Luego de despedir a Ren que a regañadientes se marchó a la clínica, Michiru y Saory cargaron la valijas y todo lo demás a la camioneta de la doctora.
Antes de partir en dirección a su apartamento, Saory llamó a su casa para cerciorarse que estuviera desierto. Riendo,la esposa de "Taiki" dijo que sus padres salen todas las tardes al parque para hacer cosas de viejos.
Debieron hacer cuatro viajes al elevador para llevar todas las nuevas pertenencias de la chica hasta el apartamento del piso dos.
-¿Quienes viven contigo? -Michiru, observando la fotografías de la encimera le pregunta a Saory.
-Hiroki mi honorable padre, -Señala a un hombre alto de cabellos plateados y ojos celestes – Abril mi adorada madre -toca suavemente la imagen de una mujer de cabellos lila y ojos castaños -Y mi terrible, traviesa, desesperante y aprovechada hermana menor, Jana -Muestra a una chica de cabellos y ojos castaños-Cuando la procrearon mis padres le inyectaron doble dosis de energía, vitalidad, vanidad y belleza -Hace una mueca - La amo demasiado, por eso no la he arrojado por el balcón.
Michiru ríe ante su espontaneidad.
-Parece que describieras a Haruka, mi prima es todas esas cosas además de mandona e impaciente.
Saory se aleja a la cocina regresando con dos vasos de te.
-¿Es la persona de la que tengo que proteger al doctor Kou?
-Taiki, ¡Taiki! -Insiste la otra -Repite conmigo: Ta- i- ki -Le dice como una maestra de preescolar -No es difícil de pronunciar.
-Lo siento -Ruborizada mueve los hombros -Voy a tener que inventarme un apelativo tonto para llamarlo en público.
Michiru asiente, bebe un sorbo de te.
-Háblame de tu familia -Le pide señalando las fotografías.
Saory suaviza su expresión.
-Papá es un gran hombre, hace meses sufrió un accidente laboral donde trabajaba quedando parcialmente discapacitado, el dinero que recibió como compensación se ha ido gastando en sus terapias de rehabilitación, sin embargo no hemos visto mucha mejoría -Dice triste-Mamá es su complemento, ama de casa que ha tenido que sacrificar mucho de sí para abocarse a papá – Suspira -Y Jana es menor que yo por tres años, es más alta, pero para mi infortunio tiene mi contextura y calza lo mismo -Se lamenta -Por ser la menor se hace la tonta con las labores del hogar, eso incluye lavar su ropa, así que como tradicional hermana menor, al necesitar algo... -Hace una mueca.
-Corre a tu armario -Michiru completa la frase.
En la adolescencia, cuando su madre aún vivía, también corría a su armario para hacerse con las últimas adquisiciones de ésta.
-Con tantas cosas hermosas que me obsequiaste para cumplir con mi trabajo tendré que ponerle triple cerradura a mi puerta y trampas a mi armario en caso que logre entrar.
Michiru chasquea los dedos.
-¡Eso me recuerda que tengo medio vestidor vacío!-Se levanta de inmediato -¡vamos por tu maquillaje!
-No puedo...
-Se lo cobraré a mi colega enviándole algún paciente insoportable, si logró vencer a la tía Akane podrá con cualquiera -Arrastra a la chica hasta el elevador.
-No lo hizo, por eso estoy casada con él -Le recuerda Saory -Eso me recuerda que no tengo idea de quien es mi honorable esposo -Comenta al llegar a la planta baja siguiéndola a la camioneta.
-Taiki Kou es un tonto que no sabe quién vive a su alrededor, es estricto a su manera, su rutina al llegar al hospital es encerrarse cinco minutos en su consultorio dando orden a la enfermera que nadie lo moleste -Sonríe maliciosa -Tiene a varias enfermeras y doctoras tras él que no se da por enterado. Algunas han apostado que lo llevarán a la cama... digo, a cenar.
Saory ríe.
-Es muy buena información, pero lo que necesito conocer es su fecha de nacimiento, que le gusta comer, su programa de televisión favorito, -Enumera recordando a su padre -¿Es alérgico a algún medicamento, alguna comida o a animales? ¿Usa calzoncillos o boxers? -Comienza a ruborizarse intensamente -¿Tiene algún lunar que yo deba conocer?
Michiru ríe divertida.
-No tengo idea de nada de eso -Emprende la marcha al centro comercial -Pero podemos arreglarlo con una llamada, de paso me armaré con toda la información para jugar un rato...
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Mansión Kiryuu
Un hombre joven de cabellos plateados y ojos plateados,alto, excelente figura y sonrisa de infarto, trabaja la rutina de abdominales acompañado de su nueva instructora.
-Dígame algo señor Kiryuu ¿Desde que lo "cornearon" no ha salido con otra mujer?
El actor deja de hacer los ejercicios para ver sorprendido a su nueva entrenadora.
-¿Cómo dijo?
-Pregunté si ya consiguió quien lo consolara.
Zero Kiryuu aprieta los labios antes de responder con voz inexpresiva.
-Veo que lee la prensa amarillista.
-Así es -Dice sin arrepentimiento -Su prometida lo abandonó por un director de segunda. También dicen que...
Zero levanta las manos.
-No es cierto el chisme, mi inclinación sexual apunta a una sola dirección y es a la mejor creación del universo, adoro a las mujeres, sean altas, bajas, gordas, delgadas, de cualquier raza o condición social, sean jóvenes o con cierta... experiencia -Devora la perfecta figura de Akane.
Ésta ríe divertida.
-¡Es muy gracioso Zero! -Le dice como si lo conociera de toda la vida -¡Pero este cuerpecito tiene dueño! Se lo preguntaba por otras razones. Y continúe trabajando esos abdominales.
Zero vuelve a los ejercicios.
-¿Cuál es su interés en mi vida amorosa?
-Quiero que salga con mi hijita.
Las palabras de Akane sorprenden una vez más a Zero.
-¿Su hijita? -Pregunta arqueando una ceja. Siente que su orgullo vapuleado resucita.
-Así es -Akane le hace una señal para que se esmere mientras aprieta su abdomen -No está mal, pero puede mejorar. Como le decía, quiero que salga con mi bebé, es muy bella, lamentablemente es muy exigente con los hombres y solo sale con guapos maniquíes.
¿Por qué no sale con uno de ellos?
-No quiero a un tonto aventurero sino a alguien que se case con ella, tendría un yerno y a usted también le beneficiaría.
-¿En qué me ayudaría?
-Si se casa con mi hija la prensa dejaría de especular sobre su supuesta homosexualidad.
El orgullo recién resucitado de Zero vuelve a la fosa.
-¡No me interesa lo que esos chismosos hablen de mí! -Exclama enojado,
Se levanta, tomando la toalla da la espalda a Akane.
-¡Oh vamos! -La entrenadora se exaspera -¡Me parece estar hablando con mi hija! ¡El día que Haruka amanece feliz se pellizca para enojarse!
Sus palabras hacen reír al actor. Voltea a verla.
-¿Haruka? -Pregunta interesado -Hice una promoción de colonia con una directora -Pasa la toalla por su cuello y toma la botella de agua -Era deliciosa como un melocotón pero al sonreírle se transformó en una cobra.
-Si, esa es mi hijita -Akane asiente.
-Si lo que dice es cierto, ya comprendo por qué no consigue marido -Murmura Zero.
-¿Cuándo la conoció...? Quiero decir, ¿Ella machacó su hombría?
-No, varias veces llamé a la Agencia donde me informaron que su hijita no sale con "cerdos", la esperé varias veces frente a las puertas hasta que me di por vencido.
-Es decir, que se rindió antes de pelear -La mujer lamenta -No es el indicado.
Zero, terco y volátil se detiene frente a Akane.
-Me dieron ganas de salir con una hermosa mujer, rubia, ojos sarcásticos, voz de general... Podría domar a una fiera salvaje.
Akane sonríe satisfecha.
-En ese caso, está cordialmente invitado a una cena en mi casa...
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Clínica Veterinaria "Su Mascota Feliz"
Seiya escucha a Marian susurrar.
Se asoma a la recepción observando que la chica seca sus mejillas mientras habla por teléfono.
-¡Mi madre tenía razón al decirme que no valías la pena! ¡No vuelva a llamarme ni intentes verme! -Cuelga el teléfono soltándose a llorar y marchándose al tocador.
-Declararé el día de hoy como el día de las lloronas -El veterinario dice suspirando. Avanza hacia la libreta de citas, más la esmerada educación que le inculcara Mei lo obligan a acercarse a la puerta -¿Sucede algo Marian? -Le pregunta tocando la puerta con los nudillos.
-No... -Dice temblorosa.
-No sonaste convincente -Insiste Seiya.
Al instante se escucha un gemido seguido de sollozos.
-¡Lo siento tanto doctor!
-Si sales podríamos hablar, a veces conversando se encuentran soluciones.
Marian abre la puerta sosteniendo un pañuelo.
-¡Es Peter!
-¿Tu prometido?
-¡Mi ex prometido! ¡ya no me casaré con él!
Seiya suspira.
Ese día parece una locura, primero una mujer que le ofrece a su hija en bandeja de plata. Luego esa hija resultó ser una hermosa mujer abnegada que está dispuesta a sacrificarse por la felicidad de su madre arrastrándolo a él a la irresponsabilidad de un compromiso y futuro matrimonio sin siquiera conocerla.
Y para no mejorar las horas que le quedan a ese día, Marian, la chica que estaba ilusionada y contaba lo días para casarse con el hombre de su vida, dice que no se casará.
-A ver-Guía a Marian a una silla antes de sentarse frente a ella -¿Qué sucede?
-Los príncipes azules no existen -Susurra -Son en realidad monstruos que a la primera oportunidad quieren devorarnos la razón y nuestra identidad.
Seiya se sorprende por sus palabras.
Personalmente conoció a Peter Izuma, no le pareció una persona desagradable, al contrario, se comportaba con Marian muy caballeroso y enamorado.
-¿Podrías explicarte? -La insta.
Marian suspira temblorosa.
-Hoy... mientras usted estaba con la señorita en el café del frente, Peter me llamó y me dijo que tenía que abandonar mi trabajo y mis estudios para concentrarme en ser una buena esposa -Explica sin mirarlo a los ojos -Me reí y le dije que no lo haría...
-¿Cómo lo tomó él?
-Me dijo que o lo obedecía o me atendría a las consecuencias. Decidí terminar con él y así se lo hice saber. Llamé a mamá para decirle que no me casaré...
-Imagino que a tu novio no le hizo gracia.
-Así es, ahora no me llama por mi teléfono celular, sino que ha hallado el número de la clínica y me llama cada diez minutos.
Seiya asiente.
Es el mismo acoso que sufriera su madre por parte de Tokuji Kou cuando éste regresara del extranjero, no le importaba que ella rehiciera su vida, llamaba a casa a todas horas insultando a su nuevo esposo cuando éste respondía, fueron precisamente sus hijos quienes le dieran un escarmiento para que los dejara en paz.
Parece que algunos hombres son buenos para maltratar y acosar a las mujeres.
-Ya son las cinco -Le dice a la chica -Apaga el ordenador y recoge tus cosas, te llevaré a casa.
-Si señor.
-Si tu decisión de no casarte es firme y ese hombre sigue molestándote, te recomiendo que lo demandes. No salgas sola a ningún lugar, pídele a la señora Nerea que te acompañe por las mañanas y yo te llevaré a casa por las tardes.
Marian asiente.
-Lo haré así doctor, se que mamá estará feliz de traerme al trabajo...
-¿El señor Federico podrá llevarte a la universidad por las noches?
-¡Cielos! La chica se lleva la mano al pecho -Papá se enojará por hacerlo gastar tanto en un matrimonio que no se llevará a cabo.
-Explícale lo que sucede, estoy seguro que no querrá ver a su hija sometida bajo el yugo de un mal hombre -Seiya le dice mirando el reloj -Ahora debemos correr, No quiero llegar tarde a conocer a mis futuros suegros.
Sus palabras dejan confundida a su asistente...
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Residencia Aoyama
6:00 PM
-Parece que alguien tiene una cita.
Taiki observa a Seiya salir de su alcoba ataviado con un traje oscuro.
-Y como que no soy el único –Indica el traje azul.
-Así es, cenaré en casa de un colega -Le dice el castaño -¿No dijiste que no saldrías con nadie hasta dentro de un año?
Seiya advierte que su madre se acerca con Lucy en brazos y actúa.
-Si conozco a la mujer idónea lo menos que puedo hacer es cenar ¿No es cierto mamá?
-Así es mi tesoro -Le sonríe a ambos hijos –Me alegra que olviden por un rato los deberes y se diviertan. ¿Con quien saldrás? -Pregunta al pelinegro.
-Conocí a una chica, no quería decir nada hasta saber si es serio y obvio que lo es, tiene una hermosa mascota…
-¡Flechado por cupido! -El castaño bromea –Lo que me interesa saber si estás enamorado de ella o de su mascota.
-Tal vez de ambos –Ámbar de cabellos negros y ojos azules lo abraza por la espalda –Mi hermano tiene un enorme corazón.
-¿Quién tiene el corazón recrecido? –Yoishi Aoyama, de cabellos grises y ojos verdes se acerca abrazando a su esposa -¡Pero qué elegantes!
-Nadie necesita de tus servicios papá –La jovencita responde –Decía que Seiya está enamorado.
-Si la afortunada es la mitad de hermosa y dulce que su madre lo comprendo –Besa su mejilla.
- Querido, no delante de los niños –Mei insta.
-¿Niños? –Ámbar se burla –Creo que Lucy es la única niña aquí.
-Diste en el blanco chiquita, aunque tú eres la que le sigue –Dice Seiya sacando su teléfono buscando una fotografía de Haruka y muñeco -¿Qué te parecen? El gato se llama muñeco.
Mei se acerca admirando a la rubia.
-Linda chica, espero que te vaya bien en tu trabajo para que puedas hacer planes con ella.
-También lo espero… -Se afloja la corbata sintiéndose vil por mentirle a su familia. Si le preguntan por el cumpleaños de su prometida estará perdido. No tiene idea sobre su vida privada –Porque será realmente serio.
-Me parece que no esperarás mucho hijo –Yoishi sonríe al ver sus nervios –Fuiste atrapado.
-¿Atrapado? –Este es un día donde la gente habla a medias, es la conclusión a la que Seiya llega.
-¿Cuándo traerás a tu chica a casa? Quiero ver como Lucy se comporta con el minino –Su hermana comenta.
-Tan pronto como pueda, esta noche conoceré a sus padres. Siente que las paredes se cierran a su alrededor.
Todos exclaman sorprendidos.
-Vas muy rápido hermano ¿Está embarazada? –Pregunta Taiki mirándolo con sospecha.
Mei se lleva la mano al pecho.
-¿Embarazaste a una chica?
Seiya va a negar pero lo piensa mejor.
-Tal vez –Miente, no quiere que su madre piense que está loco por casarse con una desconocida –Tenemos saliendo poco tiempo pero después de una cena, baile y unas copas… -Se encoge de hombros. Teme que en cualquier momento descubran la verdad de los motivos de su futuro matrimonio.
-¡Grandísimo zopenco! ¿No sabes que existe la píldora del día después? -Lo regaña su hermano.
-Claro que lo se, pero ambos somos responsables de lo ocurrido y no me agradaría que ella sola sufra las consecuencias del impacto que esa maldita invención produce.
-Como médico estoy de acuerdo con Seiya –Yoishi –Esas píldoras no deberían tomarse a la ligera y algunas mujeres sufren secuelas psicológicas por su reacción. Además, el dolor y el sangrado que produce debilitan a algunas féminas hasta producirles una fuerte anemia.
Seiya asiente.
-De todas maneras esta tarde quedamos en enseriar la relación. No quiero perderla -¿Por qué siente que eso si es verdad?
-Es bueno saber que eres un hombre responsable hijo –Para Yoishi los hijos de su esposa son suyos también.
-Seiya... ¿La amas? –Mei pregunta de repente.
Seiya la mira a los ojos ¿Amar? Está loco por esa mujer, No es sincero al decir que hace todo eso solo para ayudarla porque si es franco quiere que tener una relación con ella, pero... ¿Amarla?
Apenas si la conoce como para creer que siquiera una pizca de amor lo atrapó. Para que surja el amor deben conocerse, compartir momentos, él no cree en el amor a primera vista.
Siente que la corriente que esa tarde se instaló en su pecho lo tortura.
-Quiero estar con ella, protegerla, evitarle cualquier dolor, acompañarla en sus buenos y malos momentos, hacer que sonría en medio de las pruebas más difíciles… -Si, eso es lo que siente. No figura por ninguna parte la palabra amor.
Taiki y Ámbar se miran antes de reír.
-Está enamorado –Concluyen.
Mei lo escucha y sonríe asintiendo.
-Buena suerte con sus padres, tienes mi bendición y si de esa noche…
-Loca de copas –Ámbar bromea.
-Si un bebé viene de la mujer que hizo el milagro de colocar ese brillo en tu mirada, será mi nieto amado –Besa su mejilla.
-Gracias mamá –No tiene idea de qué habla, la abraza con suavidad antes de tomar a la gata en brazos –Pórtate bien nena.
–Suerte con tus futuros suegros –Taiki le dice.
-La tendré –Seiya sonríe.
Tendrá suerte si no lo casan esa misma noche.
-Tráela a almorzar este fin de semana, quiero conocerla –Ámbar le sugiere.
-Se lo diré – Entrega a Lucy y desaparece antes que continúen haciéndolo sentir farsante.
Taiki mira la hora en su reloj. Apenas son las siete menos quince, sin embargo está impaciente por encontrarse con Saory.
-Me marcho –Michiru lo llamó media hora atrás para anunciarle que su "esposa" está en su apartamento repasando lo que dirá en caso que le pregunten algo de su vida en pareja –Buenas noches mamá, pequeña –Besa a Mei y a su hermana…
