Fate Extintion.
Prólogo parte 2:Rachel y Lancer
El característico aroma a salitre del mar, el sonido de las gaviotas mezcladas con las melodicas olas, el termómetro marcando una temperatura agradable.
Con sus miles de turistas, preparando su cámara con movimientos automatizados, se habían convertido en parte de su rutina, de repente el puerto,los monumentos de la ciudad se iluminaron a base de los flashes más que por el Sol mismo.
Todo esto era observado por un imponente Vesubio, gobernador de las tierras habitadas en la falda del mismo.
La antigua Pompeya daba fe de ello, nada se equiparaba al poder ardiente que el volcán poseía, y que de un momento a otro podría entrar en cólera como aquella vez en la que miles de personas fueron víctimas de sus ardientes gases y cenizas.
A unos kilómetros no obstante a anadie parecía importarle la peligrosidad de la zona, miles de turistas con sonrisas en el rostro andaban pendientes de las tiendas de souvenirs o el bello paisaje del puerto de Napolés.
Con una taza de capuccino en la mano y contemplando el oleaje una mujer de pelo rubio y ondulado pensaba acerca de la información sobre la que tuvo constancia hace un par de minutos gracias a un miembro de su olgada "familia".
La operación para hacerse con unas viejas reliquias había sido un éxito por medio de la piratería, la especialidad de su "familia".
Rachel Fibrizzione, se dirigío hacia su casa, dispuesta a negociar con el Padrino todos los términos de la guerra en los que se embaucaría.
Necesitaría una gran cantidad de material, un arsenal apropiado, porque aunque era maga, la jovén mujer que no llegaba a los 25, era diestra con las armas de fuego, navajas,granadas.
También había sido entrenada en extorsión, interrogación, tortura, y liderazgo pues era candidata a convertirse en la futura cabeza de su extensa banda afiliada a la camorra.
Su mafía no sabía prácticamente nada sobre magia, era algo proveniente de su padre, a quién no veía desde hace más de 10 años, pues este corto relacionescon su madre y con su propia hija.
Era un miembro de La Torre del Reloj, procedente de una familia con varias generaciones de magus a sus espaldas, y admirado por el círculo elitista de la institución.
Sin embargo estaba en malos terminos con la familia de su esposa y con ella, a quien solía propinarle golpes, además de a su hija.
No tardo Paola Fibrizzione en abandonar la casa que compartía con su exmarido, acompañada con su hija, dejando en la mesa del dormitorio la documentación y la solicitud del divorcio.
Así pues Rachel fue criada por su madre y su extensa familia,con quienes mantenía fuertes lazos aún si no compartía sangre con todos ellos, si bien con el paso de los años se haría consciente de la dudosa moralidad de los actos con los que se ganaban los miembros el sueldo, estos nunca la trataron mal, todo lo contrario.
Cuando tuvo la oportunidad de aprovechar su condición de magus y ser entrenada por la Torre del Reloj, quienes enviaron su solicitud, ella aceptó , pensando en los beneficios que supondría a su familia.
En su estancia en Londres nunca se encontró con su padre, tampoco la importaba realmente, pues verle o entablar contacto no haría más que incomodarla.
Sus calificaciones eran superiores a la media, tenía aptitudes como magus, si bien gran parte del círculo de profesorado como alumnado veía como extraño el continúo empleo que hacía Rachel de la tecnología, se manejaba realmente bien con cualquier aparato electrónico o mecánico y disfrutaba como pasatiempo desmontando artefactos para ver su estructura interna ysu funcionamiento, para volver a montarla despúes, tenía por costumbre hacerlo repetidamente con un pequeño revolvér que escondía en un bolsillo interno de su cazadora blanca, por otra parte en su cinturón siempre llevaba un pequeño kit de llaves inglesas y tornillos.
La habitación del Padrino era enorme, pintorescos cuadros colgaban de las paredes, y en cada una de las cuatro esquinas una persona vestida de negro y con gafas de sol velaban por la seguridad de la cabeza de familia.
Ricardo Fibrizzione estaba en buenos términos con su nieta Rachel, pero todo lo relacionado con la magia le crispaba, accedía a las peticiones de ser entrenada como magus a causa de la gran insistecia que Rachel había ejercido sobre su abuelo.
Pero enviarla a una guerra donde solo uno podía quedar vivo le parecía demasiado, a pesar de que los sellos de comando demostraban que el Grial ya había tomado la decisión de convertirla en Master.
Finalmente accedió bajo la condición de que un enorme escuadrón de miembros de su familia acompañasen a la jovén, todos los miembros del escuadrón eran de absoluta confianza y entre ellos estaban los mejores amigos y el primo de Rachel, Rafael, quien se llevaba bien con ella aunque mantenían una relación de rivalidad por el puesto de próximo cabeza de la familia Fibrizzione.
Tras entrar en la inmensa sala Rachel miró fijamente los ojos de su querido abuelo, quienes parecían rogar por la recapacitación de Rachel sobre participar en la guerra del Santo Grial, pero la decisión estaba tomada, y no había vuelta atrás.
-Se me ha comunicado que la reliquia perteneciente al espiritú heróico que hará equipo conmigo ya ha sido obtenida en la última operación- dijó la joven con un tono bastante serio.
-Así es, lo hemos recibido esta mañana tras completar la operación, obtuvimos varias reliquias de arte y arqueología japonesa, dado a que la guerra se llevará a cabo en Japón quizás un servant japonés te ayude, eso esperamos todos-El anciano patriarca hizo una señal a los guardianes de las esquinas cercanas a la puerta, para que la abrieran-
¡Entrad!-Ordeno a quienes cargaban con la reliquia, en una pequeña caja, donde dentro había un Kabuto.
Marianeta y Firo, los mejores amigos de Rachel que en esos momentos se encontraban en las esquinas tras el Padrino miraron con complicidad mezclada de preocupación a su amiga, quien tras percatarse de ello sonrío levemente, seguidamente empezó a dibujar el círculo de invocacion.
Al finalizarlo la reliquia fue colocada en el centro del círculo, acto seguido el conjuro fue dictado por la jovén Master.
Yo que lucharé contra todo mal, haré todo bien, otorgame una espada con quien derrotar a los enemigos, por el poder que se me ha concedido por el Santo Grial,¡ Gran Guerrero Heróico aparece!
La luz y pesada atmósfera llenaba la sala mientras Rachel se mantenía de pie respirando con dificultad.
Entonces vió por vez primera a su guerrero, quien nada más ser invocado se arrodilló ante su Master.
Cubierto con armaduras, Kabuto rojo y dorado en la cabeza, en su espalda había un arco, además poseía una katana y una wakizachi, pero era su espéctacular naginata de extremadamente afilado filo lo que más llamaba la atención y lo que más firme sostenía.
Rachel se preguntó a que clase pertenecía, así como su identidad, poco sabía de cultura nipona por lo que no sabía quien era el guerrero que se encontraba bajo la armadura, se lo imaginaba de rostro duro, voz profunda y grave.
-¿Es usted mi Master?- Preguntó con su temple de acero,mientras se mantenía de rodillas,en posición de extremo respeto por la mujer que tenía en frente.
Rachel por su parte sintió una gran extrañeza al escuchar la voz de su Servant, esta era aguda, aunque firme, era definitivamente muy femenina.
-Sí yo soy tu Master, Rachel Fibrizzione, por favor, quitese el casco e identifiquese.
-¡Sí Master! Soy Tomoe Gozen, participo bajo clase Lancer- acto seguido se quitó el menpō que cubría su cara y el kabuto, quedando al descubierto su cabeza.
De rasgos naturalmente asíaticos ,pelo negro liso, mirada dura aunque de fino rostro, Rachel la encontró bastante hermosa.
-Partiremos a Fuyuki cuanto antes abuelo, tranquilo, ganaremos.-Aunque aparentemente convencida de sus palabras los ojos expresaban algo de miedo y gran melancolía por abandonar Napoles a sabiendas de que era posible no no paso inadvertido, tanto sus amigos como su abuelo lo notaron.
-Ya perdí a mis hijos, no quiero perderte, a ti ni a ningún miembro más de la familia.-Declaró Ricardo Fibrizzione, con los ojos algo llorosos.
Rachel dió media vuelta, Tomoe y sus amigos, así como guardaespaldas Firo y Marianeta la siguieron.
Apoyado sobre la pared con los brazos y piernas cruzadas un hombre de 24 años, estatura media y pelo odulado castaño claro abrió los ojos expresión desganada al ver que salía Rachel y sus seguidores de la habitación.
-Rafael, ya veo así que estuviste esperando aquí durante toda la reunión, te presento a Tomoe Gozen, Lancer, ella nos ayudará a ganar- Lancer mostró reverencias frente al primo de su Master, mientras este gesticulaba con la mano indicando que no era necesario, así como decir un seco pero contundente encantado de conocerte.
-El avión ya esta listo, todo el escuadrón también, partimos ahora mismo a Fuyuki, espero que tengas la mente despejada Vite Pazzo (loca de los tornillos, el mote con el que siempre llamaba a su prima).
-Huh? ¡Yo siempre estoy preparada ingannare (tonto)!.
Tras esto ambos se miraron y se rieron a carcajadas, a lo que la nueva incorporación del grupo reaccionó con una cara de desconcierto.
Así,rumbo a Fuyuki, el avión partió.
Fin del Prológo parte 2.
