La mayoría de los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, solo la historia y algunos personajes son de mi autoría…

Este capítulo tiene violencia y lenguaje vulgar que tal vez no sea del agrado de todos así que manéjese con discreción, aquí se justifica la categoría M del fic.

El Principio del Fin

Parte III

"En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre."

(Friedrich Nietzsche)

Pov Bella.

Agosto 2014…

Era la hora de la reivindicación, había llegado el momento que tanto había deseado. La emoción y la ansiedad se mezclaban en una sola, realmente era un gran coctel de sensaciones, esto sería épico, sería mi momento de suprema felicidad, una felicidad que obtendría mediante uno de los placeres más grandes que podía experimentar el ser humano, la venganza. Esta sensación era lo mejor y eso que aún no había hecho nada.

Después de todo no sería tonta, no tendría nada por sentado, todo debía ser calculado fríamente, después de todo eran muchos contra mí, y ellos tenían las de perder, pero nada sería a la ligera todo había sido planeado con mucha precisión. Había estudiado planos del edificio, robado los códigos de seguridad, había tomado medidas precisas para deshacerme de todos los que estarían dentro hoy, ya que esta noche el lugar está lleno, así que no lo retrasaría más llevaría a esos bastardos al infierno. De algo me había servido prepararme para mi fallido escape la vez pasada, quien diría que toda la información que había logrado reunir serviría ahora no para escapar sino para entrar.

No iba a poder contra todos, además de que alguno podría escapar, y eso no podía ser, lo que llevaba a la otra parte del plan y a mi inesperado benefactor y compañero.

El cual acababa de aparecer.

— lo has hecho, conseguiste lo que te pedí.

— ya está listo, el sistema de aire acondicionado está conectado a tu pequeña sorpresa— respondió —nadie saldrá de allí, tendrás treinta minutos antes de que el gas se libere en los conductos de aire, las cantidades son letales, así que si no quiere volver a morir tendrás que hacerlo rápido.

— Si eso funciona como dices creo que acaba de superar a Hitler, esto será la máxima cámara de gas— dije, y una cámara de gas no estaría completa sin ácido cianhídrico, era genial que me gustara la historia ya que había recreado la cámara de gas perfecta, los nazis me envidiarían. — bien entrare, hare lo que tengo que hacer y saldré pan comido.

—si te atrapan no hay segundas oportunidades.

—Lo sé ya me lo dijiste — en su muy psicópata explicación por cierto.

—solo lo confirmo.

—esta copiado, ya lo entendí. — estábamos en la puerta trasera del hotel abandonado que servía de fachada para toda esta operación. Si quería que el plan funcionara a la perfección tenía que cerrar las dos únicas puertas que eran las vías de escape del lugar, y eso solo se lograba si acedia al sistema de seguridad. — no fallare.

—Eso espero. —Dijo mostrando un pequeño botón rojo, para luego oprimirlo— tus treinta minutos están corriendo ya.

No perdí tiempo y entre por la puerta, esta era una salida de emergencia así que no tuve que preocuparme por la seguridad en esta, creo que lo bueno de tener una operación ilegal en una ciudad fantasma era que no tenías que preocuparte mucho por la presencia de intrusos.

Seguí avanzando por los pasillos, logre evadir la seguridad lo suficiente, entre en las celdas de castigo ya que estas comunicaban con uno de los pasillos que llevaban a la arena. Escuche voces por lo que me pegue más a la pared más cercana encontrando un extintor y un hacha, bien eso me serviría.

Camine despacio para no ser detectada.

—tenías que empezar con sensiblería hermano, después de todo lo que habíamos pasado— dijo una voz que reconocí como la de uno de los guardias— tenías que recordar las reglas, ellas son solo objetos que sirven para darle dinero al jefe, son mujeres muchas hay. Pero tú tenías que sacar tu lado humano con la puta americana. Y ahora mírate, ella está muerta y tu muy pronto la seguirás.

Me fui acercando más a la voz, hasta mirar en la celda de castigo. Vaya y que sorpresa me lleve, Grigorii estaba esposado en el potro de tortura, su espalda totalmente destrozada por lo que podía ver él era una masa sanguinolenta de lo que solía ser. Esto sí que era nuevo, él nunca me había ayudado, claro me había enseñado a defenderme y todo eso pero al fin de cuentas eso era solo para que yo les generara las divisas que querían.

Vi como el guardia se ponía de pie con un arma en una mano, y supe lo que venía; No hacía falta ser un genio. No sabía lo que me había motivado, para hacer lo que hice a continuación pero lo hice, me aproxime rápidamente detrás del guardia y clave con todas mis fuerzas el hacha en la unión entre su hombro y cuello, el tipo apenas y tuvo tiempo a mirarme al momento de caer y desangrarse en el sucio suelo de la celda. Tome su arma, la cual solo tenía una sola bala. Y mire a Grigorii agonizante como estaba, mentiría si dijera que no me causo una mezcla entre satisfacción y pena. Que había hecho este hombre para que lo castigaran de tal manera.

Me acerque, por una insana sensación quería ver su rostro, quería ver la miseria y el dolor reflejado en él. Quería contemplar su sufrimiento. Así que me coloque frente a él y lo mire, su cabeza esta baja, y parecía no haberse dado cuenta de mi presencia, continuaba vivo pero respiraba con dificultad.

No había nada que hacer, dejarlo aquí o si en algún momento por mi cabeza pasara la ridícula idea de tratar de sácalo, no sobreviviría. No podía hacer nada además de… hacerlo más rápido.

En ese momento como si el leyera mis pensamientos alzo la cabeza, y me miro.

—vaya pero a quien tenemos aquí. — Dijo y me pareció escuchar una risa en su voz— sabía que eras dura, aunque no me imagine que tanto…—tosió y vi la sangre gotear de su boca.

— Estas muriendo —respondí — te mentiría si te dijera que siento lo que te ha pasado, después de todo eres un maldito hijo de puta, que destrozo no solo mi vida si no la de muchas otras antes de mí.

El guardo silencio.

— solo quisiera saber una cosa, acaso una muy pequeña parte de ti, una mínima parte esta arrepentida de todo el dolor que causaste.

— No todos tenemos elección, primor —dijo —yo nací para esto, y tu bueno tuviste mala suerte pudo pasarle a cualquiera.

— sabes te dejare aquí, y sufrirás esperando una muerte larga y dolorosa —respondí, claro que no viviría mucho tiempo cuando el gas se dispersara en el lugar— tengo cuentas que atender con tu jefe.

—con que buscando venganza, lamento decepcionarte, pero aunque lograras acércate al hombre y acabar con el nunca podrías salir.

— para tu información, tengo todo resuelto, porque si no estaría aquí voy a acabar con todo esto, con todos, nadie va a sobrevivir.

—pareces muy confiada, es que hiciste un pacto con el demonio o algo.

— Eso es exactamente lo que hice —le sonreí ya que sinceramente había acertado — ahora si me disculpas me iré, tengo cosas que terminar.

Empecé a alejarme, no podía seguir perdiendo el tiempo.

—espera…

—ahora que quieres, estoy ocupada

— Si es verdad que has venido a matarlos a todos, hay algo que tienes que hacer primero.

— A ver ¿y que sería eso?— pregunte

— mátame.

— ¿Qué?

— Si, como lo oyes si realmente estas decidida a matar a todo aquí, vas a tener que comenzar conmigo.

— no voy a ponértelo tan fácil, quiero que sufras — le dije — es lo mínimo que mereces, después de todo lo que has hecho. Dame una razón por la que yo debería, hacerte las cosas más fáciles.

Me miro seriamente.

— Porque yo habría hecho lo mismo por ti— dijo con seriedad — si estuvieras en esta situación no dudaría, en seguida lo haría, no soy tan sádico como parezco ser, pero tenía que hacer las cosas así, esto es lo que soy, nunca pude tomar una verdadera decisión por mí mismo, siempre fue por orden de otro. Te lo pido, déjame elegir. Quiero que sea a mi manera.

No dije nada, que podía decir.

— es lo único que quiero. Por favor quiero que seas tú.

Como negarme, era su última voluntad.

— está bien lo hare rápido.

— Si eso quiero.

Me puse a sus espaldas iba a dispararle por detrás, un tiro certero en su cabeza…

—espera.

—ya te arrepentiste.

— Claro que no

— Entonces que pasa ahora.

— hazlo de frente, quiero que lo último que vea sea a ti.

— Estás loco — le respondí

—solo hazlo.

Volvía frente a él, y coloque el arma frente a su cabeza.

—Aun puedes arrepentirte— le dije

— No, hazlo de una vez.

Me tomo un momento decidirme, esta no era mi elección, esto era lo que él quería y como él me había hecho un favor en este mundo retorcido, yo le haría uno a él.

No me detuve más a pensarlo, simplemente apunte y jale el gatillo.

Se hizo el silencio total, yo solo mire al hombre muerto, la sangre cayendo al piso.

Gracias Grigorii, en este mundo retorcido supongo que estamos a mano.

Lo contemple una vez más, tomo el hacha y seguí adelante.

Continúe por los pasillos, no podía detenerme a pensar, eso lo dejaría para después. Evadí a los guardias en la medida que me fue posible, claro tuve que matar a un par, otra vez utilizando el hacha, mientras que a otro lo estrangule con un cinturón de su colega muerto. Después de bastante al fin alcance la arena principal, la piscina que me había visto matar a tantas mujeres.

Aunque no fue mi lado sentimental lo que me hizo detenerme a observar, no más bien fue el cuerpo que flotaba en la piscina, el cuerpo de alguien que conocía muy bien. Era Sonya, esa pobre chica había sido forzada a participar en esta barbarie, y no había sido lo suficientemente fuerte para poder sobrevivir; y era mi culpa, la chica me había ayudado y ahora pagaba las consecuencias.

Lo siento Sonya, prometo que volveré por ti, pero ahora tengo que buscarlo y hacerlo pagar todo esto.

Emprendí mi camino nuevamente por la red de pasillo, vi el salón que se usaba como gimnasio, vi a los guardias y a varias de las mujeres allí, pero no me importo, seguí mi camino hasta llegar a la oficina del maldito hijo de puta.

Entre con fuerza esperando encontrarlo en su silla, pero el lugar estaba vacío, así que me prepare, sabía que si venía acompañado sería casi imposible cumplir con mi objetivo, así que debía actuar más con inteligencia y menos con impulsividad. Tome de su escritorio un pisapapeles bastante pesado y luego espere detrás de la puerta, solo era cuestión de tiempo, tiempo que sabía no me sobraba pero tenía que hacer esto o nunca podría estar en paz, lo único que me daría la tranquilidad seria la sangre de ese hombre en mis manos.

Espere hasta el momento en que se abrió la puerta ya estaba preparada para todo, aguarde hasta estar segura de que era el, entro en la habitación y cerró la puerta, estaba más que segura de que era el, así que sin pensarlo me abalancé contra él y golpee su cabeza con el pisapapeles hasta que cayó al suelo con un ruido sordo. Hora de comenzar con la diversión.

Sabía que el malnacido guardaba cadenas y todo tipo de materiales de tortura no solo en su habitación ni no también en su maldita oficina, así que busque las cadenas que más de una vez utilizo conmigo, justicia poética.

Moví su cuerpo hasta posarlo sobre su escritorio, quedo acostado sobre el con los brazos y piernas separados, coloque las cadenas alrededor de estos, además de pasarla sobre su abdomen para mantenerlo bien sujeto, no me arriesgaría a que escapara; el tiempo era muy corto como para divertirme como realmente quería, pero supongo que tendría que conformarme; una vez que me asegure de que estaba bien sujeto busque el jarrón con agua y la tire sobre él, se removió y despertó luchando por zafarse, lástima que no conseguiría lograr.

— ¡te quedan las cadenas!

— ¿Qué mierda? se supones que tu estas muerta.

—Si larga historia, pero para resumir, no quise morir sin haberte llevado conmigo primero deberías sentirte alegado —respondí sarcásticamente —todo es por ti.

Siguió forcejeando.

— Yo no haría eso de ser tú— le dije y le mostré el hacha —el ruido me molesta. Ha y otra cosa no pidas ayuda, como tú mismo me ilustraste nadie vendrá a ayudarte, nadie podrá oír tus gritos, así que saltémonos la escena de histeria y esas cosas y vayamos a la verdadera diversión.

— no saldrás de aquí con vida maldita perra.

— te diré un pequeño secreto, nadie de aquí saldrá vivo, ¿quieres saber porque?— le pregunte de todas maneras daba igual que quisiera no escuchar la respuesta ya que igual se lo diría— tengo una pequeña sorpresa que se activará en unos cuantos minutos y matara a todo adentro. Nadie escapara y con eso se termina toda tu mierda.

—eres más ilusa si piensas que esto se acaba con destruirme, pues nos solo estas cortando una cabeza putita, pero saldrán más, hay millones de los nuestros, esto nunca se acabara.

— Talvez nunca se acabe, pero te aseguro que destruiré todo lo que has creado, que voy a acabar con todos ustedes, y voy a disfrutar de sobremanera con ello.

Mire hacia uno de los extremos de la habitación y me encontré con la consola de seguridad del lugar.

— Pero mira posiblemente me allá hecho el trabajo más fácil— fui hasta la computadora principal y accedí a ella, si bien tenia códigos estos no representaron una amenaza para mí, busque entre los archivos lo que quería, nombres y más nombres de los que estaban involucrados en esta mierda, tome un pendrive de entre sus cosas y copie toda la información, además accedí al sistema de seguridad cambiando todas las contraseñas y programando el cierre completo de las salidas del complejo, ahora una vez saliera nadie podría hacerlo después. Vi el control remoto que se usaba para el cierre inalámbrico, si el hijo de puta cerraba desde su oficina a todos en el maldito lugar.

—bueno una vez ya hecho lo que tenía que hacer— le dije blandiendo el hacha sobre el —es momento de que me encargue de ti; ahora solo tengo que decidir, ¿derecho o izquierdo? ¿Qué te gustaría perder primero?

El solo me miro, y si las miradas mataran yo habría caído muerta allí mismo.

— talvez si me suplicas…no, no dejare de hacer esto, pero si suplicas posiblemente sea más rápido.

—No voy a suplicarle a una puta como tú.

— Vamos suplícale a esta puta.

Nada. Hasta el final.

Tome el hacha con fuerza y la clave en su pierna izquierda, y me regodee con el grito de dolor que lanzo.

—y ahora estás listo para suplicarme. ¡Ruégame que tenga piedad!

— ¡Muérete!— grito

— Respuesta incorrecta —digo y ahora voy a su otra pierna, y ¡oh! Que maravilloso son sus gritos. — nada que decir

— ¡MALDITA PUTA!

Hay que seguir, ahora voy a su brazo izquierdo. Nunca me voy a aburrir de sus gritos, demonios, ojala tuviera una grabadora así podría conservarlos para que me arrullaran por las noches.

— Aun te queda un brazo — le informe — no vayas a desmayarte ahora, sé que has pedido mucha sangre y todo, pero no hagas algo tan marica como desmayarte.

Fui por el brazo derecho.

—ahora solo queda algo más, ¿algo que quieras decir?

— Te veré en el infierno

— ¡allí te veré!, espérame sentado.

Con más fuerza que nunca, corte su cuello, separando así su cabeza la cual cayó al suelo. Y entonces me di cuenta de una cosa. Los que dicen que la venganza es mala y te consume estaban totalmente… equivocados, esta era la mejor sensación de mi vida, ¡acababa de matar al maldito que desgracio mi vida!

Así que no lo pensé y seguí cortando su cuerpo, ¡que felicidad!

Ya es suficiente— escuche su voz en mi cabeza— te quedan diez minutos.

— Aguafiestas — pero tenía razón, ya me había divertido bastante.

Bien había otro cabo que cerrar, fui hacia la consola y clave el hacha en ella, no podía permitir que reiniciaran el sistema o algo. No iba a fallar a estas alturas.

Fui hacia la puerta, pero antes de salir mire el cuerpo desmembrado, y la satisfacción no me abandono.

—púdrete maldito.

Bien es hora, Salí con el hacha dispuesta a matar a quien se me atravesara, el tiempo corría en mi contra así que corrí por los pasillos.

Patee a varios guardias, y mate a otros, me abría paso hasta llegar al lujoso vestíbulo donde vi a los hijos de putas que colaboraban con esto, hombres y mujeres que pagaban por ver los actos de barbarie que aquí se cometían, cuanto me gustaría cortarles la cabeza a todos, pero no tendrían el honor, ello morirían como a las mujeres que se ahogaron en la arena.

Corrí entre esos locos con los guardias pisándome los talones, hasta llegar hasta la puerta de salida en el lobby del antiguo hotel. Corrí lo más rápido que pude, sentía a más de un guardia jalarme, aunque ninguno logro detenerme. Llegue hasta la puerta y la cerré apenas Salí, sentí a los guardias disparar contra la puerta. Pero era inútil era una puerta reforzada.

—En su cara imbéciles— presione el botón que tome de la oficina y escuche todos los cerrojos correrse el complejo quedo cerrado.

Salí y me senté en las escaleras del viejo hotel.

—Justo a tiempo— dijo el demonio llegando hasta donde estaba— creo que te has divertido bastante.

— Gracias por esta oportunidad— respondí

— Tienes…— dijo señalándome.

No entendí a que se refería, así que me mire en el aguar verdosa de la fuente del hotel al mirar mi reflejo lo entendí, mi ropa, y mis manos estaban ensangrentada, en otra época el mirar, el oler el siquiera estar cerca de la sangre me habría hecho desmayarme, pero ahora el mirar las sangre escurrir por mi cuerpo, saber a quién pertenecía esta sangre; solo me causaba una sensación de paz.

— bueno ya terminaste, así que es hora de irnos

— espera, tengo algo nuevo que proponerte— dije

— No hay segundas oportunidades

— lo sé, solo es una pequeña propuesta. Te conviene.

Lo pensó.

—has logrado captar mi interés, que propones.

— Te lo diré cuando hallamos terminado aquí. Pero te adelanto que amaras mi propuesta.

— Ya lo veremos Isabella Swan, ya lo veremos…

Claro que sí.

Este solo era el principio del fin…

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NOTA:

Bueno esta vez casi ni me tarde, me duele el cuello, pero lo logre quería actualizar desde hace días así que estuve trabajando posiblemente en el mejor capitulo que he escrito hasta ahora, estoy muy orgullosa de este, realmente él lo que quería capturar en la historia, es lo máximo.

Así que no tengo mucho que decir, más que espero que lo disfruten, si fue un poco sádico, pero realmente es así con tiene que ser Bella Swan ahora.

Quiero agradecer a: Nora y Melina por dejarme sus comentarios, gracias muchachas espero haber cumplido con ustedes, este cap está dedicado a ustedes, gracias a todos los que me añadieron a sus alertas y favoritos.

Espero que me dejen sus opiniones. Y espero que les guste este capi tanto como a mí me encanto escribirlo.

Perdón por cualquier falta de ortografía.

En mi perfil encontraran el link de mi Facebook para las que quieran estar en contacto conmigo, allí estaré subiendo adelantos y otras cosas de mis fics.