La mayoría de los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, solo la historia y algunos personajes son de mi autoría…
El Principio del Fin
Parte I
"Un comienzo no desaparece nunca, ni siquiera con un final."
(Harry Mulisch)
Actualidad.
Pripiat, Chernobil.
Esme, Rosalie y Carlisle llegaron a Chernobil al amanecer y se dirigieron a Pripiat, la ciudad fantasma; ya casi a media mañana se encontraban en la entrada de la ciudad, el ambiente era desolador. Lo cual los hacía pensar que era imposible que alguien estuviera en este lugar más que los nativos testarudos que se negaron abandonar sus residencias cuando ocurrió la explosión del reactor nuclear. Caminaron por el pueblo buscando algún indicio de vida, o por lo menos algún indicio de algo ilícito, ya que la señal que recibieron era demasiado difusa como para saber la localización exacta del lugar.
Así que ahora les tocaba dar tumbos por todo el lugar. Recorrieron las calles deshabitadas y muertas. Registraron varias estructuras pero no había suerte, era casi imposible encontrar la tecnología necesaria en esa ciudad, tal vez todo había sido un error y la señal se había confundido, la ciudad estaba prácticamente vacía, ellos habrían sentido si alguien estuviera aquí. En definitiva todo parecía ser una falsa alarma.
Para el comienzo de la tarde se había dividido, ya que si bien creían que todo podía ser falso debían demostrarle con sus pensamientos a Edward que así lo era, siguieron la inspección de varias estructuras del lugar y cuando ya estaban dispuestos a regresar, cuando el sol ya está por ocultarse y todas las esperanzas cayeron es allí cuando lo inesperado pasa…
Esme Cullen entro a un edificio que solía ser el hospital, avanzo por los pasillos del lugar, desde la recepción hasta las habitaciones, encontrando a su paso juguetes olvidados y mucha desolación. Continúo andando por los pasillos fue entonces que las vio entre el suelo sucio y los escombros, gotas rojas, algo que parecía ser sangre y se dirigían hasta las escaleras que iban hacia el sótano el único lugar que no había revisado hasta ahora. Cuando se disponía a bajar escucho voces familiares llamándola, Carlisle y Rosalie estaban buscándola, así que entro a una de las habitaciones que poseían ventanas y los llamó desde allí. No tardaron en reunirse y ella les mostro las misteriosas gotas de sangre en el piso. Tal vez no era nada, pero parecían lo suficientemente frescas como para llevar allí más de cincuenta años desde la evacuación en 1986.
Así fue como procedieron a bajar hasta el sótano, que no resulto ser más que la antigua morgue del hospital. Pasaron revisaron el lugar pero nada parecía estar fuera de lugar, así que se dispusieron a retirarse y comenzaron a subir las escaleras, hasta que un ruido los detuvo, pasos, y una puerta cerrándose, el ruido provenía directamente de la morgue, así que nuevamente se dispusieron a revisar con mucho más detalle, y fue así como dieron con algo nuevo. Una puerta cerrada, parecía ser una nevera que almacenaba cuerpos, pero realmente detrás había una puerta. La abrieron y grande fue su sorpresa, más escaleras estas bajaban a la oscuridad y lo desconocido. Pero siguieron, ya estaban allí y nada los detendría.
Al final de las escaleras los esperaba una enorme puerta de metal, tal parece que alquilen tenia cosas que proteger, o mucho que ocultar. Forzaron la cerradura y entraron.
Estaba totalmente oscuro, pero no hacía falta la luz para ellos, podían ver perfectamente. Lo que tal vez en ese momento no era tal todo agradable, además de que sus sentidos detectaron el profundo olor a muerte.
Ante ellos se extendía una enorme cámara, con cientos de cadáveres y osamentas, esto era una tumba. Por el estado de algunos cuerpos lograron darse cuenta de que no podían llevar mucho más un año allí, otros parecían tener más tiempo. Pero no fue solo eso lo que le llamo la atención, todos esos cuerpos apilados no estaban así por casualidad todos parecían tener una característica en común.
—Fueron asesinados— dijo Carlisle al observarlas osamentas con disparos en el cráneo, o con fracturas severas— esto es un cementerio la pregunta a quien pertenece, tienes la linterna y la cámara — le pregunto a Rose— debes filmar esto, para los chicos, y puede ser de utilidad.
Rosalie encendió la linterna y la cámara tomando todos los ángulos del lugar, los cuerpos, pero no solo fue eso lo que la luz revelo, en una de las paredes más alejadas un enorme pentagrama, o más bien jeroglíficos, que parecían estar escritos con sangre.
— creo que esto es más que un cementerio.— comento Rosalie.
— No conozco eso símbolos, creo que es ruso antiguo., fílmalo bien necesitaremos enviárselo a los chicos.
Filmo las figuras, que cada vez se hacían más extrañas.
— ¿Qué paso aquí?— pregunto Esme en voz alta
—Lo vamos a averiguar…
Rosalie se detuvo, y todos lo oyeron un latido.
Tan consternados estaban que no se dieron cuenta de que alguien los estaba siguiendo, los latidos no venían de la cámara, sino de la planta alta, Rose corrió escaleras arriba y los latidos del corazón se fueron acelerando más como si también estuviera corriendo, salieron del hospital, y lo diviso lo que parecía ser una persona.
— ¡Espera!— grito pero la figura no se detuvo si no que se internó en un edificio, la siguió pero luego perdió el rastro, ya no se escuchaba nada solo el aterrador sonido de la naturaleza muerta a su alrededor.
Que mierda estaba pasando.
Carlisle y Esme se reunieron con ella después de un momento.
—lo perdiste
—entro aquí, pero ya no sé dónde está.
— Lo encontraremos.
—Alguien nos está vigilando, como mierda no nos dimos cuenta antes.
— debemos calmarnos Rose — dijo Esme — sé que es difícil pero tenemos que hacerlos, las cosas se ponen cada vez más misteriosas, sé que es difícil pero debemos tratar de centrarnos en lo que vinimos hacer.
—No sabemos qué significa todo esto— respondió Rosalie —pero tal vez hayamos encontrado a alguien que si lo sabe. Debemos saber quién nos está vigilando, no será tan difícil— sonrió ante sus palabras— después de todo solo es un simple humano. Cacémoslo
Aun no lo sabían pero estaban a punto de descubrir un secreto mucho más grande del que imaginaron, la verdad estaba sobre sus cabezas o mejor dicho bajo sus pies.
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Agosto 2014….
Frio, solo frio, nada más que el frio carcomiendo mis huesos, robándome la vida poco a poco.
—Despierta.
Quien habla, que quieres
—abre los ojos. Míralo por ti misma.
Obedecí sus palabras, hice el esfuerzo de abrir los ojos, estaba boca abajo en el suelo, moví mi rostro aunque lo mejor habría sido quedarme como estaba. Después de todo lo único que podía ver eran cadáveres, montones y montones de cadáveres. Así era como todo iba a terminar, yo rodeada por cadáveres, vaya al menos me podriría en compañía.
Ya casi no sentía mi cuerpo, y el frio del lugar apenas y me dejaba mantener los ojos abiertos. Y sumado a eso la herida del disparo en mi pecho que poco a poco me iba robando las fuerzas no estaba ayudando para nada…
¡Un momento! Me habían disparado en el pecho como es que aún sigo consiente.
—porque yo quiero que lo estés. Levántate — quien hablaba mierda.
Hice el esfuerzo de levantarme, pero lo único que pude fue voltear mi cuerpo, quedando con el rostro mirando al techo del lugar. No tenía las fuerzas suficientes para levantarme.
— Bueno al menos es algo— dijo y un hombre apareció en mi campo de visión, era tan pálido como un cadáver, con el cabello negro y unos profundos ojos azules, iba totalmente vestido de negro.— normalmente cuando las mujeres me ven causo reacciones mas efusivas, pero lo dejare pasar debido a las condiciones en las que se ha dado este encuentro.— comento como si hablara del clima— debo confesar que me has sorprendido, sobrevivir a este pequeño infierno ya es un logro en sí, podría ser el final, las luces apagándose, y las palabras y se pudrió en una fosa por siempre saliendo en la gran pantalla; sin duda puedo presagiar un éxito.— eso era una burla — Pero a la gente no le gustan los finales tristes, donde realmente se muestran la verdad de la decadencia humana, ¿no te parece?
No respondí, es que apenas y podía seguir sus palabras y más aun no entendía que mierda quería decir.
—bien, bien es cierto demasiada palabrería, no sirve de nada prefiero las acciones son mejores y me gustan, al punto directo a donde tiene que ser .—se tocó la barbilla como si estuviera pensando en algo profundamente— Veras Isabella Swan, este es tu final, tu maldito destino es podrirte en esta mierda que ellos han creado, solo así, eres solo otra víctima más de esto.
Podría decirme algo que no sabía ya.
— Es cierto —dijo — ya tú lo sabes, no hay nada para ti, si no la muerte, y puedes entregarte a ella ahora mismos o escuchar esta pequeña propuesta que vengo hacerte, ya no tienes nada que perder puedes quedarte aquí, y terminar como tienes que hacerlo. O puedes cambiarlo todo. Yo vengo a ofrecerte tu retribución, vengo a que puedas hacer realidad tus fantasías de venganza, yo te ofrezco la oportunidad de sumir a todos los que te dañaron en tu propio infierno.
Eso no me lo esperaba.
Era acaso la oportunidad que estaba pidiendo desde hace tanto tiempo, o era solo una alucinación causada por mi mente agonizante.
Además que ganaría el, no creo que vaya por allí ofreciéndole a la gente hacer realidad sus venganzas personales.
— No realmente no me dedico a eso — respondió — pero no hay intensiones nobles en esto, todos saldremos ganando. Aunque hay una cosa que olvide preguntarte, si lograra hacer realidad todos tus deseos de venganza que serias capaz de darme, ¿qué estarías dispuesta hacer para ver tus sueños hecho realidad?.
No era como si me quedara mucho, que tenía aun para ofrecer, no tenía nada.
—no me interesan las posesiones, las cosas brillantes no me atraen; prefiero otro tipo de cosas, más permanentes y que no tienen precio, aun tienes algo muy valioso y eso es lo que quiero a cambio de mi ayuda.
¿Qué es lo que aún tengo?
—Es algo muy simple Isabella, dame lo único que te queda y te prometo que tus enemigos temblaran y se arrepentirán de todo lo que te hicieron. Dame tu vida inmortal, quiero tu alma…
Mi alma.
No es que fuera muy religiosa, y apenas y había pensado en lo que me esperaba al otro lado una vez que mi vida acabara, para mí eso siempre había sido incierto, es que después de haber pasado tanto tiempo intentado sobrevivir nunca me había puesto a pensar en que ocurriría conmigo si moría en alguna de las peleas que tenía.
Simplemente nunca paso por mi mente que moriría.
Pero aquí estaba, preguntándome ahora realmente me esperaba algo en el otro lado, se me perdonarían mis pegados, mis manos estaban manchadas con la sangre de otros, había acaso una oportunidad para mí.
Pero la duda prevalecía, podría olvidarlo todo, si mis pecados me eran perdonados y entraba al tan aclamado paraíso; era yo capaz de dejar impune todo, de permitir que ellos siguieran condenado a más jóvenes, ¿que siguieran robándoles su futuro a otros?.
Allí la respuesta era más que clara, yo no era capaz, del olvido, y la indiferencia, yo no era capaz de dejar mi venganza, porque lo que yo más anhelaba era eso, eso fue lo que me mantuvo con vida todo este tiempo. Y no era capaz de renunciar ahora ni siquiera por la promesa de una vida mejor.
—tenemos un trato —dijo y extendió su mano hacia mí, tuve que hacer un gran esfuerzo pero lo logre, y cuando estaba por tomar su mano…—casi se me olvida, no tiene gran importancia y no te afectara en nada pero me traerá más beneficios a mí, solo digamos que serás de mucha ayuda, quizás mas de la que te imaginas, pero ahora a lo importante ¿cerramos el trato?
Y así lo hice tome su mano.
Y sentí.
Sentí como una corriente eléctrica recorrer mi cuerpo, sentí la herida de mi pecho cerrarse, sentí que mis fuerzas regresaban, sentí que podía hacer todo.
— Ahora ponte de pie que hay mucho que hacer.
Lo hice era como si nada me hubiera pasado.
El comenzó alejarse de mí, pero hizo señas para que lo siguiera. Salimos de esa tumba, parecía que estábamos en el viejo hospital, así que habían sido muy listos, habían ocultado un nuevo cementerio en una antigua morgue, nadie nunca buscaría en una morgue.
Seguí avanzando por los pasillos del hospital hasta que llegamos a la salida. Y vi la cosa más hermosa del mundo.
El atardecer.
El sol ocultándose.
Era la primera vez en mucho tiempo que volvía a ver el sol, volví a respirar el aire fresco, sentir la brisa mover mi cabello.
Sentir la libertad…
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¡PERDON POR LA TARDANZA!, la verdad he estado bastante ocupada y solo tenía mitad del capítulo desde julio, y hasta ahora no había podido terminarlo. No tengo mucho que decir más que ya vimos cómo se van entrelazando las dos historias.
ACLARACION: recuerden que esto son saltos en el tiempo por lo que Bella nos cuenta esta en pasado, y lo Cullen en el presente, no desesperen que ambas historias están por encontrarse definitivamente.
Quiero agradecer a: ashleyswan, karen McCarthy y a soledadcullen por déjame sus comentarios, quiero decirles que me animan a seguir, y siempre me recuerdan que debo seguir hasta el final sin importar nada. Así que chicas este capítulos es de ustedes espero leer su opiniones y disculpen la tardanza. Agradezco también a todos lo que me añadieron a sus alertas y favoritos, sin ustedes esto no sería posible se los aseguro. déjenme sus opiniones, hipótesis, amenazas lo que quieran, que yo con gusto las responderé.
Espero que me sigan acompañando, tengo mucho planes, entre ellos terminar esta historia, y publicar unos oneshop que tengo guardados.
Gracias y nos vemos pronto.
PD: si la tesis no me mato (por cierto la aprobé con la máxima calificación) nada lo hará…
En mi perfil encontraran el link de mi Facebook para las que quieran estar en contacto conmigo, allí estaré subiendo adelantos y otras cosas de mis fics.
Perdón por cualquier falta de ortografía.
