-Buen día doctor Kou – Marian recibe a Seiya con el listado de los pacientes que esperan ser recibidos por la tarde.

El hombre se despoja de la bufanda, el gorro y los guantes.

-Buen día Marian -Aburrido observa a su alrededor -¿Alguna emergencia? -Detalla una gran cantidad de papeles en el mostrador y el suelo.

-Solo lo cotidiano. -Acomoda el mostrador, dándole instrucciones en susurros a la joven pasante que es su asistente. Regresa su atención a Seiya -¿Por casualidad tendrá el recibo original de Hacienda?

-¿Cuál recibo? -Seiya pregunta mientras revisa la lista de pacientes atendidos en la mañana y el inventario de la farmacia.

-El que le entregué al cierre del año fiscal. Es de color...

-Si me lo diste, debe estar en alguna carpeta. -Indiferente responde. Su prioridad en ese momento es ver cómo sabotear el matrimonio de Haruka. La frase amigo le quedó grabada en la mente como un sello. Está el otro hecho de que Haruka responde a sus besos.

-Lo siento, señorita Marian. No está en ninguno de los archivos. -La asistente le indica a la chica.

El doctor Kato sale de su consultorio.

-Doctor Kou, ¿listo para enfrentarse con el demonio de Hacienda? -Seiya lo observa sin comprender -Esta mañana vino un representante diciendo que usted no declaró el ejercicio fiscal del año pasado. Marianita amenazó al tipo con Zenky.

Seiya se gira hacia Marian.

-¿Tu padre sabe esto?

-¿Que Zenky come gente indeseable?

-De Hacienda.

La chica asiente.

-Lo llamé y me recordó que si hizo la declaración, tiene la copia del bauche bancario, más no la que le entregaron en la oficina de recaudación. Recordé que se lo entregué a usted.

Seiya entrecierra los ojos, tratando de recordar.

-¿No recuerdas qué hice ese día, o el siguiente?

Marian busca en la agenda electrónica.

-Veamos, estuvo atendiendo pacientes hasta las cuatro de la tarde, el doctor Tenoh llamó para recordarle de la cena en honor a su suegra... ex suegra. -Rectifica apenada.

El veterinario comienza a recordar.

-Creo haber dejado unas carpetas en la Villa.

-Debe ir por ellas hoy mismo y presentarse a las dos de la tarde con el caballero -Marian le entrega la tarjeta que Itachi le dejara -Mi padre se encontrará con usted, llevará las copias selladas.

Seiya asiente, de pronto recuerda algo.

-¿Sabes algo de una transferencia bancaria a la cuenta de la clínica?

-Con ella se terminó de pagar al banco -Afirma ella.

-¿Por qué no me lo dijiste?

-Lo hice -Busca entre las carpetas -Aquí están las solvencias. Papá se encargó de hacer el pago dos semanas antes de declarar el impuesto.

El veterinario lleva su mano al cabello corto. La razón por la que se cortó al ras tres meses atrás fue el despecho porque Haruka se casara con otro hombre, ya no le importaba la clínica. Creer que la rubia quería apoderarse de ésta fue lo que lo hizo perder los estribos y ofenderla hasta el grado de casi matarla de dolor.

-Iré a la Villa inmediatamente. Ordena esto y vayan a almorzar -Observa por la ventana, la ventisca -Ha comenzado a nevar, pidan algo al restaurante del frente y no se arriesguen en la calle.

-La comida va por mi cuenta, -Kato levanta el teléfono -¿Tallarines, arroz o sopa? -Interroga a las chicas.

-Te arrepentirás -Susurra Seiya que conoce el famélico apetito de Marian. Su metabolismo acelerado y el ejercicio la mantienen delgada.

-Pida pasta marinera, sopa de mariscos y de postre un excelente pastel de selva negra, también una tarta de arándanos. Como es la hora de descanso y la calefacción no ayuda mucho, pida también un coñac, o como es pescado, un vino blanco o rosado nos vendría bien también para calentar los huesos y café negro o chocolate, o ambos. -Se vuelve hacia la pasante -¿Qué vas a pedir tú Anny?

Ajustándose el gorro, Seiya abandona la clínica riendo ante la mirada perdida de Kato...

Villa Tenoh.

Haruka fue por el gato al veterinario, no puede mantenerse sin él mientras está nerviosa.

Amy observa las gruesas rejas de hierro forjado mientras acaricia la cola peluda de Muñeco, agradecida por el tapabocas.

-¿No crees que sea otra invención de la fértil imaginación de tu madre? - Dudosa le pregunta a Haruka.

-No fue ella quien me lo dijo. -Nerviosa toca el claxon de la Hummer.

-¿Quién fue? -Nota como la rubia acomoda los anteojos en el puente de su nariz.

-Seiya me lo dijo. Lo vi esta mañana. -Observa al extraño que abre las rejas. Amy se mantiene silenciosa -Resulta que él si es el padre de mi bebé.

Sorprendida, la asistente de Seiya se retira el tapabocas, colocándoselo nuevamente cuando la rubia la mira enojada.

-¿Es cierto? ¿Te secuestró y drogó? ¡Oh! ¿No será una treta para quitarte más dinero? Deberías pedir una prueba de paternidad en cuanto nazca el bebé -No le da tiempo de responder -¿Qué dirá tu marido? Porque Seiya Kou querrá figurar en su acta de nacimiento y aquí regreso al hecho de que tal vez quiera otra transacción económica, ¿Regresarte la Hummer es parte de su plan? ¿Y quien es ese hombre y dónde está Sato? -Termina señalando al empleado que se acerca.

-Deberías quedarte con tu padre una semana, así te mantendrás silenciosa como antes -Ironiza Haruka.

-Buenas tardes, el doctor Tenoh no está en la casa.

-Vengo por la señora Akane, tengo cita con ella. -Haruka se mantiene imperturbable, ante el asombro de Amy.

-La señora está indispuesta. Receloso indica.

-Tal vez si dice que su hija vino a verla, estará dispuesta a verme unos minutos.

El hombre se ruboriza.

-¡Oh! -Se retira un paso del vehículo.

Amy mueve la cabeza

-Lamento tantas preguntas, es que todo esto me tiene...

-¿Te tiene? Querrás decir que me tiene a mí. -Estaciona frente a la enorme puerta de caoba, para evitar la nieve y la ventisca.

Una empleada se acerca a recibir a las mujeres. Haruka observa hacia el palacete con un nudo en el estómago. Muñeco comienza a maullar impaciente por salir de la cabina y correr al interior de la casa.

-¿Saldremos o nos marchamos? -Amy le pregunta.

-Ya estamos aquí, qué mas da. -Desabrocha su cinturón de seguridad.

-¿Le dirás al doctor Swift que te viste con tu ex marido?

-Tal vez. Lo que más me interesa en este momento es ver a mamá y marcharme antes de que la visibilidad sea nula, ¿tienes tu portátil?

-Así es.

-Dirígete al palacete y ponte a trabajar desde la habitación principal. Llama a Saory, la diriges por skype, si no se caen las líneas. Veré que tomo prestado de la despensa para combatirte ese catarro.

Amy la escucha asintiendo silenciosa. Desde que conoció a Haruka en la fila de aspirantes a ingresar en la Universidad, la adoptó como una hermana menor. Sebastian Mizuno quería obligarla a estudiar Estudios Gerenciales, el sueño de la chica era ser diseñadora gráfica. Haruka fue su gurú, ofreciéndole empleo de mensajera para que pagara sus estudios cuando Sebastian le cortó la mesada como medida de presión. Conoció de primera mano su aversión a los hospitales y doctores, la madre de Amy murió por mala praxis médica.

Haruka abre la puerta sobresaltándose cuando Muñeco salta y corre hacia el interior de la casa.

-Iré a llamar a Saory -Amy se cubre con el abrigo del desconocido.

-Te acompañaré, así le daré a mamá tiempo para que prepare su argumento -Haruka desciende cuidadosamente de la camioneta -Pasaré por ti en cuanto me desocupe. Llama también a las mocosas de Sport Center, recuérdales la fiesta de premiación de mañana.

-Como digas. -Ambas mujeres tiemblan al sentir el frío que atraviesa sus ropas térmicas. -El próximo invierno me iré a una isla del Caribe. -Se queja Amy.

-Recuérdame acompañarte. -Nota que la nevada se hace más profusa -Cambio de planes, es mejor que te mantengas cerca, así nos marcharemos cuanto antes. Llama a Saory desde el despacho de papá. -Observa a Usui acercarse visiblemente emocionada.

-Señorita Tenoh, es un honor tenerla nuevamente en casa.

Haruka respira pausada evitando responderle groseramente. Juró no regresar jamás, y allí está para descubrir si sus padres están mintiéndole nuevamente.

-¿Dónde está mamá? -Pregunta.

-En su recámara -Dice detallando el cambio de su anatomía al entregar los abrigos a otra empleada.

-Subiré a verla. Agradeceré si le das de tu sopa milagrosa a Amy, tiene gripe y la necesito saludable.

-En seguida señorita -Triste, Usui nota la dureza de voz. -¿Quiere algo para usted?

-Chocolate caliente con leche descremada, por favor. Endúlzalo con miel. -Un movimiento en lo alto de la escalera llama su atención. Con dolor observa a la elegante Akane Tenoh transformada en una huesuda y demacrada mujer. -¿Mamá?

-¡Es cierto! -Akane desciende las escaleras -¡Regresaste! -su hija se mantiene inmóvil estudiando a su madre. Esa mujer huesuda no puede ser Akane, su madre es glamurosa, hermosa. Los dedos fríos tocan su mejilla -Estas hermosa hijita -Las manos temblorosas se posan en su panza, riendo al sentir el movimiento del bebé -Mi nieto...

-Será niña -Con voz quebrada, Haruka le dice -Eso es lo que asegura la señora Mei.

Akane asiente. Inspira temblorosa antes e dirigirse torpemente hacia el salón. Haruka observa a Amy, la chica asiente con la cabeza y le indica que siga a Akane, luego desaparece hacia la cocina.

Nerviosa, Haruka duda un instante antes de seguir a Akane y sentarse frente a ella.

-Yo... -Su madre baja la mirada -Lamento todo el daño que te hice. No pensé en tus sentimientos cuando planifiqué...

-Olvídalo.

La mujer levanta la cabeza.

-No, no puedo –Insiste Akane -Tu padre me lo advirtió siempre, que te perdería si seguía con mis planes. Nunca imaginé que te lanzarías... la noche de la cena en que te presentaste con tu prometido, se veían tan enamorados... jamás se me pasó por la cabeza que solo fingían.

-Al principio fue así. Después me di cuenta de que me enamoré de Seiya desde el primer momento en que lo vi. Nunca debí conocerlo.

-No digas eso, Seiya te ama.

-El que ama no hace lo que él hizo, desconfió de mí, me abandonó sin permitirme defenderme.

-Todos cometemos errores. Él fue víctima de Michiru como tú lo fuiste.

Haruka niega con la cabeza.

-En todo caso, ya es demasiado tarde, me casé con otro hombre.

-¿Te das cuenta? Tú también cometes errores, lo hiciste al casarte. Yo también, por mi culpa perdiste a tu bebé, por mi culpa terminó tu matrimonio. Soy la verdadera responsable de este desastre, tu padre no tiene la culpa.

-¿Qué me dices de Usui?

-Tampoco estaba de acuerdo, pero yo le insistí tanto que terminó por ceder.

Haruka masajea suavemente su panza, analizando la información que acaba de proporcionarle su madre. Suspira quedamente.

Escuchan el sonido de un auto. Instantes después, la doncella entra con Seiya a su espalda.

-El señor Kou -Dice antes de desaparecer...

Agencia de Publicidad Cristal Dorado.

-¿Alguna noticia de Tenoh? -Darien le pregunta a Saory.

-Hoy tiene cita con el obstetra.

-¿Dónde está Amy? ¿Acompañándola? -Ironiza él.

-No se ha reportado. -Responde suavemente. Tiene ganas de desaparecer de allí, trabajar bajo la presión del impaciente y exigente hombre no es su fuerte -Tal vez... -Suena el teléfono sobre el escritorio.

Darien es más veloz, toma rápidamente el teléfono.

-Agencia de publicidad Cristal Dorado.

- "¿Señor Chiba?

-Debo ser adivino, en vista de que estoy inquiriendo tu presencia.

-Lo siento, -Su suave voz se escucha ronca y nasal. -enfermé y el doctor...

Darien ríe sarcástico.

-Ya, fuiste a visitar al doctor.

-"Es cierto, si quiere pregúntele a Tenoh, ella fue por mí".

-Hablando de la diabla, ¿Dónde está? Tengo una cita esta tarde y la agencia no puede quedarse sola. -Tamborilea impaciente con los dedos la superficie del escritorio.

- "Estamos reunidas en la Villa Tenoh, ella habla con su madre mientras pasa la nevada".

-¿Está nevando?

-Si señor Chiba -Responde Saory.

-¡Rayos! -Le entrega el teléfono a Saory. -Kido, quedas a cargo, no me perderé por nada esta cita, una nevada o tormenta no impedirán que llegue a mi destino. -Corre a su despacho.

- "¿Qué ocurre?"

-El negrero tiene una nueva conquista o debe verse con el Emperador. -Responde Saory observando cómo Darien impaciente corre al elevador con los abrigos, guantes y un enorme oso en las manos...

Sport Center.

-Lo bueno de estar en un centro comercial, es que tienes comida en una nevada -Mina come profiteroles rellenos de chocolate.

-No creo que eso que ingieres sea beneficioso para ti o el bebé -Serena la critica.

-Tengo un antojo -Se excusa ella.

-Más bien es ganas de comer y justificas tu mala alimentación. -Observa a su alrededor - ¿Qué te parece el señor Zinchi? -Le pregunta mientras mira al hombre esperando su pedido.

-Es muy apuesto. ¿A qué hora es tu cita? ¿Por qué lo citaste en esta pastelería?

-En primer lugar, porque no quiero estar lejos de la tienda. -Juega con una servilleta -Por otro lado me atemoriza que sea todo lo contrario a lo que describe en su perfil.

Mina extiende el brazo para acomodarle el lazo del cabello.

-El vestuario que escogiste te hace ver como una mocosa.

Serena observa su atuendo, ropa de invierno color rosa.

-Estaba nerviosa, ¿qué esperaba que luciera?

-¿Cómo esperas ser reconocida?

-Por mi fotografía en mi perfil. Lo malo es que él colgó una de un oso como su avatar. -Lamenta. - Lo reconoceré porque tendrá al dichoso oso en las manos.

-Suena como pervertido.

-No me ayudes mucho -Espeta enojada Serena -De esta cita depende el futuro de las dos y tu bebé. Aún quiero matarte por dejarte engañar por el desgraciado proxeneta.

-Aprendí mi lección, no lo veré nunca más. Yaten es una mala experiencia en mi vida. Oraré para que tu futuro esposo te ayude con el bebé.

-También debes hacerlo tú. Si no te alimentas saludable, corres el riesgo de enfermarte.

Malachite escucha la conversación sin querer.

-¿Está embarazada? -Interroga a Mina que se ruboriza culpable.

-Por favor – Serena lo mira suplicante -No divulgue lo que acaba de escuchar. Sería negativo para nuestra empresa.

-¿Cómo harán para ocultar un embarazo? -Le pregunta -¿Y qué sucederá con el niño?

-Iré a vivir a Seúl ¿Lo olvidó? -Ironiza la chica. Arroja la servilleta a la mesa y se levanta -Iré a la Boutique, creo que dibujaré un rato. -Se marcha.

-Perdone a mi amiga, está pasando por una fase de negación. -Serena le dice a Malachite.

-¿Dónde está el padre de su hijo?

-Tal vez embaucando a otra estúpida con cerebro de cucaracha.

Malachite ríe sin poder evitarlo.

-Lo siento, es una tragedia que viven miles de mujeres.

-Díselo a Mina "cerebro de cucaracha". -Revisa su reloj.

El dueño del local pasa por la mesa.

-Lo siento, la nevada ha arreciado y es hora de cerrar, de lo contrario corremos el riesgo de pasar la noche en este lugar.

-¡Oh! -Serena se levanta de inmediato -En ese caso nos marchamos.

-¿Alguien vendrá por ustedes?

-Tengo auto, un lindo y repotenciado Camaro amarillo -Serena responde -Papá me dijo que comprara un auto de agencia, pero prefiero ese clásico.

-¿Y tu amiga?

-Tiene un Toyota que no conduce desde que... -Se encoge de hombros. -Yo la traigo y llevo a su casa. -Sale al pasaje solitario.

-En este momento no les servirá. Puedo llevarlas en mi Jeep, tiene doble tracción. Deja tu Camaro resguardado en el estacionamiento.

Serena piensa en su cita, ya no se llevará a cabo.

-(Si aparece aún con el vendaval, me casaré con los ojos cerrados, si no llega lo tomaré como designio divino para echar todo atrás) -Piensa mirando hacia la plaza central ubicada dos pisos abajo -Creo que estamos solos.

-Vamos por tu amiga.

Asintiendo, Serena va a alejarse. Abre los ojos sorprendida al ver una gran oso atravesar la plaza. Pierde el aliento cuando reconoce al torpe que lo lleva en brazos.

-No puede ser cierto -Gime.

El hombre observa a todos lados, ignorando a los dos guardias de seguridad que lo invitan a abandonar el edificio. Un movimiento arriba llama su atención. Sonriente, levanta el oso en señal de victoria.

-El clima no me impediría encontrarme con mi futura esposa. -Grita feliz.

Malachite observa curioso a la rubia. Serena sonríe tontamente mientras mueve la cabeza.

-¿Conoces al loco?

-Es Darien Chiba, mi prometido y padre de mi futuro hijo. -Responde sin dejar de mirar al hombre de sus sueños...