Clínica Veterinaria "Su Mascota Feliz"
-¿Su madre está muriendo?
-¡Así es y yo moriré de dolor si no la hago feliz!
Seiya sorprendido por la noticia permite que ella se aferre a él y esconda su rostro en su cuello. Murmurando palabras de pesar la consuela cuando siente una fuerte corriente que atraviesa su cuerpo.
"Cuando halles a la indicada sentirás una corriente que atraviesa tu cuerpo y se aloja en tus entrañas. Si eso sucede no la dejes escapar porque puedes perderla para siempre y ser el hombre más miserable del planeta" -Le dijo su abuelo una vez cuando él reía al ver a sus vecinos caer en las garras del amor…
-Mi madre se muere y yo fui una egoísta al no darle lo que más desea… ella ha hecho tanto por mí y yo solo le he dado… decepciones y disgustos –Abrazada a Seiya, Haruka susurra entre el llanto.
-Siento escuchar esa noticia –No tiene la menor idea de qué se debe decir en estos casos.
Muñeco comienza a impacientarse al verse ignorado y camina por el consultorio saltando sobre el escritorio para alcanzar la pecera. Mete su pata herida en el agua intentado atrapar un pez. Al no lograr su cometido trepa en la orilla.
Haruka y Seiya se separan al escuchar un chillido de espanto viendo sorprendidos como el gato sale de la pecera chorreando agua y corre mojando todo a su paso.
-¡Muñeco! -Haruka olvida su dolor y corre en busca de su bebé que aterrado porque le salió mal la travesura no se deja atrapar.
Sacude su cola y las patas traseras en el rostro de Seiya y continúa corriendo.
-¡Gato malcriado! –Gime el veterinario corriendo tras él.
Marian se asoma para ver que sucede y grita cuando muñeco salta a sus brazos mojándole la ropa.
-Ven acá mi pequeñito –Pacientemente Haruka lo toma en brazos y mira consternada a su alrededor. Papeles dispersos, algodones y tintura derramados, la alfombra marcada con huellas por las patas manchadas de muñeco, –Lo siento mucho… -Mira la blusa de Marian, ya no es blanca –Le compraré una…
-No se moleste, los accidentes suceden –Resta importancia –Deberá lavar muy bien al pequeño travieso para que su precioso pelo no se le manche.
-¡Oh cielos! –Haruka revisa las patitas -¡Mañana tendrá una sesión de fotos!
-Lávelo en el lavamanos –Seiya busca en su maletín un champú especial –Este es el que uso para mi Lucy, no le maltratará el pelo –Toma una toalla para cuando la mujer termine de bañar a la mascota.
-Gracias –Cierra la boca pero no puede con su curiosidad -¿Quién es Lucy?
-Es mi nena, una preciosa angora de pelo color humo.
-Me gustaría verla, tal vez pueda servirnos como modelo.
-¿Modelo? -Seiya enarca una ceja.
-Hago pautas publicitarias, estamos por rodar la nueva comida para gatos de uno de nuestros clientes y quieren los mininos más bellos que existen –Termina de lavar a muñeco que no parece muy feliz y ha intentado escapar en dos oportunidades.
-¡Oh! –Exclama el hombre. Busca su teléfono y ubica una fotografía de su gata –Esta es Lucy.
-Es muy bella –Toma la toalla del hombro de Seiya y envuelve a muñeco –Si le cambiamos el collar por uno parecido al de mi pequeño seguro impactará.
-No tengo dinero para diamantes y brillantes –Apenado le confiesa.
-No hace falta, tenemos algunos de utilería –Seca a su mascota y lo besa –Mi pequeño travieso, mami no está feliz por lo que hiciste –Muñeco la mira fijamente y ofrece su hocico para que lo bese.
Seiya se estremece al sentir celos del gato, desea estar en su lugar y recibir los besos que la rubia le da. Se inclina para recoger el tiradero y revisar sus peces.
-El gato no se comió ninguno de los peces –Indica después de contarlos.
-Me alegra saberlo –Haruka vuelve al asiento y continúa secando al felino –Muñeco es muy curioso y a veces me cuesta mantenerlo calmado –Admira como se tensan los músculos del veterinario bajo la camisa azul.
De repente se le ocurre una idea.
Si tiene que sufrir junto a alguien para que su madre sea feliz el año que le queda de vida, le gustaría que fuera alguien como él… Preferiblemente que sea él.
Una cosa es pensarlo y otra poner su idea en palabras.
-Con todo lo sucedido aún no le he preguntado el motivo de su consulta –Seiya se sienta frente a su escritorio escribiendo en su hoja de consulta.
Haruka observa su mano izquierda y no ve una alianza matrimonial. Inspira fuertemente antes de hablar atropellada.
-¿Quiere casarse conmigo y ayudarme a darle a mamá el nieto que desea antes de que ella muera?
El moreno levanta la cabeza y mira sus verdes iris esperando encontrar diversión…
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Residencia Aoyama
Taiki llega a la casa siendo recibido por un ronroneo.
-Lucy, pequeña preciosidad –Al instante la gata salta a sus brazos.
-Hola hijo –Mei Aoyama se acerca para recibir un beso de su hijo.
-Lamento no haberme presentado a comer, tuve un extraño día hoy.
-¿Algún paciente difícil?
-(Ni que lo digas) –Piensa –Nada que no tuviera solución mamá ¿Dónde está Yoishi?
-Tu padrastro fue convocado a un importante juego de golf –Bromea tomando a Lucy en brazos – En el horno tienes tu ramen.
-Gracias –Avanza hacia el tocador del pasillo para lavarse las manos -¿Sabes? Conocí a una chica…
-¿El tonto insensible tiene corazón? –Una femenina voz juvenil se escucha a sus espaldas.
-Ámbar no molestes a tu hermano–Mei le dice a la jovencita de cabellos castaños y ojos verdes.
-Este tonto insensible es el que te quiere más que los demás –Taiki la abraza.
-Si Seiya te escucha te crucifica, dime quien es la pobre ovejita –Su hermana lo lleva hasta la mesa sentándose ambos.
-Si hijo, ¿Tendremos la felicidad de tener un nuevo miembro en la familia?
El castaño levanta las manos en señal de defensa.
-¡Van aprisa! Solo dije que conocí a una chica.
-Y debió conmoverte mucho para que hayas hablado de ella, nunca dices nada que no sea "Hoy extirpé un golondrino" u "hoy una paciente casi me viola".
-¡Ámbar! -Su madre se sorprende al escucharla. Deposita un cuenco de ramen frente a su hijo –Esas no son palabras.
-Deja que se burle –Taiki comienza a comer –Pero tiene algo de razón, la chica es muy bella, saldré con ella esta noche a una cena en casa de un colega.
-Hablando de prisas –Su hermana se levanta al escuchar el sonido de una moto –Llegó el que no estudia sino a las chicas, ese si que nos sorprendería si dijera que tiene una sola novia y no tres… al mismo tiempo.
-Si Yaten te escucha se enojará –Mei no sabe como callar a su hija.
-Ámbar tiene razón, Yaten no es de estar solo mucho tiempo, menos con una mujer más de tres días.
El peliplateado entra por la cocina abrazando a su madre y saludando a sus hermanos, comienza a relatarles el loco día que ha tenido ante las expresiones de asombro y burlas…
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Clínica Veterinaria "Su Mascota Feliz"
Haruka corta el contacto visual antes de darle a entender al hombre que no está demente.
-Mis padres no pudieron tener más hijos después de que yo naciera. Mamá sufrió de cáncer de cuello uterino por lo que tuvieron que efectuarle una histerectomía para salvarle la vida. Ella deseaba tener una familia numerosa pero… -Hace una mueca –Siempre creyó que yo llenaría la casa de niños cuando creciera y me casara, a mí nunca me ha interesado el matrimonio ni sus implicaciones. No es que haya visto un mal ejemplo en mis padres, pero es que… -Se estremece
-¿Pero es qué?
-Cada vez que pienso en ese tema me da escalofríos. Me cuesta pensar que dependeré de alguien a quien le deberé dar cuentas y soportar en todo momento, odio la frase "en las buenas y en las malas". No acepto nada a las malas… -Baja la voz - hasta hace mas de una hora –Termina en un susurro.
-¿Qué la hizo cambiar de opinión?
La grave voz de Seiya eriza su nuca.
-Esta mañana… descubrí un informe médico –Inspira temblorosa –Decía que a mamá le retornó el cáncer… un nombre extraño que no recuerdo en este instante y que no tiene esperanzas de sobrevivir.
Tocan a la puerta. Marian se asoma con un secador de cabello.
-Pensé que pueden necesitarlo.
-¿Te encargarías de secarlo por nosotros? –Le pide Seiya. La chica siente la tensión en el ambiente y asintiendo se acerca a Haruka tomando a la mascota, sale silenciosa cerrando la puerta con suavidad. Una vez a solas él vuelve su atención a Haruka que pálida aprieta y afloja las manos –Siento escuchar lo de su madre.
-Yo también -Responde temblorosa sin mirarlo.
-Me decía de necesitar…
-No lo necesito, pero me urge cumplir la última voluntad de mi madre, quiero que si ella parte de este mundo lo haga feliz porque pudo acunar en su pecho un hijo mío.
-Existe la inseminación artificial.
Haruka niega con la cabeza.
-Mamá quiere verme establecida bajo la protección de un esposo, no comprende que nosotras ya no necesitamos estar casadas para tener una vida plena y satisfactoria… Pero esto…–Cierra los ojos con fuerza -Mi mamá se me está muriendo y yo…-Comienza a llorar nuevamente.
-¿Ella le pidió que se sacrificara?
-No… -Seca sus mejillas –Descubrí de su enfermedad por una de las empleadas de la casa, ella escuchó que mamá no quiere que yo me entere de su gravedad…
-Y usted está dispuesta a cumplir su deseo –La rubia asiente silenciosa -¿Por qué cree que yo puedo ayudarla?
-No lo se. Pero estoy tan desesperada que cualquiera me serviría –"mentirosa" le dice la vocecita en su interior.
Seiya aprieta los labios al escucharla.
-No creo ser ese cualquiera.
-¡Por favor! –Le suplica –Le pagaré lo que quiera.
-No estoy en venta – Espeta con dureza –Pero en la agencia de al lado le darán lo que necesita.
-¡No quiero a nadie más que a usted! –Le grita reconociendo que le gusta. Baja la mirada y se ruboriza –Si voy a cometer una locura por amor a mi madre quiero que usted me acompañe en ella. Un año de su tiempo es lo único que le pido, no le exigiré nada, tendrá su espacio y su clínica, no necesita mantenerme ni comprarme nada, no aceptaré de usted nada más que su tiempo y…
-¿Cree que el matrimonio es algo que debe tomarse a la ligera?
-No, por eso no he querido casarme.
Seiya no sabe que pensar.
Una idea viene a su mente, busca las palabras menos ofensivas.
-¿Ha tomado en consideración que si piensa tener un hijo tendrá que dormir con…?
-Lo se… Pero como le dije estoy dispuesta a lo que sea para hacer feliz a mi madre.
Su determinación lo hace admirarla. El amor que esa mujer siente por su madre la está arrastrando a una situación donde puede salir muy mal parada.
Maldice su altruismo. ¿Por qué de todos los miembros de su familia tuvo que tocarle a él un corazón de pollo?
Ninguno se sentiría afectado por las lágrimas de esa "bellezura" como Yaten la llamaría.
Diez años atrás su padre vendió las propiedades y vaciando las cuentas se fugó a Brasil con su asistente dejando a su madre con cuatro hijos, tres varones de diecisiete, dieciséis y trece años, una niña de seis años, los abuelos maternos de Seiya, humildes trabajadores la auxiliaron cuando los nuevos dueños del penthouse donde vivían reclamaron su propiedad.
Mei no permitió a sus hijos que abandonaran sus estudios y los obligó a entrar a la universidad. Asistida por amigos y algunos ex compañeros del hospital donde trabajara el malvado Kou, logró salir adelante y estabilizarse trabajando para que a sus hijos no se les arruinara el futuro. Introdujo la demanda de divorcio la cual salió en tiempo récord gracias a los testigos que abogaron por ella y las pruebas que los bancos le dieron.
Hace tres años Tokuji Kou regresó al país en completa ruina. Intentó volver con su esposa sin embargo ninguno de sus hijos acepta su presencia cerca de Mei ni de ellos. Ella tiene seis años casada con un médico, el doctor Yoshio Aoyama les abrió las puertas a sus hijos y se prestó como fiador para que los bancos le dieran a Seiya el préstamo que usó para abrir la clínica veterinaria.
En el último año de medicina Taiki halló una plaza de trabajo como médico general gracias a un antiguo amigo de su padre. Yaten estudia medicina y trabaja como mensajero en una Agencia de publicidad con un horario flexible bajo la generosidad de una directora de la que habla maravillas y al mismo tiempo dice que es una diabla con los que no le caen bien. La más joven de la familia está estudiando el primer año de preparatoria y aspira estudiar Abogacía.
Seiya la ha tenido pasar más duro debido a la carrera que tomó y su sueño de tener su propia clínica veterinaria, a punto de cumplir veintisiete años ha conseguido hacer su sueño realidad pero a un precio e intereses muy altos, tiene por delante varios años de carencia antes de que pueda estar solvente.
Observa a la rubia.
Nadie en su sano juicio haría lo que ella está dispuesta a hacer.
Mueve la cabeza en gesto negativo, a Haruka el corazón le cae a los pies al saber que se va a negar, tantos hombres rechazados sin piedad y hoy le tocó el turno a ella, será humillada sin compasión.
Baja el rostro.
-(Demonios) –Seiya maldice en sus adentros antes de acercarle nuevamente la caja de pañuelos -No nos conocemos.
-¿Y eso qué importa? –Pregunta dolida. Decide retirarse digna antes de sufrir en carne lo que ha hecho pasar a otros –Mire… se que esto es una locura y lamento haber hecho esta tonta escena. Olvide lo que le pedí y dígame cuánto le debo por los destrozos que hizo mi gato, incluya en la factura la camisa de su asistente –Se levanta y camina hacia la puerta –Me apegaré a mi plan original, iré a una verdadera agencia matrimonial donde me darán a escoger.
Eso es lo que teme el veterinario, que un tramposo cazafortunas sea el que de con ella.
Levantándose habla para despedirla sorprendiéndose de sus propias palabras.
-Si vamos a embarcarnos juntos en esta locura lo mínimo que me corresponde es saber como debo llamar a mi esposa.
Al escuchar sus palabras Haruka sorprendida voltea…
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Villa Tenoh
-¿No sabes a dónde pudo haber ido? –Akane le pregunta a Usui.
-Ni idea, el jardinero dijo que salió con su gato tan pronto usted abandonó el palacete –Dice preocupada -¿Y si comete una locura?
Akane gime.
-¡Tus pensamientos negativos me tienen alterada! –Profiere -¿No sabes más nada que pensar siempre lo peor?
-¿Lo peor?
Ambas voltean al escuchar la voz grave. Usui escapa a la cocina dejando a su patrona con todo el paquete.
-Hatoko querido –La dama se acerca al hombre -¿Por qué no anunciaste que venías? Le pedí a Usui que no se esmerara en el almuerzo.
-Hace dos horas que almorcé con unos colegas y no me has dicho que eso "peor" que la cocinera piensa.
-Nada relevante –Mueve las manos elocuente –Está nerviosa por el menú que le pedí para esta noche, alega que no le saldrá nada bien.
Hatoko la observa deseando descubrirla, pero cuando su esposa habla no sabe si miente o dice la verdad.
-¿Cuál es el veneno que comeremos?
-¡No seas tan dramático! –Se queja –Es una sorpresa.
-Me aterran tus sorpresas. ¿Dónde está mi hija? Llamé a la Agencia y me dijeron que había venido a casa.
-Sabes muy bien que ella es su propia dueña –Arruga la nariz –Le metiste en la cabeza que no dependiera de nadie.
-Reconozco que se me pasó la mano al decirle eso, pero no negarás que es una nimiedad comparada con lo que planeas hacer.
-Hablando de hacer –Camina al pasillo –Tengo un nuevo cliente y voy tarde a entrevistarme con él, tal vez quiera ser mi yerno –Huye antes de que su esposo vuelva a contradecirla...
