Residencia Aoyama
Yaten duerme aún.
Taiki fue por Saory y Jana, Ámbar ayuda a su madre con el almuerzo y Yoishi inspecciona el trabajo en el jardín.
Mei observa la hora. Las diez y cincuenta y dos. Seiya los llamó desde un teléfono público para anunciarles que llegarán pasadas las once.
-¿Dónde está Lucy?–Ámbar busca a la gata para acicalarla.
-Estás en la cocina hija, deja eso para después.
Escuchan la bocina del auto de Taiki. Rápidamente, Mei y Ámbar se despojan de sus delantales y acomodan sus cabellos.
Yoishi se une a ellas en el recibidor. Mei recuerda que Yaten aún duerme.
-Ve rápidamente a despertar a tu hermano, infórmale que tenemos visitas y esperamos a la prometida de Seiya.
Su hija obedece de inmediato. Mei y su esposo reciben a las hermanas Kido con una honorable reverencia. Saory y Jana responden de la misma manera.
-Bienvenidas a nuestra humilde casa –El hombre mayor se endereza. Su esposa estudia a las jovencitas. Por la descripción de Taiki reconoce inmediatamente a Saory, la chica es hermosa y emana un aura de tranquilidad. La otra en cambio parece un torbellino enjaulado.
Ámbar regresa y de inmediato hace química con Jana. Ambas jovencitas se marchan al jardín y hablan de moda mientras los adultos se presentan.
Yaten, con las marcas de las sábanas en el rostro se asoma para ver quienes son los visitantes.
-Me hace feliz conocer a las amigas de mi hijo –Mei dice sincera mientras sirve te.
Saory observa al castaño.
-El doctor Kou es una persona encantadora y respetuosa, no es natural entablar amistad con él.
Con los brazos cruzados en el pecho y recostado a la pared, el peliplateado observa la expresión decepcionada de Taiki, ahogando una risotada. La primera mujer en la que se interesa Taiki como hombre y le da de bruces en la cara con su comentario "amistoso".
Preguntándose cómo será la prometida de Seiya, se encierra en el tocador.
Especula sobre su descripción.
Su otro hermano es menos insípido que Taiki por lo que si el castaño halló una semi diosa, tal vez Seiya localizó a alguien parecido. Por su puesto, con el carácter de león cruel que esconde bajo la capa de encanto, optimismo y confianza, su hermano ha de conseguirse una damisela tonta que evite enojarlo.
Bajo la ducha piensa en la diabla, quien es el negativo de su hermano.
Haruka es semejante al personaje principal de la serie épica "Xena". Ruda, aguerrida, enérgica y feroz en el exterior, es delicada, blanda, altruista y humanitaria en el interior; él puede certificarlo.
El hombre que se gane su confianza, habrá pegado el premio mayor; Haruka es rica por herencia familiar y capital propio debido al esfuerzo que pone en cada campaña, casa propia, socia del club más selecto de todo Japón, y si el tipo sabe manejarla, tendrá a la mujer más servicial.
El intentó congraciarse con ella al igual que todo el que pasa por la agencia y terminó ignorado. Pensándolo bien, fue mejor así a pesar que perdió ser el dueño de la gallina de los huevos de oro. Si Haruka supiera que le mintió para ganarse su simpatía y obtener el empleo, seguro lo dejaría como al último tonto que fue a la Agencia. Aún debe estar quitándose el sirope que le llevó.
Tal vez sea lesbiana, piensa. Si, eso debe ser.
Se viste calmado ignorando que ese día será descubierta su mentira.
En la sala, Mei y Yoishi escuchan que el sonido de un vehículo. Rápidamente se asoman a la puerta. Una camioneta Hummer se estaciona fuera de la verja. Seiya desciende del asiento del chofer y rodea la camioneta para abrirle la puerta a la pasajera.
Mei y su esposo admiran la elegancia y el porte de la rubia. Casi tan alta como Seiya camina digna sin soltarle la mano al hombre. Su expresión denota inseguridad, sonríe ligeramente cuando Seiya le dice algo al oído.
-Esos dos están perdidamente enamorados –Yoishi sentencia.
-Lo puedo ver –Mei asiente encantada.
Ámbar y Jana se asoman.
-¡Wow! ¿Ese es tu hermano? –Pregunta la castaña.
-¿Verdad que es lindo? –Pregunta jactanciosa la adolescente.
-Qué digo lindo… ¡Es un Adonis, Apolo, Narciso…! -Dice enamorada.
-Mucho cuidado que la que está con él es su novia.–Advierte la joven Kou.
-¡Oh! –Lamenta Jana. De inmediato se le iluminan los ojos -¿Me llamarás cuando terminen?–Pregunta esperanzada. – ¡Seré su Helena de Troya y él mi París! ¡Su Julieta y él mi Romeo!–Suspira.
Ámbar ríe ante sus palabras.
-Espero llamarte solo para salir de compras y comer helados.
Seiya se acerca a sus padres, hace un esfuerzo por no gritar por el apretón que Haruka ejerce a su mano.
-Mamá, Yoishi, les presento a Haruka Kou.
Taiki y Saory se levantan sorprendidos; Ámbar cubre su boca para no gritar y sus padres…
Mei intenta comprender lo que acaba de escuchar mientras Yoishi desciende la mirada a las manos unidas.
-Vaya… -Dice al ver las alianzas –Esto es una verdadera sorpresa.
Haruka se esconde detrás de su esposo.
-Te lo dije,-Gime angustiada -no les gustaría…
Ámbar grita feliz.
-¡Casados! –Salta a abrazar a Seiya -¡Felicidades hermano!–hace una reverencia a Haruka –Bienvenida a la familia.
Mei reacciona por fin.
-¿Se casaron… sin decirnos nada?-Pregunta estupefacta.
-¿Cuándo sucedió?–Taiki -¿Lo sabe la señora Tenoh?
-Nos casamos el viernes y mi suegra se enterará esta noche –Calmado Seiya responde.
-Felicidades –Saory hace una reverencia.
Jana está muda, no puede ser que ese hombre se haya casado con una jirafa. ¿Por qué no lo conoció antes? Detalla a Haruka. Para su lamento, la jirafa es muy hermosa y se ve que suda dinero. Si, tal vez se casó con sus millones.
-Sea bienvenida a nuestra casa y a nuestra humilde familia –Yoishi hace una reverencia a Haruka.
-Gracias señor Kou –Con los nervios olvidó que Seiya tiene padrastro.
Los Kou ríen al ver la expresión de sus padres.
-Amor, Yoishi es mi padrastro, su apellido es Aoyama.
-¡Oh, lo olvidé! –Responde Haruka -¡Oh!Gime al darse cuenta de su error –Lo siento…
-Olvídalo hija, es normal que suceda la primera vez, pero para evitarnos otro momento incómodo, llámame Yoishi a secas–El hombre maduro recomienda.
-Seiya, invita a tu novia… esposa a entrar, pensará que somos maleducados–Taiki recomienda.
Mei mira los ojos de Haruka. La chica aún se halla resguardada detrás de Seiya. Parece incómoda y abatida.
-No te sientas mal… Se esfuerza en recordar su nombre.
-Haruka –Le dice Seiya.
-Haruka -Da dos pasos hacia la rubia que se mantiene silenciosa. Toma su brazo y la guía al interior de la residencia –Nos alegra el paso que dieron, aunque estoy un poco enfadada porque no nos incluyeron en la celebración.
-De ser así, su madre nos habría impedido casarnos en otro lugar que no fuera la Catedral,-Seiya las sigue –Ninguno de los dos quería eso.
-Así es mamá –Taiki –La señora Tenoh es tenaz y controladora. La noche de la cena ya estaba disponiendo de ellos para realizar una majestuosa boda sin tomar en cuenta sus deseos.
Mei recuerda su propio enlace. La madre de Tokuji escogió hasta el vestido de novia para que su círculo de amistades quedara satisfecho.
-En ese caso, haremos una fiesta para sentir que estamos compartiendo este feliz acontecimiento. Mis hijos dicen que eres la jefa de Yaten.
-Lo era, ahora dirigiré la cuña publicitaria donde participará –Observa a Jana y Ámbar, busca sus anteojos y las mira detalladamente –Deberían pasar a tomarse unas fotos y hacer prueba de cámara. Muchas veces necesitamos modelos juveniles y no contamos con talento joven tan lindo.
Jana, que se iba a reír de las gafas de Haruka, se sorprende gratamente por la propuesta.
-Usted diga el día y allí estaremos.–Dice de inmediato.
-Pasen mañana después de la escuela. Debe acompañarlas un adulto –Les advierte.
-Hermano –Ámbar le dice a Seiya -¡Debiste casarte con ella hace años!
Todos ríen ante sus palabras.
Lucy hace acto de presencia, maúlla a Seiya y se lanza a sus brazos.
-Mi amor, ésta es mi Lucy –Le dice a Haruka.
-Es preciosa –La sujeta con sumo cuidado y le acaricia la cabeza, de inmediato Lucy ronronea en señal de aceptación.
-Ella si te ama, Muñeco me odia –Bromea Seiya.
-Toma asiento hija –Mei le indica el sofá de espaldas al pasillo.
Sin soltar a la gata Haruka se sienta y Seiya se acomoda a su lado.
-Te dije que te gustaría mi familia y sería recíproca su atención hacia ti.–Le toma la mano derecha.
-Quiero ver el anillo –Mei toma la izquierda y estudia la piedra ámbar de la argolla de compromiso. -¿No es muy sencilla?
-Prefiero esta a cualquier diamante o brillante –Asegura sonriente la rubia. Lucy acerca su hocico a la boca de ella y la huele –Tiene la misma mala enseñanza que mi bebé.
-¿Por qué no trajiste a tu gato? –Pregunta la hermana de Seiya - Quería saber si es tan lindo como en las fotos.
-Quise tener a Haruka para mí solo este fin de semana, aún no soy del agrado de Muñeco.–Responde Seiya jugando con la cola de Lucy.
-¿Han pensado en la manera que le darán la noticia a tus padres? –Saory la tutea –No creo que la señora Tenoh se sienta feliz porque le quitaran su diversión.
-Oye Saory, ¿Su mamá es la maniática que asegura que estás casada con el perde… y estás embarazada? -Jana pregunta inocente.
Su hermana pone los ojos en blanco y suspira ante el mar de gemidos de sorpresa que se escuchan.
-¿Mamá vino a molestar?–Haruka está estupefacta. -¿hizo eso? ¿Descubrió todo?
Los adultos no comprenden nada mientras Seiya, Taiki y Saory quieren escapar.
-¿Qué sucede aquí?–Pregunta Mei sospechosa.
La rubia está completamente desorientada.
-¿No lo sabe? –Haruka pregunta apenada a la joven pareja sentada frente a ella. Taiki y Saory niegan en silencio -¡Oh cielos! –Jadea.
-¿Qué no sabemos? –Yoishi observa el rubor de los acusados -¿También esperan a la cigüeña?
-¡No!–Saory casi escupe las palabras.
-No estamos casados ni esperamos un hijo –Asegura Taiki. –Estamos reunidos para conocer a la esposa de Seiya, no para hablar de nosotros.
-Lo siento –Haruka se ruboriza apenada. –Mi madre tiene una imaginación muy fértil y ya los casó en su mente. Así que el día que la vean, no les extrañe que les hable a ellos como señor y señora Kou –Señala a Saory y Taiki.
-Ya te habíamos dicho que mi suegra es excéntrica. -Seiya le dice a su madre.
-¿Quién es excéntrica? -Yaten pregunta pensando que conoce ese cabello rubio.
Mei, Seiya y Taiki observan como la expresión de Haruka se endurece antes de sonreír malévola.
-Vaya, vaya –Entregando la gata a su esposo se levanta lentamente y gira para ver al peliplateado, éste pierde el color de su rostro –Pequeño… minúsculo Koucito.–Ironiza al verlo –Veo que te recogieron del basurero donde vivías. Fue eso o que tu familia muerta resucitó.
-¿Estamos muertos? –Ámbar pregunta desconcertada.
-No lo se –Haruka le dice cruzada de brazos –Pregúntale a ese.
-Yo… -Yaten observa a su familia – no… fue…
-¿Mi Lucy te comió la lengua? –Seiya se divierte al ver a su hermano atrapado en la mentira.
Saory toma a Jana de la mano y salen al jardín.
-Así que nos mataste para hallar empleo –Taiki habla con voz helada.
-¿Pensabas que me mantendrías engañada toda la vida? ¡Maldita sabandija! –La dureza de su voz sorprende a todos – Agradece que me agrada tu madre porque de lo contrario haría que papá hablara con el decano para que te envíen a hacer tu rural en la isla más remota de Japón.
Mei siente pena por su hijo menor, sin embargo no lo excusa.
-Yaten, siempre te he dicho que las mentiras se descubren.
-Lo siento mamá, en ese tiempo estaba desesperado porque no hallaba un empleo que me permitiera estudiar… -Rojo confiesa –Tuve que…
-Apelar a mi lástima–Dice amarga la rubia. -¿No era más sencillo ir con la verdad?
-Lo siento… es que… te veías tan… difícil…
-Que decidiste jugarle sucio a la diabla –Se regodea con el nuevo rubor del peliplateado -No creas que no estoy enterada de cómo me llaman todos en la Agencia, incluyéndote.
Los Kou y Mei se miran. Ya descubrieron a quien se refiere Yaten cada vez que menciona a la diabla.
-Pido disculpas por ello.–Humilde hace una reverencia –A ti y a mi familia.
Haruka se mantiene impávida, los otros no deciden si dejarlo inclinado todo el día o enviarlo a su alcoba como niño castigado.
-Eres igual a papá – Taiki replica antes de dirigirse a Haruka –Me disculpo en nombre de mi hermano. A veces su irresponsabilidad raya a la insensatez.
Seiya entrega la gata a su hermana y toca a Haruka.
-Mi amor, ¿quieres conocer el jardín?–Pregunta para aliviar la tensión -No tiene alberca, cancha de tenis, o baloncesto, pero posee hermosos rosales y cerezos.
Yaten se endereza incrédulo.
-¿Eres la novia de Seiya? –Pregunta aprensivo.
-No –Responde ella. Observa como suspira aliviado y decide dar la estocada –Soy su esposa.
La cara de Yaten se contrae en una mueca de incomodidad y estupefacción.
-¿Su esposa? ¿Cómo…? ¿No eras lesbiana?–Se ruboriza nuevamente -Quiero decir…
Taiki lleva sus manos a la cabeza.
-¡Idiota!
-Seré lesbiana cuando tú seas homosexual –Responde calmada, aunque en el fondo desea hacerlo trizas.
Seiya mira a su hermano menor con la promesa de golpearlo.
-Mi amor, perdona este agravio. Si fue tu empleado ya sabes como es este pelafustán.
-Solo espero que nuestro hijo no tenga un ápice de parecido a ese –Su esposa responde con ojos entrecerrados.
-No lo mires más –La lleva casi a rastras al jardín.
Mei y Yoishi los siguen con la mirada hasta que desaparecen detrás de un rosal, luego se giran hacia Yaten.
-No se en qué me equivoqué contigo –Su madre habla apenada –Faltarle el respeto de esa manera a la esposa de tu hermano.
-Lo siento, pero es que ver a… -Yaten no coordina su pensamiento -¿De veras Seiya se casó con la diabla?
-Llámala por su nombre, es lo menos que merece después de mentirle e insultarla.–Taiki.
-Si, si… Observa a lo lejos a la pareja abrazada. -¡Cielos! No había visto a la… Tenoh ennoviada. Todos los hombres que la llegan han sido vapuleados por ella. Seiya es el primero… -Piensa en sus temperamentos –Oh, Oh.
-¿Sucede algo? -Taiki le pregunta.
-Ella tiene un temperamento de los mil demonios, pero no se compara con el de Seiya cuando enfurece. Les deseo la mejor de las suertes. -Dice dudoso.
-¿Qué me dices de ti? –Le pregunta Taiki –No estás con una mujer más de tres días porque no te soportan.
-No es momento de ver quien es el peor hermano, aunque todos estamos de acuerdo que es Yaten –Ámbar comenta –Vamos a celebrar que Seiyita se casó y se acabó toda tontería.
Todos asienten.
-Voy por Saory -Taiki indica pensando en el material que Jana tiene para burlarse de él y su familia.
En el jardín
-¿Te sientes mejor? –Seiya le pregunta a Haruka. -¿Quieres acostarte unos minutos? -Ella asiente en silencio. –Vamos a mi recámara. -Es detenido por el jalón que Haruka le prensa a la camisa – ¿Qué sucede?
-Acepto tu propuesta si me haces el amor. Ya sabes, el secreto es no hacer ruido –Susurra tentadora.
Asintiendo enmudecido, Seiya la lleva rápidamente a la casa, ignora a los presentes y habla animadamente con Haruka para despistar.
-Tienes que ayudarme a empacar, no puedo vivir con lo que llevo puesto –Recuerda los alimentos perecederos en la Hummer. –Yaten –Le arroja las llaves –Saca los alimentos de la camioneta.
Desaparece con Haruka.
-Acaba de casarse con la gallina de los huevos de oro y ya quiere ordenar. –Gruñe el peliplateado…
En la recámara, Seiya aprieta a Haruka contra la puerta. La besa desesperado mientras sus manos tocan el cuerpo femenino por encima de la ropa. Ella le responde desinhibida, presa del deseo. En un santiamén se despojan de la ropa, llevados por la pasión se arrojan a la cama, Haruka lo recibe gustosa cuando él la penetra. Moviéndose al unísono se besan.
-Seiya… -Susurra ella al sentir la corriente que la consume –Seiya…
Arquea el cuello voluptuosamente, él la muerde al sentir como sus músculos lo aprietan. Sale de ella y rápidamente la gira de espaldas a él.
-Levanta tus caderas mi amor.
Débil por el orgasmo y temblorosa Haruka lo obedece, Seiya la penetra haciéndola enloquecer de placer. La toma por las caderas embistiéndola vigorosamente. Haruka muerde la almohada para no gritar de éxtasis, extasiada siente nuevamente la sacudida del orgasmo. Esta vez grita contra la almohada al tiempo que Seiya la arremete por última vez. Derribándose sobre ella, besa su mejilla mientras la aprieta con fuerza contra él…
El resto del día lo pasaron animados en familia. Haruka tuvo que cubrir con el pañuelo la marca de los dientes de su esposo, quien apenado no paraba de disculparse.
Por respeto a Mei, la rubia trató a Yaten con cortesía, Jana estuvo tranquila en compañía de Ámbar, Taiki atendiendo solícito a Saory y los recién casados riendo al contarles a todos las peripecias de su boda y los nervios de Haruka.
Cargada la camioneta de las pertenencias de Seiya, los Kou Tenoh se despiden a las ocho de la noche rumbo a la Villa.
Los nervios por la reacción de Akane ante la imprevista boda les impiden hablar…
