.

.

3 MERODEADORES SLYTHERIN

Autor: severusphoenix


CAPÍTULO 117: "Rescates"

Harry Potter deambulaba en el área general afuera de la tienda de los Weasley y Malfoy. Había muchos estudiantes de Hogwarts a quienes ver. Caminando un poco más allá vio a Viktor que venia con algunos de sus amigos de Durmstrang. Harry conversó con Viktor, lamentando la derrota de Bulgaria y poniéndose al día en sus vidas. Había muchas fanáticas deseando autógrafos de Viktor, y empezaron a dar risitas batiendo sus pestañas a Viktor y a un cohibido Harry.

Parecía haber un incesante transcurrir de personas, conversando y saludando, deteniéndose a hablar unas cuantas palabras. Era grandioso poder interactuar con otros en el mundo mágico sin que nadie actuara como alucinado ni se comportara raro... bueno, a excepción de las adolescentes. Había tantas celebridades entre ellos que nadie pensaba nada de la presencia de El Niño Que Vivió.

Ya se estaba haciendo tarde, y Harry miró a su alrededor frunciendo el ceño. Sin darse cuenta, se había alejado de la tienda Malfoy y apenas lograba ver el banderín con el escudo de armas Malfoy en este. Harry estaba a punto de excusarse ante un mago brasileño con ojos pequeños que estaba preguntándole acerca de su Patronus, cuando escuchó los gritos. Las conversaciones se detuvieron y la gente miró en dirección a donde venían los ruidos.

Pareció como si una ola de gente viniera rodando por el camino ancho entre las tiendas. Las personas empezaron a correr dispersándose en todas direcciones. Harry vio que hechizos se lanzaban. Aquí y allá tiendas estallaban en llamas. Los magos y brujas que estaban a su alrededor empezaron a lucir preocupados. Algunos se Desaparecieron de inmediato. Otros, como Ludo Bagman, corrieron alejándose de los gritos.

Los estudiantes de Durmstrang, todos ellos al parecer de séptimo año, como Viktor, formaron un circulo flojo, inciertos de lo que estaba sucediendo. Entonces la causa de la histeria apareció a la distancia, un grupo de figuras encapuchadas, con antorchas flotando sobre sus cabezas y manteniendo el paso con el grupo. Harry alcanzaba a escuchar un cántico distante, difícil de distinguir entre los gritos. La ola de gente que huía separó a Harry de la tienda Malfoy.

Viktor tomó el brazo de Harry y gritó―: ¡Esos son mortífagos. Ven con nosotros!

Harry permaneció al lado de Viktor, vadeando entre la gente , yendo en dirección a las tiendas de los jugadores de quidditch cerca del estadio.

Un segundo grupo de encapuchados apareció frente a ellos, bloqueándoles el paso. Ellos se rieron al ver el pequeño grupo de estudiantes.

―Ah, el Buscador búlgaro... unos cuantos hechizos tal vez mejoren su forma de volar, o quizás no... ―uno se rió. Lanzaron hechizos en su dirección, y el grupo de estudiantes pronto se vio dividido mientras trataban de esquivar los hechizos y regresarlos. Uno de los estudiantes fue alcanzado y cayó, quedando demasiado inmóvil en el pasto pisoteado.

Viktor los evadió y corrió hacia el área boscosa queriendo mantener a Harry protegido, maldiciendo e intentando mantener un escudo para rechazar los hechizos sobre ambos.

―Espera. Yo puedo cubrir nuestro escape ―gritó Harry, sorprendiendo a Viktor. Reunió su mayor sentimiento de felicidad, aquel que siempre sentía al pensar en su familia, y gritó―: Expecto Patronum ―y sonrió brevemente ante el caos que provocó Yvane surgiendo desde una masa neblinosa.

El dragón-Patronus pareció sonreír ante las formas atónitas de los mortífagos. Voló hacia ellos, bloqueándoles la vista de los estudiantes mientras huían cargando a su camarada caído. Harry corrió junto a ellos mientras iban entre los árboles, doblando en un círculo hacia la tienda roja y negra... esta vez no la tienda de quidditch, sino que la tienda del Instituto Durmstrang.

Los estudiantes escaparon hacia la tienda bien iluminada jadeando con alivio. Ellos colocaron al estudiante herido sobre un sofá, donde este gimió de dolor, aun en su mayor parte inconsciente. Un mago vino desde otra habitación con pociones, y comenzó a mover su varita sobre su cuerpo. Harry había estado bastante veces a merced de un Sanador para reconocer los hechizos de diagnóstico.

El resto de los estudiantes, junto con Harry, se sentaron en las sillas esparcidas en la habitación. Ahora que el peligro había pasado, ellos comenzaron a hablar con enojo acerca del atrevimiento de los mortífagos, al aparecerse en la Copa Mundial y crear caos.

Otra figura apareció corriendo, el rostro pálido de espanto―. ¡Mortífagos! ¿Que hacen aquí? ¿Se han vuelto locos? ―gritó el mago, arrojando su capa. Se dio la vuelta como contando a los estudiantes... y entonces notó a Harry. Comenzó a caminar hacia el muchacho, los ojos entrecerrados.

En ese momento una figura plateada apareció en la puerta de la tienda, encogiendo su forma enorme al tamaño de un pony, pero aun seguía siendo definitivamente un dragón que se detuvo entre Harry y el mago con ojos calculadores, y una nube de humo plateado escapó de sus mandíbulas sonrientes.

Harry sonrió a su Patronus, que ahora tenía los ojos de todos puestos sobre su forma. Estaba bastante seguro de que el Yvane original debía haber sido una criatura bastante vanidosa... a su Patronus le encantaba ser admirado.

―Estoy ahora a salvo, Yvane. Gracias por salvarme una vez más ―Harry le dio al mago una mirada fría, dejándole saber que no le temía, y su dragón lentamente se disipó.

El mago súbitamente sonrió y se echo a reír, dándole a Harry una buena visual de sus dientes que al parecer nunca habían visto un encantamiento blanqueador.

―Vaya, vaya... Harry Potter ―el mago de forma abrupta pasó a fruncir el ceño―. Bueno, bueno, dichosos los ojos que te ven... Yo soy Igor Karkarov, Director del Instituto Durmstrang ―se dieron la mano brevemente, y el mago fue a sentarse junto al estudiante herido, y a hablar con el Sanador.

Un elfo doméstico trajo comida, y ellos observaron por la puerta como los fuegos ardían en diferentes lugares, y los gritos continuaban.

―Sospecho que se viene una larga noche por delante, Harry ―le dijo Viktor a Harry, dejando caer una mano en su hombro.

Harry asintió, y ahora tuvo tiempo para preocuparse acerca de lo que diría su papá.

3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS

Lucius, Severus y Tom salieron corriendo detrás de Percy para encontrar el camino desbordando de magos y brujas que corrían. La mayoría de ellos llamaban a su familia, y cuando se reunian con quienes buscaban, en su mayoría se Desaparecían con ellos. Las tiendas ardían, y había un griterío.

Ellos vieron a Arthur Weasley empujando a Ginny hacia los gemelos, gritándoles que ella era su responsabilidad. Ellos asintieron sombriamente y corrieron hacia el bosque. Percy con rapidez tomó a Hermione y Mafalda y los siguió. Ron y Dudley estaban junto a Arthur, y ellos corrieron hacia Lucius cuando los divisaron.

―Draco fue a buscar a Harry. Él se fue a hablar con Viktor Krum ―Dudley dijo frenéticamente―. Nosotros estábamos conversando con los gemelos y haciendo planes para... bueno, no nos dimos cuenta que se había alejado hasta que comenzaron los gritos.

―Lo perdimos entre la multitud ―añadió Ron molesto.

Lucius miró implorante a Arthur. Arthur asintió, comprendiendo―. Yo cuidaré de Dudley como si fuera mío. Veré que esté a salvo... ustedes vayan a buscar a Draco y a Harry ―con una inclinación de cabeza, arrastró a Ron y a Dudley detrás del resto de su familia. Percy y él podrían llevárselos de allí aunque fuera de uno a la vez.

Severus miró a la gente que estaba a su alrededor. La multitud iba disminuyendo mientras se Desaparecían o hacían uso de trasladores, pero no lo bastante rápido. Más y más tiendas se quemaban como antorchas, y los hechizos reaccionaban con la magia en la tienda y los incendios.

―Necesitamos dividirnos, cada uno debe llevar un traslador, así si encontramos a uno de ellos lo pondremos a salvo ―Severus recibió un traslador de Lucius y se dirigió a las distantes tiendas de quidditch, y la tienda de Durmstrang que se encontraba todavía más lejos. Lucius fue en otra dirección.

Tom los observó marcharse y se encaminó hacia donde se escuchaban los gritos más fuertes y los cánticos con una mirada sombría.

Lucius se abrió paso entre la gente y brevemente se preguntó si debería ir en busca de Seti. Finalmente, conjuró su Patronus y le dijo que lo guiara hacia Draco. Era difícil seguir la pequeña forma plateada del zorro, pero este lo conducia directamente hacia las tiendas de quidditch. Se encontraba a medio camino de allí cuando vio un pequeño círculo de figuras encapuchadas que rodeaban una figura pequeña. Su corazón se hundió al reconocer a Draco.

Una maldición Expulso seguida por varios aturdidores en rápida sucesión dividieron al grupo. Ellos se dispersaron para encontrar refugio y Draco se lanzó dentro de la tienda más cercana. Lucius se colocó bajo la dudosa protección de un árbol, y consideró la distancia que lo separaba de su hijo. Su ataque inicial había dado de baja a unos pocos mortífagos. La gente alrededor se había dispersado, corriendo con sus familias a áreas menos peligrosas.

―¡Malfoy, el traidor! ¿Vienes a salvar a tu crío? ―una voz se rio de manera viciosa―. Bueno, prepárate para verlo arder … ¡Incendio! ―gritó la voz, iniciando un incendio en el frente de la tienda donde estaba Draco.

Lucius empezó a sentir pánico. Las tiendas estaba hechas en contra de maleficios cortantes y otros hechizos que servirían para entrar a la fuerza, o salir de ella. Con la entrada de la tienda en llamas, Draco se encontraba atrapado. Lucius corrió lanzando un escudo poderoso y conjurando un hechizo repelente al fuego mientras saltaba por la puerta. El calor igual consiguió quemarlo mientras entraba. Sabía que contaba solamente con unos momentos.

Draco estaba directamente frente a la entrada, la varita en la mano y una mirada asustada. Lucius tenía el traslador en la mano izquierda y agarró a su hijo gritando la palabra de activación justo cuando la tienda se convertía en un infierno.

Ellos cayeron en el vestíbulo de Spinner's End en un montón humeante. Petunia corrió escaleras abajo ante el ruido. Draco estaba poniéndose de pie golpeando las áreas donde Lucius aun estaba en llamas. Lucius sostenía algunos mechones de cabello y soplaba en las puntas ardientes para apagarlos.

Dobby apareció con un 'pop' y chilló de horror, para desaparecer con otro 'pop' para ir por ungüento para las quemaduras y utensilios de limpieza.

Petunia se acercó, muda ante su aspecto. Ellos habían ido a la Copa Mundial... aunque en realidad la última no estuvo carente de incidentes.

―¿Supongo que habrá una larga historia para explicar esto...? ―comenzó Petunia.

Lucius la miró y suspiró asintiendo―. Dejaré que Draco te cuente su parte. Yo necesito regresar para asegurarme de que hayan encontrado a Harry ―Apareció frente a su tienda, lo que fue bueno, ya que ahora ésta se encontraba en llamas. Se dio la vuelta para dirigirse a la tienda de Durmstrang, esperando que Krum estuviera allí y pudiera decirle dónde había ido Harry.

3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS

Severus caminó con rapidez a través de la multitud, dirigiéndose a las tiendas de quidditch. Si Harry se encontraba con Viktor Krum, estaba seguro de que el joven búlgaro haría todo lo posible para que estuviera a salvo. Se encontró con la dificultad de ir en sentido contrario a donde corría la gente.

Eventualmente, la gente disminuyó y se encontró rodeado por tiendas desiertas que estaban incendiándose. El calor era intenso y tuvo una sensación de surrealismo, como caminar por una escena del infierno. Sus sentimientos se intensificaron al aproximarse a un grupo de mortífagos, sus máscaras blancas manchadas ahora con hollín y lodo. Las caperuzas estaban torcidas y se encontraban agitados... lo que era fácilmente explicable por la forma plateada del Patronus de Harry alejándose triunfante.

Severus se relajó un poco, si el patronus-Yvane estaba alejándose entonces Harry debía haber escapado a salvo. Consideró atacar al grupo, solamente eran siete, pero necesitaba hallar a Harry. Se detuvo lo suficiente para lanzar un amplio Incendio para hacer que todas sus túnicas se quemaran. Era demasiado amplio para infligir un daño serio, pero esto hizo que varios de ellos decidieran Desaparecer.

Severus corrió siguiendo la forma del patronus-Yvane. Este se dirigía hacia la tienda de Durmstrang. Severus hizo una mueca, esperaba posponer esta reunión. Pasó junto a cada vez menor cantidad de personas y se encontró cerca de la tienda. Como las otras, era pequeña comparada a su interior. Levantó su varita preparado para cualquier cosa mientras entraba en ella.

Suponía que no debería haberse sentido sorprendido de hallar a Harry rodeado por estudiantes de Durmstrang que se reían de los mortífagos escapándose como conejos delante de su patronus-dragón. Harry lo vio y saltó poniéndose de pie con alivio.

―¡Papá! ―exclamó encantado, abrazándolo. Severus puso un brazo alrededor de Harry colocándolo junto a su costado. Tenia su traslador en la mano izquierda colocado sobre el hombro de Harry―. Viktor y sus amigos me trajeron aquí cuando comenzó el pánico. Todas esas personas estaban entre nosotros y ti.

Viktor se rió y uno de los estudiantes dijo―. En realidad, yo creo que Harry nos salvó. Él conjuró un dragón patronus para proteger nuestro escape.

Severus sonrió un poco tenso, bajando con cuidado su varita. Los estudiantes no habían tomado a mal su varita alzada, ellos eran de Durmstrang y comprendían que Severus necesitaba evaluar la situación antes de bajar la guardia.

―Un Patronus impresionante... un dragón ―la voz provenía de un lado, pero Severus ya tenía sus ojos puestos en Igor. No se molestó en subir su varita, nunca le había temido a Igor como oponente. Estaba cauteloso de una traición por su parte, o de una cuchillada por la espalda, pero en una pelea frente a frente él derrotaría a Karkarov aun estando medio dormido y en su camisa de dormir. Casi estaba seguro de que hasta Gilderoy Lockhart podría vencerlo en un duelo.

―Igor ―entonó Severus a modo de saludo. No quiso insultar a los estudiantes desdeñando a su Director abiertamente. Pero sí se volteó hacia Viktor, inclinando la cabeza dándole las gracias. Viktor se alegró y asintió a su vez. Nada más necesitaba decirse, Severus reconocía su deuda. No era en realidad una deuda de vida, pero se le debía un favor.

Severus se volteó hacia la puerta, despidiéndose de los estudiantes. Igor se acercó mientras alcanzaban la puerta, y le sonrió algo burlón―. Es una protección admirable la que adquiriste, Severus.

Severus lo miró con enojo, agradeciendo que el Director de Durmstrang hubiese hablado en un tono bajo. ¿Por qué todos querían parecían querer socavar la confianza de Harry de que era querido por sí mismo, y no como un arma, ni un instrumento de venganza, ni un escudo. Justo cuando Severus estaba pensando espetar un comentario sarcástico, una nueva oleada de gritos se escuchó, distrayéndolos a todos.

La imagen verde con la forma de una calavera y una serpiente aparecía en el cielo, provocando un estremecimiento de horror en Severus... la Marca Tenebrosa.

Después de años de preparación y anticipación, y todavía esto estaba sucediendo demasiado rápido. Severus se impuso a sus nervios, y envió su Patronus con un mensaje a Lucius, diciendo que había hallado a Harry y lo llevaría a Dragonsrest.

MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS

Tom iba a hacia donde se mezclaban los cánticos con los gritos. Había luces brillantes y un sisear de hechizos. Tom sintió una fuerte oleada de adrenalina y furia surgiendo en sus venas, provocando que aferrara su varita con mayor fuerza. Yvane estaba moviéndose en el fondo de su mente, también ansioso por entrar en acción.

Tom se acercó al grupo de mortífagos que estaban cantando y maldiciendo a grupo de empleados ministeriales mezclados con dos aprendices de Aurores que intentaban combatirlos. La razón de que encontraran en un punto muerto era evidente. Los mortífagos se habían apoderado de la familia muggle dueña de la propiedad y los levitaban muy alto en el aire. Era difícil decir quien mantenía a los muggles en el aire, y si maldecían a los mortífagos ellos necesitaban que alguien evitara que cayeran los muggles, y eso era difícil mientras recibías maldiciones de los otros mortífagos.

Dora se encontraba allí para alivio de Tom, y él corrió hacia ella―. Yo puedo hacer que los tres lleguen al suelo bien, tu ocupate de devolver el fuego a los mortífagos tan fuerte como puedas.

―¿Estás seguro...? ―empezó Dora, pero al ver la mirada resuelta de Tom solamente señaló una tienda medio quemada desde donde podría cubrirse para lanzar hechizos.

Ella corrió hacia el grupo de Aurores y gente del ministerio y les dijo que un grupo de voluntarios se ocuparía de la seguridad de los muggles mientras ellos atacaban a los mortífagos. Ella dio la orden y ellos atacaron como uno, enviando maldición tras maldición al grupo asombrado de mortífagos que no esperaban que ellos se atreverían a atacar con los muggles en riesgo.

Los magos que sostenían a los muggles abruptamente los dejaron caer gritando y pataleando... pero en vez de estrellarse en el suelo, estos flotaron gentilmente sobre un grupo de organizadores deportivos que se escondían acobardados hasta ser bajados entre ellos. El grupo no sabia hacer nada peor que un maleficio para tropezarse, pero estuvieron encantados de ayudar a Desaparecerse con los muggles a un lugar seguro en el ministerio, y dejaron así libre a Tom para que volcara su atención sobre los Mortífagos. Él salio desde atrás de la tienda y caminó hacia ellos con una sonrisa malévola que no era nada más que un refilón de dientes. Yvane ardía con rabia justiciera en su mente. Tom se preguntó brevemente donde estaba el dragón pacifista que primero había conocido.

Tom lanzó unos Expulso lo bastante fuerte para lanzar a dos magos a la vez, haciendo que chocaran contra árboles y postes de tiendas con ruidos secos. Los mortífagos se voltearon hacia él con ira, y Tom evitó sus maldiciones en vez de poner escudos y continuó lanzando maleficios. Algunos de ellos empezaron a irse, su diversión había terminado. A otros no les gustó tener que irse cuando parecía ser más una huida que otra cosa.

Dora corrió al lado de Tom uniéndose a su ataque. Adrian Kirke, unos de los viejos compañeros de dormitorio de Tom en Gryffindor, se puso al otro lado de Tom para lanzar escudos que bloqueaban los ataques de los mortífagos. Adrian estaba en su uniforme de Auror cadete también, y le dio una sonrisa brillante a Tom.

Sus esfuerzos se redoblaron cuando Lucius apareció corriendo, aunque los Mortífagos que quedaban parecían saber lo que hacían y se escudaban algo mejor.

Todos los combatientes quedaron paralizados cuando una luz verde fantasmal iluminó el cielo. Todos se voltearon a ver: Mortífagos, Aurores y los cadetes, empleados ministeriales y los pocos fanáticos de Quidditch que aún quedaban en el área. Los corazones de todos se helaron horrorizados ante la vista de la Marca Tenebrosa. Ninguno de los presentes celebró la aparición.

Los mortífagos que estaban aun conscientes, Desaparecieron con miedo en sus corazones. A pesar de su alegría previa de que había signos definidos de un alzamiento oscuro, y su alegría por los intentos de Voldemort de resucitar los últimos tres años . . . ahora que veían la Marca Tenebrosa recordaron de que el Señor Oscuro no estaría feliz con ellos. Ellos habían renegado de él en los juicios, insistiendo haber sido forzados a su servicio, emplazados bajo la maldición Imperius. Y aun peor, nadie había intentado encontrarlo.

Cabezas rodarían cuando fueran convocados... y ellos lo sabían.

3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS

Voldemort estaba sentado en un sillón mullido frente al fuego. A pesar de que ser verano, el cuarto se sentía helado. Su cuerpo seguía siendo apenas tan alto como Colagusano, y eso era solamente porque Pettigrew constantemente estaba con los hombros encorvados.

La resurrección parcial cuando menos le significaba tener algo de magia a su disposición, cuando menos tanta como la Barty Crouch Junior, así que él se sentía seguro dando órdenes al par de magos con impunidad. No es que Barty Junior soñara con desafiar a su Señor, el mago estaba demasiado enamorado con la idea de ser la mano derecha de Voldemort para discutir cualquier cosa.

Colagusano, en cambio, a pesar de haber tenido la esperanza de reunirse con el Señor Oscuro como protección, ahora que se encontraba allí no tenía ganas de salir a conseguir información o a hacer algo que lo expusiera al peligro y una posible captura. Él había visto los póster de búsqueda y captura por todas partes en el mundo mágico. Hasta en el mundo muggle había posters de él, advirtiendo que se trataba de un asesino.

Darle al Señor Oscuro su varita lo había apaciguado de algún modo. Peter había conseguido darle a Voldemort un trozo de información que lo había hecho sonreír... había escuchado hablar a Arthur y Percy Weasley acerca del Torneo de los Tres Magos que se realizaría durante la primavera. Voldemort tenia planes que se pondrían en acción con esto, si tan sólo pudiera tener a alguien dentro de Hogwarts.

Pettigrew escuchó, después de mucho evadirse y sudar mientras espiaba a Aurores y sus cadetes en algunas de sus tabernas favoritas, que el viejo Ojo Loco Moody había estado de acuerdo con ocupar la posición de Defensa Contra las Artes Oscuras en Hogwarts. El ministerio estaba aliviado de no tenerlo debajo de sus pies por un tiempo, y Hogwarts estaba aliviado de tener un profesor con conocimientos.

Esto compelió a Voldemort a ponerse en acción, ubicaron el domicilio de Alastor Moody, inspeccionaron las protecciones mágicas, e investigaron acerca de su rutina. El hombre llevaba la paranoia a sus extremos.

Barty Junior siguió a Moody hasta la Copa Mundial, y observó los gestos y peculiaridades del hombre, y tenia muchos de esos. Necesitaba conocerlos para imitarlos. Las payasadas de los mortífagos después del juego, irritaron a Barty Crouch Junior. ¿Cómo se atrevían a comportarse como si fueran algunos de los leales al Señor Oscuro? Rápidamente puso fin a su bravuconería con un bien emplazado Morsmordre. Después escuchó con regocijo como Moody les hacía pasar un mal rato a Malfoy y Karkarov, diciendo que "tenía a tantos Mortífagos corriendo por el lugar que no sabía por quién comenzar".

Al día siguiente pusieron su plan en acción. Barty transfiguró su baúl, (que tenia muchos compartimientos, algunos de ellos tan grandes como cuartos), en un contenedor de basura. Después ellos esperaron de manera impaciente que Moody hiciera saltar la trampa cuando fuera a sacar su basura (aquello que era difícil o imposible de desvanecer). El contenedor de basura "se tragó" a Moody mientras este pateaba y gritaba, y Barty volvió a convertir el contenedor de basura en su baúl. Ahora tenía el ingrediente faltante para la Poción Multijugos.

3MS3MS3MS3MS3MS3MS3MS

Harry se daba vueltas en la cama transpirando, y despertó con dolor de cabeza. Había estado teniendo sueños, posiblemente pedazos de escenas. Uno con una elfina doméstica muriendo, y otro en que Peter Pettigrew se escurría por ahí gimiendo de que no quería dejar la casa. Él le contó a su papá esto, y Severus se preocupó. Los fragmentos de sueños tenían poco sentido, así que le dijo a Harry que debía aclarar su mente antes de irse a dormir. Esto los detuvo por un tiempo.

Él intentó ordenar sus pensamientos después de la Copa Mundial, pero su mente era un torbellino. Su sueño de esa noche era acerca de Voldemort y Pettigrew junto con otro mago. Ellos estaban hablando acerca de un torneo que habría en Hogwarts. El mago de corta estatura de aspecto malvado demandó que le consiguieran "al muchacho", y que solamente su "sangre serviría". El sueño había concluido cuando un muggle viejo había entrado tambaleándose en medio de su conversación, y ellos lo habían asesinado.

Su cicatriz le ardía y dolía al despertar, y bajó a desayunar sintiéndose mal. Harry esperó hasta que Rosmerta se fuera con Beth para llevarla a la escuela y después ir a Las Tres Escobas, y entonces les contó a Severus y Tom lo de su sueño.

―... Me dolía mucho la cicatriz y este sueño fue mucho más claro que los otros que tuve antes, pero debe haber sido tan sólo un sueño, ellos no hacían más que hablar de un torneo... ―Severus y Tom se miraron uno al otro con trepidación―... y al que ellos seguían llamando "Mi Señor"... bueno no era como yo esperaría que luciera el Señor Oscuro ―Harry se rió sin humor, y con una mirada interrogante añadió―: ...Sus orejas eran un poco puntiagudas y su piel un poco verdosa, no mucho, pero un poco. No sé si ustedes han visto episodios de Viaje a Las Estrellas o las películas, pero si Spock tuviera menos de cinco pies de altura, se vería algo parecido a eso, creo.

Severus sonrió, él recordaba ese programa de televisión de su niñez, y al personaje. Tom pareció intrigado, y mientras Harry se lo explicaba, la mente de Severus especulaba... eso no pudo ser solamente un sueño. El torneo era un hecho, y los que estaban al tanto eran cuidadosos de no dejarle saber nada a los estudiantes.

El periódico fue entregado y tenía las esperadas historias de "Terror en la Copa del Mundo". Había un montón de fotos de los 'mortífagos' capturados. Unos pocos habían muertos víctimas de una maldición explosiva. Harry miró a Tom, quien no pareció perturbado por los eventos de la noche anterior. Bueno, estaba seguro que Yvane lo regañaría si estaba equivocado.

Harry suspiró y terminó de desayunar. Otro año excitante venia, estaba seguro.

Severus y Harry comenzaron a empacar sus cosas para el año escolar mientras Tom los miraba pensativamente. Él estaría allí por unas semanas para la primera prueba, la Reserva de Gales había proveído al menos uno de los dragones. Percy y Tom iban a ayudar en su manejo. De todos modos, él detestaba cuando pasaba un período largo de tiempo sin ver a su familia. Se alegraba de que sus habilidades con los cristales de danburita se hubieran fortalecido lo suficiente para poder comunicar frases en vez de sólo pensamientos o una sola palabra.

A la mañana siguiente, Severus se fue a Hogwarts por flú, y Tom llevó a Harry a la estación de tren con Rosmerta y Beth. Harry subió contento al tren, sonriendo. Hasta ahora todo iba bien.

ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ

N/T: Bueno, el Torneo está en puertas, veremos como salen de estas. Muchas gracias a todos quienes leen, comentan, favorecen y han puesto de favorito el fic.

Harry Potter, personajes y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretención.

Editado 17NOV2020