Sailor Moon y sus personajes no me pertenecen

Capítulo 2

Estaba sorda. Sus oídos palpitaban, solo alcanzaba a escuchar un molesto zumbido. Intentó con todas sus fuerzas recobrar el control de su cuerpo pero fue inútil. Con cada movimiento que hacía, algo de su cuerpo le dolía. Estaba tan aturdida que ni siquiera sabía que parte de su cuerpo le dolía. Poco a poco el mareo se fue y rogó con todas sus fuerzas recobrar la vista rápido para buscar a Usagi.

Pudo ver una silueta a pocos pasos de ella. Su cabello largo y rubio delataba que era su amiga.

-¡Usagi! Su voz apenas sonaba a un eco. Apenas pudiendo colocarse en cuatro patas avanzó hacia su mejor amiga. Al llegar tocó su rostro e intentó moverla para despertarla.

-¡Usagi! ¡Despierta Usagi! Poco a poco pudo escuchar que recuperaba su propia voz. –Por favor…

Agradeció aliviada que Usagi subiera y bajara su pecho en señal que respiraba. Vio que pudo entre abrir sus ojos y solo pudo articular el nombre de su amiga con un hilo de voz. Minako notó que tenía la nariz sangrando, algunos pequeños golpes por la caída y su ropa toda sucia.

-No hables Usagi. Intenta mantenerte despierta ¿Okay?-. Minako no lo pensó dos veces y la cargó en su espalda para llevársela lo más lejos posible.

Aún con su cuerpo todo adolorido pudo levantarse. Sintió que sus poderes regenerativos lentamente hacían su efecto. Sus ojos volvieron a cegarse por la fuerte luz roja que emanaba el centro del parque.

Al verlo quedó atónita. El rayo rojo que había caído del cielo seguía estando allí. Golpeaba la tierra pero ya no hacía ruido. Era algo fuera de lo común, algo sobrenatural.

Pero no podía quedarse a averiguar que era, debía llevar a Usagi a un lugar seguro. Cargando el liviano peso en su espalda empezó a correr para salir del parque. Ahora solo su oído izquierdo pitaba de sordera y gracias a que recuperó el oído derecho pudo escuchar sonar su comunicador.

No podía correr y hablar por el comunicador al mismo tiempo. Tuvo que detenerse y abrirlo con un gemido de dolor.

-¡Minako! Grita Reiko. -¿Estás bi…? ¡¿Minako que te pasó!? ¡Estás sangrando!

La guerrera no se dio cuenta que un hilo grueso de sangre viajaba desde su frente hasta la pera goteando.

-Digamos que estaba en el lugar y momento equivocado. Masculla la líder. -¡Vengan al parque rápido! ¡Usagi está herida! Necesito ayuda.

-¡Quédate donde estás! Ordena su compañera. –Vamos de inmedia...

El rayo volvió a hacer el estruendoso ruido, Minako inconscientemente dejó caer su comunicador, cayó de rodillas junto a Usagi y se tapó los ojos gritando de dolor. Era horrible ese ruido, viajaba dentro de su cuerpo y sentía que tocaba cada vena y arteria. Rogó con todas sus fuerzas que alguien terminara con todo ese dolor.

-¡USAGI! Grita con todas su fuerzas para escuchar su propia voz. Y de pronto el ruido cesó. No supo cuánto tiempo tenía para actuar antes de que volviera a tronar. Tomó a Usagi, la colocó boca arriba y puso su mano sobre el pecho. Un brillo dorado brotó de ella. Decidió darle algo de su energía para que recuperara la conciencia. Era lo menos que podía hacer.

Su poder hizo efecto. Usagi recobró el conocimiento y abrió los ojos por completo. Perturbándose por lo primero que vio.

-¡Mina! ¡Estas herida!

Sailor Venus negó con su mano. –No te preocupes, no es tan malo como parece…

Los ojos de Usagi se llenaron de lágrimas cuando se acercó a ella. Nunca vio a su mejor amiga en ese estado. Sus orejas sangraban al igual que una parte de su cara, en el suelo ya había pequeñas gotas rojas de sangre. -Debemos llevarte al hospital. Estás sangrando demasiado-.

Venus se mordió la lengua para no gemir de dolor. –Primero debemos saber que rayos sucede.

Mina no pudo soportar ver a Usagi llorando. Con sus dos manos tocó su rostro tratando de calmarla lo más posible. –Mírame Usagi. Estoy viva ¿Si? No pasa nada.

De pronto ambas sintieron unas auras conocidas acercándose. Eran sus compañeras Senshi. Sabía que llegarían pero Usagi estaba muy asustada por el estado de Minako por lo que se paró y levantó sus brazos para que la vieran.

-¡Estamos aquí! ¡Chicas!

No tardaron en aparecer con sus trajes Senshis. Mamoru ya estaba con su tuxedo y lo primero que hizo fue abrazar a su novia.

-Usagi ¿Estás bien?

-¡Minako! Rei, Ami y Makoto se acercaron a verla. -¿Estás bien?

Ambas asintieron. –Si estamos bien. Más en shock por ese repentino rayo.

-¿¡Qué sucedió!? Pregunta Haruka enfurecida por no haber estado con ellas para ayudarlas.

-Estábamos en el parque y de repente nació ese rayo del cielo y chocó con la tierra. No hizo volar y caímos estrepitosamente al suelo-. Explica Usagi y mira a la líder de las Senshis. –Minako me salvó, nos alejó rápidamente de allí.

Ami se pone en cuclillas frente a Mina y la inspecciona de arriba abajo con su visor. Las noticias no le parecieron muy alentadoras.

-Traumatismo en ambos oídos, en la cabeza y has perdido un 37% de tu sangre. ¿Cómo te sientes Minako?

-Perfectamente bien. Masculla la malherida e intenta pararse por su cuenta. Pero la acción fue muy repentina y sintió toda su cabeza girar. Makoto pudo atraparla en sus brazos antes de que cayera al suelo.

-No te muevas idiota. Sailor Mars le gruñe.

-Oye no me retes. Le saca la lengua.

Ami inspeccionó a Usagi y suspiró aliviada. –Solo tienes algunos golpes y no has perdido mucha sangre.

-Es que Minako me brindó algo de su poder-. Usagi logra pararse con la ayuda de Mamoru. –Gracias a ella estoy bien.

De repente varios árboles empiezan a caer de golpe y el cielo comenzó a oscurecerse.

-¿Qué rayos está sucediendo? Exclama Sailor Júpiter.

-Debe provenir de ese rayo. Señala Michiru al inigualable rayo que seguía golpeando la tierra. –Debe estar preparándose para algo.

Sailor Mercury tecleaba lo más rápido que podía su pequeño aparato y no halló resultados. –No puedo saber si es un fenómeno natural o un enemigo.

-¡Por supuesto que no es un fenómeno natural! Exclama Haruka. –Es un maldito rayo rojo golpeando la tierra….

Júpiter sintió que Minako se soltó de ella. No pudo pararse al principio pero lo logró. Vio que hizo aparecer su pluma de transformación y volteó a verlas a todas. Con una mirada fulminante y apretando los dientes habló con firmeza.

-Sea de lo que sea. Debemos ir a investigar. ¡Rápido!

-Mina… Rei estaba preocupada por su amiga. –Deberías quedarte, recuperar energías.

En respuesta Minako alzó su pluma y exclamó. -Venus Crystal Power, Make Up!

Ahora con su traje de Sailor Scout y su característica cadena en su cintura ya no estaba sangrando o con muestra de sus heridas. Lo único que prevalecía era su fulminante mirada.

-¡Vamos!

Haruka y Michiru fueron las primeras en seguirla. Los otros se quedaron atrás.

-Terca. Insulta Reiko alcanzándola.

Llegaron donde todo empezó. La luz era tan fuerte que sus ojos se entrecerraban al verlo. Todas se quedaron quietas estudiando el extraño rayo.

-¿Qué dicen? Rompe el silencio Michiru. -¿Atacamos?

-¿Y si reacciona de nuevo creando una explosión como al principio? Dice insegura Usagi tomando la mano de Mamoru.

-¿Puedes sacar alguna información Sailor Mercury? Pregunta Minako. –Cualquier cosa que pueda ayudarnos…

Mercury negó con la cabeza. –No hay nada. Es algo que no existe en este ni en ningún mundo.

-¡Ya me cansé de esperar! Grita Haruka y abre su mano. –Voy a atacar.

-¡Haruka! Masculla Sailor Neptune. –Piensa por un momento. No sabemos de qué se trata todo esto.

-¡Y no lo sabremos si nos quedamos aquí esperando!

-¡Tiene razón! Aprieta los puños Sailor Júpiter. –Odio quedarme quieta sin hacer nada.

Ambas extendieron sus brazos empezando a preparar sus ataques.

-¡Esperen! Grita Usagi.

-¡No lo hagan! Ordena Minako.

Pero ya ambas no podían detener sus propios ataques.

-¡World Shaking!

-¡Jupiter Coconut Cyclone!

Ambos ataques explotaron en el rayo. Emanaron un gran brillo blanco que poco a poco desapareció sin haber hecho ningún efecto en él.

-¿No funcionó? Pregunta Neptune atónita.

Y lo que más temía Minako pasó. Otro horrible estruendo sonó provocando que todos se tapen los oídos y griten de dolor. Para ella fue peor, sentía sus manos ensangrentadas por la sangre que brotaba nuevamente de sus orejas. No sabía si iba a poder soportar otro ataque más. Temía por su vida y el de las demás. Esta vez calculó que el sonido del rayo permaneció durante casi 10 segundos. Una verdadera tortura.

-¡Chicas! Grita Usagi más de la cuenta. -¿Están bien?

-Solo con un pitido molesto. Aprieta los dientes Haruka con total orgullo.

-Habla por ti. Responde Reiko limpiándose la poca sangre que brotaba de sus orejas.

De pronto el rayo empezó a expandirse creando una especie de portal. Youmas comenzaron a salir, uno por uno, de diferentes tamaños y formas. Parecía no tener fin.

-¿Youmas? Pregunta Mamoru. -¿Por qué salen de allí? ¿Qué clase de poder es ese?

-No lo sé. Pero no tenemos otra opción que luchar hasta que sepamos realmente que sucede. Dice Minako sosteniendo su cadena con sus manos temblorosas.

Ami cerró su comunicador. –Lunas y Artemis están en el cuartel. Harán todo lo posible para descubrir que es este fenómeno.

-Ya escucharon a nuestra líder. Grita Sailor Júpiter ya que sentía una leve sordera en sus oídos. –Peleemos con todas nuestras fuerzas.

Usagi sacó su cristal de plata y gritó las frases de su transformación. -¡Moon Eternal, make-up!

Los Youmas comenzaron a moverse con la intención de destruir todo en su camino. Cada Sailor Senshi se colocó en diferentes puntos del parque para pelear. Mamoru tampoco se quedó afuera.

-Cuiden cada punto del parque. Ordena Sailor Venus. –Asegúrense que ningún Youma salga de aquí. Debemos intentar que no lleguen a dañar a las personas.

Todas asienten y preparan sus armas. Haruka y Michiru ya tenían sus talismanes. Antes de atacar Haruka le susurra a su fiel compañera.

-¿Crees que esto esté relacionado con Setsuna?

-Estoy casi segura. Aprieta los dientes la Sailor de los mares. –Espero que esté bien.

Todas comenzaron a atacar. Los Youmas eran fácilmente destruidos por sus poderes. Pero a medida que atacaban a uno dos más nacían del poderoso rayo. Minuto a minuto la pelea se volvía interminable.

Minako no sabía de donde más sacar energías. Su cuerpo estaba agotado, la sangre en sus orejas le provocaba una gran molestia y poco a poco sentía que la pérdida de sangre hacía efecto. Hubo un momento que no pudo sostener más su cadena quedando vulnerable a los Youmas.

-¡Cuidado Minako!

El gran Youma frente a ella se incineró por las fuertes llamas. Por el rabillo del ojo vio que Rei se acercaba.

-Tienes que irte. Le dice. –Debes recuperarte, apenas tienes fuerzas para estar de pie.

Su líder negó con la cabeza y miró el estado de la batalla. Los Youmas seguían apareciendo. Todas las Sailors y Tuxedo Mask seguían peleando. Pero a la larga parecía inútil seguir luchando.

-Si esto continúa así. Todas perderemos-. Murmura Minako. –Debemos descubrir como destruir ese rayo. Si me voy no serviré de nada.

-Pero para saber como destruir debemos saber de donde vino-. Piensa Rei. Decide buscar con la mirada a Ami y la encontró a pocos metros peleando con sus poderes de las aguas. -¡Sailor Mercury! ¿Luna y Artemis han descubierto algo?

Ami termina con un grupo de Youmas y cae prolijamente junto a ellas. Con una gota de sudor cayendo de su frente teclea lo más rápido que puede su ordenador.

-El rayo debe ser como un portal de donde provienen los Youmas. Deduce Ami. –Tendríamos que cerrarlo.

Las tres reunidas debilitaba la defensa que crearon contra los Youmas. No podían quedarse mucho tiempo a deliberar que podían hacer. Pensar en ese momento no era la mejor idea. Minako no era de pensar demasiado tiempo, se cansaba con facilidad. Siempre fue de decidir lo primero que surgía de su mente.

Entonces soltó la primera idea que llegó a su cabeza.

-¿Qué tal si unimos nuestros poderes?- Propone. –Que Sailor Moon reúna nuestros ataques en su báculo y que dé el golpe final. Tal vez un golpe tan poderoso como ese sea suficiente para cerrarlo.

-¿Estás segura de eso?-. Pregunta Rei. -¿No viste lo que sucedió cuando Haruka y Makoto atacaron?

Minako sabía el riesgo. Si el rayo había reaccionado de esa forma ante los fuertes ataques de sus compañeras senshis. ¿Quién sabe que podría pasar con un poder tan poderoso e inigualable como el de Sailor Moon?

Pero era la líder. Sus decisiones no debían ser dudosas. Debía mostrarse firme a sus órdenes.

-¿Se te ocurre otra idea? Pregunta.

-Nos es mala idea Sailor Venus. Admite Mercury. –Ese Rayo contiene mucho poder. Si se lo ataca con un poder mucho mayor al suyo se sobrecargaría y podría cerrarse. Pero es igual de arriesgado. Es un 50 a 50.

Minako comenzó a ponerse nerviosa. –Ya nos estamos quedando sin energías y ya es obvio que los Youmas son interminables. Debemos arriesgarnos. Si nosotras somos derrotadas los Youmas destruirán todo a su paso.

Sus compañeras se miraron y asintieron. Su líder les daba seguridad de que el plan podría funcionar.

-Reúnan a las demás. Ordena la Guerrera de Venus. –Yo busco a Sailor Moon,

Minako no podía creer que aún prevalecía su transformación. Su cuerpo ya estaba totalmente cansado, sentía sus brazos y piernas dormidas y leves mareos al correr esquivando a algunos Youmas. A pesar de todo, su cadena nunca se soltó de sus manos y la tenía preparada para atacar en caso de ser necesario.

Encontró a su princesa peleando junto a Mamoru. Ambos peleaban a la par derrotando a una gran cantidad de Youmas. Sin duda juntos eran muy fuertes.

-¡Sailor Moon!

La heroína la mira y corre hacia ella. -¡Venus! ¿Cómo te sientes?

-Estoy bien-. Miente su líder. –Debemos reunirnos rápido. Si juntamos nuestros poderes en tu báculo y atacamos hay posibilidad de cerrar el portal.

Usagi miró su báculo e hizo una mueca de inseguridad. -¿Estás segura Minako? ¿No es arriesgado?

Mina no pudo evitar poner los ojos en blanco. Los Youmas se duplicaban cada vez más y poco a poco se estaban quedando sin energía. No tenían otra opción.

-No pudimos encontrar otra alternativa. Nuestros poderes se debilitan y si somos derrotadas por todos estos Youmas no les tomará mucho tiempo destruir la ciudad.

-Tiene razón Usako. Interviene Tuxedo Mask tocando su hombro. –Es la única solución a nuestro alcance.

Algo que a veces detestó Minako era que Usagi se convencía más de sus propias desiciones por Mamoru que por ella como líder.

-Bien. Hagámoslo.

Todas las Senshis se reunieron. Usagi estaba en el centro y alzó el báculo al cielo.

-¡Brinden su energía al báculo chicas! Ordena Venus.

Todas levantaron sus manos al báculo y enviaron sus energías. El báculo comenzó a brillar con intensidad y Usagi soportaba la gran magnitud del poder que poseía.

-Tardará unos minutos en canalizar todo ese poder. Dice Ami.

-Protejamos a Sailor Moon hasta que prepare su ataque. Dice Haruka volviendo a sacar su espada.

Minako empezó a tirar rayos crecientes a cualquier Youmas que intentara acercarse a su princesa. Faltaba poco…en pocos minutos Usagi atacaría y todo habrá terminado. Podría curar sus heridas y descansar en su cama. Ya estaba imaginando como todo resultaría…

Venus

No. No. Una voz en su cabeza no estaba en los planes. Pero prestó total atención. Era una voz femenina realmente familiar. Sombría y sin mucha emoción.

¡Venus! ¡Detén el ataque de Sailor Moon! ¡Nos destruirá!

Sintió que su corazón se detuvo por un momento. ¿Cometió un error? ¿El ataque de Sailor Moon los destruiría?

¿Y quién era la que hablaba en su cabeza? Debía ser Hotaru o si no…

¡Sailor Venus! ¡Haz algo rápido! ¡No se si llegaré a tiempo!

-¿Pluto?-. Pregunta Minako intentando encontrarla pero no estaba allí. De pronto un destellante brillo la ciega. Era el ataque final de Sailor Moon. Ya estaba lista para atacar.

-¡ESPERA!-. Grita con todas sus fuerzas levantando su brazo a unos metros frente a ella. -¡USAGI NO!

Pero ya era tarde. Usagi atacó y una poderosa luz blanca nació cegándolas totalmente a todas.

Minako ya esperaba el fin. Todo fue su culpa. Se equivocó, tomó la decisión equivocada como líder y por ello ahora todos morirían. ¡Si tan solo pudiera volver atrás unos minutos para evitar todo esto!

Y entonces Sailor Pluto apareció frente a ella absorbiendo la luz que la cegaba. La Sailor del Tiempo y el Espacio. Solo estaba frente a ella ¿Por qué las demás no podían verla?

Su mirada era algo que sintió que jamás podría olvidar. Nunca vio en Sailor Pluto un rostro de verdadero miedo y horror.

Y eso fue lo último que vio.

Porque todo desapareció de su vista.


Hola! Esta historia me atrapó por completo al escribirla. Me muero de emoción de que la lea el fandom de Sailor Moon (más que nada si son fans de Sailor Venus como yo)

Esta historia está dentro del universo del Manga. Próximamente se tocará algunos temas que solo sucedieron en el Manga y no en el Anime. Solo les aviso :)

No olvides dejar comentarios! Los comentarios siempre me sacan una sonrisa y me da mucha felicidad cuando estoy en la facultad re aburrida.

Les mando un saludo y nos vemos en la próxima actualización

Xmena :)