ADVERTENCIA: Este capítulo contiene escenas del manga de Sailor Moon y el manga de Sailor V. Si no han leído estos mangas cuidado que contiene Spoilers!

Sailor Moon y sus personajes no me pertenecen

Capítulo 5

Lo primero que vio al abrir sus ojos fue el cielo despejado y la tibieza del sol sobre el césped que estaba tocando. Ya no estaba en el gran Vacío en el que Setsuna la había llevado. Ahora estaba en otra parte. Que particularmente le resultaba muy familiar.

-¡Minako! Escucha que Artemis la llamaba. -¡Levántate!

De pronto todos llega a su memoria como un flash. Su viaje por su línea cronológica había comenzado. Es decir, que ahora se encontraba en un suceso que había sucedido en su pasado. Con rapidez se para y lo primero que reconoció era que estaba en los jardines de su escuela secundaria.

Lo segundo que notó era que un grupo de estudiantes mujeres tenían los ojos blancos e irradiaban auras de oscuridad.

Y lo tercero que notó fue que ahora no llevaba su traje distintivo de Sailor Venus. Había vuelto a ser Sailor V.

-¡Mátenla! Vio que un chico la señaló mientras su rostro se desfiguraba.

Ahora recordaba completamente donde se encontraba.

Esta fue la primera vez que me transformé en Sailor V. Cuando Artemis me encontró.

Y el joven que alguna vez fue su amor platónico de secundaria que resultaba ser un maligno ser que recolectaba energía de las estudiantes para lo que alguna vez fue la Dark Agency.

No podía quedarse quieta sin hacer nada. Si Minako no cumplía con los sucesos de su línea cronológica no podría volver al presente y salvar a sus amigas. Así que actuó por puro instinto.

Las estudiantes se acercaron para dañarla pero ella con su famoso Sailor Kick las derrumbó a todas con rapidez.

-¡Rápido Sailor V! Grita Artemis. -¡Usa tu compacto!

Recordó el gran dolor que le causó haber asesinado a su primer amor Higashi. Pero él no era un ser humano, debía convencerse de eso nuevamente.

Esta vez no dudó de su decisión y recordando su antigua arma abrió su espejo compacto en forma de media luna y exclamó.

-¡Crecent Beam!

Sigue mi voz

Ni siquiera parpadeó y ya toda la escuela había cambiado de forma. Ahora estaba en un gran óvalo con gradas y postes de mármol. Una distintiva compañera estaba frente a ella que con un movimiento de manos desvió la trayectoria de su ataque.

Su mente trabajó lo más rápido que pudo para ubicarse donde estaba. ¿Era la sala de control?

Sailor Júpiter avanzó con sus manos irradiando electricidad para atacarla.

¿Volví a mi vida pasada? Minako ve que tenía su cadena en las manos.

Estaba en la sala de entrenamientos del palacio lunar.

-¿Eso es todo lo que tienes Venus? Pregunta Júpiter muy determinante a atacarla.

Si no la venzo no voy a poder continuar.

Alzó su cadena y logró enredar las muñecas de su contrincante pero Júpiter fue rápida y aún con la cadena en ambas manos prepara un puño y le da un gancho en la mandíbula de su líder haciéndola caer hacia atrás.

Eso duele mucho. Masculló Venus masajeándose la pera y se puso de pie rápidamente.

-Estás distraída Líder. Ríe de lado Makoto.

No estoy de visita. Estoy reviviendo el momento. Minako se limpia el labio y vio sangre en las yemas de sus guantes. Puedo salir lastimada o morir y si eso sucede…

Minako cierra sus puños y se pone en posición de lucha. No recordaba con exactitud como terminó esta pelea de entrenamiento pero algo estaba segura. Ella odiaba perder.

Solo tengo que asegurarme de que eso no suceda.

Makoto golpeó con ambos puños. Mina esquivó el primero y con su mano desvió el segundo para luego girar y golpearla con su codo.

A pesar de que peleaba Minako no podía sentirse tan cansada. Sentía que volvía a estar igual de cansada cuando estaba peleando en el parque contra los Youmas de Kurayami. No tenía todas sus fuerzas, por lo que su concentración era baja.

Makoto recibió el golpe entre la cejas e involuntariamente se tambaleó hacia atrás. Su líder vio que había una vara de combate a muy pocos metros, aprovechó la oportunidad y corrió a buscarla extendiendo sus dos manos para agarrar el arma que estaba en el suelo.

La vara, Makoto no es buena luchando contra varas. Así fue cómo…

De pronto la voz sombría y oscura de Setsuna volvió a sonar en su mente y toda se emblanqueció.

Sigue mi voz.

-¡Malditas Sailor Scouts!

No pudo evitar respingar de la sorpresa. Ahora estaba en la oscura y congelada ciudad de Tokio. Los cuatro generales, ahora siervos de la Reina Beryl estaban volando en dirección a atacarlas.

Kunzite. Verlo nuevamente le provocó una fuerte presión en el pecho. Sacudió la cabeza y dio un paso al frente.

Debo actuar tal cual cómo lo hice la primera vez. No puedo titubear ahora.

-¡Protejan a la princesa y al Cristal de Plata! Ordenó como la primera vez a sus compañeras.

Las cuatro Sailor Guardianas comenzaron a pelear contras los generales. Mina rápidamente se centró su contrincante Kunzite quien reflejaba mucha sed de pelea en sus ojos.

Tal vez si lo intento con más esfuerzo podré despertarlo esta vez. Se trató de convencer a sí misma mientras corría de los ataques del líder de los generales.

Kunzite sacó cuatro esferas de energía y atacó. Minako hábilmente corrió por un edificio esquivando los ataques. Se impulsó con ambos pies para girar en el aire y terminar detrás de él.

-¡Kunzite! ¡Despierta! Exclama extendiendo su mano. -¡ Venus Love and Beauty Shock!

El ataque le dio justo es su espalda empujándolo contra el edificio.

-Insolente. Insulta el hombre irradiando un aura oscura.

-¡Recuerda quien eres Kunzite! ¿Qué no me recuerdas? Repite Minako.

Sigue mi voz.

No, no, Setsuna ahora no. Apretó los dientes molesta de perder la oportunidad de poder ayudar a su antiguo amor.

-¡Kunzite! Grita por última vez antes de que su vista se volviera a nublar mientras caía al suelo.

Sigue mi voz

¡Setsuna!

Estaba totalmente sumergida en el agua. ¿Dónde estaba? Empezaba a desesperarse y sus fuerzas cada vez se debilitaban más.

Estoy comenzando a desmayarme…. NO PUEDO desmayarme… no puedo.

No sabía dónde se encontraba. Podría ser agua de mar, de río o un estanque. Se estaba empezando a ahogar.

Me estoy ahogando. ¿Qué hago? ¿Qué hago?

Sigue mi voz.

De pronto su cabeza encontró la superficie y salió de allí expirando con todas sus fuerzas.

-¡Rápido Venus! Era Sailor Urano la que estaba hablando. -¡Deja de jugar en el agua y muévete ya!

Volvió al pasado. Estaba en su antigua vida en la Luna. Sailor Urano estaba con ella y por una extraña razón su instinto le decía que debía seguirla.

Pero Urano era muy veloz. Con el estado en el que Minako se encontraba no podría ponerse a la altura.

Apenas puedo moverme. Se dijo mientras intentaba salir del arroyo. Necesito descansar… tomar aire.

-¿No podemos descansar unos segundos?

Haruka río con fuerza. –No sabía que eras así de graciosa Sailor Venus.

La mujer comenzó a correr y Venus no le quedó alternativa que seguirla por los follajes. El clima era húmedo y extremadamente pesado lo que le dificultaba correr con más rapidez.

Ya no puedo. Mina sentía que estaba por llorar. Siento que estoy tardando años.

Pero debía seguir. Por Sailor Moon y las demás. Regresar al presente y poder cambiar el destino. No podía rendirse.

Sigue mi voz.

Siguió corriendo hasta que con sus dos manos abrió con fuerza unas puertas. Frente a sus ojos había un gran público de estudiantes. Estaban siendo hipnotizados. ¡Eran los alumnos de la escuela Mugen!

-¡Esa chica es la encarnación del mal! Sus palabras salieron de su boca sin pensarlas. -¡No la escuchen!

Era Mimete. Una de las siervas de Pharaoh 90. Siendo cantante absorbía la energía con la música.

Sentía sus piernas temblorosas pero saltó al escenario para soltar su cadena y romper el maleficio a los estudiantes. -¡Venus Love Me Chain!

Al instante que los estudiantes volvieron a la normalidad les ordenó inmediatamente que se fueran.

-¡Busquen refugio ya!

-¡Sailor Venus! Llama la cantante. -¡Yo soy tu enemiga, Mimete del nivel 40! Y con sus manos atacó. -¡Charm buster!

Mina no fue rápida como la primera vez que vivió esta pelea y recibió el golpe tan fuerte que la estrelló contra la pared del teatro haciendo un cráter. Su cuerpo cayó al piso en un golpe seco pero no perdió la conciencia. Sintió su espalda totalmente adolorida. Tal vez se había fracturado una o dos costillas.

Primero. Dijo mientras se ponía de pie reprimiendo el dolor. ¿Por qué siempre estas chicas se refirieron a ellas en tercera persona? Y segundo…

La espada sagrada se materializó en sus manos. Recuerdo que con la espada pude darle un golpe limpio hasta que las chicas llegaron.

Y con su arma atacó logrando que cayera. Aprovechó que Mimete no podía levantarse y se puos de rodillas a unos metros de distancia para poder descansar.

-Solo cinco minutos Setsuna… por favor…

Sigue mi voz

Un brillo dorado la cegó completamente llevándosela a otro sitio.

¿Y ahora quien va a pegarme?

-¡Vete de aquí niña!

Un joven alto, muy apuesto de cabello largo y blancos la señaló. Una pelea callejera se estaba desencadenando y ella estaba en el medio.

Volví a tener 13 años cuando conocí a Saito, el peleador callejero. Si mal no recuerdo ahora me van a …

Cómo si hubiera llamado al destino un puño entró limpiamente en todo su rostro.

Lo suponía. Dijo en su mente sabiendo que ese puño la había dejado inconsciente la primera vez y no sería la excepción en la segunda.

Sigue mi voz.

-¡Comeré de chicas hermosas!

Ahora Reiko estaba frente a ella. Este recuerdo en particular lo recordó al instante. Fue cuando se hizo pasar por estudiante de la escuela privada de Rei y frente a todo ese problema un espíritu extraño se había apoderado de su amiga.

Mina aún con el uniforme de la escuela TA se puso las manos en las rodillas y respiró profundamente intentando estabilizar su mente que estaba muy adolorida por el reciente puño que había recibido. Finalmente levantó la vista y se dirigió a ella.

-Ok. Rei, te diré que haremos. Ahora es cuando tú me dices que quieres comerte chicas hermosas. Me transformaré, te tirarás sobre mí e intentarás besarme, te golpearé y terminaremos con todo esto. Entonces por qué no sigues hablando un rato más así me das unos momentos para descansar y…

Sigue mi voz.

Ahora la reina Beryl estaba frente a ella.

-En aquella ocasión me redujiste en cenizas. Pero una vez más el insondable universo nos devolvió a la vida.

Nuevamente estaba con sus compañeras Senshis. Esta era a pelea final de Beryl luego de reencarnar. La batalla había comenzado debajo del Crown junto las demás y con Tuxedo Mask que ahora era un títere de Metalia.

-¿No te das cuenta Beryl? Dice Mina intentado ignorar todo su dolor físico. -¡Solo eres un peón que ese ser malvado mueve a su antojo!

No sabía cómo su propia fuerza mental la hacía seguir luchando. Su cabeza le palpitaba y le dolía cada centímetro de su cuerpo. Recordando este recuerdo supo que ahora Beryl , con sus largos cabellos intentaría ahogar a Sailor Moon.

Entonces hizo aparecer la espada en sus manos y la preparó.

-Voy a ahorrarme algunos momentos. Masculló. -¡Luna, Milenio de Plata! Denme energía.

Con la espada recargada de poder la atravesó en el estómago de Beryl dándole la muerte finalmente.

Lo logré. Su cara se mostraba determinante por haber asesinado a Beryl nuevamente. ¡Setsuna! ¿Cuánto falta?

Sigue mi voz

Genial…

Con un mal movimiento de pies cayó al suelo. Ya no podía levantarse. Su cuerpo le rogaba a gritos que se detuviera.

Mis piernas no se mueven. No siento mis brazos. Dios, dios… No puedo seguir con esto.

Estos recuerdos. Los revivo una y otra vez. ¿Tengo que pasar por todo el dolor nuevamente?

De pronto empezó a caer agua en su cabeza. Levantó la vista y no pudo saber donde estaba. Intentó levantarse pero rápidamente su espalda chocó con algo pesado y cayó nuevamente. Alzó la cabeza y a pocos metros de ella vio a Ami en el suelo. Su rostro mostraba importantes heridas al igual que su traje. Pero aún respiraba lo cual fue un gran alivio.

-Ami… ¡Ami! Gritó intentando despertarla. No podía recordar realmente donde estaba pero el estado de Sailor Mercury parecía grave. Si no era atendida rápidamente podía suceder lo peor.

Debo estar en otro recuerdo del Milenio de Plata.

-¡Ami! ¡Despierta! Intentó nuevamente sacando todo el aire de sus pulmones provocando una fuerte punzada de dolor en sus costillas. Pero su amiga no movió ni un cabello.

Minako intentó levantarse pero fue inútil. El enorme pedazo de concreto donde estaba encerrada pesaba toneladas.

No sabía por qué. Pero su instinto le decía que debía liberarse de esa carga, alcanzar a Ami y llevarla a otro sitio. No podía recordar que recuerdo era. Pero debía ser uno muy viejo de su antigua vida en el Milenio de Plata. No estaban en el Palacio Lunar, debían estar en algún otro planeta. Toneladas de metal la tenían atrapada y no sabía cómo había llegado ahí pero definitivamente debía salir.

Tengo la fuerza para levantar esto. Pero ahora con mis condiciones…

Negó rápidamente con la cabeza.

No, no puedo dejar que esto suceda. Si me quedo mucho más tiempo Ami no se salvará. Esto no es un recuerdo o un sueño, esta es la realidad. Y si fallo, no solo que Ami podría morir aquí sino que no podré llegar al presente para derrotar a Kurayami. No lo permitiré… No lo permitiré.

Levantó la cabeza y se puso en cuatro patas. Vamos Minako…. Vamos… tu puedes… ya lo has hecho antes…

Preparó su espalda en el enorme trozo de concreto y respiró profundamente mientras se seguía dando ánimos a sí misma. Muévete Minako, muévete ya. Esta es la que vale… cómo dijo mi yo del futuro… cuando no tienes más chances, debes seguir luchando para caer con el honor limpio.

Su cuerpo comenzó a temblar y sus músculos se contrajeron totalmente.

No puedo rendirme ahora…. Ahora… tengo que regresar. Así que no puedo rendir…

-¡…ME! Exclamó con todas su fuerzas mientras pudo levantar el concreto para poder salir.

Caminando con su cuerpo recaído pudo llegar a Ami y la subió a su espalda para poder irse de allí.

Sigue mi voz

-…Sin embargo…destino solo hay uno.

Esa voz. No por favor. No podía haber regresado ahí. No quería, se resistía a creer que había vuelto a ese recuerdo.

-¡Yo soy quien está a punto de dominar este planeta, el mundo entero! ¡YO, Danburite, protegido de los cuatro reyes celestiales!

Minako observaba como su mayor rival del pasado Kaito Ace prepara su mayor ataque.

-¡Adonis! ¡Espera! Intenta detenerlo. -¡Podemos solucionar esto! No tienes que…

Kaito pareció ignorar todo intento de Mina para entrar en razón.

Por favor Adonis, no hagas que te mate otra vez. Por favor, no podría… El labio inferior de Mina comienza a temblar al igual que las lágrimas se acumulaban en sus ojos.

-En esta vida… ¡Sailor V, tu eres mi enemiga! Exclama realizando su más poderoso ataque.

-¡No! Sailor Venus reaccionó con rapidez y atacó con mucha más fuerza derrotándolo. -¡Ace!

Adonis caía lentamente con una sonrisa dulce en sus labios.

-¡No! Volvió a gritar con lágrimas de desesperación en sus ojos.

No, no, no. No tengo que vivir esto de nuevo. Por favor… Se dijo mientras estiraba su brazo para atraparlo como lo hizo la primera vez.

Sigue mi voz

¡No!

Lo siguiente que vio quebró su corazón en pedazos. Sailor Mars estaba frente a sus ojos con la mirada atónita, sangre caía de sus labios acompañada de una gran herida en su pecho.

La guerra estaba a su alrededor, cadáveres y destrucción inundaban el lugar. Había regresado a la Guerra en el Milenio de Plata.

-No… No… Intentaba auto convencerse de que lo que estaba viendo no era real. Pero había pasado, su mejor amiga se había sacrificado por ella. -¡REI!

Corrió hacia ella y la atrapó antes de que cayera. –Rei, Rei, No, por favor… por favor…

Pero rápidamente sus ojos perdieron todo su brillo dando por fin su vida.

-¡REI! Gritó de manera desgarradora mientras sus lágrimas caían en el cuerpo.

-No debería haberse entrometido. Que idiota.

Kunzite estaba allí flameando su capa con una sonrisa malévola pintando su rostro. Minako alzó la vista sintiendo como todas sus emociones se entremezclaban. Ira, tristeza, impotencia, dolor. No podía explicar cómo se estaba sintiendo en ese momento. Su cuerpo ya actuaba por sí solo. Ya no tenía control de nada.

-¡Kunzite! Exclamó poniéndose de pie materializando su espalda. No tenía opción, sabía lo que debía hacer. Y eso le dolía profundamente.

-¡Maldición! Grita con la voz rasgada y con sus lágrimas mientras atacaba con su espada llena de poder sin darle tiempo a Kunzite de reaccionar.

Segundos después Minako estaba de rodillas tomándose la cabeza con ambas manos cerrando con fuerza los ojos. Los dos cuerpos de las personas que más quería se hallaban muertos a su lado.

-Basta…

Sigue mi voz

Volvió a escuchar la voz de Sailor Pluto. La persona que la había metido en todo esto.

-No. Niega sin moverse de su sitio.

Sigue mi voz. Insistió Setsuna.

-¡Dije que no! Responde con más fuerza Minako con los ojos cerrados intentando olvidar donde estaba. –No puedo continuar. No puedo. Estoy viendo todas las cosas que hice, todo lo que sucedió…

No se dio cuenta que el escenario cambió y nuevamente se encontraba en la oscuridad total. No sabía si Setsuna la estaba escuchando. Pero necesitaba desahogarse de alguna forma.

-Es una lucha sin fin. Violencia, guerra. Dejé gente morir. Maté gente que apreciaba mucho… perdí a mucha gente que amaba…

Las lágrimas de Minako caían y desaparecían en la nada. Abrió los ojos y supo que estaba en el Vacío. Su viaje se había detenido.

No podemos salvar a todos. Responde la voz lejana de la Sailor de los Tiempos.

-¿¡Entonces de que sirve!? Exclama levantando la vista. -¡¿De qué sirve luchar si terminas fallando de alguna forma?!

Unos segundos prolongados de silencio pasaron. Hasta que la escuchó.

¿Sabes cuál es el mejor regalo que alguien puede recibir en la vida?

-No. Niega molesta Minako. –Y no me importa. ¿Qué tiene que ver eso con…?

Unas tenues luces se formaron a su lado. No tenía la forma definida pero Pluto apareció junto a ella y tocó su hombro brindándole apoyo.

El mejor regalo que podemos recibir es tener la oportunidad de una vez en la vida, hacer la diferencia. ¿Entiendes cuántos regalos has recibido? ¿Cuántas veces has hecho la diferencia? Las suficientes como para cien vidas.

Los ojos de Minako nuevamente se llenaron de lágrimas. Relajó los brazos y dejó caer más la cabeza en señal de derrota.

Si paras ahora, entonces las veces que hiciste la diferencia no valdrán nada. Y todas las personas por quienes te preocupas, ciertamente morirán. Pero tú sabes eso. No por nada eres la indiscutible Líder de las Senshis.

Mina limpió sus lágrimas y no pudo discutirle a su aliada. –Lo sé, lo sé. Es que… estoy cansada Setsuna. De repente estoy tan cansada. Cómo líder sé que no debo dudar nunca de mis decisiones y debo ser más fuerte que ninguna ante cualquier adversidad. Por eso intento no mirar atrás, porque a veces me siento asfixiada por todas las cosas que hice, por todas las cosas que tuve que hacer. Pienso si esas decisiones fueron correctas, que si tal vez decidía otra cosa podría haber sido mejor para todas. Y a veces me pregunto si todo eso valió la pena, si…

Minako. Pluto finalmente la llamó por su nombre.

-¿Qué? Pregunta la rubia sintiendo como la tibieza de la mano de Pluto iba desapareciendo de su hombro.

Te estás haciendo la pregunta equivocada.

-¿En serio? Dice mirando hacia el lugar donde Pluto ya había desaparecido. -¿Entonces cuál es la pregunta correcta?

El silencio fue tal que Minako pudo jurar que oyó los latidos de su propio corazón.

Debemos irnos ahora. Responde Setsuna.

-Lo sé. Suspira levantándose lentamente. –Lo sé…

Finalmente se logra poner de pie mientras sus piernas y brazos temblaban. –Vamos.

Sigue mi voz.

Y Minako nuevamente se entierra en su línea cronológica teniendo que luchar contra los fantasmas de su pasado. Recuerdo por recuerdo. Su vida pasada en el Milenio de Plata, Caos, Las Sailor Outers, todos los villanos que derrotó como Sailor V, Sailor Galaxia…. Un enemigo tras otro Minako tuvo que luchar con todas sus fuerzas para llegar a su destino. Jamás se detuvo, jamás pensó en todo el dolor corporal y sentimental que sufría. Siguió firmemente. La voz de Setsuna era su única acompañante que sin que lo sepa le brindaba todo el apoyo y energía que necesitaba para continuar.

Sigue mi voz.

Pelea para llegar hasta mí.

Pelea contra la oscuridad.

Pelea contra la desesperación.

Pelea hasta que la pelea sea imposible.

Después pelea para llegar hasta mí otra vez.

Sigue mi voz.

Minako jamás dejó de prestar atención a su voz. Era su ancla. Necesitaba seguirla para poder regresar.

Sigue mi voz…

Sus compañeras la estaban esperando. Debía seguir luchando para llegar a ellas y salvarlas.

Sigue mi voz.

Corregiría todo. Los salvaría a todos. Tenía el fuerte presentimiento de que lo lograría.

Sigue mi voz.

Sigue…


Volvi! Finalmente! Estas últimas semanas fueron muy difíciles! Me mudé, no tenía computadora ni internet en casa así que no pude ponerme a escribir hasta ahora. Finalmente tengo internet en la casa nueva así que actualicé.

Algunos recuerdos fueron idea mía. Pero el resto está tanto en el manga de Sailor Moon como en el manga de Sailor V.

Si te gustó no olvides de escribir un review!

Hasta la próxima actualización

Xmena