¡De regreso!

Perdón por la espera pero me costó un poquito en escribirlo xD

Salinas Rigel: Jajajajaja Grimmjow es un tsundere xD ya lo veras en este capitulo.

Zeilyinn: Byakuya ¡Ah my Byakuya! No me odies por lo que pasará en este cap, aunque se que será inútil.

SCarrieS: Jajajajaja xD GrimmNell para todos ¡Se que te gustara el cap! Y perdón de antemano por lo que sabrás de Byakuya u-u

Kity monica kurosaki: Si, soy cruel y-y

Kia Kuchiki: xD Trae dos pañuelos una para la hemorragia nasal y otro para... bueno ya sabras.

Valk2: ¡GrimmNel! ¡O si! Y bueno, aquí sabrás más sobre la identidad del enemigo,

Aracheli281: Rukia merece un buen par de cachetadas xD ok no, y bueno Toshiro y Karin por el momento no sabran que hacer porque Momo no quiere cooperar.

Rouse024: Gracias por tu review, espero te guste este cap :3

Dexter31: Jajajajaja el grimmnell será intenso en este cap, espero te guste.

Rosyhime: Creeme que he leido como tres o cuatro fics con GrimmNell y ha hecho que me guste esa pareja xD Y bueno Rukia siente que Ichigo solo la quiere por lastima u-u

Violeta: ¡Mi bella Violeta! Gracias por todos tus reviews, enserio que es muy bello que a una persona le gusten la mayoria de mis fics como tu ¡Viva el IchiRuki, el HiruMamu, el Sena x Suzuna, el SasuSaku, el Naruhina! xD Y otros. Siempre me esfuerzo para que mis fics sean entretenidos aunque me cueste a veces un poco pero todo sea para que les gusten. Y bueno, me encanta el drama xD Así que no me odies :v jajajajajajaja, saluditos.

Pammesufree: ¡GrimmNell para todos! Espero que te guste su zhukulencia xD

Bueno y muchas gracias a todos los que le han dado fav y follow, así como a quienes han comentado en facebook y le han dado like.

Sin más que decir: Pasen y lean.

EXQUISITO ERROR

CAPITULO 05.- CONSECUENCIAS DEL PASADO

Sonoros gemidos se escuchaban desde la entrada de la puerta de las Noches, y si alguien estuviera cerca, sin duda que se ruborizaba por la forma tan sensual y excitante en que se escuchaban.

Desde el cielo se podían ver dos cabelleras, una verdosa y una azulada que se enlazaban a tal grado que en momentos podían mezclarse la una con la otra, mientras que los dos seres humanoides a quienes pertenecian dichas cabelleras se dejaban guiar y consumir por ese instinto primitivo al cual ya estaban acostumbrados.

Estando ambos totalmente desnudos, acalorados y sumamente excitados.

Ninguno de los dos se detenía ni queria detenerse, solo hacían lo que querían el uno con el otro, al ser prácticamente bestias con forma humana, o humanos que se habían convertido en bestias y tras evolucionar para recuperar su "apariencia humana" ninguno de los dos se detenía en cuanto se entregaban a sus instintos más básicos.

Grimmjow era un hombre/macho orgulloso, prepotente que hacía lo que quería cuando, como y cuanto quería, mientras que Nelliel era como una pequeña niña que disfrutaba experimentar y aprender del mundo que la rodeaba y "eso" no era la excepción.

Al principio de ese fogoso encuentro, Nelliel había tenido un poco de miedo, pero al ver la reacción tan desinhibida y deseosa de su compañero, no pudo evitar el querer ver y experimentar más, además de sentir esas sensaciones que jamás había sentido en su vida.

Su voz se hacía cada vez más fuerte y excitante, demostrando así el placer indescriptible que estaba sintiendo. Por un momento pensó que se desmayaría pero cada vez que pensaba que lo haría, Grimmjow la mordía en alguna parte haciendo que pegara un pequeño grito de dolor mezclado con placer.

- Grimm...- gimió tratando que el de cabello azul la dejara descansar por un segundo.

Pero en vez de hacerlo, el felino sonreía maliciosamente. En ese momento él tenía el control, tal y como siempre le había gustado.

-No- gruñó con una voz tan profunda que Nelliel sintió un hormigueo en su bajo vientre, al mismo tiempo en que cada centímetro de su piel comenzaba a hervir sin control alguno.

Todo su cuerpo estaba entumecido y en cada parte por la cual Grimmjow pasaba sus manos ardia mucho más, ese hombre era tan viril que sus feromonas y/o testosterona lo hacían mantener el control de la situación.

Nelliel solo podía seguir disfrutando del sexo pero entre más pasaba el tiempo, su mente parecía nublarse a cada segundo sin posibilidad de dar marcha atrás.

- Hmp- gruñó de nuevo el felino al sentir como por tercera vez la peli verde comprimía sus paredes vaginales sobre su miembro viril, que lo impulsaba a hacer con ella lo que le placiera.

- No grimmjow, deja... ¡Ahh!- su petición fue inútil al sentir como el peliverde mordía su pezón derecho para volver a introducirse en ella, ya no tenía fuerza para seguirse "conteniendo"

Grimmjow nisiquiera habia eyaculado ni una sola vez, y parecía no hacerlo pronto o no querer hacerlo.

Como el felino orgulloso que era, Grimmjow debía de mantener su postura de macho alfa ante la fémina frente a ella y verla tan sumisa ante él hacía que su ego se disparará a los cielos.

Por su parte, Nelliel ya no sentía las piernas, se le habían entumecido desde hace ya más de cinco minutos, y ni hablar de su cadera que parecía quererse partir a la mitad. Era una "mujer" fuerte pero esta vez había perdido por completo ante los embates implacables de Grimmjow.

De un solo movimiento el felino la sentó sobre él y lanzándole una amenazadora sonrisa le indicó que se moviera, pero ella no tenía ni la fuerza ni la intención de seguir, estaba demasiado cansada y... satisfecha.

Pero el felino aún no lo estaba y no pensaba quedarse a la mitad, así que al ver que Nelliel no daría su brazo a torcer, la puso debajo de él y comenzó de nuevo un suave vaivén que hizo que la joven Espada gimiera aún más alto. Su cuerpo estaba tan sensible que hasta el mínimo roce del felino le provocaba un infinito placer, ya no sabía si estaba experimentando un larguísimo orgasmo o simplemente su piel se había vuelto masoquista.

A pesar de decirse fuerte y muy resistente, Grimmjow estaba llegando a su límite y para suerte de Nelliel, el tope de la resistencia de Grimmjow estaba llegando a su máximo nivel.

El felino no había dejado que ninguna arrancar lo tocara, le asqueaba que alguien inferior a él se atreviera a siquiera pensar en estar a su lado. Había acabado con todo aquel que pretendiera estar a su nivel incluso a féminas que estuvieran interesadas en él. Era orgulloso y como tal estaba convencido que solo se "aparearía" con un arrancar de su nivel.

Porque aunque no estuviera documentado, cuando un Hollow llegaba a nivel arrancar, su instinto de procreación se hacía evidente, aunque hasta el momento no hubiera habido o sabido de alguien que lo hubiera logrado, y aun a pesar de esto, el instinto de hacerlo difería entre los diferentes arrancars que existían en hueco mundo.

Tomando ambas muñecas de Nelliel con su mano izquierda, Grimmjow aumentó la velocidad de sus embestidas para enseguida besarla de la forma más sensual que pudo. La herida de su boca ya había cerrado pero el aroma de su sangre en la lengua de Nelliel no había desaparecido, provocando con esto que se volviera a encender la pasión en ambos.

Aunque su cuerpo ya no lo soportara, la peliverde se sentía flotar en un mar de deseo que le impedia negar que amaba la forma en que Grimmjow la trataba, tal vez era cierto lo que había dicho hace mucho "era masoquista" y ahora se hacía por demás evidente.

Bastó un descuido del felino para hacer que Nelliel se zafara de su agarre y rodeara su cuello con ambas manos, el punto final para Grimmjow fue que la mujer bajo él comenzara a acariciar su cabello con la punta de sus dedos a fin de apaciguarlo y hacer que se tranquilizara, pero en vez de eso, fue todo lo contrario.

- Grmm- gruñó finalmente derrotado mientras alcanzaba su cima viniendose dentro de ella al mismo tiempo en que la fémina emitiá un gemido seco en su boca.

Ambos estaban completamente sudados y su aliento chocaban el uno contra el otro, demostrando así el claro ejemplo de lujuria primitiva que habían experimentado en un arranque de pasión desmedida.

Sin contemplación alguna, viendo como su sudor caía sobre el pecho de Nelliel, Grimmjow trago con sed y hambre mientras acercaba sus labios a los de ella hasta que ambos entraron en contacto y se devoraron el uno al otro como si no hubiera un mañana.

Dos minutos después y con los pulmones al límite, el felino cayó sobre la fémina mientras intentaba recuperar el aliento, estaba tan cansado que su pecho subía y bajaba arritmicamente.

- Jem- sonrió Nelliel sin ser plenamente consciente de eso en tanto su subconsciente solo asentía complacido por haber logrado uno de sus más ocultos deseos.

...

-...- un silencio fúnebre imperaba sobre la oficina del comandante de la Sociedad de almas.

Ninguno de los diez miembros del escuadrón especial había dicho o emitido palabra alguna, haciendo casi imposible el poder respirar dentro de ese lugar.

Ichigo, Rukia, Renji, Nemu, Toshiro, Karin, Yumichika, Matsumoto, Hanatarou e Isane esperaban impacientes la llegada de Kyoraku para que les informara los pormenores de la misión, ya que había tardado más de una hora y aun no llegaba, incluso Nanao no se encontraba ahí lo que indicaba que algo urgente había surgido para que ella estuviera ausente.

Harta del silencio, Karin se acercó un poco al capitán del décimo y susurrandole al oido lo cuestionó.

- Toshiro ¿Por qué no convenciste a Momo para que viniera? La vamos a necesitar.

- ¿Crees que no lo intenté? Por más que traté, no pude hacer que viniera- contestó con un poco de enojo- No tiene el valor para ver a Kurosaki o a Kuchiki- confirmó el peliblanco con el ceño fruncido.

- ¿Y qué haremos con esos dos?

- No lo sé, solo velos, están peor que antes.

La kurosaki le lanzó una mirada furiosa a su hermano haciendo que este volteara a verla.

- Si siguen así, estoy segura que jamás volverán a hablarse con normalidad.

- O en lo peor de los casos esta misión resulte un fiasco total- aseguró el capitán soltando un suspiro cansado.

- ¿Qué tanto parlotean ustedes dos?- preguntó un enojado e irritado Ichigo.

Ambos jóvenes rodaron los ojos con fastidio, sabían que sería inevitable que el Kurosaki se acercara a ellos para fastidiarlos.

- Solo le pregunté a Toshiro que porque Momo no había venido, y me contestó que se sentía un poco mal ¿Satisfecho?

- Ts, Karin no me tomes por tonto ¿Qué te traes con Toshiro?

- ¡Nada! ¿Cuántas veces te tengo que decir que solo somos amigos? ¡Eres un idiota Ichi-nii!

Al fondo, Renji reía entre dientes, era demasiado divertido para él el ver como su amigo veía peligro en todos lados y más tratándose de sus hermanas.

- Te estaré vigilando, Toshiro- le advirtió señalando con el dedo.

De nueva cuenta los dos jóvenes rodaron los ojos, no sabían de qué forma explicarle al pelinaranja que solo eran dos buenos amigos y nada más, incluso la mayor parte de las veces en que se reunían, Momo estaba con ellos, quien había resultado ser una muy buena amiga y compañera para Karin, la cual había sufrido un poco en adaptarse a su nuevo hogar.

Mientras ese pequeño show ocurría, Rukia intentaba suprimir el gran enojo que sentía ya que, desde que había llegado, Ichigo ni siquiera la había mirado, y era tal su malestar que pensó que el Kurosaki-Shiba ni siquiera se había percatado de su presencia.

Si su orgullo Kuchiki no la limitará en ese momento, estaba segura que correría hacia él, lo tomaría de la parte superior del traje de shinigami, lo bajaría hasta su altura y le gritaría que era un idiota y que se fuera al demonio, para finalizar diciendo que jamás la volviera a buscar o a mirar en su vida.

La rabia que sentía era tan inmensa, que una vena se le había inflamado arriba de la ceja izquierda a tal punto de casi reventarle.

Dicho espectaculo no pasó desapercibido para cierto teniente de cabello rojo quien solo se estaba dando la divertida de su vida, pensando que tanto Ichigo como Rukia no podían ser más idiotas.

- Renji, deja de reirte o esos dos vendrán a darte una buena paliza- le regaño Matsumoto estando tan o igual de divertida que él.

- Rangiku-san, ni tu te lo crees- le contestó tratando de recuperar la compostura- Rukia en cualquier momento podría estallar e ir a golpear a la fresa parlante.

- Je, mi consejo está funcionando.

Renji alzó una ceja mientras analizaba con cuidado el rostro sonriente y complacido de la oji azul y al momento de hacerse a la idea de lo que quería decir, solo negó con una sonrisa en el rostro.

- ¿Qué es lo que le dijiste a Ichigo?

- Es un se-cre-to- y no lo diré- musitó la teniente del décimo con un dedo en la boca.

- ¿?- Renji sabía que sería inútil sacarle algo, así que solo se limitó a callar y observar desde la sombras, siempre y cuando Rukia o Ichigo no hicieran alguna estupidez.

- Lamentamos la tardanza- se disculpó Nemu entrando a la oficina acompañada de Kyoraku, Youruchi, Urahara, Mayuri, Tessai y Byakuya, quienes venian con un semblante bastante tenso y sombrío.

Los diez shinigamis que habían estado esperando tomaron formación al ver el aura tan oscura que despedían los recién llegados. Algo no muy bueno pasaba al ver a Urahara tan serio y visiblemente nervioso.

- Bien- suspiró el comandante en jefe al acomodarse en su asiento -Hay algo que necesitan saber, es algo que pasó hace unos años- dijo el capitán del primero quitándose el sombrero.

Byakuya pareció tensarse mientras sus ojos se posaban sobre la pequeña figura de Rukia. En ese momento sentía un terror indescriptible que solo lo había sentido tres veces en su vida, la primera vez cuando "eso" pasó, la segunda cuando le dijeron que a Hisana le quedaba un mes de vida y la tercera cuando se enteró de la sentencia de muerte de Rukia.

El Kuchiki sudaba frío y su permanente semblante tranquilo había sido olvidado, su rostro estaba totalmente pálido y si alguien lo conociera bien, aseguraría que iría por Rukia y la encerraría en el lugar más seguro de la sociedad de almas.

Kyoraku respiró con pesar y tratando de mantener la calma dio un rápido vistazo a Nanao.

- La mayoría de ustedes desconoce de este asunto ya que, bueno, aun no eran shinigamis, eran demasiado jóvenes para saber esto- dijo sumiéndose de hombros- esto pasó cuatro años después de que Isshin desapareciera de la sociedad de almas.

Ichigo y Karin miraron al suelo apenados al sentir las miradas de los presentes sobre ellos.

- El capitán Kuchiki apenas había tomado el mando de su escuadrón y disfrutaba del inicio de su matrimonio con la bella Hisana...- dijo con un toque de nostalgia en sus palabras mientras Rukia lo miraba con sorpresa.

Byakuya apretó sus manos con dolor y rabia al rememorar lo que había pasado en ese tiempo y el haber sido tan tonto y débil para no poder proteger a su esposa.

- Todo sucedió después del tercer aniversario del matrimonio del Capitán Kuchiki y Hisana-san.

Flashback:

Byakuya no podía ser más feliz en ese momento, era capitán, tenía una esposa que lo amaba como a nadie en el mundo y era respetado por todos los shinigamis de la sociedad de almas.

Su vida era relativamente pacífica, teniendo en cuenta que su cargo de capitán le exige dedicación constante así como una carga permanente de estrés. Pero eso era algo que Byakuya podía manejar con facilidad y sin sudar gota alguna.

Solía realizar las misiones en tiempo record y de forma tan limpia que los demás escuadrones se asombraban por la calidad de su servicio, pero, eso poco duraría hasta que cierto evento ocurrió.

- Byakuya-sama, debe descansar un poco- le pidió Hisana preocupada por el cansancio que se veia a través de la apenas ojeras presentes en el Kuchiki.

- Estoy bien Hisana. Mañana es mi día de descanso así que me relajaré un poco.

El rostro de la señora Kuchiki se iluminó de alegría y sin pensarselo dos veces abrazó a su amado esposo. Era poco el tiempo en que podía permanecer un día entero con él y tener esa oportunidad la hacia mucho más que dichosa.

- Byakuya-sama ¿Podemos ir al lago?- le preguntó con cara de ilusión.

El Kuchiki no podía negarse a ninguna petición de su esposa, para él lo que ella pidiera simplemente se tenía que hacer.

Hisana era una mujer bella, amable, generosa y sumamente bondadosa que no dudaba en ayudar a quien se lo pidiera, y sus peticiones siempre solían ser pequeños deseos fáciles de complacer.

- Como desees- contestó Byakuya pensando que sería buena idea el descansar al lado del tranquilo lago que estaba en dentro de uno de los terrenos de los Kuchiki.

Al día siguiente y estando únicamente los dos a solas, el matrimonio Kuchiki descansaba debajo de un gran árbol de fresno que proyectaba una fresca y tranquilizadora sombra. Hisana había extendido un largo mantel de cuadros para después acomodar una canasta con comida, algunas bebidas y unas cuantas frutas frescas en un recipiente de cristal.

La pelinegra había insistido hasta convencer a Byakuya de no llevar servidumbre, ella solo quería pasar un tiempo a solas con él sin que hubiera alguien que los vigilara.

- Byakuya-sama ¿Es usted feliz conmigo?- le preguntó Hisana con un poco de miedo en su corazón.

El Kuchiki que estaba recargado sobre el árbol mientras leía un libro la miró con algo de sorpresa.

- ¿Qué clase de pregunta ese esa, Hisana?- le preguntó con los ojos cerrados -¿No te ha quedado claro que me casé contigo porque quería que estuvieras a mi lado por siempre?

Un adorable color carmín se apoderó de las mejillas de Hisana, era raro cuando Byakuya hablaba de esa forma por lo que siempre la tomaba desprevenida.

- Byakuya-sama yo quiero hacerlo feliz, quiero que nada le falte a usted.

El pelinegro sonrió tenuemente, se acercó a ella y le dio un ligero beso en la frente para después abrazarla con calidez.

- Me basta con que me recibas en casa cada vez que llego del trabajo- le susurró al odio con voz gentil.

Si alguien viera en ese momento a Byakuya pensarían que estaban ante la presencia de un clon, un farsante o un sustituto, porque en definitiva jamás el grande y orgulloso Kuchiki Byakuya, líder de dicho clan de la realeza y capitán del decimo escuadron actuaría de ese modo tan gentil. Byakuya era un hombre orgulloso frío y testarudo que solo mostraba su lado amable a su amada esposa por la que había retado a su clan entero para casarse con ella.

Hisana había sido la única mujer que pudo sacar su lado apacible y que aun a pesar de su apariencia de hombre de aspecto frío y seco se había enamorado de él. La amaba tanto que haría lo que fuese por mantenerla siempre a su lado. Tanto que por vez primera había sentido lo que eran los celos. Hisana, ante su gentileza sabía hacer amistad con muchas personas entre ellas con el vago de Kyoraku con el que había desarrollado una muy buena amistad.

- Byakuya-sama, yo... tengo una petición muy egoísta- susurró la pequeña mujer en los brazos de su esposo.

-...- el Kuchiki no dijo nada, solo dejo que su esposa prosiguiera.

- Yo... yo quiero algo que solo usted puede darme.

- ¿?- Byakuya se estaba poniendo nervioso, era la primera vez que veía actuar así a su esposa.

- Byakuya-sama, yo quiero un hijo suyo, quiero darle una verdadera familia a Byakuya-sama.

Si bien era cierto que los ancianos del clan le habían exigido en varias ocasiones el tener en lo más pronto posible un heredero, Byakuya siempre se lo había tomado como una simple molestia, estaba joven y su matrimonio iba muy bien, por lo que tener un hijo le parecía un poco apresurado.

Pero esta vez era totalmente diferente, un sentimiento de felicidad e infinita alegría emanó desde lo más profundo de su ser. El que su esposa se lo pidiera hacia que su orgullo y el amor por ella creciera a niveles insospechados.

Era lo mejor que ella le había pedido desde que se habían casado y obviamente se lo concedería. Byakuya estaba tan feliz que no cabía en si mismo. Tal vez era muy joven, pero su padre lo era aun más cuando el nacio.

- Tendremos una gran familia- respondió Byakuya acariciando el cabello de su esposa con parsimonia.

-Byakuya-sama...- susurró su nombre mientras levantaba la cabeza hasta dirigirse a sus labios.

Fue un beso suave y tranquilo, ambos se conocían muy bien y no tenían la necesidad de llevar prisa, tenían todo el tiempo del mundo... o eso era lo que pensaban.

Un frío y casi helado viento los hizo separarse con cuidado, no era un aire normal y eso había encendido las alarmas del shinigami.

- Hisana- la nombro haciendo que ella se pusiera detrás de él.

- ¿Byakuya-sama?

Hisana a pesar de ser una "civil" no era una persona cualquiera, su nivel de reiatsu era considerablemente fuerte y solo había sido porque no lo había querido que no entró a estudiar a la academia Shinigami. Incluso el mismo Byakuya se había preguntado en varias ocasiones si ella sería capaz de obtener una zampakutou.

Byakuya desenvainó a senbonzakura mientras trataba de percibir en donde se encontraba el enemigo.

El viento se hacía cada vez más pesado y la presencia del enemigo no se sentía en absoluto.

- Hisana- dijo su nombre en voz baja para que se preparara para lo peor.

La señora Kuchiki lejos de sentirse temerosa se concentró para huir cuando Byakuya se lo pidiera, porque a pesar de aparentar ser delicada y hasta débil, tenia una velocidad increible al usar shumpo. Había aprendido del mejor.

Byakuya estaba empezando a molestarse, no sabía si el Hollow había pasado por ahí por puro accidente o si se disponía a atacarlos, aunque de ser así sería prácticamente un suicidio.

Pasaron un par de segundos y el aire regresó a la normalidad, al contrario del humor de Byakuya que al no haber encontrado la ubicación exacta del Hollow solo se irritó en demasía.

- Regresemos a casa, no quiero ponerte en peligro- le pidió a Hisana la cual solo asintió positivamente.

Cinco minutos después, el matrimonio Kuchiki caminaba de regreso a la mansión, pero el semblante de Byakuya era oscuro, se sentí humillado y subestimado por ese Hollow ¿Quien se atrevía a invadir los terrenos de uno de los clanes nobles? Solo un loco en busca de su propia muerte. Byakuya mandaría a los más competentes Shinigamis a inspeccionar centimetro por centimetro de su propiedad para acabar u obtener una pista de quien había sido ese Hollow.

No perdonaría a nadie que se atreviera a poner en peligro a su esposa.

Ambos caminaron por un par de minutos hasta que lo impensable ocurrió.

Byakuya y Hisana se paralizaron, no era po reiatsu, de serlo jamás hubiera hecho efecto en el capitán. Incluso el respirar era difícil, y el pánico en Byakuya comenzó a dispararse al ver a Hisana ponerse pálida y como si fuera a desmayarse en solo segundos.

Intentó poner algo de reiatsu en su mano para empuñar a senbonzakura.

- Hi...- intentó llamar a su esposa pero cuando lo hizo la joven pelinegra cayó al suelo al haber dejado de respirar.

- Vaya... así que tu eres el joven capitán Kuchiki- dijo un hollow de apariencia bastante bizarra, no tenía forma definida, solo era una especie de masa gelatinosa con un par de ojos grandes.

- Tu...-

Tuve que recurrir a esto para obtener lo que quería... tu poder- confesó el Hollow acercándose a él.

- Esa pequeña mujer solo será mi postre...

Byakuya hervía de la furia ¿Como era posible que ese Hollow de tan bajo nivel pudiera haberlo paralizado? Ni siquiera era lo suficientemente fuerte como para hacerle daño.

- Te preguntaras porque tengo esta apariencia, pues solo es por mera practicidad, es la única forma en que los shinigamis no encuentren mi verdadera ubicación, mi cuerpo real está en otra parte.

- Tu...

La masa gelatinosa se acercó lentamente a Byakuya, el Hollow solo quería su poder y para lograrlo se había valido de técnicas bastante ruines. El hollow estiró una especie de tentaculo para absorber su poder.

El Kuchiki estaba bastante asqueado, pero lo que más le preocupaba en ese momento era el bienestar de Hisana, y si eso requería el tener que sacrificarse por su bien, no lo dudaría ni un segundo en hacerlo.

Esperó a que el Hollow se le acercará lo suficiente para poder atacarlo, ya que había podido juntar el reiatsu necesario para mover los dedos de su mano derecha y así poder empuñar a senbonzakura.

Estaba seguro que con el mínimo movimiento podría acabar con él.

Respiró con dificultad esperando un descuido del Hollow y cuando estuvo seguro de que podía atacarlo, el monstruo rió tanto como pudo.

- ¿Crees que soy estúpido? Se bien lo que planeas, pero no creo que quieras poner en riesgo a tu querida esposa- lo amenazó sujetando a la mujer con otro de sus tentáculos.

- Deja... no la toques- le ordenó al ver como el Hollow la elevaba sobre el aire.

- No me des ordenes, esto terminará muy rapido- dijo soltando a Hisana sobre el suelo y dirigiendo al mismo tiempo otro tentaculo sobre Byakuya.

El Kuchiki soltó un gran grito al sentir como el Hollow comenzaba a absorber su reiatsu. Su mente comenzaba a oscurecerse y todo su cuerpo quemaba como nunca antes.

- ¡Ohh! ¡Esto es lo que necesitaba!- gritó extasiado el Hollow al sentir fluir por su cuerpo el reiatsu de Byakuya.

El Kuchiki a penas podía mantenerse en pie, pero entre más le pasaba su reiatsu al Hollow, este adquiria una forma definida.

Era un Hollow de forma semi humanoide con una gran mascara de tres picos que parecía como si fueran tentáculos, así como un extraño cabello color verde y de piel color salmón.

- Suéltalo...- rogó Hisana al haber recobrado la conciencia.

La mujer con la fuerza necesaria alzó su rostro para poder hablar e intervenir y evitar que el Hollow siguiera dañando a Byakuya.

El ser de piel salmón, sonrió con maldad al ver que la mujer inútilmente trataba de salvar a su esposo.

- Estúpida mujer... lo que los hizo paralizarse es un supresor de reiatsu, un gas especializado para ser usado en shinigamis con alto poder espiritual el cual llega hasta el sistema neurológico...- dijo el Hollow riendo tan fuertemente mientras Byakuya poco a poco perdía el conocimiento.

-Hi... Hisana- fue lo último que dijo el Kuchiki antes de desmayarse.

Al ver a su esposo en tal mal estado, la pelinegra entró en estado de shock, todo a su alrededor se puso completamente frío y con sorpresa, el hollow soltó a Byakuya al darse cuenta del poder tan abrumador que comenzaba a formarse.

- ¡Byakuya-sama!- gritó la mujer antes de que todo el lugar se volviera completamente blanco.

El fuerte reiatsu se sintió por todo el seireitei, haciendo entrar en alarma a todos y cada uno de los shinigamis dentro de él.

- ¡Vaya sorpresa!- gritó emocionado el Hollow al ver frente a Hisana una bella zampakutou de color blanca con destellos en dorado.

Los ojos de la señora Kuchiki habían cambiado a un morado intenso con un arco dorado a su alrededor, no podía verse más hermosa e imponente.

- Tu...- lo señaló Hisana mientras de sus ojos caían unas cuantas lágrimas -Lastimaste a Byakuya-sama.

- Buajajaja- rió el Hollow mientras en su cuerpo se formaba una docena de tentáculos.

Con la fuerza que despedía Hisana, el suelo y la vegetación alrededor se congelaba a un ritmo acelerado haciendo que el Hollow tomará precauciones.

- Serás un excelente alimento- gruñó el Hollow analizando las rutas de escape, porque a pesar de todo, aun no se explicaba cómo era que la mujer hubiera salido de los efectos del supresor.

Sin perder tiempo, Hisana se abalanzó sobre el Hollow.

La mujer había aprendido los movimientos básicos de Katana después de haberle rogado por meses a Byakuya de enseñarle cómo defenderse.

El de piel salmón apenas pudo esquivar los ataques, una mujer llena de rabia y con semejante poder era algo peligroso y Hisana no era la excepción.

El Hollow atacaba con toda su fuerza pero parecía que ninguno de sus ataques surtía efecto sobre Hisana, aunque ella, al ser primeriza comenzaba a dar señales de cansancio.

- Hisana...- al escuchar su nombre de la boca de su esposo, la señora Kuchiki volteo rápidamente para cerciorarse que Byakuya estuviera a salvo.

- Byaku..

- ¡Estúpida!- gritó complacido el Hollow mientras su ataque surtía efecto.

El descuido hizo que el Hollow perforara con un tentaculo el costado derecho de Hisana haciendo que callera al suelo.

- Buajajajaja, ahora mujer estupida te enseñaré a no meterte en mi camino- amenazó el hombre acercándose a Byakuya con toda la intención de asesinarlo.

El líder de los Kuchiki no podía mover ni un solo dedo, su chakra era casi nulo y cada centímetro de su cuerpo le dolía en demasía.

Una sonrisa triunfante se apoderó del Hollow y cuando estaba a centímetros de perforar el corazón de Byakuya, un ataque sobre su rostro hizo que callera al suelo.

-¡Waahhaaag!- gruñó al momento en que parte de su máscara se partía semejante a un corte transversal sobre el ojo izquierdo.

- Hisana...- Byakuya vio con horror como la ropa de su esposa se teñía de rojo ante la sangre que surgía de su costado derecho.

- ¡Maldita!- gritó el Hollow dispuesto a acabar con Hisana -¡Tu...!- detuvo sus intenciones al sentir un grupo de shinigamis venir a su ubicación- ¡Lo pagaras Kuchiki Byakuya!- dijo antes de desaparecer tal y como había llegado.

- Byakuya-sama... me alegra que este bien- dijo Hisana segundos antes de desvanecerse.

Pero antes de caer Kyouraku la sostuvo en el aire.

Sus ojos se agrandaron hasta su límite al verla en tan terrible estado.

- ¡Busquen a ese Hollow!- ordenó a los demás Shinigamis que venían con él.

- ¿Qué es lo que pasó?- preguntó Ukitake ayudando a Byakuya a ponerlo de pie.

El Kuchiki no emitió explicación alguna, solo quería que alguien sanara a su esposa.

Fin del flashback.

Todos se miraban entre si, mientras una muy impactada Rukia temblaba desde su posición. Sabía que su hermana tenía un fuerte reiatsu y que por eso en un principio Byakuya se había interesado en ella, pero solo eso.

Ahora entendía porque cuando le enseñó por primera vez a Byakuya el poder de su zanpakutou, este pareció afectarle demasiado.

- Hisana-san permaneció mucho tiempo en el hospital por las secuelas del supresor de chakra. Nadie, ni siquiera Unohana sabían cómo había sido posible desarrollar tan complejo supresor, su estructura era demasiado compleja y la salud de Hisana empeoraba cada vez más- dijo Kyoraku con voz seca -Su cuerpo se debilitó demasiado al haberlo forzado para llamar a su zampakutou, y... los efectos de ese gas hicieron que no se pudiera recuperar.

Byakuya permanecía en silencio pero todos a su alrededor sabían que el hombre estaba pasando un muy mal momento al recordar todo aquello.

- Uno de los shinigamis que me acompañaba era Kurosaki Kaien- informó el comandante en jefe mirando directamente a Rukia quien parecía no poder soportar tanta información - él fue el que nos dijo que había visto una estrella roja sobre el hombro derecho del Hollow, por eso lo nombramos como Akairo Hoshi (estrella roja).

- Nosotros, Yoruichi-san y yo al mismo tiempo en el mundo humano descubrimos extraños ataques de Hollows atacando humanos los cuales terminaban muertos después de haberles succionado todo su reiatsu. Se nos hizo extraño por la forma tan peculiar como lo hacían, así que comenzamos a investigar mientras tomábamos muestras de los cuerpos de esos humanos- reveló Urahara con los brazos cruzados -En ese entonces tenía a un amigo que me pasaba información de la sociedad de almas y junto a él supimos del ataque al capitán Kuchiki...

- Ts, ese informante me pasó la información que Urahara había obtenido y con mis avanzados conocimientos pudimos obtener un análisis completo de la estructura del gas así como un rastreador para posicionar la ubicación de ese maldito Hollow-

- Pero fue demasiado tarde para Hisana-san, el antídoto y la vacuna para contrarrestar los efectos del supresor no pudieron hacer nada por ella, su cuerpo estaba demasiado débil... ella murió solo dos meses después del ataque- informó con pesa Kyoraku al recordar lo abatido que se veía Byakuya en el funeral de su esposa.

Todos guardaban silencio y ninguno se atrevía a mirar hacia donde estaba Byakuya, bastaba solo con sentir el pesado reiatsu que desprendía de él.

Muy a su pesar, Kyoraku supo que debía de proseguir así que de nueva cuenta se aclaró la garganta.

-Una semana después de su muerte encontramos la ubicación del Hollow, pero... nos llevamos una desagradable sorpresa... esa cosa tenía a todo un ejercito de Menos Grandes, Hollows y Adjukas a su disposición, cuando por fin pudimos llegar a su base principal, el había desaparecido sin dejar ningún rastro, todos pensamos que tal vez sus mismo subordinados habían acabado con él.

Urahara rápidamente volteó a mirarlo con sorpresa y cuando estaba a punto de decir algo, Byakuya lo fulminó con la mirada.

- Iremos a Hueco Mundo, solo se quedarán Isane-san y Hanatarou-kun, ustedes dos serán de mucho mayor ayuda aquí, el capitán Kurotsuchi los necesitará para fabricar una vacuna y un antídoto para todos en la sociedad de almas, él y yo hicimos una vacuna de emergencia, así que ustedes deberán hacer una mejor- dijo Urahara dando un paso al frente.

- ¿A Hueco mundo? ¿Por qué?- preguntó Hitsugaya extrañado por esa decisión.

Todos asintieron levemente, aunque estaban aun aturdidos al saber la verdadera historia tras la muerte de Hisana.

- Porque debemos avisar a Harribell-san, tal vez ella tenga información que sea de ayuda así como para proponerle una alianza porque estamos seguros de que ellos también corren peligro- dijo Urahara acomodándose el sombrero- Isane-san, envié las vacunas a tu escuadrón ¿Podrás inocular a todos antes de partir a Hueco Mundo?

La capitana del cuarto asintió antes de partir seguida de los otros que irían a la misión.

Estando solos, Urahara miró a Byakuya en busca de una explicación.

- ¿Por qué no quisiste que le contará toda la verdad a Rukia-san?- preguntó el sombrerero evidentemente molesto.

- Quiero mantenerla a salvo- contestó el Kuchiki con el rostro ensombrecido.

Yoruichi chasqueó la lengua y con el ceño fruncido miro al capitán Kuchiki.

- Byakuya-boy, estás haciendo mal en hacerlo, tarde o temprano ella lo va a saber y...

- Por eso hablaré con Kurosaki-Shiba Ichigo, no podre mantener a Rukia encerrada porque se que escaparía, pero estando vigilada y protegida por nosotros se que podremos mantenerla a salvo.

- Estoy de acuerdo con el capitán Kuchiki, todos sabemos que Akairo Hoshi va detrás de Rukia-chan, y tal vez el ataque hacía Ichigo-kun y ella haya sido solo un mero golpe de suerte, porque de lo contrario ellos jamás hubieran vuelto a salvo a aquí- lo apoyó Kyoraku con total seriedad.

- Rukia no es débil, es lo suficientemente fuerte como defenderse ella sola...- dijo Yoruichi demasiado molesta -No deberían de guardarle secretos.

Byakuya la miró con el rabillo del ojo para después apartar su mirada, su cuerpo estaba experimentando la misma impotencia, rabia, enojo, tristeza y soledad que había sentido cuando Hisana murió a su lado.

No quería que eso se volviera a repetir con Rukia porque sabía que si eso pasaba, no podría soportarlo de nuevo.

- Jamás he dudado de su fuerza, solo no quiero que se vea más involucrada de lo que ya esta.

...

Después de haber sido inyectado, Ichigo esperaba pacientemente en una de las salas que había en el cuarto escuadrón. Su mente era todo un enredo total, no sabia ni siquiera por donde empezar.

Rukia le había contado hace mucho sobre Hisana, pero había sido muy poca información. Solo sabía que ella había abandonado a Rukia cuando solo era una bebé y que antes de morir le había pedido a Byakuya que la encontrara.

Igualmente le había hablado sobre Kaien y el gran respeto y admiración que le tenía, cosa que lo hacia sentir demasiados celos.

- Que estupido soy- se dijo al sentirse así por alguien que ya había muerto.

Se cruzó de brazos y miró a la puerta y para su suerte, Rukia caminaba hacia él sin que lo hubiera notado.

- Rukia...- susurró su nombre en voz baja.

La pequeña pelinegra parpadeó un par de veces hasta caer en cuenta que estaba frente al Kurosaki-Shiba.

- Ichigo...-

El pelinaranja se rascó la nuca sin poder saber que decir, estaba tan nervioso que no podía formular una pregunta o un simple saludo.

La pelinegra sintió un enojo enorme al pensar que estaba siendo ignorada así que dio media vuelta dispuesta a irse, suficiente tenía con enterarse de las circunstancias de la muerte de su hermana.

- Espera Rukia- la detuvo Ichigo tomándola suavemente del brazo.

- ¿Qué quieres?

- Yo...

La penetrante mirada de Rukia hizo que comenzara a sudar ¿Desde cuando lo ponía tan nervioso?

- Lo siento.

La Kuchiki levantó una ceja y lo miró con furia, ahora si la había hecho enojar.

- ¿Por qué lo sientes? ¿Por la muerte de mi hermana? ¿O por qué eres un idiota?

El ex-sustituto no tenía intensiones de pelear pero el comentario de Rukia había sido tan hiriente que solo se dejo llevar por el enojo.

- ¡Carajo contigo Rukia! Solo quiero ser amable y tu todo lo tomas a mal.

- ¡Me ignoraste en el primer escuadrón! ¡Ni siquiera me miraste!

Ichigo pasó del enojo a la diversión, ahora entendía porque Rukia lo había estando fulminando con la mirada antes de que Kyoraku y los demás llegaran a la oficina.

- ¿Qué es lo que quieres Rukia? Primero me pides que me aleje de ti y después me reclamas que no te pongo atención ¿Qué es lo que en verdad quieres, Rukia?

- ¡Eres un idiota! ¡Tu no sabes como me siento! Estoy demasiado confundida y... y ¡No lo sé! Pensaba que Nii-sama confiaba más en mi...- dijo comenzando a llorar - Se que para él el recordar a Hisana-sama es doloroso pero... yo solo quiero que él confíe en mi- dijo limpiándose el rostro con el dorso de la mano.

- Lo siento...

- ¡Callate! Eres un idiota...- no pudo decir más al sentir como Ichigo la abrazaba contra su pecho.

- ¡Suéltame! No necesito de tu lastima.

Ichigo no dijo nada, solo la abrazó aún más.

- Eres un idiota- dijo por tercera vez dejando que él acariciara su cabeza.

El Kurosaki-Shiba se sentía tan cálido pero a la vez fuerte y demasiado protector, era imposible para ella no sentirse bien a su lado. En un momento de debilidad mental, Rukia lo miró a los ojos mientras el espacio entre ellos desaparecía por completo.

Había empezado por ser un beso lento para convertirse en uno hambriento y en busca de mucho más que un simple contacto labial.

Sus hormonas comenzaban a revolotear por sus adentros y sin preverlo, Ichigo comenzó a acariciar descaradamente las caderas de Rukia, la cual sin detenerse puso sus brazos alrededor de su cuello.

Pequeños gemidos y gruñidos salían de la boca de ambos mientras trataban de explorar la boca del otro con sus hambrientas lenguas. Ya conocían su sabor y solo querían disfrutar más de ese dulce liquido que los cubría.

Tan concentrados estaban que no se dieron cuenta que una persona se acercaba a ellos.

- ¿Rukia?- La llamó Byakuya a punto de entrar a la sala.

...

Su cabeza dolía demasiado, parecía como si una gran piedra le hubiera caído sobre él. Lentamente Grimmjow se sentó con calma, no recordaba cómo o cuándo se había quedado dormido.

Parpadeó para poder aclarar su visión y tras un mirar a su lado derecho vio a Nelliel que le sonreía muy feliz.

De repente su cerebro hizo click y miró hacia abajo. Estaba totalmente desnudo.

- ¿Qué rayos?- gritó mientras se ponía completamente rojo.

El grande y poderoso ex rey de Hueco mundo, estaba avergonzado ¿Quien lo hubiera pensado?

Nelliel sonrió aun más y acercándose un poco a él le susurró.

- Que lindo-

...

Hasta aquí el capitulo de hoy, espero que les haya gustado y como pudieron ver, cambie un poco la historia original de la muerte de Hisana, espero y no les incomode, pero es para adaptarlo bien a este fic.

Gracias por leer.

Espero sus comentarios, dudas, opiniones y sugerencias.