La mayoría de los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, solo la historia y algunos personajes son de mi autoría…

Este capítulo tiene violencia y lenguaje vulgar que tal vez no sea del agrado de todos así que manéjese con discreción, aquí se justifica la categoría M del fic.

Sin Piedad

"Piedad por el culpable es traición al inocente"

(Ayn Rand)

La noche se cierne sobre New York, la oscuridad esta lista para darle caza a otro malnacido.

En esta ocasión me vi atrapada en uno de los eventos sociales de los hombres más ricos de la ciudad, quien diría que un simple cocinero llegaría a tener una fortuna con el sudor de su frente; pues eso era más que mentiras todo el dinero que el hijo de puta había conseguido había sido debido a los multiplex negocios sucios en los que estaba involucrado. Pero aun así me impresionaba, como era posible que la propia justicia hiciera caso omiso a lo que era más que obvio, como no se daban cuenta de que este hombre se hizo rico a consta de vidas humanas. Eso solo demuestra que este mundo esta corrompido por la maldad.

Lo peor es que creían que yo era la del problema. Todos los que han caído por mis manos eran culpables, yo no he tomado la vida de ningún inocente. Todos han sido escorias.

Y como escoria tendrían que acabar.

Es por eso que estaba aquí a las afueras de la mansión Compton, para reunirme con un viejo conocido. El tradicional baile de máscaras, y no cualquier clase de máscaras si no mascaras venecianas, vaya todo alrededor estaba rodeado de lujos, todo comprado con el dinero que había dejado la tortura a otras personas, me pregunto si tal vez en algún momento sentirán una pisca de remordimiento por las vidas que han destruido.

Tenía que parecer parte de los invitados hasta poder alcanzar mi objetivo, o mejor dicho objetivos, en esta fiestas esta más de un maldito hijo de puta, traficante, pedófilos, esclavistas entre las mejores cosas de la sociedad, nótese mi sarcasmo claro está. Así que en vez de una alimaña acabaría con varias de una sola vez. Tenía que admitir que sin la brillante ayuda de Darth no habría llegado a nada, sabía que teníamos un trato y que nuestro aguante el uno por el otro tenía sus límites pero hacíamos un raro y perturbador equipo de muerte así que mientras funcionara, todo estaba bien.

— Todo está listo, ya termine con el sótano según lo acordado — comento mi espíritu apareciendo en ese momento

— Gracias, ahora supongo que me toca a mí, lo trajiste.

Me mostro una pequeña botella con un líquido rojo.

—Esto servirá a tus propósitos.— respondió

—Perfecto simplemente perfecto, nos vemos adentro.

Espere fuera hasta que note que la fiesta estaba en su apogeo y fue hora de entrar, me deslice por la puerta del servicio, estaba vestida acorde con la situación, mi vestido totalmente negro, y la máscara con un antifaz dorado y plumas iba a la perfección que la ocasión del maldito.

Cuando entre al lugar pude observar a la gente disfrutar, vaya si era una buena fiesta, no se había escatimado en nada después de todo. Trate de pasar desapercibida hasta poder dar con el malnacido, aunque sabía que el malnacido tendría una pequeña reunión con otros de su calaña así que me tocaba esperar y familiarizarme con la casa. Seguí deslizándome por los pasillos de la mansión hasta que por fin di con el lugar donde se daría la reunión, escuche unos pasos por lo que me escondí tras las enormes cortinas y así escuche algo que me favorecería.

—debemos llevar las bebidas a los invitados del señor mientras él está en la fiesta, debemos mantenerlos lo mas cómodos posibles antes de que él llegue entendido— escucho a una sirvienta hablarles a unas jóvenes, pero que interesante, así que él se les uniría luego a sus invitados, pues tendría que hacer que estos estuvieran en ambiente. Seguí a las chicas hasta llegar a la cocina, allí tenían preparada una bandeja con copas y canapés, no lo pensé, me aproxime a estas y coloque una gota de la poción que me dio Darth en cada una de ellas además de que el vino y en los canapés, no iba a permitir errores. Luego me oculte nuevamente y vi como las chicas llevaban todo. Bien ya tenía eso cubierto, ahora debía que vigilar al muy miserable.

Nuevamente volvía al salón, solo de ver tanta mierda me estaba doliendo la cabeza, era demasiado para mí, mucha falsedad, todos buscando congraciarse con un maldito miserable que había logrado todo esto en base a vidas humana y aun peor vidas de niñas inocentes.

Al fin lo vi bajar las escaleras en compañía de una mujer que parecía no conocía el brasier, santo cielo apenas y esa tela podía con sus pechos. La compadecía era más que obvio que el miserable no la tenía por su inteligencia si no por su enorme pechonalidad.

Volviendo al asunto aunque me era casi imposible dejar de mirar esas cosas que desafiaban la gravedad. Bien lo admito ahora veía la utilidad de la mujer, era denigrante pero efectivo. Ahora si concéntrate, sabía que en cualquier momento se reuniría con sus socios los que esperaba ya estuvieran fuera del combate.

Esto era más que aburrido lo tenía que decir, el tipo llevaba más de media hora en esta mierda, y yo a una distancia razonable estaba observándole; esperando. Sabía que tarde o temprano se reuniría con sus socios y luego yo haría lo mío. Fue entonces que lo hizo, al fin lo note escabullirse por el pasillo, así que lo seguí a distancia. Lo vi abrir la puerta y me escabullí en la habitación con el cerrando la puerta detrás de mí.

—Pero que mierda— Lo oí decir mientras miraba a todos los tipos que estaban tirados en la habitación, se volteo para verme frente a el obstruyendo su única vía de escape— ¿Quién eres tú y que haces aquí?

—Tan pronto te olvidaste de mi — dije quitándome la máscara — Eso es muy descortés, yo no he podido olvidarte Jonás, no ha pasado un maldito día sin que deje de pensar en ti.

—Tu deberías estar muerta

—No siempre las cosas salen como se planean.— le respondí, aunque no sé si llego a escuchar eso ya que Darth apareció tras él y lo golpeo dejándolo inconsciente.

—Tenías que llegar y arruinar mi momento dramático.

—Era ahora o nunca, no te quejes.

—Vas a quitarle la diversión.— le reproche— pero qué más da, ya que estas aquí ayúdame a llevarlos al sótano, no quiero que se pierdan la sorpresa electrizante que les has preparado.

—Eres tan mandona y fastidiosa.

— ¡Claro que no!, y te ordeno que te retractes…

— ¡Mandona!

— ¡VETE A LA MIERDA!

Se volteo y comenzó a arrastrar el cuerpo de Jonás, aunque quería parecer molesto sabía que no era así, él estaba disfrutando de esto tanto o más que yo. Aunque aún la verdadera diversión no había comenzado.

Pero ya lo haría y seria sublime para mí, aunque para ellos no tanto…

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Había sido un camino largo, habíamos tenido que llevar a nueve hombres hasta el sótano y amarrarlos antes de que despertaran, no era que no fuéramos capaces de controlarlos si llegaran a despertar, pero sería más complicado si eso pasara. El caso es que ahora todos estaban amarrados y Jonás era el protagonista, sentado es su gran trono, quiero hacer constar que el trono era una silla eléctrica que habíamos improvisado, unos cuantos cables de alta tensión unas placas de metal, unos grilletes y voila una silla eléctrica casera, a veces me impresionaba hasta a mí misma.

Ahora comenzaba lo bueno.

—Despierta!— el imbécil ni se inmuto— Vamos maldito animal rastrero, ¡Despierta de una maldita vez!— esta vez comencé abofetearlo hasta que al fin resulto.

—Que mierda — dijo al verse atado— desátame maldita perra.

— ¿Y si no que?— le respondí —aquí no tienes como amenazarme.

— ¡Suéltame!

—Te diré algo si respondes unas dudas que tengo, hare que esto pase pronto.

—Vete al infierno

—Pronto estaré allí no desesperes.— dije y tome uno de los cables de alta tensión — pero mientras que tal si nos divertimos un poco.— presiones el cable dándole una descarga; sus gritos no se hicieron esperar.— Duele verdad, imagina eso multiplicado por mil y aun así no llegara ni a la mitad de lo que yo he sufrido, sufrimiento del que fuiste cómplice y voy hacértelo pagar.

Volví a electrocutarlo. Ver su rostro desfigurado por el dolor aliviaba un poco el sufrimiento por el que yo había pasado; sabía que era imposible que el dolor por el que mi alma estaba pasando se fuera, pero en este momento mirándolo sufrir me sentía mejor. Esta soy yo viviendo de momento en los que el placer sádico me satisface.

Y sí que es sádicamente gratificante.

—Que tal, no te vayas a morir aun, tengo algo que preguntarte.

—MUERETE.

— ¿eso es una no?

— ¡PUDRETE PERRA!

—Creo que no quieres cooperar, será que quieres una descarga más— volví a electrocutarlo con el cable, sabía que después de unas pocas veces me daría lo que quisiera, después de todo nadie puede resistir dosis elevadas de dolor.— Vamos solo es una pequeña pregunta.

— ¿Qué mierda quieres?

— ¿nunca te has sentido culpable?— pregunte con seriedad— alguna vez pensaste en las vidas que has destruido, no solo te hablo por la mía sino por la de todas esas chicas, en su gran mayoría mujeres inocentes, ¡algunas incluso eran niñas!, es que acaso nunca sentiste un poco de compasión por ellas, por mi…

Entonces hizo lo último que imagine que haría, comenzó a reírse.

— ¿Compasión?, ¿pena?, ¿culpabilidad?— pregunto mientras continuaba riendo— ¿Qué son esas cosas?, por favor, todo fue por dinero; no me interesa tu dilema moral si el sufrimiento de nadie. Mientras yo obtenga lo que quiero, nada más importa, ni tu ni alguna de las putas que vinieron antes de ti, es así de simple.— guau, supongo que no me esperaba esto, sabía que eran malas personas, sabía que nada podría siquiera llegar a justificar todo el dolor por el que habíamos pasado, pero el hecho de que no tuviera ninguna clase de arrepentimiento me hizo entender algo que no había contemplado en realidad, tal vez yo no era el verdadero monstruo en todo esto. —Que en serio creías que te pediría perdón, pues no te aseguro que lo volvería hacer, no solo hoy sino mañana y siempre. No puedes contra nosotros, si nos destruyes pronto vendrá otro y otro esto nunca se acaba.

—Yo hare que acabe.

—Nunca podrás corta una cabeza y dos más vendrán a remplazarla; el mundo está corrompido desde la raíz.

—No solo el mundo Jonás— le respondí— tu estas completamente podrido, me das asco a niveles que jamás imagine que existieran.

—Que alago; has lo que tengas que hacer no voy a suplicar…

Volvía a electrocutarlo, una y otra vez hasta perder la cuenta, pero no suplico.

—es todo lo que tienes— dijo temblando.

—Esto se acabó.

Le asentía hacia Darth, el cual abrió la llave de paso del agua, haciendo que el lugar comenzara a inundarse con los hombres amarrados y Jonás atrapado en la silla.

—Me alegra que hayas disfrutado tanto de tu inmunda vida, porque esta termina aquí.— subí las escaleras colocándome fuera del alcance del agua y solté el cable, los vi retorcerse a todos mientras eran electrocutados hasta la muerte.

Mientras estaba allí mirándolos morir la sensación de alivio se apodero de mi supongo que más que placer sentir que le daba un final a su maldad, a eso que el creo me daba cierto confort, no era mucho si se consideraba todo lo que se había perdido pero era algo.

—Que ocurre ahora — pregunto Darth llegando a mi lado.— creí que estarías más feliz.

—No lo sé, supongo que no tome en cuenta lo realmente podrido que estaba este mundo, una parte de mi creía nosotros éramos los monstruos, pero me equivoque; nosotros estamos en pañales en comparación con estas alimañas.

—El mundo es como es Isabella Swan, siempre fue así cuando tú estabas en él y siempre será así cuando tú te hayas ido.

—Supongo que tienes razón, esto es inútil.

—No del todo— aclaro— El mundo seguirá, la gente correcta e inmunda continuara existiendo; pero personas buenas se habrán salvado por lo que estás haciendo, quizás sea poco o mucho no lo sabemos pero esta noche una joven llegara a su casa a salvo, una madre estará con sus hijos y lo mas importante niñas seguirán siendo niñas en sus hogares con sus familias porque tu estas detenido a esta gente o mejor dicho a estos monstruos.

Me quede perpleja no imagine que mi espíritu psicópata podía llegar a decir cosas realmente sabias.

—Sabes Darth tal vez no eres tan mal tipo— le dije picándole.

—No lo divulgues.

—Guardare tu secreto, gracias.

—Como sea, ya vámonos.

—Si ya no hay nada que hacer aquí.

Subimos las escaleras y salimos del edificio antes de que alguien se diera cuentas, la electricidad se había cortado debido al corto circuito del sótano, así que la gente no tardaría mocho en descubrir los cuerpos allí.

—Ya falta poco

—Si lo sé y mañana será otro día —Dije — Pero como dijiste hoy ambos hicimos una pequeña diferencia.

Ahora había que seguir.

Las cosas no cambiaban de un día para otro pero, al menos las pequeñas cosas marcan la diferencia en este mundo, y yo Isabella Swan seguiría marcando la diferencia por el tiempo que me quedara en este mundo.

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Nota.

Me disculpo por el retraso, por problemas familiares estuve alejada todo este tiempo. Pero ya regrese y estoy dispuesta a darle un final a esto que ya sabemos que lo merece.

Cada vez falta menos para el tan esperado reencuentro, pero de una vez les digo no esperen romance ni nada dulce que no lo van a conseguir. Que les ha parecido, espero sus comentarios chicos.

Quiero agradecer a: Bella Cullen Halliwell, bbluelilas, soledadcullen y a Hanna D. L, por haber comentado el capítulo anterior, además de a todos los que me agregaron a sus alertas y favoritos. También quiero agradecer a mis chicas en Facebook especialmente a Judy Camacho y a Soledad Santander por todo el apoyo que siempre me dan, chicas son un sol gracias.

Perdón por cualquier falta de ortografía.

En mi perfil encontraran el link de mi Facebook para las que quieran estar en contacto conmigo, allí estaré subiendo adelantos y otras cosas de mis fics.