Fate/Extintion Episodio 3 :
Broken Mirror/Hawk Fire.
-¿Dónde...estoy...?- Con voz pesada y girando levemente el cuello, recorriendo con la mirada la desconocida sala.
John Williams estaba dolorido, llevaba vendajes por todo el cuerpo y andaba completamente aturdido, sin poder incorporarse.
Fuera de la sala estaban un niño y un hombre con túnica y larga barba blanca que sonreía de manera burlesca.
-Nee-san ya se despertó-dijó el niño señalando a John.-
Elizabeth McNewston se quedo mirandole mientras pasaba a la sala, había salvado a John gracias a la magia de joyas que su maestra Toshaka les había enseñado a ella y a su hermano Peter.
Justamente se encontraban en la mansión Toshaka en esos instantes, aunque Rin no estaba allí, si no en la mansión Emiya.
-Veo que te despertaste, ¿qué tal te encuentras?-Preguntó procupada.
-Bien, me salvate, muchas gracias, te debo una, pero si me disculpais debo irme..-
El rostro de la mujer se volvió algo sombrío y detuvo a John en su intento de incorporarse.
-Veo que no me recuerdas...no me esperaba eso de ti...Frank.-
La última palabra dejo a John en shock, le habían confundido con su gemelo...
Por otra parte ya sabía quien era aquella mujer, empezó a pensar en ello, usaba la magia de gemas,su descripción coincidía con la que su hermano le había relatado, pelo liso castaño y ojos grandes y verdes, además de un colgante con la marca de la familia McNewstone, se trataba de la mejor amiga de su hermano Frank...este le había hablado muchas veces de ella en sus visitas al hospital, de sus progresos impresionantes como magus y de lo sorprendido que estaba de la madurez y capacidad de conversación de alguien de su edad, y es que dentro del círculo aristócrata de La Torre parecían ser los únicos que se negaban a la corriente elitista, no veían a Waver Velvet como una amenaza para la institución si no como un cambió necesario.
Eran dos niños que veían el mundo con mayor perspectiva que los adultos que les rodeaban, que les prohibían a hablarse con otros niños si no pertenecían a familias de prestigio, que le atribuían a todo el poder de la familia.
Los dos estaban incomodados al respecto y pasaban su tiempo libre conversando juntos,hasta la hora en la que acababan las clases y Frank se marchaba en bicicleta hasta el hospital, a visitar a su hermano.
Esta rutina se mantuvo siempre, exceptuando una tarde, la única en la que no visitó a John, el día antes a la operación.
-¿Eli te apetece dar una vuelta después de clase?-
-¿Hoy no vas al hospital a ver a tu hermano?-En verdad se sorprendió mucho al escuchar la sugerencia de Frank.
-Mi hermano pronto va a estar mejor, dentro de poco va a poder salir del hospital,así que no te preocupes.- Elizabeth pensó que Frank ocultaba algo bajo su permanente sonrisa y positivismo en aquellas palabras, su voz tenía un halo melancólico.
-Entonces podré conocerle pronto ¿no?.
-Sí, seguro que os llevaís bien, es muy introvertido y por eso nunca te dijé de ir a verle, pero una vez se acostumbre a estar fuera no habrá problema-mentía, ese no era el motivo real para prohibirle a Elizabeth que visitase a su hermano, en realidad no quería que se acercase a ese hospital, a esa planta, no quería que su padre Ron Williams fijase la atención en ella, ni nadie más de la familia depravada de los Williams.
Frank Williams se había dado cuenta de que parte de los médicos de aquel hospital cercano a La Torre del Reloj eran magus aliados de los Williams, es más, la familia era accionista del hospital.
Estos magus detectaban a quienes poseían circuitos mágicos interesantes para los experimentos mácabras de Ron Williams.
Las últimas palabras hacia su amiga fueron un "gracias" y un "hasta mañana", dicho todo con una esbelta sonrisa.
Frank Williams sabía que no volvería a verla, sabía que no saldría bien de la operación del día siguiente, sabía que su padre le usaría como coballa...y que John se interpondría.
Si de algo se arrepentía era de darle esa responsablidad y carga a su querido hermano, la de acabar con su vida, se culpo a sí mismo de cobarde por darle semejante tarea,cuando él era incapaz de realizarla.
Matar a alguien querido y llevar esa carga el resto de sus días era algo a lo que Frank no podía enfrentarse y obligó a John a llevarlo a cabo, porque sabía que el accedería a acabar con él, que estaría en contra de la mentalidad de su padre y no seguiría sus pasos.
Elizabeth McNewstone siempre estuvo agena a todo esto aunque lo sospechaba, la casa Williams era la protagonista de muchos rumores,todos ellos espantosos, relacionados con experimentación humana, y que se relacionasen tanto con Shinji Matou, quien también poseía horrenda fama, así como las numerosas advertencias de Frank a que no se acercase al departamento llevado por su familia e intentar evitarla en la medida de lo posible parecían confirmarlo.
Con la llegada de John Williams a la Torre del Reloj se crearon rumores sobre el regreso de Frank, y Elizabeth viendole de lejos también le confundía, pero revisando una y otra vez el listado de alumnos jamás encontraba su nombre, aunque sí el de John con quien nunca habló.
John por su parte tampoco trato nunca de buscarla a ella, se sentía culpable de arrebatarle a su mejor amigo, tampoco le gustaba hablar de Frank, más de aquella, le incómodaba muchísimo.
Por aquel entonces, al poco de entrar a la escuela ya estaba planeando su huida de Londres, quería dejar atrás todo asunto relacionado con la magia y sobre todo cualquier cosa relacionada con su familia.A pesar de ello mostraba gran talento y su maestra Aozaki tenía grandes esperanzas en él.
Su profesora y su compañera, Rachel Fibrizzione, la otra alumna aventajada de la fueron las únicas personas con las que entabló una buena relación.
Rachel,quien por aquel entonces tenía 15 años ayudó a un joven John de 16 a huir hacía Cánada, sentía empatía por él, compartía su apatía por su familia magus, además, siguiendo su estilo camorrista, haría que Williams se lo pagase en un futuro.
-Confio en que nos devuelvas el favor, los Fibrizzione no olvidamos los favores que ofrecemos capisci? -Se lo repitió mientras le entregaba el billete de embarcación a un buque comercial con destino a Cánada, así como un sobre con bastantes fondos con los que aguantar unos meses hasta estabilizarse economicamente allí.
-No lo olvidaré, te devolveré el dinero con los íntereses acordados, y te ayudaré...a acabar con tu padre...-
-Acabar con los Williams y los Magnostat es un objetivo común, espero que no lo olvides...
John Williams no olvidó su promesa, devolvió todo el dinero con intereses, sin embargo nunca hizó nada respecto a derrotar a los Magnostat y Williams, se había alejado totalmente del mundo mágico.
Pensando en última instancia John llegó a una conclusión, lo había perdido todo, nadie que se preocupase por él, pero todavía alguien echaba en falta a Frank...sabía en el fondo que acabará mal pero...
-No digas eso Eli, yo no me olvidaría nunca de ti- dicho de forma que sonase convincente, aunque sintendo una puñalada en la conciencia.
Con lagrimas en los ojos Elizabeth no pudo contenerse y abrazó a "su viejo amigo", mientras Peter observaba de forma indiferente y Caster salía de escena.
"Ya veo así que una casa de espejos es el mayor terror del traumatizado caballero, debería andarse con cuidado, el espejo se ha roto y solo una de las imagenes perdurará tras el juego, llevo demaisado tiempo sin entintar la plume y me ha venido una historia a la mente..."
Era lo que pensaba Caster y fue percibido por su Master quien mantenía su rostro inexpresivo como de costumbre.
-Muchas gracias Eli, pero de verdad tengo que irme, además me estan doliendo muchisimo las piernas, debería moverlas un poco...-Fue entonces ,al intentar incorporarse que se dio cuenta de que sufría del síndrome del miembro fantsma, ambas piernas habían sido amputadas por los proyectiles de Berseker...
-Frank...yo...cuando te vi ya estabas así...no puedo dejar que salgas así, ¿a donde piensas ir ?-
...
No hubo respuesta más que los murmullos de un John petrificado, murmullos sin sentido semántico alguno.
-Para derrotar a Assasin, eso es lo que piensas ¿no?- manteniendo su faz similar a un busto de mármol, las palabras sorprendieron a su hermana, John se limitó simplemente a afirmar mientras mostraba una mirada extremadamente fija, y algo enfermiza...
-Me suponía que quien me contactó eras tú, hace tiempo que no nos vemos, Kotomine-con un semblante frío y voz monotona Rachel acudió a su encuentro pactado, eran las 10 de la mañana y ambos estaban en las cercanías escombrosas de la Iglesia de Fuyuki.
-Duele...duele mucho ¡AHAHAHAHAHAHAHAHAHA!- la enfermiza risa lleno el lugar.
-¿Tan enfadada estas?, en verdad tienes que estarlo para producirme este dolor- La sangre emanó formando películas de sangre visibles bajo las vendas de sus extremidades y cuello.
-¡Dejate de tonterías Shinrei!, mientras te ríes como un imbécil Magnostat esta haciendo de las suyas, ayudame a derrotarle, es el único motivo por el que he venido, aunque sinceramente me extraña que alguien como tú de verdad se preocupase por sus parientes como para querer vengarse de él-
-¿Ehhhhh?...¡HAHAHAHAHAHAH!, ¡veo que sigues igual!, aunque eres un poooco crueel no creees ≈≈ ¡HAHAHAHAHAHAH!, aunque te mentiría si dijese que mi interés en Magnostat es solo por que masacró a todo el convento en el que me crié, incluyendo a mi madre justo en frente mio...pero ¿sabes Rachel?, que nada de eso importa,¿ poco te importan mis motivos verdad?, tus ojos lo demuestran, que están obnubilados por el odio y solo te importa ver a Magnostat caer, yo te complaceré, hagamos un pacto, una tregua, nos ayudaremos en esta guerra, te diré todo lo que se de ella, y te daré el poder que necesitas.-
¿A cambio de?, a Rachel Fibrizzione poco le importaba, aceptó el pacto, una alianza con Kotomine y su servant Berseker a quien conoció al poco después de un símbolico apretón de manos entre los dos negociantes.
Rachel sabía de la mente perturbada de Shinrei Kotomine, se conocían desde niños, pero a pesar de saber la inherente maldad que tenía sabía que por algún motivo Shinrei no le haría daño, porque para su bien o para su desgracia el ejecutor estaba obsesionado con ella desde hace años, repitiendola constantemente que el puesto de "reina" de su nuevo mundo que crearía tarde o temprano estaba reservado a ella...
En medio de una calle cortada y en mal estado tenía lugar un nuevo enfrentamiento, con Rider en mal estado y su Master cuidandolo por un lado, los contrincantes por el otro.
Archer contra Assasin, un combate en apariencia desvalanceado, Assasin estaba recuriendo a gasificar su cuerpo, las flechas de Archer no le hacían ningun daño, inmediatamente tuvieron que pensar en la alternativa tanto el astuto arquero como su Master.
-Archer será mejor que cojamos altura, subamos a ese edificio-Señaló un edificio de mediana altura mientras que con la otra mano sostenía un pañuelo con el que taparse la nariz y la boca, Assasin estaba llenando toda la zona de gas tóxico.
-¡Entendido Master!, agarrese fuerte.
-¿De verdad piensan que se van a librar de mí por subir un poco más alto?- Assasin gasificado comenzó a concentrar su gas y a perseguir a sus adversarios.
-Hey Master, ¿que te parece si caldeamos el ambiente?.
- Por mi perfecto siempre que seas preciso y no gastes demasiado maná, si no podemos atravesarlo con una flecha...
-¡Habrá que incinerarlo!- Dijeron ambos al unísono mientras del arco de Archer salía disparado una ¿flecha? ignéa que prendió fuego a todo el gas de Assasin, quemandole y por tanto hiriendole.
La "flecha de Horus" era un ataque efectivo que no gastaba demasiado maná, aunque alguien como Mei no podía permitir gastar esa cantidad de maná repetidas veces en un tiempo reducico.
Ambos aprovecharon para huir rumbo a su hospedaje aprovechando que Assasin se encontraba en el suelo y en llamas...
En las cercanías de Fuyuki se ubicaba una vieja base en mal estado, eran ruinas, pero cumplían bien el cometido de ser el punto de reunión del grupo.
Un grupo heterogéneo,sin líder aparente, tenían en común el ser Master y tener un objetivo claro, el objetivo de impedir el plan de La Torre del Reloj , contaban con su propio Saber, Archer, Lancer, Caster,Rider,Assasin y Berseker.
Los ocho Masters se dispusieron, vestidos con sus túnicas se dispusieron en torno a una mesa redonda, jurando lealtad a su causa, reportando la información obtenida, tanto por Archer, Caster y Assasin, quienes observaron todos los enfrentamientos ocurridos entre los magus de La Torre del Reloj.
-El momento ha llegado compañeros, la auténtica guerra...ha comenzado.
