N/T: Por favor, imagínense el acento de Krum y Delacour. Y ya que estamos, eso que habla Hagrid. Yo no puedo escribirlos con propiedad.
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3 MERODEADORES SLYTHERIN
Autor: severusphoenix
CAPÍTULO 121: "Anillos y Cristales"
Tom P. Riddle apretó los dientes cuando Dora se alejó con la espalda rígida y el cabello todavía escarlata... o tal vez magenta, de cualquier manera eso no era bueno.
―Tranquilo, Tom, aun no has dicho que sí... y ella no puede culparte por esto, siempre y cuando tú no estés de acuerdo ―le dijo Yvane. Todo este drama durante los rituales humanos de apareamiento era un poco tedioso a veces. Un par de revolcones y peleas entre dragones establecía quién pertenecía a quién y eso era el final del asunto... claro que podría haber bravuconadas y amenazas entre los machos jóvenes, pero adquirir una pareja ciertamente no se arrastraba por años de este modo.
Tom inhaló aire para tranquilizarse y forzó una sonrisa en su rostro mientra contestaba a la seductora campeona de Beauxbatons. Ella era bastante bonita, aunque él siempre encontró que esas del tipo de "princesa de cuento de hadas" eran bastante aburridas. Ella tenía bastante atracción Veela para hacer que la notara, y si él no estuviese consciente de la causa de esta atracción (y si aún fuera un adolescente), podría haberse sentido atrapado por esto. Entre el estar prevenido contra la atracción y la protección de sus sentimientos hacia Dora, Tom no se encontraba en mucho peligro de sucumbir a la Veela.
―Me encuentro muy halagado por su petición, sin embargo, yo tengo una novia y mi relación con ella es muy seria ―consiguió decir con lo que esperaba fuera una sonrisa torcida y no una irritada―. Estoy bastante seguro de que no podría llevar a otra persona al Baile de Yule, como estoy seguro de que yo objetaría a que ella asistiera con otro mago.
Fleur vaciló entre el agravio y la admiración... aunque su negativa hizo que ella quisiera perseguirlo todavía más, después de todo, un mago leal a su amor enfrentado a las armas de una Veela era algo para admirarse. Sin embargo, ella tendría que ser paciente. Estaba segura de poder crear una brecha entre el rico, atractivo y competente señor Riddle y su novia, quien quiera que fuera, y después ella atacaría.
―Ah, bueno... ―Fleur miró a Tom con una sonrisa y un suspiro de pesar―... supongo que segia mucho esperar que usted no tuviega un compromiso... ―Fleur vaciló―... ¿Me podría decir si sabe de alguien que pudiera estar disponible para escoltarme...? ―le preguntó con un poco de ruego. Él se aseguraría de sugerirle un amigo suyo, garantizándole así a ella la oportunidad de quedar cerca de Tom Riddle. Si Fleur conseguía mantenerse cerca de él y... uh, disponible , aún tendría manera de ubicarse junto a él.
Tom pensó con rapidez. La forma más rápida de deshacerse de ella era lanzarle otro hombre. Vio a un posible sacrificio y le hizo señas con alivio.
―A decir verdad, mi buen amigo y socio en mis actividades en la Reserva de Dragones, el señor Percy Weasley estará aquí para el Baile de Yule ―Tom presentó a su deslumbrado amigo, quien miró a Fleur con asombro.
Fleur se sintió más tranquila al recibir la mirada estupefacta de Percy, esa era la respuesta normal de los hombres cuando estaban cerca de ella.
―La señorita Delacour se encuentra renuente a ser escoltada al Baile de Yule por un estudiante de una escuela rival, aunque ella podría ser disuadida a ir con un antiguo miembro de una escuela rival... ―Tom miró significativamente a Percy.
Fleur examinó a Percy, no era el más apuesto que había visto, pero era presentable. Y además estaba el hecho de que el señor Riddle dijo que Percy Weasley era su socio de negocios, y por lo tanto debía pasar mucho tiempo en compañía de Tom.
Fleur le sonrió dulcemente mientras Percy tartamudeaba una oferta para ser su escolta en el Baile, y ella aceptó sonriendo. Tom los dejó para finalizar los detalles, sin embargo, Dora ahora estaba en su puesto en las puertas, y por su expresión tirante y cabello escarlata... bueno, era obvio que no estaba de ánimo para escuchar sus descargos de inocencia.
Tom se dio la vuelta y se fue pisando fuerte, su temperamento desatándose un poco. No era justo estar atrapado en medio de esto. Se dirigió hacia las habitaciones que Dumbledore había designado para las personas extra que se encontraban aquí durante el Torneo. Los cuartos habían sido reparados y reamoblados pensando en ese evento. Habían pensado en colocar aquí a los estudiantes extra, pero después decidieron que era mejor alojarlos con los estudiantes de Hogwarts para que 'se conocieran', en tanto que el lugar quedó para alojar a la gente necesaria para organizar el Torneo.
Para alegría del Director, quedaron suficientes cuartos y suites para huéspedes que pagaran su estadía, dispuestos a pagar una gran suma para estar aquí durante las pruebas. Entre ellos y las cantidades de dinero que obtenían por la gente que pagaba en las puertas para asistir al Torneo de los Tres Magos, Hogwarts estaba recibiendo una buena cantidad de dinero. El dinero que pagaban para observar desde las áreas para sentarse era obscena, pero aun así se vendían.
El Consejero Escolar que llevaba los libros de cuentas estaba muy complacido, las cantidades obtenidas eran sustanciales y mantendrían a Hogwarts con los números en negro por bastante tiempo―. Después de todo, el dinero del basilisco en su mayoría se gastó en reparar el castillo y dejarlo en una condición casi prístina, y pagar por el Torneo. Y el dinero del basilisco, aunque considerable, no duraría para siempre.
Los otros Consejeros y los profesores sólo sonrieron y asintieron. El tesorero siempre alegaba pobreza cuando hablaban de dinero, aun cuando tuvieran bastante.
Tom meneó la cabeza al recordarlo y se acomodó en una silla frente al fuego en el cuarto que le habían asignado. La mayoría de los 'trabajadores' tenían que estar en habitaciones dobles, pero a él los Consejeros le habían dado una habitación para él solo cuando se dieron cuenta que era uno de sus ricos benefactores. Hizo una mueca, cuando menos podía rumiar y estar melancólico en soledad.
Yvane estaba igual de molesto. Él esperaba que Dora cuando menos se esperara a descubrir si Tom aceptaba la oferta de la Veela antes de darle calabazas―. Bueno, supongo que ella necesitaba atender primero su trabajo... ―masculló Yvane con renuencia.
Tom bufó con enojo. ¿Cómo podía Dora ser tan mezquina después de regañarlo varias veces por sus celos cuando él gruñía por los colegas de Dora que siempre estaban babeando sobre ella? Tom había sofocado sus resentimientos por ellos y había 'confiado' en ella. Ignorar sus miradas lascivas y chistes cuestionables iba contra su naturaleza y solamente lo había hecho porque Yvane le había insistido que si ella fuera del tipo infiel, lo mejor sería que lo descubriera ahora.
El pensamiento de Dora siéndole infiel le daba pesadillas, y soñar despierto con tortura, mutilación, y una muerte lenta para cualquiera a quien descubriera en la cama con Dora. En cuanto a Dora... bueno, él la amaba, así que su muerte sería rápida.
Yvane desaprobó a medias estos pensamientos de infligir dolor, después de todo, si había alguien que comprendiera de ser territorial era un dragón.
―Bien, hasta ahora Dora no había enfrentado a una rival potencial. Ella no estaba presente otras veces cuando otras hembras te han echado el ojo ―añadió Yvane, entrando en calor sobre el tema―. Tu habías sufrido de celos, y ella no. Ahora ella sabe lo que se siente, y esta experimentando el que alguien intente seducir a quien ella ama.
Tom parpadeó lentamente, esto podría ser algo bueno. Dora comprendería por fin como se sentía él, y dejaría de detener sus objeciones a los flirteos de sus colegas como un asunto de 'confianza'.
―No, eso no es totalmente correcto... ―interrumpió Yvane―. Debes considerar que como te sientes tu ahora, es como ella se siente cuando tu actuas como si ella cediera a las ofertas de los Aurores con quienes ella trabaja. De modo que todavía es, cuando menos en parte, un asunto de confianza.
Ah, Tom pensó con reluctancia. Sí, suponía que un par de veces se comportó como un cretino. Había siseado insultos creativos acerca de los admiradores de Dora... por lo bajo, por supuesto, pero lo bastante fuerte para que ella lo escuchara. Dora no había dicho nada cuando Fleur le hizo su oferta, cuando menos todavía no. Sin embargo, su mirada malévola lo había dicho todo.
Tom recogió un menú que estaba sobre un pequeño escritorio. Los no-estudiantes eran alentados a comer en sus habitaciones y había una nueva selección cada pocos días. De forma ausente, Tom tocó con su varita el estofado de res, y este apareció frente a él junto a una pequeña hogaza de pan crujiente y una taza grande de té con miel y limón.
Al terminar de comer, se echó para atrás sorbiendo su té y elaborando planes. Necesitaba una estrategia en caso de que tuviera lugar una batalla con Dora. Lucius y Severus con frecuencia bromeaban que era mejor asumir la culpa por cualquier cosa y descubrir cuáles eran las penalidades, y después tratar de camelar y negociar los castigos para rebajarlos lo más posible. Tom sentía que era un confiable plan Slytherin.
Aun así, le irritaba ceder cuando no era culpable de ninguna infidelidad.
Tom escuchó una tos para llamar su atención desde la puerta y alzó la vista. Dora estaba allí, su cabello ahora de un tono azulado tristón, y sus ojos rojos e hinchados. Él reprimió su impulso de ir a consolarla de inmediato y esperó con paciencia a que ella hiciera la próxima movida.
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Harry miró los dos trozos de cristal de Danburita, temeroso de comenzar, pero la Navidad se acercaba y esto necesitaba hacerse. Meses atrás, Harry había notado que una pequeña pieza de su cristal se había roto y tuvo una idea. Con rapidez revisó la mitad de Tom y vio que un pedacito podía quebrarse con facilidad. Tom estuvo de acuerdo en hacerlo cuando Harry le explicó su idea.
Harry y Tom se habían vuelto bastante buenos para comunicarse por medio de los cristales aun a grandes distancias. Harry esperaba que pudieran combinar los trocitos de cristal para hacer una pequeña esfera para Severus... y ya que eran pedacitos de los cristales de Harry y Tom podría ser que pudieran enviarle también a él mensajes.
Harry tenia un par de libros abiertos frente a él sobre su escritorio. Copió los hechizos que necesitaba para la transfiguración. A pesar de que James Potter fue 'brillante' en esa materia, Harry aún luchaba con ello. Dudley decía que era porque la teoría no parecía tener sentido para Harry, a diferencia de a su primo, quien la había comprendido con facilidad.
Dudley se había ofrecido a ayudarlo, o hasta a hacer los hechizos por él, pero Harry estaba determinado a hacerlos por su cuenta. Con nerviosismo practicó el encantamiento y su práctica final la efectuó con unos cristales que adquirió de un vendedor callejero en Callejón Diagon. Los cristales se fundieron y formaron una esfera perfecta, y Harry asintió para sí mismo, para después recoger con cuidado los dos trozos de cristales de Danburita. Hedwig hizo ruidos para darle valor y esponjó sus plumas.
Harry movió su varita en un patrón intrincado, diciendo el encantamiento con clara firmeza. Las astillas se unieron y fundieron echando chispas y un pequeño resplandor. Una esfera facetada de color dorado cayó en el escritorio frente a él, para alivio de Harry. Era pequeña, un poco menor a una snitch, pero Harry esperaba que sirviera para su propósito. Su papá insistía que los mejores presentes eran los confeccionados o pensados por Harry.
Harry colocó con cuidado la esfera en una caja ornada con acolchado de seda y le puso una etiqueta: «Para Papá, de Harry y Tom.»
Harry se acostó en su cama, aferrando la caja y sintiendo satisfacción. Podía sentir como se adormecía; después de practicar una magia intrincada con frecuencia sentía deseos de echar una siesta. La magia que requería verter su poder era diferente. Cuando se trataba de duelos mágicos en que usaba un maldición explosiva o un Expelliarmus en realidad se sentía entusiasmado.
Harry se sintió amodorrado y se descubrió en una gran sala de estar.
Vio primero a Peter Pettigrew. El animago rata estaba agazapado a una lado de un sillón mullido en que estaba Voldemort. Harry notó con humor que se veía un poco menos verde, y también algo más alto. Se veía algo agitado y estado regañando al otro mago que estaba en el cuarto.
―Primero dejaste que ese pequeño cretino se librara de ser un campeón en el Torneo... ¿y ahora no puede siquiera conseguir que venga a ti por consejo? ―siseó el Señor Oscuro.
―Él ni siquiera acude a Dumbledore... ―contestó con desesperación el mago de cabello oscuro―. Él habla con Snape... o con su amigo, el mocoso Malfoy a quien favorece. También tiene una gran círculo de amistades, incluyendo a su primo sangre sucia. Y también esta allí ese que llama hermano: Tom Riddle, y su novia, la Auror Tonks. Él acude a ellos cuando Snape no esta disponible...
Voldemort se echó para atrás cavilando, y los dos magos frente a él estaban congelados anticipando su respuesta.
―Tu debes encontrar una manera de traer ante mí a Harry Potter... Esperábamos hacerlo calladamente, con simplemente hacerlo desaparecer al final de la última prueba. Nadie sabría lo sucedido con él hasta que yo reapareciera ―Voldemort sonrió con malicia―. Inclusive habrían culpado por ello a Snape o Malfoy. Ahora debes obtenerlo de cualquier forma posible.
―Le hemos estado trayendo magos y brujas con regularidad para que los drene... ¿necesita en realidad al muchacho? ―consultó Pettigrew temblando.
―Sí ―espetó Voldemort con furia, inclinándose hacia adelante de forma amenazadora―. Los que me han traído me han rejuvenecido lentamente... pero el muchacho es absolutamente necesario. El muchacho lo es todo para que funcione este plan.
―Yo lo haré... ―dijo con ansias el mago de pelo oscuro, una mirada fanática en su rostro―. ¡Yo le traeré a Harry Potter!
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Harry se arrancó con esfuerzo de la visión, con la cara llena de transpiración. Se sentó intentando controlar su rápida respiración. Blasfemó suavemente, pues había olvidado limpiar su mente antes de tomar su siesta. Estaba tan emocionado por su éxito con el cristal que se le olvidó. Aun así, necesitaba hablar con su padre. Severus había querido bloquear este tipo de visiones después de las primeras veces que le reportó Harry, pues sentía que presentaban más peligros que posibles beneficios.
Harry tomó una larga ducha y se cambió de ropas, posponiendo lo más posible esta entrevista. Al final, fue hacia la oficina de su padre, y escuchó desde el pasillo como alguien discutía en el almacén grande donde se almacenaban los ingredientes de pociones.
La puerta se abrió de golpe y un Igor Karkarov con ojos desorbitados se enfrentaba a un furioso Lucius y a un Severus de rostro impasible que sostenía la puerta abierta de forma puntual.
Karkarov jalaba su manga izquierda hacia arriba y continuaba su alegato―: ¡Tú sabes lo que ésto quiere decir, Severus! ¡No me digan que ninguno de los dos lo teme...!
Lucius permaneció silencioso, mirando con enojo al Director de Durmstrang. Severus no fue tan reticente―. Quizás nosotros no tengamos nada que temer ―dijo con socarronería.
Igor parecía pensar que las salvaguardas que ellos habían emplazado, las casas-refugio, y la red de relaciones dentro de los antiguos seguidores del Señor Oscuro para derrotar a Voldemort no tenían ningún valor. Él había estado intentando reclutarlos a ellos para que se unieran a Durmstrang para "su protección". Era obvio que Karkarov estaba preocupado por sí mismo, y esperaba que ellos le dieran protección. Ahora, empero, Igor esperaba obtener una promesa de seguridad de su parte.
―Ustedes tienen planes... yo sé que los tienen, he escuchado cosas ―Karkarov hizo todo lo que pudo para lucir amenazador, pero Lucius y Severus resoplaron. Lo único que daba miedo en Igor, era el estado de su dentadura.
―Todos han escuchado cosas, de eso estamos seguros ―dijo Lucius por fin con tono helado―. ¿Me supongo que quieres entrar en ello?
Karkarov notó la presencia de Harry y se bajó de golpe la manga sobre la marca oscurecida de una serpiente y una calavera. Se despidió con una leve inclinación del par de Slytherin y pasó rápido junto a Harry, dirigiéndose a la seguridad de su barco.
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Neville Longbottom dejó su escondite y también se fue corriendo. Los Mortífagos se estaban reuniendo, de eso estaba seguro, y estaban haciendo planes. No podía creer que se estaban saliendo con la suya debajo de la misma nariz de Dumbledore y con una cohorte de Aurores en el castillo. La madre de Blaise y su grupo estaban en lo correcto, alguien necesitaba hacerse cargo y traer órden al mundo mágico antes de que este lote los arruinara a todos.
El recién retornado "Moody" observó como se marchaba Karkarov y después Longbottom con deleite. Igor tenia razón al entrar en pánico... y en cuanto al cachorro Longbottom, bueno, Barty reconocía a un judas cuando veía uno.
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Harry se aclaró la garganta, obteniendo la atención de Lucius y Severus―. Y ustedes se quejan de que los estudiantes siempre son tan dramáticos... ―el par de hombres se rió por lo bajo, y Harry meneó la cabeza con pesar―. Necesito hablar contigo ―su voz descendió en un susurro―. Tuve una visión...
Severus jaló a Harry dentro de su oficina, y Lucius entró en sus talones resuelto a que no lo dejaran fuera. La puerta fue sellada y colocaron protecciones en el cuarto, y después Harry les contó lo que había visto y oído.
―... Yo estaba tan cansado después de terminar mi proyecto, y no recordé despejar mi mente antes de dormir ―Harry miró abajo a sus zapatos, infeliz. Odiaba decepcionar a su papá.
Severus pensó en estas novedades, preguntándose si debería actuar con severidad para imponerle esta lección a Harry. No. Harry reaccionaría mal a eso, tal como James Potter, y podría actuar en forma rebelde cuando sentía que lo castigaban de manera injusta. Esto había sucedido solamente una vez o dos desde que Harry estaba bajo su cuidado, pero Severus había tomado nota con cuidado de lo que disparaba esta actitud. Un poco de remordimiento funcionaría mucho mejor.
―Uno de mis mayores temores, Harry, es que el Señor Oscuro descubra esta conexión y la utilice, ya sea para enviar información falsa, o para atormentarte, o hasta para poseerte... ―Severus no tuvo que gritar para hacer que Harry palideciera―. Tal vez yo no he enfatizado el peligro que significa esta conexión para ti, los ejercicios que hemos estado haciendo que practiques son imperativos para que tu los aprendas... y los uses.
Harry asintió con desesperación. Su olvido en limpiar su mente parecía incluso peor ahora―. No pretendía olvidarlo, y no lo hubiera hecho a menos de estar tan cansado, y tampoco tenía intención de quedarme dormido en primer lugar.
―Pienso que necesitamos progresar un poco más en tu Oclumancia, eso hará que aprendas a proteger tu mente con un poco más de facilidad... ―Severus dijo lentamente y con renuencia.
Harry se iluminó, los libros de eso habían sonado interesantes.
―Eso llevará tiempo ―interrumpió Lucius―. Veré si logro encontrar algo que te recuerde despejar tu mente antes de ir a la cama.
Harry asintió y se escapó por la puerta, dejando al par de adultos para discutir acerca de Karkarov, el Señor Oscuro, y si acaso deberían comprarles joyas a Tuney y a Ros para la Navidad, o si mejor sería regalar pieles este año.
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Harry fue por el castillo tratando de ignorar los grupos de niñas que se reían detrás de las manos y que seguían susurrando al verlo... por supuesto que comprendía cual era el problema. El Baile de Yule estaba a dos semanas de distancia y desde el anuncio todas estaban ansiosas de que les pidieran ir.
Las palabras apenas habían dejado la boca de Dumbledore, cuando Dudley se lo pidió a Padma, quien había accedido de inmediato. Dudley arrastró a Draco para que se lo pidiera a Parvati, para que ella tuviera pareja, y esto libraba a Draco de pensar a quien pedírselo. Parvati sabia que él lo estaba haciendo para seguirle la corriente a su hermanastro, así que no se hacía ilusiones con esto, lo que alivió inmensamente a Draco.
Para enorme placer de Hermione, y un poquito de vergüenza, Viktor Krum le pidió que lo acompañara al Baile mientras estaba rodeado por sus amigos de Durmstrang. Ella se sintió halagada y un poco ilusionada... y lo mejor de todo es que esto haría que sus amigas se sintieran satisfechas por un tiempo de que ella resultara ser tan "femenina" como ellas. Ella podría dejar de buscar encantamientos y hechizos para realzar sus facciones o para que sus ropas fueran más lindas.
Ron Weasley observó esto con el ceño fruncido. Ya no era el mejor amigo de Neville, pero pensó que era todavía bastante cercano a la otra parte de lo que una vez fuera un trío muy unido. Había pensado que le pediría a Hermione que fuera con él al Baile de Yule, pero ahora estaba sin nadie con quien ir y con un conjunto de túnicas espantosas del cual se burlaban sus hermanos.
Draco miró a Viktor con un poco de rabia, aunque no estaba seguro de por qué era así. A él le agradaba Viktor... y no es como si él le hubiera pedido a la amenaza desmelenada salir juntos, de todos modos. Él se dio la vuelta, determinado a no pensar en ello.
―¿A quién le vas a pedir que te acompañe, Harry? ―le preguntó Draco a Harry mientras se sentaba a la mesa.
Harry meneó la cabeza de buen humor―. No tengo la menor idea. Estaba pensando en ir solo y danzar por mi cuenta con una pareja invisible, eso haría que a la profesora McGonagall por lo menos le diera una apoplejía ―Dean y Seamus se echaron a reír a carcajadas al escucharlo, y Draco meneó la cabeza.
Los gemelos se entusiasmaron... eso sonaba como una idea interesante.
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Dora Tonks miró a Tom con vacilación. Ella sabía que su temperamento se le había escapado de las manos, y después no supo como actuar después de tal despliegue de celos, así que consolidó su error ignorando a Tom. Después de todas esas discusiones acerca de no usar anillos que pudieran anunciar que ellos sostenían una relación seria con el otro y que no eran sólo "citas casuales"... tener un ataque de celos porque una Veela de cascos ligeros se había insinuado con Tom era el colmo de la hipocresía y ella lo sabía.
Dora hizo una mueca al recordarlo. Para ser justos, y por cuanto Fleur Delacour sabía, Tom no tenía compromisos... y no era culpa de Tom que ella tratara de hacer que le diera una cita.
Ella alzó los ojos con renuencia para encontrar la mirada de Tom, y no se sorprendió de ver que denotaba cautela y algo de frialdad. Sin embargo, aun dolía, él nunca la había mirado así antes―. Vine para ofrecerte una disculpa, Tom. Fui muy injusta contigo. No quise que proclamáramos en público nuestro compromiso con unos anillos, y ahora me estoy comportando como una idiota porque hemos convencido a todo el mundo que sólo somos algo más que amigos, y ahora otras personas están actuando de acuerdo a eso.
Tom se relajó un poco, cuando menos ella comprendía lo sucedido, y que ésto no era su culpa. Quizás podría salir de esto sin tener que disculparse.
―Yo tampoco me di cuenta lo terrible que es cuando desconfían de tí por algo que otra persona hace ―contestó Tom calladamente―. Lamento haberme comportado tan mal cuando tus colegas flirteaban contigo. Todavía no me gusta eso... pero yo debería confiar más en ti.
Dora asintió en comprensión―. Yo no sabía lo aterrador que se puede sentir cuando alguien anda detrás de quien amas... aun cuando tu confías en ellos ―Dora tragó saliva con dificultad―. Y es mi culpa... por decir que no deberíamos comprometernos...
Tom sintió que había un punto débil en las defensas de Dora y atacó con un sentimiento de exaltación. Yvane lo apremió a ello y Tom extrajo una cajita ornamentada con un floreo. La cargaba con él hacia meses, con la esperanza de que ella mostrara signos de ablandarse. Tom se puso de pie sosteniendo la cajita y la abrió para mostrarle a ella un enorme diamante amarillo en un engaste elaborado.
―Dora, ¿consentirías en ser mi esposa? ―le preguntó Tom con seriedad. Y después quedó congelado viendo sus ojos llenarse de lágrimas.
Para su alivio ella lo abrazó dándole un beso―. Sí, sí, sí ―contestó entre besos.
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Más tarde, Fleur Delacour con el ceño fruncido vio como Tom Riddle y su prometida enseñaban el anillo a sus amigos. Una pieza ostentosa, pensó ella con desdén.
Después pensó con rapidez, muchas de sus amigas dirían que un compromiso no lo dejaba fuera de límites. Sin embargo, a ella le desagradaba la idea de ser la cazadora. Tom Riddle claramente no estaba interesado en ella... todavía. Pero si ella se encontraba dentro de su círculo de amistades, eventualmente él se daría cuenta que ella era mucho mejor partido y rompería su compromiso con... quienquiera que fuera esa bruja del pelo chabacano.
Fleur fue hacia Percy, quien estaba hablando con otro Jinete de dragón cerca de la pareja recién comprometida―. ¿Qué está sucediendo, Percy? ―preguntó ella batiendo sus largas pestañas.
―Oh, Tom por fin se acaba de comprometer con Dora ―contestó Percy con una sonrisa complacida. El Jinete la miró con algo de estupor, haciendo que ella se sintiera inmediatamente más segura―. Permita que la presente...
Fleur accedió a ello con una sonrisa de satisfacción, y dejó que Percy la llevara hacia adelante.
―Tom, ya sé que ya conociste a Fleur Delacour... Dora, permite que te presente a la campeona de Beauxbatons, Fleur Delacour. Fleur, ella es la Auror Nymphadora Tonks, quien por fin ha consentido a casarse con Tom Riddle ―Percy realizó las presentaciones con un floreo.
Los ojos de Dora se aguzaron al ver a Fleur aproximarse con Percy. Tom ya le había contado que había emparejado a Percy con Fleur, y ella lo encontró divertido. Ahora, sin embargo, ella se dio cuenta que esto haría que Fleur tuviera acceso dentro del pequeño 'círculo' de Tom. Fleur y ella se tocaron los dedos brevemente, nadie lo llamaría un apretón de manos. A pesar del rostro de aspecto dulce y la sonrisa inocente, Dora vio la resolución en los ojos de la parte-Veela cuando miró a Tom. Estaba claro que ella no había abandonado su persecución.
Fleur miró a la Auror con mayor atención. A pesar del pelo ultrajante, y la actitud despreocupada, con claridad tenia la mirada de un gato cazador al mirarla a los ojos. Ella recordó haber leído acerca de la captura de Sirius Black, y que la forma animaga de la chica era un guepardo, si recordaba correctamente. Entonces no era algo para tomar a la ligera.
La Auror y la Campeona se miraron una a la otra. 'Que mejor que la otra se cuidara', pensaron ambas.
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Autora: Esta es la quinta vez que lo escribo. Lo despedacé, cambié de idea, y la hice otra vez y aun no me gusta. Oh, bueno, les advierto que se preparen, el angst aparecerá en uno o dos capítulos.
N/T: Muchas gracias a todos los lectores :D
Harry Potter, personajes y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretención.
Editado 19NOV2020
