¡De regreso y recargada!

Muchas gracias por los comentarios, follows y favs que le han dado a este fic.

ichirukikawaii: Pobre de nuestro Ichigo, sufrirá un poquito, pero sus amigos le van a ayudar, solo tenemos que tener paciencia.

Pammesufree: ¡Rukia es tan desesperante! Y bueno, sabemos que Ichigo siempre es drecto, pero lo de confesarse fue algo que tuvo que hacer porque no queria que Rukia se sintiera mal.

Guest: ¡Muchas gracias por tu review!

Zeilyinn: Jajajajajaja me encanta pervertir, o eso creo :v, y sobre Rukia ¡Es demasiado terca! Pero las cosas se complicaran un poco más.

kity-monica-kurosaki: Gracias por la corrección, bueno sobre Shirox Karin aun no lo se, pero ya veré que hago xD

ane92: Tu sabes que Matsumoto y Youruchi tienen un sexto sentido demasiado desarrollado (por no decir que son chismosas xD) Rukia fue demasiado cruel y el pobre de Ichigo esta sufriendo u-u

IchigoandRukiaKurosaki: Intenso... y lo será aun más xD

diana carolina: ¿Consecuencias? Si y muchas, tanto por el gas como por las acciones de la propia Rukia.

EdwarCB: Muchas gracias por el animo, me seguiré esforzando para que les siga gustando.

kaoru240: Rukia tiene miedo de que Ichigo solo sea así por tener remordimiento de conciencia, pero las cosas se complicaran aun más.

salinasRigel: Jajajajajajaja justo a tiempo vi tu review, gracias por el animó.

EXQUISITO ERROR

CAPITULO 03.- CORAZÓN ROTO

A paso lento con el corazón roto, con su alma dolida y con un nudo en la garganta... Ichigo caminaba rumbo a su casa recordando lo que para él solo había sido una pesadilla.

Lo habían rechazado... lo había rechazado la mujer que amaba con locura... o eso era lo que él Kurosaki-Shiba pensaba después de que ella había huido del almacen.

Se sentia estupido, derrotado y un tanto humillado. En palabras de Rukia, ella solo lo habia usado, cosa que lo destrozo totalmente, dejandolo de la peor forma posible. Ichigo jamás creyó que la Kuchiki lo fuera a tratar de esa forma después de haber hablado con el corazón en la mano.

Por un segundo pensó que ella lo había aceptado cuando se avalanzó sobre él, finalizando en una ronda de un fogoso y ardiente sexo, que lo había dejado totalmente satisfecho; pero, que equivocado estaba, ella solo se había dejado llevar por el calor del momento al estar "cegada" por el deseo.

- Soy un imbecil- se dijo tapandose los ojos con su mano izquierda.

Sentia tanta rabia e impotencia que tuvo que contenerse para no ir a la mansión Kuchiki para exigirle a Rukia una explicación. Tenía tantas ganas de gritar que su garganta estaba tan seca por tener que haberse aguantarse las ganas de sacar todo lo que guardaba su corazón, y al no tener otra alternativa, decidio solo ir a su casa y acostarse a dormir, necesitaba dejar de pensar y poner su mente a descansar antes de que hiciera una locura.

- ¿Ichigo?

Maldiciendo por debajo al reconocer la voz de la persona, no tuvo más opción que poner la mejor cara que pudo.

- Rangiku-san...

- ¿Estás bien?- le preguntó la mujer con preocupación al ver que el de cabello naranja trataba inutilmente de sonreir.

-...- El Kurosaki-Shiba no contestó, solo desvió la mirada al sentir que la shinigami podia ver a través de él.

Notando de inmediato el dolor en el rostro del joven shinigami, Matsumoto se acercó a él y con amabilidad le puso una mano en el hombro derecho.

- ¿Peleaste con Rukia-chan?

Ichigo se sumió de hombros y asintio levemente, no queria ver a Matsumoto a la cara ya que creyó que si lo hacia no podría evitar contarle todo.

- Ichigo, se que lo que pasó entre tu y Rukia-chan no fue lo que ustedes nos contaron, sabes que no soy tonta y por eso mismo se que debió de haber sido algo sumamente malo, como para que los dos ni siquiera puedan estar en el mismo lugar sin que quieran salir huyendo.

- Rangiku-san... yo...- traicionado por la resequedad y el dolor de garganta, su voz se entrecorto. No queria mostrarse debil, pero era imposible en este momento y más frente a Rangiku que se le demostraba que en verdad se preocupaba por los dos.

- Ven conmigo... iremos a un lugar más privado, así podras contarme lo que pasa.

-...- Ichigo dudo por un segundo, pero al momento en que la teniente del decimo lo jalo del brazo con amabilidad, se dejó arrastrar por ella -Tal vez esto sea lo que necesite- se dijo para si mismo queriendo desahogarse con alguien.

Dos minutos más tarde ambos entraron a un pequeño bar, donde al entrar, la de ojos azules pidio un cubiculo privado así como una botella de sake y unos aperitivos.

Ichigo no dijo absolutamente nada, solo pensó que tal vez el Sake sería un buen remedio para su destrozado corazón.

- Sientate...- le pidió Rangiku mientras se acomodaba en su asiento.

Sin poner resistencia alguna, Ichigo se sentó y permanecio en silencio hasta que por fin se digno a hablar.

- Rangiku-san yo...- de nuevo su voz se quedó en medio de su garganta al recordar el rostro de Rukia antes de que saliera del almacen.

Le dolia tanto hablar de ella que su pecho comenzó a doler, eran tan pocas las veces en que se había sentido así que podia contarlas con los dedos de una sola mano, siendo dos de esas veces a causa de la misma Kuchiki.

- Aquí tiene la botella de Sake que pidio, si necesitan algo más solo llamenme- dijo el joven mesero mientras dejaba la botella acompañada de dos vasos y un platillo con unos bollos de frijol dulce.

- Vamos Ichigo, solo desahogate conmigo. Te juro que todo lo que me digas se quedará entre nosotros, ni siquiera le dire a Youruchi o a las de la AMS- le prometió sirviendo un poco de Sake- En verdad ustedes dos me preocupan- confesó Matsumoto con total sinceridad.

Por muy infantil, desobligada, perezosa y chismosa que fuera la teniente del decimo, la verdad era que Matsumoto era una mujer que se preocupaba por los demás, siempre queriendo ayudar a su modo a sus amigos y a las personas que amaba, solia escuchar a sus amigas y trataba de aconsejarlas como era debido, incluso entre los hombres de su escuadron era muy querida porque daba muy buenos consejos para que se confesaran o para arreglar problemas amorosos, cosa que le había dejado grandes beneficios a la hora de hacer el papeleo que Toshiro le obligaba a hacer.

Ichigo suspiro y miro a Rangiku por un segundo, para después poner ambas manos sobre la mesa antes de darse el valor necesario, pero necesitaba un pequeño impulso para hablar, así que acorralado por el nerviosismo, tomó el vaso con Sake y se lo empinó hasta terminar de beber la ultima gota de alcohol.

- Rangiku-san... yo... no se que hacer, Rukia... ella... yo...- su corazón se comprimia tanto en su pecho que el dolor apenas era soportable- Yo la amo... se lo dije y ella... ella me rechazo- confeso con la voz adolorida y entrecortada.

La sorpresa en el rostro de Matsumoto describia lo impactada que estaba, no se creía que Ichigo le estuviera diciendo la verdad. Ella había sido la primer persona en darse cuanta del amor que ambos se tenian y de cuanto se había esforzado Rukia para reunir todo el Riatsu necesario para que Ichigo recuperara sus poderes.

- I... Ichigo ¿Rukia te rechazó?- le preguntó creyendo que había escuchado mal.

El de cabello naranja asintió levemente mientras su miedo y angustia seguian creciendo sin control, ahora por fin caia en cuenta que todo era real y no una horrible pesadilla.

Matsumoto parpadeó unas cuantas veces para después tratar de encontrar una explicación del porque Rukia había rechazado a Ichigo si ella lo amaba como a nadie más.

- Espera un momento ¿Le dijiste con palabras que la amabas y ella contestó que no, o que es lo que ocurrió?- preguntó la ojiazul creyendo que Ichigo solo había malinterpretado la situación.

Tan rojo como nunca, Ichigo tomo un poco de aire, sirvió un poco más de sake para tomarselo de golpe mientras pensaba que ya no podia dar marcha atras, le contó todo lo sucedido a la exhuberante mujer.

... y al final me dijo que solo había sido un impulso...- terminó su relato con una sonrisa vacia que reflejaba la confusión ue traia por dentro.

El rostro de la teniente del decimo abria y cerraba los labios en busca de encontrar las palabras exactas o más bien el sentimiento correcto que la invadia en ese momento. El problema era peor de lo que pensaba y aun más con la actitud que había adoptado la Kuchiki.

- Lo hicieron dos veces... y Rukia... ¿Qué cosa... qué es lo que pensába hacer?- se cuestionaba internamente al tratar de hayar el modo de poder ayudar a Ichigo.

La voluptuosa mujer le daba vueltas al asunto, repasaba una y otra vez lo dicho por Ichigo, pero entre más lo hacia, no pidía más que llegar a la misma conclusión: Rukia se negaba a ver la realidad, la cual no era otra que negarse a creer que el amor de Ichigo era cierto y no solo una "solución" a lo que había ocurrido.

- Rangiku-san... no se que hacer ¡Carajo! La amo demasiado y no se que hacer con todo esto que siento, me siento estupido, yo...- la voz de Ichigo no titubeaba pero el alcohol estaba comenzando a afectarle un poco. Ya habia consumido casi toda la botella por si mismo - Este siempre había sido mi mayor temor desde que llegue a vivir a la socidad de almas- confeso por completo mientras apoyaba su brazo derecho sobre la mesa para ocultar que Rangiku viera las lagrimas de dolor que se acumulaban en su rostro.

La teniente se llevó una mano al pecho al sentir en carne propia el dolor que el joven pelinaranja estaba sintiendo, las palabras de Ichigo estaban llenas de tanto dolor y sufrimiento que no pudo pensar en Gin y el arrepentimiento que siempre cargaría con ella.

Por puro impulso, colocó una mano en la cabeza de Ichigo y lo acaricio para tratar de darle animos.

- Ichigo... todo sucedió de la peor forma posible, pero... estoy segura que Rukia solo lo dijo por mero impulso- le dijo al ver que el Kurosaki-Shiba se hundia más de hombros- Ichigo, estoy más y totalmente segura que Rukia te ama y...

- Si así fuera, ella no se hubiera comportado así... Rangiku-san, yo le dije todo lo que siento por ella, y... no creo que pueda verla otra vez sin poder recordar lo que me dijo. Rukia fue tan tajante, no se que pensar, no se si ella esta mintiendo o diciendo la verdad, pero de algo si estoy seguro, jamás podre verla como una simple amiga, ya no Rangiku-san... ya no más- su voz era tan convincente que los ojos de Matsumoto se llenaron de lagrimas.

Su pecho dolia y una vez más recordó la ultima mirada qu Gin le había dado, una de arrepentimiento que le rogaba perdon. Habian sido tantas las noches en que despertaba llorando por su recuerdo, que había perdido la cuenta desde hace mucho; siempre se había culpado de no haberse dado cuenta de la verdad, que varias veces pensó que nunca más podría volver a ser feliz, pero solo fue el tiempo y la ayuda de sus amigos que pudo salir adelante, aunque el amor hacia Gin jamás desapareceria de su corazón.

En Ichigo veía un claro reflejo de si misma: desesperación, dolor, culpa y una angustia interminable. Y, por esa misma razón no dejaría que él cargara ese arrepentimiento por siempre.

- Rangiku-san ¿Qué hago?- le preguntó recargando su frente sobre su mano izquierda mientras en su rostro se dibujaba una dolorosa sonrisa llena de miedo, angustia y pena -No puedo renunciar a ella, fue por ella que acepte venir a vivir aquí ¿Como hago para solo verla como... como una amiga? ¡No puedo! Soy un idiota...- se culpó mientras su voz se quebraba poco a poco -Si solo no le hubiera dicho la verdad... tal vez aun me viera como un amigo... Rangiku-san, con eso hubiera estado satisfecho, solo siendo su amigo- confesó con las lagrimas callendo lentamente por su rostro.

Matsumoto no pensó, ni siquiera se imaginó que algún día llegaria a ver a Ichigo en ese estado: tan vulnerable, herido y arrepentido. Ella siempre lo había visto como un chico voluble, facil de hacer enojar y con los sentimientos a flor de piel, pero el que en ese momento él estuviera completamente destrozado frente a ella la ponia en un dificil dilema.

- Ichigo ¿Piensas renunciar a ella?- le preguntó con suma seriedad.

-...- el aludido no dijo nada, solo se quedo inmovil dejandose consumir por su dolor.

- Ichigo, deja de sentirte de ese modo, las cosas comenzaron mal pero no tienen porque acabar de ese modo- le reconfortó golpeando levemente la mesa- Rukia solo se dejo llevar por el miedo. Ella tambien te ama, solo que esta aterrada por las circunstancias- le dijo para hacer que el Kurosaki-Shiba levantara la mirada- Solo dale un poco de tiempo para que piense las cosas, veras que ella...

- No Rangiku-san, la seguridad con la que me dio su respuesta fue absoluta, ella no quiere nada conmigo...- respondió Ichigo mientras hacia una señal al mesero que pasaba por ahí para pedir otra botella de Sake.

Matsumoto suspiró cansadamente mientras trataba de encontrar las palabras correctas para persuadir al pelinaranja, el pobre Ichigo estaba tan devastado que no encontraba el modo correcto para que desistiera de pensar que todo era su culpa.

- Si esa es tu decisión ¿Como haras para que los demás no se den cuenta de que amas a Rukia-chan? porque no creo que la dejes de amar de un día para otro- le dijo presionandolo un poco, esperando que de ese modo el Kurosaki-Shiba entrara en razón -Ichigo, muchos sospechan de lo que sientes por Rukia-chan, incluso todas las integrantes de la AMS lo saben, los dos son demasiado obvios- confesó sin ninguna contemplación pero sin malas intensiones de por medio.

Con el rostro estupefacto y al mismo tiempo con gran sospresa, Ichigo la miró con los ojos totalmente abiertos.

- ¿Es... Estás mintiendo ¿Verdad?- le preguntó nervioso.

- Ichigo, te dije que no soy tonta, y eso incluye tambien a todas las chicas de la AMS- dijo esto ultimo con una extraña sonrisa en los labios -Incluso Nemu lo sabe, pero...- hizo una pausa que le hizo cambiar su sonrisa por una triste mirada- Todas sabemos que a Rukia-chan le gana el orgullo y su miedo de defraudar a los Kuchiki es demasiadoo grande... en especial al capitan Kuchiki.

Ichigo, quien habia bebido otro vaso de Sake, al imaginar la arrogante mirada de Byakuya apretó fuertemente el vaso hasta hacerlo añicos.

- Byakuya...

- Tranquilo Ichigo, el aun no ha hecho nada, si quieres culpar a alguien...- la mujer rasco levemente su mejilla antes de proseguir- de eso solo tiene culpa la misma Rukia-chan.

Con el rostro ligeramente rojo producto del alcohol, Ichigo asintió dandole la razón a Matsumoto.

- Rangiku-san ¿Qué hago para que Rukia me de una respuesta...? No, quiero decir ¿Qué hago para que Rukia me de una verdadera respuesta? No renunciare a ella ahora que las cosas han llegado demasiado lejos.

La mujer sonrió satisfecha al escuchar que por fin Ichigo había entrado en razón. Feliz por haber logrado su cometido, pensó en la forma de ayudarlo a su modo.

- Ignorala...

- ¿?- Ichigo la miró como si estuviera loca, demente o como si su cerebro se hubiera desconectado.

- No me mires así, solo tratala como siempre, has de cuenta que no pasó nada, eso la desconsertará y cuando llegue a su limite te axigirá una respuesta.

- ¿?- de nueva cuenta Ichigo la miró sin saber a que se referia -Explicate por favor.

- Ella dijo que solo hizo "eso" por puro impulso ¿cierto?

Ichigo se puso totalmente rojo y nervioso, el que Matsumoto se refieriera al encuentro que había tenido con Rukia de esa forma hacia que se escuchara totalmente pervertido.

El Kurosaki-Shiba asintió haciendo que Matsumoto tuviera que aguantarse la risa por la forma tan adorable en la que se veia.

- Bien, si lo haces así solo provocaras que ella se llene de dudas y por consiguiente piense miles de cosas por tu comportamiento, tal vez se enoje contigo, pero ese es el proposito "que explote". Digamos que es el metodo para que se de cuenta de lo que siente.

- Pero, Rangiku-san ¿Estás segura de los sentimientos de Rukia?

La ojiazul se masajeo la sien y suspiro cansada de que Ichigo dudara de ella.

- Te lo repito, Rukia-chan esta confundida, pero esta enamorada de ti, eso te lo aseguro, si no me crees puedes preguntarle a las integrantes de la AMS- le dijo poniendo una sonrisa divertida sabiendo que mi aunque estuviera totalmente ebrio, Ichigo jamás sería capaz de hablar con sus amigas compañeras de la AMS.

Por su parte, Ichigo se puso totalmente palido al imaginarse rodeado por todas esas "locas" mujeres y lo que le harían hacer si se enteraran de lo que pasó una semana atrás.

- Con... confio en tí, Rangiku-san- susurró el pelinaranja, para evitar que Rangiku le contara su "problema" a las integrantes de la AMS.

- Bien, por cierto, iré con ustedes a la misión, mi querido capitán me lo pidió, así que podre darte consejos mientras estamos en ella.

Un ligero escalofrio escaló por la espalda de Ichigo imaginando que locuras le haría hacer la teniente.

- Tranquilo, todo sera sutil- lo calmó aunque por su mente pensara mil cosas para hacer rabiar a Rukia de celos.

Con un poco de cuidado al sentirse un poco mareado, Ichigo se levantó de su asiento para regresar a casa.

- Gracias por escucharme, Rangiku-san- le dijo Ichigo haciendo una leve reverencia.

La ojiazul le regaló una sonrisa y con un movimiento de mano lo despidió.

Un par de segundos después tras haberse despedido el Kurosaki-Shiba, Matsumoto se recargó sobre su asiento para después mirar al techo.

- Que indiscreta eres, Youruchi- dijo moderando su voz para que la morena la escuchara desde el cubiculo tras de ella.

- ¿Yo? Que cruel eres, yo solo disfrutaba de una botella de Sake cuando los vi llegar- contestó la diosa de la velocidad al llegar al cubiculo donde estaba Matsumoto -Y dime ¿Como te diste cuenta de que esta aquí, si oculte mi riatsu?

- Facil, aun percivo el ligero aroma del perfume que te enseñe en la mañana.

- Vaya, que perspicaz resultaste ser- sonrió la morena con un ligero toque de sarcasmo.

Matsumoto dejo de ronreir y la miró directamente a los ojos mientras se cruzaba de brazos.

- Youruchi...- la nombró con seriedad para que dijera su opinión.

- Así que así están las cosas- susurró la morena cruzando sus dedos- esto es demasiado complicado, aunque lo que le sugeriste no esta nada mal- contestó pensando en algún plan para ayudar a Ichigo- Pero, lo que en verdad me preocupa es que los efectos secundarios del gas sean a largo plazo, tenemos que vigilarlos e informale a Kisuke, y no solo cuidar de esos dos, también a Madarame.

La ojiazul se llevo una mano a la barbilla y recordó algo que Toshiro le había dicho.

- Tienes razón, además, mi capitán me dijo que por la mañana el capitán Kurotsuchi nos daria equipamiento especial para la misión.

- Ese idiota es capar de enviar a Nemu con nosotros para que recolecte muestras, me sorprende que no haya tomado a Ichigo y a Rukia como conejillos de indias.

- Mientras no se entere de lo que pasó entre esos dos no les pondrá atención, así que por el momento solo hay que tener cuidado- respondió Matsumoto rogando que Kurotsuchi no sospechara nada.

- Aunque hay algo que me tiene preocupada desde la mañana ¿No te parece extraño que esos hollows sean demasiado debiles? Pareciera como si estuvieran haciendo algún tipo de experimento.

Matsumoto rió por debajo mientras asentia positivamente, ella misma había llegado a una suposición similar y sabía que no sería la unica que lo haría. Los sucesos eran completamente erraticos y los hollows por si solos no representaban riesgo alguno, claro a excepción del gas que a decir verdad no era tan problematico si se pensaba que unicamente hacia que las personas actuaran tan "primitivamente".

- ¿Será alguna clase de plan de algún arrancar?- preguntó Matsumoto para intentar formular una hipotesis.

- Es lo más probable, pero no hay que hacer suposiciones, ya mañana sabremos que pasa... eso si encontramos a otro grupo de esos hollows- contestó la morena caminando rumbo a la salida.

La ojiazul caminó detrás de ella y antes de salir miró hacia atrás.

- ¿Qué sorpresas nos esperan?- se preguntó dando un largo suspiro.

...

Un fuerte y helado aire recorría las enorme y casi infinitas dunas de hueco mundo, mientras en el cielo una luna creciente iluminaba en parcimonia los pocos habitantes del lugar.

- Amuro-sama, el escuadron que pidió ya esta listo, solo esperamos su orden para dejarlos libres- informó una joven y pequeña arrancar de piel palida y cabello azul marino, su mascará consistia en unicamente un cuerno de carnero en la parte izquierda de su cabeza, vestia un vestido de falda corta y top con mangas bambachas.

El arrancar moreno y de cabello albino volteó a mirar a la joven peli azul y señalando hacia la salida se levantó de su asiento.

-Liberenlos ahora, ellos ya saben como llegar a la sociedad de almas-alzó la voz indicando las ordenes a seguir- Nuestro señor está demasiado impaciente y los shinigamis no tardarán en ponerse en nuestro camino.

- Amuro-sama ¿Qué haremos con los mienbros de Las Noches?

- Deja eso en mis manos, les tengo una sorpresa especial a los dos guardianes de la puerta principal- dijo con una sonrisa ladina y los ojos llenos de maldad.

La joven arrancar lo miró con miedo y sin esperar a que el hombre dijera nada más, salio del lugar en medio de un sonido.

- ¡Qué comienze el show!- gritó el hombre extendiendo las manos al ire y riendo como un maniaco total- Esos malditos shinigamis y esos estupidos de Las Noches serán eliminados... el unico en pie será mi señor...- sentenció en voz baja mientras el color de sus ojos cambiaba a un amarillo brillante -Ese maldito Kuchiki Byakuya pagará por lo que hizo hace dos años...- amenazó sacando una foto de Rukia del cajon de su escritorio.

...

Por los efectos del Sake, Ichigo caminaba a paso lento mientras se lamentaba el haber bebido demasiado.

- Creo que voy a vomitar- se quejó al taparse la boca con la mano derecha.

- ¿Ichigo?

Soltando un bufido, el nombrado volteo y al ver a la persona de quien pertenecia la voz solo rodó los ojos con fastidio.

- ¿Estás ebrio?

- Callate Renji, dejame en paz- se quejó el pelinaranja sintiendo que en cualquier momento devolvería el estomago.

El pelirrojo lo abrazó por la espalda para así poder fastidiarlo un poco. Renji sabía perfectamente que Ichigo solo bebía cuando lo obligaban en las reuniones que tenian con los hombres de los trece escuadrones o cuando tenia un pesimo día.

- ¿Qué te pasó fresita-chan?- le preguntó en tono burlon.

- Vete a la mierda, cabeza de piña, suficiente tengo con... burg...- sin darle tiempo de nada, vomito en los pies de Renji.

- ¡Imbecil! ¡Estoy lleno de vomito!- gritó furicó el pelirrojo mientras se limpiaba con asco.

- Tu tienes la culpa por ponerte tan cerca de mi, idiota.

Conteniendose las ganas de golpear a Ichigo, Renji lo miró de arriba a abajo.

- Que mal te ves- le dijo a modo de regaño -Ichigo ¿Qué demonios te pasa?

El aludido recorbró la compostura y prosiguió su camino sin querer contestarlé a su amigo.

- Ichigo...

- Renji, cierra la boca.

Dejando que el enojo lo invadiera, el pelirrojo se dirigió a pasó veloz hacia Ichigo y sin contemplación alguna le dió una fuerte patada en la espalda.

- ¡Imbecil! ¡Me dolió!- se quejó el Kurosaki-Shiba parandose de inmediato.

- ¡Esa era la intensión!- contestó soltando un fuerte bufido - Ichigo ¿Qué es lo que ocultan Ruki y tu?

- ¡Estoy harto que todos me pregunten lo mismo! ¡No pasó nada!

Una vena se inflamó sobre la sien de Renji y con el enojo que ya traia ensima, se acercó a Ichigo hasta tomarlo de la parte superior de su traje de shinigami.

- ¿Y por qué tienes esa estupida cara de idiota dolido? Cada vez que te veo solo me dan ganas de patearte el trasero. Y Rukia... ¡Ella está igual o peor que tu! No se que demonio pasó entre ustedes dos, pero de algo si estoy seguro, debió de haber sido algo sumamente grave para que no se toleren el uno al otro.

Nervioso por el reclamo de su amigo, Ichigo dio media vuelta para llegar lo más rapido posible a su casa, pero cuando intentó usar shumpo el equilibrio lo traicionó por haber consumido tanto Sake.

- ¿A donde carajos vas? ¿Pensabas huir?- le reclamó Renji sujetandolo del brazo.

- No tengo porque responder tus preguntas- contestó mientras su cabeza se sentia estallar.

- Ichigo... no me vengas con tonterias ¿Se te olvida la promesa que me hiciste? Porque yo no la he olvidado.

Palido y completamente tieso, Ichigo tragó con fuerza.

Flashback:

En medio de un paisaje desolado y cubierto con escombros que representaban a la perfección la dura y cruenta batalla que había terminado solo unos minutos atrás, dos jovenes shinigamis cubiertos de heridas descansaban al lado de un inconciente joven de cabello negro.

- Estará bien, solo hay que dejarla descansar- dijo Renji tras haberle aplicado a Rukia los pocos conocimientos medicos que sabia para curar sus heridas -Creo que me quedé sin riatsu...

- Fue mi culpa que terminará así- se lamentó Ichigo al verla inconciente y herida.

- Ichigo, si Rukia no hubiera llegado en ese momento, todos estariamos muertos y Yhwach hubiera destruido todo- contestó el pelirrojo con objetividad -Rukia solo hizo lo correcto, además...

- Renji, si no me hubiera distraido, Rukia no habria tenido que salvar mi vida.

El teniente de Byakuya suspiro cansado para después mirar a su amiga.

- Ichigo, tu y yo sabemos que Rukia no te dejaria morir.

Ichigo apretó sus puños con dolor y frustración.

- Ella siempre ha estado ahí cuando más la necesito.

Con una tenue sonrisa Renji le dio un suave golpe en el brazo al pelinaranja.

- Promete algo, Ichigo.

El Kurosaki alzó la vista y con una ceja alzada miró desconcertadó al pelirrojo.

- Prometeme que de ahora en adelante protegeras a Rukia y no haras nada que la haga sufrir- le pidió mirandolo con una determinación que hizo que Ichigo ni siquiera considerara el negarse.

- Lo prometo, Renji- contestó con total y absoluta seguridad.

Soltando una leve carcajada, Renji tapo sus ojos con una mano.

- Idiota- se dijo para si mismo dejando que los ultimos rastros de sus sentimientos por Rukia se los llevara el viento.

Fin del flahsback.

- Ichigo, no seas imbecil y arregla las cosas con Rukia antes de que ella comienze a odiarte- le dijo dando media vuelta y desapareciendo en medio de la oscuridad de la noche.

Apretando los dientes hasta hacer que rechinaran entre sí, Ichigo dio un puñetaso al arbol que estaba cerca de él. No podía imaginarse a Rukia odiandolo, eso en definitiva no lo soportaría, suficiente era para él el que lo hubiera "rechazado", pero imaginar a Rukia sin dirigirle la palabra o peor aun el pensar en que lo borrara de su vida para siempre, hacia que su corazón se despedazará un más.

Olvidandose completamente de que había bebido, camino a paso firme hacia su casa pensando en lo que haria al día siguiente. Tan concentrado estaba que no vio a Karin, Hinamori y a Toshiro que estaban frente a la puerta de la residencia Shiba.

- Ichi...- Karin trató de saludarlo pero el paso de Ichigo era tan rapido que no le dio tiempo de detenerlo - ¿?- Karin alzó una ceja con sospresa ya que Ichigo siempre hacia un show cuando veia a Toshiro con ella.

- Karin-chan ¿Ichigo-san no olia a alcohol?- preguntó Hinamori sintiendo un leve rastro de sake en el viento.

- ¿Eh? ¿Ichi-nii bebiendo?

- Yo también note ese olor, parece ser que Kurosaki esta peor de lo que aparenta- contestó Toshiro con los brazos cruzados y los ojos cerrados.

- Ts, ni me lo digas, esta semana ha estado demasiado raro, ya no se ni que hacer para que me cuente que pasó.

De forma nerviosa, Hinamori comenzó a jugar con sus manos. La pequeña Shinigami sabía algo que había guardado un gran secreto que la ponía de ese modo desde hace una semana.

- ¿?- Al mismo tiempo, Karin y Toshiro la miraron y al ver que la castaña se ponia más nerviosa la acorralaron contra la pared.

- Momo, habla- le pidió "amablemente" la Kurosaki-Shiba siendo apoyada por el capitan del decimo.

- Yo... yo no se nada.

- Hinamori, eres demasiado pesima mintiendo y mucho más guardando secretos- le hecho en cara Toshiro mientras abria los ojos para hacer que hablara.

- Karin-chan, Shiro-chan, yo no se nada- contestó intentando no balbusear.

- Momo ¿Quieres que le diga a Yachiru en donde guardas los dulces- la amenazó Karin con un perturbador brillo en los ojos.

Pensado en los desastre que haría la pequeña pelirrosa al haber consumido grandes cantidades de azucar, no tuvo más opción que hablar.

- Por favor, solo les pido que no hagan un escandalo- rogó la castaña con ojos suplicantes.

Toshiro y Karin se miraron por un segundo creyendo que si Hinamori se ponía de ese modo, indicaba que la gravedad del asunto estaba a otro nivel.

Alejandose un poco de la pared, Toshiro y Karin le dieron un poco de espacio para que Hinamori pudiera hablar con tranquilidad.

La castaña miró al suelo y dandose el suficiente valor para contar lo que había visto, se aclaró la voz para no balbusear.

- Yo... el día en que Ichigo-san y Rukia-chan regresaron de su misión, yo estaba en el cuarto escuadron ayudando a Hanatarou-kun con el inventario ya que Hirako-san me pidió que como iban muy atrasados les ayudara, porque nuestro inventario ya estaba hecho, así que no me negue porque quería pedirle a Isane-san que me diera unas clases de medicina avanzada...

- Hinamori no divagues y ve al punto- le exigió Karin para que Hinamori entrará en detalles.

- Cuando eran casi las seis de la tarde, comenzó a darme un poco de hambre así que le dije a Hanatarou-kun que iría a traer algo para comer, camine rumbo a la cocina del escuadron, pero el pasillo que llevaba hacia alla estaba obstruido por varias cajas con papeleo y medicamentos, así que no tuve otra opción que regresar y tomar el camino largo... cuando pasaba por los consultorios, escuche un ruido y me acerque para ver quien era porque a esa hora se suponia que ya nadie trabajaba en esa area. Abri la puerta lentamente y... y yo...- el rostro de Hinamori estaba tan rojo que practicamente se podía ver como salia vapor de su cabeza.

- ¡Termina de contar la historia, Hinamori/Momo!- le exigieron al mismo tiempo Karin y Toshiro.

- ¡No me griten!... es demasiado vergonzoso lo que vi...- dijo volviendo a jugar con sus dedos- Cuando abrí la puerta vi de que Ichigo-san se estaba desvistiendo... qui... quise cerrar la puerta de inmediato, pero algo llamó mi antención- tartamudeó notando en su nuca como las miradas de Karin y Toshiro la atravesaban- I... Ichigo-san tenia muchos rasguños y... y...- trago saliva antes de proseguir- tenia una mordida en el cuello.

A Karin y a Toshiro casi les da un infarto en ese mismo instante.

- Y no es todo... Ichigo-san olia a Rukia-chan- finalizó Hinamori sin querer ver la reacción de la Kurosaki-shiba ni del capitan del decimo.

...

Hasta aquí el capitulo de hoy

¿Qué pasará entre Ichigo y Rukia en la misión?

¿Qué hara Matsumoto para ayudar a Ichigo?

¿Qué es lo que planeará Youruchi junto con Urahara?

¿Cuál será la reacción de Karin y Toshiro tras saber la verdad?

¿Qué es lo que hizo Byakuya para ganarse el odio de Amuro?

Las respuestas en el proximo capitulo (Esto parece novela :v)

Dejen sus comentarios, dudas y sugerencias en la cajita de reviews xD