Fuente de Soda

Seiya y Haruka tienen su primera cita oficial.

Dejaron a Marian encargada de muñeco previamente encerrado en una jaula para que no hiciera de las suyas.

-Esta noche hay una cena en casa, mamá me pidió que llevara un acompañante. Quiero que sea mi pareja en esa velada.

-Será un placer. Lo malo de todo es que su madre no nos creerá –Dice el veterinario antes de saborear el café –Le dije que salía con alguien.

Haruka siente que se le revuelve el estómago.

-En ese caso ya no hay nada más que hablar –Se levanta de la mesa.

-Lo dije solo para que no me llevara a rastras a su casa. Siéntese por favor.

Haruka obedece ladeando la cabeza.

-Usted dijo que mamá lo trajo a consulta por la mañana. Dice refiriéndose al gato.

Seiya asiente.

-A eso de las diez. Y una de sus extrañas preguntas fue si estaba casado o comprometido.

-¿Está comprometido? –Pregunta decepcionada –No podemos seguir adelante si…

-No lo estoy –Seiya se apresura a aclarar –No salgo con ninguna mujer desde que decidí abrir mi propia clínica veterinaria y de eso hace casi dos años. – Explica brevemente su situación – Es la razón por la que evito mirar a una dama dos veces, no tengo más que deudas para brindarle.

-Pero como yo tengo solvencia…

El niega vehemente.

-Quiero que quede bien claro que no aceptaré nada de usted o su familia -Habla severo –Lo que haré será para ayudarla a darle a su madre la mayor felicidad. Si mamá estuviera en la misma trágica situación yo también haría lo imposible por hacerla feliz sus últimos días. No me estoy vendiendo o alquilando.

Haruka asiente pensativa. Si ese hombre es orgulloso no aceptará un sueldo como ella tenía planeado darle a su "Empleado Temporal", debe buscar la manera de retribuirle el favor.

-¿Qué le parece si en retribución por su ayuda hacemos publicidad la clínica?

Seiya niega la propuesta.

-No tengo dinero para pagar la propaganda.

-Puedo hacerlo sin cobrarle nada –Ella se encargará de invertir lo necesario sin que él se entere.

El hombre testarudo vuelve a negar.

-No me parece…

-Trabajo en una Agencia de publicidad.

-Me lo dijo anteriormente.

-Es por eso que puedo hacer la propaganda –Habla de manera que él crea que es una tontería –Podríamos usar a su Lucy y mi muñeco como modelos.

Seiya la mira un instante antes de responder.

-Es una idea apetecible, lo pensaré.

-Será bueno para la clínica y para mi récord publicitario.

-Lo que aún me preocupa sea que su madre no nos crea. Se preguntará…

-Si es hombre y toma mi mano le aseguro que mi madre no lo cuestionará -Hace una mueca –Estoy segura que donde se halle está convenciendo a alguien para que se case conmigo.

Extrañamente él se siente celoso.

-¿Aceptaría que su madre le consiguiera marido?

-Ya estoy comprometida… con usted. Aunque la idea me da terror –Arroja a la mesa una servilleta desechable hecha pelota - ¿Por qué diablos la sociedad obliga que debamos casarnos y tener hijos? Hasta esta mañana era feliz, sabía lo que quería… lo que quiero. Pero mi madre y su enfermedad han trastornado mis planes –Mira el cielo raso - Ella y su felicidad, así sea efímera son lo más importante para mí.

Seiya no se siente seguro.

-No creo que yo le agrade, le dije que no tengo dinero…

-¿Cómo lo trató cuando estuvo en la clínica después de su información?

-Me dijo que si cambiaba de idea la llamara.

Haruka aliviada asiente.

-Entonces no habrá ningún problema, estará tan contenta de haberlo llevado que olvidará lo demás. Le diremos que traje a muñeco para que lo viera por la dolencia de la mañana… -Abre los ojos exagerada -¿Mi muñeco está enfermo? ¡Oh cielos! –Se levanta para correr a la clínica.

-Le aseguro que su gato está bien -Seiya toma su muñeca soltándola de inmediato, esa mujer irradia un magnetismo sexual y no parece darse cuenta lo que hace a los hombres, varios de los presentes han estado pendientes de ella haciendo sentir a Seiya que si no se pone abusivo lo echarán del establecimiento y se quedarán con el premio –Fue solo una espina en su pata.

-¡Pobrecito!

-El pequeño travieso está bien, mi deber ahora es conocer su nombre.

-¿No se lo dije?

-Hemos hablado y cambiado de tema tantas veces que no nos hemos presentado. Mi nombre es Seiya Kou.

-¿Kou? –Pregunta interesada -¿Familia de Yaten…?

-Es mi hermano.

Haruka jadea al escuchar la noticia.

-¡Así que el desgraciado tiene familia!

-¿Conoce a mi hermano? –Seiya le pregunta. El mundo es un pañuelo, solo ruega que esa mujer no haya sido una de sus "bellezuras" -Es el menor de los varones…

-Y me dijo que estaba solo en el mundo –Piensa en cómo torturar al mentiroso.

El veterinario ríe nervioso, no conoce todas las artimañas de Yaten para llevar a una mujer a la cama.

-¿Solo? Somos cuatro hermanos y mi madre- Seiya le informa –Debió estar desesperado en lo que sea que se relacione para apelar a la lástima. ¿De dónde lo conoce?

-Trabajaba como mensajero para la Agencia, y desde mañana será actor de cuñas publicitarias. Le di el empleo porque dijo que moriría en las calles si no lo hacía.

-(¿Ella es la diabla?)–Se pregunta sorprendido -¿Yaten actor? Ahora si que nada me sorprenderá de él.

Haruka asiente, lamenta haber olvidado los anteojos en la Hummer, de lo contrario ya hubiera buscado su número en su teléfono y en ese instante le estaría diciendo miles de groserías.

-Unas mocosas lo quieren en su campaña publicitaria.

-Su ego se inflará aún más –Seiya dice después de emitir un silbido.

-Olvidemos al degenerado insolente, soy Haruka Tenoh.

-Qué tonto soy, -se da una palmada en la frente –Mi secretaria me habló de su familia cuando su madre se marchó decepcionada porque no estoy… no estaba disponible. Su madre es entrenadora y su padre es médico.

-Y yo soy la oveja negra que les lleva la contraria en todo -Haruka asiente. Mira a la barra donde varios hombres le sonríen. Sintiendo asco vuelve su mirada turbada a su acompañante. -Hay algo que comienza a preocuparme –Le dice a Seiya.

-¿Qué es?

-¿Cómo sabremos si compaginamos en…? –Mueve la cabeza significativamente.

El hombre comprende en el acto, piensa que para él no habrá ningún problema besar su cuerpo y poseerla.

-Déme su mano -Temblorosa ella extiende el brazo. Seiya toma la delgada mano observando sus uñas -¿Siente deseos de huir? –Recibe una silenciosa negativa, besa su palma absorbiendo la fragancia de su muñeca. Sintiéndose valiente por el temblor de su mano lame la suave piel de su palma. La respuesta de Haruka no se hace esperar. Siente que su cuerpo se eriza y sus pezones se endurecen. Seiya observa fascinado como los ojos verdes se dilatan y el color sube a las mejillas -¿Le gusta?

-Si… -Logra decir después de tragar grueso.

Seiya la estudia, al parecer ella tampoco es inmune a la atracción.

-Estoy seguro que tú y yo nos complementaremos y el… hijo que tendremos será procreado con mucha pasión –Ronco le dice tuteándola por primera vez.

Está deseando tener una sesión amatoria con ella lo más pronto posible…

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Sport Center

-¿Qué hacen niñas?

Serena y Mina levantan el rostro de la mesa de diseño.

-Nada interesante señor Kobayashi –Responde Serena.

Kobayashi Aino de cuarenta y tres años, cabello rubio y ojos azules se acerca a la mesaobservando los diseños de la nueva temporada.

-¿Para el verano?

-Así es papá –Mina le muestra uno de los bocetos –Ya estamos preparando todo para lanzarla al mercado.

-Papá nos recomendó que publicitáramos –Serena le indica.

-No han necesitado mayor publicidad que la de sus boutiques,

Mina asiente.

-Tienes razón papá. Sin embargo, queremos expandirnos al continente y debemos hacerlo.

Kobayashi las observa.

-Dijeron que sería un pasatiempo, de eso ya treinta y cinco sucursales Les advierte el hombre - creo que están embarcándose en algo muy grande y los peces gordos se comen a los pequeños.

Mina se exaspera.

-Te tenemos a ti como nuestro abogado y al señor Kenji como nuestro relacionista público y Gerente General.

Kobayashi asiente, Mina y Serena son las diseñadoras más ricas y jóvenes de Japón gracias a su empeño y dedicación, comenzaron su carrera a los doce años cuando ambas diseñaron y elaboraron el uniforme de la secundaria donde estudiaban obsequiándoselo al colegio, tan buena fue su propuesta y destreza que otras escuelas las contrataron para que realizaran los uniformes de todos los equipos.

A partir de allí todo fue en ascenso y no han parado de trabajar.

-¿Con qué agencia trabajarán?

-Con la Agencia de Publicidad Cristal Dorado.

-¿La de Haruka Tenoh? –Pregunta interesado.

-No es la dueña… -Serena comienza a explicar.

-Sáquenla de la jugada y esa agencia no es nada –Su padre sonríe –El dueño es un galán de tontas, no hace más que salir con las modelos de la agencia y cobrar los honorarios, allí Tenoh es la mente maestra.

-¿Cómo sabes todo eso? –Mina pregunta interesada,

Desde que se divorciaran sus padres, Kobayashi se ha internado en su profesión.

-Digamos que quise conocerla y ella me mandó a freír tallarines –Jocoso responde –Es una lástima, porque está… -Se aclara la garganta al recordar con quienes habla.

-¿Te gusta esa horrorosa mal vestida de cuatro ojos? –Preguntan las chicas a dúo.

Su padre se acerca al procesador y teclea antes de llamarlas.

-Vengan a ver a la mal vestida en una de sus premiaciones.

Ambas obedecen sorprendiéndose por lo que ven.

Haruka no lleva anteojos, pero si un vestido plateado que resalta su figura. Maquillada impecablemente calza unos zapatos de vértigo.

-¡Wow!

-Así es –Kobayashi sonríe -¡Y qué wow!

-¿Por qué…? -Mina está confundida.

-Esta mañana estaba vestida como para amenizar una fiesta infantil, le faltaba la nariz roja para ser la payasa –Serena comenta pensativa.

-Debe tener dinero.

-Es muy rica –Asiente su padre.

¿Qué la motiva a vestirse de esa manera? –Mina no comprende las mentes de algunas personas.

-Tal vez sea para mantener a los hombres alejados y hacer su trabajo de manera eficaz –Su padre explica –O debe ser que se le fundió el foco de su armario y no ve que es lo que se pone. A mí no me molestaría quitárselo –Murmura haciendo reír a las jóvenes

-Por eso es que te amo papá –Mina se jacta -¡Eres mi héroe!

-¿Por qué es impertinente como su hija? –Serena bromea.

-Pero así me quieres hija postiza.

-Y yo te quiero también padre postizo, pero no se lo digas a papá ¿Eh?

-No lo haré, ese Kenji es un padre muy celoso, se apropió de mi hija pero no acepta compartir la suya.

-Es culpa de mamá, siempre le dice que nos cuide hasta de las sombras –Serena justifica a su padre.

-Mejor guardemos el secreto –Kobayashi recomienda –Puedo noquear a Kenji, pero estoy perdido con Ikuko.

-Es un secreto de tres –Mina responde.

Los tres se abrazan atesorando el momento…

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Agencia de Publicidad Cristal Dorado

Haruka revisa los bocetos de su mesa de diseño.

-Espero que esto les guste a esas odiosas mocosas –Un movimiento en su sofá negro de piel llama su atención –Hola mi bebecito -Muñeco se estira perezoso en el cojín de cebra que su dueña le tiene. Maulla y se incorpora saltando hacia la mesa -¿Te gusta? Si Chiba muere de la impresión habré hecho un excelente trabajo –Opina maliciosa.

El gato responde con un ronroneo sentándose en la imagen dibujada a lápiz de un hombre de espaldas, no lleva más ropa que unos zapatos deportivos.

La leyenda advierte "Si no usas uniformes de Sport Center estás desnudo".

La rubia se despoja de sus gafas y mueve los hombros para relajarse.

Tocan a la puerta.

-Lo siento Tenoh, pero tu prometido está en la línea –La chica de cabellos azules y ojos celestes está ruborizada por la ansiedad de conocer todo lo que se refiere a la llamada y quien es el hombre que se autodenominó "prometido".

-Gracias Amy.

-Está en la línea dos –Informa sin prestar atención al tintineo del receptor.

-Ya me di cuenta –Descuelga el teléfono y responde jovial –Hola extraño.

-"Hola extraña".

-¿Cambiaste de parecer?

-"Solo si tú lo haces".

Haruka sonríe sin poder evitarlo.

-No hay marcha atrás, -Habla suavemente sorprendiendo a la chica callada que espera en la puerta -ya quiero ver la reacción de mamá cuando… -Levanta la mirada notando que Amy está sigue allí -¿Necesitabas algo más Amy?

-No… Si, estaba vigilando que tu gato no se comiera tu trabajo –Ruborizada responde.

La risa masculina se escucha del otro lado del receptor.

-"El gato que se comió tu tarea-Seiya dice entre risas - ¿No era el perro?

-Muñeco es muy respetuoso…

-"Díselo a mis peces" –Seiya responde por lo que Haruka cubre la bocina para evitar soltar una carcajada.

-Y no dañará el trabajo –Termina la oración sin más expresión que severidad.

-Puedo cuidarlo…

-Si te necesito te llamaré –Asiente la rubia indicándole la salida.

Derrotada Amy desaloja la oficina permitiendo a Haruka continuar la conversación.

-¿En qué estábamos? –Observa como la chica se apresura a un grupo de colegas y les dice algo.

Los presentes se llevan las palmas a sus bocas ahogando gemidos de sorpresa.

-"En la cena de la noche o podemos hablar de un gatito consentido" –Dice divertido el hombre.

-Si de veras quieres que esta relación dure más de un día… –Responde al colocarse los anteojos y ver hacia los escritorios –Y por lo que logro distinguir desde acá mis colegas están considerando que no dure doce horas, te recomiendo que no te metas con mi bebé.

-"Ahora comprendo a tu madre cuando dijo que amas al gato más que a ella".

-No es cierto… Cierra los ojos para evitar llorar y mostrar debilidad –Ella está por sobre mi vida.

Seiya suspira.

-"Lo se. Solo intentaba ser gracioso pero…"

-Descuida, enferma o sana mamá es muy exagerada, apunta mi dirección, nos veremos a las siete en casa, una hora antes de la cena, así nos pondremos de acuerdo en qué decirle –Dicta la dirección -¿La tienes?

-"Copiado" –Pausa – "¿Tu padre no querrá acribillarme?"

-Si mamá es feliz, él lo es también, no te preocupes por mi padre, la prueba de fuego es mamá.

Continúan conversando ignorando las apuestas que se llevan a cabo a favor de que Haruka mande al diablo al hombre misterioso en menos de lo que dura un suspiro…