¡De regreso!
Muchas, pero muchas gracias a todos los que dejaron sus reviews, favs y follos en fanfiction, y a quienes comentaron en facebook y que le dieron un like o una reacción xD
Doncella de la luna: Bueno, aun no se cada cuanto actualizaré, pero mas o menos sera semanal, aunque no es seguro.
Kleinegirl87: Gracias por el review, aquí la continuación.
Kity-monica-kurosaki: xD gracias, que bueno que te haya gustado, espero que este te guste igual o más que el anterior.
Guest: xD no desesperes, aquí la continuación.
Sibreka: Morí de risa con tu review, me diste muy buenas ideas, y bueno, las cosas se complicaran a cada capitulo.
Pammesufree: Según se sienten mal con el otro, pero bien que lo disfrutaron xD
Zeilyinn: Angelica! Espero te guste, porque puse mucho empeño xD
DreamedDilverWings: Pues sobre el hollow, pensé que seria bueno meter algo así y bueno, aproveche mi momento de inspiración, aunque no tengo bien definido lo que pasará en los siguientes capitulos, pero de que habrá sabrosura la habrá xD
Ane92: Trataré de que la actualización sea semanal.
Val Kuchiki: La tensión sexual de ambos que habian estado soportando por años pues... por fin estallo con el gas del hollow, y vaya que les gusto xD
Sawako-chan98: Creo que todos amamos al hollow pervertido xD Alguien tenia que hacer algo por ese par de idiotas.
Bueno, sin mas que decir pasen y lean:
EXQUISITO ERROR
CAPITULO 2.- EXCITACIÓN
Un grito los distrajo y sin peder tiempo, los seis corrieron hacia el interior del bosque.
- Esto tiene que ser mentira- susurró Rukia hecha piedra al ver a no menos de viente Hollows identicos al que los habia atacado.
La Kuchiki temblaba de pies a cabeza, en primera porque sentia un miedo indescriptible y en segunda porque su cuerpo le estaba recordando los besos, las caricias y todo aquello que el Kurosaki-Shiba le había hecho así como lo que ella le había hecho a él.
Por un segundo sus piernas se pusieron tan debiles que creyó que caería al suelo, pero al escuchar el grito de Renji y el capitán Hitsugaya no tuvo más opción que ir a eliminar a los Hollows.
- ¿Qué diablos son estás cosas?- se quejó Matsumoto al eliminar a un par de criaturas con su Haineko.
- No lo sé- respondió Rukia al congelar a otros dos hollows, estaba tan nerviosa que casi se le cae su Zampakutou cuando la sujetaba a su cintura.
- Tch, son demasiado debiles- gruñó Renji al haber eliminado a la ultima de las criaturas.
Hitsugaya agitó su Zanpakutou para limpiar los restos de los hollows que había erradicado, pero antes de regresarla a su forma simple, miró a Rukia de pies a cabeza, el capitán era un hombre serio y analitico, por lo que no habia pasado por alto el extraño comportamiento de la oji violeta.
- Kuchiki ¿Qué es lo que pasó exactamente entre tu y Kurosaki?- le preguntó mirandola con esos profundos y escrutadores ojos verdes -Esos Hollows eran tan debiles como uno recien nacido, no entiendo porque tu y Kurosaki se comportan tan extraño.
- Yo... capitán Hitsugaya...- Rukia no sabia que hacer o que contestar, se sentia demasiado nerviosa y aun más cuando sientió la mirada de Renji, Matsumoto y de Youruchi sobre ella, esos tres parecian como si quisieran ver a través de ella, los cuales no estarían satisfechos hasta escuchar una respuesta que los satisfajera.
Toshiro frunció el ceño con enojo, suficiente habia tenido con haber buscado a Matsumoto por más de dos horas, por lo que su paciencia estaba más alla del limite. Actuando como el capitán que era, camino hacia Rukia hasta tenerla frente a él.
- Kuchiki, estoy esperando una respuesta...- le dijo con tono amenazante.
Era bien sabido por todos en la sociedad de almas, que cuando el capitán Hitsugaya se enojaba era tan temible como el mismo Kempachi cuando buscaba con quien pelear, por eso mismo, si daba una orden rapidamente la debian de acatar, claro, a excepción de Matsumoto que parecia ser inmune a los regaños de su querido capitán (aunque cuando le colmaba la paciencia la mantuviera por días encerrada en la oficina haciendo montañas de papeleo)
Youruchi y Matsumoto se vieron por un segundo y rieron en voz baja pero al mismo tiempo sientieron poco de lastima hacia la pobre Rukia que temblaba como gelatina.
-Kuchiki...
La oji violeta que había permanecido con la cabeza hacia abajo, alzó el rostro mostrando los ojos llorosos.
Toshiro se sintió un poco incomodo pero a pesar de eso, su semblante permanecia inmutable.
- Capitán Hitsugaya, yo...
- ¿Qué está pasando aquí?- preguntó Byakuya apareciendo acompañado de Kira y Hisagi.
Rukia suspiró aliviada al ver a su amado hermano apareciendo justo en el momento que más lo necesitaba, si no fuera por el gran orgullo Kuchiki, estaba segura que correría a abrazarlo.
- Kuchiki, enfrentamos a un grupo de extraños Hollows...
- Nosotros también, capitán Hitsugaya, eliminamos a una docena de ellos entre los tenientes Kira y Hisagi además de mi- contestó Byakuya de forma bastante formal.
- ¡Nii-sama! ¿No respirarón el gas que esos Hollows sacaban de sus ocicos?- preguntó preocupada y horrorizada la pequeña teniente.
- ¿Gas?- la miró Kira sin saber a que se referia.
-Los acabamos tan rapido que no tuvieron tiempo de hacer nada- contestó Byakuya sujetando a Sembonsakura.
- Oh Byakuya-boy, tan arrogante como siempre- se burló Youruchi mirandolo con diversión.
El Kuchiki la lanzó una mirada despectiva para inmediatamente dar media vuelta para dirigirse al cuartel general.
- ¡Hey! ¿Qué pasó? ¿Ya cabarón con ellos?- preguntó Ichigo llegando en medio de un shumpo.
- Ichigo, esos hollows eran demasiados debiles que ni siquiera tuve que intervenir- se quejó Yuruchi jalandole la mejilla derecha.
- ¡Youruchi-san! ¡Esos hollows son demasiado peligrosos aunque sean demasiado debiles!- gritó nervioso el Kurosaki mientras se frotaba la mejilla.
A Rukia casi le da un infarto al escuchar a Ichigo. Quisó correr, huir del lugar antes de que Toshiro retomara el interrogatorio, pero fue demasiado tarde al sentir como el capitán del decimo se ponia al lado de ella.
- Vayamos con el capitán comandante, ustedes dos tienen demasiado que explicar.
Intercambiando miradas por una micra de segundo, Ichigo y Rukia sintieron que caian en un abismo sin fondo, ambos rogaron al rey de la sociedad de almas que se abriera un portal directo a la nada, o algo parecido para poder escapar.
- Esto se pondra bueno- le susurró Matsumoto a Youruchi, quien solo sonrió provocando que Ichigo sintiera toda su piel cresparse.
- Debo huir... ¿Pero a donde? Si uso shumpo Youruchi-san y Byakuya me alcanzarán... ¡¿Qué hago?!-se debatia Ichigo mentalmente, tenía tanto miedo y su ansiedad no hacia más que crecer a cada instante, el Kurosaki-Shiba jamás habia sido un cobarde, ni siquiera habia sentido tanto terror cuando Yhwach lo habia derrotado.
- ¿Nervioso, Ichigo?- le preguntó Youruchi al oido, la peli morada se estaba divirtiendo demasiado y pararía de meterse con Ichigo hasta satisfacer su curiosidad.
El pelinaranja dio un salto que casi hace que caiga de bruses al suelo, sabia que la malicia de su maestra no tenia limites y más cuando se trataba de avergonzarlo.
- ¡Youruchi-san! No hay nada por lo que debería estar nervioso- contestó el Kurosaki-Shiba poniendose totalmente rojo.
La diversión de la diosa de la velocidad no podía ser mayor, miles de ideas cruzaban por su cabeza y el ver a su querido alumno tan nervioso no hacia más que su loca imaginación creciera a cada segundo.
- ¿Qué hiciste, Ichigo?- se preguntó tratando de llegar a una conclusión.
Cinco minutos después, los nueve llegaron al primer escuadron donde un somnoliento Kyouraku los recibió.
- ¿Qué se les ofrece?- preguntó el barbudo sin haberse enterado de la invasión de los hollows.
- ¡Le dije que un escuadron de Hollows habían ingresado a la sociedad de almas!- lo riñió Nanao dandole un buen golpe en la espalda.
- ¡Nanao-chan! Qué mala eres, además si hubieran sido fuertes los hubiera sentido- se quejó el comandante sobandose la espalda.
Los presentes solo negaron con la cabeza, aun no se explicaban como un hombre tan irresponsable como Kyouraku era el comandante supremo de los trece escuadrones.
Por su parte, exasperado por la actitud despreocupada del capitan del primero, Byakuya dio un paso al frente para dar el informe de la situación.
- Como se lo explicó la teniente Ise Nanao, un grupo de Hollows se infiltraron al Rukongai, pero a la inmediata intervención de los presentes, nadie resultó herido...
- Estás equivocado, Capitán Kuchiki- lo interrumpió Hitsugaya poniendose a lado suyo- Madarame Ikkaku respiró el gas que uno de los hollows despidió...- hizo una pausa girando hacia atras para mirar de frente a Ichigo y Rukia, los cuales se tensaron en automatico al saber el problema en el que se habian metido-Kurosaki lo llevó al cuarto escuadron para que lo atendieran, así que no hay ningun problema- finalizó Hitsugaya cruzandose de brazos.
- ¿Así que el hollow que los atacó en hueco mundo apareció de nuevo?- preguntó Kyouraku poniendose serio.
El Kurosaki y la Kuchiki asintieron mientras sudaban sin control, y sin poder decir ni una sola palabra. En ese momento ninguno de los dos tenia el valor suficiente para enunciar un simple si o no.
- Umm- suspiró el comandante levantandose de su asiento- Esto es un problema, si aparecieron más, eso quiere decir que el Hollow original aun esta afuera... en alguna parte de hueco mundo o...- hizo una pausa intentando tranquilizar al par de jovenes shinigamis que estaban al fondo de su oficina -En alguna parte del bosque.
- Eso es lo más probable, pero, Kyouraku-san ¿Qué es exactamente lo que provoca el gas de ese Hollow? Aun no se nos ha dado un informe detallado del "suceso" que hubo entre Ichigo y Rukia- apuntó Youruchi poniendo una falsa cara de preocupación.
Matsumoto casi alza el pulgar en alto para felicitar a Youruchi, pero no queriendo romper la tensión en el aire, solo sonrió macabramente.
Ichigo maldijó a su maestra de la peor forma en que su mente se lo permitió, jurandose así mismo que algun día se lo haría pagar muy caro.
Era la segunda vez en su vida en que Rukia se sentia completamente avergonzada, sus piernas temblaban y su corazón parecia querer salir de su pecho, pensaba que si miraba a Ichigo aunque fuera por un instante se desmayaria ahí mismo.
Con una casi imperceptible sonrisa en el rostro, Kyoraku regresó a su asiento.
- Bueno, el gas del hollow parece ser alguna clase de inhibidor que facilita que las personas demuestren o aumenten su nivel de enojo provocando que peleen entre ellas o con las personas que estan cerca a ellos ¿O me equivoco, Kurosaki-kun, Rukia-chan?
Los dos adoptaron pose de soldado y volvieron a asentir sin parpadear.
Youruchi no se tragó el cuento, su perzpicacia era tan alta que haría lo que fuera para que los hablaran con la verdad.
- ¿Ustedes dos pelearon?- les preguntó a los dos jovenes shinigamis- contesten si o no.
- Si...- contestarón ambos en un susurró.
Acercandose a ambos, Youruchi se puso en frente a ellos para después inclinarse mientras se ponia la mano derecha en su oido.
- ¿Eh? No escuché bien.
- ¡Qué si! ¡Si peleamos! Fue demasiado estupido, ni siquiera sabiamos lo que deciamos mientras peleabamos- gritó Ichigo sin saber que más contestar.
- Si, él tiene razón, por eso no podemos vernos sin sentir vergüenza, fue totalmente estupido, casi lo atravieso con Sode no Shirayuki- contestó Rukia con la voz agitada.
- Ci... cierto, la enana casí me mata, sino hubiera sido por otro grupo de Hollows que llegaron... no se en que habría acabado la pelea...
- ¿Y que cosas se dijeron para no poder verse a la cara?- preguntó Matsumoto rompiendo su silencio.
La Kuchiki bajó la mirada y jugandó con sus dedos contestó en voz baja - Cosas estupidas...
- Si, eso...- la apoyó Ichigo rascandose la nuca.
- Parecen un par de adolescentes- bufó Youruchi sabiendo que no les sacaría nada más.
- Ya tranquilos, el asuntó importante es que no sabemos que pasaría si esos Hollows atacan a los habitantes del Rukongai, o los miembros de los escuadrones, si eso llega a pasar tal vez no corran con la misma suerte que Kurosaki-kun y Rukia-chan, así que bien, siendo ellos la pareja que se enfrentó primero a esos Hollows serán encargados de eliminar al original, así que jovenes, junten a un grupo de diez y comiencen a investigar mañana a primera hora, por el momento desingnaré a un escuadron de vigilancia para que cuide al Rukongai y el perimetro de las instalaciones de los trece escuadrones- ordenó haciendole una señal a Nanao para que comenzara con los preparativos de la vigilancia- Eso es todo, pueden retirarse.
Ichigo parpadeó un par de veces, si era incomodo estar solo unos minutos en el mismo lugar que Rukia, no se queria imaginar lo que sería hacer una misión con ella rodeado de tanto entrometido que quisiera saber lo que pasó entre ellos, el kurosaki-Shiba pensó en tantas ideas para poder evitar que Rukia fuera a la misión con él, pero al ver que todo el mundo se dirigia a la puerta, tomo una decisión bastante apresurada.
- Espere un momento, Kyoraku-san, yo solo puedo hacer el trabajo, tal vez Renji y Toshiro puedan ayudarme...
- Denegado, ese Hollow es peligroso y tu junto con Rukia-chan saben como actua ese Hollow, así que no hay otra opción, dejen sus peleas a un lado jovenes, y actuen como los shinigamis que son- contestó Kyoraku con firmeza - Además ustedes han sido compañeros por mucho tiempo y no creo que una simple pelea los separe tan facilmente.
Ambos shinigamis sintieron como caia sobre ellos un gran balde de agua fria, los estaban poniendo contra la pared y parecia como si todos conspiraran en su contra.
Sin darles tiempo de protestar, Kyoraku salió acompañado de Nanao. Comandante se imaginaba lo que probablemente había pasado entre esos dos y sintiendo mucha curiosidad pensó que la mejor forma de hacer que su problema se acabara seria mandarlos juntos a la misiñón.
-Mañana los espero aquí a las ochocientas horas- dijo el comandante desapareciendo a través de la puerta.
...
Derrotado, avergonzado y preocupado, Ichigo caminaba junto a Toshiro rumbo al cuarto escuadron donde se encontraba Ikkaku. Aunque había dejado inconciente al tercero al mando del onceavo escuadro, Ichigo estaba preocupado por su amigo y por la posible reacción que tendria después de despertar.
- Quita esa cara, Kurosaki- le exigió Hitsugaya molesto por la actitud del pelinaranja.
- Ts, deja de fastidiar, Toshiro, suficiente tengo con todo lo que ha pasado como para lidiar contigo.
El capitán del decimo se masajeó la sien para después suspirar profundamente, desde hace mucho se había dado por vencido al tratar de hacer que Ichigo lo llamara "Capitán Hitsugaya"
-Kurosaki... no creí ni una palabra de lo que dijeron Kuchiki y tu.
Ichigo se paro en seco al escuchar al peliblanco, sin duda su mala suerte seguia creciendo.
- Eso me tiene sin cuidado- contestó el Kurosaki-Shiba tratando de parecer desinteresado.
- ¡Gaaaah!-
Ambos Shinigamis se miraron el uno al otro para inmediatamente después correr hacia el interior del cuarto escuadron, de donde habia provenido el grito.
- ¿Isane-san?- la llamó Ichigo al ver a la de cabello lila contra la pared y a Ikkaku noqueado en el suelo.
- ¿Capitana Kotetsu? ¿Qué ocurrió aquí, ?- preguntó Toshiro acercandose a Ikkaku para cerciorarse de que el hombre estuviera bien.
- Él... el intentó atacarme...- respondió la capitana con la cara sonrojada y la voz entrecortada -Pero... fue muy raro... es como si actuara demasiado... primitivo.
Ichigo trago duro y para evitar que Toshiro lo mirase, tomó a Ikkaku y lo recostó en la cama de la habitación, su cara estaba tan palida cuando imaginó exactamente lo que el "calvito" le había hecho a la capitana del cuarto escuadron.
Por su parte, Toshiro comenzó a unir los puntos y después de un par de segundos, suspiró con pesades.
- ¿Primitivo? Creo que ya entiendo lo que pasó entre Kuchiki y Kurosaki- dijo haciendo que Ichigo volteara la cabeza en camara lenta.
Isane se llevó una mano a la boca y miró a Ichigo con incredulidad.
- ¡No pasó nada!- gritó el Kurosaki golpeando la cama con fuerza haciendo que esta se moviera un poco.
- ¿Eh? ¿Donde diablos estoy?- preguntó Ikkaku tocandose la cabeza, para ser más exactos, en el lugar donde Isane lo había golpeado.
La capitana del cuarto, retrocedió un poco recordando lo que había pasado unos minutos atras.
Flashback:
Después de que Ichigo hubiera llevado a Ikkaku al cuarto escuadron así como informarle a Isane sobre el ataque, la capitana del cuarto escuadron sujetó al hombre del onceavo con cadenas de riatsu para poder proceder a administrarle un tratamiento para contrarestar el gas que habia aspirado, y en el proceso tomar muestras del mismo para poder investigar los efectos primarios y secundarios que podría provocar en sus victimas, ya que cuando habian analizado a Ichigo y Rukia no habia quedabo ni un solo rastro del verdoso gas.
Cinco minutos después de haber terminado el procedimiento, Isane dejo solo a Ikkaku para poder llevar las muestras al cuarto de analisis quimico, para posteriormente regresar a ver si Ikkaku había reaccionado.
Con cuidado y sin hacer ruido, la capitana ingresó al cuarto donde estaba el tercero al mando del onceavo y al entrar lo vio sentado en la cama, pero algo raro pasaba, era como si el shinigami estuviera en trance, sus ojos estaban vacios y el tono de su piel estaba un poco colorada.
- ¿Madarame-san?- lo llamó acercandose a él, pensando erroneamente que su tratamiento habia funcionado.
Ikkaku levantó la cabeza con lentitud hasta verla directamente, pero en un solo segundo, su mirada cambió por completo, era como si se tratase de un depredador buscando a su presa.
Llena de miedo por la actitud que habia tomado el miembro del onceavo, Isane retrocedió lentamente para poder escapar. La capitana era fuerte, pero no tanto como Ikkaku y sabia que no aguantaria no veinte segundos peleando con él.
De forma lenta pero amenazante, Ikkaku se lenvantó de la cama y caminó directamente hacia Isane, la pobre capitana apuró su pasó en reversa, pero cuando intentó abrir la puerta esta no se podía abrir, la perilla se había atorado.
Siguiendo su instinto, Ikkaku la tomo de ambas manos con fuerza hasta hacer que rebotara contra la pared. La miró por dos segundos y mostrando una sonrisa un tanto extraña se acercó peligrosamente a su cuello.
- Ma... madarame-san- balbuseó la capitana con temor, tanto era su miedo que sus fuerzas la habían abandonado.
Apartandose de ella, Ikkaku la miró de frente para apreciar mejor la faceta temerosa y suceptible de la de cabello lila; el del onceavo sonrió más macabramente mientras sus ojos mostraban un ligero color rojo en sus pupulas, sin perder más tiempo, regreso al cuello de la joven capitana y respiró su aroma.
- ¡Gaaaah!- gritó Isane con todas sus fuerzas mientras le daba un gran golpe a Ikkaku que lo dejó tirado en el suelo.
Fin del flashback.
- Ikkaku-san ¿´Qué es lo ultimo que recuerdas?- le preguntó Ichigo con preocupación.
- ¿Eh? ¿Ichigo? ¿Por qué estoy en el cuarto escuadron? ¡Imbecil! ¡Me golpeaste!- gritó enfurecido al mismo tiempo en que intentaba ponerse de pie.
- Lo siento, tenia que hacerlo, respiraste el gas que ese maldito Hollow despidió de su ocico.
- Demonios, me duele demasiado la cabeza, me golpeaste demasiado fuerte.
Isane alzo una ceja y lo observó con cuidado al no poder creer que Ikkaku dijera la verdad.
- Madarame-san ¿Eso es todo lo que recuerda?
- ¿Ah? Si ¿Por qué? ¿Paso otra cosa?
Inmediatamente Isane nego con ambas manos lo que le parecio un poco gracioso a Ichigo.
- Atacaste a la Capitane Kotetsu, el efecto del gas provoco que hicieras eso- le dijo Hitsugaya mirando de lado a la pobre capitana que no podia contestar.
Ikkaku intentó recordar el hecho, pero por más que lo intentara era imposible para él, su cabeza le dolia tanto que le comenzo a palpitar.
- Es mejor que te quedes en observación, tal vez el golpe que te dio la Capitana Kotetsu haya sido demasiado fuerte- sugirió Hitsugaya sin intensión de hacer sentir mal a la capitana.
En ese momento, Hanatarou entro y haciendo una reverencia saludó a los cuatro presentes.
- Capitana, aquí esta lo que me pidió- dijo el pequeño Shinigami entregandole un frasco con pastillas.
Con el miedo aun en ella, Isane se acercó a Ikkaku y le dio dos de esas pastillas.
- Por favor, tomeselas, eso le ayudará a descansar y a recuperarse, no despertará hasta mañana temprano.
Sintiendose en deuda con ella, Ikkaku no dudo ni un instante y se tomó las pastillas sin chistar.
Ya todo en order, Hitsugaya tomó la palabra.
- Vamonos Kurosaki, aun tenemos que reunir a los otros siete miembros del equipo.
- Espera ¿Vendras a la misión?
Toshiro rodó los ojos con fastidio y salio de inmediato del lugar, dejando a Ichigo hablando solo.
- ¡Toshiro, espera!
Le tomó aproximadamente cinco minutos alcanzar a Toshiro, pero cuando lo hizo, un enorme enojo se apoderó de él.
- ¡Karin! ¿Por qué estás con Toshiro? ¿No deberias de estar en el mundo humano?
La Kurosaki volteo con fastidio a ver a su hermano, los estupidos arranques de celos de su hermano la fastidiaban demasiado, no podía estar cerca de ningun hombre porque de inmediato la separaba de ellos, y más si era Toshiro.
- Regresé hace un par de horas, y además, yo puedo hablar con quien se me de la gana.
- ¡Karin! No me hables así, soy tu hermano...
- Y uno muy fastidioso...- contestó a regañadientes la pelinegra - Además Toshiro me estaba diciendo que van a ir a una misión, quiero ir con ustedes.
Rojo del coraje, Ichigo le puso una mano en la cabeza.
- No iras, ese hollow es demasiado peligroso- le dijo intentando protegerla.
- No me importa, ire con ustedes.
Tratando de ponerle un punto final a la pelea de los dos hermanos Kurosaki-shiba, Toshiro alzo la voz.
- Las habilidades de rastreo de Karin son muy buenas, sera de mucha ayuda.
- ¿Karin? ¿Desde cuando la llama por su nombre?- Se preguntó Ichigo tratando de no explotar en ese instante.
- Le pediré a Kyoraku-san que me deje ir con ustedes, así que es mejor que no te interpongas Ichi-nii.
- Iré a reunir a los otros que nos acompañaran, es mejor que tu vayas a hablar con Kuchiki- le sugirió Toshiro con firmeza, no es que le importara la relación que habia entre ellos dos, pero si no dejaban a un lado sus peleas, el balance del equipo podría estar en peigro.
- No me ordenes que hacer, Toshiro, y tu, Karin, ve a casa.
- Vamonos Toshiro- le pidió al capitan del decimo ignorando a su hermano.
- ¡Karin, esper...!- su gritó se desvaneció en el aire al sentir la presencia de Rukia cerca de donde estaba.
Dandose el valor necesario, rogó a lo más sagrado del mundo espiritual y camino en dirección a donde había sentido a Rukia mientras escodia su riatsu para evitar que escapara.
La tarde ya estaba cayendo sobre la sociedad de almas y el cielo poco a poco estaba adquiriendo un bello color rojizo, pero a eso no le importaba a cierta pequeña shinigami que caminaba sin rumbo alguno mientras pensaba en los problemas que se avecinaban.
- ¿Qué hago?No quiero ver de nuevo a Ichigo... Es demasiado vergonzoso el solo verlo a la cara, ¡¿Qué hago?! Onii-sama sospecha algo y no se que hacer para que deje de pensar en lo que pasó...- se lamentaba en su interior, sus nervios estaban al limite y tal era su concentración que no supo cuando Ichigo llegó a su lado.
- Ru... Rukia, tenemos que hablar.
Dando un pequeño salto del susto, Rukia casi cae al suelo pero antes de hacerlo, Ichigo la tomó del brazo.
Ante el contacto, ambos sintieron un escalofrio recorrer sus cuerpos recordando al instante lo sucedido una semana atras.
- I... Ichigo, no tenemos nada de que hablar.
- Por favor Rukia, no podemos segui así...
La Kuchiki posó su mirada al suelo, sentia ganas de llorar, gritar y muchas otras cosas, pero en su interior, algo le decia que de una vez por todas debia de hablar con Ichigo antes de que todo se saliera de control.
- Ichigo...
- Lo siento Rukia, yo no...- Sin poder encontrar las palabras exactas, Ichigo comenzó a rascarse la nuca.
- ¿Lo siente?- Una pulsada de dolor se incrustó sobre el pecho de la Kuchiki al escuchar las palabras del Kurosaki-shiba, sabia que lo que habían hecho fue producto del gas del hollow, pero escuchar que Ichigo se disculpaba de esa manera hacia que le doliera demasiado.
Rukia amaba demasiado a Ichigo, pero pensaba que él solo la veia como a una simple amiga, y si él se estaba disculpando era porque sentia vergüenza por lo que habían hecho.
Sin poder evitarlo, los ojos de la Kuchiki se empañaron en lagrimas lo que puso en alerta al Kurosaki-Shiba.
- No llores, Rukia, por favor no lo hagas.
- Eres un idiota, ¿Como crees que me siento después de eso? Ya ni siquiera puedo verte como mi amigo- confeso apretando su pecho con fuerza.
Ichigo sintió sus piernas flaquear, la mujer que amaba le estaba dando donde más le dolia y sin pensarlo comenzo a hablar sin tener control en sus palabras.
- Rukia...- volvió a rascarse la nuca- todas las noches recuerdo lo que pasó y... ¡Demonios! ¿Como pretendes que pueda verte normalmente a a cara? Siento que con solo verte... bueno... no se, me descontrolo...
La Kuchiki abrio los ojos lo más que pudo, jamás imaginó que Ichigo hablara así de ella.
- Idiota ¡Eres un maldito pervertido!
- ¿Y como quieres que me sienta? ¡Con un demonio! ¿Sabes cuanto me estoy conteniendo en este momento? ¡Tu no sabes nada! Pero... lo siento Rukia, en ese momento no tenia control sobre mi.
Con el cerebro desconectado, Rukia apretó fuertemente sus puños y limpiando sus lagrimas le lanzo la peor mirada que pudo.
- Pues yo tambien lo siento, no quería hacer eso y menos con un idiota como tu.
Las palabras de Rukia fueron como una lanza que atravesaron el pecho de Ichigo, ahora se sentia herido y humillado.
- ¡Me importa un demonio! Por que no me arrepiento de lo que hice- dandose cuenta de lo que habia dicho, Ichigo se tapó de inmediato la boca con ambas manos.
Solo bastó que el Kurosaki parpadeara para no ver que Rukia se acercaba a él.
- Lo s...- Ichigo no pudo completar su frase, Rukia le había dado una fuerte bofetada.
- ¡Eres un imbecil!- le gritó Rukia en medio de sus lagrimas.
Ichigo se sintió la peor basura del mundo, ahora Rukia lo odiaba, y eso solo hacia que su corazón casi se quebrara.
- Lo siento Rukia, pero no puedo controlar lo que siento por ti... yo... ¡Ah! Demonios Rukia ¡Estoy estupidamente enamorado de ti!- gritó para que Rukia no dudara de sus palabras.
Sin creer lo que decia, y pensando que solo lo decia para que ella no se sintiera mal lo jalo del pecho para descargarse sobre el.
- ¡Eso no es cierto! ¡Solo lo dices por que sientes lastima de mi! ¡No tienes porque sentirte cumplable y mucho menos tomar la responsabilidad de algo que ninguno de los dos controlamos!
Sintiendo un enojo sin precedentes, Ichigo se quitó la mano de Rukia para enseguida apuntarla con el dedo.
- ¿Tomar la responsabilidad? ¿De que demonios estás hablando? Rukia, yo no estoy mintiendo, estoy harto de seguir ocultando lo que siento por ti, de tener que callarme por pensar que me rechazarás ¡¿Sabes el infierno que fueron esos dos años sin ti?! No había dia en que no pensara en ti ¡Todo el mundo lo sabia! Sabia porque estaba tan distraido, intenté hacer de todo para olvidarte, para encontrar algo en que pensar, pero entre más lo intentaba... era inutil, hasta que comprendí que estaba enamorado de ti ¡Demonios Rukia! Y todo se complicó cuando vine a vivir a la sociedad de almas... verte todos los días durante todo este tiempo... Carajo, no hacia más que seguir enamorandome de ti, me siento estupido y más por lo que pasó...
Rukia estaba tan palida por lo que le había dicho Ichigo que pensó que solo era un sueño, era tan bueno como para ser verdad.
- Lo unico que lamento es que... es que lo hicimos estando "manipulados", yo no queria que fuera así, pero no me arrepiento, porque fue contigo...- dijo esto ultimo ocultando su rostro con su mano izquierda.
Tal vez aun habían rastros indetectables del gas en su organismo, o los efectos secundarios apenas se estaban manifestando o posiblemente fue mero impulso de Rukia, sin saber con exactitud lo que le estaba pasando a su cuerpo, la Kuchiki jaló con fuerza al Kurosaki y sin siquiera preguntarse que planeaba, sintió los labios de ella sobre los suyos.
Ninguno supo cuando acabaron en una bodega que estab cerca de donde habian discutido, ni siquiera cuando el beso se había vuelto más demandante al punto en que la ropa comenzó a quemarles.
Ninguno de los dos pensaba con claridad, solo querian que la tensión sexual que habían estado reprimiendo durante esa larga semana se acabara.
A un ritmo descomunal que incluso Youruchi envidiaria, Ichigo despojó a Rukia de sus ropas de shinigami, mientras ella, siguiendo su instinto no dejaba de deborar el cuello del Kurosaki.
Viendose totalmente a merced de Ichigo, Rukia se levanto de su regazo y del mismo modo lo desvistió sin importarle parecer pervertida.
Una fanfarrona sonrisa apareció en el rostro del Kurosaki al ver que no era el unico desesperado, así que sin pedir permiso, acomodó a Rukia en uno de los tablones que estaban en el almacen y de forma casi inhumana se adentro en ella.
La Kuchiki dio un gemido que desaparecio en medio del viento, no sabia porque su piel ardia demasiado, o porque quería que Ichigo la tomara con más fuerza, solo pensaba en recorrer la ancha y curtida espalda del pelinaranja y nada más, mientras que Ichigo disfrutaba de las sensaciones que tenia al penetrar a Rukia al ritmo que queria sin que ella protestara.
- Umm- un nuevo gemido inundó la habitación haciendo que el poco control que guardaba Ichigo se desvaneciera en un segundo.
Se sentó sobre el frio piso sentandola sobre él, indicandole con la mirada que si queria más de él que ella misma lo hiciera. Sin pudor alguno y sin pasarle por la cabeza el manchar el orgullo Kuchiki, Rukia comenzó a moverse sobre la erección de su ahora amante.
De forma descarada, Ichigo se inclinó lo más que pudo hasta tomar con la boca uno de los pezones de Rukia, arrancandole en el proceso un fuerte grito de placer que hizo que ella apretará su vagina al grado de hacer que Ichigo sintiera una descarga electrica en su columna.
La palpitación de la erección de Ichigo era demasiado para Rukia, se sentia mareada y demasido caliente, pero estaba lejos de estar satisfecha, pero su cuerpo la estaba traicionando y sin evitarlo cayó de espaldas al suelo, lo que Ichigo aprovechó para entrar más profundo en ella.
El tiempo fue pasando sin control, al grado en que ninguno de los dos se dio cuenta de que la noche ya habia caido sobre el mundo espiritual y fue solo cuando por quinta vez los dos llegaron a su cumbre que el sentido de la realidad los golpeo fuertemente.
- Rukia... yo...
- Callate, Ichigo, esto fue solo un impulso- contestó la Kuchiki cambiandose con rapidez.
No podía creer que de nueva cuenta hubiera caido victima del deceo, pero, por alguna razón que solo su subconciente sabia muy bien, una sonrisa apareció en su rostro.
- Espera, Rukia, tu...
Dejandolo desnudo y con miles de preguntas, Rukia desaparecio del almacen.
...
- Esos malditos shinigamis acabarón con mi primer escuadron... Amuro, manda otro grupo, y esta vez espero que traigan mi preciado alimento ¡Mi hambre no hace más que aumentar!- se quejó un arrancar de cabello verde oscuro y con un pedazo de mascara que cubria su ojo izquierdo, el cual tenia un corte transversal sobre dicha cuenca.
- Como ordene mi señor...- contestó el otro arracar con una mascara que cubria ambos ojos, de cabello plateado y piel morena -Es hora de que un nuevo rey se alce en hueco mundo...
...
Hasta aquí el capitulo de hoy, gracias por todas sus ideas y por sus opiniones, espero que les guste y leeré y tomaré en cuenta todos sus aportes.
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Saluditos a todos.
