N/T: Por favor, imagínense el acento de Krum y Delacour. Y ya que estamos, eso que habla Hagrid. Yo no puedo escribirlos con propiedad.

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3 MERODEADORES SLYTHERIN

Autor: severusphoenix


CAPÍTULO 125: "Tácticas de Bloqueo"

Albus Dumbledore llamó a Amos Diggory y a un contingente de Sanadores de San Mungo para ver a Cedric. Nadie había necesitado lidiar con un hombre joven que hubiera sido expuesto a la maldición asesina en años. Oh, los Aurores lo hacían de vez en cuando, pero el ministerio contaba con sus propios Sanadores que estaban las 24 horas en espera y usualmente no requerían del personal de San Mungo.

Cedric comenzó a revivir de forma atontada después de una hora, para alivio de todos. Los Sanadores estaban enlistando las pociones necesarias para los días siguientes y recomendaban una semana de reposo, cuando Harry Potter y Tom Riddle fueron traídos.

Dumbledore suspiró con alivio. Las noticias de la Auror Tonks de que Moody era en realidad un impostor usando poción Multijugos le dejó sorprendido... otro año con peligrosos profesores de Defensa Contra las Artes Oscuras pensó con desmayo.

Tom fue conducido a una camilla e insistieron en que Harry también se acostara en una. Dumbledore miró a su alrededor con curiosidad, él se esperaba que un sobreprotector Severus ya se encontrara aquí dando órdenes y llamando a gritos al Sanador Randall.

Dumbledore sacudió la cabeza y convocó él mismo al sanador de Harry. Dora le había dicho que Severus y Lucius habían partido detrás del trío de secuestrados. Ellos debían encontrarse aun buscándolos, sin saber que las tres víctimas ya se encontraban a salvo en Hogwarts. Si ellos no regresaban dentro de una hora, él les enviaría su Patronus con un mensaje. Desconociendo la clase de actividad furtiva en que pudieran encontrarse … bueno, no quería terminar haciendo que los mataran.

Un escuadrón de Aurores de aspecto sombrío arribó, demandando respuestas, por supuesto. Scrimgeour, tras llevar a Barty Crouch Junior a las celdas de detención, los había enviado hacia Hogwarts para interrogar a todos los involucrados. Un par de Aurores eran parte del nuevo grupo Scrimgeour de "Aurores de línea dura". Ellos bajaron el tono de su actitud rápidamente cuando vieron que Hugo Savage aun estaba presente, y Dumbledore tenia un aspecto particularmente adusto.

El Sanador Randall tuvo a Harry en forma con rapidez, aunque el duelo lo había drenado bastante mágicamente. El tiempo arreglaría eso, le dijo Randall a Harry mientras daba palmaditas en su hombro y le pasaba una pócima calmante junto a una curativa con una mirada resuelta. Harry se encontraba renuente, pero reconoció la mirada de Randall, no había forma de evitarlo. Ademas, él confiaba en Randall, estaba seguro que el Sanador se ocuparía de Tom.

Después de que Harry se quedó dormido, Randall tornó su atención hacia Tom, a quien lo atendían los Sanadores de San Mungo, mientras Dora aferraba una de sus manos.

―Bueno, definitivamente tiene una herida en el cráneo que le ha causado esta ceguera ―dijo un sanador viejo algo pomposo.

―Sí, sí... todo eso es muy obvio ―interrumpió con irritación una medi-bruja―. La pregunta es: ¿podemos remediarlo, después de su transformación animaga?

El Sanador D'Este y los otros dos magos fruncieron el ceño.

―Eso lo complica... ―dijo Madame Pomfrey con tono aproblemado.

Un mago anciano con una barba que rivalizaba a Dumbledore asintió―. El cerebro de un dragón es diferente. La anatomía difiere, así que la herida se debe haber desplazado... dos veces, cuando se transformó de nuevo. Necesitamos tener cuidado con la forma en que conjuramos nuestros hechizos.

―Bueno, sabemos que necesitamos reducir la inflamación... y limpiar el exceso de fluidos. Podemos comenzar con eso y mirar con cuidado mientras lo hacemos... haremos mayores curaciones si creemos que es necesario ―el Sanador D'Este ondeó su varita sobre Tom y comenzó un encantamiento. Los otros sanadores conjuraron hechizos de soporte, uno para mantener a Tom inmóvil, y otro para mantenerlo levemente sedado. El último puso un encantamiento de monitoreo sobre el paciente para asegurarse de que Tom se mantuviera estable.

Randall, Dumbledore y Savage observaron con atención mientras Dora mantenía su mirada fija sobre el rostro de Tom. Sería terrible si Tom nunca recuperaba la vista. Oh, existían hechizos que ayudaban, le harían capaz de 'ver' formas y sombras o 'saber' donde se encontraban los objetos. Sin embargo, eso no sería lo mismo. Sería el fin de la ambición de su vida de construir una biblioteca con memorias, ya que no sería capaz de ver esas memorias por sí mismo. Oh, el trabajo continuaría... pero sería sin Tom.

Savage y Dumbledore estaban parados al lado, enfurecidos. Tom fácilmente era uno de los magos más dotados que habían conocido, a la par de ellos en poder. Probablemente los sobrepasaría cuando alcanzara su pleno potencial. Ahora, pudiera ser que le hubieran privado de su vista... y no había nada que ellos pudieran hacer al respecto, incluso con todo su poderío mágico y la habilidad lista para usarse a su alcance.

El Sanador D'Este bajó su varita después de varios minutos y sonrió―. Pienso que hemos podido revertir todo el daño... ―su sonrisa disminuyó un tanto―... ahora sólo necesitamos esperar y ver si regresa su vista. Vendremos a revisarlo a diario para ver si necesita que se le realicen más curaciones.

Los Aurores que habían estado observando con impaciencia, sintieron que ya habían esperado lo suficiente. El líder aparente, Claudius Smith, era un partidario fervoroso de la actitud de línea dura de Scrimgeour concerniente a la posibilidad de actividades oscuras. Se sintió dichoso de ver detenido a Barty Crouch Junior, y las noticias de que habían embarcado a Azkaban a Malfoy padre, y al profesor Snape bajo las mismas narices de Dumbledore y Savage.

―Yo necesito interrogar a las... víctimas, si es que ya ha concluido, Sanador D'Este ―dijo el Auror Smith, un poco de forma pomposa. Era nuevo en la posición de líder de equipo y la gente presente en la sala era bastante abrumadora para su primer esfuerzo en intimidar a algunos 'testigos'. El muchacho Potter había estado gritando acerca de la resurrección de Voldemort y Scrimgeour fue insistente en que se retractara de ello. Era obvio que quería sembrar miedo para obtener apoyo a la facción de Dumbledore en la arena política.

Era evidente que Potter había sido preparado para convertirse en el testaferro de Dumbledore en su intento por obtener poder, y para limpiar la imagen de Malfoy y Snape. Potter era joven, y claramente estaba desesperado por la atención. Debía haberse acostumbrado a estar al centro del escenario y a obtener la constante exposición de la prensa, debía ser fácil de manipular por el Director Dumbledore y el par de Slytherins. Miró a Potter con lástima, él necesitaba que lo rescataran de esta insensatez, eso era seguro.

Madame Pomfrey de inmediato objetó a que "estresaran más a sus pacientes", pero el Auror Smith no quiso saber nada de eso.

―Se ha hecho la afirmación de que "Ya Saben Quien" ha sido resucitado. Esto necesita ser investigado de inmediato, sin importar el 'estrés' bajo el que se encuentren ―espetó Smith en respuesta.

Hugo Savage frunció el ceño, pero comprendía la urgencia de que los Aurores supieran exactamente lo sucedido en lo concerniente a Tu Ya Sabes Quien. Albus asintió también. Sí, mientras más rápido la gente aceptara que Voldemort había regresado, existía mejor oportunidad de que ellos lo derrotaran. Era que una pena por supuesto de que los muchachos no estuvieran en sus mejores condiciones...

Hugo avanzó antes de que Smith pudiera hacer algo―. Tom, muchacho, ¿te sientes en condiciones para contarnos lo sucedido?

Dora, aun aferrada a la mano de Tom, frunció el ceño. Ella también quería que esto se aclarara, pero no le alegraba que no le dieran ni siquiera un día de descanso a Tom. Harry frunció el ceño y se removió descontento después despertar parpadeando por el ruido que hacían los Aurores, aun con la pócima calmante que le hacia sentir menos nervioso acerca de todo esto.

Tom frunció el ceño, ya estaba sintiéndose bastante estresado con no saber si volvería a ver o cuándo. Además que extrañaba inmensamente la presencia calmante de Yvane. Tener la mano de Dora a que aferrarse era reconfortante, pero deseaba que Yvane estuviera allí para inspirarle más confianza.

―Yo vi al profesor … que aparentemente no era Moody... ―comenzó Tom con un pequeño gruñido. Yvane y él sabían que algo estaba mal con el profesor; sin embargo, él no podía decirle a los Aurores que "el dragón en mi cabeza dijo que algo andaba mal"―. Yo vi que él tenia el Trofeo del Torneo de los Tres Magos y que se encaminaba hacia el laberinto... se suponía que nadie estuviera jugueteando con la Copa, y yo no quería que Harry anduviese en el laberinto cuando estaban colocando todas esas criaturas peligrosas dentro.

Eso sonaba como una buena razón para tener que intervenir cuando habían llamado a Harry y a Cedric―. Tomé a Harry del brazo justo cuando se disparaba el traslador que estaba puesto en la Copa. No lo había tomado bien, y caí poco antes de llegar a destino. Me golpee la cabeza y quedé inconsciente por un rato, y al despertar ya no podía ver...

―Así que en realidad no sabe lo que sucedió... ―dijo Claudius Smith de manera triunfal. Perfecto, cualquier cosa que el tal Riddle dijera podía ser refutado, o cuando menos puesto en duda.

―Yo pude oír todo perfectamente bien ―interrumpió Tom con enojo, y rápidamente les contó a los magos y brujas presentes lo que había escuchado―... y después huimos, a pesar de que fue difícil volar mientras estaba ciego... el Patronus de Harry ayudó, por supuesto.

Harry ya se encontraba más despierto, y achicó los ojos a Smith al ver que el Auror escuchaba a Tom viéndose condescendiente, claramente "siguiéndole la corriente al mago inválido".

Hugo Savage notó que el Auror en entrenamiento que se suponía que debía estar registrando lo sucedido, no estaba escribiendo... al menos nada después de que Tom dijera que había quedado ciego. Él necesitaba traer Aurores que no siguieran el liderazgo de Rufus.

El Auror Smith no se molestó en interrogar más a Tom, mientras menos dijera Tom Riddle para el registro, mejor. Se dio la vuelta para hablar con Cedric Diggory, y quedó desconcertado un momento por las iracundas objeciones de Amos Diggory, que Cedric, por suerte, desautorizó.

Cedric palmeó la mano de su padre y lo acalló―. Sé que aterrizamos en un cementerio y vi claramente allí a Peter Pettigrew, y a otro mago con capa y capucha que le dijo que matara "al que sobraba". Pettigrew lanzó la maldición asesina contra mi... por suerte Harry me empujó a un lado y la maldición no me dio directamente. Entonces fui a dar contra la Copa y esta funcionó como traslador de regreso hasta aquí ―Cedric se echó para atrás, suspirando exhausto.

El Auror Smith sonrió con deleite―. ¿Así que usted no vio el rostro del otro mago que estaba encapuchado?

Cedric asintió, contento de que todo hubiera terminado.

Smith se volteó hacia un claramente hostil Harry Potter con reluctancia. Era afortunado que el veritaserum no pudiera ser utilizado en magos menores de edad, la poción era riesgosa de usar en menores de diecisiete años, pues podía retrasar el crecimiento mágico, y en niños menores de catorce años era casi seguro que provocaba daños en su magia. Ciertamente, ellos no querían un declaración irrefutable por parte de Potter... no hasta que ellos llegaran al fondo de esto. Ese era el problema con el veritaserum, la persona podía decir lo que pensaba que era la verdad. Así que si Potter creía que el Señor Oscuro estaba en ese cementerio... podría establecerlo así y el público le creería, y no importaría que Potter hubiera sido engañado.

―Ahora, señor Potter, necesito su declaración, pero usted necesita remitirse a los hechos ―dijo el Auror Smith con condescendencia.

Harry lo miró en forma gélida, y comenzó. Describió el secuestro y la casi muerte de Cedric con rapidez. Se saltó la descripción del cementerio, ya que mencionar las lápidas que decían «Riddle» no sería bueno para Tom. Harry después comenzó a describir la ceremonia.

―... y entonces Pettigrew ayudó al Señor Oscuro a meterse dentro del caldero... ―estaba diciendo Harry.

―Un momento... ―dijo Smith―. Nadie dijo que fuera "Quien-No-Debe-Ser-Nombrado", aun cuando Pettigrew le llamara "Mi Señor", eso no quiere decir que fuera verdad... y tu no viste su rostro ―insistió Smith.

Harry frunció el ceño, y asintió―. Había mucha neblina que provenía del caldero, y cuando el mago salió, Pettigrew le puso una túnica. Su cara... se veía como diluida... pero cuando él comenzó a usar la marca oscura de Pettigrew... cuando llegaron sus seguidores, ellos lo llamaron "Mi Señor". Y las cosas que dijo... él tiene que ser Voldemort ―Harry usó el nombre con deliberación, ocasionando que los Aurores se estremecieran.

Smith se recobró con rapidez, enojado por su reacción―. ¿Tal vez sea posible que los mortífagos puedan llamarse entre ellos usando la marca oscura? En realidad nadie sabe como funciona ―Smith hizo una mueca con algo de incertidumbre. ¿Y qué tal si se tratara del mismo Señor Oscuro? Después sacudió la cabeza, no, debía tratarse de un impostor haciéndose pasar por este.

―Estoy bastante seguro de que nunca te has encontrado antes con "Quien-No-Debe-Ser-Nombrado" en persona. Al menos no desde que tenías un año y medio de edad, ¿estoy en lo correcto? ―el Auror Smith finalmente llegó al punto que había estado temiendo... convencer a Potter de que estaba equivocado, o cuando menos que posiblemente se había equivocado.

Harry asintió dudoso, sin estar seguro de como eso importaba

―Bueno, si no sabes como luce, ¿cómo es posible que sepas que ese era "Lord... eso"? ―Smith preguntó algo agresivo―. Y si su cara estaba, como dijiste, "como diluida" ¿cómo podrías describírsela a alguien para que tratara de reconocer a "Ya Sabes Quien"?

Harry frunció el ceño―. Bueno, ¿y por qué no utilizar una memoria de pensadero, como lo hemos hecho antes? ―Harry miró a Savage preguntándole.

―Oh, usted no va a hacer nada de eso, señor Potter. No hasta que su magia se recobre ―Madame Pomfrey dijo con fervor adelantándose, esto ya había ido bastante lejos.

Smith asintió, tenia a dos testigos justo donde quería. Ninguno había 'visto' nada, y quizás podrían circunvenir a Potter.

―Bien, entonces volveremos en otra oportunidad ―dijo Smith con una leve sonrisa y una cabezadita hacia la sala en general. Se marchó antes de ceder a la urgencia de decirles que Malfoy y Snape se encontraban enfriando los talones en Azkaban.

Savage y Dumbledore observaron la retirada de los Aurores y sus cadetes con las frentes arrugadas―. Ellos definitivamente no querían encontrar ninguna evidencia del regreso del Señor Oscuro ―dijo Albus con voz llana.

―Peor aun, ellos estaban resueltos a no escribir nada que pudiera dar crédito a ese reclamo. Incluso cuando ellos no quisieran saber de su regreso, deberían haber asentado las declaraciones de Tom y de Harry, por más renuentes que estuvieran a hacerlo ―dijo Hugo con algo de enojo. Él iba a tener que discutir de esto con los jefes de sección... Bones iba a darles una buena reprimenda.

―¿Ellos no escribieron nada de lo que yo dije? ―gritó Harry, ultrajado ante esto.

Tom también estaba que echaba chispas, y masculló un par de cosas que le habrían valido una detención si aún fuera un estudiante. Dumbledore se le quedó mirando con irritación, y después recordó con un suspiro de desaliento que Tom no podía verlo.

―No, Harry. Ellos pueden ignorar a Tom, de momento, porque no pudo ver a quien hablaba. Podrían decir que pudo tratarse de cualquiera, incluso de un montón de estudiantes ebrios causando disturbios. Y la declaración de Harry la podrían pasar como histeria después de una experiencia traumática, como probablemente así será. Hasta que se revise una memoria de pensadero, ellos se van a resistir a admitir que el Señor Oscuro ha regresado ―contestó Dora, casi disculpándose.

Savage asintió, y Dumbledore rechinó los dientes―. Mientras más tiempo esperen, les será más fácil decir que la memoria de Harry ha sido corrompida. Estoy seguro de que tendrán a uno o dos expertos dispuestos a testificar que hay algo mal con la memoria ―casi gruñó Dumbledore. Aun siendo el Jefe del Wizengamot, no podría evitar que Scrimgeour y sus cohortes llamaran a esos 'expertos'.

Hugo asintió con resignación―. Necesito ir al ministerio y ver que esta pasando ―inclinó la cabeza hacia Dora y les dijo adiós a los tres muchachos.

Dumbledore conjuró un sillón confortable y se sentó junto a la cama de Harry―. Estoy seguro de que tu padre llegará pronto. Le dejaré después el sillón a él... ya sabes que no puede conjurar uno por sí solo ―Albus le guiñó el ojo a Harry, quien sonrió débilmente.

Dumbledore miró el reloj y frunció el ceño. Lucius y Severus deberían haber regresado hace mucho rato. Albus conjuró su patronus-fénix y preguntó―. ¿Dónde se encuentran? Tom y Harry se encuentran aquí, en la Enfermería… ―y el patronus-fénix se fue, pero regresó casi inmediatamente y se disipó sin entregar una respuesta, lo que preocupó a Dumbledore. Su patronus fue incapaz de entregar su mensaje.

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Adrian Kirke observó con gran interés como traían a Barty Crouch Junior a la celdas de detención del Ministerio de Magia. Los Aurores que traían marchando al mortífago, que sonreía burlonamente, hasta dentro de la celda eran dos de esos petimetres engreídos que pululaban pendientes de cada palabra que salia de los labios de Rufus Scrimgeour. Adrian bufó con desdén. Borregos insensatos, eso es lo que eran. Adrian deseaba en serio que Rufus Scrimgeour no fuera su jefe de sección.

Los Aurores y cadetes en ese grupo estaban siempre lanzando anzuelos para ver si alguien compraba las babosadas que ellos profesaban. Ellos siempre estaban hablando acerca de como Dumbledore esparcía el miedo y estaba sediento de poder. A ellos les gustaba criticar también de forma gratuita a Malfoy y a Snape. Aunque después de un par de narices rotas se quedaron callados con respecto a Riddle, por lo menos delante de Adrian.

Adrian sabía que él no siempre usaba su cerebro tanto como debería; siendo un Gryffindor tenía la tendencia a correr delante del peligro y a realizar planes mientras cargaba. Madame Bones había pasado mucho tiempo intentando sacarle esto a punta de maleficios durante su entrenamiento. Pero, a pesar de todo, él se creía un buen juez de carácter. Su madre y dos hermanos estuvieron en Ravenclaw, y su padre era un Slytherin. El sorteo de Adrian a la guarida de los leones había sido acogida con resignación por su familia, pero no con sorpresa. Su niñez estuvo plagada de aventuras.

Con todo, Adrian había aprendido unas cuantas cosas de su familia, y él estaba seguro de que, aunque Malfoy y Snape no eran del todo inocentes, se encontraban en contra de un regreso de "Ya Sabes Quien". El Director Dumbledore... bueno, para cuando estaba en séptimo año estaba seguro que el taimado hechicero anciano era un maestro de la manipulación, pero que también estaba trabajando para deshacerse del Señor Oscuro. Y en cuanto a su viejo compañero de cuarto, Tom Riddle... Adrian seguiría rompiendo las narices de cualquiera que hablara en su contra.

Pero ahora, Adrian se enfrentaba a un dilema. Otro antiguo compañero de cuarto, David Spinnet, era un compañero cadete, y a causa de su constante chismorreo se encontraba repitiendo cada año de entrenamiento y no avanzando tan rápido. Lo último que los Aurores necesitaban era a alguien que no pudiera guardar sus secretos. David solamente seguía en el programa de entrenamiento porque su padre estaba pagando el triple por su aprendizaje, y tenia amistades en los lugares correctos.

Adrian se encontraba en el pasillo justo cuando David comenzó a cacarear de que Scrimgeour había arrestado a Lucius Malfoy y a Severus Snape en Hogwarts debajo de la misma nariz de Dumbledore. Nadie sabía que ellos habían sido arrestados, y el grupo de Scrimgeour estaba haciendo apuestas acerca de cuánto tiempo se demoraría la pandilla de Dumbledore en darse cuenta de dónde estaban ellos.

Adrian retrocedió y volvió a la parte principal del ministerio. Contarle esto a alguien que no fuera de los Aurores era 'incorrecto', y Adrian preferiría no recibir una reprimenda por esparcir información. ¿Pero a quién, que perteneciera a los Aurores, podría decírselo? Rufus Scrimgeour tenía 'seguidores' a quienes todos conocían, pero también tenía amigos que no eran tan obvios que podrían arrastrarlo frente a Scrimgeour de inmediato si escogía hablar con la persona equivocada.

Bones haría lo correcto y contactaría a Dumbledore... y al bufete de abogados de Malfoy, pero Scrimgeour igual podría enterarse de ello. ¿A quien podría dirigirse que no lo apuntara como "acusete" de su Jefe de Sección?

Adrian vio de reojo a una figura anciana, aunque su figura aun era erecta como una flecha, y quien Adrian sabía que tenía una mente tan aguda como siempre: Hugo Savage. Adrian dejó escapar un suspiro de alivio. Si alguien podía arreglar esto era Savage, y con suerte mantendría a su informante en secreto.

Adrian corrió a encontrarse con el viejo Auror, sorprendido de lo rápido que este aun conseguía caminar, y lo alcanzó en su oficina. Hugo se daba la vuelta para cerrar su puerta y descubrió a un joven con aspecto ansioso parado allí. Reconociendo con rapidez la mirada de un joven cadete en entrenamiento con la necesidad de aliviar su mente, le hizo señas para que entrara.

―¿Qué puedo hacer por ti, mi muchacho? ―Hugo esperaba que no fuera a estar perdiendo su tiempo en alguna tontería.

―Mi jefe de sección, el Auror Scrimgeour, arrestó a Barty Crouch Junior hoy... ―comenzó Adrian, y Hugo asintió con impaciencia―. Él no es el único que fue arrestado en Hogwarts... ―Adrian esperó, esperando que Savage entendiera de que hablaba.

La mirada de Hugo se afiló―. ¿Otros fueron arrestados? ―Hugo sumó dos más dos con rapidez... arrestos y Albus tenia unos Slytherins perdidos―. ¿Rufus arrestó a Lucius Malfoy y a Severus Snape?

Adrian asintió con alivio.

―Es buena idea que hayas acudido a mí... técnicamente yo supero en rango a Rufus, así que pasarme esta información esta bien, pero no diré quien me lo dijo ―Hugo le hizo señas a Adrian para que se retirara y se sentó unos momentos.

¿A qué estaba jugando Rufus? Debieron haber notificado a Albus de esos arrestos en el momento que se realizaron, considerando que fueron hechos en Hogwarts. Un juego de poderes seguro iba a suceder, justo cuando el ministerio necesitaba mantenerse unido.

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Hugo Savage fue directo con Bones, y Amelia rabió unos cuantos minutos y después salieron a enlistar al Ministro. Cornelius Fudge vaciló, pero ellos consiguieron arriarle a su lado. Dumbledore había apoyado a Malfoy y Snape por años. Malfoy tenía dinero, y Snape era el padre adoptivo de Harry Potter. Lucius Malfoy tenía un montón de dinero; y Tom Riddle también era el hijo adoptivo de Snape. Y Tom tenía bóvedas llenas de dinero, de las que ni siquiera Malfoy podía alardear.

Cornelius, apuntalado por la presencia de Hugo y Amelia, y el conocimiento de que tendría el respaldo de Albus, fue a confrontar a Rufus.

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Rufus Scrimgeour, sin embargo, estaba preparado. Él era un Slytherin, y había estado planeando, y aunque las cosas resultaron diferentes a lo esperado, aun así se encontraba listo. Había acordonado un bloque de cuatro celdas, a pesar de que solamente Barty Crouch Junior ocupaba una de ellas. El bloque se encontraba resguardado con protecciones mágicas y sellado para cualquiera con la excepción de Scrimgeour y unos pocos seleccionados. Él estaba invocando una vieja ley en que el Auror a cargo de Azkaban y de las celdas de detención en el ministerio podía "proteger" a los prisioneros, y rehusarse a admitir a nadie si se temía por las vidas de los prisioneros. Y, después de todo, los Mortífagos muy bien podían encontrarse en peligro de sufrir intentos de asesinato.

Oh, eventualmente, abogados y otros tendrían que tener acceso... pero no hasta que él dilatara el proceso todo lo posible. Además, en tanto que Dumbledore, Savage y todos los demás estaban enfocados en intentar ingresar dentro de las celdas de detención intensamente resguardadas, ellos no estarían buscando a Snape y a Malfoy en Azkaban. Simplemente asumirían que ellos se encontraban dentro de las celdas que Rufus había sellado.

Fudge bramó, Bones gritó, y Savage rugió, pero Scrimgeour se mantuvo firme.

―Yo necesito interrogar a los tres Mortífagos sin preocuparme de que cualquiera de sus asociados trate de matarlos antes de que hablen ―repitió Rufus una docena de veces a pesar de las protestas.

Rufus los vio marcharse y frunció el ceño. Iba a tener al Jefe del Wizengamot frente a él en la mañana, y probablemente tendría que vérselas con el Wizengamot en pleno poco después de eso. Se esperaba haber tenido unos pocos días antes de que se supiera de esos arrestos. Le dio una mirada a Spinnet, un buen muchacho con las ideas correctas, y muy boquifloja. Spinnet debía ser el responsable por esto.

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Hugo Savage caminaba a paso vivo por las pasillos de Hogwarts a una hora indescriptiblemente tarde, o quizás pudiera considerarse muy de madrugada. Encontró a Dumbledore en la Enfermería, justo como pensó que seria. Dumbledore estaba paseándose con el ceño fruncido, pero se volteó hacia Hugo con una mirada esperanzada cuando este entró.

Hugo se dio cuenta que los ojos de Tom y Harry se abrieron de inmediato al sentirlo. Ellos también estaban preocupados.

―¿Los encontraste? ―preguntó Dumbledore, y palideció ante la mirada sombría de Hugo. Visiones de muertes horripilantes danzaron en su cabeza. Si los habían atrapado, no dudaba que Voldemort se aseguraría de que Severus y Lucius sufrieran las peores torturas que pudiera concebir.

―Ellos han sido arrestados ―dijo Hugo sin ambages, entendiendo que Albus pensaba que estaban muertos... o algo peor―. Rufus los apresó tan pronto trajimos aquí a Cedric Diggory. Ellos no deben haber podido seguir la huella del traslador, regresaron y fueron arrestados de inmediato.

―¡¿Ellos secuestraron a mi PADRE?! ―se escuchó un grito, y se voltearon para ver a Harry de pie sobre su cama, varita en mano con los ojos verdes llameantes. Se encontraba lívido. Primero, lo habían mandado con traslador a un cementerio, vio a Voldemort 'renacer', su hermano quedó ciego, y ahora un esbirro del ministerio había secuestrado a su padre.

Tom también estaba de pie, con la varita también en la mano. Sus ojos estaban desenfocados, pero eso sólo hacia que la mirada de ira homicida en ellos fuera más atemorizante.

―Es mejor que los devuelvan... y pronto ―dijo Tom. Su voz era calmada, pero Hugo temía que el trasfondo implicaba que Scrimgeour iba a necesitar uno o dos guardias para sí.

Dora se retorció las manos. ¿Qué más podría salir mal? Ella se había unido a los Aurores ministeriales para corregir lo malo... y ahora Rufus Scrimgeour y su banda de fanáticos iba a arruinarlo todo.

Madame Pomfrey se apresuró a colocar al par de vuelta en sus camas pensando en amonestarlos, pero se detuvo al ver la mirada en los rostros de Harry y Tom. No habría forma de razonar con ellos, se daba cuenta de eso.

―Harry... Tom... ―Dumbledore levantó una mano, esperando calmarlos―. Denme el día de hoy... déjenme forzar a Scrimgeour para que los entregue de inmediato, si es que puedo. Yo todavía soy el Jefe del Wizengamot, y el Ministro se encuentra de nuestro lado. Hugo y yo los tendremos de regreso, estoy seguro.

Harry se echó para atrás en su cama, dándose cuenta de repente de lo ridículo que debía verse. Sin mencionar que su magia estaba prácticamente agotada. Él no se encontraba en posición de ir a la batalla en ese momento. Tom frunció el ceño, intentando percibir si Dumbledore hablaba o no en serio. Controló con dificultad su temperamento, no estaba preparado para entrar en duelo con el cuerpo completo de Aurores en ese momento, incluso teniendo a Dora a su lado. Con renuencia, concluyó que Dumbledore y el Wizengamot eran su mejor apuesta de momento.

―Un día... esperaremos un día. Luego los abogados, Petunia y Rosmerta estarán a la puerta de Scrimgeour. Y si me siento particularmente sanguinario enviaré a Victoria contra él ―Tom sonrió ante la idea de Scrimgeour encarando a una airada Tori con Beth azuzándola. Eso lo animó inmensamente.

Albus y Hugo se relajaron un poco, si Tom estaba bromeando acerca de Tori y Beth, de momento ya no se sentía homicida. A pesar de estar aun furiosos, Tom y Harry estaban dispuestos a darles un día de plazo. Después de todo, ellos estaban en las celdas de detención y los Aurores y los guardias no se atreverían a lastimarlos gravemente cuando sabían que Dumbledore estaría con ellos en poco tiempo.

Poppy se retiró, los dos muchachos ahora no se dormirían, sin importar lo que ella dijera. Por lo menos la poción SinSueños de Cedric había funcionado a pesar de todo el escándalo.

Dumbledore y Savage se fueron para hacer más planes y prepararse a instigar al Wizengamot contra Scrimgeour. Harry se acomodó huraño y envió a un elfo doméstico en busca de Draco y Dudley, ellos necesitaban saber acerca de esto. Dora se fue para contarle a todos los amigos y conocidos que tenían acerca de esto y enardecerlos para hacer un buen alboroto.

Tom se recostó, ahora después de que se había enfriado su rabia inicial comenzó a complotar. Algo andaba muy mal, y un asalto simple frontal probablemente fallaría, a pesar de Dumbledore. Rufus Scrimgeour era un Slytherin y él esperaba eso de Dumbledore. Ellos necesitaban obtener más información y planes de respaldo.

El mayor problema de Tom en este minuto era su carencia de visión. Parpadeó y miró a su alrededor. Notó una iluminación gradual de la oscuridad. Ahora todo era sombras, tonalidades de gris que no tenían forma en realidad. Miró en dirección a Harry, y pudo ver una forma rectangular más clara que asumió era la cama, con una figura de color con la forma de un cuerpo, que debía ser Harry, o más bien la magia de Harry. Tom sintió una pequeña oleada de alivio, no podrían atacarlo por sorpresa tan fácilmente entonces. Él podría ver su magia.

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Severus Snape estaba hecho un ovillo de miseria, el Alcaide había decidido visitas de los Dementores cada dos o tres horas para ellos. Ningún descanso... escasa posibilidad de recobrar alguna semblanza de sanidad... sintió que estaba condenado. Comenzó a construir murallas con premura para esconder detrás sus más preciados recuerdos. Harry, Tom, Rosmerta, Beth... no dejaría que se los arrebataran.

Él sacrificó los recuerdos de su madre para quedarse con los recuerdos de Lily durante su última visita con los Dementores. Sabía que los Dementores iban a quitarle algunas memorias felices. Inclusive la mejor Oclumancia no podría mantenerlos alejados indefinidamente, no con ellos forzándolo a revivir sus momentos más horribles … pero él podría elegir cuáles entregarles.

Al principio les dio los pequeños, sin importancia. Obtener un premio por buenas notas … varios recuerdos de premios por pociones ... Su primer cheque de paga después de graduarse de Hogwarts … túnicas nuevas … sus mejores bromas contra los Merodeadores. Finalmente se quedó sin ninguna de ellas, y buscó otras. Algunos cumpleaños de Draco … salidas por la noche con amigos cuando era más joven … Y finalmente solamente le quedaron memorias de Lily por ofrecer, y por suerte tenía muchas de ellas. Él combatió a los Dementores y ellos tuvieron que luchar por conseguir cada una de ellas. Tenía la esperanza de que lo rescataran pronto, solamente había pasado un día y ya se estaba sintiendo demasiado débil.

Lucius observó como su amigo colapsaba mentalmente con horror. Cada vez que los Dementores llegaban él soportaba lo más que podía urgiendo a Severus a combatirlos, mientras él también lo hacia. Eventualmente ellos lo abrumaban y él se volvía a retraer en su forma de zorro, acurrucándose volviéndose lo más pequeño posible, tiritando y gimoteando.

Si solamente los Dementores se quedaran alejados lo suficiente para que ellos pudieran recobrarse . . . ¿y dónde estaba su rescate?

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La mañana siguiente trajo los Profeta Diario con sus conmociones causadas por titulares histéricos que tenían muy poca información concreta además de los reporteros citando "rumores proporcionados por fuentes anónimas". Los periódicos olvidaron que se suponía que debían atenerse a los hechos y sintieron que podían especular ya que solamente sabían que habían ocurrido secuestros, arrestos, mortífagos que no estaban tan muertos como pensaban, y rumores aterradores del regreso de "Quien-No-Debe-Ser-Nombrado" o quizás de un Señor Oscuro intentando reemplazar a "Ya-Saben-Quien". Dragones eran mencionados una vez más, esta vez se susurraba que era la forma animaga de alguien. Había suficientes cotilleos para crear historias tremendamente especulativas... y como siempre El-Niño-Que-Vivió de algún modo estaba en medio de ello.

Hogwarts se encontraba alborotado. Nadie sabía que pensar, aunque unos indignados Draco, Dudley y Ron pronto dejaron conocer sus opiniones en el Gran Salón en el desayuno. La mayoría de los estudiantes, hasta aquellos a quienes les desagradaba Snape, pensaban que él nunca ni en miles de años haría algo para dañar a Harry Potter. Snape era sarcástico, irascible, injusto y daba miedo . . . pero a él se preocupaba por su hijo.

La Enfermería pronto se convirtió en el punto cero para que los estudiantes uno a uno fueran a darles su apoyo a Draco, Dudley, Harry... y si eran lo bastantes bravos para decirle a Tom que el Auror Scrimgeour era un cretino y ellos le habían escrito a sus padres para decírselo.

Por la tarde, Viktor Krum, Fleur Delacour, y sus padrinos, se unieron a un ahora despierto y confundido Cedric Diggory y a Harry en una reunión improvisada acerca del Torneo de los Tres Magos.

Krum estaba aturdido. Igor Karkarov se había esfumado de Hogwarts junto con sus pertenencias, y Viktor ahora se encontraba mucho menos confiado acerca de la tercera prueba.

Fleur Delacour estaba desalentada, su familia ya había enviado tres lechuzas demandando su inmediato retorno a la mansión familiar. Incluso ellos querían retirarla de la escuela. Ella se había rehusado, diciendo que renunciar faltando tan sólo unos semanas para la graduación era una locura.

A Cedric Diggory ya no le importaba quien ganara, había estado demasiado cerca de una maldición asesina para preocuparse por trofeos.

De momento a ninguno de los tres realmente les importaba la Copa del Torneo de los Tres Magos, sino que graduarse y poder irse a sus hogares con sus familias. A pesar de las negativas de un peligro por parte de las amistades de Scrimgeour que eran citadas en los periódicos, todos podían sentir la sensación de un desastre inminente.

Los tres escucharon una risita en dirección de la cama de Tom Riddle.

―¿Qué ocurre, señor Riddle, tiene alguna respuesta a todo esto? ―preguntó Viktor, algo irritado.

―Oh, tan sólo recordé algo que alguien mencionó, y sería realmente divertido si ustedes tres lo hicieran ―se rió Tom por lo bajo.

―Bueno, compártalo. No me vendría mal reírme a mí también ―demandó Cedric con tono hostil.

Tom suspiró―. No recuerdo donde lo escuché... pero alguien dijo que en vez de guerras o batallas con gente muriendo, deberíamos sentar a los generales o presidentes o quien fuera y hacer que jugaran poker con altas apuestas para resolver el conflicto. ¿Tan sólo imaginen si ustedes tres hicieran eso para decidir quién gana el torneo? ―esto fue recibido con risitas y carcajadas.

Los tres campeones se miraron entre ellos. ¿Se atreverían? Sería una buena broma si conseguían salirse con la suya. Además, la Copa del torneo ya había usada como un artefacto para raptar, ¿quién quería agarrarla esta vez, de todos modos?

―Yo tengo una baraja de cartas ...―ofreció el padrino de Krum, Vanyel, con una sonrisa de medio lado.

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Autora: Después de batallar mucho con esto, por fin lo terminé.

N/T: Estoy decepcionada de este Sly!Potter, debia haber chillado llamando a los abogados de Lucius antes de decir una sola palabra a los Aurores. Tom por lo menos esta concuso y dolido por Yvane, pero Harry... Uf. Seguid preparando pañuelos y chocolates. Y gracias a todos los lectores.

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Editado 20NOV2020