Seiya observa a Haruka. Le parece estar sufriendo de los oídos y no escuchó bien lo que le dijo.
-Perdona... ¿Podrías repetirlo?.
La rubia, volteada ligeramente hacia él, levanta su mano temblorosa y acaricia su mejilla.
-Hazme el amor ahora.
El silencio dentro del vehículo es roto por los maullidos enojados de Muñeco, el felino está verdaderamente impaciente.
-¿Tienes quien venga por el minino? Creo que odia compartirte -Excitado por la proposición de Haruka, Seiya intenta aminorar la tensión con sus palabras. Le duele el cuerpo por el deseo que se apoderó de él, le parece que el pantalón le aprieta en la entrepierna -O podríamos volver a tu casa y acostarlo.
Haruka mira las luces de la ciudad.
-Si volvemos, mamá ya ha de estar esperándome en la puerta y no me dará respiro hasta que esté frente al Obispo.
Seiya besa su cuello.
-Dejemos a Muñeco con el empleado...
-¡No voy a dejar mi indefenso bebé! -Se queja la rubia tomando en brazos a la bola de pelos blancos que está muy molesto -Mi pequeño me acompaña a todas partes.
El veterinario suspira.
-¿Quieres hacer el amor por primera vez con el gato mirándonos y llorando?
Haruka siente que las mejillas le arden.
-Por supuesto que no -Acaricia a muñeco. Piensa un instante -Está bien, dejaremos a muñeco con Sato y nos vamos lejos, lo llamaré... -Recuerda haberse desecho del celular -dejé el teléfono en mi casa previendo que mamá me hiciera terrorismo telefónico.
Seiya reconoce las señales que envía el gato.
-Acomódate en el otro asiento -le dice a la rubia, Haruka obedece viendo que él toma al gato y abre la puerta de la camioneta -Haz lo tuyo pequeño -Lo deja en el suelo y va por la lata de alimento.
El gato mira curioso a todas partes, caminando pretencioso hasta un arbusto que huele antes de agacharse y quedarse muy quieto.
-¿Mi bebé tenía necesidades fisiológicas? -Haruka pregunta sorprendida.
-Alégrate – Sin perder de vista al felino, Seiya destapa la lata y la coloca en el suelo donde el gato corre a comer su contenido -Los gatos son vengativos, un minuto más y te aseguro que Muñeco hubiera perfumado tu asiento trasero -Se inclina a acariciarlo -Buen chico.
-¡Cielos!
-Tiene celos de mí, estoy ocupándote -Recoge la lata vacía y al gato -Vamos por un te caliente -Le ofrece a Haruka quien se abraza debido al frío. -Si no te molesta, yo conduciré. Desde esta tarde quiero poner mis manos en el volante de esta belleza. -Rodea la Hummer sentándose en el asiento del conductor.
-"¿Nada más en el volante?" -Piensa Haruka decepcionada.
El momento de pasión ha pasado...
.-
Residencia Aoyama
Después de tomar te acompañado de Haruka, quien amablemente rechazó la caliente bebida mientras conversaban sobre la clínica y lo que le costó fundarla, Seiya tomó a Muñeco en su regazo en un intento de ganárselo.
El felino no está muy contento con el tiempo que su ama le brinda al humano, varias veces le mordió el dedo pulgar y pasó su cola por el rostro del veterinario haciéndolo estornudar.
-Me parece que tu nene no acepta compartirte -Dice haciendo una mueca.
-Te llevaré a tu casa -Le propuso entre risas Haruka -Dame la dirección.
-Puedo tomar un taxi.
La rubia lo miró penetrante dejando de sonreír.
-¿Seguro que no vives con una mujer y me tomas el pelo?
-No es una sola, son dos y media -Le respondió él -Mi madre, mi hermana y mi Lucy.
-En ese caso, dime donde vives.
-¿Quieres conocer a mamá? Puedo llamarla y...
-No me creas tan valiente. -Se estremece -Permíteme prepararme mentalmente antes del encuentro. Solo me ofrecí a llevarte hasta tu casa, no a vivir en ella.
Seiya sonríe de medio lado, extiende su mano acariciando el pulso de su cuello, satisfecho la siente tragar en seco, ella parpadea varias veces antes de encender el vehículo.
-La idea de quedarte a dormir conmigo sería perfecta a no ser porque vivo con una familia muy curiosa.
-Incluyendo gato -Sonriente ella responde, volviendo al tema inicial sobre su niñez solitaria comparando la de él llena de hermanos.
Lo dejó frente al conjunto de casas de clase media y se marchó rápidamente sin mirar atrás dejando al hombre con una sensación de vacío.
Cabizbajo, camina hacia su hogar.
-¡Por fin llegas hijo! -Seiya escucha al entrar.
-Hola mamá, te creía dormida ¿Taiki ya llegó? -No se fijó si su furgoneta estaba fuera. Lucy se acerca y le acaricia la pantorrilla con su cuerpo -Mi pequeña -Sonriendo la alza en brazos.
-Hace rato llegó tu hermano. Está en la cocina bebiendo te. Pero no quiero hablar de él - Su madre está impaciente por conocer a Haruka -¿Cómo te fue en la cena? ¿Sus padres te aceptaron?
Seiya se acerca y la abraza con el brazo libre.
-Con los brazos abiertos. Hablemos frente a una taza de te -Le propone caminando hacia la cocina.
-Buena idea hermano -Taiki dice desde allí.
Antes que Seiya apareciera, Mei escuchó de labios de Taiki la descripción de Haruka informándole que su padre es un importante cirujano plástico, y lo enamorados que se ven Seiya y su novia,respiró tranquila y feliz para enojarse después de interrogar a Seiya.
Con Yaten disfrutando en un centro nocturno su último día de libertad antes de enclaustrarse en el hospital, el veterinario les contó a ella y Taiki la manera deshonesta como ganó el empleo de mensajero.
-¡Señor! -Gime Mei -¿Qué voy a hacer con ese niño? -De todos, Yaten es el más parecido físicamente a su padre y el que heredó su gen de infidelidad.
-Haruka se enojó al saber que mi hermano no está solo en el mundo como él le contara apelando a su lástima. -Dice el moreno.
-Quisiera ver al "huérfano" cuando conozca a tu futura esposa. -Taiki ironiza.
-¡Ese niño me va a escuchar! -Disgustada su madre exclama.
-No antes que Haruka le de la sorpresa -Seiya le pide -Quiere que él la vea conmigo cuando venga a conocerte.
-Para mi deleite no tengo guardia el fin de semana, buscaré mi video cámara para el memorable momento -Taiki dispone. -No le diremos nada a Ámbar, la pequeña vive criticando a Yaten pero no sabe callar y le cuenta todo al muñequito.
-Le diré a Yoishi que también atienda solo estrictas emergencias -Su madre piensa en voz alta -Imagino que sus padres vendrán con tu prometida. Le dice a Seiya.
Él y Taiki se miran preocupados.
-¡No! -Taiki casi grita.
Su madre arquea las cejas.
-¿Por qué no?
-No creo que sea buena idea que vengan todos juntos mamá -Seiya dice de inmediato -Quiero que conozcas a Haruka sin presiones, y te aseguro que mi futura suegra es algo...
-Intimidante -El castaño interviene -La señora Tenoh es acaparadora de atenciones y no te dejaría conocer a tu nuera.
Mei asiente observando interesada a su hijo mayor.
-¿Qué me dices de tu cita? ¿Tengo esperanza de ganarme otra nuera?
-(Si conoces a mi futura suegra es más probable que así sea) -Seiya piensa al evocar la mentira de su hermano -Es una chica muy linda, pero creo que Taiki es un asalta cunas.
-Me preguntaron a mí -Se queja Taiki -Y para tu información hermanito, aunque no te importa, Saory está próxima a cumplir veinte años.
-¡Es casi una niña! -Exclama Mei.
-Es una amiga -Dice Taiki -No me voy a casar con ella mañana...
-Pero por la manera como la veías, lo deseas -Seiya dice divertido. Voltea hacia su madre -Si hubieras visto su expresión tonta, seguro que no crees que es tu hijo frío como el ártico.
-¡No soy frío! El hecho de no ser elocuente y expresivo como tú no significa que no tenga sentimientos. ¿Y qué me dices de ti? -Taiki contra ataca -Ni siquiera cuando te hiciste novio de la chica popular de preparatoria tenías esa cara de idiotacon que mirabas a tu prometida.
Seiya sonríe de medio lado. Logró engañar a su hermano, el hecho de que Haruka le haga hervir la sangre ayuda con la mentira,
Ámbar sale de su alcoba y se une a ellos sonriendo satisfecha al escuchar que pronto habrá otra aliada en la familia...
.-
Cuatro días después.
Agencia de Publicidad Cristal Dorado.
Haruka mira la hora.
Son las tres de la tarde y nada bueno ha sucedido ese día.
Las mocosas de Sport Center esperan tener las primeras fotografías para el fin de semana, es decir, al día siguiente; Yaten ha tenido una semana difícil como pasante en el hospital gracias a ella, quien le pidió a un colega de su padre, cirujano urólogo que lo esclavizara como reprimenda por mentiroso. El doctor se lo tomó al pie de la letra y le ha asignado guardias de treinta y seis horas, eso lo ha dejado agotado prometiendo que ese día que tiene libre, iría a la sesión de fotos; fue antes de ingresar a quirófano como asistente en una operación de emergencia.
Darien está desaparecido y no responde a su teléfono, el fotógrafo está temperamental, la modelo que posaría con Darien se intoxicó; y para completar su racha de mala suerte, la comida que Amy le encargó estaba muy salada por lo que no almorzó y eso la tiene con un fuerte dolor de cabeza. Ese día no ha hablado con Seiya, su secretaria la llamó para informarle que él tendría un día muy atareado, que la llamará en cuanto se desocupe.
Y aún no lo hace.
Los chismes del piso que corren hacia los otros departamentos, la tienen a ella como blanco, interrogó a su asistente y ésta le contó que las apuestas están cinco a uno a que ella patea a su novio antes de dos semanas, otros más optimistas auguraron solo dos meses antes que se canse del hombre misterioso.
No ha visto a Seiya desde el miércoles cuando llegó tarde a almorzar con ella excusándose haber salido de Tokio desde el amanecer para hacer algo muy importante. No quiso responder sus preguntas diciendo que lo sabría todo a su tiempo. Cada dos horas se hablan por teléfono, sin embargo eso no es suficiente para ella, pero teme exigirle más de lo que él está dispuesto a ayudarla.
No verlo la tiene eléctrica y enojada. No es partidaria de los jaleos y manoseos pero con Seiya... tiene la apremiante necesidad de estar en sus brazos, que él la bese con esa maestría que lo caracteriza.
Si lo piensa detenidamente, es una tontería sentirse así, apenas lo conoce de cuatro días. Y allí está ella extrañándolo a rabiar, deseando escucharlo.
Tocan a la puerta haciéndola gruñir.
-Siento molestarte Tenoh -Amy se asoma -El señor Chiba llegó.
-¿Llamaste a Saory Kido como te pedí?
Al día siguiente de la cena habló con ella para saber como estaba, enterándose que estudia Arte, le ofreció un puesto de trabajo de medio tiempo para que adquiera habilidades y experiencia.
-Si, ya firmó contrato y estará el lunes a primera hora en el departamento de diseño.
-Bien –Asiente -Trae un te de tilo y algo que me alivie este dolor de cabeza.
-Enseguida. -sale seguida de Haruka que camina hacia Darien.
La rubia encuentra a su jefe fuera de su despacho discutiendo con el fotógrafo.
-¡Haré las fotos en locaciones al aire libre! -Exclama el hombre de cabello azul y ojos negros con acento femenino.
-¡Tenemos un buen estudio y acatarás la pauta! -Grita Darien.
Haruka va a intervenir pero el hombre hace una nueva pataleta.
-¡No, no, no, no! -Histérico -Las niñas dijeron...
-¿Niñas? -Pregunta Haruka.
-Una de las dueñas de Sport Center me llamó, quiere la publicidad de los jeans al aire libre.
Darien él se sobresaltan al escuchar a Haruka maldecir. Todos los ojos la siguen cuando furiosa regresa a su oficina. Marca el número de Sport Center.
-"¿Hola"? -Serena responde.
-¡Escúchame bien mocosa impertinente! -Grita Haruka -Ustedes son solo unas malditas clientes ¡Aquí mando yo y las cosas se hacen a mi manera! ¿Entendiste? ¡Y si no te gusta lárgate a otra maldita agencia! -Azota el teléfono.
Amy entra silenciosa, coloca el te y dos grageas sobre el escritorio marchándose de inmediato; Darien no se atreve asomarse, ya fue víctima de ella y no quiere repetir la experiencia.
Los empleados ni se mueven, es la primera vez que Haruka manda al diablo a un cliente y eso no augura nada bueno.
El fotógrafo mira sorprendido a Darien.
-Cuando Tenoh está hecha un dragón, no es bueno contradecirla -El moreno le advierte.
-Pero las niñas...
-¿Quién rayos te gira los cheques? ¿Tu madre? -Haruka interroga al hombre antes de azotar con fuerza la puerta, timbrando los cristales.
-La diabla exige sacrifico humano -Susurra burlona una secretaria a Amy.
-Si Tenoh te escucha serás despedida -Le advierte la asistente.
-Apelaré al jefe. -Coqueta mira a Darien.
Amy la mira con ojos entrecerrados.
-¿Eres nueva?
-¿Y? -La secretaria hace un mohín.
-No conoces como se manejan las cosas aquí ¿Cierto?
La mujer va a responder ahogándose al mirar hacia los elevadores.
-Si es un nuevo modelo me anoto para posar con él sin ropa -Jadea llevando su mano al pecho -Caramelito...
Amy nota que todos miran hacia la misma dirección. Voltea para conocer el interés común. Un hombre de cabello negro y ojos azules se acerca a su escritorio, tiene un ramo de rosas rojas y algo envuelto en las manos. Viste deportivamente y lleva una mochila colgada en su hombro derecho.
-Buenas tardes señorita... -Lee su credencial -Mizuno. ¿Dónde puedo encontrar a Haruka Tenoh?
Amy mira a su alrededor. Igual que Darien, el extraño tiene la particularidad de hipnotizar a las mujeres.
-Lo siento, está indispuesta y no quiere ser molestada. -La chica se pregunta quien es ese atrevido. Otros no han llegado al elevador cuando la seguridad apostada en planta baja los desaloja.
Sin inmutarse por la negativa, el hombre observa las puertas, sonriendo al leer la que identifica la oficina de Haruka.
-Dígale... -Calla, camina hacia la puerta -Mejor se lo diré personalmente.
Asustada, Amy corre y se atraviesa entre el extraño y la oficina de Haruka.
-No es buena idea -Abre los brazos golpeando sin querer el marco, ruborizada suplica -Deje su nombre y número telefónico, le diré que lo llame en cuanto pueda.
La puerta se abre violentamente.
-¿Qué demonios sucede a...? -Las palabras se congelan en los labios de Haruka.
Nadie se mueve, están pendientes esperando que ella tome las rosas golpee con estas al extraño.
-No tengo más pacientes peludos y... -Seiya se sorprende cuando Haruka hace a un lado a su asistente y se lanza en sus brazos escondiendo el rostro en su cuello.
-Cielos -Amy susurra.
Los presentes están con la boca abierta.
-¿Quién es ese pastelito? -Pregunta el fotógrafo -Me lo quedaría si la diabla lo desecha.
Darien pone los ojos en blanco. Siente su orgullo herido por el comportamiento de sus empleadas hacia el recién aparecido ¿Qué tiene de especial ese que logró con Haruka lo que él no? Enojado se marcha a su despacho cerrando de un portazo.
Afuera, los presentes observan lívidos.
-Secuéstrame y llévame al fin del mundo, a otro planeta donde no existan más personas. -suplica Haruka contra el cuello de Seiya.
-Es lo que me propongo -Incómodo mira a los curiosos que descarados no dejan de verlos. -Si nos marchamos ahora, llegaremos temprano a nuestro destino -La empuja suavemente hacia el interior de la oficina cerrando la puerta. Haruka levanta el rostro y lo besa en los labios. Seiya la obliga a abrir la boca para invadirla y saborearla, sabe a te y pasión. Suelta las rosas introduciendo los dedos en el cabello rubio, masajeando su cuero cabelludo hasta que la siente relajarse y suspirar -¿Te sientes mejor? -Le pregunta al separarse para recuperar el aliento.
-Si –Suspira. Ese hombre logra que su cuerpo experimente sensaciones placenteras.
Seiya se inclina para recoger las rosas y entregárselas.
-Te traje esto.
-Gracias -Responde tontamente ¿Es lo que se dice cuando se recibe un obsequio y no se usa como un arma?
No lo recuerda, las últimas rosquillas de miel y avellanas terminaron como aureolas de angelito sobre el atrevido que se las obsequió. Esconde su rostro en las rosas aspirando su aroma.
-Pasé por una tienda naturista -Seiya le dice mostrando el segundo obsequio. Abre el paquete – Te compré... - Hace una mueca -Dijeron que esta cosa no tiene muchas calorías. Personalmente no la comeré a menos que se acabe la comida en la tierra.
-A ver -Sonriente Haruka toma el paquete y lo revisa -Carne de Soja salteada con albahaca -Va a sentarse para comerlo pero Seiya toma las llaves de la Hummer, su bolso y su abrigo -¿Qué haces?
-Nos marchamos -Recoge las rosas, intercambia el bolso y las llaves por el paquete -El camino es largo.
-¡Pero tengo hambre! -Se queja.
-Comerás muy pronto. -Le entrega el saco arqueando las cejas al ver su atuendo -Que combinación tan... original -Dice divertido observando el pantalón verde y la camisa morada.
-No te pases cariño o le diré a muñeco que te rasguñe -Le advierte. Toma sus anteojos -Me pagan para trabajar, no para lucir ropa de diseñador -dice.
Al darle la espalda a él, Seiya lee la marca en la pretina del pantalón, un Galiano original. Sonríe moviendo la cabeza.
-Oh, es eso – comenta siguiéndole la corriente -Ya estaba pensando comprarte un foco para tu vestidor.
Con fingido enojo, Haruka le arroja las llaves de la camioneta.
-Te lo recordaré cuando lo necesite. ¿Trajiste tu auto?
-Vine en taxi, no necesitaremos dos autos en el lugar donde vamos. Ven aquí -La atrae besándola hasta marearla -¿Lista para una aventura extrema?
-Solo si no me envía al hospital -Bromea la rubia. Escucha un ruido y susurros provenientes de la puerta.
Separándose de Seiya, abre la puerta encontrando del otro lado varias mujeres y el fotógrafo muy apretujados, parecen haber estado escuchado todo lo que sucedía en la oficina. Todos se dispersan en el acto.
-Les dije que no lo hicieran pero no me escucharon -Ruborizada hasta el cuello Amy se excusa. -Tenoh... -Viendo a Seiya de reojo, extiende una carpeta con informes -Antes de marcharte debes firmar la orden de pago, es viernes y...
Observando a su alrededor, Haruka se coloca los anteojos, lee silenciosa los documentos firmando con el bolígrafo que su asistente le ofrece. Ahoga la risa al ver que el fotógrafo le guiña el ojo a Seiya, éste enojado vuelve a la oficina a esperar que la rubia se desocupe.
Haruka regresa la carpeta y el bolígrafo.
-No estaré disponible este fin de semana. Si las clientas del demonio llaman o se presentan aquí, se las envías a Chiba, que trabaje un poco para variar -Ironiza. Le entrega su celular y su tablet -Responde mis llamadas, las citas del lunes las mueves para el martes y si el cliente se pone necio, envíaselos también a Chiba. Si el pequeño Koucito no aparece esta tarde, vas al hospital y personalmente le recuerdas que puedo demandarlo y quitarle hasta los calzones si no cumple el contrato. Compra flores y envíalas a la tonta que casi se envenena advirtiéndole que esté bien para el lunes tome reposo de por vida.
Seiya se asoma y ve que su asistente toma nota mientras la rubia hace el intento de soltar su bolso.
-Nos vamos - sale y la toma del brazo llevándola hacia los elevadores.
Los presentes se sorprenden al ver que Haruka, dócil se deja llevar sin resistencia.
-Si mamá llama ¡ignórala..! -Grita la rubia antes que las puertas se cierren.
En el instante que desaparecen, todos comienzan a hablar al mismo tiempo...
.-
Sport Center
-Aparte de tener mal gusto, la directora de Cristal Dorado está loca -Ruborizada y con deseos de llorar, Serena le dice a Mina.
La rubia levanta la vista de un suplemento y ladea la cabeza.
-¿Por qué lo dices?
-Haruka Tenoh está furiosa con nosotras. -Retuerce sus dedos -Me gritó sin decirme por qué.
Mina sonríe incómoda.
-¡Oh! -Se levanta para marcharse.
Serena se atraviesa.
-¿Sabes por qué enloqueció y se enojó?
-En realidad... No. -Su rubor indica que miente.
Su amiga no le cree.
-¿Qué hiciste? -Por respuesta obtiene un gemido -¡Mina habla de una vez!
-¿Qué sucede niñas? -Kenji y Kobayashi llegan atraídos por la voz de Serena.
-Mina hizo algo que tiene a la loca de Cristal Dorado a punto de asesinarnos -La chica exagera la situación.
Los hombres observan a la inculpada.
-¿Qué hiciste? -Su padre le pregunta.
-Yo... -Tose -Llamé a Yoshio Fujimory... es el fotógrafo que trabajará en la publicidad de los jeans... -Abanica su rostro -¿No tienen calor?
-¡Mina! -Serena grita enojada.
-Mantén la calma hija -Kenji la lleva hacia una silla, la insta a sentarse antes de mirar nuevamente a Mina -¿Qué hablaste con él?
-Nos vimos ayer y le mostré algunas imágenes -Vuelve a toser -Lugares de Japón, eso fue todo.
Kobayashi se cruza de brazos, observa detenidamente a su hija.
-Le mostraste imágenes de Japón -Comienza a comprender -Conociéndote, le impusiste tus ideas sin tomar en cuenta el contrato.
Mina baja la cabeza y asiente.
-¡Mina Aino! -Serena explota -¡Eres una...!
Kenji le cubre la boca.
-¿Qué sucedió después? -Le pregunta a la otra jovencita.
-Nada -Dice inocentemente.
Serena forcejea hasta que su padre la suelta. Se levanta y enfrenta a su amiga.
-¡No es cierto! -Exclama –Hace minutos la Tenoh llamó y me gritó que ella lo dirige todo, y si no nos gusta busquemos otra Agencia -La voz le tiembla -Mina hace de las suyas y yo pago las consecuencias.
-Papi -Mina mira a Kobayashi -rompe ese contrato y demándala.
Su padre niega con la cabeza.
-En primer lugar, tú eres la responsable de su enojo, en segundo lugar no podemos hacerlo. Estudié el contrato que firmaron, existe una clausula indicando que para liberarnos, debemos pagar una fuerte suma por daños a la reputación de la Agencia y pérdida de tiempo. Les dije que Tenoh es buena y no deja cabos sueltos..
-¿Debemos esperar calladas?
-Así es, nuestra mejor y única salida es permitir que todo siga su curso, Podemos objetar cuando veamos el trabajo final y será solo si de veras no nos parece bien -Advierte. -Tenoh es la mejor en su campo. Y para evitar que sigan metiendo sus naricitas en lo que no les importa, les ordeno que vayan al cine, al parque o de compras, vean tiendas, coman helados, vivan su juventud antes que se les pase la vida diseñando la vida de otros.
Kenji gime.
-¿Estás diciéndoles que se porten mal?
-Ellas siempre se portan bien, deja que disfruten como adolescentes normales.
-Llamaré a Ikuko para que las acompañe.
-Kenji amigo, a veces eres muy exagerado.
-¿Exagerado? ¿Sabes cuantos buitres hay en la selva de cemento? ¡Me niego a que hagan lo que dices!
-Hora de escapar -Serena susurra a Mina.
Las chicas van por sus bolsos dejando a los hombres discutiendo...
