THE MISSION
~~CHAPTER 1~~
Erza caminaba tranquilamente por un hermoso prado. El color verde de la hierba brillaba con la luz del sol, al igual que su largo cabello rojizo. Con una sonrisa en el rostro saludaba a los buenos ciudadanos que pasaban a pocos metros de ella.
"Buenos días señorita Erza"
"Que pase un excelente día"
Escuchaba con mucha frecuencia. Y ella respondía de la misma manera. Alegre y cálida. El gremio estaba a tan sólo unos pasos de distancia e inmediatamente su sonrisa se hizo más grande. Llegar al gremio era la mejor parte del día. Sentía que llegaba a su hogar. Al momento que abrió la puerta, una mesa volópor los aires en dirección a ella y la golpeó en la cara, dejándole un raspón en la punta de su nariz y en los pómulos.
-¡Deja de quitarme la comida del plato, cerebro de carbón!-exclamó Gray parado sobre la mesa donde estaba comiendo.
-¡Oblígame, maldito stripper!-respondió Natsu haciendo lo mismo. Ambos se miraron con enojo. Erza sólo meneó la cabeza en desaprobación.
-¡Ya cálmense ustedes dos!-exigió Lucy separándolos con sus manos en el pecho de cada uno-¡Se estuvieron peleando desde que llegamos al gremio, ya es suficiente!-
-¡Aye!-dijo Happy flotando alrededor de ellos-Es cierto. No me dejan comer mi pescado tranquilo. Natsu, ya cálmate.
-Éste pedazo de animal siempre me hace enojar. Dile a él que se calme.
-¡¿A quién llamaste "Animal", animal?!-Gray apartó a Lucy de en medio.
-¡A ti, zoquete!-Natsu se preparaba para pelear. Erza se acercó a ellos con los brazos cruzados.
-Ya es suficiente, ustedes dos.
-¡¡NO TE METAS!!-gritaron ambos al mismo tiempo que le soltaron un golpe. Lucy y Happy rápidamente se escondieron detrás de una columna. La magia de Erza comenzó a manifestarse en un aura densa y fría. Natsu y Gray voltearon hacia ella confundidos, y al darse cuenta de que habían golpeado a Erza abrieron tanto la boca que parecía que se les fuese a caer.
-¿Oohh...? Con que así serán las cosas, eh-musitó con una mirada asesina.
-Erza no...-trató de escusarse Natsu, pero estaba demasiado asustado para terminar la frase.
-Nosotros...-Gray estaba igual. Erza invocó su "Armadura del purgatorio" y recargó la enorme y monstruosa espada sobre sus hombros.
-Parece que debo enseñarles a comportarse-el tono de su voz cambió a uno más grave.
-¡¡NO!!-gritaron a todo pulmón Natsu y Gray.
Después de darles la debida lección de "Modales". Erza tomó asiento junto a Lucy y Happy, quienes por cierto seguían nerviosos por lo que fuese a hacer Erza.
-Y...¿Cómo te sientes, Erza?-le preguntó Lucy.
-Bien. Me siento bien-reafirmó Erza metiéndose un pedazo de pastel de fresa a la boca-aunque aún tengo una cicatriz de la batalla en el abdomen. No duele, pero es un poco molesto cada vez que me cambio de ropa. Me arde.
-Es que en serio te lastimaron allá. Es natural. A tu cuerpo le costará un poco más curarse por completo.
-Sí, Lucy tiene razón-comentó Happy-pero Erza es mucho más fuerte que eso, ¿Verdad?
-Es cierto, Happy-Erza sonrió-soy más fuerte que eso.
En ese momento. Natsu se apoyó en la mesa para ponerse de pie, con una expresión casi de un chico moribundo.
-Por fin despertaste-dijo Erza mirándolo fijamente.
-Sí. Me golpeaste muy duro-Natsu llevó una mano hasta su cabeza, en la zona donde recibió el golpe, y la frotó con mucho cuidado tratando de calmar el dolor-eres un mons...¡Auch!-Lucy lo pateó en la espinilla por debajo de la mesa, indicándole que dejara de hablar.
-Ya no digas nada, Natsu. O terminarás muerto.
-Aye-agregó Happy con una sonrisa.
-¿Porqué hoy todos me quieren pegar?-murmuró Natsu con agachando la mirada.
-¡Falto yo!-Happy se levantó de golpe y le dio una palmada a Natsu en la frente, justo donde Erza la había golpeado. Natsu se retorció del dolor-¡Duele! ¡Eso duele, Happy!
Erza soltó una risita con un rubor en sus mejillas. Y de un momento a otro, todos comenzaron a reír, incluso Gray quien seguía en el suelo.
-¡Oh! Por cierto, Erza-Lucy buscó algo dentro de su bolso.
-¿Qué sucede?
-Mira-Lucy sacó un papel de color amarillento y se lo entregó a Erza-el maestro me pidió que te lo diera. Es una misión de clase "S".
-¡¿Qué?!-exclamó Natsu.
-Hmm...interesante-musitó Erza al tomar la hoja de papel. Lo observó detenidamente.
-¡¿Porqué a Erza le asignan las mejores misiones?! ¡Yo quiero ir a una misión de clase "S"!
-Silencio, Natsu.
"Necesitamos un mago poderoso para buscar y destruir una reliquia antigua llamada "Discentra"; robada el 17/08 del presente año por un hombre desconocido. La reliquia tiene la forma de un corazón rojo, y está hecha enteramente de rubí"
Es lo que decía la hoja.
-¿Es todo, no hay más información?-preguntó Erza a Lucy.
-Tenemos la dirección del cliente. Está más allá de la ciudad de Shirotsume. En una pequeña aldea. Eso es todo.
-¿Creen que sea alguna trampa?
-No lo creo-
-Ni yo-dijo Natsu.
-Tampoco yo-agregó Gray.
-Y conmigo somos diez-comentó Happy sonriente y alzando una pata.
-Creo que...hay sólo una forma de averiguarlo, ¿No?-Erza sonrió de forma pícara.
-Entonces iremos contigo.
-No, Lucy. Esta misión es de rango "S" sería muy peligroso para ustedes cuatro.
-No olvides que ya hemos completado una misión así-agregó Lucy con orgullo.
-Sí. Y también recuerdo fui detrás de ustedes, y juntos terminamos la misión.
-...eso es...cierto-admitió la rubia-precisamente debemos ir todos juntos, para que no haya ningún problema y la misión sea pan comido. La terminaremos en un santiamén.
-Lo siento, Lucy. Chicos. Pero mi respuesta es no. Iré yo sola a esa misión-Erza se levantó de su asiento-y espero que respeten mi decisión.
Todos la miraron, desanimados, y simplemente asintieron. Todos menos Natsu. Erza asintió, dio media vuelta y regresó a "Fairy Hills" para organizar sus maletas para el viaje.
Teniendo todo listo. Erza se alejaba de Magnolia, su monstruosa montaña de maletas brincaba por el rocoso camino que había tomado. Caminó y caminó hasta llegar a un denso bosque; enormes árboles de frondosa vegetación la rodeaban por ambos lados, y de frente sólo estaba el solitario camino. Un ruido extraño provino de los árboles, parecían pasos sobre las ramas. Erza se detuvo para escuchar menor ese sonido, pero sólo hubo silencio. Observó a su alrededor buscando algo inusual. Nada. No había nada, sólo estaban ella y el bosque, así que sólo continuó caminando.
Caminó y caminó hasta que por fin llegó a Shirotsume. Antes de que pudiera acercarse a la entrada, súbitamente desenvainó su espada y partió por la mitad una enorme roca junto a ella. Los pedazos cayeron al suelo en un golpe seco, revelando una silueta cubierta enteramente con pintura de camuflaje. Estaba temblando. Erza guardó su espada y se acercó a esa persona.
-Natsu.
El pelirrosado se deslizó hacia abajo. Sus piernas ya no le respondían por el miedo de casi ser partido por la mitad.
-Me seguiste desde el gremio hasta acá-concluyó la pelirroja-¿Porqué nunca me escuchas?-
-P-Porque yo t-también quiero hacer esta mi-misión.
-No eres un mago de clase "S". Regresa-le ordenó.
-No iré a ningún lado.
-¡Re-gre-sa, Natsu! Es en serio.
-No-respondió firmemente el Dragon Slayer. Pero por dentro se desmoronaba pensando en lo que podría hacerle Erza. La pelirroja lo miró fijamente con los ojos entrecerrados, y después de unos segundos inspiró hondo, resignada.
-Bien.
-¡Sí!-gritó Natsu.
-Pero cuando regresemos, tendrás tu castigo.
-...Aww.
Natsu y Erza caminaron por el pueblo buscando un lugar dónde pasar la noche, ya que estaba por anochecer. Al final pudieron encontrar dónde. En un pequeño edificio, pero sólo tenían una habitación disponible. Claro que no fue problema para ellos, era mucho mejor que dormir en la calle, pero no fue hasta que vieron el interior de su habitación que pensaron lo contrario. Sólo había una cama. Natsu sudaba en frío mientras que Erza tenía un rubor en sus mejillas, acompañada de una expresión de incomodidad.
No tuvieron otra opción más que dormir juntos, con una distancia de treinta centímetros entre ellos. Afortunadamente la cama era muy grande. Natsu estaba acostado dándole la espalda. Su corazón latía muy rápido. No entendía como era que las cosas terminaron de esa forma, y pensaba que de haber sabido mejor sí hubiera regresado al gremio. Después de un rato en la misma posición, giró hacia el lado contrario, y se encontró frente a frente con Erza. Susan rostros estaban muy cerca, tanto que podía sentir su exhalación en la cara. Podía oler la esencia natural de la pelirroja. Un olor muy dulce que le recordaba una clase de bayas que comía de niño. Tenerla frente a frente le hizo darse cuenta de que haciendo a un lado lo estricta que era, su endemoniada habilidad para luchar, y su inmensa fuerza. Erza aún seguía siendo una chica. Una atractiva chica. Ver su rostro al dormir lo hizo sonrojarse. Las facciones del rostro de la pelirroja le provocaban el deseo, de acariciar su mejilla. Sus pómulos. Y sus labios. Pero ya era muy tarde, y el cansancio se apoderó de Natsu. Obligándolo a cerrar los ojos, y dormir profundamente.
CONTINUARÁ...
