SKYFALL
El Cielo Cae
Aquí les dejo el segundo capitulo, la historia se narrara en dos tiempos. Se desarrollara en la actualidad (año 2006 actualidad de la historia) y a partir del quinto libro.
Meteré cosas de los libros y/o cosas de las películas para desarrollar la historia y claro inventos míos pero sobre todo será invención mía (jejeje xD)
Todos los personajes pertenecen a J.K Rowling y todo eso.
Disfruten!
Capitulo II
Libro 5
"Cuando el cielo cayo fue en donde empezamos….a miles de kilómetros y en polos opuestos"
-¡CERDOS! ¡MALDITOS TRAIDORES! ¡LARGO DE MI CASA!- La vieja anciana gritaba con desespero tratando de arañar con sus uñas en forma de garras a quien se dejara pero era imposible hacerlo cuando se es una pintura.
-¡Cállate de una buena vez, maldita bruja!- grito Sirius mientras salía de la cocina, lugar donde hacia unos minutos la orden del fénix había tenido su reunión.
Corrió a tomar la cortina que la señora Weasley recién había soltado.
-¡Kayla, ven a ayudarme!
Detrás de Harry apareció Kayla, hija de su padrino, quien corrió al llamado de su padre y que con gran esfuerzo entre dos lograron cerrar la cortina.
Ambos con la respiración entrecortada miraron a Harry y este pudo notar de mejor manera el parecido entre padre e hija. El mismo tono de cabello, aunque el de Sirius se veía mas opaco, casi gris y el mismo color de piel; los rasgos aristocráticos característicos de los Black, sin embargo entre mas los mirabas y comparabas se hacían mas evidentes las diferencias. Y lo que las hacia mas notorias era el aspecto de Sirius, un aspecto que preocupo a Harry, el sabia que Sirius en sus mejores años había sido conocido como el merodeador mas guapo, con sus ojos grises y cabello negro azulado y con ese toque rebelde que le hacían justicia sin embargo ahora su rostro reflejaba todo lo que había vivido, pudiera ser que físicamente ya no estaba en Azkaban pero su alma se había quedado ahí.
-Hola, Harry- dijo por fin su padrino, su voz sonaba monótona, aburrida.- Veo que ya conociste a mi encantadora madre.- continuo diciendo mientras caminaba hacia Kayla y posaba su brazo sobre los hombros de Kayla.
-¿Tu madre? Pero, ¿Qué hace un retrato de tu madre en el cuartel general?.- contesto Harry sorprendido.
Sirius sonrió de manera triste y respondió.- Esta es mi casa, bueno casa de mis padres. Se la ofrecí a Dumbledore como cuartel general para la orden, ¿Acaso nadie te lo dijo?...Kayla, ¿Por qué se lo dijiste?.
Dijo molesto mientras miraba a su hija, quien molesta se quito el brazo sobreprotector de su padre avanzando unos pasos hasta quedar enfrente del hombre.
-No lo había visto hasta hace rato que me llamaste. Todos estaban reunidos en la habitación de los chicos, todos menos yo porque aunque insistas en que no es verdad, es obvio que no les agrado, y de todos modos estaba en mi habitación.
-Kayla, no digas idioteces…- la aludida levanto la mano para cortar el discurso de su padre que ya se sabia de memoria e interrumpiéndolo siguió hablando.
-Como sea, lo que digo es cierto.- Hermione y Ron se miraron entre ellos y bajaron la mirada.
-No quiero seguir hablando de esto, ¿De acuerdo? Tengo hambre así que cenemos de una vez para que pueda irme a mi cuarto- Y diciendo esto entro a la cocina.
Harry se había quedado mirando con la boca abierta toda la escena, miro a Sirius masajearse el puente de la nariz buscando la paciencia que no tenia.
-Chicos, se que las amistades que frecuenta Kayla no son las mejores pero denle una oportunidad- dijo el hombre mirando a los adolescentes.
-Lo sentimos, de verdad.- empezó a hablar Hermione pero Sirius la interrumpió.
-Solo inclúyanla, por favor.- dijo con la voz aun mas cansada.
Los chicos asintieron al mismo tiempo.
-Bueno, entremos a cenar de una vez.- Sirius suspiro. Toda su vida siempre había rechazado rotundamente la posibilidad de ser padre y ahora se encontraba lidiando con una adolescente no es que no amara a su hija es solo que las circunstancias en las que se encontraba su vida no eran las mejores para poder empezar a recuperar los años perdidos con Kayla.
-Me alegra mucho verte, Harry.- dijo mientras se forzaba a sonreírle a su ahijado.
-A mi también me da gusto verte otra vez, Sirius.- contesto Harry, se sentía un poco desilusionado con la manera en la que su padrino lo trataba, esperaba un recibiente mas cálido después de la escena de gritos que había hecho hace un rato.
Ambos entraron a la cocina donde las evidencias de la reunión eran desaparecidas por Bill, uno de los hijos mayores de los Señores Weasley, y por Tonks quien iba tropezando por ahí.
-Si quieren cenar antes de las 12 de la noche, ayuden- aclaro la señora Weasley mientras sacaba víveres de la vieja repisa.
-Yo la ayudo, Señora Weasley, dígame que hacer y lo hare-. Se ofreció Kayla mientras se paraba de un brinco al ver que Harry y su padre se acercaban a tomar sus asientos a lado de ella. Sirius al notar esto rodo los ojos.
-Ha estado así de insoportable estas cuatro semanas- dijo dejándose caer pesadamente.
-Quizá solo quiera pasar mas tiempo contigo- respondió Harry.- ¿Desde cuando no se ven?
-¿En persona?
Harry asintió.
-Desde que salí de Azkaban, el mismo tiempo que tengo de no verte a ti. Hemos tenido comunicación por carta y por red flu como recordaras pero este es el mayor tiempo que hemos pasado juntos…..¡Hey, Mundungus! Creo le debes una disculpa a Harry.- cambio de tema tan rápido que el chico tenia la sensación de haberse mareado.
Mientras hablaba con el ladronzuelo su mente divagaba en el recuerdo de su encuentro con Kayla, la primera vez que la vio.
=Kayla corría con desespero, no entendía porque el profesor Dumbledore le había pedido que fuera a la biblioteca por un absurdo libro que de todas maneras no encontró y a esas horas de la noches, sabia que tenia el permiso del director para estar por ahí pero tenia la intención de no encontrarse con otro profesor y que la castigara, sobre todo el profesor Snape que le traía mal leche solo por ser hija de quien era, entendía como se sentía Harry ya que ambos pasaban por la misma situación con el profesor de pociones.- Vamos, Kayla. No te distraigas.- se regaño a si misma
Kayla pudo ver al director ir a la dirección contraria de la enfermería.- Que raro.- pensó ella sin embargo se detuvo frente al anciano.
-Profesor, no encontré el libro que me pidió , lo siento.
-¡Oh, no te preocupes, pequeña! Ya no es necesario-. Sonrió Dumbledore.- Ven, camina conmigo, hay algo que quiero que veas.
Caminaron por los pasillos del castillo en silencio, Kayla se sentía incomoda no porque no confiara en el director sino por toda la situación de por si extraña.
-Mi camino termina aquí, Kayla. Sigue de frente y encontraras una grata sorpresa. Y no olvides agradecerle al joven Harry-. Sonrió y dando media vuelta avanzo hacia su despacho.
Kayla obedeció y pudo ver a lo lejos a Hermione y a Harry.- Esta situación se esta poniendo cada vez mas rara-. Pensó
Enfrente de ellos estaba el hipogrifo Buckbeak y a lado de este había un hombre, se paro en seco y la respiración se le entrecorto. ¿Podría ser posible?
Kayla corrió por segunda vez en la noche, cuando estaba a poco de llegar sus pies se enredaron con la túnica y tropezó cayendo de bruces contra el frio piso.
El ruido que hizo al caer atrajo la mirada de los tres espectadores pero la mirada del hombre fue en la única en la que se enfoco.
-No es verdad….¿Kayla?- dijo el hombre acercándose a ella y ayudándole a levantarse.
Las lagrimas de la chica no eran solo de dolor por el golpe de haberse caído sino por el dolor que tenia en su corazón y que iba desapareciendo por fin, después de trece años, había conocido a su padre, Sirius Black.
Ambos se miraron y la única reacción que pudo tener Kayla fue golpear al hombre.
-¡Nos dejaste! ¡Después de tantos años!- grito mientras soltaba patadas y manotazos. Sirius solo se limito en abrazarla y esperar a que Kayla se desahogara.
-Eres la viva imagen de tu madre-dijo el hombre en un susurro. Esas palabras la petrificaron ya no pudo seguir pataleando y se dejo abrazar por su padre, ambos lloraban en silencio. Entre los brazos de su padre pudo ver a Hermione y a Harry quienes se habían quedado en silencio, no estaban sorprendidos por la revelación ya que el profesor Snape había soltado la bomba unas horas antes en la Casa de los Gritos para provocar a Sirius.
Kayla vio como Hermione lloraba conmovida ante la escena pero fueron los ojos de Harry los que buscaba. Cuando capturo la mirada de Harry en la suya dijo silencioso "Gracias" a lo que Harry respondió con un "De nada" igual de silencioso. Un cálido sentimiento se alojo en ambos esa noche "
Harry podía comprender a Kayla un poco, era obvio que lo que ella mas anhelaba era pasar tiempo con su padre, recuperar el tiempo perdido.
Dirigió la mirada hacia la chica, quien se encontraba frente al caldero removiendo lo que sea que se estuviera cocinando ahí mientras la señora Weasley le daba instrucciones.
-Muy bien, querida. Sigue removiendo por 5 minutos mas y ya estará.
-Si, señora Weasley-. Dijo Kayla con amabilidad sincera pero con la tristeza de haber sido grosera con su padre reflejada en los ojos.
-Trata de comprenderlo, querida-. Respondió la señora Weasley acariciando la mejilla de Kayla.- Dale tiempo a que se acostumbre a la idea de que ahora es libre y que tiene el tiempo para que tengan un lazo. Y si deberías de considerar lo que te dijo sobre esas amistades. Entiendo la razón pero querida, ese chico Malfoy no es bueno para ti.
La chica se sonrojo de manera violenta y forzándose a sonreír y derramar las lagrimas que amenazaban con salir de sus ojos.
-Gracias.-
-¡Oh, no es nada querida¡.- Sin mas la señora Weasley se alejo para empezar a servir la cena.
Kayla suspiro y con el dorso de su mano se limpio las lagrimas.
Trataría de poner mas de su parte para con su padre, habían perdido tanto tiempo por culpa de otros y ahora que tenían tiempo no iba a dejar pasar la oportunidad de tener una familia, aunque fuera una pequeña y rota como la que conformaban ella y su padre pero no entendía porque todos se aferraban a la idea de que su amistad (o eso era lo que ella creía que seguía siendo a pesar de que cada vez que lo veía algo revoloteaba adentro de ella) con Draco Malfoy fuera mala.
Sintiendo unos ojos que la miraban dirigió su vista al lugar donde provenía esa mirada que sentía, encontrándose con la verde mirada de Harry quien al darse cuenta que Kayla lo había cachado in fraganti se ruborizo de manera violenta al igual que ella pero ninguno de los dos rompió el contacto visual hasta que el sonido de un plato rompiéndose contra el suelo que había resbalado de los torpes dedos de Tonks hizo que desviaran la vista pero ese sentimiento cálido que competieron la noche que Kayla de reencontró con Sirius había resurgido en ambos esa noche.
Espero les este gustando, estare actualizando por la noche, aun no se cuantos capitulos vaya a tener jejeje.
Hasta pronto.
Cinthya
