SKYFALL
El Cielo Cae
Aquí esta el capitulo III, me costo un poco mas que los anteriores escribirlo pero salió xD, espero les guste.
Los personajes y todo eso le pertenecer a J.K Rowling.
Capitulo III.
"….Puede que tengas mi numero, incluso puedes llevarte mi nombre…pero siempre tendrás mi corazón. "
Con la promesa de que el se encargaría del papeleo por fin se despidió de los aurores.
Una vez solos ambos se miraban desde los extremos opuestos de la pequeña mesa de la cocina, Harry había preparado un poco de café.
Kayla miraba curiosa la cocina que para nada se parecía a la cocina que recordaba.
-Veo que la remodelaron. Un poco muggle para mi gusto pero me agrada.- dijo por fin para romper el silencio que se había instalado entre ellos.
-No me gustaba mucho la antigua decoración, tiene menos de un año que se remodelo-
-Se nota.- respondía ella mientras le daba un trago a su taza de café. Un nuevo silencio un tanto incomodo se volvió a colar entre ellos.
-Así que, eres auror.- dijo Kayla sonriendo.- perdona mi atrevimiento pero, ¿No tienes problemas con Ginny por tu trabajo? Digo, yo si he tenido unos que otros problemas debido a eso – los celos y la ira emergieron de golpe, ¿Por qué tuvo que decir eso? Lo que le molesto mas fue la mención discreta de que Kayla tenia una relación y Harry sospechaba con quien la tenia, le dolió mas eso que la mención de su matrimonio dadas las circunstancias en las que se encontraba.
-Mmmm es un trabajo un tanto difícil pero es gratificante, y si, me ha traído problemas en mi matrimonio al grado de separarnos un tiempo.-respondió y poco a poco la tensión que sentía iba en aumento.
-¡Oh, lo siento mucho, Harry! Debe ser difícil siendo que tienen un hijo….-
Otra vez un silencio incomodo, Harry se aclaro la garganta y le pregunto.
-Entonces, ¿También eres auror?.-
-De hecho si, bueno, entre mi gente se les dice kanan .- dijo con orgullo.
La descendencia mágica de Kayla provenía de pequeños y casi extintos clanes o aquelarres,(como a ella le gustaba mas decirles) donde las que tenían el don de la magia eran las mujeres, eran pocos los hombres que nacían con la capacidad. La magia que estos grupos poseían iba mas apegada a la dominación y entendimiento de la naturaleza por lo que el uso de la varita no era necesario, sin embargo Kayla solía usarla debido a sus estudios en Hogwarts, aunque dominaba de mejor manera los hechizos empleando las manos.
Estos clanes se localizaban en toda América Latina; sin embargo la madre de Kayla había emigrado con solo 6 años junto con una tía y con otras brujas mas a Inglaterra, después de que su clan y varios otros habían sido masacrados por personas no mágicas ante el temor de su magia, por lo que el seguir ahí ya no era seguro.
El ministerio de magia les brindo asilo político y mágico; por lo que, Katrina Itzá (madre de Kayla) paso a ser Katrina Ackerman, apellido que se le otorgo para ocultar su identidad así como a todas las demás brujas sobrevivientes. Con el paso de los años Katrina ingreso a Hogwarts donde conoció a Sirius Black.
-Así que decidiste volver a tus raíces. ¿Ahí estuviste todo este tiempo?.- Recordó que ese siempre había sido el sueño de Kayla.
Molesto trato de evitar que el enojo se reflejara en cada una de sus palabras, sin embargo no lo logro y pudo sentir una ligera descarga de magia que empezaba a salir de sus dedos causada por la ira.
-Si, ahí estuve .- dijo Kayla bajando la mirada.
-¿Y Malfoy estuvo contigo todo este tiempo?.- escupió Harry con molestia.
Kayla entre cerro los ojos, empezaba a molestarse.
-¿Quién te crees que eres para reclamarme sobre eso?.-
-Tomaré eso como una afirmación, muchas gracias.- dijo sarcástico.
Kayla había abierto la boca para responderle pero Harry la interrumpió levantando la voz.
-¡Te vas todos estos años, sin que te importara la condición en la que yo estaba, para escaparte y poder coger a gusto con Malfoy, ¿no?. ¡Y crees que de un día para otro puedes aparecerte como si nada hubiera pasado!.-
-Dime, ¡¿Qué clase de persona hace eso?!- grito mientras se levantaba.
-Eres un maldito hipócrita, Harry.- Kayla rechinaba los dientes por la ira.-¡ Te llenaron la cabeza de toda esa mierda, de que hui con Draco, cuando no es verdad, cuando yo fui la que hizo mas por ti que todos!.
-¡Tu fuiste el hizo que yo me fuera, creía que mi hogar era estando contigo pero estaba tan cegada que no vi que tu ya tenias un hogar en los brazos de ella!- dijo señalando una foto de Ginny que Harry tenia colgada en la pared.
-¿Sabes que? ¡Vine aquí porque Inglaterra es mi hogar y quería volver, además, me ofrecieron un puesto en el ministerio como entrenadora suplente para los nuevos aurores, así que pensé que era momento de volver. Y créeme que no volví por ti, maldito idiota!.- Kayla tenia lagrimas en los ojos.-¡ quería estar en mi casa pero no contaba con que tu estúpido matrimonio se haya ido a la mierda, y que decidieras venir aquí, a mi casa. Porque créeme que lo que menos quería era volverte a ver!.- Y diciendo esto se levanto, tomó un baúl que Harry apenas había notado que estaba ahí, la chica camino hacia la puerta con intención de ir hacia la chimenea.
-¿A dónde crees que vas?.- pregunto tomándola de la muñeca a lo que Kayla se soltó y de manera brusca aventó el baúl a la chimenea y empujando a Harry grito.
-¡Me iré al Caldero Chorreante!
-No puedes ir ahí, ya pasan de las doce.-
-¡No me importa! ¡Dormiré en la calle de ser necesario para no tener que seguir viéndote!.-escupió la chica mirándolo de arriba hacia abajo con desprecio y dolor.
Camino dando grandes pasos a la chimenea, arrojo los polvos flu y antes de desaparecer le dijo:
-Deberías de escuchar ambas versiones de la historia y así te darías cuenta de cual es la verdad y cual es mentira.- y sin mas desapareció.
Harry se quedo parado en medio de la sala. Soltó un puñetazo a la pared.
-¡Maldita sea!.- gritó. El encuentro con Kayla habia removido muchas emociones. Volvio a sentir amor por ella pero tambien pasión y deseo. La discución con Kayla lo habia exitado.
Cuando Harry venció a Voldemort, y lanzó el hechizo asesino dándole muerte al mago tenebroso hubo una muy fuerte explosión de magia que ocasiono que Harry cayera en coma por seis meses, cuando por fin despertó, Kayla se había marchado.
