SKYFALL

El Cielo Cae

Creo cada ves actualizo mas tarde xD pero es que cuando la inspiracion no llega nada mas sale nada xD y asi me paso ayer, me quede totalmente en blanco :'v pero bueno aqui les dejo el capitulo VI.

Los personajes y todo eso le pertenecer a J.K Rowling.

Capitulo VI

"Deja que el cielo caiga y cuando se desmorone permaneceremos de pie y lo enfrentaremos todo juntos"

Harry caminaba sosteniéndose la nariz recién reparada por Tonks, la cual todavía sangraba. "Maldito Malfoy".- pensó con ira, tendría mas cuidado la próxima vez.

Se dirigió rápido al carruaje que lo esperaba para llevarlo a Hogwarts, una vez pasando la inspección del profesor de encantamientos y de los aurores por fin pudo subir al carruaje. Una vez dentro se sentó, empezaba a relajarse cuando noto que no estaba solo. De el lado contrario a el pero sentada del lado izquierdo estaba Kayla, al parecer tampoco se había dado cuenta de que ya no estaba sola, tenia la cabeza baja y mirada triste.

De repente se sintió culpable por haber estado presente entre la discusión de la chica y Malfoy.

Flashback*

"Estoy seguro de que Malfoy es un mortifago, Hermione. Los tres lo vimos entrar a Borgins y Burkes.- sentencio Harry. El trio dorado estaba dentro de uno de los vagones del Hogwarts Express.

-No lo se, se que las circunstancias lo ameritan pero solo tiene dieciséis años, dudo que a esa edad alguien pueda ser útil para Ya-Saben-Quien.- respondió Hermione.

-Estamos hablando de Malfoy, Hermione. Su familia ha estado siempre ligada a las artes obscuras.- hablo Ron, alzando los hombros siguió.- Apuesto a que esta planeando una venganza contra de ti, hermano.

-Gracias, Ron.-

Harry necesitaba saber que pasaba con Malfoy, no le agradaba para nada la idea de que el rubio fuera un mortifago porque eso significaba peligro para el, su amigos y para Hogwarts.

De repente frente al vagón paso Kayla, Harry la miro y el sentimiento de culpa se clavo en su pecho, bajo la mirada los ojos le picaban por las lagrimas.

-¿Ya hablaste con ella?.- pregunto Hermione en voz baja.

-Sigue sin responderme las cartas.- respondió Harry.- Supongo que sigue culpándome.

Después de la muerte de Sirius, Kayla había mantenido su distancia con el chico, evitaba mirarlo a los ojos. Para desgracia de Harry la actitud de la chica le dolía igual o mas que la misma muerte de su padrino. Pensó por un instante que Kayla podría ser un apoyo para el ya que Sirius era lo que los unía de alguna manera especial, era un tipo de lazo único que los hacia una especie de familia, solo ellos tres y nadie mas y ahora que Sirius ya no estaba solo eran ellos dos, pero Kayla había decidió alejarse de el y Harry lo entendía, ella creía que el culpable de la muerte de Sirius era el.

Harry se levanto de un brinco, saco la capa de invisibilidad de su mochila.

-¿Harry a donde vas?-. Preguntaron al mismo tiempo Ron y Hermione quienes se habían quedado en silencio al ver la mirada triste de su amigo.

-Ahora regreso.- dijo saliendo, ya no escucho el regaño que su amiga le decía.

Camino en el pasillo vacío, fue fácil ver a Kayla, lo que le sorprendió fue hacia donde se dirigía. Iba hacia los vagones de Slytherine. De repente Harry tuvo la idea de matar dos pájaros de un tiro. Espiaría a Malfoy y después hablaría con Kayla. Se echo la capa de invisibilidad encima y corrió hasta alcanzar a Kayla.

La chica entro y sin importarle las miradas de desprecio que le daban toco la puerta de uno de los compartimientos. No hubo respuesta, toco otra vez, nada.

Molesta abrió la puerta, casi se le cae el alma al piso ante lo que vio; Draco estaba acostado cual largo era en uno de los asientos del vagón, su cabeza estaba apoyada sobre las piernas de Pansy Parkinson, y esta acariciaba con cara melosa, el sedoso cabello del rubio y de vez en vez rozaba con sus dedos las facciones del chico.

-Draco, ¿Podemos hablar?.- dijo Kayla lo mas fría que pudo.

El aludido abrió la boca para contestar pero fue interrumpido por Pansy.

-¿Qué haces aquí, Black? ¿No deberías estar con Potter llorando porque perdieron a su mascota?.- dijo maliciosa, Zabini y otros Slytherine que estaban ahí rieron con ganas. Draco se levanto.

-Pans, tranquila, pequeña.-dijo coqueto.-Chicos denme un momento.-

Todos salieron, la ultima en hacerlo fue Parkinson quien paso dándole un empujo a Kayla quien no dudo en regresárselo.

Harry quien se había quedado atrás avanzo hacia la puerta que Kayla casi cerraba, metió el pie derecho para evitarlo a lo que la chica volvió a abrir la puerta lo suficiente para que Harry entrara.

-Dile a tu zorrita que se deje de juegos y que no hechice la puerta. Esta conversación es privada.- Kayla azoto la puerta con fuerza. Draco entrecerró los ojos mirando fijamente la puerta.

-Ella no ha sido, eso fue otra cosa.- Harry temió que lo descubriera.

Draco avanzo hasta una muy molesta Kayla, tomo el rostro de esta con ambas manos y la beso. Harry quedo impactado ante eso, soltó un ligero ¡Oh! Que mitigo con su mano. Malfoy se despego de Kayla y miro con el ceño fruncido hacia la dirección donde estaba Harry.

Kayla levanto la mano derecha y le soltó un puñetazo al rubio justo en el estomago.

-¡Auch! ¿Y eso porque fue?- dijo sosteniéndose el estomago sin aire.

-Eso fue por lo de Parkinson. Y esto es por ignorarme durante el verano.- le soltó otro puñetazo el cual Draco logro detenerlo.

-Sigues siendo igual de lenta desde que éramos niños.- la jalo y volvió a besarla.

Kayla se separo y le dijo:

-¿Te llegaron mis cartas?

-Si.

-Entonces, ¿Por qué no me contestaste?

Draco suspiro y se sentó, miro a Kayla quien tenia los brazos cruzados y lo miraba furiosa. Como le gustaba verla así.

-Creo que es momento de terminar con esto.- dijo de manera tan Malfoy, arrastrando las palabras. Kayla abrió la boca sorprendida, bajo lentamente los brazos, el color de su rostro se fue, estaba pálida.

-¿Qué?.-gimió con cierto temor.- Si esto es una broma, no es gracioso.- las lagrimas hacían que le picaran los ojos.

-Ya no podemos seguir viéndonos. Madre lo ha descubierto, y no esta nada feliz. Y además ahora que soy el hombre a cargo ya no tendré tiempo para desperdiciarlo en tonterias.-

La chica respiraba agitadamente, su pecho subía y bajaba rápidamente.

-Primero pierdo a mi padre y ¿Ahora me haces esto? Justo en el momento en el que mas te necesito.- Kayla lloraba.

-Básicamente si. Diría que obtuve lo que quería pero no llegamos tan lejos. Lastima, me habría gustado ser el primero.- sonrió Malfoy maliciosamente.

Harry estaba furioso, ¿Cómo se atrevía a tratarla así?.

En otras circunstancias Harry habría saltado sobre el rubio y lo hubiera molido a golpes, hechizos y maldiciones pero solo se limito a apretar los puños, tanto, que se clavo las uñas.

-¿Qué hay de lo que teníamos planeado?.- pregunto Kayla entre sollozos.

Harry palideció con pánico, ¿Acaso Kayla se uniría a Voldemort? ¿Aprovecharía la recién ausencia de su padre para huir con Malfoy y unirse al lado obscuro? ¿Seria capaz de eso? El ojiverde se sintió asqueado.

-No se de que me estas hablando.- respondió Draco mientras se ponía de pie y bajaba se baúl de la parte de arriba para empezar a buscar su túnica, casi llegaban a Hogwarts.

-¡Me prometiste que huiríamos lejos de aquí, lejos de todos, lejos de esta guerra, juntos!.- Kayla grito.

Harry quería sentirse aliviado por la confesión, en parte si lo estaba; Kayla seguía siendo fiel a la causa del bien pero debía admitir que imaginar a la chica huyendo con Malfoy para tener una vida lejos le dolía, y mucho.

El rubio miro a la chica, claro que lo recordaba. En sus peores momentos, cuando su padre lo castigaba a base de cruciatus por no ser lo suficientemente Malfoy la idea de huir con Kayla a un lugar remoto donde nadie pudiera encontrarlos y ser felices, hacia que el siguiera adelante pero ya no mas, no después de lo que el tendría que hacer.

-Ya deberías irte a tu vagón para cambiarte, Black.- escupió con desprecio dándole mayor énfasis en el apellido.

Kayla dio media vuelta y abrió la puerta, se detuvo; miro por su hombro y dijo:

-Todos tenían razón sobre ti, pero no les hice caso. Estaba tan enamorada de ti que no quise ver lo que siempre estuvo ahí, lo que siempre me advirtieron. Deje muchas cosas por ti, Draco. Amistades, pasatiempos pero lo que mas me duele es el tiempo que perdí contigo, tiempo que pude aprovechar para estar con mi padre, pero el ahora no esta y tu si. Me has roto el corazón por ultima vez, Draco.- Y sin mas se fue, cerrando lentamente la puerta.

Draco la miro por el rabillo del ojo, seguía buscando en el baúl mientras Kayla se desahogaba. Suspiro cansado, se sentó en el sillón y dejo caer el rostro entre sus manos- Te amo, Kayla.- dijo para si mismo.

La mascara Malfoy había desaparecido y Harry pudo notar que Draco solo era un chico cualquiera, aterrado por todo.

Se levanto de un salto, saco su varita y punto hacia donde estaba Harry. Le lanzo un hechizo petrificante, el ojiverde no tuvo tiempo para reaccionar y cayo hacia atrás.

-¿No te dijo tu madre, Potter, que espiar a la gente esta mal?- se acerco a Harry, puso su pie sobre el cuello del chico.

-¡Oh, cierto! Ella murió antes de que pudieras orinar tu solo.- Le soltó una patada en la nariz.

-Esto es por mi padre.- otra patada.

Fin del Flashback*

Una vez que se decidio por hablar dijo: -Hola.-su voz se escuchaba nasal, la nariz aun le sangraba.

Kayla dio un ligero brinco levantando la mirada.- Hola, Harry….- la expresión de la chica paso de ser triste a una de total pánico; soltó un chillido, se tapo la boca con una mano e hizo una arcada como si fuera a vomitar.

-Estas sangrando.- subió los pies al asiento pegándose mas a este para alejarse.

-Tuve un ligero accidente.- respondió Harry aterrado y sorprendido por la actitud de Kayla.- Mira, ya dejo de sangrar.- se quito el pañuelo ensangrentado y se lo mostro.

Kayla volvió a gritar y cubrió su rostro con sus manos temblorosas, entre llanto grito:

-¡Aleja eso de mi, por favor!.

De inmediato Harry tiro el pañuelo por la ventana y se limpio los restos de sangre de la cara. Cuando termino se acerco a Kayla, despego las manos del rostro de la chica con cierta dificultad ya que ella se resistía.

-¡¿Qué fue eso?!.- no hubo respuesta, otro grito.- ¡Reacciona!.- Harry le soltó una ligera bofetada para que Kayla reaccionara. Esta parecía salir del transe, se abalanzo contra Harry, abrazándolo; tomándolo por sorpresa

-¿Estas bien?.- pregunto un tanto temeroso.

La chica respiraba con dificultad pero logro asentir.

-Me aterra la sangre, no la soporto. Su olor, su color…me revuelve el estomago.- Sollozo, aferrándose a Harry. No sabiendo que hacer, le acaricio la espalda. Ese improvisado abrazo lo hacia sentir bien.

-Desde que vi como masacraron a mi madre enfrente de mi, le temo a la sangre.

Harry no supo como reaccionar, se aferro a la chica que sollozaba entre sus brazos. Unidos en ese abrazo, Kayla le conto su historia.

Le dijo como fue vivir sin su padre presente pero si con el hecho de que al hombre lo consideraban un asesino sádico, como fue que su madre murió, como fue que termino en casa de los Malfoy. Como fue que Malfoy padre la había torturado a base de maleficios por haber sido seleccionada en la casa de Gryffindor en su primer año y como fue que Dumbledore, Lupin y su tía Andrómeda la salvaron de una vida en la calle gracias a que Lucius Malfoy la había corrido de la mansión. Al final termino contándole como fue perder a Sirius.

-Así que por esa razón eres unida a Malfoy.- dijo por fin Harry un tanto asqueado y sorprendido.

-De todo lo que te dije, ¿Es lo único en lo que pusiste atención?.- dijo Kayla ya mas tranquila. Antes de que Harry pudiera responderle siguió hablando.- pero si, supongo que esa es la razón. El fue la única luz en mi vida en ese momento.

Kayla se despego de Harry lentamente, no quería hacerlo.

-No te culpo por su muerte, Harry.- la chica lo miraba a los ojos, tenia un ligero rubor.

-¿De verdad?.

-Si.

Se quedaron en silencio. Kayla hablo:

-Creo que estamos por llegar y no nos hemos cambiado. No tendremos mas opción que cambiarnos aquí.- Harry se sonrojo mucho casi llegando al color morado pero asistió.

Ambos se pararon y dándose la espalda empezaron a cambiarse.

-No vayas a mirar, Harry.- dijo tímidamente Kayla.

-No, por supuesto que no. Te lo prometo.

No lo cumplió, de vez en vez, sin que ella se diera cuenta, le daba miradas por el rabillo del ojo. Vio como se desprendía de sus ropas muggles (Kayla las prefería), la vio en ropa interior. Vio como se deslizaba el uniforme escolar sobre su piel.

Se avergonzó al darse cuenta del problema que tenia en su entrepierna. Lo que no se dio cuenta fue que Kayla también le había lanzado miradas a su cuerpo desnudo, y tampoco se dio cuenta que a Kayla le había gustado lo que vio. Harry no era precisamente un chico musculoso pero si tenia un cuerpo digno de admirarse, después de todo era jugador de quidditch.

El carruaje se detuvo, habían llegado.

-Ya, ya llegamos.- dijo Harry con alivio.

Kayla asintió.

Bajaron los carruaje jalando sus baúles. Se habían perdido la ceremonia de selección de las casas para los nuevos alumnos por lo que la cena iba a la mitad. Caminaron en silencio hasta que estuvieron enfrente de la puerta de el Gran Comedor.

-Harry….- dijo Kayla en un susurro. El aludido la miro, la chica estaba sonrojada a pesar de que escondía la cara detrás de una larga cortina de cabello.

No se dio cuenta cuando Kayla se acerco a el, Harry pensó por un momento que Kayla lo besaría en los labios pero no fue así, la chica se acerco para darle un casto beso en la mejilla, aunque Harry pudo jurar que fue cerca de la comisura de los labios.

-Debemos entrar.- sonrió Kayla y adelantándose se sentó junto a Ginny y Neville quienes la saludaron alegremente. Harry se toco el lugar donde Kayla lo había besado y se sentó en medio de Ron y Hermione.

-Harry, ¿Dónde has estado?.- regaño su amiga pero solo podía mirar a Kayla, se estaba enamorando de ella.

Espero les guste :)

Cinthya