Sus ojos dorados se apartaron de las hojas que leía para acabar posándose en su hermano, quien yacía en la cama, durmiendo.

En otras ocasiones, habría pensado en lo bonito que se veía durmiendo, sin que su rostro reflejase ningún problema y solo mostrase la paz con la que dormía.

Mas, en aquellos instantes, lo único que veía y pensaba Bill, era en que así sería como le vería por última vez.