¿Y no te despidió por esto? –Pregunta divertido Seiya.

-Me parece que lo deseó más de una vez, -Responde Haruka, acaricia el cabello de su esposo mientras él ve las fotos - lo que quisiera saber es, si quiso despedirme por obligarlo a quitarse la ropa, o por enviar a casa a las empleadas.

-No me parece bien que estés viendo otros cuerpos. –Le dice celoso.

-Ya estoy acostumbrada, y para tu información, Chiba tenía una trusa que cubría su amiguito. Son secretos de filmación, nadie está completamente desnudo en mi estudio. Solo he visto dos… -Le incomoda hablar de eso con él –No he visto las joyas de la corona de otros reinos, solo a ti y el mequetrefe de aquella película.

-Es un alivio saberlo. –Voltea a verla. Está apoyado en el abdomen de Haruka. –Gracias por compartir conmigo tu trabajo.

-Necesitaba reírme de Chiba y no lo iba a hacer sola. –Toma una uva del plato de la mesa de noche y la coloca en la boca masculina –Falta el pequeño Koucito, con él será al contrario, evitará colocarse la trusa y llamará a su club de admiradoras para que le hagan barra. –Comenta mordiendo otra uva.

Seiya se ríe y asiente.

-Me avisas si se le ocurre algo como eso, no quiero que veas sus atributos.

-Aún deseo castrarlo, así que ni se le ocurra sugerir el traje de Adán.

Muñeco maúlla molesto. Está acostado en la almohada de Seiya y lo mira receloso.

-Este desconsiderado minino nos vigila como chaperón.

-¿Ha impedido alguna vez que realices una satisfactoria labor? –Pregunta provocativa.

-Que no se le ocurra comenzar hoy -Sonriendo, Seiya se levanta, toma al gato y lo lleva a la cocina donde le da una lata de alimento. Regresa a la alcoba cerrando la puerta con seguro. -En caso que el minino diabólico aprenda a abrir puertas –Dice antes de arrojarse a la cama y besar a su esposa que desinhibida le responde.

Largo rato después, acaricia el cabello de Haruka, está acostada sobre él tratando de recuperar el aliento después de hacer el amor.

-¿Por qué no quedo encinta? –Le pregunta dolida.

-Hablé de nuestra preocupación con Yoshio. –Le dice somnoliento –Dice que tal vez se deba al estrés al que te sometes cada día, me dio el número de teléfono de un ginecólogo, trabaja como jefe de servicio en el Hospital General y en la Clínica de fertilidad. Deberíamos…

-Si es hombre no iré.

-Mi cielo, Hazlo por nosotros, no pienses que es hombre sino un profesional.

Haruka levanta el rostro.

-Prometo ir primero a verlo, si no me agrada…

-Buscaremos otro ginecólogo. –Le promete su esposo.

La rubia asiente y se acuesta nuevamente sobre su pecho

-¿Cómo se llama?

-Andrew Furuhata. Le pedí a Marian que investigara sobre él. Tiene treinta y siete años, dos postgrados en obstetricia y enviudó hace cinco años. Su esposa murió de eclanse durante una cesárea.

-Pobre.

-Lo que nos interesa, sus consultas siempre están abarrotadas. Eso quiere decir que es un buen médico. –Rueda en la cama, Haruka queda bajo él -¿Hoy te dije que te amo?

-Tengo mala memoria, yo si te dije y demostré cuanto te quiero –Le dice seductora.

-Creo haberlo dicho en la mañana. Sin embargo no me molesta repetirlo –Besa su cuello –Te amo, los días pasan y te deseo como el primer día. –Deja un sendero de besos por la suave piel…

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Clínica Veterinaria "Su Mascota Feliz"

Seiya despide a un San Bernardo.

-¿Es el último paciente Marian? –Le pregunta a su secretaria.

-Usted ya no tiene más pacientes en el consultorio, pero si dos en domicilios.

-¿No sabes nada del doctor que mi esposa contrató?

La asistente niega con la cabeza.

-Admiro a la señora Kou y su éxito en lo que emprende, pero admitir que esta vez no tuvo suerte. -Arruga el entrecejo al ver la puerta abrirse.

-Hola Seiya –Michiru sonríe coqueta. -Vine a que revises a mi pequeño, no quiere comer.

Marian cree que la mujer está en la época de celo y ya escogió al semental. Silenciosa se retira al tocador.

-Veamos qué tiene –Seiya extiende la mano y agarra al chihuahua. No se da cuenta que la mujer acaricia su mano. Camina hacia el consultorio - ¿Le has dado las vitaminas que le receté?

-Si –Abre un botón de su blusa –Y no prueba su alimento.

-Lo veo normal -revisa los dientes –tal vez debamos cambiarle la alimentación. –Regresa el perro y llama a Marian.

-¿Si doctor Kou?

-Trae una bolsa del alimento para perros con dentadura delicada –Escribe la orden y se la entrega.

-Como diga doctor. –Mira la blusa de la mujer –Debería cubrirse el pecho. No vaya a darle neumonía y se muera. -Da la vuelta y sale.

Michiru aprieta los dientes. Cómo desearía que Seiya despida a la asistente. Aprovecha el momento para entablar una interesante conversación.

-Haruka está realizando la campaña más importante de su carrera.

Seiya sonríe.

-Lo se –Dice orgulloso –Todas las noches me cuenta como le fue y cuanto se disgustó.

La mujer moja sus labios con la lengua.

-Es admirable la manera como lo tomas. Si yo fuera tú, estaría enojado.

-¿Por qué debería hacerlo?

La chica mece su cabello, sin embargo, Seiya juega con el perro.

-Ya sabes, Haruka encerrada en la agencia, sola con Darien Chiba como compañía.

-Ah, si. Lo obligó a desnudarse y se le lanzó encima. –Ríe al ver el rostro estupefacto –Esa última parte no es cierta. Pero si el someter a su jefe al escarnio del nudismo.

Ella abre y cierra la boca en varias oportunidades, hasta que recupera la voz.

-¿No te molesta? Digo, que esté frente a uno o varios hombres desnudos.

-En absoluto. Confío ciegamente en mi esposa.

-Doctor Kou, su esposa está en la línea dos –Marian avisa desde la puerta –Señorita Kaioh, Ya está lista su factura.

Michiru observa a Seiya tomar el auricular y darle la espalda.

-Hola mi amor, -Pausa – si, estoy libre para almorzar en la luna si tú lo deseas.

-Señorita Kaioh, pase a pagar –Marian llama a Michiru.

Incapaz de objetar, la doctora toma con asco al perro y sigue a la secretaria.

Se pregunta que puede hacer para atraer al hombre que le gusta tanto como para sacar a Haruka de su camino…

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Agencia de Publicidad Cristal Dorado

Serena sale del elevador y camina hacia Amy. Está enojada porque Mina relegó a un segundo plano el trabajo.

-Buenas tardes. Deseo ver a Haruka Tenoh.

-La señora Tenoh no está disponible –Amy responde. Toma unas carpetas resbalándose una -¡Rayos! – Ha comenzado a comportarse como Haruka luego de escuchar que la llaman "lasombra".–Pida una cita la próxima vez.

Serena se inclina y observa sorprendida la tira de imágenes de Darien. Nunca ha estado con un hombre, pero si decidiera hacerlo, se deleitaría con uno que tuviera ese cuerpo.

-Disculpe –Le entrega la tira a Amy -¿Puedo hacerle una pregunta?

-No entrará al despacho de Tenoh –Dice tajante.

-Eso ya lo comprendí. Quería saber qué edad tiene este hombre. – Apunta con el dedo la foto.

-El señor Chiba tiene veintinueve años –le da la espalda.

Serena cuenta con los dedos. Suspira feliz.

-Tiene doce años más que yo, no quince ni veinte. Tal vez si… -Mueve la cabeza. No está dispuesta ser una tonta -¿Cómo haría para que ese hombre ya no sea un galán de tontas?

-¿Dijo algo? –Pregunta Amy.

-No, dígale a la señora Tenoh que vendré el próximo lunes.

-Después del mediodía –Amy escribe en su agenda electrónica -¿A las dos le parece bien?

-Si –Da la vuelta y se tropieza con un pecho fuerte. Ya comienza a acostumbrarse a sufrir accidentes si está cerca de él -¿Podría hacernos el favor de mantenerse a tres metros de distancia? –Pregunta enojada.

-Lo siento, creí que eras una hormiga de fuego. –Responde Darien divertido.

Amy se sorprende al escucharlo.

-¡Que alguien le ponga un cascabel en el cuello! –Serena está ruborizada -¡Así evitaré tropezarme con usted!

-Y yo evitaré pisar un pitufo. -Haciendo un mohín, Serena se marcha furiosa. Darien ríe divertido. –Chiquita pero picosa. –Voltea encontrando a Amy mirándolo sorprendida. Carraspea incómodo -¿Tenoh está en su despacho? –Continúa su camino a la puerta.

-Si pero está ocupa… -La voz de Amy se pierde detrás de la puerta.

-¿Comen pollo a la brasa y no fui invitado? -Darien se acerca al escritorio. Mira al esposo de Haruka –Nos hemos visto pero no nos han presentado. Soy Darien Chiba Jefe y empleado de tu esposa. –Nota que el hombre no parece sorprendido por sus palabras contradictorias.

Tal vez los dos se burlan de él cuando Haruka le cuenta sobre su ineptitud para llevar su propia empresa.

-Seiya Kou –El veterinario se levanta y hace una reverencia. –Es un placer conocer al jefe de mi esposa (Y que quiso propasarse con ella). –Lo mira especulativo.

-Tome asiento, no quise interrumpir su almuerzo. –Darien lo invita.

-¿Nueva conquista? -Haruka le pregunta a su jefe. Ya conoce ese brillo en su mirada.

-Estoy pasando por una etapa de mala suerte. –Sin ser invitado, se sienta en la silla desocupada y toma una papa frita.

-Sírvete que para eso pagas – Haruka lo acribilla con la mirada.

-¿Tú tomando licor? Desde que te conozco jamás has aceptado una gota. –Hace el intento por tomar la botella

-La cerveza es de Seiya, el agua es mía y de la puerta hacia fuera es tuya.

-Perdone mi comportamiento –Darien le dice a Seiya.

-Descuide. –El veterinario le resta importancia.

Estudia el comportamiento del hombre para con su esposa. Parece un ex esposo confianzudo.

-¿Qué quieres, además de venir a mostrar tu enorme plumaje de pavo real y la sonrisa de galán de tontas?

Seiya se sorprende por la manera como Haruka se expresa de su jefe.

-Tenoh, Tenoh. Siempre tan amable –Darien le toma la palabra y agarra una pierna de pollo –Deberían hacerte una estatua por soportarla –Tutea a Seiya antes de morder el alimento.

-Al grano –Haruka comienza a impacientarse.

–Me dijeron mis fuentes que una Agencia en los Estados Unidos te hizo una oferta tentadora y tienes el contrato firmado para desaparecer en cuanto termines la campaña de Sport Center.

Seiya no se sorprende por la noticia, ya Haruka le había comentado la oferta de trabajo.

-Si le pagas al chismoso, pídele que te reintegre el dinero. –Le dice grosera la rubia - El contrato no fue firmado, lo regresé una semana después de casarme con mi paciente y adorado esposo, ahora si nos disculpas –Señala la puerta.

-¿Y qué me dices del deshonesto Hitomonji? Acaba de anunciar que consiguió la firma de calzados Choo cuando nosotros la hemos tenido desde que abrimos.

-Los envié al diablo después de que Kamatari me ofreciera una revolcada en su yate.

-Podrías habérmelo dicho para darle su merecido.

-Estabas ocupado con Melissa, Aya,Y umiko, Ann, Sayaka, Amiko y pare de contar. Pero no te preocupes, los tendremos de vuelta después que Hitomonji haga un desastre con la campaña. Y los estaré esperando con un veinte por ciento más de presupuesto. Si ya terminaste con el chisme puedes pegar la vuelta y pedir tu propia comida.

Seiya come silencioso escuchando interesado. Si Darien trata a la rubia no como empleada sino socia, es que admira su manera de trabajar.

-Por estos predios estuvo la señorita Tsukino. –Comenta Darien. –Imagino que quería…

Haruka palmea el escritorio.

-¡Lo sabía! –Dice victoriosa-¡Estás tras una nueva presa! ¡Y esta vez asaltarás una guardería!

Darien mueve la cabeza, pero se ruboriza culpable.

-No deberías hablarle así a tuj efe.

-No deberías interrumpir mi almuerzo. Dicen que Kenji Tsukino es un mafioso que manda a desaparecer a los enamorados de su hija.

Darien se levanta no sin antes hacerse con una buena cantidad de papas.

-Contigo no se puede hablar, me marcho a hacer algo…

-Como trabajar. –Se burla ella. Darien hace un saludo de despedida cerrando la puerta tras él. –Perdona la interrupción, amor.

-La próxima vez comeremos en un restaurante o la casa –Seiya toca la boca de ella con una papa- ¿No temes que tu jefe se harte un día y te despida?

-Si lo hiciera, tendrá que pagarme más de lo que esta agencia vale y perdería a todos los clientes, porque te aseguro que me seguirían a donde vaya – dice sin modestia.

-¿Estás pensando seguir mi consejo? Tendrás éxito si abres tu agencia.

-Hice una cita con el doctor Furuhata para la próxima semana –Cambia el tema.

-Creo que estamos copados de citas y no podré acompañarte, el veterinario que entrevistaste no ha dado señales de vida.

-No te preocupes,será solo una entrevista y ya me encargaré de hacer que ese no encuentre empleo ni ordeñando vacas –La enfurece la gente irresponsable – Si aparece por algún lado, descártalo y llama al mejor estudiante de tu curso.

-Fui yo. -Bebe cerveza.

-Convoca al segundón –Termina de comer y llama a Amy.

-¿Si, Tenoh?

-Llévate todo esto y atraviesa tu escritorio en mi puerta por favor, no estaré para nadie hasta las dos. Si no has comido aún, llama al restaurante y que te envíen lo que quieras a mi nombre, no puedes darte el lujo de enfermarte en este momento. –Se encierra en el tocador.

Seiya ayuda a la chica a recoger los restos de alimento y mete en las bolsas.

-No se moleste señor Kou, pero yo puedo hacerlo sola.

-No es molestia. –Terminan de guardar las cosas y Amy desaparece.

Seiya observa el escritorio impecable, se le ocurre que sobre él se pueden hacer algunas cosas interesantes…

Villa Tenoh.

-La llamarás y le dirás que estás muy feliz. –Akane instruye a Usui.

Y esperaré que me pregunte la razón. –La cocinera asiente a la orden-.

-Si, le dirás que estás feliz por mí, que me llamaron de la clínica donde se me realizaron los análisis y me pidieron disculpas, muchas disculpas.

-¿Y es cuando debo decirle que se equivocaron… en qué? –Le pregunta Usui.

Akane pone los ojos en blanco.

-Dile que me dieron miles de excusas, pero que los análisis fueron confundidos con otra paciente y…

Agencia de Publicidad Cristal Dorado.

-"...Y la señora está como un roble. ¡Nunca estuvo enferma!" –Usui le dice a Haruka. –"¡Su madre no morirá!" –Grita feliz.

La rubia mira sorprendida a Seiya antes de desvanecerse por la noticia...