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3 MERODEADORES SLYTHERIN

Autor: severusphoenix


CAPÍTULO 133: "La Bestia de Exmoor"

Voldemort estaba echado para atrás contra el respaldo cubierto de seda sofocando una cruel risita mientras Madame Zabini se escurría fuera de la habitación, colocándose la túnica con prisa mientras huía. Sus gimoteos ahogados flotaron hacia él divirtiéndolo todavía más. Él hubiera perdido interés en ella hace mucho tiempo atrás si ella hubiera dejado de resistirse y yaciera allí "tan sólo pensando en Inglaterra" por así decirlo.

Ella aún amaba a su primer esposo. Cuando él la tocaba esto estaba presente en sus ojos, los pensamientos del padre del Blaise estaban al frente de sus pensamientos. Esa era la razón de que todos esos esposos que lo siguieron no duraran demasiado, podía darse cuenta. Ella simplemente no podía soportar que algún otro la tocara. Esto era demasiado divertido para él, el verla esforzarse por suprimir su aversión a tener sexo con él, sin importar lo que ella pudiera ganar.

Solamente el miedo de que él dañara a Blaise la mantenía a ella dentro de sus filas en estos días. Ya no era suficiente para mantenerla en Gran Bretaña su desdén por los hijos de muggles, su odio por los que no eran sangre pura y ocupaban puestos altos, ni su animosidad en contra de Malfoy y por cualquiera de sus amigos, si no fuera porque ella temiera su ira ante otra deserción.

Voldemort sorbió de su coñac y rió por lo bajo. Suponía que hasta el dolor emocional de la Zabini resultaría menos entretenido con el tiempo, especialmente cuando Blaise regresara a la escuela. Era casi demasiada diversión observar a Madame Zabini esforzándose por esconder del muchacho su dolor y su miedo. Con frecuencia escuchaba sus conversaciones cuando ella lo tranquilizaba diciéndole que todo estaba bien, que tener al Señor Oscuro como amante era un acierto para ella, y que le complacía estar ganando prominencia para Blaise entre los Mortífagos a la tierna edad de quince años.

Eventualmente, él se cansaría de ella y buscaría nuevos entretenimientos. Pasar a Madame Zabini a otro crearía una escena que sería divertida de observar por un rato, y quizás fuera mayor aún si se la pasaba a Fenrir o alguna otra criatura oscura. Un vampiro podría ser divertido dado que a ella la llamaban a veces una 'vampiresa', aunque 'viuda negra' era su epíteto más popular.

Pero eso tendría que esperar por ahora. Blaise Zabini seguía siendo el espía más obvio que le estaba enviando información sobre Harry Potter. A pesar de las aseveraciones de Nott acerca de la lealtad de su hijo Theodore, Voldemort tenía sus dudas al respecto.

Voldemort había descubierto un vínculo entre Harry Potter y él. Encontraba curioso que Potter parecía sentir dolor cuando estaba cerca de él cuando poseyó a Quirrelll. Tuvo pocas oportunidades para ver ese fenómeno después, realmente solamente en el cementerio. Al parecer estar cerca suyo le provocaba dolor a Potter.

Voldemort no estaba seguro de qué creaba ese vínculo, aunque esperaba que tuviera que ver con ese fallido intento de asesinato cuando Potter era un infante. Desearía saber que tipo de antigua magia de la tierra utilizó Lily Potter como protección. Era obvio que algo le había fallado también a ella al haberse creado este vínculo entre él y el hijo de Santa Lily.

Lentamente había comenzado a explorar este vínculo, consciente de que también podría utilizarse en su contra. Este verano se había atrevido a ir un poco más lejos, esperando que Potter estuviera distraído con todo ese asunto de la desaparición de Snape y Malfoy dentro de las celdas de detención del ministerio. Fue deleitable que resultara que el par se encontraba dentro de Azkaban después de todo. Voldemort se había reído hasta el cansancio al escuchar acerca de eso.

Inclusive con esa distracción, él necesitaba ser sutil. El muchacho tenía algunas barreras alrededor de su mente. La labor de Severus, supuso Voldemort con resentimiento. Sin embargo, estas barreras no bloqueaban el vínculo completamente. Esto hacía que fuera necesario actuar con lentitud sobre Potter o este se daría cuenta inmediatamente de una influencia exterior.

Voldemort sonrió un poco más, planeando con satisfacción el caos que estaba por venir. Esperaba crear una mayor controversia acerca de si algún otro Señor Oscuro había aparecido o si en verdad se trataba del regreso de Lord Voldemort. Desafortunadamente, el ministerio seguía apoyando en su mayoría a Potter, incluso cuando no llegaba a admitir de hecho el regreso de Voldemort.

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Neville Longbottom releyó repetidamente los Profeta Diario de las semanas anteriores intentando encontrar sentido a lo sucedido desde el arresto de Malfoy y Snape. Se había encontrado tan feliz de que estuvieran en custodia y simplemente esperaba haber sido fundamental en eso con lo que le dijo a Scrimgeour.

Ver la manera en que el Ministro, Dumbledore y el Auror Savage habían saltado en su defensa fue irritante y le hizo escatimar su respeto por ellos aun más. No es que tuviera mucho respeto por el Ministro en primer lugar.

Él esperó que el público general se volteara contra ellos. Ambos tenían la marca oscura, después de todo. Hubo artículos cuestionando su culpabilidad o inocencia. La mayoría de ellos se inclinaba por su inocencia. Algunos sacaban el asunto de las marcas oscuras y del pasado oscuro de Malfoy y Snape, pero todos demandaban un juicio inmediato para descubrir la verdad.

Luego vino la angustia por los pobrecitos y acosados mortífagos y su 'terrible experiencia' en las celdas de ingreso en Azkaban. Sintió resentimiento. Él sentía que ellos se merecían cada segundo de ello. Se detuvo a pensar en ello en forma breve al ver la fotografía de Malfoy y Snape cuando llegaron a la Reserva después de su rescate. Quedó impresionado por su condición por primera vez al ver la foto. Su resolución vaciló por unos minutos, recordando su propio encuentro de pesadilla con los dementores en el expreso a Hogwarts en su tercer año. Todavía se estremecía al recordarlo.

Finalmente, persuadió a su conciencia cada vez más tranquila de que Snape y Malfoy habían evadido cualquier tipo de castigo en el pasado y que por fin habían conseguido al menos parte del castigo que sentía era muy merecido.

Aun así, se sentía cada más nervioso al pensar en el año venidero. Él se reunía cada fin de semana con Blaise y sus amigos en Callejón Diagon para comer helado y hablar. Blaise también se veía cada vez más estresado. Los otros muchachos sonreían burlonamente cada vez que Neville le preguntaba a Blaise acerca de su madre, aunque lo hacia sólo por ser educado. Blaise normalmente murmuraba un poco y lo miraba con irritación, así que finalmente Neville dejó de preguntar.

Lo único positivo en las noticias era que el nuevo Señor Oscuro había colocado a uno de sus seguidores en Hogwarts como el nuevo profesor de Defensa. Esto había animado a Neville, él deseaba que el profesor hiciera miserables las vidas de Potter y Malfoy.

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Ted Tonks condujo el automóvil grande por el camino de tierra del «Sunnydale Poni Place». A pesar del espacio mágico dentro del auto estaba casi lleno. Ted y Andy, Lucius y Petunia, Severus, Harry, Beth y Tori, junto con Dudley y Sirius se amontonaban en el auto.

Rosmerta, Draco, Tom y Dora habían decidido prudentemente que ellos necesitaban ayudar en la limpieza después de la enorme boda de Heather y Oliver.

La boda había sido muy concurrida. Los Wood estaban entregando a su hijo para ayudar a renovar una Casa Antigua y Noble. Esto se consideraba un acto honorable y la mayor parte de las otras casas nobles habían enviado un representante y dado su aprobación.

Hubo solamente unas cuantas acotaciones acerca de como los Wood eran bastante prolíficos, y Oliver tenia cinco hermanos e innumerables primos, no era como si ellos no pudieran permitirse el ceder uno o dos hijos para ayudar a una Casa que se extinguía.

Severus empezó a arrepentirse por no haberse quedado a ayudar a librarse del confeti, flores marchitas y copas descartados de champaña, al escuchar la charla incesante acerca de la lista infinita de razas de ponis que nunca imaginó en existencia. Aún así, Beth estaba ansiosa por ayudar a Tori a encontrar el 'poni perfecto', y estaba determinada a tener a su papá con ella en la búsqueda.

A pesar de todo, la mayoría de ellos se sintieron felices de tener un respiro antes de que comenzara el nuevo año escolar. Especialmente porque esto les llevó fuera de la Reserva en un viaje a Exmoor, donde los parientes de Ted sugirieron buscar al 'poni perfecto para Tori'.

El propietario de la granja de ponis pareció sorprendido al ver al número de personas que llegó a ver los ponis, pero Lucius dejó claro que Ted estaba 'a cargo' de seleccionar el poni junto con aportes proporcionados por Tori y Beth. Ted era el único en el grupo que tenia algún conocimiento real de los equinos y Lucius no tenia intención de demostrar su profunda ignorancia concerniente a los ponis.

Sólo le llevo al grupo ver a dos o tres de las ladinas bestezuelas para que algunos preguntaran si podían ir a excursionar por las colinas y páramos del área mientras las niñas y Ted llegaban a una decisión. Lucius, Severus, Sirius, Dudley y Harry pronto se encontraron deambulando fuera de allí, y fue entonces cuando a Sirius se le ocurrió 'una idea'.

―Severus, Lucius me contó que has estado investigando tu forma animaga y has empezado a practicar, junto con Dudley ―Sirius les sonrió ampliamente a ambos.

Lucius pareció apenado, pero tanto Harry como él les habían suplicado a Severus y Dudley que aprendieran el arte. Ninguno de ellos soportaría ver a Severus torturado de nuevo por dementores, y Lucius estaba resuelto a que ningún niño a su cargo quedara vulnerable a los dementores si él tenía un decir en ello.

Severus asintió en respuesta, y Dudley se encogió de hombros con cierta indiferencia.

―Aquí hay un lugar perfecto. Estamos en una hondonada recluida y hay algo de niebla alrededor. Nadie podrá verlos practicando ―Harry estaba entusiasmado por poder instruir a su padre en algo.

Dudley suspiró y dejó que Lucius lo guiara en la meditación y la visualización que venía al estar aprendiendo ese arte. Severus había estado estudiando con mayor empeño que Dudley, y tenía un poco más de motivación después de su estadía en Azkaban, así que permitió que Sirius lo presionara para intentarlo "una vez más".

Severus sintió una repentina bajada de calor y la sensación de que el espacio a su alrededor cambiaba. El grito de deleite de Harry le dijo que finalmente había conseguido su objetivo.

Severus abrió los ojos y vio a los cuatro magos sonriéndole y aplaudiendo. Miró hacia abajo para ver a unos impresionantes zarpas negras. Él era un leopardo negro. Que alivio, ¿qué tal si hubiera sido un ciervo, como su patronus?

―Ahora necesitas cambiar de vuelta, Severus ―dijo Lucius, satisfecho de que Severus ya no estaría a merced de los dementores después de esto.

―Ah, deja que juegue un poco primero ―se rió Sirius, cambiando en un Grim y ladrándole a Severus.

Lucius y Harry fruncieron el ceño por un momento, Severus necesitaba aprender a cambiar a humano. Sin embargo, ellos no tuvieron corazón para desanimarlos.

Severus tenía poca experiencia en jugar, siempre observaba en su mayor parte a Harry con Dudley y Draco en sus deportes rudos, pero el tener a Beth y Tori alrededor lo había alivianado un poco.

Canuto ladró y se agachó ansioso por una persecución, ocasionando que el leopardo oscuro siseara y le diera un zarpazo juguetonamente. Severus se dio la vuelta y corrió a saltos por la ladera de la colina, curioso por descubrir las habilidades del gran felino. Canuto se apresuró a seguirlo, excitado ante la idea de una carrera. Lucius, Harry y Dudley trotaron detrás de ellos, admirando los movimientos gráciles del felino.

Harry observó como el leopardo se movía a través de la neblina, convirtiéndola en una escena que quitaba el aliento. Con rapidez sacó la camera que había traído para conmemorar la adquisición del poni de Tori, y sacó una foto de Severus moviéndose cautelosamente a través de la niebla y los matorrales floridos.

El perro ladró y retozó por el campo neblinoso, el leopardo negro saltaba y daba zarpazos a las ramas y en ocasiones a Canuto aunque era cuidadoso de nunca atinarle. Las garras del leopardo era más bien impresionantes.

Los cinco magos estaban disfrutando de la paz y la tranquilidad cuando de repente se escucharon gritos y Severus sintió que una bala pasaba zumbando junto a su oreja. El leopardo reaccionó de inmediato, saltando para ponerse a cubierto con un fuerte gruñido de rabia. Canuto ladró y fue detrás de él, de repente parecía no haber sido muy prudente el no enseñarle a Severus como transformarse de nuevo.

Lucius, Harry y Dudley corrieron a donde estaban los dos animagos que habían huido dentro del sotobosque, encontrándose con un grupo de muggles premunidos de armas. Para su espanto habían soltado unos sabuesos, y el aullido de los perros sobre el olor de su presa podía escucharse.

―¿Vieron eso? ―varias voces preguntaron.

―¡Sí. Y esta vez saqué una foto! ¡Con suerte será nítida! ―contestó uno de los muggles.

―Esta vez lo tenemos ―se ufanó un veterano de cabello entrecano―. ¡La Bestia de Exmoor(1) no se escapará esta vez!

Lucius y Harry se quedaron mudos de asombro. Dudley también, aunque consiguió mascullar―: Oh, mierda.

El grupo por suerte los confundió con más testigos del avistamiento de la Bestia. Dudley y Harry vestían jeans y camisetas, considerando que se trataba de un viaje a una granja de ponis. Lucius quedó persuadido a colocarse vaqueros desde sus tiempos como "Jason el conserje". Él se rindió solamente porque Petunia siempre le daba una mirada apreciativa cuando los usaba.

Lucius por fin arrancó sus ojos ansiosos del bosque de cañones de rifles que brotaron de quien sabe donde―. Dudley, regresa a la granja y ve con Andromeda. Necesitamos a Hugo o a alguien que ayude. Yo preferiría no tener que Confundir y Obliviar a un grupo entero de muggles. No estoy seguro de poder hacerlo ―era testamento a lo perturbado que estaba que lo admitiera voluntariamente en voz alta.

Dudley asintió y salió disparado, contento de que Draco y él se hubieran unido a los chicos locales que salían a trotar por la mañana mientras se encontraban donde tía Marge. Él necesitaba hacer algo para mantenerse en su peso con toda esa comida frita. Ahora con suerte ese ejercicio le haría llegar en tiempo récord a la granja de ponis.

Lucius y Harry trotaron detrás del grupo que estaba siguiendo ahora a los sabuesos.

―Tenemos que detenerlos ―siseó Harry a Lucius, quien asintió, pero no hizo sugerencias.

―No puedo pensar en ningún hechizo para detener a un grupo de muggles sin que se den cuenta que estoy haciendo magia. No importaría si podemos Obliviarlos, pero si no le atino todos, un par ellos podrían dispararnos mientras trato de detenerlos ―Lucius dijo con desasosiego. Los ladridos de los sabuesos se estaban acercando.

Harry suspiró con frustración. El problema principal con magos talentosos y poderosos como Lucius era que siempre pensaban en grande, esperando solucionar un problema con un solo hechizo.

―Tan sólo haz que unos cuantos se tropiecen, y que se doblen el tobillo ―sugirió Harry.

Pronto hubo tres muggles en el suelo, aferrándose el tobillo. Harry susurró más ideas y algunos rifles cayeron al suelo y se rompieron. Incluso Lucius consiguió hacer más densa la niebla y hacer que seguir a los sabuesos fuera difícil.

Para alivio de Lucius, pronto llegó la policía local y detuvo a los cazadores de la 'Bestia'. Él esperaba que consiguieran que todos se marcharan. La policía escuchó con expresiones escépticas, pero también con resignación, y para decepción de Lucius no dispersaron a la gente.

―Muy bien, vamos a ver lo que arrinconaron los perros ―el oficial a cargo no se veía fascinado, pero se encaminó directamente donde llegaba el ruido de sabuesos aulladores, los que parecían no haberse movido por un rato. El grupo disminuyó ya que algunos tuvieron que llevar de vuelta a los lastimados a sus vehículos, mientras que otros parecieron no querer quedarse allí con la policía.

Amelia Bones llegó en este punto y escuchó la explicación susurrada de Lucius. Maravilloso, ella odiaba situaciones que requirieran una Oblivación en masa.

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Severus Snape corrió lo más rápido posible por el terreno desconocido y la densa niebla. Canuto iba detrás suyo, rogando por un milagro. El leopardo se estaba cansando, sin embargo, ya que no estaba hecho para correr largas distancias. El instinto se apoderó de él, y al divisar un árbol grande el leopardo negro saltó sobre una rama gruesa y le clavó las garras.

Canuto regresó a ser Sirius y se encaramó en una rama junto a él―. Severus, necesitas volver a ser tu antes de que lleguen los muggles.

El leopardo gruñó en forma aguda, y el árbol pronto se encontró rodeado por sabuesos aulladores. Severus le dio instrucciones con desesperación, esperando que Severus pudiera concentrarse lo suficiente para volver a ser humano.

Severus se aferró al árbol y forzó hacia arriba sus escudos de Oclumancia con desesperación. Se enfocó en regresar a su forma humana y consiguió hacerlo mientras que los muggles aparecían atravesando los arbustos. Pero sin sus garras para anclarlo, Severus perdió su agarre y se encontró colgando de la rama sostenido por una sola mano.

Después de un montón de gritos de los muggles y la ayuda de Sirius, Severus consiguió llegar al suelo con algunos rasguños provistos por la áspera corteza del árbol.

Los sabuesos fueron amarrados y los muggles que blandían armas parecieron decepcionados de haber atrapado un par de excursionistas en vez de a la 'Bestia'. Los oficiales parecieron divertidos y ayudaron a los cinco, o seis incluyendo a Amelia, a volver a la granja de ponis.

Cuando ellos llegaron a la granja, Severus parecía traumatizado; su cabello estaba mucho más revuelto de lo que nunca viera Harry. Lucius y Harry lucían estresados, pero aliviados. Amelia los dejó en la puerta, después de su promesa de dar más tarde un testimonio.

Para su alivio, Tori se había decidido por un hermoso poni Cob de crianza galesa, un pío con manchas rojas y blancas y ojos dorados. Tori estaba complacida de que «Max» fuera de apariencia tan llamativa como Jinxy. Como Jinxy, era un poni rechoncho con una crin y cola salvaje y una mirada temeraria que hizo que el 'radar de diabluras' de Lucius resonara una alarma.

Ted le aseguró a Lucius que Max era un poni seguro para los niños, y con unos pocos hechizos más se aseguraron más de eso. Petunia escribió el cheque, ya que Lucius pensaba que era tonto tener que escribir cosas en vez de tan sólo presionar la llave de Gringotts a un recibo o sobre un pergamino encantado.

Ted hizo arreglos para que el poni fuera entregado a sus parientes. Un elfo doméstico Aparecería a Max en la Mansión Malfoy desde allí.

En el camino de regreso, Harry le contó al grupo acerca de la aventura de Severus como la 'Bestia de Exmoor'.

Severus estaba algo contrariado—. Yo podría haber bajado volando del árbol, pero estaban todos esos muggles alrededor.

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El viaje en tren de regreso a Hogwarts fue bastante agradable. Todos felicitaron a Harry, Draco y Dudley por el rescate de sus padres. Los que no estaban felices por ello, por lo menos evitaron su compartimento.

La lista de libros que habían enviado eran en su mayoría los esperados. Severus le había dado a Harry su propio libro de pociones de quinto año, diciéndole que no intentara hacer ninguno de los hechizos escritos en los márgenes sin preguntarle primero.

El libro de DCAO fue una decepción al revisarlo por encima. Era extremadamente básico y soso, y esperaba que el instructor desarrollara bastante las ideas, o les diera lecturas suplementarias.

Severus le había advertido un poco acerca del nuevo instructor de Pociones.

—Él es un buen instructor, aunque sus estándares son menores a los míos —le dijo Severus con el ceño fruncido, haciendo que Harry se riera entre dientes—. Él posee mucha más paciencia que yo, así que quizás eso lo equilibre. Tiene la tendencia a 'coleccionar' estudiantes que piensa son importantes o que lo serán. Por lo menos no discrimina; él los colecciona de todas las Casas.

—¿Él te recolectó a ti, papá? —inquirió Harry.

—No —Severus contestó con voz plana, recordando viejos desprecios un poco—. Él no vio nada importante en mi ni previó nada importante en mi futuro —Severus notó el oscurecimiento en el semblante de Harry y vaciló. Él no necesitaba que Harry estuviera enojado con su nuevo instructor de pociones. Harry disfrutaba hacer pociones y obtenía excelentes notas—. En su defensa, el profesor Slughorn estaba absolutamente en contra de lo Oscuro, y probablemente vio la dirección que yo estaba tomando.

Mirando por la ventana del tren, Harry pensó que esa era una excusa mala. El profesor Slughorn en ese tiempo era el Jefe de Slytherin. ¿No debería haber intentado ayudar a Severus en vez de abandonarlo a su suerte? Harry sabía lo testarudo que podía ser Severus, y puede que el profesor no hubiera sido capaz de cambiar la mentalidad de Severus, ¿pero de seguro por lo menos pudo haberlo intentado?

Harry suspiró y dormitó un poco. El único punto bueno desde el fiasco en Exmoor fue que Cho Chang había triunfado. Ella descubrió un Farol Chino Llameante en un invernadero muy exclusivo y caro en el Tibet. Ellos solamente le vendían a una clientela muy selecta y la mención de Cho de estar comprándola para el Niño-Que-Vivió en Gran Bretaña, no consiguió impresionarlos. Por suerte, Madame Lin DaWei tenía algo más de arrastre, pero ella tuvo que cobrar unos favores.

La planta ahora se encontraba en camino, ya que tuvieron que pagar por la entrega en mano todo el camino desde China. Ellos encontraron a un estudiante chino nacido de muggles que estaba dispuesto a llevar la planta por avión hasta Gran Bretaña, aunque la planta fue desilusionada para parecer un bolso de mano. Un traslador podría destruir la planta, y el envío por Flú pudiera ser desastroso. Las llamas de la planta podrían hacer explosión dentro del Flú y llevarse consigo una buena sección del Sistema de Flú, como los ministerios habían experimentado ya por un experiencia anterior.

Aun así, Harry sabía que finalmente se encontraba en la recta final para deshacerse del Horrocrux en su cicatriz.

Luna se sentó a su lado en el viaje por carruaje hasta el castillo y él hasta consiguió darle unos pocos besos antes de llegar al Gran Salón. El sorteo pasó con rapidez y ellos estaban a punto de comenzar el festín usual cuando el Director Dumbledore presentó a los nuevos profesores. Harry aplaudió educadamente a Slughorn, decidiendo que iba a darle al hombre una oportunidad antes de odiarlo en principio por menospreciar a su papá.

Luego la nueva profesora de Defensa se puso de pie para su presentación, dejando consternados a Harry y Draco. Ella había estado sentada al extremo de la mesa de profesores y ellos no la habían visto.

Dudley les susurró con urgencia—. Es Madame Umbridge. ¿Pueden creerlo?

El Director Dumbledore miró la cara amotinada de Harry con trepidación. Él sabía que habría problemas cuando Umbridge llegó esa mañana. Thicknesse le había dicho que el profesor llegaría esa mañana, y Albus simplemente no esperaba que nadie le mandara a Dolores, de todas las personas posibles. Con todos los otros eventos ocurridos durante el verano, él sencillamente estaba feliz de tener a algún profesor disponible.

Dolores simplemente saludó con la cabeza a los estudiantes y se sentó. Ella pensaba dar un discurso, y decidió que le diría a los estudiantes clase por clase que ellos no necesitaban aprender a defenderse, que el ministerio lucharía por ellos. Voldemort no quería más luchadores entrenados que pudieran resistírsele, así que ella se aseguraría que ellos solamente aprendieran la teoría. Pious la respaldaría, de ser necesario. Con suerte, los estudiantes serían perezosos y no querrían hacer nada práctico. Y si querían hacerlos, ellos les enseñaría hechizos inocuos como piernas-de- gelatina y cosas así.

Dolores miró a los estudiantes. Que terrible que las Casas estuvieran todas mezcladas, con las mesas solamente separadas por año. Ella le pondría un fin a eso cuando tuviera la oportunidad. Encontró los ojos de Harry Potter y le sonrió con benevolencia. Ella ya tendría su oportunidad con él, su sonrisa vaciló un poco al ver la malevolencia que este rezumaba por los ojos.

Ella aferró el relicario en su bolsillo, sintiéndose más fuerte y segura inmediatamente. El Señor Oscuro le había enviado a ella sus instrucciones por vía de Pious Thicknesse, y ella tenía toda la intención de ejecutarlas.

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Autora: Es corto, pero ya tengo el marco del resto de la historia. Quiero terminar todo antes del fin del quinto año.

N/T(1): La «Bestia de Exmoor», es un supuesto gran felino que ha sido reportado en Devon y Somerset (Reino Unido) desde 1970 a la fecha. Hay mucha especulación al respecto, con explicaciones desde seres sin descubrir propios de la zona, hasta felinos escapados de dueños particulares.

N/T2: Por lo menos ya esta pronta la cura para Harry... Muchas gracias a todos los lectores, en especial a mis comentaristas ;)

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Editado 23NOV2020