―. En especial, porque su padre no tiene magia, continuar con un duelo haría de él un paria.
Dumbledore suspiró, pero podía ver las ruedas girando en la mente de la niña ahora. Quizás Lucius tenía razón, era necesario re-introducir algún tipo de clases de costumbres del mundo mágico. La que habían retirado del curriculum fue por ser muy aburrida... y lo peor de todo terriblemente condescendiente con los nacidos de muggles que más la necesitaban.
Suspiró. Cuando hiciera ese anuncio, Lucius le sonreiría con ironía, y Severus le daría una de esas miradas 'te lo dije'. Hasta Minerva rodaría los ojos y suspiraría con alivio exagerado.
Albus sacó su pluma inacabable favorita, hecha con una pluma descartada de Fawkes que escribía con tinta color naranja fuerte brillante que brillaba de lo más bien, y escribió una lista de libros sobre tradiciones de duelos, etiqueta entre magos, y un libro de Historia que explicaba la mayoría de las costumbres importantes.
―Si esta interesada en ahondar el conocimiento del mundo en que esta viviendo ahora, algunos de estos le resultaran útiles ―dijo Dumbledore con gentileza―. Me temo que va a tener que unirse a los señores Longbottom y Zabini durante sus dos últimas semanas de detención con el señor Filch.
Hermione, quien se había avivado al recibir la lista de libros, se apagó al escuchar su castigo. Ella asintió y se dirigió hacia la puerta, y comenzó a rascarse el brazo izquierdo y después la espalda. Debía tratarse de la camisa nueva del uniforme que había comprado.
Albus frunció el ceño ante el repentino rascado, y después miró a Fawkes. El ave inclinó la cabeza y trinó lo que en fénix debía ser el equivalente de una risita entre dientes. Albus meneó la cabeza. Bueno, qué podía esperar acaso ¿ninguna represalia de parte de un Malfoy?
3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS
Tom P. Riddle estaba sentado sobre un muro de piedra que bordeaba los terrenos de Hogwarts, que lo separaba del Bosque Prohibido y de algunos campos que rodeaban los terrenos. Los campos habían sido dejados de lado las décadas pasadas, y casi habían sido tragados por el bosque. El verano pasado habían sido despejados para hacer una laberinto vegetal por razones que nadie decía. El laberinto había sido plantado y las matas de tejo tenia hechizos para su rápido crecimiento.
Observó a Hazelette volar sobre el laberinto. Todavía no era lo bastante alto para que una persona pudiera esconderse efectivamente de un dragón que pasara volando. Hazelette no había tenido dificultad en captar el olor de Black en el laberinto el mismo día que había llegado para ayudar a cuidar de Harry. Asumían que Black había estado usando el laberinto a medio crecer para espiar cerca de los terrenos del castillo.
En unos días ella había encontrado su cueva y descubierto que él había estado explorando el bosque cercano y los terrenos de forma regular. A veces ella perdía el olor y decía que había pasado un "perro por ahí", pero para ella todos los perros olían igual y no podía rastrearlos muy bien, porque había muchos perros cerca del bosque, como Fang y varios perros de Hogsmeade que pasaban por esa parte del bosque.
Tom, así como Severus y Lucius, habían quedado asombrados ante el número de pasadizos secretos que Lupin conocía. Cinco en total, incluyendo el que Ginny les había mostrado a los otros. Todos los pasadizos iban hacia Hogsmeade, aunque uno de esos se había derrumbado (como el que mostrara Ginny), y uno de ellos tenía dos entradas, puertas trampas en realidad que se abrían cerca del borde del camino de Hogwarts a Hogsmeade. En estos habían colocado trampas en caso que Black quisiera usarlos como escondite. Una de las alarmas había sonado un día o algo así más tarde, indicando que Black había intentado usarlo, ya sea para llegar al castillo o para usarlo como escondite.
Aurores liderados por Savage habían intentado rastrear a Black desde allí, pero al final Black había Desaparecido, dejando atrás un rastro frío.
Hazelette batió sus alas para aterrizar junto a Tom. Había una zona despejada junto al laberinto. Junto a él había un afloramiento rocoso en que un montón de magos y brujas del ministerio estaban trabajando cuando el clima lo permitía. Ellos actuaban de forma sigilosa acerca de la razón para ello, pero a él le parecía que se trataba de algo para los dragones considerando las cadenas masivas que estaban aseguradas dentro de las rocas. Había galerías para espectadores que se construían alrededor de eso, y puesto que Severus y Lucius habían estado mascullando acerca del Torneo de los Tres Magos por meses... No era difícil colocar dos más dos juntos.
Entretanto, Hazelette vio el lugar y criticó la falta de comodidad, desde la punta de vista de un dragón. La primera vez que Tom les dijo a los trabajadores lo que ella había dicho, ellos lo miraron como si hubiese hablado en lengua Goblin. A pesar del hecho de que los magos más instruidos sabían que los dragones más viejos podían hablar mentalmente con los humanos y que eran, de hecho, bastante sabios... los magos siempre actuaban sorprendidos la primera vez que les daban un mensaje de parte de un dragón.
Hazelette alegremente parloteó acerca de su último vuelo―... Pude olerlo aquí y allá, pero la mayoría parecía ser un rastro viejo. Necesitamos una buena lluvia para librarnos de ese olor viejo, para que yo pueda seguir rastros nuevos. Me pareció descubrir una mayor concentración en la parte este de una colina al otro lado de las Acromántulas... sólo espero que no lo conviertan en su comida antes de que podamos atraparlo... eso me recuerda de mi segundo jinete cuando visitábamos Sumatra para revisar una subespecie del Bola de Fuego Chino llamado Escarlata de Sumatra … no estoy segura de que fuera diferente en realidad,... pero hicimos un viaje aledaño a Borneo y ellos nos mostraron sus nuevas arañas... después un montón de muggles toparon con ellas... déjame decirte que aquello sí fue un desastre.
Tom no le prestó atención al monólogo discontinuado, Yvane disfrutaba escuchándola y era cada vez más obvio que a ella solamente le quedaba uno o dos años para que "partiera a su próxima gran aventura". Si lanzarle un ciervo para comer y escucharla decir sus cuentos desconectados la hacían feliz, Tom estaba complacido de poder hacerlo.
Y hablando de ciervos... se volteó hacia Hagrid quien venia jadeando hacia ellos cargando un ciervo muerto sobre cada hombro. Algunos estudiantes vacilantes venían siguiéndolo. Los de cuarto año, incluyendo a Fred y George Weasley, eran conducidos por Heather Black quien continuaba dándoles información sobre los Verdes Galeses y asegurándoles que Hazelette era totalmente segura.
Hazelette consiguió esperarse hasta que Hagrid le lanzó los ciervos para apoderarse con ansias de ellos. Ella se los comió dejando caer pedazos por todas partes lo que era típico de los dragones, y unos pocos estudiantes hicieron ruidos de asco. Cho Chang, a pesar de haber crecido con Cuidadores de Dragones en Lyonesse, nunca había podido acostumbrarse a que pedazos de cuerpos volaran alrededor cuando comían los dragones. Cho se veía definitivamente un poco verde.
Tom nunca se cansaba de observar las reacciones de los estudiantes la primera vez que veían a un dragón. Para algunos no era la primera vez que veían uno, pero aun ellos se veían un poco admirados de ver a la «la famosa Hazelette».
Tom elevó la mirada al cielo, de nuevo empezaba a nevar levemente, quedaba solamente una semana para que comenzara el receso navideño. El clima era variable y no tendría lugar un juego de duidditch antes de que comenzara el receso. "¿Por qué el colegio dejaba que los estudiantes jugaran con un clima tan malo?", pensó con inquietud.
3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS
Lucius Malfoy había comenzado a tener picazón tan pronto dejó la oficina del Director, y frunció el ceño. ¿Por qué él tenia comezón? Él había lanzado el maleficio de hierba venenosa a la chica, no contra sí mismo. Se encogió de hombros y continuó hacia sus habitaciones, era probable que la lana del traje fuera un poco rasposa.
Después de un par de horas en que aumentó su tormento, fue con rapidez hacia las mazmorras para consultar a Severus. Después de remover con renuencia su camisa para mostrarle a Severus las áreas afectadas: su espalda y estómago, le explicó lo del maleficio que había lanzado y como había conseguido hacerlo en frente de Dumbledore sin que se diera cuenta.
Después Lucius tuvo que esperar casi quince minutos para que Severus dejara de reírse.
―Ah, Lucius, ¿qué tal si te vieras atrapado por... imagínalo, encarcelado por maldecir a una hija de muggles menor de edad? ¿con el maleficio de hiedra venenosa, nada menos? ―se rió Severus.
―Lo que no comprendo es porque tengo picazón ―se quejó Lucius mientras se untaba abundantemente con un ungüento que Severus por fin le había pasado.
―¿No lo sabes? ―Severus suspiró―. Cuando forzaste el hechizo a cambiar de dirección, lo que hiciste en realidad fue dividirlo. El hechizo se dividió 90 grados uno de otro, uno le dio a ella y el otro te golpeó a ti.
―Ah ―murmuró Lucius, no había pensado en eso. El conocimiento de Severus sobre la teoría de hechizos y creación de hechizos le asombraba. Sabía que Severus en un tiempo creó algunos hechizos. Nunca comprendió por qué había parado de hacerlo.
―Bueno, supongo que debería "pasar por casualidad" por la Enfermería para ver si la señorita Granger se encuentra allí, en caso de poder asistirla ―dijo Severus sin darle importancia.
―Tu solamente quieres ir a reírte de ella y hacerle burla ―lo acusó Lucius con un resoplido.
―Solamente estas molesto porque tú no puedes ir a hacerlo... se vería demasiado sospechoso ―contestó Severus mientras se iba por el Flú.
Lucius de mal humor llamó a un elfo para que le aplicara ungüento en la espalda. Iban a ser tres días muy largos esperando a que el maleficio se desvaneciera.
3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS
Harry y Draco eludieron las bludgers que dos Bateadores Hufflepuff les lanzaban sin descanso. Fred y George nunca eran tan brutales cuando jugaban durante el verano. El Buscador de Slytherin, Vaisey, también se encontraba bajo asalto y se evadía salvajemente mientras intentaba mantener los ojos sobre Cedric.
Harry tuvo que admitir con reluctancia que el equipo de Hufflepuff era su mayor rival este año. Cedric estaba en su segundo año como Buscador y los gemelos Weasley habían dejado de lado cualquier escrúpulo para mantener sus lugares como los mejores Bateadores que Hufflepuff había visto. Su Guardián también era bastante bueno, aunque los Cazadores eran mediocres.
Draco y Harry consiguieron hacer otro gol mientras que Flint le prendió fuego a la bludger, y después logró agarrar la quaffle al otro lado de los aros, y la volteó de vuelta hacia estos como un cometa consiguiendo hacer un rápido segundo gol, logrando que las galerías se volvieran locas.
Severus y Lucius observaban tratando de no verse demasiado orgullosos, mientras que Sprout se retorcía las manos con ansiedad en el asiento detrás de ellos. Dumbledore aplaudía con cortesía ante los goles, intentando no parecer parcial hacia ningún equipo. Minerva se veía malhumorada, a excepción de Oliver Wood, quien se graduaba ese año, el equipo Gryffindor parecía ser más bien mediocre. Ravenclaw había conquistado a Cho Chang como Buscadora, pero estaba en su primer año y no tenía mucho apoyo de su equipo.
Por lo tanto, Slytherin y Hufflepuff batallaban este año por la Copa de Quidditch. Este era el primer partido jugado entre ambas Casas y lo habían esperado con expectación. Era mala suerte que el clima fuera tan malo, con agua nieve cayendo sin descanso por un fiero viento del norte. Los profesores habían conjurado unas cuantas protecciones para proteger a los espectadores por lo menos un poco, pero los jugadores se encontraban a merced del clima. Poppy estaba orando para que terminaran rápido antes de que todos jugadores terminaran con neumonía.
Draco y Harry llevaron a la quaffle bastante alto en el estadio, después de que Fred y George consiguieron enviar bludgers detrás de ellos. Ellos esperaban lanzarse desde gran altura para perderlos. De repente Harry sintió el frio horrible que pregonaba la llegada de Dementores. Draco miró hacia atrás cuando la escoba de Harry vaciló y le gritó:
―¡Harry, Dementores! ¡Son cinco de ellos! ―pero su grito fue en vano. Harry se había puesto rígido y estaba rodando fuera de la escoba mientras los Dementores se lanzaban repetidamente a atacarlo.
Draco se lanzó detrás de su amigo escuchando los gritos de espanto desde las graderías. Ya una vez había visto caer a Harry sin poder ayudarlo, pero ahora no hubo una transformación milagrosa, no con los Dementores allí.
Draco se puso a nivel de Harry mientras caía y lo agarró de un brazo consiguiendo colocarlo frente a su escoba, pero esto lo desbalanceó haciendo difícil que consiguiera ralentizar su descenso. Draco frenéticamente jaló del manillar hacia arriba hasta que pudo lentamente sacarlos de su caída en picada, pero pudo ver que no había podido ser lo bastante rápido, no podría bajar la velocidad ni ponerse a salvo.
Esto va a ser desagradable, pensó justo antes de golpear el suelo.
3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS
Los profesores y Dumbledore vieron con espanto como los muchachos caían derribados al suelo. Albus sacó su varita, intentando lanzar un Arresto Momentum, pero los Dementores y los otros jugadores estaban en medio, bloqueando su objetivo. Severus y Lucius lanzaron hechizos amortiguadores hacia el suelo debajo de los estudiantes que caían, esperando que bastara. Los dos golpearon el suelo con un seco ruido nauseabundo.
Ellos corrieron hacia los caídos y los colocaron con cuidado sobre camillas después de que Poppy lanzara hechizos para inmovilizarlos, en caso de quebraduras severas y los enviaron levitando a la Enfermería.
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
Autora: Sí, otro cliffhanger, pero no teman, ya saben que no los mataría :P
Harry Potter, personajes y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretención.
Editado 15NOV2020
