Haruka emerge aspirando aire y tosiendo estruendosamente.
Seiya ríe a carcajadas.
-Pensé que nunca saldrías a respirar -se mete en la tina, tomando la mano femenina, atrae a Haruka hacía él -¿Tienes tiempo despierta? -Acaricia el pulso de su muñeca.
-Si... no -Retira su cabello de la frente -Lamento si mi conducta fue inapropiada... -apoya su espalda en el pecho masculino, abriendo exageradamente los ojos al reconocer lo que siente en la parte baja de su espalda -¿Hice? ¿Dije...?
Una ligera risa sale de la garganta de Seiya. Toma la esponja y comienza a frotar el brazo femenino, la tensión comienza a abandonar a Haruka.
-Para mí fue una verdadera sorpresa descubrir que me casé con dos mujeres que habitan en un mismo cuerpo. La controlada y la desinhibida -Sopla el lóbulo de la oreja antes de morderlo -Verte disfrutar y celebrar la fiesta de bodas que tanto huimos fue único.
Haruka tiembla cuando él acaricia su brazo.
-¿Fui muy...? -Jadea al sentir la caricia en el interior de sus muslos. Esa esponja hace maravillas.
-Feliz -Responde él.
-Advertí... que no puedo... -Arquea la cabeza al sentir el ligero roce en su intimidad.
-Comprendí tu aversión al licor. ¿Cuándo descubriste que existe en ti otra personalidad?
-En preparatoria. -La rubia toma su mano y la lleva hasta la cicatriz de su cadera.- Según mis amigos, hacía cosas que jamás haría en mi sano juicio. No les creí hasta que grabaron mi última aventura.
-¿Allí te hiciste esto?
Haruka asiente.
-Mi último deporte extremo consistió en subirme a una motocicleta y saltar de una altura de nueve metros hacia un terraplén para demostrar que era la mejor. -Mueve la cabeza - Estuve hospitalizada por dos meses, tuve que presentar los exámenes por internet y me perdí la fiesta de graduación.
-Fue grave -Mide la lesión, alrededor de diez centímetros.
-Lo fue. Tuve una fractura en el húmero izquierdo, tres costillas rotas, hematomas en todo el cuerpo y el manubrio de la motocicleta me hizo la enorme herida que tocas. Tuve suerte de no desangrarme. Desde entonces no bebo licor... hasta anoche.
-Me alegro -Se aclara la garganta -No del accidente sino de tu decisión de mantenerte sobria.
-No puedo beber una sola gota porque pierdo el control de mis actos -La rubia se deja seducir por las caricias -Sigo lamentando esa torpeza, gracias a ella mamá se aprovechó para hacer mi casa dentro de la propiedad familiar ¿Sabías que el viaje al que me envió también asistieron Usui y Sato? Su nerviosismo y paranoia porque algo me ocurriera, aumentaron a raíz de ese accidente.
-Y te pusiste a comer desenfrenadamente como una vía de escape.
La rubia enarca una ceja.
-¿Eres veterinario o psiquiatra?
-Lo que desees que sea -sopla las palabras -Terminó la sesión -Toma los brazos femenino llevándolos a la parte posterior de su cuello -Eres perfecta -Acaricia sus senos deteniéndose en las rosadas aureolas.
Besa su cuello mordisqueándolo. Ella cierra los ojos cuando una mano masculina desciende nuevamente a su intimidad abriéndose paso entre sus pliegues, la otra continúa su labor en su pecho, jugando y halando con suavidad el pezón erecto.
El temblor de sus extremidades se unen a los gemidos que escapan de su garganta.
-Esto es...
-Date la vuelta -Dice él con voz ronca.
-No creo poder moverme -Confiesa.
Seiya la retira ligeramente ayudándola a quedar de rodillas frente a él.
Admira lo que la espuma permite ver del cuerpo femenino, su estrecha cintura, sus senos firmes...
Observa sus verdes ojos. Levanta la mano para tomarla por la nuca y acercarla, apasionado la besa, sus lenguas se mueven al ritmo de los dedos que acarician la frágil piel escondida en los pliegues femeninos.
Ella acaricia la cicatriz del hombro bajando su mano por el abdomen firme descendiendo más, sorprendiéndose al rozar su generosa erección.
Seiya le sonríe infundiéndole confianza, toma la mano femenina besando su palma, chupando su dedo índice mientras observa como los ojos verdes se dilatan y ella aguanta la respiración, sin dejar de verla dirige la mano femenina a su entrepierna.
-Acaríciame.
Haruka lo mira fijamente a los ojos oscurecidos de pasión, rodea su abultada masculinidad acariciando suavemente la piel caliente. Seiya cierra los ojos gimiendo de placer cuando ella acaricia la suave punta, se pregunta qué pensará ella de él ahora que conoce su tamaño. Haruka responde a su interrogante inclinándose para besarlo en la boca.
Silenciosa y excitada, Haruka trae a su memoria las imágenes de la película que vio a escondidas y la hicieron tomar la decisión de no acostarse con ningún hombre, debería huir en ese instante al comprobar la generosa masculinidad de su marido, sin embargo, se mantiene acariciándolo, deseando consumar ya su matrimonio.
De repente, la rubia arquea la espalda y jadea con fiereza.
-Esto es... -Dice eufórica al sentir que un dedo se abre paso en su interior.
-¿Sientes dolor o incomodidad? -El veterinario preocupado le pregunta al ver como su cuerpo se ruboriza. La rubia miente y niega con la cabeza entre jadeos -Vamos a la cama.
La ayuda a ponerse de pie sin dejar de besarla.
A Haruka jamás se le había ocurrido que pasar la toalla por su cuerpo podría ser una experiencia placentera. Con maestría, Seiya besa cada centímetro de piel que seca, deteniéndose en su vientre.
Haruka siente que las fuerzas la abandonan y lo hala por el cabello, es recompensada cuando Seiya la toma en brazos y sale del tocador hacia la cama depositándola suavemente sobre las sábanas.
La besa una y otra vez, provocándola hasta que Haruka rodea su cuello y se ofrece completamente a él.
-Hazme el amor...
-Pronto mi amor, pronto.
Acaricia sus senos, besa su cuello, sus hombros descendiendo, lamiendo, sorbiendo, torturando, mordisqueando delicadamente los rosados pezones. Desciende hasta la cicatriz de su cadera, la besa.
Desea saborearla, besar su húmeda feminidad, pero sabe que ella no está preparada aún para caricias más atrevidas, conformándose por ahora con besar el interior de sus muslos, mientras sus dedos juegan con el botón de su esposa.
Sonríe al sentirla excitada, suplicando que no se detenga. Asciende nuevamente tomando su boca, invadiéndola, haciéndola perder el aliento y la cordura.
Con su rodilla separa las piernas de Haruka, acomodándose entre ellas, controlando el palpitar de su deseo y la necesidad de fundirse en ella de un impulso, la mira a los ojos mientras roza con su miembro la delicada humedad. Haruka no aparta la vista, por el contrario, se incorpora ligeramente para ver su acción, pero la confesión de la razón de su negativa para hacer el amor, lo hacen besarla para impedírselo.
-Por favor... -Suplica ella entre besos, elevando las caderas.
Temblando de pasión, Seiya eleva las rodillas de Haruka hacia sus costillas, sujetándolas con sus fuertes antebrazos.
La observa mientras lentamente invade la cueva húmeda, Haruka aprieta los dientes y se ruboriza, pero no emite ningún quejido de dolor, permitiéndole continuar con su posesión. Seiya siente la resistencia y tensión de los músculos internos de su esposa, se inclina a besarla haciendo que ella responda con la misma y febril necesidad.
Los minutos pasan hasta que él por fin logra traspasar la barrera virginal, deteniéndose un instante para que el cuerpo femenino se amolde a él.
-¡Oh cielos! - SusurraHaruka. cierra los ojos al sentir la dulce invasión, rodea con sus largas piernas las caderas de su hombre... el dolor es ligero comparado con el placer que siente cuando Seiya comienza a mecerse sobre ella.
Él tenía razón, poseer a Haruka es la experiencia más placentera de su vida, su cuerpo húmedo y caliente, el aroma de su excitación, sus manos inquietas que acarician su espalda lo trasladan a una erótica y magnífica dimensión. Ninguna otra mujer con la que tuvo sexo lo elevó tanto como lo está haciendo esta hechicera.
Amarla con toda su alma es solo una parte del todo. Desea que ella se enamore de él para ser completamente feliz.
Ella, hipnotizada y con los labios entreabiertos, no aparta su mirada de los ojos masculinos que estudian cada gesto, cada expresión de placer. Seiya evita hacerle daño conteniendo su necesidad de penetrarla con ímpetu.
-Eres tan hermosa... -Susurra.
Casi pierde el control cuando Haruka comenzó a moverse a la par con él, exigiendo más, suplicándole con la mirada que no acabe.
-¡Oh Seiya! -Cerrando con fuerza los ojos arquea la cabeza dejándose llevar por la vorágine del orgasmo.
El hombre la siente convulsionar bajo él gritando su nombre. Los músculos femeninos lo aprietan.
Besándola una vez más, la embiste con mayor velocidad y potencia, hasta que, apretándose contra ella, derrama su semilla en su interior...
Agotado, levanta la cabeza y observa su rostro plácido. Resistiendo el deseo de confesarle su amor, besa suavemente sus labios y las lágrimas que humedecen sus sienes y cabello, regresando a sus labios.
-¿Cómo te sientes? -Le pregunta.
Haruka mueve la cabeza.
-No lo se -Confiesa -Fue increíble -Afloja el abrazo -No pensé que hacer el amor sería tan maravilloso.
Seiya va a responder, sintiendo algo resbaloso entre ambos, se mueve ligeramente sorprendiéndose.
-¡Estás sangrando!
Haruka se incorpora ligeramente apoyándose en un codo, con el otro brazo toma el borde de la sábana y cubre su desnudez.
-Es normal que nos suceda esto a algunas mujeres -Simula estar calmada cuando en realidad se siente tan asustada como él -Dos chicas de la agencia contaron sus experiencias sexuales con lujos de detalles, incluyendo su primera vez -Intenta levantarse pero Seiya la recuesta.
-No te muevas -Corre al tocador, regresando cubierto con la bata de baño y trae en sus manos una toalla húmeda. La rubia extiende la mano para tomarla, negando él con la cabeza -Yo lo haré -Sentándose a su lado, le separa suavemente las piernas, limpiando sus muslos y feminidad -Debiste detenerme si estabas sufriendo. Mi intención nunca fue lastimarte.
-Lo siento -Haruka asiente con los ojos cerrados.
Seiya es un amante magnífico, la llevó a las estrellas y se siente aún elevada. La conmueve con su atención y preocupación.
Luego de asearla, el veterinario se acuesta a su lado y la atrae abrazándola, hablándole de los planes de ese día para conocer los alrededores de la cabaña y el pueblo.
-Te gustará, de eso estoy seguro -Le dice mientras acaricia el rubio cabello.
-Será después de desayunar, siempre como puntual y este día he atrasado la primera comida -Nuevamente hace el intento de levantarse, cayendo de rodillas cuando las piernas no la sostienen -¡Oh cielos!
-¡Haruka! -Seiya la ayuda a sentarse al borde de la cama -¿Te sientes muy mal?
-No, es solo que... -¿Cómo decirle que tal vez tenía razón en su idea de no hacer el amor con alguien tan bien dotado como él? -Me tiemblan las piernas y la resaca también es culpable de mi falta de equilibrio. -No lo mira a los ojos.
Él le acaricia las manos, preguntándose si no fue muy rudo con ella. Es la primera vez que se acuesta con una mujer y no usa protección, y la primera virgen en su vida. Lo emociona y asusta a la vez el pensar que tal vez ya sea un futuro padre.
Acostándola la cubre con la sábana y besa su frente.
-Haré un te, pero antes te daré algo que te ayudará con la resaca. Mientras tanto, descansa -Se yergue y camina hacia la nevera .
-Hay que cambiar las sábanas...
-Eso será cuando me desocupe, ahora descansa y deja que cumpla mis funciones como el buen esposo que deseo ser -Le sonríe haciendo que el corazón de la rubia de un vuelco.
Piensa desesperada que si se descuida podría enamorarse de él.
Le dio su cuerpo, pero no está dispuesta a darle su corazón para que lo aplaste sin compasión, teme que él cambie de opinión y el día que Akane muera se marche sin mirar atrás...
.-
Tokio.
Pastelería.
-No creo que este sea un desayuno saludable -La rubia, peinada con coletas odango le dice a su acompañante.
-Bah, ya escuchaste a papá, tenemos que divertirnos antes que seamos ancianas -Mina muerde una donut -Y yo siempre obedezco.
-Se suponía que iríamos a la playa y compraríamos un traje de baño de dos piezas -Se queja Serena, bebe un sorbo de jugo -Debí traer uno de mi colección y abandonarte aquí.
-Hacerlo no es tan divertido como comprarlo -Mina hace un gesto despreocupado -Quiero el más sexy de todos.
-Yo quiero desaparecerte en este instante, pero ya ves que no se me hace el milagro.
-¿Continúas enojada por la tontería que cometí con las fotos? Deberías superarlo y ya. Llama a ese diamantito en bruto para que nos acompañe a la playa, lame el suelo por donde pasas.
-También lo hacen Seijuurou, y otros tontos -Expresa enojada -Pero de mi parte no recibirán ni agua.
-La suerte de esa fea -Mina habla al vendedor señalando a Serena -Esta bonita la desea -Suspira exageradamente. Observa hacia la calle emitiendo una exclamación. -¿Ese no es el modelo de la agencia?
Serena mira hacia la misma dirección. Un hombre de cabellos plateados compra el diario en el kiosco. Lanza piropos a todas las chicas que pasan a su lado.
-Me parece que si, me pregunto por qué lo escogimos -Crítica mira su ropa -Ni siquiera tiene una rebeca de nuestra marca.
-¿Y qué? Me interesa el paquete, no la envoltura -Suspira, viendo risueña al hombre colocarse el casco y abordar la motocicleta. -Y tiene vehículo propio.
Serena pone los ojos en blanco.
-Es un hombre mayor, tú aún no sueltas los pañales.
-Si mal no recuerdo, tú también tienes diecisiete años.
-Pero cumpliré dieciocho dentro de cuatro meses, tres meses antes que tú, eso me hace mayor -Paga el jugo y la donut y hace una reverencia al vendedor -Agradezco su amabilidad. -Toma el brazo de Mina -Vamos al Centro Comercial, ya me aburrí de ir a la playa, compraré cientos de zapatos y mucha ropa interior Victoria Secrets.
Abandonan la pastelería y caminan hacia la parada de taxis.
-Yo quiero algunos diseños de Richard Chan, me pregunto si ese modelito me dirá algo bonito al verme.
-Te dirá: "Uy, sigues siendo fea" .
-¡Ajá! Y luego dices que soy yo la provocadora -Aborda el taxi -Al Centro Comercial Ginza por favor...
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Apartamento Kido
-¿Le dirás a mamá? -Jana le pregunta a su hermana.
-Ya te dije que esa señora nos confundió, no estoy casada ni embarazada, es solo anemia -Explica por enésima vez. Y enciende la lavadora con tu ropa.
Ignorándola, Jana se sienta en el sofá viendo como Saory sacude el polvo de las lámparas.
-¿Y de veras el perdedor es un doctor?
-Si.
-¿Doctor de bata blanca?
-Así es.
-¿Matasanos?
Saory pone las manos en jarra y la mira.
-¿Necesitas ver su título de la universidad? ¡Por supuesto que es médico y pronto será especialista en... algo!
Jana sisea impaciente.
-¿Qué esperas para atraparlo?
-Pensé que no te agradaba.
-Así es, pero si te casas con él sería la cuñada de un doctor -Añade orgullosa.
Poniendo los ojos en blanco, Saory da la vuelta.
-Ya terminé mi trabajo en la sala, iré a ayudar a mamá con la aspiradora y los baños. No quiero que regrese con papá del mercado y tenga que lidiar con la limpieza. Ve a lavar tu ropa y arregla tu recámara, parece un basurero.
-No es cierto, Mi idea del orden difiere de la tuya. ¿Me regalarás algo de lo que tienes? Mi armario necesita cosas nuevas y bonitas.
Saory va a responder, cuando suena su teléfono personal.
-Has la limpieza de tu alcoba y lava tu ropa -Le advierte a Jana antes de encerrarse en su alcoba. -¿Hola?
-"Buenos días Saory, quería saber cómo te ha ido con tu hermana". -La voz de Taiki se escucha a través del receptor.
-Desde anoche ha insistido en que le diga la verdad y le muestre el acta de matrimonio, creo que por fin acabo de convencerla que tú y yo no tenemos ningún nexo, ni esperamos un bebé.
-"Es una niña insistente, deberíamos hacerle una cita con Zero Kiryuu..."
-Es mi hermanita, menor de edad, la espinilla en la frente, y los ojos de papá. Quiero decir, que no puede tener novio ni su equivalencia hasta que cumpla treinta años.
-"No hablé de casarla, solo conseguirle una cita con su actor favorito, es todo".
La chica de cabello color lila, mira su reflejo en el espejo.
-Podría ser... -Muerde su labio inferior -Con la condición que estemos presentes. No quiero dejarla desamparada con un extraño.
-"Le diré a Seiya que nos ayude con su futura suegra, ella es su entrenadora".
La chica suspira.
-Compadezco a tu hermano y su prometida, esa señora Tenoh es peor que Jana.
Se hace silencio al otro lado de la línea, hasta que Taiki vuelve a hablar.
-"¿Qué harás mañana al mediodía?
-Comer y defender mi armario de mi hermana ¿Por qué lo preguntas?
-"Seiya traerá a su prometida para conocer a la familia y comer. Quería saber si quieres acompañarme"
-¿Cómo tu esposa?
-"Como mi amiga, me agradaría contar con tu compañía".
-En ese caso estaré encantada, no quiero devolver la comida nuevamente.
-"¿Estás tomando las medicinas al pie de la letra?
Saory duda un instante antes de responder.
-Esperaba cobrar mi primer sueldo para comprarla, no quiero hacerles carga a mis padres, ya tienen suficiente con el condominio y los alimentos.
-"Debiste comunicármelo anoche".
-No tiene importancia...
-"Por supuesto que si, tienes una fuerte anemia, y si planeas tener dos trabajos de medio turno y no abandonar las clases en la universidad, te recomiendo que acates la orden de tu doctor".
-Tienes razón.
-"Estoy ayudando a mamá y mi hermana con algunas tareas pesadas, pero esta tarde pasaré por tu casa y te llevaré los medicamentos".
-Te lo agradezco pero...
-"Considéralo una retribución por lo que te he hecho pasar esta semana".
-Sobre lo de la semana... No me sentiría bien si me pagas, olvidemos eso de esposos por contrato.
-"Te di mi palabra de honor que..."
-Entiéndelo por favor, me siento mal de solo pensar en cobrar por estar a tu lado, mejor has que ese empleo temporal en el hospital sea por largo tiempo.
-"Haré lo posible, eso me da libertad para pedirte que salgas esta noche conmigo, escogeremos un lugar lejos de los gustos culinarios de nuestra acosadora"
-En ese caso, recuerda presentarte con papá y advierte de antemano que eres un amigo y no un esposo en potencia.
Conversan un poco más, hasta que Jana toca la puerta y sin esperar respuesta entra.
-Oye Saory ¿Hay algo que yo deba saber? ¿Tienes una vida secreta o algo así?
-Ves muchas telenovelas.
Indignada, Jana la hala por la mano y obliga a asomarse.
-En nuestro sofá se halla sentado un pastelito que dice ser amigo tuyo y también doctor, vino a invitarnos a pasear. No conocía tus gustos por las batas blancas. -Susurra intrigada.
Saory abre exageradamente los ojos al ver que su visitante no es otro que Ren Kaioh...
