-¡Gracias al cielo que ha reaccionado!

Haruka abre los ojos descubre a Seiya inclinado sobre ella. Detrás y con cara de consternación, Amy tiene las manos unidas en su pecho.

-¿Qué ha ocurrido? -Pregunta desorientada.

-Eso quería saber -Seiya acaricia su mejilla. -Perdiste el sentido luego de recibir una llamada.

-¡Cierto! -Haruka se sienta de un impulso derrumbándose nuevamente.

-Mi cielo, no te muevas.

-¿Necesitas algo Tenoh? -Su asistente continúa ansiosa.

-Un té de menta por favor... -Las nauseas la obligan a incorporarse.

Seiya se percata de lo que se avecina y toma el cesto de la basura justo a tiempo.

Haruka vomita.

-Deberíamos llamar al doctor -Sugiere Amy.

-No... -Logra decir la rubia.

Aún pálida y cenizosa, se recuesta en el sofá, cerrando los ojos. Sin poder contenerse comienza a sollozar.

-Mi amor, ya me estás asustando, dime lo que te sucede -Seiya suplica.

-Mamá no está enferma... - Habla de inmediato. -Todo fue una confusión... con los análisis. No morirá...

-¡Es una buena noticia! -Declara el moreno. -Ya no tenemos por qué preocuparnos de que no vea a nuestro hijo.

-Si, pero tú... te irás. Ya no...- Seiya cubre sus labios con la mano.

-Te prometí y lo repito, estaré contigo para siempre. Nada ha cambiado entre nosotros.

-¡Oh Seiya! - Haruka lo abraza con fuerza.

Amy escucha silenciosa. Algo de lo que es no parece...

.-

Una semana después.

Centro Comercial Ginzi

Serena camina hacia la tienda deportiva que su padre inauguró para entretenerla y evitar que se sumerja en otro proyecto.

Fija su vista en un café, enojándose en al acto

-Mira lo que tenemos -Espeta, el enamorado de Mina está con una morena -Me pregunto por qué Mina sale con este perdedor -Busca su teléfono y toma dos fotografías, marca el número de su amiga mientras continúa caminando.

- "¿Noesmuytempranoparaqueestésdespierta?-Pregunta Mina

-Es la hora perfecta para ver idiotas -Expresa ella antes de ser golpeada.

-¡Santo cielo! -El hombre con un enorme oso de felpa se arrodilla frente a ella.

Aturdida, Serena mira al culpable, enfureciendo en el acto.

-¿¡Por qué no me extraña!? -Lo manotea y mira a su alrededor buscando su teléfono, Está bajo el pie flexionado de Darien -¡No te muevas!

Demasiado tarde.

Darien gime de frustración cuando algo suena bajo su zapato.

-¡Demonios! -Retirándose observa el daño.

-¡Eres una pesadilla! -La rubia lo empuja y se levanta -¡Múdate a otro planeta!

Yaten escucha los gritos y se asusta. La amiga de Mina está en el mismo lugar donde él desayuna con su otra novia.

-Acabo de recordar que hoy tengo guardia -Deja dos billetes en la mesa.

-Pero pastelito, ¿qué hay del fin de semana en la playa?

- Te llamaré. -Da la vuelta y desaparece.

Serena busca a Yaten, la morena está sola en la mesa.

- ¿Cubres al modelito de pacotilla? - le pregunta acusadora a Darien.

El moreno no la comprende.

-¿A qué te refieres?

-A ese otro que está en nuestros comerciales. El que trabaja para ti -Con los brazos en jarra.

Pensando que la chica está verdaderamente demente, Darien le entrega lo que queda de teléfono.

-Lamento lo del teléfono.

-Por supuesto que lo harás -Se lo regresa sin delicadeza -Tienes media hora para reponérmelo. Y quiero uno de última tecnología, color rosa, delgado y con memoria interna con la mayor capacidad de almacenamiento. -Da la vuelta, deteniéndose -¡Ah! -Se gira nuevamente -Y cómprate un cascabel.

Darien sonriente la ve marcharse. Toma el oso de felpa.

-Vamos por ese teléfono compañero. Luego te quedarás con esa chica para que recibas los abrazos y besos que deseo para mí...

.-

Clínica de Fertilidad

Haruka espera impaciente su turno para ver al ginecólogo.

La enfermera le pidió que espere antes de desaparecer dentro del consultorio con una bandeja de instrumentos e insumos.

Observa la hora en su reloj. Tienen 10 minutos de retraso. Algo inaceptable para las personas que tienen el tiempo limitado.

-Tengo cosas más importantes que hacer – Se levanta para marcharse, siendo ese instante escogido por el médico para aparecer.

-Recuerden que deben tomar las cosas con calma y cumplir mis indicaciones al pie de la letra para que veamos llorar al futuro heredero Azuma -Un hombre de la altura de Darien, ojos verdes, cabello rubio ceniza, cuerpo formidable cubierto con un jeans negro, camisa verde y bata blanca, habla con una pareja de esposos. -Nada de trabajos del hogar, ni de alcoba.

-Me encargaré de que Mia cumpla todas sus instrucciones.

-Por supuesto que lo haré, Satoru se mudará de recámara para que mantenga sus manos alejadas de mí.

-Sus manos no me preocupan. Es su órgano reproductor el que debe estar alejado de usted - El doctor dice divertido.

Detrás de ellos sale un pelirrojo más alto que el médico, ojos grises y precioso donde se le mire, cuerpo atlético que la ropa negra no esconde, parece tener encandiladas a la enfermera y pacientes.

Observa a Haruka y le sonríe tímido. Sin poder evitarlo, ella le corresponde.

-Tengo un antojo. La embarazada que acaba de salir del consultorio dice mirando al hombre.

-Hasta el próximo mes -El esposo de la paciente la toma del brazo alejándola del pelirrojo.

El médico rubio se gira hacia el pelirrojo.

-Swift, creo que tendrás que dejarte crecer la barba y no peinarte cuando vengas a las prácticas.

-Lo siento doctor Furuhata, intentaré vestirme con playeras y bermudas -El pelirrojo tiene acento irlandés.

Las pacientes que esperan ser atendidas, hacen un murmullo de aprobación que parece un ronroneo. Haruka divertida piensa que al hombre de cabello encendido le sucede lo mismo que a ella cuando se digna en arreglarse.

-Ni se te ocurra traer tus flacuchentas y pálidas piernas descubiertas -Advierte el rubio mientras toma la hoja que la enfermera le entrega. -Haruka Kou Tenoh -Observa a las pacientes hasta que la nombrada levanta la mano. -Sígame por favor.

Haruka toma su bolso, las revistas que compró y su rebeca.

-Buena suerte -Le susurra el pelirrojo antes de marcharse.

-Algo más Swift -El doctor rubio lo llama.

-¿Si doctor Furuhata?

-Recuerda que debes ir a revisar como van las gestiones para la visa de residencia. Ya estás cercano a culminar el postgrado y por ende, inmigración te enviará a casa en un pestañeo. No quiero perder a un valioso médico por descuido.

-Lo haré tan pronto salga de la clase del doctor Nobuaki.

Una de las pacientes asiente.

-Podría casarse con una japonesa y...

-Cariño, espero que no te estés ofreciendo porque te recuerdo que estás casada -Indica su esposo.

-Pero yo no -La enfermera se ruboriza al darse cuenta que dijo en voz alta lo que piensa.

Los dos médicos ríen.

-Mejor me marcho con el doctor Nobuaki antes que exija que me extraditen. Hace una torpe reverencia.

Dirigiéndole una última mirada a Haruka se marcha.

Haruka entra al consultorio. Lo primero que ve es el gran escritorio de caoba muy pulcro y sin un papel mal ubicado. Un portarretrato muestra la fotografía de una mujer de cabello oscuro y ojos rojos que sonríe mientras abraza su embarazo, en otra fotografía más pequeña, está un pequeño niño rubio que se parece al doctor que toma asiento y espera que ella lo imite.

La publicista recuerda que Seiya le dijo que el doctor Furuhata es viudo. Siente lástima por el hombre que parece detenido en el recuerdo de una mujer fallecida.

-El doctor Aoyama me dijo que usted es su nuera – Andrew lee la ficha.

-Es correcto.

El médico espera que ella diga algo más, sin embargo se mantiene silenciosa.

-¿Alguna vez tomó algún anticonceptivo?

-No.

-¿A qué edad tuvo su menarquia?

-A los trece años... No, a lo catorce -Responde nerviosa.

Andrew escribe en los cuadros en blanco.

-¿A qué edad tuvo su primera relación sexual? -su paciente no responde. Curioso levanta la mirada y la mira con el color escarlata que cubre su rostro -¿Señora Kou?

-¿Es necesaria esa información?

-Lo es.

Inspirando fuertemente, Haruka baja el rostro.

-A los veinticinco años.

Andrew escribe calmado sin mostrar sorpresa. Lee disimulado su fecha de nacimiento y evita sonreír. Conoce los chistes sobre mujeres que se aventuran a los deleites carnales después de cierta edad. Al parecer, ella también.

-¿Cuándo fue su última fecha de menstruación?

-Sobre eso quería hablarle -Haruka se retuerce los dedos -Desde que me casé mis períodos han sido irregulares, se adelantan hasta una semana. Antes de eso. Era puntual.

-¿Vive en constante tensión?

-Trabajo en un ambiente lleno de movimiento, tensión y...

El galeno asiente.

-Podemos hacer algo -Andrew la interrumpe. Ya tiene sus sospechas, ha tenido algunos casos como esos -Tome cuatro vasos de líquido, jugo, te o agua, cuando tenga deseos de orinar revisaremos por medio de ultrasonido. Atenderé otra paciente mientras lena la vejiga.

-Como diga, pero la verdad desde que entré me dieron deseos de orinar.

-En ese caso, llamaré a la señorita Sanae para que le de una bata.

Minutos después, el doctor Andrew Furuhata ajusta un par de anteojos sobre su nariz para acercarse a la pantalla.

-¿Algún problema? -Haruka pregunta preocupada.

-Yo no llamaría un problema, a menos que no deje dormir, llore por todo y sufra de cólicos. -Mueve el monitor para que la rubia vea la pantalla -¿Ve este pequeño punto?

Ella niega.

-Necesito mis anteojos, soy tan ciega como un topo.

-Señora Kou, sus períodos menstruales no son tales.

Haruka se asusta. Teme que le anuncie algo desagradable.

-¿Qué quiere decir doctor? -Pregunta con un hilo de voz.

El rubio congela algunas imágenes.

-La presión constante en la que vive es lo que le produce sangrados. -Activa e sonido escuchándose un suave golpeteo que se hace constante.

-¿Qué es eso? -Haruka está verdaderamente asustada.

-Usted no tiene ningún problema para embarazarse, tiene siete semanas de gestación y lo que escucha es el corazón de su bebé...

.-

Hospital General.

-Creí que estabas ocupado de pacientes peludos hasta la próxima década.

-Lo estoy -Seiya se sienta frente a Taiki -pero necesitaba hablar contigo.

-¿Estás enfermo?

Fuera del consultorio, Michiru se detiene al escuchar la voz del visitante.

-Hay algo que no me deja dormir. -Seiya estira las piernas.

-Ese algo es tu mujer -Sonriente el castaño responde.

-En parte -Juega con el talón de récipe -¿Hay probabilidades que un laboratorio clínico confunda los análisis de los pacientes?

-Puede suceder -Asiente su hermano. -Y deja de rayar eso, me lo cobrarán.

-No te comportes como un tacaño.

Taiki se endereza en su silla. Conoce a Seiya y en ese instante parece que algo lo trae por la calle de la preocupación.

-Desembucha lo que tienes en el pecho, o te recetaré un laxante.

El veterinario lo mira molesto.

-A diferencia de otros que conozco, no lo necesito.

-¿Y qué es lo que te tiene con esa cara estreñida?

Seiya suspira.

-Conocí a Haruka el mismo día que tú.

Fuera del consultorio, Michiru cubre su boca.

-¿Estás bromeando? -Taiki le pregunta

-No lo hago. Este secreto me estaba matando y necesitaba decírselo a alguien. Mejor tú que sabes callar.

Su hermano asiente pasmado.

-¿Cómo te casaste con alguien que apenas tenías cuatro días conociendo?

-Para hacer un gesto de buena voluntad -Se encoge de hombros.

-Donas dinero, haces un radio maratón o te ofreces de voluntario para recolectar comida y ropa si quieres hacer un gesto de buena voluntad. No te casas con una extraña. -Taiki dice exasperado.

-Haruka necesitaba un esposo para hacer feliz a su mamá. Se suponía que la señora Akane estaba muriendo.

El castaño agradece que Seiya no lo esté viendo, porque el rubor de culpabilidad ha invadido hasta sus orejas.

Michiru se retira al percatarse que dos enfermeras la ven.

Ya conoce la verdad del matrimonio de su prima. Y no tendrá remordimiento cuando use eso a su favor.

-No te creo -Taiki señala acusador a su hermano -Los he visto, y nadie puede ser tan buen actor para hacernos creer que fingen amarse.

Seiya sonríe pillado.

-Nunca te dije que no amara a Haruka.

-¿Entonces? -Taiki comienza a perder la paciencia que lo caracteriza

-¿Qué quieres que te diga?

-¡Habla una oración completa!

Seiya ríe. Le divierte molestar a su hermano mayor que él por nueve meses, sus padres estaban muy afanados después que el castaño naciera.

-Te confesaré que amo a Haruka. La amo tanto que me duele estar mucho tiempo lejos de su presencia.

-¿Y ella? ¿Siente lo mismo por ti?

-Soy afortunado -Asintiendo responde -Ahora que su madre no está enferma, nuestra felicidad será completada por ese hijo que tanto deseamos.

-¿No deberías estar con tu esposa? Conozco a Furuhata, es un viudo bien parecido, y conste que mamá fue quien dijo eso.

-Confío en ella, se que no miraría a otro hombre. Nade puede ser más atractivo que yo para sus hermosos ojos verdes.

Taiki lleva su índice a la boca y simula llamar al vómito.

-De veras estás colado por esa mujer.

-Hasta el tuétano.

-Te felicito hermano. Hazla feliz y recuerda no enojarte y usar la boca el mismo lapso de tiempo. A veces puedes ser...

-Ya aprendí mi lección, nada de reclamar ni abrir la boca si me disgusto.

-No te disgustas, enfureces hasta el grado que desconectas la lengua del cerebro. Y Haruka no parece ser la clase de mujer que perdona una ofensa.

-Descuida. No existe nada en este mundo que...

-De soberbios está lleno el infierno -Taiki le dice. Una luz se enciende en el teléfono -Ve a lo tuyo que tengo pacientes esperando.

-¿Tienes guardia este fin de semana?

-Así es, y Yaten también estará castigado con su mentor. Debo vigilar que no use los dormitorios de los médicos para sus tonterías

-Creí que tenía novia.

-Para nuestro promiscuo hermano la fidelidad es sinónimo de cataclismo, Apocalipsis, muerte.

-Verlo a él me hace temer en el desgraciado que quiera acercarse a Ámbar.

-¿Por qué crees que practicamos kung fu?

Las palabras de su hermano lo hacen reír.

Abandona el consultorio y se encamina al estacionamiento de visitantes.

-Hola Seiya.

Él voltea y ve a Michiru.

-¿Cómo estás?

-Feliz de saber que por fin Haruka decidió dejar de jugar contigo. Acaba de llamarme para decirme que salió airosa de su mentira.

-¿Jugar conmigo? ¿A qué te refieres?

-Y me enteré que te dijo la verdad... a medias.

Sintiéndose incómodo, Seiya señala su van.

-No tengo tiempo para...

-¿Sabías que mi tía no está enterada de lo que hizo su adorada hija a su espalda? -Mueve la cabeza -Yo le pedí casi de rodillas que no lo hiciera, pero ella se empeñó en conseguirte después que Taiki me ofreciera hacer una cita a ciegas contigo. Haruka estaba aburrida y decidió que necesitaba a alguien para...

El disgusto comienza a manifestarse en el moreno.

-¡No voy a permitir...!

-¿Viste alguna vez el famoso informe médico que acreditaba como enferma a mi tía?

-No...

-Es porque jamás existió tal documento. Haruka es capaz de lo que sea por conseguir lo que desea. Y tú eres el objeto de su deseo. Apuesto que ya tiene parte de clínica a su nombre para tenerte controlado y ni quiere embarazarse. -Sonríe al ver la confusión en los ojos azules. -Debo irme, por favor no le digas a mi prima quien la descubrió. De lo contrario es capaz de arruinar a papá.

El veterinario no puede creer lo que escucha. Haruka no puede ser ese monstruo que habla Michiru. Pero lo que dice esta mujer penetra en su mente.

Su esposa jamás le mostró el informe médico. Y fue insistente en comprarle parte de la clínica.

-No puede ser... Se sienta en la acera.

A lo lejos se escucha una canción.

Sueños de cristal.

Es lo que Seiya siente en ese instante. Sus sueños acaban de ser destrozados, La ira desplaza al dolor. Levantándose, decide enfrentar a la mayor mentirosa de la historia.

Yaten tiene razón, cuando el carácter de Seiya hace ebullición, éste se ciega y comete errores, como el que está apunto de llevar a cabo...